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Cuba: la dignidad gana batallas

lunes, 29 de diciembre de 2014
Por Marcos Roitman Rosenmann*

 

Son muchos los que durante décadas han vaticinado el fin de la revolución cubana. No han faltado argumentos. En tiempos de la guerra fría se tildó al régimen de ser un títere de la Unión Soviética. Tras la caída del muro de Berlín, y la desarticulación del bloque del este, Cuba se consideró un anacronismo histórico. No tenía cabida en la nueva era de la globalización. Sin apoyos exteriores, la revolución llegaría, sin pena ni gloria, a un callejón sin salida. Moriría y con ello su ideario. Su existencia sería un mal recuerdo en medio de un caos económico, social y político. Cuba entraría a la comunidad internacional con la cabeza gacha y reconociendo su fracaso. Los agoreros intuían un proceso similar al seguido por Rumania, Polonia, Hungría, Bulgaria o la desarticulada URSS. El restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos pone en evidencia lo estrecho de un planteamiento como el descrito, mantenido durante medio siglo articulando la política exterior de Estados Unidos.

 Sin embargo, nada de ello ocurrió, a pesar de no tener Cuba el viento a favor. El producto interno bruto descendió 70% a principios de los años 90. El periodo especial fue un balde de agua fría. El racionamiento, la dificultad de obtener combustible, los precios internacionales del azúcar y el tabaco, amén de un comercio internacional que exigía el pago en efectivo, dejaba poco lugar a la esperanza. El diagnóstico era pesimista. El enfermo se moriría irremediablemente. 

Desde Estados Unidos, el lobby anticubano, se frotaba las manos. Nuevas leyes se unieron al embargo y el bloqueo existente desde 1964. Primero, en 1992, durante el gobierno de Bush padre, se aprueba la ley Torricelli, que intentó dar el golpe de gracia a la economía cubana, prohibiendo el comercio de subsidiarias estadunidenses afincadas en terceros países, y prohibiendo tocar puertos estadounidenses a barcos que previamente, con fines comerciales, lo hubiesen hecho en puertos cubanos. Y en segundo lugar, durante el mandato del demócrata Bill Clinton, en 1996, dando vía libre a la ley Helms-Burton, conocida como "ley para la libertad y solidaridad cubana". Dicha ley, como la anterior, aún vigente, contempla la negativa de créditos y ayuda financiera a países y organizaciones que favorezcan o promuevan la cooperación con Cuba. Sus efectos se hacen sentir en sectores como la sanidad, dado las patentes en manos de las farmacéuticas estadunidenses; el alimentario, el financiero o el tecnológico. 
Son múltiples los medicamentos pediátricos y cardiovasculares que no están a disposición de los centros médicos, condenando a la muerte a niños con enfermedades que requieren dichos fármacos para su tratamiento.

 Ningún otro proyecto político en América Latina, democrático, antimperialista, nacionalista y socialista, ha sido atacado con tanta virulencia por Estados Unidos y sus aliados regionales. En este sentido, Cuba tiene el mérito de haber sobrevivido a una invasión, al sabotaje interno, el bloqueo económico y comercial, amén del aislamiento político regional. En el resto de países, los proyectos democráticos fueron aniquilados. Desde Arbenz en Guatemala en 1954, pasando por Joao Goulart en Brasil en 1964, la invasión a República Dominicana en 1965, el golpe de Estado contra Salvador Allende en Chile, 1973, la invasión a la isla de Granada en 1983 y Panamá en 1989, el imperialismo estadunidense, con el apoyo de las burguesías locales, impuso en su lugar dictaduras militares.

 Sin embargo Cuba, se levanta victoriosa frente a sus enemigos. Combativa, ha sabido responder a los ataques exteriores. Las razones son múltiples y no es el caso analizarlas en esta ocasión. Sólo destacar el grado de legitimación del proceso revolucionario. Desde los primeros años, son muchos los cambios introducidos a medida que se profundiza la revolución. Nadie que hubiese visitado Cuba en los años 80 o 90 puede sustraerse a las trasformaciones del país en este siglo XXI. Desde las políticas sociales, las culturales, pasando por las nuevas leyes en la esfera económica, las actividades privadas o el turismo. El dinamismo forma parte de un proyecto cuya pervivencia se fundamenta en el alto grado de compromiso político en la defensa de la soberanía nacional y el socialismo.

 Es un logro para la revolución cubana que, tras medio siglo de enfrentamiento, Estados Unidos reconozca, primero, el fracaso del bloqueo y, de manera implícita, la dignidad de un pueblo que ha sabido permanecer firme a sus principios y convicciones.

 En estos momentos el diálogo y la negociación entre Cuba y estados Unidos se realiza en un contexto diferente al que imperase en el siglo XX. América Latina y el Caribe han logrado articular un conjunto de instituciones como Unasur, Celac, Mercosur y la Alba, que suponen un reequilibro de fuerzas ante el viejo sistema hegemonizado por Estados Unidos, OEA y Tiar. La dignidad gana batallas. Cuba es el ejemplo.

 Tomado de La Jornada


*Académico, sociólogo, analista político y ensayista chileno-español nacido en Santiago de Chile, en 1955. Desde 1974, exiliado durante la dictadura del general Augusto Pinochet, reside en España (Wikipedia)

Chávez el invicto y las victorias por venir

martes, 8 de octubre de 2013
Por Jorge Legañoa Alonso
 
Otra vez es 7 de octubre y el pueblo se reúne en el Palacio de Miraflores. De nuevo los venezolanos celebran la victoria perfecta que hace un año le regalaron a su presidente Hugo Chávez...

Chávez, el invicto, había salido de Sabaneta –en su natal Barinas– a Miraflores en el cierre de la campaña presidencial 2012 y recorrido, por enésima vez, una buena parte del país en apenas cuatro días. Caracas se había colmado de pueblo el 4 de octubre. Siete avenidas se repletaron y nadie se movió, aún cuando una lluvia intensa rompió sobre la ciudad. Chávez no vaciló y salió bajo el torrencial aguacero a compartir con su pueblo. Muchos lo calificaron como el bautizo de la victoria en el día de San Francisco.

 Sería la última vez que el Presidente recorriera decenas de calles caraqueñas para saludarles de cerca, mientras, la caravana caminaba a paso de Morrocoy. El Comandante Chávez no perdió nunca, todas las batallas las ganó, la última, la batalla de Carabobo de octubre, fue la del resultado perfecto.

 
Hoy sus ojos caminan por doquier –desde lo más alto de un edificio hasta el pecho de una joven– como oteando qué hace cada cual por la Revolución. Ya lo había dejado claro meses antes: “Yo ya no me pertenezco, yo soy del pueblo”.

 Su vida estuvo marcada por grandes momentos: la niñez pobre, la academia militar, los desmanes del país que conoció de punta a punta, el alzamiento del 4 de Febrero, la prisión fecunda, la lucha electoral, la victoria, el golpe de Estado, el regreso, las victorias sucesivas... Su carácter lo hizo fuerte y decidido. Su inteligencia le ganó el amor, simpatía y respeto de millones. Por su calidez humana muchos le siguieron y le siguen: “Los que quieran Patria vengan con Chávez” y se vino Venezuela toda.

 El hombre de las causas justas se inmoló con la elección del 7 de octubre. “Echó el resto”, diría uno de sus colaboradores. Sabía que se jugaba la Patria por la que tanto había luchado. Su sacrificio no fue en vano, abrió el camino para nuevas batallas. Ahora el pueblo vuelve al Balcón del Pueblo en Miraflores y corea una y otra vez el grito de esperanza: “¡Chávez vive, la lucha sigue!”

 Y es que el enemigo no da tregua en Venezuela. Ya lo había prevenido hace un año cuando celebraba la victoria del 7O: “No caigamos en catastrofismos, ese es el lenguaje de la burguesía, de la oposición que no quiere Patria. (…) Tenemos que seguir luchando por la mejor Venezuela”.

 Es de nuevo 7 de octubre y sus palabras de aquella noche de cohetazos y fuegos artificiales, parecieran premonitorias. Mientras en la calle la vida es normal, los niños asisten a la escuela, se siguen construyendo viviendas para los venezolanos, el salario mínimo aumenta, y de los cerros baja la música de un rumbón, en lo que escribo estas líneas, los principales voceros de la oposición y la mayoría de los medios de comunicación, dibujan un país en caos al que algunos dan fecha de caducidad para enero de 2014 con un supuesto “estallido social” al estilo del caracazo del año ’89.

 En la hora del recuento y de la marcha unida está latente el legado de Chávez que el Presidente Maduro no deja morir. Revive la alerta del padre; habrá que repetirla hasta el cansancio, acompañando a las obras del gobierno: “No caigamos en el catastrofismo de la burguesía”.

 Esta semana que recién comienza será intensa, como todas, desde que la Revolución llegó al poder en el año 1998. Pero esta trae una hoja de ruta de avanzada: lunes 7 de celebración. Victoria del gigante Chávez; el martes 8 el Presidente Maduro presentará ante la Asamblea Nacional la solicitud de Ley Habilitante para combatir la corrupción “caiga quien caiga”; el miércoles 9 comienza la segunda fase del Gobierno de Calle que ha ido por todo el territorio poniendo mucho oído, para gobernar obedeciendo al pueblo.

 Está declarada la guerra económica; pareciera imperceptible, pero se repiten viejos esquemas de desestabilización: insuflan la matriz de la escases de productos básicos, y comienzan las compras nerviosas que sobrepasan hasta en un 30% a la demanda normal de un producto determinado, entre otras acciones.

 Cualquiera diría que es cosa de locos; pero no, está claro que la mirada está puesta en las elecciones municipales del 8 de diciembre. Los líderes de la oposición han dicho que pretenden esta contienda sea como un referéndum revocatorio para el Presidente Maduro. Se juegan el todo por el todo para sus fines.

 “Celebramos este 7 de octubre porque Chávez seguirá siendo invicto –le escucho decir a un venezolano curtido por los años– pero claro, mijo, siempre y cuando, cada uno de nosotros, siga haciendo su parte en las batallas que están por venir”.
*Periodista. Graduado de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana en el 2007.
 Tomado de CubAhora



Verdad y valentía frente a la mentira y felonía durante la invasión mercenaria de Girón

viernes, 19 de abril de 2013
Por Wilkie Delgado Correa*


Aquel episodio, la primera derrota del imperialismo en América y de sus secuaces mercenarios, debe ser perenne lección histórica y elemento esencial para interpretar hechos similares pasados o por ocurrir en el futuro

A cincuenta y dos años de ocurridos los acontecimientos de la invasión a Cuba por tropas mercenarias organizadas, financiadas, equipadas y estrechamente acompañadas, dirigidas y supervisadas por el más alto mando de las Fuerzas Armadas y la CÍA, con aprobación previa del presidente de los Estados Unidos, Kennedy, muchos elementos de análisis pueden exponerse.

En primer lugar, debe señalarse que, salvo el resultado desastroso para los invasores en Girón, este acontecimiento había tenido muchos precedentes antes en varias partes del mundo, como tuvieron lugar numerosos hechos similares posteriormente hasta nuestros días, todos presididos por la mentira y felonía.

En Cuba, la mentira y la felonía ligadas a la invasión mercenaria se pusieron en evidencia en muchas fechas previas, durante y posteriores a la invasión, y en escenarios diversos en que participaron todos los integrantes del gobierno norteamericano, incluyendo a su presidente.

Desde antes y desde entonces siempre ha sido así. Se han regado por el mundo las mayores falsedades y mentiras contra Cuba; pocas las han reconocido, incluyendo planes de asesinatos; y la mayoría quedan secuestradas en los archivos clasificados de seguridad nacional de Estados Unidos.

En la madrugada del 15 de abril en el horizonte oscuro del mar, justo frente a la ciudad de Baracoa, la ciudad primada y más oriental del país, se podía contemplar otra ciudad flotante iluminada, integrada vaya Ud. a saber por una flota de cuántos navíos, que parecían desafiar y acechar a la ciudad que se pertrechaba en su oscuridad. Y para darle mayor dramatismo a la escena, aviones desconocidos sobrevolaban a oscuras los cielos de la ciudad. Aquella flota amenazante se mantenía allá, a lo lejos, amagando o esperando la orden de desembarco y ataque. La estrategia era la misma: engañar, distraer fuerzas, calcular opciones de agresiones dentro de un plan general preestablecido.

Ya en la mañana se escuchó a través de la radio la noticia sobre la agresión real. Al amanecer, se habían producido bombardeos por aviones enemigos procedentes del extranjero de los aeropuertos de Ciudad Libertad y San Antonio de los Baños en La Habana y  Antonio Maceo en Santiago de Cuba, con víctimas mortales y heridos. ¡Vaya alevosía criminal la de atacar sorpresivamente, en el amanecer, a aeropuertos en plenas funciones!

La noticia propalada por los medios de prensa de todo el mundo fue rica en matices de falsedades. Informaron que fueron aviones tripulados por pilotos desertores de las fuerzas aéreas revolucionarias los que habían producido tales ataques. El “ilustre” representante de los Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Adlai Stevenson, enseñando la foto de uno de los aviones que había aterrizado en Cayo Hueso, territorio norteamericano, ofrecía los detalles de las supuestas deserciones de los pilotos y mostraba la insignia cubana inscripta en el fuselaje de dicho avión. ¡De qué clase de impudicia son capaces!

Fue necesario esperar, esta vez pocos días, para que la colosal mentira – en realidad todas las mentiras grandes y pequeñas- se derrumbara a pesar del escarceo mediático que inundaba el mundo. Habían planificado la destrucción de la flota aérea revolucionaria con aviones y pilotos procedentes de Puerto Cabezas, Nicaragua; y tuvieron la felonía de pintarlos con las insignias de la aviación cubana como enmascaramiento de guerra. El bombardeo a los aeropuertos era la primera escaramuza de la agresión principal que se planificó para ser llevada a cabo por Bahía de Cochinos.

Tuvo que esperarse que se consumara la aplastante derrota de Girón para que el propio presidente Kennedy confesara la participación de los Estados Unidos en la invasión mercenaria, asumiera la responsabilidad y padrinazgo de la aventura fallida, reconociera con pesar que toda la falsedad de la propaganda que el mundo había conocido a través de la prensa durante aquellos días, había sido un invento calculado como parte de la operación encubierta de la invasión prohijada por su gobierno. Sin embargo, no se conformó con ello, y dio inicio a un nuevo plan de destrucción de la Revolución Cubana, mucho más peligroso.

No obstante la falta de principios de los invasores y sus apadrinadores, en que la felonía y la mentira eran compañeras de sus ideas y acciones, brilló tan alto como las palmas y las estrellas la verdad y valentía de Cuba.

En primer lugar primó la denuncia por Fidel de que el ataque a los aeropuertos era el preludio de la invasión mercenaria. Y de ahí, como forma de preparación para la defensa con claridad ideológica proclamó el carácter socialista de la Revolución de los pobres, con los pobres y para los pobres.

Y durante los combates de los días 17, 18 y 19 de abril, los partes de guerra reflejaban la verdad en el terreno de combates en que se derrochaba decisión y valentía, y en las Naciones Unidas se exponían por Raúl Roa todas las verdades sobre la operación macabra mientras los representantes de los Estados Unidos inventaban y propalaban las más colosales mentiras, acompañados por la jauría de la gran prensa.

Aquel episodio bélico contra Cuba, le costó al país cerca de dos centenares de vidas y cientos de heridos, y daños materiales considerables. Los prisioneros que participaron en aquella invasión traicionera, más de un millar -salidos también desde Puerto Cabezas- fueron respetados en su integridad física y dignidad humana, fueron juzgados y se les escucharon sus mea culpas inconsistentes y fueron devueltos en 1962 a su país de origen, los Estados Unidos, como chatarra moral de un ejército mercenario que había sido bautizado como brigada 2506, previo pago de una indemnización al pueblo cubano por parte del gobierno de aquel país.

Aquel episodio, la Primera Derrota del Imperialismo en América y de sus secuaces mercenarios, debe ser perenne lección histórica y elemento esencial para interpretar hechos similares pasados o por ocurrir en el futuro. Ojalá que la potencia del Norte, que ya lo hizo después de Girón en otras tierras, jamás repita en los tiempos futuros la invasión de tierras de Nuestra América. Y un ojalá mayor para que no la repita en otras tierras del mundo.

¡Honor y gloria y gloria al pueblo que hizo posible, a costa de vidas y sangre, la victoria de Playa Girón, en menos de setenta y dos horas!


*Médico cubano; Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba.

Venezuela: ahora a trabajar en paz y por la paz

jueves, 18 de abril de 2013
Por Carlos Angulo Rivas*

Los resultados de la elección presidencial en Venezuela son de una claridad meridiana. Verificadas las cifras por un sistema electoral elogiado internacionalmente, debido a la honestidad y transparencia demostradas en todos los procesos de consulta popular habidos en Venezuela, dieciocho en catorce años, la máxima autoridad –Consejo Nacional Electoral- proclamó Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela al ganador indiscutible, Nicolás Maduro.

El proceso de sufragio del domingo 14 de abril último fue ejemplo de organización, disciplina y tranquilidad, según los personeros y los 170 observadores internacionales invitados. La nota extraña es que la ventaja de más de un cuarto de millón de votos, 1.78 %,  no le parece suficiente al perdedor Henrique Capriles, admirador de la democracia norteamericana. Parece que el candidato de la oligarquía corrupta venezolana, de los millonarios y del imperialismo, el tal Capriles, esperaba una buena azotaina como la proporcionada por el comandante Hugo Chávez en octubre del año pasado. Sin embargo, es bueno recordarle a Capriles que su mentor ideológico George W. Bush perdió el año 2000 el voto popular frente a Al Gore, la ventaja final de Gore sobre Bush fue de 0.5 %, pero mediante un dudoso conteo en el Estado de Florida se le adjudicó al perdedor los 25 votos del colegio electoral para de esta manera arrebatarle a Gore la presidencia de los Estados Unidos. Con esta maniobra Bush llegó a 271 votos electorales frente a 266 de Gore, siendo proclamado titular de la Casa Blanca. Aquí, a pesar de la oscura designación de George W. Bush, que perdió en la votación popular, nadie llamó al desconocimiento de la ley, al desgobierno, el caos y la anarquía.

Henrique Capriles, con siete muertos contabilizados y más de 60 heridos a consecuencia de la violencia desatada en varias ciudades venezolanas a través de asaltos a los locales partidarios del partido de Hugo Chávez  y a las casas de las autoridades del gobierno nacional y los gobiernos regionales, se ha colocado al margen de la ley. Amparado por el departamento de Estado norteamericano y la Casa Blanca, y por el ministerio de colonias OEA, ha iniciado el vandalismo que es lo único que sabe hacer, con el fin de desestabilizar a su país desconociendo su derrota electoral, mientras ya casi todos los presidentes de América Latina han felicitado a Nicolás Maduro por su victoria. El candidato perdedor Capriles viene encausando una inaudita violencia contra el Estado y sus representantes civiles y militares, no de otra manera se entienden los llamados a la insurrección, a la huelga nacional y a las desaforadas protestas de sus partidarios, en vez de recurrir a los organismos correspondientes, si en caso cree que su derrota no es una derrota sino un fantaseado triunfo auspiciado por las pandillas de políticos facinerosos que hicieron de Venezuela, desde los años de la independencia política de España, su más preciado botín. No cabe duda que la ultraderecha fascista encimada, a raíz de la desaparición física del líder bolivariano, Hugo Chávez, imaginó ganar terreno para echarse abajo el camino escogido por la mayoría de los venezolanos. Camino sembrado en catorce años de cambios revolucionarios en educación, salud, vivienda, derechos ciudadanos, distribución de la riqueza, reforma agraria, soberanía e integración solidaria latinoamericana.    

Prueba de ello es que el difunto mandatario recibió un apoyo popular sin precedente en la historia de Venezuela; y hoy la victoria del presidente encargado Nicolás Maduro significa la ratificación del proceso revolucionario bolivariano. Muerto el líder, los enemigos abiertos y embozados arremetieron y sobornaron con todas sus fuerzas; apoyados por el imperialismo norteamericano y las fuerzas retardatarias de América Latina y el mundo creyeron en la alucinación de ver de nuevo de rodillas al valiente pueblo venezolano. Los obstáculos para la victoria de Maduro han sido diversos, desde la obstrucción de los medios de comunicación elaborando calumnias y sembrando las dudas hasta el sabotaje económico del desabastecimiento y la escasez de productos; y por supuesto el sabotaje terrorista a los servicios públicos. No dudemos que con la victoria de Maduro el régimen podrá remontar los problemas que tiene al frente.

Para empezar, sin Hugo Chávez, la continuidad del proyecto de la revolución bolivariana, la democracia participativa y la construcción del Socialismo del siglo XXI, sigue en pie no sólo en Venezuela sino en el continente Latinoamericano y el Caribe. La  confrontación política habida el 14 de abril era inevitable, más aún cuando la apuesta de la contrarrevolución estaba corriendo convencida de que sin el comandante presidente sus seguidores perderían la brújula, se pelearían entre ellos por ambiciones personales, derrocharían el poder de convocatoria como la base fundamental de aglutinar las fuerzas del cambio. Es cierto, la polarización política azuzada por intrigas, estimulada por sobornos soterrados, instigada por los mercenarios contratados y los provocadores profesionales, ha contribuido a la confusión de algunos votantes indecisos arrastrados hacia las huestes de un Capriles tramposo presentando la buena cara de ser un “chavista bolivariano crítico” pero no un enemigo de los logros de las misiones sociales y menos un fascista desembozado y golpista, asaltante de la embajada cubana, como lo demostró el año 2002 en la conspiración de George W. Bush para desaparecer a Hugo Chávez del escenario político.

La ratificación del triunfo del Comandante Presidente Hugo Chávez el 7 de octubre del año pasado, significa la confirmación del Plan de la Nación que ahora deberá llevar adelante el Presidente Constitucional Nicolás Maduro. Regresemos a 1998, cuando la economía y la sociedad venezolana llevaba medio siglo cayendo en picada con la corrupción endémica generalizada, la inflación vertiginosa, la disminución de la riqueza, la deuda externa, la pobreza absoluta, el analfabetismo y el desempleo. Regresemos al “caracazo” y a las medidas drásticas del Fondo Monetario Internacional acatadas incondicionalmente por los gobiernos antinacionales de la oligarquía enquistada en los partidos tradicionales Acción Democrática y COPEI. Recordemos a Capriles como el matón del golpe de Estado en abril, 2002; al mismo sujeto como agitador activo del paro petrolero PDVSA que paralizó temporalmente la economía nacional. La historia demuestra el avance, reconocido por las Naciones Unidas, en cuanto al bienestar del pueblo venezolano, pero el legado de Hugo Chávez va más allá porque es protagonista de la integración solidaria y la independencia latinoamericana, por consiguiente de la prosperidad de millones de personas que aguardan con esperanza sincera y natural la libertad verdadera, negada a los pobres.

Dentro del proceso revolucionario ratificado con la victoria de Nicolás Maduro caben autocríticas fraternas manteniendo la férrea unidad de todos los bolivarianos, pues no se debe poner en peligro el destino que nos depara la patria grande latinoamericana. Los enemigos de adentro y de afuera de Venezuela seguirán poniendo piedras en el camino victorioso del legado de Hugo Chávez, pero la educación y la conciencia política adquirida en los últimos catorce años nos conducen ahora a trabajar en paz y por la paz, construyendo día a día el progreso de los pueblos siempre impedido por el neoliberalismo económico, la ambición desmedida, el individualismo y el egoísmo, ideales clásicos del “capitalismo salvaje” denunciado por Juan Pablo II.

 

*Poeta y escritor peruano    

América bañada de rojo: Una lanza contra el neoliberalismo

miércoles, 10 de octubre de 2012
Por Graciela Guerrero Garay

La noticia de la victoria electoral de Hugo Chávez Frías era esperada, aun cuando medios y "seres" hicieron campañas para desacreditar la real democracia que baña a la hermana Venezuela. Pero la verdad salió a galopar por América desde el siglo pasado y decidió no apretar la palanca del retroceso.

Obviaré los preceptos políticos. Las imágenes que vimos de esa nación cuando las elecciones, al menos para mí, más que un signo de un gobierno bienvenido y respaldado por la mayoría es una fortaleza humana y digna de admirar en estos tiempos de neoliberalismo y hambre con hambruna generalizados. Esa es la enseñanza que me da la tierra de Bolívar.

Unidad sin falso techo ni disfrazada bajo consignas de campaña o reflejos mediáticos. Un Estado que ubica al socialismo en el justo escalón en que su sociedad lo necesita. Trabajo en equipo, gubernamental, como dijo con toda sinceridad Chávez mientras atendió a la prensa y a las personalidades que fueron allí a testificar el desarrollo de las votaciones.

Es un proceso bolivariano y revolucionario convencido de que su propia historia, la loable historia de Venezuela, bebe de sus raíces y no importa la esencia. Paso a paso, con sabiduría, táctica y estrategia. Siempre a la escucha del pueblo y espoleando las razones del porqué y los por cuántos.

América ha triunfado. Otro faro invencible le parió en sus entrañas. Otra vez andan juntos los espíritus de sus héroes. Y el águila tiene que escuchar el estampido. No son las cifras las que hablan –repito, al menos para mí–. Es el clamor de la tierra que se defiende de las botas sucias que le costaron sangre. Es la confianza que emana el Presidente Hugo Chávez desde la cabeza a los pies. Su verbo y su acción, sin pretender ser héroe ni víctima. Quizás, con mi mayor respeto, simplemente venezolano. Un humilde soldado venezolano.

Cuba también está de gloria. Y no por aquello que muchos dicen "del gigante padrino". Sino porque los cubanos saben de estos momentos grandes, donde el obrero es Dios y Dios es un pastor. Más que eso, bañada de roja anda la región y el Sí se Puede de los desposeídos. El siglo XXI tiene ya un buen alegato que contar mañana. Venezuela es el alba con el ALBA. Es el eco de ese poder infinito, imposible de acorralar en urnas ni campañas políticas, del hombre que es hombre de sí mismo y cifra, con sus sombras y sus luces, la pureza vívida de lo que es humanidad.

Fuente Periódico 26, Las Tunas

Cerca de 8 millones de venezolanas y venezolanos votaron por Chávez

martes, 9 de octubre de 2012
Por Andrés Rodríguez*


  Ejercieron su derecho al voto 14 millones 756 mil 841 venezolanos y venezolanas, que representan una participación histórica de 80,79 % / La presidenta del CNE resaltó el comportamiento cívico y democrático del pueblo de Venezuela.

 De acuerdo con el último boletín publicado en la página web del Consejo Nacional Electoral, el presidente de la República Hugo Chávez obtuvo 7 millones 963 mil 061 votos, lo que representa  55,00% de apoyo a la continuidad por cuarta vez del Gobierno Bolivariano y Socialista.

 El excandidato Henrique Capriles obtuvo en total 6 millones 426 mil 286 voto, que equivalen 44,39%, seguido de la excandidata Reyna Sequera, que suma 68 mil 210 (0,47%), entretanto Luis Alfonso Reyes logró 7 mil 946 votos (0.05%), María Bolívar obtuvo 7.269 votos (0.05%), y Orlando Chirinos, 3.996 votos (0.02%).

 El sitio web también reseña el Número Total de Votantes que votaron realmente que alcanza los 14 millones 756 mil 841 venezolanos y venezolanas, que es igual a una participación histórica de 80,79 %.

 Asimismo, presentan los siguientes indicadores:

Número de Votos Escrutados:                                        14.756.841
Número total de Votos Válidos.              98,1 %              14.476.768
Número total de Votos Nulos.                 1,89 %                   280.073
Número de Actas Esperadas.                                                  39.364
Número de Actas Procesadas.                 95,5 %                       37.596

Este domingo en horas de la noche, la presidenta  del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena resaltó el comportamiento cívico y democrático del pueblo de Venezuela: “Una vez más hemos tenido un proceso electoral tranquilo, sin sobresaltos, con la alegría de este pueblo que decidió votar masivamente”.  (FUENTE PÁGINA WEB DE VTV).
 
Es grandioso el gran valor y la presión que nuestros camaradas, y el equipo del PSUV, en conjunto con el pueblo venezolano, realizo la batalla, con una oposición llena de odio y discordia. Ya por TWITTER, mensajes de correo electrónico y ping de BLACKBERRY colocaban consignas como: ignorante, burros, pata en suelo, brutos, etc. ¿Como si ser chavista fuera ser inhumano? LES DIGO A ESA OPOSICION QUE PEDIMOS RESPETO.

 Creer en un sistema-país que incluya a todos por igual, es incluirlo a ustedes que también a diario se benefician de este sistema. Mi pregunta, ¿dónde está la dictadura? Y como expusieron algunos escuálidos, que piden la intervención de los yanquis. ¿Será que ellos poseen bombas y balas que identifican quién es chavista, y quién es escuálido? El odio visceral que poseen ustedes nos les permite utilizar la escasa materia gris que poseen.

 Los chavista se están preparando a diario en un sistema educativo que les permite desarrollarlos y prepararlos como ciudadanos dignos de esta patria. Esos chavistas que llaman Uds. pata e suelo, burros e ignorantes, se están preparando académicamente y técnicamente, en áreas de educación, tecnología, militarismos, defensa, agricultura y área petrolera.

 Es mejor que analicen quién es quién realmente, creo que la disociación psicótica que les trasmite GLOBOTERROR y los mal llamados medios de comunicación privado los están dañando. Intégrense como lo hicieron algunos de ustedes, y vean que ser chavista y revolucionario es grandioso.

 ¡Viva Chávez, carajo!!

 (Pensamiento Soberano, No. 15)

*Abogado y profesor de la Bolivariana; descendiente del ex Presidente Cipriano Castro
@andre_ayuda
andresrodri71@hotmail.com   

Agradecimientos: Pagina Web Ciudad Caracas, La Polilla Cubana, Alcaldía Municipio Santiago Mariño

Chávez: una nueva y trascendente victoria electoral

lunes, 8 de octubre de 2012
Por Salvador Capote*

Hoy, cuadragésimo quinto aniversario del asesinato del Che en Bolivia, ¿Qué homenaje puede ser mayor al Guerrillero Heroico que el nuevo y más importante triunfo obtenido en las urnas por el presidente Hugo Chávez Frías? Y cuando decimos  Chávez decimos  el pueblo venezolano,  los países del Alba,  América Latina, y  todos los hombres de buena voluntad en cualquier parte del mundo donde residan.

En Venezuela triunfó el derecho del pueblo a los servicios de salud, de educación, a un trabajo digno, a una vivienda decorosa, a la asistencia social, al amparo seguro en la vejez. Triunfó el derecho de cada ciudadano a desarrollar al máximo sus capacidades físicas e intelectuales, a desarrollar su talento en las ciencias, en las artes, en el deporte, a escalar las cimas más altas de la cultura, de los valores éticos, de la espiritualidad, a participar activamente en las decisiones que atañen al futuro de la nación. Triunfó la dignificación de la mujer y su indispensable protagonismo social, la protección de la niñez, la apertura de horizontes infinitos para la juventud.

Triunfó el derecho a expresarse libremente, a profesar la religión que se desee o a no profesar ninguna, a preservar la integridad física y moral, a sentirse dueños  y señores  de la vasta y hermosa tierra bolivariana, de sus paisajes, de  sus tesoros, de su historia; a sentirse  iguales  entre los iguales y militantes apasionados en la construcción de un mundo mejor. Triunfó el ser humano como protagonista de su propio destino.

Con Chávez triunfó la recuperación de las riquezas nacionales, la reforma agraria, la soberanía alimentaria, la estructuración racional de la economía, la planificación física y el desarrollo de infraestructuras modernas en armonía con el ambiente. Triunfó el acceso de Venezuela a las tecnologías de punta, incluida la más avanzada ciencia satelital. Triunfó la capacidad militar para defender la Patria, con fuerzas armadas surgidas del pueblo y conscientes de su deber histórico y revolucionario.

Con Chávez triunfó la construcción del socialismo del siglo XXI en libertad y democracia, las misiones sociales, la posibilidad de un desarrollo sostenido en beneficio de toda la nación,  la voluntad de conservar y proteger la naturaleza, de mantener libres de contaminación las aguas, la atmósfera, la tierra, el derecho a disponer de los recursos naturales en beneficio del pueblo, el derecho al voto de millones de excluidos y la preservación y enaltecimiento de la cultura e identidad de los pueblos indígenas.

Con Chávez triunfó la integración de los países latinoamericanos y del Caribe, la voz genuina del pueblo en los foros internacionales, la solidaridad, el internacionalismo, las fuerzas del progreso, de la justicia social, de la igualdad entre los hombres, de la fraternidad.  Triunfó la alegría de edificar, de construir, de crear con amor, de ayudarnos todos a ser mejores, más completos, más dignos, a unir nuestras fuerzas para vencer las dificultades, para alcanzar metas más allá de lo soñado,  para realizar cotidianamente lo imposible.

Con Chávez triunfó la visión de un mundo multipolar, la solución de los conflictos por la vía del diálogo fraterno, la voluntad de preservar la paz. Triunfó la soberanía, la autodeterminación, la independencia, la preservación del patrimonio nacional,  la memoria sagrada de los héroes y mártires, el sueño ancestral de los libertadores, el inmortal legado de Bolívar.

 Triunfó, en fin, la vida, la esperanza y el futuro.

*Bioquímico cubano, actualmente reside en Miami. Trasmite con cierta regularidad por Radio Miami el Programa “La Opinión del Día”, que aparece poco después en laradiomiami.com. Es colaborador de Areítodigital.net; participa, con la Alianza Martiana, en la lucha contra el Bloqueo impuesto a Cuba por Estados Unidos.

Enviado por su autor
Imagen agregada RCBáez

Victoria del Pueblo, victoria de Nuestramerica

domingo, 7 de octubre de 2012

TRIUNFÓ LA PATRIA VENEZOLANA, CHÁVEZ SE HIZO PUEBLO. Y SE HIZO UN GRAN PEDAZO DEL MUNDO

Éstos ya son datos oficiales, fidedignos, plenamente válidos de los resultados electores de los comicios presidenciales de la República Bolivariana de Venezuela, que han tenido lugar el 7 de octubre de 2012.

No es hora ya de más especulaciones, sino de las multitudinarias y grandiosas celebraciones populares. Y no sólo en la nación venezolana, por supuesto.

Volvió a ser reelecto el “dictador” Hugo Rafael Chávez Frías. A millones de personas en todo el planeta nos alegra muchísimo y no nos sorprende nada. Porque somos no pocos  saldremos ganando. Unos antes, otros después.

¡A disfrutar del cálido y exultante aroma de la Victoria!

La fuente de la noticia es teleSUR (La Señal Informativa de América Latina):

El Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, resultó ganador en las elecciones realizadas este domingo en Venezuela, de acuerdo con lo anunciado por el Consejo Nacional Electoral (CNE) en su primer boletín luego de cerradas la mayoría de mesas de votación.

Con 54 por ciento de los votos, el candidato del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Hugo Chávez, fue electo presidente de la nación para un nuevo periodo de seis años, de acuerdo al primer boletín de resultados ofrecido la noche del domingo por el Consejo Nacional Electoral (CNE)

La rectora del ente electoral, Tibisay Lucena, indicó que con el 90 por ciento de las actas escrutadas, un total de 7 millones 444 mil 082 venezolanos, que representa el 54,44 por ciento, pertenecieron al candidato socialista.

Mientras que por el candidato de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) , Henrique Capriles Radonski, votaron 6 millones 151 mil 544 votos para un 44,97 por ciento de votos.
El nivel de asbtención se ubicó en 19,06 por ciento, tal y como lo aseguró la titular del árbitro electoral, quien felicitó al pueblo venezolano por su masiva presencia en las urnas.

Cerca de 200 organizaciones de observación acompañaron al CNE en las presidenciales que se celebraron con total normalidad este domingo 7 de octubre.

El sistema electoral venezolano funcionó con normalidad, salvo en algunos centros de votación que se registraron algunas fallas que no generaron impacto en la votación.

Tomado de The Scarlet Revolutionary

Venezuela, elecciones presidenciales y manipulación mediática ¿Qué ocurre realmente?

Por Félix Povedano Mínguez
La oposición venezolana, grupos mediáticos y sectores políticos de la derecha internacional han apostado todo por el candidato Henrique Capriles, quien aspira a truncar el proyecto bolivariano del presidente Hugo Chávez

A estas alturas, resultan ya bien conocidas las prácticas desinformativas de los grandes medios de comunicación sobre los gobiernos progresistas de Latinoamérica, en especial sobre el de la Venezuela del presidente Hugo Chávez, quien ostenta el peculiar honor de haber recibido en los últimos tiempos críticas más furibundas que la propia Cuba, histórica damnificada en la guerra mediática contra los pueblos no alineados con la política imperial de EE.UU.


Pese a esta conocida realidad de ataques continuos hacia toda experiencia progresista en América del Sur, no deja de ser sorprendente la virulencia empleada por los medios españoles en las últimas semanas con motivo de las elecciones presidenciales que se celebran mañana en Venezuela y que establecerán bien la continuidad del proyecto bolivariano del actual presidente, bien el proyecto de involución que encarna el joven aspirante Henrique Capriles, revestido con un social-liberalismo similar al de Lula y líder de una oposición por primera vez unificada y que, también de forma inédita, tiene unas expectativas moderadamente halagüeñas, aunque siempre bastante por debajo de Chávez, según la mayoría de las encuestas.

El comportamiento agresivo de los medios informativos con los gobiernos progresistas de América Latina obedece a una razón bastante obvia -pero que por su trascendencia merece la pena señalar con perseverancia- y es la propia estructura desde la que se ejerce el periodismo en la mayoría de los casos. Los principales medios de comunicación, no se olvide, forman parte de grandes conglomerados empresariales que, con sus accionistas, anunciantes, inversores, negocios propios y cruzados y alianzas estratégicas con el poder político, elaboran la información de una manera extraordinariamente sesgada y condicionada.

El abanico de medios que afrontan la realidad de América Latina en general, y la de la Venezuela en particular, como una guerra de propaganda es amplísimo. En España, el ejemplo paradigmático es el diario El País, quizás porque, en su caso, la desproporción en los ataques proviene de un medio supuestamente más progresista que los demás. El editorial que el periódico de PRISA dedica hoy a las elecciones presidenciales de Venezuela supone una buena muestra de la trayectoria del diario en su cobertura del país suramericano. “Régimen autocrático”, “caudillo” o “perversión de la democracia” son algunos de los términos en los que El País se refiere al presidente Chávez, calificativos nunca empleados para regímenes que violan los derechos humanos de forma flagrante (Colombia u Honduras, por poner un ejemplo de la zona) pero que no entran en contradicción con los intereses empresariales de PRISA. Venezuela, sí, ahí radica buena parte del problema, y es que las inversiones cruzadas de PRISA con el grupo mediático Cisneros –bandera de la derecha opositora venezolana- condicionan de manera clara el posicionamiento político del diario español respecto a la realidad de América Latina.

Si se hace uso de hemeroteca, pueden encontrarse, en la mayoría de los medios, manipulaciones elevadas al esperpento, como la que desvela el periodista Pascual Serrano en su libro Desinformación, cuando muestra una foto cortada en la web de CNN en español en la que se ve una fila larga de ciudadanos que, según el pie de foto, esperan para firmar contra el presidente Chávez. Ampliada la foto, se descubre que en realidad se trata de un mercado estatal subvencionado donde los militares reparten pollos envasados.

Otros asuntos aparentemente inofensivos, como la creación de un nuevo partido por parte del presidente y demás fuerzas progresistas, pueden ser traducidos por algunos medios de comunicación como la creación de “un partido único” que busca lograr un “control absoluto” (EFE, 16 diciembre de 2006). De la misma manera, la reforma de la constitución para que los presidentes pueden ser relegidos tantas veces quieran, como sucede en España, puede dar lugar a titulares como éste: “Chávez intentará reformar la constitución venezolana para ser presidente vitalicio de la república y para que su partido sea el único del país” (Web de Antena 3 TV, 3 de diciembre de 2006).

No obstante, como se ha comentado ya, la bandera del antichavismo en España la porta el diario El País. El acoso mediático que el periódico generalista de PRISA está mostrando en esta campaña –con una crítica feroz a Chávez y un apoyo absoluto a Capriles- no es sino la continuación de una larga trayectoria que posiblemente tuvo su punto álgido en el editorial que realizó el periódico para justificar el golpe de Estado contra Chávez, perpetrado en 2002.
Estos fragmentos muestran la esencia del artículo: “La situación había alcanzado tal grado de deterioro que este caudillo errático ha recibido un empujón… Autócrata peligroso para su país y el resto del mundo…Sería bueno que Chávez y algunos de sus colaboradores detenidos rindieran cuentas de sus desmanes autoritarios y corruptos ante los tribunales de su propio país”.

Otro asunto controvertido en esta cadena de tergiversaciones informativas fue la negativa de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones a renovar la licencia de la cadena de televisión privada Radio Cacaras Televisión (RCTV). Los medios españoles difundieron la idea de que se había cerrado un canal televisivo, pese a que RCTV podía seguir emitiendo por cable o satélite sin ningún tipo de problemas. “Chávez cierra el canal privado RTVC en medio de violentas protestas”, escribía El País el 28 de mayo de 2007. En la misma línea se mostraron otros medios, como Telecinco (“La oposición a Chávez protesta contra el cierre de la televisión RCTV”, 19 de mayo de 2007) o El Mundo (“La cadena privada RCTV, clausurada por el Gobierno de Chávez, refuerza su seguridad ante el temor de que se produzca un atentado (El Mundo, 27 de mayo de 2007).

Por otra parte, las acusaciones de fraude electoral que se realizan desde algunos medios venezolanos y personalidades políticas son también una constante que adquiere mayor fuerza en época de comicios. Sin embargo, instituciones como la UE, la OEA o el Centro Carter, que desde 2006 participan en las elecciones venezolanas como acompañantes, siempre han desestimado esas acusaciones, lo cual no parece ser suficiente para algunos sectores de la derecha política y mediática.

Con un breve repaso como éste al tratamiento informativo de los asuntos de Venezuela en los últimos años, puede comprenderse algo mejor la campaña desplegada en las últimas semanas por la mayoría de los medios. En esta ocasión, la tónica ha sido fomentar la idea de que el candidato Henrique Capriles ha conseguido robar el espacio público a Chávez, pese a que éste goza de una supuesta superioridad absoluta en recursos y difusión mediática, una afirmación insostenible en un país donde la gran mayoría de los medios son privados y controlados por la oposición. 

Sobre el seguimiento masivo que Capriles tiene en la calle escribía hace unos días El País, que con su rigurosidad periodística pudo incluso comprobar que, en los mítines de la oposición, “la actitud de la gente no era de revancha, sino de quien tiene la convicción de que hay otra forma de gobernar el país con eficacia y, sobre todo, sin arbitrariedades, sin autoritarismo, sin payasadas”.

Así las cosas, el panorama político de Venezuela se presenta complicado, a tenor de la experiencia, que nos remite a antiguas acusaciones de fraude, injerencias políticas de gobiernos hostiles al bolivariano, grupos de presión de todo tipo y coberturas mediáticas con un alto grado de agresividad hacia cualquier programa político con carácter social que apunte a una mayor soberanía de América Latina. La previsible victoria de Hugo Chávez en estas elecciones acentuará, con probabilidad, el radicalismo de buena parte de la oposición y grupos afines.

Tomado de Tercera Información

La otra Revolución de octubre

Por René Tamayo

Chávez y la Revolución Bolivariana, un símbolo mundial. Crecimiento, bienestar, inclusión, participación protagónica, solidaridad y el fin del neoliberalismo

Chávez nunca se anda por las ramas. Su liderazgo atraviesa un contínuum revolucionario. Un proceso de madurez histórica. Cada etapa de su vida política ha estado marcada por ideas y programas que ha sabido sostener y concluir.

Viene del «por ahora» del 4 de febrero de 1992 (aceptación del fracaso entonces de la rebelión cívico-militar que comandó y del proyecto de país que proponía, pero en el que insistiría) hasta su actual II Plan Socialista Simón Bolívar.

Este es el «programa de transición al socialismo y de radicalización de la democracia participativa y protagónica». Lo presentó sin ambages y sin que le temblara la voz, el pasado 11 de junio, ante toda la nación venezolana.

Ese día oficializó en el Consejo Nacional Electoral (CNE) su candidatura para el período presidencial 2013-2019. Fue claro: va por el socialismo.

El marxismo no le es ajeno. Hizo sus lecturas desde joven. Antonio Gramsci le es cercano. Y hasta Nietzsche está entre sus autores preferidos, del que ha hecho una interesante interpretación antropológica sobre la naturaleza del ser humano y el destino que este debería cumplir, siempre en armonía con sus pares y la naturaleza.

Chávez avanzó del tradicional y mejor nacionalismo «nuestroamericano», al antiimperialismo. Y de ahí, al socialismo. Empezó a manejar el concepto —como ideal de proyecto— sobre 2005, según me cuentan amigos muy atentos al devenir de este proceso. En 2006, inicio de su tercer mandado, fue su luz señera.

Para su cuarto período presidencial al hilo, el líder bolivariano propuso cinco objetivos estratégicos de escala local y global y casi una treintena hacia lo más interno del país.

Los cinco «grandes objetivos históricos» del II Plan Socialista, en palabras de Chávez, son: Defender, expandir y consolidar la independencia nacional; continuar construyendo el socialismo bolivariano del Siglo XXI; convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, lo económico y lo político; contribuir al desarrollo de una nueva geopolítica internacional; y contribuir a la preservación de la vida en el planeta y salvar a la especie humana.

Más del 50 por ciento de los venezolanos —según estudios de opinión— optan por el socialismo. Pero no es cualquiera. Ni los que fueron. Ni los que son. Ni los que otros tratan de aplicar. El socialismo bolivariano —el que aceptan y promueven las mayorías populares— es único, exclusivo, irrepetible. Considero que hoy nadie tiene los suficientes datos históricos para definirlo. Ni la misma historia ya los ofrece. Es lo que está por construir. O se está construyendo.

El socialismo bolivariano y, por ende, el triunfo de Chávez, está cantado. No será victoria fácil. Pero algo sí es evidente. Para los venezolanos de hoy, «socialismo» es la antítesis del neoliberalismo. Y ellos sí saben de este último. Han dejado sangre y pellejo oponiéndosele. Es lo que no quieren.
Némesis del neoliberalismo

En no pocos países del firme americano, el neoliberalismo está, en lo político, acorralado; en lo social, amortiguado (en mayor o menor medida, según los planes contra la pobreza de los gobiernos progresistas); en lo cultural, estigmatizado y constantemente zaherido por los sectores populares movilizados y los científicos sociales de izquierda.

No obstante, en lo económico —tanto en lo macro como en la «economía real»—, cada vez que llega un nuevo día, el dinosaurio sigue ahí. Arrullando a más de un incauto y a toda la clase burguesa nacional y global. Esperando. Listo por si lo zafan. Presto a desbocarse de nuevo.

Los últimos años han sido propicios para la región. Gracias, primero, a los altos precios de los productos básicos —su línea exportadora—. Luego, a la coincidencia histórica de movimientos populares que han alcanzado el poder e impuesto políticas encaminadas a reducir la brecha social, el desempleo y la miseria. También, porque avanzan en la integración.

El neoliberalismo, empero, sigue definiendo el curso económico regional. Sí, en algunas naciones se ha logrado maniatar. Arrastrarlo a una versión light. Mas ningún país, incluyendo a los mandatados por líderes progresistas, ha logrado finiquitarlo, desarraigarlo finalmente. La excepción es Venezuela.

La economía bolivariana parece predestinada a convertirse en el paradigma antineoliberal en las primeras décadas del siglo. Quizá más. Es su némesis. Y no digo «economía venezolana». Más que país, este es un concepto. Una cualidad. La confluencia en un solo espacio —la Revolución Bolivariana— de un hacer económico, un actuar político y un liderazgo único.

Son de esos procesos que se repiten pocas veces en una vida. De lo que aquí se trata, es de un modelo socioeconómico que no podría existir sin la Revolución que le sostiene, el consenso popular que esta ha generado, y el liderazgo de una persona que sigue validando el papel que pueden ejercer determinados individuos en el curso general de la historia.

Tampoco es crisol. En economía, más de un error hubo y seguirán apareciendo. El proceso —ya cerca de cumplir 14 años— pudo avanzar mucho más. Ser más eficaz. De haber ocurrido así, incluso, los comicios de hoy pintarían menos tensos de lo que son; y los altos niveles de polarización política que se viven fueran más llevaderos. Pero eso es un ideal. Una revolución es telúrica. Constantemente remueve todos los cimientos, incluido los «suyos». Y si algo ha sido más atacado y vilipendiado en esta última década, es el bolivarianismo y su líder, el presidente Chávez.

A estas alturas de la vida -con tantos palos que le han dado, y ha sabido resistir- la Revolución Bolivariana ha alcanzado plena madurez.

Así las cosas, si la balanza de la historia hace justicia, este 7-O será una victoria de Venezuela. Una victoria de América Latina. Y una victoria del mundo. Será, para la historia, la segunda Revolución de octubre.

Fuente Juventud Rebelde

Y sigue generación de polémicas en la oposición venezolana el ex Gobernador De Lima

viernes, 28 de septiembre de 2012
Por Andrés Rodríguez*

El abogado y dirigente político David De Lima reveló que su voto en las elecciones presidenciales será a favor de la candidatura de Hugo Chávez, como una muestra de reencuentro con el pensamiento bolivariano (fuente Pag. Ciudad Caracas).

“Formo parte de 15% de la población que ha experimentado un proceso de encuentro, de desencuentro y de reencuentro con el pensamiento del presidente Chávez “, expresó en el programa Toda Venezuela que transmite Venezolana de Televisión.

“Vamos a evitar que Capriles gane, y eso se hace con Hugo Chávez que evidentemente es el que está ganando”, agregó De Lima.

Recordó que en el año 1998 estuvo al lado del líder socialista en el proceso constituyente, se desencontró por razones críticas que formuló con la misma fuerza con la que lo hace con Capriles y añadió que para esa época pasé “a ser un Dios para Globovisión y para Capriles”.

Señaló que de acuerdo con las encuestas “somos más de dos millones que nos separamos de Chávez en un momento y nos reencontramos con Chávez en otro momento… eso no tiene nada de delictual, eso no puede ser satanizado”, apuntó.

Sobre la candidatura de Capriles, dijo que su derrota es irreversible y que en el supuesto de ganar las elecciones llevaría atrás al país en materia del pensamiento constitucional.

“De ganar Capriles… las cosas que están ocurriendo en España se repetirían aquí, hemos dado una contribución para que la conciencia de los venezolanos se despierte en este sentido”.

Asimismo, agregó que la oposición ataca a los políticos que disientan de sus ideas: “Dicen que Chávez es intolerante, totalitario y comunista y no fomenta la libertad de expresión, pero yo veo que a él le dicen lo que quiera, ahora, a la oposición no es así: William Ojeda medio abrió la boca y lo votaron, Escarrá abrió un cuarto de boca y lo destrozaron por Internet y yo que sí la abrí completa, han sido camiones de porquería contra m, dirigidos por los mismos.” (FUENTE PAGINA WEB CIUDAD CARACAS).

Lo que sí es inminente es la caída de CAPRILES RADONSKY ante el comandante Chávez. En la última concentración del majunche en la ciudad  de Maracay, Edo. Aragua, sólo pudo medio llenar dos cuadras; creo que NI pagando todo el dinero que le han dado las ONG internacionales, y cancelando cuñas en las páginas web más visitadas como FACEBOOK, MSN, YOU TUBE, donde el candidato aparece como opción, podrá ganarle a el Líder de la Revolución Hugo Chávez Frías. La gran mayoría del pueblo venezolano no se deja engañar por la opción del paquetazo neoliberal, fascista y cuarto republicano ofrecido por los escuálidos; y sabe que su opción es la de Chávez, la opción del progreso, la participación, el protagonismo y la prosperidad evidente del chavismo.

Ellos no podrán suplantar las grandes misiones creadas como: MERCAL, BARRIO ADENTRO (DE NUESTROS HERMANOS CUBANOS), MISION VIVIENDA, MISION ADULTO MAYOR, MISION SUCRE, UNIVERSIDAD BOLIVARIANA DE VENEZUELA, entre otras, que han logrado la reducción de la pobreza, la eliminación del analfabetismo, la mortandad infantil y la desnutrición, y enfermedades que la 4ta república y sus partidos de oposición crearon en 40 años.

Si no, vean como actualmente los países europeos y el propio Estados Unidos están cayendo con esos paquetazos dirigidos a sus pueblos… Cómo países supuestamente liberados árabes, han caído en caos y pobreza (Libia, Irak, Egipto, Honduras, Paraguay)….

Es criticable que se pierda tiempo en Asambleas de la ONU, que sólo está bajo la falda de los imperios yanqui y británico, que todavía invaden pueblos, y destruyen a la humanidad, sólo para apoderarse de sus riquezas…

Prefiero mil veces esta opción, la opción socialista y anti imperialista. ¡¡Mi opción es Chávez!! ¡¡Viva el ALBA!! ¡¡Viva mi comandante!!

Este 7 de octubre vamos todos a votar por el líder de la Revolución Mundial Hugo Chávez Frías.  ¡¡Arriba y a la izquierda!!

(Pensamiento Soberano, Nº 13)

*Abogado y profesor de la Bolivariana; descendiente del ex Presidente Cipriano Castro

@andre_ayuda
andresrodri71@hotmail.com    

Agradecimientos: Pagina Web Ciudad Caracas, La Polilla Cubana, Alcaldía Municipio Santiago Mariño

Un mensaje para Venezuela

domingo, 16 de septiembre de 2012

Chávez, flanqueado por Buen Abad (Izquierda) y Borón.

Vienen las elecciones venezolanas a lomos de la Historia, a todo galope; vienen con su ejemplo decisivo y urgente, ratificación de la clase trabajadora, del campo y la ciudad, protagonista clave de la revolución. Estas elecciones son de una importancia excepcional para acelerar la transición revolucionaria; para poner punto final a todo control imperial y la omnipotencia de la explotación y el saqueo… Vienen las elecciones, ya se avizoran, con su deseo ardiente de impulsar su Revolución hacia delante. Hay que ganar las elecciones con Venezuela, ganarlas entre todos para legitimar, del dicho al hecho, el avance Revolucionario del socialismo, en Venezuela y en el mundo entero.

Estas elecciones serán un paso más contra el poder económico de la oligarquía, un paso más para expropiar a la oligarquía e introducir la economía socialista planificada y para resolver los problemas de la población venezolana. Para que estas esperanzas no se esfumen será preciso debatir, participar y votar; conquistar una aplastante mayoría que asegure la continuidad del proceso revolucionario.

Se ha hablado tanto de Venezuela y se ha dicho tan poco en verdad de la Verdad de Venezuela. Muy poco sobre su solidaridad inmensa, de sus cicatrices, de las injusticias que a diario se cometen en su contra. Muy poco de los grandes avances de la Revolución Bolivariana, de la exitosa guerra contra el hambre, la insalubridad y el desamparo de los más pobres. Muy poco se dice de su guerra contra los burocratismos, contra la ignorancia, contra los complejos y contra el pesimismo. Se ha hablado tanto de Venezuela, han sido tantos tus críticos… sus detractores, que por doler nos duelen las calumnias burguesas, el petróleo robado en aquellos interminables años de la fraudulenta “democracia” de la Cuarta República, las penurias de la clase trabajadora y la injusticia económica, política y social que reinó hasta que la revolución apresuró la escritura de la historia… nos ha dolido Venezuela en todo el mundo… y hoy también nos alegra y da esperanzas, nos alegra en ella la humanidad entera que cuenta ahora con las elecciones como guía y compromiso mundial para la construcción de una nueva sociedad.

Vienen las elecciones inflamadas de interés por las ideas y por la naciente experiencia práctica del socialismo y el ambiente general revolucionario. Vienen las elecciones con un empuje inédito y sin abandonar sus debates primordiales… nadie se equivoque. Es nada menos que el futuro con pasión venezolana que fecunda en cada voto un rito de la revolución, un rito de confirmación que por su naturaleza volcánica vendrá del ejercicio de la libertad y el ejercicio de la revolución para el derrocamiento absoluto de toda forma de alienación, saqueo y explotación y para la construcción de una sociedad, vida, amores y relaciones humanas nuevas… Y este es definitivamente el sentido primero y último que entraña la revolución permanente… conjugar el socialismo siempre en verbo futuro, tenerlo a la mano como la más alta y brillante luz de la mañana.

Nadie se engañe, todos sabemos de los peligros internacionales que acechan a la Revolución Bolivariana además del riesgo que se anida en las tendencias burocráticas, en la corrupción y en el peligro de enfrentar a las oligarquías. Eso es el corazón de una revolución. Vienen las elecciones y los trabajadores quieren demostrar que pueden dirigir la industria sin capitalistas. Vienen las elecciones y nadie quiere la revolución a medias.

Las elecciones próximas mostrarán al mundo entero el corazón de la Revolución percutido por los trabajadores, el alma en los ojos y en las manos… el alma en el dedo índice que dirá con su voto hacia dónde han de ir las relaciones económicas y políticas, la historia contemporánea, la batalla de las ideas, la lucha anti-imperialista y la Revolución Bonita.

Las elecciones no serán “milagrosas”, no resolverán todo por “arte de magia”, y el paso siguiente será batir el récord de votación en cantidad de votos y con calidad de ideas. No puede volver a ocurrir lo que pasó en el referendo constitucional. Será una gran victoria para los trabajadores y será ratificación de la señal para que muchos otros trabajadores, de Venezuela y del mundo, sigamos ese ejemplo. Demostrarán que el control obrero sólo podría desarrollarse seriamente si se nacionalizan las fuentes de trabajo con un programa claro y socialista en pleno siglo XXI, contra todo lo que haga peligrar sus triunfos. Las elecciones serán fundamentales en la lucha contra el Capitalismo, privado o de estado. No son unas elecciones cualquiera; estas elecciones son absolutamente decisivas para el futuro de la Revolución Bolivariana. Y si bien ésta debe ser perfeccionada, pues, como toda empresa humana, tiene sus falencias, la Revolución Bolivariana hace una diferencia monumental con toda la historia previa de Venezuela. Esa es su matriz y su fuerza.

Combatamos la indiferencia al voto revolucionario en todas sus formas; combatamos al juego irresponsable de la distracción, la palabrería abstencionista erudita, la especulación pura; combatamos todas las cobardías, todas las abdicaciones, todas las traiciones, ratifiquemos el rumbo de la revolución concurriendo masivamente a votar por su continuidad y su profundización. Estas elecciones probarán cómo los venezolanos luchan por el cambio a pesar de los pesares, contra todo tipo de frenos y obstáculos, contra la oligarquía y contra el burocratismo, la corrupción y el arribismo. Contra todo lo que desde dentro y desde fuera intenta frenar el avance del socialismo y la conciencia de los trabajadores. Estas elecciones fortalecerán la columna vertebral de la revolución para que la clase trabajadora dirija no sólo las empresas, sino también la sociedad y la vida misma. Fortalecerá la dirección de los trabajadores en una economía socialista planificada basada en la nacionalización de la tierra, los bancos y las grandes empresas.

Estas elecciones venezolanas sabrán a gloria. Estas elecciones ayudarán a hombres y mujeres de todo el mundo a pensar y actuar como individuos libres, no como esclavos. Estas elecciones son un paso más y de todos. Estas elecciones hablarán de la alegría, franca, noble de Venezuela hoy… su condición esencial de alma revolucionaria que nos inspira e incentiva. Los votos ahora se preparan en los corazones como un frente que representa en todo el mundo a centenares de millones de mujeres y hombres que por doquier anhelan decir a cada venezolano cuánto importa que triunfe nuevamente, magníficamente, su Revolución en las urnas, en las fábricas recuperadas, en las tierras reapropiadas, en sus debates y en sus escuelas… Coro mundial de sueños venezolanos y de todos nosotros. Los votos que andan ya sobrevolando Venezuela como pájaros que buscan nido en la primavera de la voluntad revolucionaria, son votos que nos importan a todo el mundo, al socialismo… nuestro, al de ellos, al de todos… del futuro hoy. En cada voto un sol revolucionario que alumbre no sólo la gran patria de Bolívar sino toda la humanidad.

(Fuente GISXXI; Tomado de Cubadebate)
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