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Venezuela es sagrada y se respeta; Carta de Fidel

miércoles, 11 de marzo de 2015
El presidente Maduro muestra el mensaje del líder histórico de la revolución Fidel Castro. Foto: VTV
CARACAS.—El presidente Nicolás Maduro solicitó este martes a la Asamblea Nacional un proyecto de Ley Habilitante Antimperialista para “defender la paz, la soberanía y el de-sarrollo íntegro de Venezuela ante la amenaza del imperio de Estados Unidos”.

“Es una necesidad para moverme en el complejo escenario que se ha abierto para Ve­ne­zuela”, indicó el estadista, quien además leyó la carta enviada por el líder de la Revolución Cu­bana Fidel Castro.

En la misiva, Fidel felicita a Maduro por su “brillante y valiente discurso frente a los brutales planes del gobierno de Estados Unidos” y le pronostica que sus palabras “pasarán a la historia como prueba de que la humanidad pue­de y debe conocer la verdad”.

El jefe de Estado agradeció el apoyo del líder cubano y rememoró que la victoria de Playa Girón en abril de 1961 fue la primera gran derrota del imperialismo en América Latina y el Caribe.


Respecto al decreto emitido por Washington de declarar a Venezuela como una amenaza a la seguridad nacional, reiteró que nadie en el mundo puede creer eso ya que el pueblo venezolano es “pacífico, democrático, humanista y con una política internacional en búsqueda en el entendimiento y la paz”.

“Somos líderes en la lucha por la integración y la unión”, manifestó Maduro desde la sede del Parlamento.

De acuerdo con el jefe de Estado, el mundo reaccionó indignado y rechazó de forma unánime la ley aprobada por el gobierno de Barack Obama, incluyendo importantes sectores de opinión de Estados Unidos.

Como una “aberración histórica”, calificó Ma­duro la medida de presión contra el Go­bier­no Bolivariano que incluye sanciones contra siete funcionarios venezolanos.
 
Maduro alertó que esta ha sido la mayor amenaza que ha recibido la Patria venezolana por lo que pidió la unión de todo el pueblo. Anunció además la realización de un ejercicio militar de defensa el próximo 14 de marzo para “marcar los puntos defensivos” de la nación.


En otro momento indicó que este año se celebrarán elecciones parlamentarias para que “el pueblo decida lo que va a pasar en este país.

Esta es la segunda vez que el presidente ve­nezolano solicita una Habilitante. En octubre del 2013 la pidió para luchar contra la corrupción en el país.

La Habilitante es una herramienta jurídica de rango constitucional que faculta al Pre­si­dente a dictar Decretos con Rango, Valor y Fuerza de Ley sobre las materias que estime per­tinentes de acuerdo con las necesidades y emergencias del país.

Sin embargo, para ser aprobada necesita de las tres quintas partes de los asambleístas, o sea, 99 de los 165 asientos que hay en el Par­lamento.

Fuente Periódico Granma

Relacionado:
La Asamblea Nacional de Venezuela aprueba en primera discusión la Ley Habilitante
Por mayoría calificada, los diputados de la Asamblea Nacional por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y Ricardo Sánchez, representante de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) han aprobado en primera discusión la Ley Habilitante "Antiimperialista" solicitada por Nicolás Maduro.

Declaración del gobierno revolucionario de la República de Cuba: Venezuela no está sola

El Gobierno Revolucionario de la República de Cuba reitera nuevamente su incondicional apoyo y el de nuestro pueblo a la Revolución bolivariana, al gobierno legítimo del Presidente Nicolás Maduro Moros y al heroico pueblo hermano de Venezuela.

REDDH: Defender la Revolución Bolivariana es un deber impostergable ante la historia. Adhesiones

Red de Redes en Defensa de la Humanidad

    El imperio tiene miedo, y cuando
    el imperio tiene miedo es más peligroso
                            Hugo Rafael Chávez Frías
  Nosotros, Intelectuales, Artistas, Movimientos Sociales, Líderes Ecuménicos, Luchadores Sociales y Pueblos del Mundo rechazamos y condenamos las recientes declaraciones del Presidente Obama y del imperio estadounidense en contra de la República Bolivariana de Venezuela, que amenazan de manera directa y abierta la Paz y la Soberanía en Nuestra América.
Consideramos que la declaración de “emergencia nacional” de Estados Unidos ante la “amenaza” que representa Venezuela, es una declaración explícita de guerra contra la Revolución Bolivariana y un paso más en la escalada estadounidense para aplastar las voces anti-imperialistas que desde la tierra soberana de Bolívar y Chávez se levantan y extienden por todo el continente.

La irrupción de la Revolución Bolivariana significó una renovación de las luchas de liberación de Nuestra América y los Pueblos del Sur. Hoy es una de las principales trincheras de batalla en la construcción de un mundo más justo, un mundo multipolar, un mundo equilibrado.

El legado del Comandante Hugo Rafael Chávez Frías es la principal arma de lucha para la descolonización de las conciencias. Su pensamiento y acción constituyen uno de los motores fundamentales que impulsan en el Siglo XXI el anti-imperialismo y los procesos de liberación en todo el mundo.

La República Bolivariana de Venezuela es dueña de la principal reserva mundial de petróleo, grandes reservas de gas, biodiversidad, agua dulce y minerales estratégicos, lo que la convierte en un botín siempre ambicionado por el Imperio y los grandes capitales mundiales.

Por consiguiente,

Hacemos un llamado a los organismos multilaterales soberanos, CELAC, UNASUR, ALBA-TCP y PETRO-CARIBE para que se pronuncien de manera categórica e irrestricta en favor de la defensa de la legalidad internacional, la soberanía y la autodeterminación del pueblo venezolano y de la paz en la región.

Alertamos a todos los pueblos del mundo que con las declaraciones de Obama se cierne sobre la tierra libre de Bolívar una posible y cada vez más inminente invasión abierta de los Estados Unidos en Venezuela.

Llamamos a todas las voces anti-imperialistas del mundo para que denuncien el atropello mediático internacional que pretende acallar el despertar de un pueblo y tergiversar el conocimiento de la realidad que vive la Venezuela del siglo XXI, que decidió ser independiente.

Solicitamos a los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU que se pronuncien sobre la injerencia descarada e hipócrita de los Estados Unidos en los asuntos políticos de la República Bolivariana de Venezuela.

¡El imperio le teme a la autodeterminación de los pueblos!
¡Unidad es nuestra divisa!
¡Yankee go home!
¡Viva Nuestra América Libre e Independiente!


Para adherirse enviar firmas a: redintelectualesvenezuela@gmail.com

Carmen Bohórquez, Earle Herrera, Cristóbal Jiménez, María León, Blanca Eeckout, Juan Soto, Carlos Echezuria, Modesto Ruiz, César González, Nelson Escobar, Farruco Sesto, Diógenes Andrade (Fantasma), Fernando Soto Rojas, Elio Serrano, José Avila, Marleny Contreras, Tania Díaz, Yul Jabour, Sergio Arria, Piero Arria, Melissa Arria, Julieta Petriella, Atilio Boron, Itsván Meszáros, Enrique Dussel, Katu Arkonada, Alfonso Sastre, Raúl Fornet-Betancourt, Stella Calloni, Jorge Veraza, Cris González, Pablo Guadarrama, Frente Cultural de Izquierda, Movimiento Continental Bolivariano, Roger Landa, Ariana López, Luciano Vasapollo, Rita Martufi, Rosa C. Báez, Winston Orrillo, 



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Enviado por Minga Informativa de Movimientos Sociales
http://movimientos.org/

Estados Unidos prepara bloqueo naval contra Venezuela?

martes, 10 de marzo de 2015
Por Kintto Lucas, @KinttoLucas

La decisión unilateral de Estados Unidos contra Venezuela, asumiendo a ese país hermano como una amenaza para su seguridad nacional, anuncia una futura intervención armada contra Venezuela.

Si fuera en otro momento histórico, directamente invadirían el país y destituirían al gobierno como en tantas ocasiones.

Sin embargo, la intervención armada en la actualidad puede ser de otro tipo, por ejemplo: hacer un bloqueo naval a Venezuela con barcos estadounidenses y no permitir la salida de petróleo venezolano.

Una acción como esa durante algunos meses, fortalecería el golpe económico que se ha venido intentando y, complementada con las acciones directas opositoras en lo interno y sectores paramilitares desde Colombia, podría provocar una guerra civil. Así, se tendría luego la excusa para invadir.

La UNASUR (Unión de Naciones Suramericanas) además de pronunciarse con comunicados rechazando este ataque a la soberanía suramericana y latinoamericana, debería asumir una postura directa de denuncia conjunta por parte del Secretario General y los cancilleres en todos los organismos multilaterales.

Este momento histórico necesita una reacción conjunta urgente. El Secretario General de UNASUR y una comisión de cancilleres  deberían trasladarse a Naciones Unidas, la OEA (Organización de Estados Americanos), Unión Europea, Unión Africana, parlamentos regionales y algunos países para denunciar este ataque y alertar sobre la posible intervención armada a futuro.

Algunos podrán decir que esto es imposible. De la misma forma que se preparó el terreno para intervenir y provocar las guerras civiles en Libia y Siria, se está preparando el terreno para una intervención en Venezuela.

El futuro demostrará que, si no se toman medidas urgentes conjuntas ahora, posiblemente haya que lamentar una intervención y guerra civil.

Los partidos políticos y movimientos sociales que han defendido y defienden la soberanía latinoamericana, más allá de las posturas políticas domésticas en sus países, deberían hacer un frente común contra la intervención de Estados Unidos en Venezuela.

El presidente Rafael Correa que ha sido solidario con Venezuela, de la misma forma que ese país hermano lo ha sido con Ecuador, debería convocar ya un acto público de rechazo a la intervención estadounidense en Venezuela y América del Sur.

El querido Pepe Mujica, que ahora no está en la presidencia, pero sigue siendo una Voz de la América Latina, debería liderar junto a otros sectores un acto y vocería de rechazo a una intervención.

El Secretario General de la decadente OEA y quien aspira a ese cargo deberían pronunciarse ya contra la intervención.

Los presidentes progresistas y democráticos deberían analizar no participar en la próxima Cumbre de las Américas en rechazo a estas acciones unilaterales de Estados Unidos.

El bloqueo a Cuba no se termina y ya se está iniciando un nuevo bloqueo a otro país latinoamericano. Todos debemos pronunciarnos contra este ataque a la soberanía de América Latina y el Caribe.


Tomado de su blog http://kintto.blogspot.com/2015/03/estados-unidos-prepara-bloqueo-naval.html

*Escritor y periodista uruguayo radicado en Ecuador. Premio Latinoamericano de Periodismo José Martí 1990. Presidente de la Asociación de Prensa Extranjera en Ecuador (APE).

La batalla decisiva por la libertad latinoamericana

domingo, 15 de febrero de 2015
Por Ricardo Arturo Salgado*
Hoy es imperativo que entendamos que todos somos Venezuela, y que la solidaridad no puede ser únicamente enunciativa, que eventualmente, y porque no quedan muchas salidas, el imperio buscará un pretexto para crear la “solución militar” al “asunto venezolano”.
 
Es posible que los albores del siglo XXI, con el ascenso de la revolución bolivariana, como anuncio de que llegaba la hora de los pueblos, sea el mejor momento de toda América Latina en los últimos 500 años. En el momento de más fuerza de la unipolaridad, surge un replanteamiento que ha de derrotar muchas veces al neoliberalismo y al tan cacareado “fin de la historia”.

Durante la los últimos 15 años quedó claro, más que nunca antes, la verdadera naturaleza del capitalismo, su función intrínseca de reproducirse, y obligar a los más pobres a pagar sus garrafales fallas de origen. Además, quedó claro que el socialismo no era una función errada de la historia, que era ante todo la respuesta y la esperanza de reemplazar la voraz maquinaria predatoria capitalista, y que ni era mecánico, ni determinista y no terminaba por definición; mientras exista el capitalismo y su amenaza contra la humanidad, el socialismo será una alternativa.

Ahora bien, las victorias constantes de este cambio de época, no ha sido, ni será, un tránsito fácil para nuestros pueblos. El asedio constante del imperialismo, que luce siempre sediento de la sangre de nuestros hermanos y hermanas, sigue abriendo frentes, provocando heridas y utilizando todos sus recursos por frenar a una América Latina, que de traspatio paso a ser ejemplo de lucha para el mundo entero.

Este acoso permanente, que cuenta siempre con la abyecta colaboración de clases dominantes acostumbradas a vivir de las migajas que les dan los amos norteños, tiende ahora hacia un momento decisivo, hacia una batalla de la que dependerá la historia de este siglo; ya no se trata del amanecer de la esperanza, sino de ganar el derecho a vivir en paz, frente a un enemigo que nutre de la guerra; esa batalla se libra en la tierra de Bolívar, en la Venezuela de Chávez y de Alí Primera, en esa República Bolivariana nuestroamericana.

La oposición traidora, desinteresada absolutamente de lo que suceda a la patria, cree que el “destino manifiesto” también les abarca, que ellos son dueños de las riquezas y que los pobres que ahora reciben beneficios y viven mejor, no tienen derecho a otro tipo de vida que el de la miseria, porque no entienden, porque son tontos y porque son haraganes, que no quisieron ser emprendores. Todo ese pensamiento de la mente colonizada de las clases dominantes latinoamericanas que se sienten felices de ser “sirvientes con dormida adentro”.

Esa oposición castrada, sin ideas, y, sobre todo, sin voluntad de compartir la construccion de una nación digna, se presta a la trama mas vil y se apresta a hacer correr la sangre inocente de muchos venezolanos, incluso la de muchos de sus simpatizantes, si eso le sirve a sus intereses.
No cabe duda que un Golpe de Estado está en ejecución en Venezuela. por las condiciones particulares, el golpe en cuestión está destinado a ser sangriento, violento, con una escalada en muchos campos que ya hemos podido observar en las últimas semanas. La campaña mediática a nivel internacional dibuja un ambiente de carencias y zozobra, una especie de bomba de tiempo que volara en pedazos en cualquier momento. Todos los días, a toda hora, incluso para minimizar las propias crisis locales los medios en nuestros países hablan de que corremos peligro de “llegar a estar como Venezuela”.

Igual envían a tres expresidentes a desafiar las leyes y las instituciones bolivarianas, dizque en apoyo de derechos humanos, mismos que los tres violaron flagrantemente en sus administraciones, cometiendo crímenes por los que deberían guardar prisión. Buscan descaradamente poner en un rincón al presidente Maduro al que quieren mostrar como tirano y como debilucho a la vez, y entonces abusan de la hospitalidad y visitan a un criminal peligroso, que en ningún gobierno de derecha tendría acceso ni a luz del sol.

Simultáneamente, acusan funcionarios de alto rango de tener nexos con el narcotráfico, con lo que las ramas fascistas de la desinformación tienen suficiente para hablar de narco estado, mientras a los verdaderos narco estados los felicitan y les prometen Planes Colombia a granel. Entonces aparece Brownfield “preocupado” por la situación en Venezuela, olvidándose de sus propios 46 millones de pobres, y sus decenas de millones de drogadictos y de sus propias agencias de seguridad nacional involucradas en el tráfico de estupefacientes al mercado “libre” de las drogas que tiene en su propia casa.

A esto se suma la guerra económica que ya hicieron varias veces en el pasado. El acoso de los empresarios es tenaz, calculan los beneficios que obtendrán cuando los fascistas venezolanos, como Maria Corina, Ledezma o Capriles, hayan tomado el poder. Todos imaginan un amanecer con Pinochet reencarnado y los comunistas corriendo por sus vidas, porque al final, las ideas no valen nada; “el mejor comunista es el comunista muerto”.

La situación actual en la República Bolivariana de Venezuela plantea un reto que nos es común a todos los latinoamericanos. Históricamente hemos sido muchos pedacitos luchando contra el gigante, sucumbiendo por impotencia (con la extraordinaria excepción de la Cuba revolucionaria). Hoy es imperativo que entendamos que todos somos Venezuela, y que la solidaridad no puede ser únicamente enunciativa, que eventualmente, y porque no quedan muchas salidas, el imperio buscará un pretexto para crear la “solución militar” al “asunto venezolano”.

Es sumamente importante pensar con claridad, especialmente para la izquierda; la lógica yanqui y la de sus lacayos locales no contempla la conservación de ningún tipo de foco opositor. La vocación democrática de la revolución bolivariana es lo último que querrán replicar los expertos del imperio, en un país donde el pueblo sabe muy bien cómo derrotar a sus enemigos en las urnas. No es casual que, hoy por hoy, los contrarrevolucionarios venezolanos hablen de “solución final” o “final del chavismo”.

Está claro que la historia nos enseña lecciones, hoy tenemos un momento decisivo en Venezuela, y los enemigos de Latinoamérica, externos e internos, deberían entender que no permitiremos un nuevo 11 de septiembre de 1973.

Muchos criticaran la posición abierta y militante de este escrito, pero ante el cinismo y desfachatez del ataque contra nuestro baluarte, no hay más remedio que dar un paso hacia adelante, para defender la revolución.

Imagen agregada de la web.

Publicado por Con Nuestra América

*Investigador Social y Escritor hondureño

Algunas reflexiones inmediatas sobre América Latina: especialmente en relación a Cuba y Venezuela

sábado, 7 de febrero de 2015
Por Carlos Maldonado*

El golpe anunciado por el gobierno de la Bolivariana Venezuela contra su presidente Nicolás Maduro está en ciernes. La derecha pro imperialista y el gobierno fascista y terrorista de los Estados Unidos no han cejado ni un minuto en su alianza para tumbar el proceso revolucionario que si bien, como todo en construcción, ha ido a tientas en una experiencia nueva, es la alternativa más prometedora para cualquier pueblo que abrace la senda del socialismo. Y, por supuesto la más odiada y, por tanto, la más combatida por los imperialista y sus lacayos desde todos los frentes con el objetivo de hacerla fracasar y con ello hacer fracasar también la esperanza de millones de empobrecidas por el capitalismo no solo en América Latina sino en el mundo entero.

Sin embargo, el golpe no solo se gesta a lo interno de la patria de Chávez, sino hacia los aliados naturales de Venezuela en la CELAC, UNASUR y la ALBA. En primer lugar, la jugada empieza con suavizar algunas restricciones del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, batiendo para ello todos los tambores de la propaganda, mediante la cual se hace creer a un gran número de gentes, especialmente a algunos intelectuales distraídos que no se informan bien, de que el bloqueo ha sido levantado. Cuando, eso está muy lejos de suceder.

A esta jugada de política exterior imperial se le podría ubicar como la zanahoria.

¿Qué gana el Imperio con ello? En primera instancia, mostrar a la opinión pública mundial, tal como la están mostrando sus principales medios de desinformación, que el gobierno de Obama es más democrático que sus antecesores y, por supuesto, que se olvidarán las viejas rencillas lo cual no solo es falso sino descarado, pues el mismo Barack Obama en su alocución donde anunció el levantamiento de algunas restricciones hacia Cuba, dejó claro que la política añeja del bloqueo no había cumplido sus objetivos y que por tanto, habría que probar con nuevos métodos para procurar los cambios democráticos que los cubanos, los de Miami, por supuesto, necesitan para hacerse del poder en la Isla y ponerla al servicio de Washington de nuevo. Ello, daría con el trasto al movimiento de la Segunda  Independencia en el continente que inauguró la rebelde isla en 1959.

Por otro lado, la otra jugada imperial, la cual podría fácilmente denominarse como la del garrote, es la cifrada en el ataque sistemático hacia el gobierno popular de la presidenta Cristina Fernández el cual conjuga, desde la aplicación extraterritorial de leyes norteamericanas contra un país soberano como Argentina para el pago de intereses leoninos de los fondos buitres fruto de la extorsión que le impuso un juez neoyorquino, Greisa, que devino en condena al país austral por parte de los organismos internacionales manejados por el Imperio, incluso del secuestro temporal de una fragata en un país africano a instancias de EEUU, hasta lo que últimamente ha venido calentando el ambiente con las infundadas acusaciones del extinto fiscal general Nissman a la presidenta Fernández de favorecer a altos cargos iraníes en el caso de la explosión de la Mutual AMIA a cambio de petróleo. Crisis que se agravó con el suicido inducido o asesinato del fiscal NIssman. Dichos sucesos hacen peligrar no solo la continuidad de la estructura popular del gobierno argentino, sino, en caso de que la facción de la presidenta ganara, obligarla a conceder más campo de acción a las transnacionales y volver bajo el ala del FMI, lo cual dejaría sin un socio importante o un socio muy debilitado en la dinámica de la integración y el crecimiento de la CELAC.

Por si esto fuera poco, fuera del ámbito del continente americano, el cerco levantado por Washington en contubernio con la Unión Europea a Rusia, China e Irán, a través del dumping petrolero por parte de Estados Unidos basado en la sobreexplotación denominada fracking por demás temporal y alto contaminante, lance que apoya su lacayo del medio oriente, Arabia Saudí quien ejerciendo el poder de la presidencia de la OPEP se opuso rotundamente a la restricción en la oferta petrolera para evitar el desplome de los precios en el mercado internacional lo cual, obviamente puso en aprietos económicos a Rusia, Irán y Venezuela, tres de sus principales enemigos en la arena mundial y posicionando a EEUU como uno de los mayores productores del crudo a nivel planetario. Ese marco de guerra económica, como bien lo ha señalado el presidente Maduro, se ha visto apuntalado por la guerra y la amenaza de ésta no solo en la frontera rusa con el apoyo abierto a los golpistas de Kiev, sino con el incremento de la flota naval gringa en el mar de China, su apoyo a  Corea del Sur a través del incremento de sus tropas en su base ubicada en la península coreana, amenazando con ello a su vecina del Norte a quien le amplió mayores sanciones y el aumento de la ayuda militar a Japón. Atizando con esto último el conflicto entre China Popular y los nipones por las islas Sankoku.

Con respecto a China, el apoyo descarado al Dalai Lama, jefe separatista del Estado feudal del Tibet en el exilio por parte de Obama ha sido la más reciente muestra de desprecio a acuerdos alcanzados anteriormente con el gigante asiático. Con Rusia, las sanciones impuestas a ésta por parte de la Casa Blanca y la UE y su aumento en los últimos días, así como el descarado anuncio de venderle armas al ejército ucraniano que ha sido incapaz de imponerse a las repúblicas rebeldes de la región del Donbass, son las muestras más elocuentes de su devenir imperial. Por otro lado, las sanciones que mantiene contra Irán son visos de que le urge, al Imperio del Caos, como le denomina el intelectual español, Pepe Escobar a Estados Unidos, neutralizar a los socios financieros y productivos de esa América Latina que se ha desmarcado de su radio de influencia. Pero atacando a uno de sus puntales más fuertes como es la Bolivariana Venezuela que no solo posee las reservas mundiales de petróleo más grandes del mundo sino que lidera junto a Cuba, la alternativa socialista más seria e importante que se haya conocido en pleno siglo XXI, al capitalismo imperialista que ostenta Washington hasta ahora. Con ello, por supuesto, se quiere a su vez dar  golpe mortal a la unidad latinoamericana que en bloque sumaría fuerza a la iniciativa democrática de un mundo multipolar que encabezan Rusia y China. 

Esos temores son los que sufre hoy el Imperialismo sumados a los empantanamientos de sus iniciativas guerreristas que promueven sus asesores y ejércitos privados queriendo recuperar sitios donde la riqueza energética se les vuelve crucial como en Medio Oriente, fracasando en su intento, entre varios, de tumbar al gobierno de Bashar Al Assad o imponer gobernabilidad en la Libia del asesinado Muammar Gaddaffi, al tiempo que la campana que anuncia el fin del dumping, por su imposibilidad de alargarlo por más tiempo por sus costos de producción, está a punto de sonar.

Por ello, el golpe ya detectado en Venezuela es necesario neutralizarlo con efectividad y contundencia para evitar que se convierta en un retroceso muy grande a los sueños bolivarianos de integración latinoamericana dándole al monstruo imperial una dotación de oxigeno fresco con lo cual nuestros pueblos se sumirían más en la barbarie y se retrasaría el parto doloroso por una nueva sociedad.

Sin duda alguna, el Imperio tiene muchas cartas bajo la manga, por lo que los revolucionarios de todo el mundo tenemos que seguir es el viejo apotegma marxista de unirnos, para poder hacer frente a las arremetidas de la bestia herida y acabar con ella de una vez por todas. Uno de esos golpes maestros sería apoyar al gobierno del Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro de manera irrestricta dejando de lado las desavenencias, llamando a la unidad de todos los sectores revolucionarios y progresistas del continente para aupar la iniciativa en contra de los planes imperiales y la derecha venezolana a través de los órganos de integración como la CELAC, la UNASUR, la ALBA y PETROCARIBE.

Enviar las denuncias y los llamados en contra del golpe en Venezuela u otros países por medio de mensajes masivos en las redes sociales e inundar con ellos al continente. A la vez que nos agrupamos en frentes populares contra el golpe en nuestros respectivos países.

¡Contra el golpe a la Revolución Bolivariana! ¡Viva la Revolución! ¡Viva Chávez y Maduro!

La Gotera. Guatemala, 06 de febrero de 2015

*Economista y Profesor en Historia por la Universidad de San Carlos de Guatemala

Venezuela y la batalla por la hegemonía mundial

miércoles, 4 de febrero de 2015


Por Ángel Guerra Cabrera, @ aguerraguerra

La crisis de hegemonía que atraviesa Estados Unidos ha creado en la escena internacional una situación inestable, peligrosa y de  desenlace impredecible pues Washington no se resigna a aceptar la pérdida de la primacía casi absoluta que disfrutaba en el planeta. Parecería no quererse dar cuenta de que el mundo transita hacia la multipolaridad, en la que está obligado a tomar en consideración los intereses y concepciones de otros actores –entre ellos China y Rusia- a menos que desee correr el riego de empujar a la humanidad al holocausto de una guerra nuclear.
Actúa muchas veces guiado más por la irracionalidad que por el pragmatismo, como en Ucrania. O, como observamos en América Latina y el Caribe, donde aún en el caso de Cuba, con la que afirma que va a cambiar de política, no se cansa de repetir con descaro inaudito que “su objetivo es el mismo”. O sea, reinstaurar el capitalismo y la putrefacta democracia liberal en la isla  contra la opinión del pueblo cubano.
Washington cierra los ojos ante su creciente debilidad económica – que la burbuja del petróleo y el gas de esquisto no pueden ocultar-, el descrédito político que ha cosechado con sus sangrientas guerras de agresión, las torturas a prisioneros, el asesinatos de civiles inocentes por drones o por sus grupos de operaciones especiales en cada vez más países, el espionaje generalizado de comunicaciones, incluso a sus propios aliados, el constante homicidio de negros por sus policías y la alarmante desigualdad y pobreza que corroe a la sociedad estadunidense.
En esta situación, acabar con la Revolución Bolivariana por la fuerza, ya que por vía electoral no ha podido, es su mayor prioridad en la política hacia nuestra región, que decidió acelerar después de la desaparición del presidente Hugo Chávez. Pero su objetivo no es solo ese, sino arrasar con todos los gobiernos que no se le someten, no aceptan las políticas neoliberales y procuran la unidad e integración de América Latina y el Caribe (ALC). Los estrategas del imperio razonan que si Washington no es capaz de meter en cintura al que siempre consideró su traspatio, mucho menos podrá imponerse al resto del mundo.
Por eso ambiciona destruir la arquitectura bolivariana en nuestra región, construida desde 1999 bajo el liderazgo y la inspiración de Hugo Chávez, pero para conseguirlo debe arrasar con el puntal venezolano. No es  solo que Venezuela tenga las mayores reservas de hidrocarburos del mundo.
Tanto o más importante es la existencia en la patria de Bolívar de un destacamento revolucionario de singular combatividad, consciente políticamente y cargada de simbolismo, como es el chavismo. Este, aún con bajos precios del petróleo y sometido a la guerra económica y el desabastecimiento, atesora reservas morales y políticas fundamentales para mantener unidas y combativas a las mejores fuerzas y los gobiernos más independientes de ALC.
Es por eso que el imperio ha probado todo contra Caracas. Desde una metódica guerra sicológica ligada con guerra económica por sectores burgueses nacionales e internacionales que especulan con las divisas del pueblo venezolano o acaparan y contrabandean apoyados por todas las corporaciones mediáticas del planeta, hasta la organización de las violentas y asesinas “guarimbas”, a cargo de delincuentes, paramilitares colombianos y desclasados, que solo en febrero del año pasado costaron 43 muertos. También, en violación del derecho internacional, ha reforzado las sanciones contra Venezuela
La reciente reunión con los gobiernos del Caricom del vicepresidente estadunidense, Richard Biden, se proponía destruir  Petrocaribe, ejemplar instrumento de solidaridad con esos países ideado por Chávez, aunque se ha filtrado que el funcionario también conspiró groseramente contra el presidente Maduro.
La presencia provocadora e injerencista en Caracas de tres ex presidentes latinoamericanos, cuestionados en sus países por su irrespeto a los derechos humanos, da una medida de quiénes apoyan a la oposición golpista venezolana, pues días antes el presidente Maduro había recibido el apoyo de sus colegas de la CELAC frente a los planes desestabilizadores.
En la disputa por la hegemonía mundial se abre un importante capítulo en ALC desde ahora hasta la Cumbre de las Américas. La diplomacia yanqui se está empleando a fondo para tender una emboscada allí contra Cuba y Venezuela e intentar dividir a los gobiernos latinoamericanos y caribeños. El tiro les saldrá por la culata.
                                                        
Enviado por su autor

 *Periodista cubano residente en México y columnista del diario La Jornada
Foto @JacquelinePSUV

Yo me muero como viví. El inicio del fin de una etapa tenebrosa para Cuba

sábado, 20 de diciembre de 2014
Por Sergio Rodríguez Gelfenstein*

Muy temprano en la mañana los medios de comunicación comenzaron a estremecerse con la noticia, se pasaba del estupor y la incredulidad a la fanfarria y la confirmación de que lo que se escuchaba era cierto: Cuba y Estados Unidos habían acordado un mecanismo de negociación para el restablecimiento pleno de sus relaciones diplomáticas.

Las reacciones no se hicieron esperar, desde la euforia comprensible, a veces excesiva de algunos, hasta el rechazo cavernario de otros, sobre todo los de Miami. A primeras horas del día varios amigos inquirieron mi opinión e invariablemente dije que antes se debía escuchar a los cubanos y al Gobierno de Estados Unidos de manera directa.

Entonces, vino la voz pausada, la lectura precisa del presidente Raúl Castro, seguramente meditada por mucho tiempo y redactada en el colectivo de dirección del partido y del Estado. La conexión con su pueblo era evidente, los periodistas de todos los medios internacionales que hacían entrevistas en las calles de La Habana nos permitían escuchar invariablemente el orden de prioridades que le daban los ciudadanos de la isla a la noticia. Primero, la felicidad por el retorno de sus héroes injustamente detenidos durante 16 años en las cárceles del imperio. Segundo, la posibilidad cierta de la reunificación de la familia cubana y en tercer lugar, la esperanza de que el anuncio del restablecimiento de relaciones diplomáticas conduzca al fin del criminal bloqueo económico y comercial que ya dura más de medio siglo.

En palabras de Raúl: “Esto no quiere decir que lo principal se haya resuelto. El bloqueo económico, comercial y financiero que provoca enormes daños humanos y económicos a nuestro país debe cesar. Aunque las medidas del bloqueo han sido convertidas en Ley, el presidente de Estados Unidos puede modificar su aplicación en uso de sus facultades ejecutivas”. Perfecta sintonía con lo que el pueblo manifestaba en las calles. Tan larga espera ha enseñado a los cubanos el valor de la mesura, la discreción, la paciencia y la cautela. No se puede bajar la guardia ante un adversario tan poderoso.

Pero, ¿qué puede decir un observador externo ante tal trascendental hecho? Las evidencias indicaban que esta decisión se iba a concretar más temprano que tarde. Apenas hace 10 días, el 7 de diciembre pasado le escribí una carta a un amigo que vive en La Habana en la que en una de sus partes le decía: “…Todo indica que al bloqueo le queda poco, pero no sé cuánto demore en restablecerse un funcionamiento pleno…”. Sin embargo, ello no obsta para que una vez superada la emotividad inicial del momento, sin dejar de manifestar la felicidad compartida con millones de cubanos al ver a los tres héroes regresando a casa, resulta tarea complicada intentar un análisis, dada la magnitud y el impacto de la multinoticia.

En el marco de las relaciones internacionales, tal vez lo primero sería decir lo obvio: la medida clausura definitivamente la guerra fría en el hemisferio occidental, 25 años después de la caída del Muro de Berlín. No había soporte ni validez jurídica en los argumentos estadounidenses para mantener una situación creada en un momento de bipolaridad rígida del sistema internacional. 
Valdría sí, decir que los intentos de Estados Unidos por apoderarse de Cuba se remontan hasta 1801 cuando era presidente de ese país Thomas Jefferson.

En su discurso, el presidente Obama dijo algunas cosas interesantes. Empezó reconociendo que el bloqueo y la ausencia de relaciones diplomáticas eran un “enfoque obsoleto” que “fracasó” en el intento de promover los intereses de Estados Unidos. Aunque recordó a Playa Girón, dijo que su país ha apoyado la democracia y los derechos humanos en Cuba. Debe ser por eso, que tan pronto conocerse la noticia, renunció a su cargo Rajiv Shah, administrador de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (Usaid), organismo del Gobierno de Estados Unidos que tras la pantalla de la cooperación para la democracia, financia acciones de desestabilización e injerencia en el mundo, fracasando en Cuba una y otra vez.

El presidente estadounidense hizo una relación de medidas adoptadas por los gobiernos de su país durante más de medio siglo, reconociendo que ningún otro país ejecuta tal tipo de acciones y aceptando que todas ellas fracasaron, si se considera que la Revolución, bajo la conducción de Fidel y Raúl Castro, continúa en el poder. En paralelo, habría que decir que el fracaso de estas medidas no impide que el Gobierno de Estados Unidos las implemente hoy contra Irán y Rusia.

Obama reconoció el desarrollo de Cuba en materia de salud y valoró altamente la posibilidad de que estadounidenses y cubanos trabajen juntos en materias como salud, inmigración, antiterrorismo, tráfico de drogas y respuesta a catástrofes. Encomió el trabajo conjunto de ambos países en la lucha contra el ébola.

A continuación, planteó su nueva política para tratar de torpedear la Revolución Cubana a través de métodos “light” que no causen tanto rechazo en la comunidad internacional, “…podemos hacer más para apoyar al pueblo de Cuba y promover nuestros valores mediante la participación”, considerando que el “aislamiento no funcionó”.

Informó que revisará la presencia de Cuba en la lista de países que promueven el terrorismo, a todas luces una aseveración absurda y sin fundamento y enumeró las primeras medidas de liberalización económica de las relaciones, todo lo cual significan importantes, pero aún insuficientes pasos en el camino hacia el fin del bloqueo.

Con el cinismo y la soberbia típica de los presidentes estadounidenses dijo que no dudaba que seguían existiendo “…barreras continuas para la libertad de los cubanos comunes. Estados Unidos cree que ningún cubano debe enfrentar acosos, arrestos o golpizas simplemente porque ejerce un derecho universal de expresar su pensamiento, y continuaremos apoyando a la sociedad civil en ese asunto”, debe ser que no ha tenido tiempo de leer los noticieros de su país y tal vez no sepa lo que ha ocurrido en Ferguson, Cleveland o Nueva York. Como dice la jerga popular “debería arreglar la casa, antes de predicar en hogar ajeno”.

Pero bueno, a pesar de las alertas necesarias, en el marco de la comprensión de las limitaciones de un presidente estadounidense, es bueno aceptar la valentía de Obama, cavando la fosa para enterrar el cadáver de una política de agresión, violatoria del derecho internacional que no funcionó.

Muchos se preguntan: ¿Por qué el presidente de Estados Unidos toma tal decisión en este momento? Pienso que las respuestas están en el análisis de la situación geopolítica internacional, sin obviar algunos elementos de la política interna de Estados Unidos. Daremos algunas opiniones al respecto.

Las nuevas generaciones de cubano-americanos rechazan mayoritariamente el bloqueo, tal como el propio Presidente reconoció en su discurso, en ese sentido el tradicional lobby cubano de Miami se ha debilitado en términos de apoyo financiero y electoral a las campañas de los partidos políticos. Obama ha estimado que hoy puede prescindir de quienes en el pasado jugaban un papel decisivo en las elecciones de Estados Unidos como se manifestó en el colosal fraude electoral que le dio el triunfo a George Bush frente a Al Gore. 
Por otro lado, empresarios de todo tipo, pero, de manera particular del sector agrícola del sur de Estados Unidos, han incrementado sus vínculos con Cuba. Son estados que se caracterizan por su alta producción de alimentos y consideran a Cuba un mercado natural para una producción que está siendo desplazada sobre todo por Brasil, Argentina y otros países. Finalmente, el peso de 10 editoriales del New York Times, demostrando la obsolescencia del bloqueo, eran expresión de un poderoso sector que no representa solo a los magnates de los medios de comunicación, también a algunos de los más poderosos lobistas vinculados al sector empresarial y financiero que ningún presidente puede obviar.

En el plano internacional, la votación anual en el seno de la Asamblea General de la ONU mostraba a un Estados Unidos aislado, solo apoyado por Israel. Pero, se debe recalcar que ha sido trascendental en los últimos años el soporte unánime de una América Latina y Caribe unidos, que una y otra vez, de manera colectiva a través de los mecanismos multilaterales o de forma individual manifestaron al presidente de Estados Unidos la inconveniencia de seguir manteniendo el bloqueo.

En este contexto, influyó el incremento de la relación mutuamente ventajosa de América Latina y el Caribe con Rusia y China. Mientras los presidentes de esos países Vladímir Putin y Xi Jinping se paseaban por la región manteniendo y elevando los vínculos multilaterales y bilaterales, Obama debía dar cuenta en cada reunión del bloqueo a Cuba y las migraciones. En el último mes, le apuntó a ambos temas, avanzando en la desactivación de dos conflictos que le permitirán desplegar una alfombra suave por donde podrá caminar más seguro a la Cumbre de las Américas de Panamá en el venidero abril de 2015. Tal vez sea ésta la manera que Obama ha decidido para volver a una región que tradicionalmente ha sido su aliado seguro en el tablero global.

En los tiempos modernos, frente al desatado individualismo, el consumismo desenfrenado y las prácticas putrefactas de la democracia corrupta, una vez más, Cuba se yergue enhiesta enarbolando sus principios, valores, su dignidad y honor. Que nadie le arrebate esta victoria, que nadie se haga dueño de un combate que los cubanos han librado por décadas al precio de su sacrificio y de la sangre de algunos de su mejores hijos.

Tal vez hoy, los cubanos canten una vez más junto a Silvio: "Dicen que me arrastrarán por sobre rocas cuando la Revolución se venga abajo, que machacarán mis manos y mi boca, que me arrancarán los ojos y el badajo, será que la necedad parió conmigo, la necedad de lo que hoy resulta necio: la necedad de asumir al enemigo, la necedad de vivir sin tener precio. Yo no sé lo que es el destino, caminando fui lo que fui, allá Dios, que será divino. Yo me muero como viví".

Fuente Ciudad CCS

*Venezolano Licenciado y Magister en Relaciones Internacionales por la Universidad Central de Venezuela. Analista y consultor internacional. Profesor del Instituto de Altos Estudios Diplomáticos "Pedro Gual" del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela.
Imagen agregada FOTO Iván Soca, Cuba

Peña acorralado, ¿y ahora qué?

domingo, 23 de noviembre de 2014
Por Guillermo Almeyra*

 

Las manifestaciones, marchas y protestas tienen acorralado y a la defensiva a Peña Nieto, ponen al desnudo su ilegitimidad y acentúan su descrédito internacional.

 The Guardian, del Reino Unido, y el New York Times lo critican, al igual que The Economist y hasta la conservadorísima “gran prensa” latinoamericana así como televisiones oficiales, como el canal 7 argentino denuncian los crímenes y la corrupción en México. En las clases dominantes mexicanas y en el gobierno de Washington –sus amos y mandantes- hay también tendencias evidentes a tomar distancia de un servidor que les está resultando peligroso.

 La protesta social en México parte ya de exigencia de “¡Fuera Peña Nieto!” que es más que el reclamo de su renuncia voluntaria y poco menos del “¡echémoslo a como dé lugar!”. Cuando los hogares populares pasan estrecheces y soportan terribles carencias, la soberbia, la inconsciencia social y la impunidad con que se exhiben la corrupción –como en el caso de la Casa Blanca- añaden nueva leña al fuego. La venta de la mansión del escándalo confirma por otra parte las acusaciones ya que, si la operación hubiera sido cristalina y legal, ¿por qué anularla?

 Existe por consiguiente el peligro de que Peña Nieto, que está contra la pared, recuerde su feroz actuación en Atenco y responda a los fascistas que en su partido le piden hacer lo que Díaz Ordaz: matanzas masivas para imponer el terror estatal y ganar años en el poder. Pero la situación política y social en los años 1968-69 era muy diferente, en México y en el mundo.

 El Estado mexicano era aún vigoroso y el aparato estatal estaba unido detrás del presidente. La situación económica era próspera y las exigencias sociales eran incipientes y, casi exclusivamente, de los estudiantes y pocos sectores urbanos en un país aún mayoritariamente campesino. Por otra parte, el levantamiento en armas de los obreros húngaros y polacos, en los cincuenta, y el triunfo de la revolución cubana, así como las ocupaciones de la fábricas y las gigantescas manifestaciones estudiantiles y obreras en París, las ciudades italianas, argentinas, en Checoeslovaquia y las luchas estudiantiles en México en 1968-69 hacían que las clases dominantes temiesen perder el poder y, por lo tanto, recurriesen al ejército, que aún estaba intacto y no corroído y destrozado por la infiltración del ala más agresiva e ilegal del capital, el narcotráfico.

 La represión aparecía entonces como una salida posible, con más ventajas que costos políticos. Hoy, después del desmantelamiento de las bases de la soberanía nacional y del propio Estado, cuando México de facto está integrado a Estados Unidos y constituye un problema interno para Washington, con un mundo en crisis prolongada, un aparato estatal en desintegración y sin consenso ni base y el gobierno de Obama en crisis, una respuesta asesina a la Díaz Ordaz aparece como una aventura aunque está lejos de estar excluida. Recordemos cuando Washington, para evitar el triunfo de los sandinistas en Nicaragua, querían que renunciase Somoza, cosa que éste se negó a hacer en defensa de sus propios intereses de dictador pero poniendo en riesgo los intereses de sus patrones. El mundo político no se rige por la lógica ya que los intereses del gran capital chocan a menudo con los de los capitalistas individuales y sus agentes.

 Existe pues una posibilidad de que las clases dominantes tiren lastre por la borda y busquen un reemplazante transitorio para Peña Nieto con el apoyo de Washington. Las movilizaciones de los indígenas y los trabajadores ecuatorianos derribaron tres presidentes, los trabajadores en Brasil impusieron la renuncia de Collor de Melo, el Caracazo abrió el camino a la liquidación del poder de la oligarquía venezolana y el pueblo boliviano echó al presidente Sánchez de Losada y abrió el camino a elecciones limpias y a una Asamblea Constituyente. Los capitalistas perdieron en buena medida el poder político pero no la vida o sus bienes. ¿Por qué en México no podría haber una alternativa de transición con un gobierno no de los partidos del régimen sino de representantes de la que convoque elecciones general limpias y una Asamblea Constituyente que anule todas la leyes antinacionales, antilaborales, liberticidas y retrógradas impuestas por la alianza entre el PRI, el PAN, el PRD y los partidos paleros para responder a las exigencias de las transnacionales?

 Hay que impedir una “solución podrida” con el PRI y el Congreso al desprestigio de Peña Nieto e imponer una solución democrática y de masas. Que no quede todo en la condena a unos cabeza de turco –Abarca, un grupo de delincuentes, Aguirre, Peña Nieto- que permita reconstituir el bloque en el poder y preparar nuevos crímenes de Estado. No basta con la fraterna solidaridad del EZLN porque lo que se requiere urgentemente son propuestas, ideas, análisis de perspectivas. No basta con la exigencia de la renuncia de Peña Nieto si el gobierno queda en manos de los mismos. La unión entre todas las resistencias, la confluencia como el 20 de noviembre de las protestas de masas podría en cambio dar base a un Comité Unitario de Organización de la protesta democrática, que se apoye también en las policías comunitarias, los gremios en lucha, las autodefensas guerrerenses, las organizaciones de base de todo tipo y en asambleas de cada comunidad, colonia o centro de trabajo.

 ¿Estados Unidos podría intervenir? Ya lo está haciendo y lo hará cada día más si no debilitamos su poder en el país. ¿Que los candidatos a tener Casas Blancas despojando a los ciudadanos para enriquecerse y los que usan los bienes del Estado como propios van a reaccionar? Lo hicieron en defensa de Maximiliano y de Porfirio Díaz pero fue posible derrotarlos.

 La alternativa no es pasividad y resignación para preservar la paz sino imponer un cambio social... o más asesinatos, más degradación, más pobreza, más sumisión a Estados Unidos, más represión. No hay tercera opción.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
 *Marxista argentino que vivió durante muchos años en México. Doctor en Ciencias Políticas y Master en Historia, recibido en la Universidad de París VIII, enseñó Política Contemporánea en la Universidad Nacional Autónoma de México y en el Posgrado Integrado en Desarrollo Rural de la Universidad Autónoma Metropolitana de México, donde se especializó en movimientos sociales y en las consecuencias de la mundialización. Es editorialista y comentarista internacional del diario La Jornada. http://www.herramienta.com.ar/autores/almeyra-guillermo

EE.UU. seguirá siendo el líder global de la subversión y la injerencia

viernes, 3 de octubre de 2014
Por José Ramón Rodríguez Ruiz


No caben dudas de lo apretada que puede resultar la agenda de un presidente de EE.UU. A tal punto que en un mismo día, un mandatario yanqui puede anunciar el comienzo de una guerra; hablar sobre medio ambiente a la comunidad mundial y casi sin pausa, ratificar el compromiso de su gobierno con la subversión de estados soberanos a escala global y los esfuerzos de agresión no convencionales contra naciones sin “libertad” o “democracia”, según la perspectiva estadounidense.

El 23 de septiembre, luego de anunciar que bajo sus órdenes las Fuerzas Armadas de EE.UU. habían comenzado el ilegal bombardero a Siria y después de recitar el mismo verso que sus antecesores en la ONU sobre el cambio climático, del cual su país es el máximo responsable, Barack Obama tuvo otra actividad en su agenda.

El presidente de EE.UU. fue uno de los ponentes¹ en la sesión plenaria de la reunión anual de la Iniciativa Global Clinton,² que tuvo como tema en esta ocasión³ las Ciudades como laboratorios de innovación. En ese cónclave, el Premio Nobel anunció la emisión el 23 de septiembre de un memorándum⁴ presidencial que busca el apoyo a grupos de la sociedad civil, y prevé la creación de “centros de innovación”, así como facilidades para su financiamiento, estableciendo que “los departamentos y agencias estatales consultarán y se asociarán con mayor frecuencia con los grupos de la sociedad civil” en otros países.

El referido memo es parte de la iniciativa Stand with Civil Society⁵que Obama presentó en 2013, para “apoyar, defender y mantener la sociedad civil, a pesar de las restricciones globales contra esta” y entre sus objetivos pretende “contrarrestar los esfuerzos de gobiernos extranjeros por imponer excesivas restricciones a la libertad de expresión, de reunión pacífica y asociación”.

Otra “iniciativa” incluida en el memorándum fue la creación de seis Centros Regionales de Innovación para la Sociedad Civil que se erigirán en los próximos dos años y tienen como objetivo “potenciar los grupos de la sociedad civil en todo el mundo”.

Tales centros realizarán su trabajo en colaboración con el Gobierno de Suecia y la Fundación Aga Khan,⁶ probablemente una afiliada de la CIA establecida en 1981 como organización privada, “comprometida” con la lucha contra la pobreza, el hambre, el analfabetismo y la insalubridad, principalmente en África y Asia. Los centros se distribuirán por Latinoamérica, África Subsahariana, Oriente Medio y Asia, regiones todas donde EE.UU. ha identificado⁷ “importantes retos” a las “libertades civiles” y los “derechos humanos”, pero casualmente, donde posee el imperio sus mayores intereses económicos y geopolíticos y ha puesto en práctica sus más recientes estrategias de intervención en el exterior y de derrocamiento de gobiernos “tiránicos”.

“Con estos programas dedicados a los líderes alrededor del mundo, esperamos estar ayudando a construir a los próximos líderes de la sociedad civil y nuestro mensaje para esa gente joven es simple: –Estados Unidos está con ustedes–”, expresó Obama en el cónclave y no cabe duda de que así es. 

Los programas subversivos contra la juventud cubana como el llamado “agentes viajeros” de la Usaid o las becas a jóvenes cubanos para “estudiar” en colegios de EE.UU. son una muestra palpable de la preocupación del imperio por nuestros jóvenes y el futuro del liderazgo en Cuba, por solo citar dos ejemplos cercanos. 

A propósito, entre los “líderes civiles” que Obama mencionó como más destacados en este esfuerzo global, se encuentran la contrarrevolucionaria cubana Berta Soler, cabecilla del fragmentado grupúsculo Damas de Blanco o el venezolano Leopoldo López, del partido Primero Justicia, preso actualmente por promover la desestabilización y la violencia en la patria de Bolívar. Creo que sobran los comentarios. 

La tercera medida incluida en el memorando prevé “ampliar el apoyo y la financiación a las comunidades” y respaldar a nivel internacional mediante esfuerzos diplomáticos a “aquellos que luchan contra las leyes que restringen a la sociedad civil”, aseguró, citando los casos de Kenia, Camboya, Túnez y Honduras.

Finalmente, Obama anunció un mayor apoyo a las organizaciones no gubernamentales. “Nuestro Departamento del Tesoro hará una regulación que haga todavía más fácil las subvenciones a estas organizaciones en el extranjero”, aseguró, mas eso ya lo sabíamos, pues para pagar a mercenarios, en el caso de Cuba, no son obstáculos las férreas restricciones del bloqueo, que con tanta saña persiguen las transacciones cubanas por todo el mundo. 

Y es que el presidente de EE.UU. no ha hecho otra cosa que ratificar las intenciones de su gobierno de continuar desestabilizando naciones y derrocando estados no deseados, apoyando a supuestos “grupos de la sociedad civil”, que puedan devenir en organizaciones opositoras, como preámbulo de un movimiento de resistencia o insurgencia. 

Se trata de la aplicación como política de estado y estrategia de política exterior, de los principios de la Guerra No Convencional en una escala nunca antes vista, siguiendo un guion, cuyos primeros capítulos se pueden observar en ejemplos como Siria o Ucrania, pero que a largo plazo, a juzgar por las declaraciones del presidente yanqui, constituye un plan global donde nuestra región sería para el imperio la joya de la corona. 

Habla de libertad de expresión el señor presidente Obama, pues yo ejerzo la mía: Usted y su gobierno no son más que mentirosos que han disfrazado, bajo el nombre de la democracia y los derechos humanos, las más sucias intenciones subversivas e injerencistas.

CITAS 

1. http://www.whitehouse.gov/the-press-office/2014/09/23/remarks-president-clinton-global-initiative

2. Organización creada en 2005 por el expresidente Bill Clinton, que busca soluciones para dar un “cambio positivo” a los problemas globales. Cada año se reúne en Nueva York, en septiembre, para que coincida con la reunión de la Asamblea General de la ONU, a la que asisten gran cantidad de mandatarios.

3. http://www.clintonfoundation.org/clinton-global-initiative/meetings/annual-meetings/2014

4. http://www.whitehouse.gov/the-press-office/2014/09/23/fact-sheet-us-support-civil-society

5. http://www.whitehouse.gov/the-press-office/2013/09/23/remarks-president-obama-civil-society-roundtable

6. http://www.akdn.org/default.asp

7. http://www.state.gov/j/drl/rls/hrrpt/humanrightsreport/#wrapper


Tomado de CubaDefensa
Montaje fotográfico RCBáez
Con la tecnología de Blogger.
 

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