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Joven palestino que estudiara en Cuba murió durante asedio a Gaza

jueves, 4 de septiembre de 2014

PALESTINA-CUBA

Joven médico palestino recibido en Cuba murió asesinado mientras trabajaba en Gaza, atendiendo y curando a los heridos

(De nuestra corresponsalía en La Habana)

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Anass Abu Kas, con su hijita, en La Habana.

Otro caso que conmueve dentro de los miles de asesinatos de palestinos y palestinas en Gaza, es el del médico palestino Anass Abu Kas, quien se había graduado en Cuba en 2009. Abu Kass, tenía 33 años y se había recibido como doctor en Farmacología. Durante los bombardeos en Gaza, mientras trabajaba como médico, murió asesinado . Los padres del joven médico habían sido asesinados por los sionistas en 2012.

En la foto se lo ve con sus hijos mientras residía en Cuba, y también aparece su compañera con uno de los niños.

La foto de abajo, muestra el funeral y el dolor de sus familiares.

Hay un video de Telesur estremecedor, en que se lo ve hablando de Cuba y luego cuando cae herido de muerte mientras trabajaba como médico. [Hemos tratado infructuosamente de localizarlo para ustedes. N. del E.]

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Anass Abu Kas, con su hijita, en La Habana.
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La esposa del joven médico, en La Habana cuando él residía allí.

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El cuerpo de Abu Kass, asesinado mientras cumplía con su deber de médico en Gaza.

Issam Khawaja, dirigente jordano : “La Resistencia Palestina ha impedido que Israel cumpla sus objetivos”

Durante esta agresión falleció producto de los bombardeos su colega y amigo Anas  Abu Kas  ¿Cómo ha sentido esa muerte? 
  A pesar de que estudiamos diferentes especialidades siempre consideramos que el proyecto de un combatiente es un proyecto de todos. A nuestro compañero y colega Anas Abu Kas lo asesinaron en plenitud de su vida.

En el año 1982 cuando la invasión de Israel al Líbano contra la resistencia palestina, el 95 por ciento de los estudiantes palestinos que estudiaban en Cuba abandonaron los estudios y fueron al Líbano, yo estuve entre ellos, teníamos mucha disposición.

Nosotros perdimos un compañero en aquel entonces, en esta ocasión hemos perdido a Anas que estudió farmacología y fue para Gaza a servir a su pueblo. El perdió en el 2012 a sus padres y ahora pierde la vida dejando a dos hijos pequeños, es muy doloroso porque en ese momento Anas ejercía una profesión civil, no estaba en posición de combate y fue objetivo de las bombas.

Para nosotros constituye una gran pérdida, pero al mismo tiempo es una fuente de fuerza para seguir adelante, con la convicción de que la manera de responder a estos crímenes es con más formación, más médicos, más farmacéuticos, más ingenieros, más abogados y más combatientes. Es una guerra global no solo en lo militar sino en la posibilidad de desarrollar una sociedad en toda su dimensión, tal como un pueblo tiene derecho. Honrar la memoria de Anas es comprometernos más en todos los sentidos.

Texto completo en Resumen Latinoamericano

Otras imágenes en Veoos

Masacre en Gaza y antisemitismo

jueves, 14 de agosto de 2014
Por Pedro Miguel*

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No faltan, entre las expresiones de horror e indignación por lo que sucede en Gaza, las acusaciones y los insultos en contra de los judíos en general. Lo más triste es que con frecuencia tales expresiones provienen de personas que se dicen de izquierda y que al obrar de esa manera se situán, por ignorancia o por mala fe, no en el bando de la solidaridad con los palestinos, sino en los rescoldos del Santo Oficio. Y es que en las sociedades de matriz cultural predominantemente cristiana –es decir, en Occidente– la que enseñó a odiar a los judíos no fue Hamas ni los árabes ni los islámicos sino la iglesia –católica y ortodoxa, para empezar– que forjó parte de su identidad con base en una judeofobia arcaica y calumniosa.

Pero los símbolos son muy poderosos y sirven por igual a los antisemitas que a los criminales que gobiernan en Israel: cuando los segundos mandan aviones decorados con la Estrella de David a descuartizar a niños inermes, en algún lugar de la cabeza de los segundos se activa el viejo libelo de sangre según el cual los judíos secuestraban a infantes goyim para sacrificarlos en sus rituales del sabath. Y cuando Netanyahu y su caterva escuchan a sus detractores recitar la impresentable consigna “judíos asesinos”, se frotan las manos de gusto porque han logrado desvirtuar la empatía humana hacia los palestinos masacrados y convertirla en una fobia racista y ancestral que los justifica y refuerza el sitial que se han arrogado de representantes por excelencia de las colectividades hebreas de Israel y del mundo, como si tales colectividades fueran una cosa homogénea, monolítica y, lo peor, asesina.

El asesino es el Estado de Israel, no los judíos. Raphael Lemkin, el hombre que acuñó el término y el concepto de genocidio, lo definía así a mediados del siglo pasado: la puesta en práctica de acciones coordinadas que tienden a la destrucción de los elementos decisivos de la vida de los grupos nacionales, con la finalidad de su aniquilamiento. De 1948 a la fecha, en la vieja Palestina se suceden casi siete décadas de ocupación militar, cientos de miles de árabes asesinados y de casas palestinas demolidas, cerca de 5 millones de refugiados, miles de prisioneros –muchos de ellos, encarcelados largos años sin ninguna clase de proceso legal– y el ejercicio de una limpieza étnica que incluye la negación sistemática a los árabes de adquirir tierras y construir viviendas, en tanto que a los judíos el Estado les concede terrenos gratuitos y servicios subsidiados; por lo demás, la ocupación de Cisjordania y el cerco a Gaza incluye con frecuencia la negación a los pobladores palestinos de agua y electricidad, así como la imposibilidad de desplazarse y, con ello la negación fáctica de educación, trabajo, servicios médicos, comercio o visitas familiares.

El episodio más reciente está escrito con miles de toneladas de bombas arrojadas desde aviones, helicópteros, embarcaciones y tanques sobre un territorio diminuto y sobrepoblado al que, en cosa de semanas, se le ha asesinado a uno de cada 900 habitantes, o así: es como si todas las muertes provocadas en México por el gobierno de Felipe Calderón hubieran ocurrido no en seis años sino en un mes.

Con estos datos a la mano se requiere de mucha mala entraña para negar que lo experimentado por el pueblo palestino cuadra a la perfección con la definición de genocidio enunciada por Lemkin, y de una dosis adicional de perversidad o de ignorancia para descartar cualquier crítica al régimen israelí con el argumento de que es, en automático, una expresión de antisemitismo. Tachar de judeofobia la justa indignación internacional contra el régimen israelí es hacerse cómplice de una distorsión fascista de la verdad. ¿Palabras fuertes? Sí, sin duda. Pero quienes alertaron en fecha temprana de que el germen del fascismo se incubaba en el Estado de Israel no fueron precisamente antisemitas, sino judíos como Albert Einstein, Hanna Arendt, Isidore Abramowitz, Herman Eisen, Ruth Sager, Irma Wolfe y otros.

El régimen israelí arguye que si los civiles palestinos se están muriendo por centenares la culpa es de Hamas por usarlos como escudos humanos. Cierto o no (habría que ver cómo puede desarrollarse una resistencia nacional lejos de los civiles en un territorio de 150 kilómetros cuadrados, una décima parte del Distrito Federal, sometido a un férreo bloqueo por aire, mar y tierra, y saturado de gente). Es precisamente eso, en todo caso, lo que han hecho por décadas Netanyahu y sus compinches (y antes que él, Ariel Sharon, y antes, Yitzhak Shamir, y antes, Menajem Begin) con las juderías de Israel y del mundo: pretender que perpetran en representación de ellas un genocidio tan repugnante como cualquier otro y usarlas, en consecuencia, como parapeto para defender su impunidad. 

El deslinde entre el judaísmo y los gobernantes genocidas de Israel es, hoy, más pertinente que nunca.

Fuente La Jornada; Tomado de Cubadebate
* Editorialista del diario mexicano La Jornada

"Quería gritar: 'Quiero vivir en paz'"

martes, 12 de agosto de 2014

Con sus dedos rápidos y su smartphone, Farah Baker, de 16 años, se ha convertido en la cronista ciudadana más seguida de Gaza.


 
Con sus dedos rápidos y su smartphone, Farah Baker, de 16 años, se ha convertido en la cronista ciudadana más seguida de Gaza. Su cuenta de Twitter, que antes de la ofensiva militar rozaba los 800 seguidores, tiene más de 170.000 seguidores. Farah no es periodista, intelectual ni portavoz de nadie. Es una adolescente de 16 años de ojos azules, que no luce velo sino mallas y que habla inglés. Durante el último mes le ha contado al mundo —en inglés— lo que veía y lo que oía, descripciones sin intermediarios de cómo se vive el asedio desde dentro, usando una de las redes sociales más potentes del mundo, en un idioma universal, adjuntando fotos y vídeos y emoticonos que rompen con la imagen estereotipada de la mujer gazatí.

Farah (@Farah_Gazan) tiene prisa, porque con la tregua en vigor llega la calma y eso le permite salir y ver a sus amigos tras un mes de encierro. Y reírse con ellos. Y plancharse el pelo de nuevo. Explica, en una entrevista mediante mensajes privados por Twitter, que está “sorprendida” por el enorme seguimiento de sus textos. Hija de un neurocirujano del hospital Al Shifa, el más importante de Gaza, vive cerca del centro médico, así que se decidió a ir narrando todo lo que ocurría alrededor con palabras sencillas y sin estridencias. “Yo no puedo empuñar un arma, yo no soy política, así que la manera que tengo de ayudar es contar lo que veo”, asegura. Su historia se multiplica con una media de mil retuits por mensaje. Tiene seguidores en 160 países.

Empezó sacando el móvil por su ventana. Luego se fue arriesgando a bajar a las calles. El generador de gasolina que su familia sí puede pagarse le permitía tener conexión a Internet y seguir narrando sus vivencias. Cada vez tenía la conciencia más sublevada. “En otras guerras yo no tenía claro lo que pasaba ni me sentía amenazada como civil. Ahora sí. Atacan a todo. Todos somos vulnerables. Yo sólo quería compartirlo en algún lado y gritar que quiero vivir en paz. Si sirve, es una alegría para mí”, abunda. Ahora es estudiante de instituto —vuelve a las clases en un mes—, pero su deseo, explica a Reuters, es ser abogada, para seguir ayudando a su pueblo.

Sus mensajes son de todo tipo. Desde reflexiones frenéticas que, reconoce, escribió a puro miedo — “No puedo parar de llorar. Podría morir esta noche”—, a descripciones de cómo un ataque altera su vida. —desde los cristales que dañan a su hermana de seis años a la almohada con la que tapa su cabeza para amortiguar el ruido—. Hay indicaciones de por dónde suenan las sirenas —“ambulancia”, dice varias veces, pura economía del lenguaje que le servía para decir que otro herido llegaba a Al Shifa—, o desahogos anímicos —“Echo de menos el mar, mis amigos, el helado, la alegría y la diversión. Echo de menos mi vida normal”—. En sus vídeos, apunta indicaciones de los barrios donde han caído los proyectiles o se pregunta sobre el tipo de armas usadas. A más de un periodista le han venido bien sus indicaciones.

En los días de calma, Farah no cede. Explica cómo es el cerco de Gaza cuando no suenan las bombas, cómo “nunca” ha podido viajar a Cisjordania o Jerusalén, cómo se vive “sin poder escapar a otro lado o sin tener refugio en el que esconderte”.

Convertida en fenómeno, la joven ha sido entrevistada por los principales medios del mundo. Pero lleva con calma estar en el escaparate. “Sólo he contado cómo se ataca Gaza”, dice. Y no quiere volver a hacerlo. “Porque no quiero ser testigo de otra guerra”.

Ver vídeo de la entrevista acá
 
Ver
- La 'Ana Frank' palestina que narra en Twitter los bombardeos sobre Gaza
- Niña palestina denuncia ataques en Twitter: 'He sobrevivido a tres guerras y ya basta'

Fuente: Carmen Rengel, El País - España

Tomado de Palestina Libre

ESCARAMUZAS POLÍTICAS: El repudio a Israel alcanza a EE.UU.

Por Gloria Analco, @GloriaAnalco

La paciencia del mundo se ha ido colmando
desde que Israel levantó una barrera en torno a la Franja de Gaza

 

Hacía mucho tiempo que el mundo no estaba en vilo por una agresión bélica, como la que está teniendo lugar en Oriente próximo, lamentándose por los trágicos hechos que ahí están ocurriendo y calificándolos como de “crimen de guerra”.

La paciencia del mundo se ha ido colmando desde que Israel levantó una barrera en torno a la Franja de Gaza, a mediados de los años 90 y aplicó un bloqueo naval a sus habitantes palestinos, el que quiso romper la “Flota de la Libertad”, en mayo de 2010, la cual llevaba ayuda humanitaria y fue atacada por la Marina de Israel, con un saldo de nueve activistas asesinados y una treintena de heridos. Y esto fue generando un revuelo cada vez mayor contra Israel, que se empezó a recrudecer cuando ejecutó la Operación Plomo Fundido, en 2008, con cerca de mil 400 muertos palestinos y la destrucción de miles de edificios en la franja. Más todavía subió el tono de las protestas cuando bombardeó duramente a Gaza, en noviembre de 2012, con el resultado de más de 150 personas muertas y unas mil 200 heridas. Ahora que comenzó, el 8 de julio, un nuevo asalto a Gaza, dentro de la Operación Margen Protector, ya el mundo ha perdido la paciencia por lo que considera un “asesinato masivo ilegal y premeditado de civiles”.

Científicos, intelectuales y artistas, entre los más connotados, ya se están manifestando con fuerza para poner fin, de una vez por todas, a la ocupación de Israel en Palestina. Esos mismos personajes han puesto en el centro de la atención a Estados Unidos, país al que culpabilizan de que Israel continué violentado el Derecho Internacional por el trato que concede al pueblo palestino. Todo mundo esperaba que las anunciadas videoconferencias de Barack Obama con Merkel, Cameron, Hollande y Renzi, desembocaran en un llamado -tipo ultimátum- a Israel por la cruenta matanza de civiles de las que el mundo estaba muy atento, pero derivaron más bien en que lo importante era incrementar las sanciones a Rusia por su respaldo a los prorrusos de Donetsk y Lugansk, en Ucrania.

Por su parte, Benjamín “Bibi” Netanyahu, primer ministro israelí, insistió en dar una “solución final para Gaza”, con o sin presión, lo cual es indicativo de que EE.UU. está conforme con ello, y que el repudio a Israel va a hacerse extensivo también a aquel país. A ese odio se viene a añadir el que sembraron con los drones asesinos y otras políticas de EE.UU. que han creado mucho resentimiento entre los pakistaníes que ya están radicalizados, sin contar con los resentimientos enquistados en Irak y Agfanistán. Noam Chomsky acaba de recordar las palabras del general Lee Butler, ex jefe del Comando Estratégico de EE.UU., quien dijo que la Humanidad había sobrevivido a posibles cataclismos nucleares “gracias a una combinación de habilidad, suerte e intervención divina, y sospecho que en mayor proporción gracias a este último factor”.

Estados Unidos ahora ha iniciado una nueva escalada de agresiones contra Rusia, país que le ha respondido al “tú por tú” con sanciones a su vez que perjudican a las economías occidentales, mientras que Rusia, con su venta de gas a China, puede resarcirse rápidamente de cualquier pérdida económica en el mediano plazo.

 Tomado de Al Momento

Gaza: Diez periodistas asesinados y medios de comunicación bajo las bombas

viernes, 1 de agosto de 2014

Israel desbarató un barrio de Gaza en una hora. Foto:
Israel desbarató un barrio de Gaza en una hora. Foto:

Medios de comunicación social, vehículos de prensa e instalaciones de los medios, han sido objeto de bombardeos y ataques militares llevados a cabo por Israel durante esta última ofensiva a Gaza.

Al inicio de los ataques a Gaza, Israel definió objetivos e instalaciones a ser atacados y bombardeados en la Franja. Como es sabido, casas, viviendas y edificios de departamentos han sido duramente castigados, donde centenares de su moradores fueron asesinados y familias enteras han sido exterminadas. Otro objetivo militar han sido las instalaciones de servicios básicos como plantas de generación eléctrica e instalaciones de agua potable.

Sin embargo, poco se sabe o poco se informa sobre los ataques israelíes a los medios de comunicación de Gaza. Estaciones de radio y TV, oficinas de corresponsales y vehículos de prensa, debidamente identificados con textos como TV o PRESS, han sido atacados. Prácticamente, todos lo medios de prensa de Gaza han sido atacados por los militares israelíes.

Hasta ahora, se sabe de 10 periodistas que han sido asesinados. Rami Rayan y Sameh Aryan, ambos periodistas del Aqsa TV de Gaza, fueron asesinados mientras informaban sobre los ataques israelíes al popular mercado Suq Albastat ubicado en el sector Este de Gaza.

La periodista Najla Alhaj y los periodistas Khaled Hamad, Abdulrahman Abuhen, Izzat Dher y Baha Garib, todos fueron asesinados mientras se encontraban en sus vehículos claramente identificados y marcados como Prensa.

El periodista deportivo y corresponsal de varios medios Ahed Zaqut, falleció dentro de su oficina atacado por misiles israelíes lanzados desde el aire. El periodista Imad Eid, murió en la calle, mientas despachaba su nota periodística.

Mientras tanto el periodista Mohammad Dhaher, falleció junto a varios miembros de su familia, cuando su vivienda fue alcanzada por el bombardeo Israel en el barrio Shayaía.

Este jueves, las oficinas del colaborador de la Agencia EFE en Gaza fueron alcanzadas por un proyectil de la artillería israelí, que causó graves daños materiales.

Y la pasada semana, el edificio que acoge la sede de la televisión catarí Al Jazeera y las oficinas de la agencia de noticias estadounidense AP fueron alcanzados en un ataque desde el aire, sin que se registraran víctimas en ninguno de los casos.

Imágenes que circulan este viernes en Twitter

No es una película es Gaza bajo las bombas.
No es una película es Gaza bajo las bombas.

Auschwitz vs Gaza. Recordando "Halt!", un poema del cubano Luis Rogelio Nogueras (Wichy El Rojo)
Auschwitz vs Gaza. Recordando “Halt!”, un poema del cubano Luis Rogelio Nogueras (Wichy El Rojo)

Nada es más inmoral que atacar niños cuando duermen: ONU.
Nada es más inmoral que atacar niños cuando duermen: ONU.

Estos niños de #Gaza sin hogar son los niños del mundo, son nuestros niños, somos nosotros.
Estos niños de #Gaza sin hogar son los niños del mundo, son nuestros niños, somos nosotros.

(Con información de la Agencia Maan y Coresponsal de PalestinaLibre.org en Jerusalén – Palestina)
Mas fotos en Cubadebate

Gaza y la cotidiana Nakba

jueves, 31 de julio de 2014
Por Julio Escalona*
 

Nakba significa catástrofe, la que vive el pueblo palestino desde que la ONU en 1947 dividió a Palestina en dos Estados: uno palestino y otro israelí.

Los sionistas decidieron ocupar la zona palestina y en 1948 expulsaron violentamente a los palestinos de sus viviendas. La ONU envió un mediador, el conde Bernadotte, que fue asesinado por los sionistas. Así, de asesinato en asesinato, violación de resoluciones de la ONU, acciones terroristas y la violenta ocupación de territorios palestinos, se ha ido expandiendo el Estado de Israel.

Después de la operación Plomo Fundido, la agresión sionista de enero de 2009, una comisión de la ONU registró crímenes de guerra y pidió al Consejo de Seguridad que enviase ese informe a la Corte Penal Internacional para que los crímenes fuesen investigados y castigados. El informe fue engavetado.

La Asamblea General de la ONU aprobó en noviembre de 2012 la condición de Palestina como Estado observador. Israel rechazó la decisión, anunció de manera ilegal la construcción de miles de viviendas en los territorios ocupados y se acentuaron las agresiones de los colonos israelíes contra los palestinos, provocando muertos y heridos sin castigo alguno.

¿Quién es el agresor? La vida cotidiana de los palestinos tiene la respuesta. Se agudizó la destrucción de cultivos, de los olivares, la quema de árboles, la prohibición de acceso a las zonas de cultivo y de pesca; la demolición de viviendas y el desplazamiento de la población; el encarcelamiento de niños y su sometimiento a torturas; en ciertas zonas 78,5% de la población y 85% de los niños vive bajo el umbral de pobreza; 5 mil palestinos viven en “zonas de tiro” utilizadas para entrenamiento militar y se realizan incursiones militares y detenciones de manera rutinaria; una amplia franja de población consume 60 litros de agua per cápita diarios mientras el nivel establecido por la Organización Mundial de la Salud es de 100 per cápita diario. Los colonos que se apropian del agua consumen más de 700 litros.

Estos datos pueden ser corroborados en informes de la ONU y de su Secretario General. Cuando el pueblo palestino reacciona el sionismo habla de agresión. En verdad solo ejerce su legítimo derecho a la defensa, consagrado por el derecho internacional. Solo la complicidad puede tratar de poner en la misma balanza al agredido con el agresor.

*Escritor infatigable, ensayista, poeta, educador y diplomático venezolano
Enviado por su autor por correo electrónico

                                                 

Bloqueo informativo sobre Gaza: un enemigo a vencer

viernes, 25 de julio de 2014
Por Amy Goodman, con la colaboración de Denis Moynihan 
 
 

Según información de Naciones Unidas, durante los últimos dos días ha sido asesinado un niño por hora en Gaza. En total, el ejército israelí ha asesinado a más de 700 palestinos, en su amplia mayoría civiles, desde el comienzo de los ataques contra Gaza hace más de dos semanas. Detalles de la masacre salen a la luz en medios de comunicación de todo el mundo y dan horrenda cuenta de niños asesinados en la playa, de bombardeos contra unidades de cuidado intensivo de hospitales, de trabajadores de emergencia médica asesinados por francotiradores israelíes mientras buscaban heridos entre los escombros. Las organizaciones de la resistencia armada de Gaza, principalmente el brazo armado del gobierno electo de la zona, Hamas, han lanzado miles de cohetes de fabricación casera que han provocado la muerte de tres personas en Israel. Desde que Israel inició su invasión terrestre a Gaza han muerto más de 30 soldados israelíes. Una de las mayores dificultades para poder comprender la situación en Israel y los territorios palestinos ocupados es obtener información confiable. Esta última ofensiva contra Gaza reafirma el papel clave que desempeñan los medios masivos de comunicación estadounidenses en mantener el bloqueo informativo. Pone de relieve además la creciente importancia de la presión que ejercen las redes sociales.

Hay un titular que lo dice todo: “Misil en café de playa de Gaza encuentra a clientes reunidos para ver la Copa Mundial de Fútbol”. Este titular fue publicado por el periódico New York Times en referencia a un misil lanzado por Israel, que causó la muerte de al menos ocho personas en una playa de la localidad de Khan Younis en Gaza. Ali Abunimah, destacado periodista palestino-estadounidense cofundador del sitio web The Electronic Intifada, publicó irónicamente en Twitter: “Misil israelí pasa por café de Gaza para tomar algo y conversar con sus amigos palestinos”. La extraña y pasiva formulación del titular original desató una tempestad de comentarios en las redes sociales. Ali Abunimah se refirió a ello en el programa de DemocracyNow!: “Es muy simple, el titular del New York Times hace pensar que el misil de Israel pasó por el café para mantener una amistosa conversación. Pero lo que el misil hizo en realidad fue volar en mil pedazos a varias personas que habían ido a la playa a fin de escapar del horror de la matanza que lleva a cabo Israel en el resto de Gaza para mirar un partido de la Copa Mundial de Fútbol como miles de millones de personas en todo el mundo. Y murieron allí. Eso es lo que sucedió. Pero no es eso lo que surge del titular del New York Times”. Finalmente, el New York Times reemplazó el titular por: “Buscan entre escombros de café de Gaza a víctimas que habían ido a ver un partido de fútbol”.

No se trata de la primera vez que un importante medio de comunicación recibe un golpe por su cobertura de esta última ofensiva contra Gaza. El 16 de julio, el periodista de NBC Ayman Mohyeldin fue testigo de un ataque israelí perpetrado en una playa de Gaza que causó la muerte a cuatro niños que jugaban al fútbol. Tras el mortal ataque, las explícitas publicaciones en Twitter de Mohyeldin alarmaron al mundo con la noticia. Su tuit decía: “Cuatro niños palestinos asesinados en un ataque aéreo israelí. Minutos antes de que fueran asesinados frente a nuestro hotel, yo estaba jugando a la pelota con ellos #gaza”. Mohyeldin publicó que eran todos primos hermanos. Y publicó también sus nombres y sus edades:
“1) Ahed Atef Bakr, 10 años
2) Zakaria Ahed Bakr, 10 años
3) Mohamed Ramez Bakr, 11 años
4) Ismael Mohamed Bakr, 9 años”
Ayman Mohyeldin se trasladó rápidamente al hospital Al-Shifa y presenció el momento en que la familia Bakr se enteró del asesinato de los niños. Lo normal hubiera sido que el testigo presencial del hecho diera la noticia, pero en lugar de ello, apareció en la pantalla del programa NBC Nightly News el periodista Richard Engel informando desde Tel Aviv. El periodista ganador del Premio Pulitzer Glenn Greenwald me contó durante el programa de noticias de Democracy Now! lo que sabía respecto a la decisión tomada por la NBC en relación a Mohyeldin luego de que informó sobre las muertes: “Lo que resulta increíble en realidad es que, más tarde, ese mismo día, luego de lo que podría considerarse el mayor, o uno de los mayores sucesos de la carrera periodística de Mohyeldin, tras provocar realmente un gran impacto en la comprensión que el mundo tiene de lo que está pasando en Gaza, no sólo le impidieron aparecer al aire para hablar de ello en NBC News, sino que además le ordenaron abandonar Gaza inmediatamente”.

Las redes sociales se encendieron en señal de protesta, con el hashtag #letAymanreport (“dejen-que-Ayman-informe”, en español). El viernes por la noche, NBC anunció que Mohyeldin regresaría a Gaza. Mohyeldin publicó en Twitter: “Gracias por todo su apoyo. Regreso a #Gaza para informar. Orgulloso del permanente compromiso de la NBC con dar cobertura al lado palestino de la historia”.

Sin embargo, en los estudios de NBC, el problema no estaba resuelto. Rula Jebreal es una escritora y analista política palestina. Trabaja como colaboradora externa para el canal de noticias MSNBC, donde, durante una entrevista efectuada esta semana, criticó la cobertura sobre Gaza realizada por esa cadena de televisión por cable.

“Somos ridículos. En relación a este tema, nuestra cobertura es asquerosamente parcial. Miren [cuánto] tiempo de aire destinan diariamente [al Primer Ministro Benjamin] Netanyahu y los suyos los programas de este canal. Nunca he visto que entrevisten a ningún palestino en relación a los mismos temas”. Poco después, Rula publicó en Twitter: “¡Mi próxima aparición en televisión fue cancelada! ¿Existe alguna relación entre lo que expuse y la cancelación?” Si bien el presentador de MSNBCChris Hayes valientemente la invitó a su programa para hablar sobre sus críticas, Jebreal no está segura de que le renovarán su contrato.

A comienzos de esta última ofensiva contra Gaza, le pregunté a Joshua Hantman, alto asesor del embajador de Israel en Estados Unidos, acerca de la creciente cifra de muertos, la mayoría de los cuales son civiles. Su respuesta provoca escalofríos: “Seré honesto, la precisión es espectacular. No ha habido otro ejército en la historia del mundo que de hecho haya utilizado blancos de tanta precisión”. El terror y la muerte sembrados por la precisión de la cual se enorgullece Hantman quedan claros día tras día gracias a la labor de demasiados pocos periodistas valientes, que reciben apoyo de una ciudadanía mundial comprometida que hace uso de las redes sociales para vencer el bloqueo impuesto por los medios masivos de comunicación tradicionales.

Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.
© 2014 Amy Goodman
Traducción al español del texto en inglés: Fernanda Gerpe. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org
Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 800 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 450 en español. Es co-autora del libro “Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos”, editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

Gaza y Guernica en el corazón: como ayer al nazi-fascismo, hoy debemos y podemos sepultar al sionismo

miércoles, 23 de julio de 2014
Por David Morera Herrera*
 
Gaza hoy se desangra por la despiadada ofensiva militar de Israel, con el silencio e indiferencia de la mal llamada “comunidad internacional” de naciones y su adefesio llamado ONU, o mejor dicho, se desangra con su abierta complicidad, salvo algunas contadas y tímidas excepciones.

 Guernica es un pueblo de Euzkadi, en el norte del Estado español. El 26 de abril de 1937, en el marco de la Guerra Civil española, fue objeto de un bombardeo indiscriminado contra su población, perpetrado conjuntamente por las aeronaves de élite de la Legión Cóndor nazi de Hitler, y la aviación de la Italia fascista de Mussolini, al servicio del ejército sedicioso del general Franco que asediaba a la República Española. Las estimaciones actuales cifran 300 muertos como resultado del bombardeo. El horror que despertó este suceso, es un prólogo de la bestialidad que luego exhibirá el nazi-fascismo en la carnicería humana que llamamos Segunda Guerra Mundial. Este horror y esa tragedia fueron inmortalizados por el gran pintor Pablo Picasso en su más célebre pintura titulada –justamente- Guernica.

 Gaza y Guernica no solo comparten la letra inicial de su nombre. Comparten la evidencia del mismo método de exterminio que se ensayó en Guernica ayer, en los albores de una colosal conflagración mundial, y que hoy el ejército de Israel perpetra impunemente, minuto a minuto, en Gaza.

 El estado de Israel es fascista y racista por naturaleza.

 La limpieza étnica, a sangre y fuego, contra el pueblo de Palestina, sistemáticamente desplazado, con tanques, bombardeos y bulldozers, no es un hecho nuevo. Empezó desde la Declaración Balfour de 1917, en la que el imperio británico, a fin de dividir y debilitar las luchas anticolonialistas, “concedió” al movimiento sionista, en el territorio de Palestina, la creación de un Estado confesional judío. Esta ocupación se hace con la cobertura de una ideología teocrática promovida por Theodor Herz, un burgués judío que sentó las bases del sionismo, movimiento político-religioso que proclamaba a los judíos como el pueblo elegido por Dios y único heredero de la “tierra prometida”, es decir de Palestina. La colonización de Palestina por el sionismo, siempre apoyada por el imperialismo mundial, empezó con bandas armadas como el Irgún y Haganah. Luego vino la partición de Palestina impuesta por la ONU en 1948, que se conoce como el holocausto palestino (la Nakba), luego la guerra de los seis días de 1967, mediante la cual se expandieron aún más las fronteras de Israel, arrebatando territorios como la Península de Sinaí, la Franja de Gaza, Cisjordania, Jerusalén este y los altos del Golán. Posteriormente la masacre de los campos de refugiados en Sabra y Chatilla en 1982 y la invasión al Líbano. Como antecedente inmediato estuvo en el 2008 la operación sionista, precisamente contra Gaza, llamada Hierro Fundido.

 Por eso no es de extrañar que Menahem Begin, el artífice de las masacres en Sabra y Chatilla, ex primer ministro de Israel de 1977 a 1983 y–vergonzosamente- premio nobel de la Paz, exclamara en uno de sus discursos en el parlamento de Israel, apropósito de la invasión sionista de 1982 a los campos de refugiados palestinos en el Líbano: “(…) Nuestra raza es una raza de amos. Nosotros somos dioses sobre este planeta. Somos tan diferentes de las razas inferiores como ellos lo son de los insectos. De hecho, comparados con nuestra raza, las otras razas son bestias y animales, como mucho, son ganado. Nuestro destino es gobernar sobre las razas inferiores. Nuestro reino terrenal será gobernado con vara de hierro por nuestro líder. Las masas lamerán nuestros pies y nos servirán como nuestros esclavos".

 Recientemente, la diputada de Israel Ayelet Shaked, ha alentado el asesinato de todas las madres palestinas por dar a luz a "pequeñas serpientes", según hizo saber hace dos semanas en su cuenta de Facebook."Tienen que morir y sus casas tienen que ser demolidas. Son nuestros enemigos y nuestras manos deberían estar manchadas de su sangre. Esto se aplica igual a las madres de los terroristas fallecidos", afirmó la diputada.

 De manera que el Estado sionista es un estado con una ideología racista, al servicio de su política expansionista insaciable, que se corrobora desde su constitución. Israel es un enclave en tierra palestina que continuamente se expande, mediante incursiones militares periódicas y colonias ilegales, desplazando, mediante el terror, a la población árabe, de la misma forma que hicieron los nazis y distintos movimientos antisemitas, mediante los progromos y razzias, contra las y los judíos en Europa central y Rusia en el siglo XX.

 Como resultado de ese largo proceso de hostigamiento y masacres recurrentes, hoy se hacinan 1.5 millones de palestinas y palestinos en una especie de campo de concentración o guetto, rodeado de muros, alambradas y retenes militares, en una pequeña franja colindante hacia el oeste con el mar Mediterráneo, de apenas 360 kilómetros cuadrados, que se llama Gaza.

 El genocidio hoy en marcha

 Se trata de una confrontación con una absoluta desproporción militar, por un lado, entre el sofisticado y poderoso ejército de Israel, armado y financiado hasta los dientes por el imperialismo norteamericano y la OTAN,  y por otro lado, el heroico pueblo pobre de Gaza que resiste metro a metro la ofensiva despiadada de Israel, con piedras, con pocas armas y municiones, sin aviación, ni escudo antiaéreo, sin suministro de agua potable, con sus hospitales abarrotados y bombardeados, sus casas demolidas, con cortes de energía continuos y con la frontera de Egipto cerrada por el régimen militar colaboracionista proyanki, sometido además a un inclemente y largo bloqueo comercial.

 Al momento de escribir estas líneas, desde que empezaron los ataques aéreos de Israel el 1 de julio, se contabilizan más de 550 muertos del lado palestino, de los cuales 121 son menores de edad, 84 niños y 37 niñas, que oscilan entre los cinco meses y los 17 años, según los datos de UNICEF en Ginebra. A la cifra de fallecidos hay que añadir más de 3.000 heridos palestinos, Asimismo se contabilizan en 135.000 el número de desplazados totales desde el inicio de la ofensiva.

 Por otra parte, el Ejército sionista ha confirmado 25 bajas mortales. Como indica el diario El País: “Es una cifra considerable para las Fuerzas Armadas de Israel, acostumbradas a avanzar con gran cautela y protegidos por su abrumadora superioridad militar. Los palestinos no tienen Armada, aviación ni vehículos blindados. Cuatro de los soldados cayeron este lunes en el asalto desde la retaguardia de un grupo de milicianos de Hamás provistos de uniformes israelíes”. (El País, 22 de julio 2014).

 De estos hechos, podemos destacar dos conclusiones. Primero: pese al genocidio y su enorme inferioridad en el plano militar y logístico, la resistencia palestina combate con fiereza y heroísmo. Segundo: No es lo mismo para el sionismo protegerse con su ultramoderno escudo antiaéreo, atacar por aire a la población civil de Gaza con drones y racimos de bombas a granel, que el combate terrestre que inicia recién el 17 de julio, que es y será cuerpo a cuerpo, calle por calle, escenario en el que ni todo el poder de fuego de la potencia militar de Israel, podrá evitar un incremento progresivo de los soldados sionistas caídos en combate.

 Es posible una Palestina libre, laica, democrática y no racista

 Las y los trotskistas del PRT rechazamos todo racismo y xenofobia, por lo tanto repudiamos el antisemitismo de nazis y neonazis o fundamentalistas islámicos, así como condenamos enérgicamente al movimiento sionista que es visceralmente antiárabe y supremacista.

 El sionismo justifica sus atrocidades con el argumento de que Hamás no reconoce al Estado de Israel y proclama el objetivo de su destrucción. Hamás, que gobierna Gaza, por su parte, se niega a un cese al fuego, a menos que se garanticen condiciones mínimas de existencia digna para la población de Gaza,tal como el cese al bloqueo y la apertura de la frontera con Egipto. Creemos correctas esas condiciones mínimas, porque sino la tregua o el cese al fuego será muy efímero, como lo demuestra el hecho de que apenas en el 2008 ocurrió la embestida precedente de Israel contra Gaza.

 De nuestra parte, pensamos que la solución definitiva de este largo y sangriento conflicto es reconstituir en todo el territorio en disputa una Palestina laica, democrática, no racista, en la que puedan convivir con igualdad de derechos civiles, políticos y sociales, musulmanes, judíos, cristianos, ateos y cualquier otro de sus habitantes, independientemente de su credo, filiación política, cultura y cualquier criterio racial. A fin de cuentas, para nosotras y nosotros la única raza que existe es la raza humana.

 ¿Será posible concretar esa consigna algún día? Muchos responden con escepticismo.
 Pero hay que resaltar que el movimiento de los pueblos del mundo contra la masacre en Gaza se fortalece día a día, incluso en el corazón mismo de Israel, con el aumento de los objetores de consciencia que se niegan a servir en el Ejercito sionista y las marchas pacifistas en Haifa y en las antiguas fronteras, que datan de la partición de Palestina impuesta por la ONU en el 48. Cisjordania está en ebullición, así como los países árabes, desde Turquía y la península arábiga, hasta el Magreb. Las movilizaciones en Estados Unidos son masivas en Nueva York y en Chicago, recordando la magnitud del vasto movimiento contra la guerra de EEUU contra Irak. En Londres, Madrid, Roma, Estocolmo, Berlín, las movilizaciones son también multitudinarias. En París el 20 y 21 de julio se armaron barricadas y enfrentamientos con la policía, contra el gobierno, diz que "socialista", de Hollande que ha prohibido manifestarse en apoyo a Palestina. En Cachemira, la India, a pesar de la represión del gobierno que ha cobrado ya una víctima mortal entre las y los manifestantes, no cesan las acciones solidarias con Gaza. Vale decir además, que en cuanto al apoyo militar ya hay importantes contingentes de Hizbollah, procedentes del Líbano, que acuden en respaldo combatiente a la resistencia palestina.

 Por lo tanto, podemos soñar y bregar, para que -a la larga- la ofensiva en Gaza sea el inicio del fin del sionismo. ¿Porqué no? Cada vez más los pueblos del mundo abren los ojos, y se desnuda la manipulación y las mentiras monstruosas del sionismo,expresadas por las cadenas televisivas norteamericanas como CNN y FOX, pintando a Israel como una “democracia” y a los pueblo árabes en sus conjunto y su resistencia, como “terroristas”.

 Además, en términos de la experiencia histórica, tenemos razones de sobra para ser optimistas con respecto al anhelo de sepultar al sionismo genocida. La humanidad derrotó la carnicería nazifacista en la segunda guerra mundial, cuyas hordas empezaron a recular -a sangre y fuego- desde la batalla de Stalingrado, bajo los embates del Ejército Rojo y con la ayuda de la resistencia popular guerrillera en toda Europa. La humanidad sepultó al odioso apartheid sudafricano, con la heroica resistencia negra panafricana y la solidaridad de los pueblos del mundo. En 1975 el pequeño pueblo de Viet Nam derrotó a los EEUU, la potencia militar más grande de la historia.

 Hoy, la humanidad, en las calles de todos los países, movilizándose activamente y boicoteando al capital y al cartel yanki-sionista de Wall Street, puede en esta ocasión, también, marcar la diferencia, a condición de que derrotemos, entre todas y todos, la indiferencia. Esa fuerza global de los pueblos del planeta, más la heroica resistencia palestina en Gaza, Cisjordania, Jerusalén, Haifa, Tel Aviv, Líbano, Jordania, Egipto, Siria, puede y debe también empezar a enterrar para siempre al sionismo genocida. Que resuene en todo el mundo el clamor: ¡Boicot a Israel! ¡Exijamos a todos los gobiernos la ruptura de relaciones diplomáticas con Israel! ¡Juicio y castigo a los genocidas sionistas! ¡Que se persiga a Netanyahu y Simon Perez como criminales de lesa humanidad! ¡Viva la autodefensa palestina! ¡Gaza somos todas y todos!

San José, Costa Rica 22 de julio 2014

* Presidente del Partido Revolucionario de las Trabajadoras y los Trabajadores de Costa Rica

 Recibido por correo electrónico; imagen agregada RCBáez

La sed y el fuego en Gaza

domingo, 20 de julio de 2014
albani
Por Leandro Albani

Mientras el Ejército israelí inicia las operaciones terrestres y se multiplican las imágenes de niñas y niños palestinos asesinados y heridos, se revela un mecanismo oculto: el corte de suministro de agua en Gaza. Si el fuego no alcanza, que mueran de sed.

La sed

Las bombas no alcanzan para Israel. Y en su política de represión permanente contra el pueblo palestino, uno de sus objetivos militares es cortar todo suministro posible en la Franja de Gaza, zona que desde hace días es blanco de sostenidos ataques militares ordenados por el gobierno de Tel Aviv.

En una región en la cual el agua vale literalmente oro, los pobladores de la Franja no sólo mueren por la pólvora israelí. La sed ahora es otro flagelo. Así lo denunciaron funcionarios de organizaciones internacionales.

Jaques Maio, director del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Israel y en los territorios palestinos ocupados, alertó en un comunicado que “dentro de unos días, toda la población de la Franja podría estar desesperada sin agua”.  Maio agregó que si las agresiones continúan, y si la temperatura aumenta en Gaza –que por estos días ronda los 30 grados-, “la población ya asediada se enfrentará a una crisis aguda de agua”. Además de este peligro, el funcionario de la CICR denunció que el agua en la Franja “se ha contaminado y los residuos se están desbordando, provocando serios riesgos de enfermedades”.

El CICR también reveló que varios ingenieros municipales que se ocupan del sistema acuífero en Gaza fueron asesinados, razón por la cual suspendieron “las operaciones de campo hasta que la seguridad de sus trabajadores esté garantizada”. Nada Daumani, integrante de la Cruz Roja, declaró de forma tajante: “El agua es un problema y puede convertirse rápidamente en una catástrofe”.

Nicolas Palarus, coordinador de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Gaza, dejó en claro la situación al afirmar que “con sólo cinco a ocho horas de electricidad por día, la escasez de agua y la dificultad para conseguir suministros básicos, la vida cotidiana de la población es como vivir en Estado de sitio”.

Desde que comenzaron los bombardeos israelíes, medios internacionales informaron que entre los objetivos militares de Tel Aviv se encuentran “hospitales, instalaciones públicas, edificios de servicios, centros de atención a discapacitados, e incluso las instalaciones de servicios vitales, como la electricidad e infraestructura de agua potable”.

Pero Israel no sólo quita el agua para aumentar la represión contra los palestinos. El lunes pasado, el Movimiento de Resistencia Islámica Hamás, que gobierna en Gaza, denunció que Tel Aviv abrió represas e inundó pueblos palestinos.

Un comunicado de prensa de Hamás, difundido por AFP, expresó que decenas de casas de un pueblo cercano a Deir Al Balah, en el sur de Gaza, quedaron inundadas después de que “Israel abrió las presas cerca de la frontera en el este de la Franja de Wadi Al Salqa”. Por su parte, Chris Gunnes, portavoz de Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en medio Oriente (UNRWA), dijo que las zonas cercanas a un campo de refugiados en el norte de Gaza “se han convertido en un enorme lago de dos metros de profundidad que ha rodeado hogares y dejado aisladas a miles de personas”.

Israel no se inmuta. Sus bombas, que caen de a diez por hora, siguen destruyendo Gaza. Y si con el fuego de la pólvora no alcanza, busca que los palestinos y las palestinas caigan por la sed.

El fuego

En los dos primeros días de la operación “Margen Protector” la aviación israelí dejó caer 400 toneladas de explosivos sobre la Franja de Gaza, informaba el diario israelí Haaretz. El 14 de julio, indicaron diferentes medios, funcionarios israelíes aseguraron que ya se habían lanzado más de 500 toneladas de explosivos en forma de misiles, bombas y fuegos de artillería. A diez días de iniciada esta nueva agresión contra Palestina se podría calcular, a simple vista, que dos mil toneladas de explosivos fueron arrojados en suelo palestino, aunque seguramente la cifra sea mayor.

Al cierre de esta edición, más de 220 palestinos y palestinas han sido asesinados por el ataque militar israelí, y más de 1.500 resultaron heridos. También se repiten las escalofriantes imágenes de niños asesinados y heridos por el fuego israelí. Pese a que en estas horas se habla de tregua y de la suspensión de los bombardeos por unas pocas horas, los muertos están ahí, desfigurados por las bombas.

El mismo 14 de julio, Naciones Unidas identificó que el 77% de los muertos son civiles. La ONU también indicó que del total, la cuarta parte son niños y niñas.

El domingo pasado, el médico noruego, Erik Fosse, que se encuentra en Gaza denunció que Israel utiliza contra la población palestina armas no convencionales, prohibidas por el derecho internacional. Fosse señaló a la prensa varios heridos tienen lesiones profundas e inusuales, y rechazó que Israel utilice explosivos de metal inerte denso (DIME, por sus siglas en inglés) que generan cáncer en el tejido impactado. El médico agregó que las marcas de algunos heridos fueron hechas “por un nuevo tipo de arma que ni siquiera los médicos con experiencia previa en las zonas en conflicto pueden identificar”.

Mientras Tel Aviv continúa con los bombardeos, en el mundo se expanden las protestas contra el régimen hebreo. En los últimos días, miles de personas se movilizaron en todos los continentes para condenar los ataques militares sobre la franja. Ataques militares que Human Rights Watch (HMW) calificó como “crímenes de guerra”, porque sus blancos son los civiles.

Como si el poder de fuego israelí no alcanzara, el martes el subcomité de Defensa en la Comisión de Asignaciones del Senado estadounidense aprobó una ley de gastos militares que provee 621,6 millones de dólares para la defensa antimisiles de Israel, incluyendo 351 millones para el denominado Cúpula de Hierro.

Es de público conocimiento que Washington entrega anualmente a Israel unos tres mil millones de dólares en ayuda militar. Lo aprobado por el subcomité de Defensa ahora tendrá que ser rubricado por el pleno del Senado estadounidense. Desde 2009 hasta 2018, la Casa Blanca resolvió inyectar 30 mil millones de dólares a las Fuerzas Armadas israelíes.
Aunque el presidente Barack Obama declaró que su país se encuentra compenetrado para resolver la situación en Gaza, también aclaró la postura de Washington al aseverar que su gobierno ha sido “muy claro que Israel tiene derecho a defenderse”. Con esas pocas palabras, Obama da vía libre para que Palestina sea arrasada por la aviación hebrea.

Razones de la masacre

El lunes 6 de julio, el Ejército israelí encontró los cadáveres de los estudiantes Naftali Frenkel (16), Gilad Shaer (16) y Eyal Yifraj (19), secuestrados y asesinados el 12 de junio. El primer ministro de Tel Aviv, Benjamin Netanyahu, declaró que Hamás era el responsable de las muertes. El movimiento islamista negó su responsabilidad en el hecho, pero igualmente la maquinaría de guerra israelí ya estaba en marcha.

Ninguna prueba fue presentada hasta ahora por Tel Aviv para que su acusación contra Hamás tenga asidero. Ni siquiera presentó indicios concretos de quién es el responsable por los asesinatos de los jóvenes israelíes. Como en otras ocasiones, las excusas de Israel son variadas y confusas, pero siempre le sirven para profundizar la represión contra el pueblo palestino.

Una razón real de los actuales bombardeos es el acuerdo alcanzado por Al Fatah, que dirige la Autoridad Nacional Palestina (ANP), y Hamás a finales de junio.

Este logro fue rechazado automáticamente por Tel Aviv. El peligro que supone para Israel un gobierno de unidad palestino hoy ya tiene respuesta con los masivos bombardeos sobre la Franja de Gaza.

Otra razón, en este caso histórica, es la ideología sionista que rige al Estado israelí. Theodor Herzl, el padre del sionismo, escribió: “La edificación del Estado Judío no puede hacerse por métodos arcaicos. Supongamos que queremos exterminar los animales salvajes de una región. Es evidente que no iremos con arco y flecha a seguir la pista de las fieras, como se hacía en el siglo XV. Organizaremos una gran cacería colectiva, bien preparada, y mataremos las fieras lanzando entre ellas bombas de alto poder explosivo”.

Los sucesivos gobiernos israelíes, desde la creación del Estado en 1948, cumplieron esta palabra. El devenir de la historia en Medio Oriente lo demuestra.

Tomado de Contrainjerencia
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