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8D: La Gran Batalla “Hugo Chávez”

miércoles, 5 de junio de 2013
Por Raúl Bracho
 
 
El 8D pasado nuestro comandante nos dio precisas instrucciones que hemos cumplido con la lealtad suprema que se merecía. Nos pidió, con claridad plena como la luna llena, que si algo le ocurriera y no pudiese vencer las dificultades a las que se enfrentara, nosotros eligiéramos a Nicolás maduro, presidente de la república Bolivariana de Venezuela.
A pocos días se cumplirse tres meses de su partida el pueblo cumplió a Chávez su pedido, Nicolás Maduro es presidente de Venezuela.

Nada fácil ha sido todo desde su partida. El enemigo oligarca se ha creído vencedor ante su muerte, tratando de robar indulgencia a las fuerzas naturaleza de la vida, ellos nunca lo pudieron vencer, partió invicto de esta tierra, pero entonces se le han venido encima a su obra, como si el pueblo, nosotros, sus hijos, no existiéramos.

Por encima del dolor tan profundo que nos produjo su muerte, se nos lanzan como hienas hambrientas.

A dos meses de electo presidente Nicolás Maduro, no dejan de moverle el piso a la patria, con sus viles armas de siempre. Estados Unidos no reconoce la victoria de Chávez después de su muerte, no reconoce más a este pueblo digo, no reconoce, pues, a Nicolás Maduro presidente de Venezuela.

Durante estas semanas ha sido atacado el pueblo por el poder económico que mantienen, han engañado y confundido, han hecho lo posible por dividirnos. Superar a Chávez se convierte en una obligación para cada una y uno de sus leales soldados. ¡Maldito el que no obedezca su mandato de unidad! ¡Traidor quien dispare contra la revolución y no contra el enemigo en esta frágil hora de su partida!

Nicolás Maduro es designado por nuestro Comandante para seguir el camino y necesita del apoyo, el amor, la solidaridad y la fuerza de todo el pueblo que acompañó los sueños de Chávez; dejarlo solo es perdernos, no apoyarlo es traicionar a nuestro gigante.

El próximo 8 de Diciembre, a un año de aquella tarde en la que lo escuchamos pedirnos que hiciéramos los que nos ha tocado hacer, a un año de ese día en el que jamás pensamos que se estaba despidiendo, que era la última vez que nos hablaba, nos va a tocar librar una nueva batalla. Se realizarán las elecciones pospuestas para elegir los nuevos alcaldes.

Esa Batalla del 8D será la Batalla Hugo Chávez, que vuelve desde la muerte, de nuevo a incendiarnos de patria, de amor y de victorias. Será la batalla más importante, porque de la mano de los alcaldes revolucionarios sabremos impulsar el poder popular necesario para fortalecer de nuevo a la revolución.

Capriles, el fascista, ha tenido el descaro de decir que van con todo a esas elecciones. ¿No y que el CNE hace fraude? ¿Qué carajo entonces vas de nuevo a elecciones si has negado la decisión del pueblo y de su Poder Electoral?

Comencemos desde ya a forjar esta victoria que le adeudamos a Chávez y a la Patria, esta derrota que debemos a los fascistas, a los ricos oligarcas que se babean por retomar la patria para volver a saquearla.

¡Por el escapulario de Maisanta, que somos el pueblo, carajo!

¡Chávez VIVE, la lucha SIGUE!!!!

@hombrenuevo


Publicado en Aporrea

¿Por qué no reconocen la victoria del Presidente Maduro?

viernes, 26 de abril de 2013
Por Abel González Santamaría

Para comprender mejor la posición asumida por la Casa Blanca al desconocer los resultados oficiales emitidos por el Consejo Nacional Electoral venezolano que proclamó como presidente a Nicolás Maduro, es imprescindible analizar el origen y evolución de la Gran Estrategia imperial sobre la patria del Libertador.

Su origen hacia Latinoamérica y en particular hacia el territorio que hoy ocupa la República Bolivariana de Venezuela, se remonta prácticamente a la proclamación de la independencia por los representantes de las Trece Colonias Unidas de Norteamérica en 1776, cuando promovido por sus Padres Fundadores comenzaron a experimentar un proceso de expansión territorial y económica.

A partir de 1823, los Estados Unidos desplegaron una ofensiva “diplomática” con las naciones vecinas para sentar las bases de la futura dominación económica. Por eso diseñaron la llamada doctrina Monroe que les permitió justificar sus intervenciones en la región formulada bajo la frase “América para los americanos”, que no significaba otra cosa que “América para los estadounidenses”.

En este periodo se produjo el golpe definitivo a la dominación española en Suramérica. El 9 de diciembre de 1824, en la batalla de Ayacucho, en el Perú, los españoles fueron derrotados por los patriotas de la América hispana encabezados por Simón Bolívar y Antonio José de Sucre. Como respuesta Estados Unidos incrementó sus actividades conspirativas para neutralizar las contiendas libertarias. En 1829, su ministro en Bogotá, general William Henry Harrison, fue descubierto y expulsado por el gobierno de la Gran Colombia por organizar un complot dirigido a derrocar a las autoridades de ese país. Bolívar no tenía ninguna duda de los verdaderos intereses norteamericanos: “[¼ ] los Estados Unidos que parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miserias a nombre de la Libertad”.

TÁCTICAS PARA DOMINAR A VENEZUELA

Durante la segunda mitad del siglo XIX, Estados Unidos desplazó a Gran Bretaña en el plano político como potencia hegemónica en América Latina, lo que haría con posterioridad también en el plano económico. El lugar preeminente de Washington en las políticas exteriores latinoamericanas se reveló con nitidez en 1895, cuando envió una nota enérgica a Gran Bretaña, que tenía una disputa de límites con Venezuela por su colonia de Guayana, advirtiéndole que “Hoy día, los Estados Unidos son prácticamente soberanos en este continente, y su mandato es ley para los sujetos a quienes limita su interposición”.

A finales de 1902, las costas de Venezuela fueron bombardeadas por unidades navales de Gran Bretaña, Alemania e Italia, que exigían el cobro de las deudas del gobierno venezolano pendientes con particulares europeos. Aunque dicha intervención supuso un desafío a los contenidos de la Doctrina Monroe, el gobierno estadounidense la justificó con lo que más tarde se conocería como el llamado “Corolario Roosevelt”, que limitaba la aplicación de la doctrina a los casos de adquisición de territorio en América por parte de una potencia no americana, y respaldaba la intervención de potencias extra regionales.

El presidente venezolano Cipriano Castro entabló demanda contra las empresas financistas de la invasión y el bloqueo, y expropió la estadounidense Orinoco Steamship Company. El Departamento de Estado amenazó con una intervención. Mientras que el mandatario venezolano fue a operarse a Europa, el secretario del Departamento de Estado, Philander Knox, tramó la conjura, que el 19 de diciembre de 1908 culminó con el golpe de su vicepresidente Juan Vicente Gómez. Los acorazados North Carolina, Maine y Des Moines anclaron en La Guaira. El alto comisionado de la Casa Blanca, William Buchanan, desembarcó para apoyar al nuevo régimen a cambio de políticas favorables para los inversionistas extranjeros. Comenzó así una dictadura de 27 años.

LA BATALLA POR EL CONTROL DEL PETRÓLEO

Desde la segunda mitad del siglo XIX las compañías transnacionales crearon las “concesiones petroleras” como instrumento de dominación para lograr que los estados le permitieran explotar la riqueza de los yacimientos descubiertos en sus territorios. Ya para los primeros años del siglo XX la explotación del recurso petrolero en territorio venezolano quedó fundamentalmente bajo el dominio de dos compañías extranjeras: la angloholandesa Royal Dutch Shell y la estadounidense Standard Oil.

Los intereses sobre Venezuela se incrementaron a partir de 1914, cuando fue descubierto el primer campo petrolífero venezolano de importancia mundial en la costa oriental del Lago de Maracaibo. Pero no fue hasta 1922 cuando el potencial petrolero del país resultó plenamente confirmado y ya en 1928 se ubicó como el segundo productor mundial de petróleo y el primer exportador, indicador este último que mantuvo hasta el año 1970.

La batalla por el petróleo venezolano se convirtió en el principal interés geoestratégico de los grupos de poder estadounidenses. De ahí que tuvieron un activo papel en la organización y complicidad de importantes hechos que marcaron la vida política y social de Venezuela durante todo el siglo XX e inicios del XXI, como el derrocamiento del presidente Cipriano Castro (1899-1908), la dictadura de Juan Vicente Gómez (1908-1935), el golpe contra el mandatario Isaías Medina Angarita (1941-1945), la llegada de los gobiernos puntofijistas (1958-1999) y el acoso a la revolución bolivariana.

El 23 de enero de 1958 las fuerzas populares derrocaron al dictador Pérez Jiménez, pero fueron traicionadas pocos meses después, el 31 de octubre de 1958, cuando los partidos políticos venezolanos Acción Democrática (AD), Comité de Organización Política Electoral Independiente (COPEI) y Unión Republicana Democrática (URD), firmaron el pacto de Punto Fijo para conseguir la sostenibilidad de la recién instaurada “democracia”, mediante la participación equitativa de todos los partidos en el gabinete ejecutivo del partido triunfador.

Durante estas cuatro décadas Estados Unidos brindó apoyo a las presidencias de los dos partidos políticos que se alternaron en el poder: el socialdemócrata Acción Democrática y el socialcristiano COPEI. Ambas organizaciones políticas se enmascararon en la supuesta defensa de la democracia, pero en la práctica se caracterizaron por la corrupción, la entrega de recursos minero-petroleros del país y una brutal represión a los movimientos populares.

Casi la mitad de la población venezolana (49 %) vivía en la pobreza. Los 12 hombres que pasaron por la Presidencia en este periodo, casi todos asumieron posiciones sumisas a las petroleras transnacionales y a los grupos de poder estadounidenses.

PÉRDIDA DE LA HEGEMONÍA

Cuando supuestamente el periodo de Guerra Fría había concluido con el derrumbe del campo socialista, el neoliberalismo estaba en pleno apogeo y la bandera del socialismo, en América Latina, solo era defendida por la Revolución Cubana, llegó a la presidencia el Comandante Hugo Chávez Frías, con la victoria electoral el 6 de diciembre de 1998, al frente de un movimiento revolucionario de inspiración bolivariana. Con un sorprendente respaldo de masas, comenzó un proceso de profundas transformaciones sociales y políticas.

Este acontecimiento marcó una nueva etapa de las relaciones entre Estados Unidos y América Latina y el Caribe, al existir una ruptura en la política de dominación en la región, similar al impacto que generó la Revolución Cubana, pero esta vez empleando el proceso electoral como mecanismo de lucha. En su agenda de gobierno, el Presidente Chávez hizo valer la soberanía política y económica de la nación, retomó el control sobre la empresa petrolera nacional PDVSA, abrió el espacio al pueblo en la decisión de los asuntos públicos, ofreció respuestas alternativas a la hegemonía estadounidense y contribuyó decisivamente a los procesos de integración de la Patria Grande.

Ante esta realidad, Estados Unidos desató una intensa guerra económica, diplomática y mediática dirigida a destruir la Revolución Bolivariana. En abril del 2002 apoyó y dirigió el golpe de Estado, e inmediatamente reconoció como legítimo al gobierno golpista, pero el pueblo venezolano reaccionó valientemente y retornó a su Comandante Presidente. Ante tanta impotencia organizaron en diciembre del 2002 el golpe petrolero, que también fracasó.

Existen evidencias concretas del apoyo y dirección de los grupos de poder norteamericanos en estos hechos. El diario The New York Times reveló que altos funcionarios de la CIA, del Pentágono, y del Departamento de Estado reconocieron que, en los últimos meses, se habían reunido varias veces con los organizadores del golpe de Estado. En tales reuniones —según la misma fuente— “los representantes de la administración de George W. Bush coincidieron con ellos en que el gobierno venezolano debía ser despojado del poder”.

Lo que no quieren aceptar son los logros sociales alcanzados durante la Revolución Bolivariana, que ha sacado de la pobreza extrema a cerca de dos millones y medio de personas, y disminuido las desigualdades entre la población, alcanzando el índice más bajo de América Latina. También ha dado muestra de una verdadera democracia participativa: 18 procesos electorales en 14 años.

El presidente Chávez, ganador de todas las batallas que libró contra la Gran Estrategia imperial, no pudo superar el único obstáculo en su joven y fecunda vida. El 5 de marzo del 2013 entró en la Historia como Prócer de la Patria Grande. Como líder y comandante supremo que reencarnó a Bolívar, dejó su legado para las presentes y futuras generaciones. De ahí que Nicolás Maduro, primer Presidente obrero y chavista en la historia venezolana, recibió el 14 de abril del 2013 el respaldo mayoritario de su pueblo que optó nuevamente por mantener el rumbo del socialismo.

Ese mismo día el candidato de la oligarquía Henrique Capriles, cuando al parecer intuía su derrota y aún no se habían ofrecido oficialmente los resultados, le propuso a Maduro hacer un pacto, inspirado en el realizado 44 años atrás en Punto Fijo. Pero esta vez el pueblo no fue traicionado y su candidato mantuvo el honor como verdadero hijo del gigante Chávez.

Es precisamente esta realidad la que Estados Unidos no quiere reconocer, luego de haber gastado en los últimos diez años más de cien millones de dólares en el financiamiento de los grupos de oposición y haber contribuido a la confusión del pueblo venezolano para que sabotearan en las urnas el proyecto bolivariano.

Esta vez la táctica jeffersoniana de “espera paciente” colmó la copa de las élites norteamericanas y estimularon a la oligarquía nacional a repetir la misma fórmula golpista empleada en el 2002: violencia y más violencia.

La propia reacción del presidente estadounidense Barack Obama ante el fallecimiento del presidente Chávez es muestra de la continuidad de la Gran Estrategia y su posición omnipotente. A través de un comunicado de prensa Obama señaló el 5 de marzo del 2013: “Mientras Venezuela comienza un nuevo capítulo en su historia, Estados Unidos sigue comprometido con políticas que promuevan los principios democráticos, el estado de derecho y el respeto a los derechos humanos”.

Para nada resulta difícil descifrar estas frías palabras que demuestran la hipocresía y soberbia de los grupos de poder estadounidenses ante líderes que desafían su hegemonía global y regional. ¿Habrá leído el premio Nobel Obama Las venas abiertas de América Latina que le obsequió el Comandante Chávez en Puerto España en el 2009? ¡Gloria al Bravo Pueblo!

Tomado de Cubadebate

Fuente Granma


*Cubano. Abogado y Máster en Relaciones Internacionales. Investigador de las Relaciones Interamericanas y Seguridad Nacional.

Imagen agregada RCBáez

Venezuela: Receta para perder 700 mil votos

domingo, 21 de abril de 2013

Por Eduardo Parra Istúriz*

El resultado electoral del 14 de abril era cualquier cosa menos previsible. La cuenta final dio ganador a Nicolás Maduro por un margen cercano al 2%, muy pequeño para nuestro gusto, sin duda.

Ya con el 99,34% de los votos y una abstención de 20%, el resultado es:

Maduro: 7.575.506
Capriles: 7.302.641

Es decir, 14.878.147 votos.

En octubre del año pasado el resultado fue el siguiente:

Chávez: 8.191.132
Capriles: 6.591.304

Para 14.782.436 votos.

En resumen, dado que el número de votos es casi idéntico y para ambos procesos se usó el mismo padrón electoral, podemos afirmar con cierta libertad que los 700 mil votos que perdió el chavismo fueron transferidos, trasvasados a Capriles en apenas 6 meses. ¿Por qué?
Ciertamente la ausencia del líder fundamental del proceso, Hugo Chávez, había abierto un boquete desde mucho antes de su muerte física. Su discurso con instrucciones claras de elegir a Maduro fue una despedida y los venezolanos así lo sentimos. Se trató de un asunto de esperanza y fe el que creyésemos posible un regreso al poder. La confianza en el líder que parecía superarlo todo. Sólo la muerte le ganó.

Pero este texto tiene que ver con lo ocurrido después del 5 de marzo y no con la situación previa. Si alguien desea comprender mejor la situación de la revolución en los últimos años, recomiendo leer el texto Por qué ganamos de vaina, o por qué de vaina perdimos, de Juan Gómez Muñoz, que en lo personal me agradó mucho. Sin poner en duda la veracidad de lo afirmado allí, creo sin embargo, que esa situación existía el 7 de octubre de 2012 y que la caída de los votos, por lo tanto, no corresponde solamente a esas razones.

Continuemos nuestro análisis:

Tras las largas exequias del presidente Chávez, se abrió súbitamente el período electoral que llevaría a Maduro a la presidencia con un margen estrechísimo, tomando en cuenta las grandes victorias a las que nos habíamos acostumbrado.

Un mes entero de encuestas daban como ganador a Maduro con 10% a 18% de ventaja, destacándose los trabajos de Hinterlaces y de Datanálisis. Las imágenes se explican por sí mismas. Esta encuesta de Hinteraces se hizo antes de la muerte del presidente, y fue publicada a finales de febrero.


Esta otra se hizo en marzo de este año.
   Pero incluso, Washington, por medio de la CIA, había vaticinado el triunfo de Nicolás Maduro: 
(Washington, 11 de abril. EFE).- El director nacional de inteligencia de Estados Unidos, James Clapper, auguró hoy el triunfo del candidato chavista, Nicolás Maduro, en las elecciones venezolanas el próximo domingo, y dijo creer que continuará la misma línea política que su predecesor, Hugo Chávez.“Con una cómoda ventaja en las encuestas, se espera que gane Maduro y probablemente continuará en la tradición de Chávez”, señaló en una audiencia ante el Congreso.
Entonces el resultado es muy raro. Es, siguiendo la lógica y el histórico de las elecciones venezolanas, más o menos inexplicable que a última hora esa diferencia que se esperaba, de 10%, desaparezca. Son 700 mil votos que cambiaron de lugar en cosa de 6 meses. O mejor EN COSA DE UNA SEMANA. Por que las encuestas del domingo anterior a las elecciones también le daban un margen decente a Maduro. En los últimos días aparecieron señales de que Maduro había perdido cerca de 8 puntos de ventaja durante la brevísima campaña.

¿Cuáles son las causas de ese cambio tan violento, tan raro?

El factor primario es la falta del presidente Chávez, pero estoy seguro de que hemos cometido graves errores en la conducción de la campaña, que gravitó de manera casi definitiva en contra de nuestro candidato.
Hay que tener en cuenta que la Revolución Bolivariana no ha hecho el trabajo ideológico que debió hacer; mno hay escuelas de formación en el socialismo y los intentos organizativos en ese sentido han sido breves, debido a las múltiples reorganizaciones que ha exigido el proceso, pasando incluso por cambios de partido político (MVR a PSUV; Causa R a PPT, MAS a Podemos, etc...). Opor cambios de formas de organización interna: Coordinadoras Bolivarianas, Coordinadoras Patrióticas, Unidades de Batalla Electoral, y muchas otras. Sólo el Partido Comunista Venezolano ha permanecido incólume en todas estas circunstancias, e incluso se mantuvo firme cuando se le llamó a integrarse al PSUV.

Hay que tener en cuenta que salimos directamente del duelo por el fallecimiento de Chávez, a la proclamación de Maduro como candidatio presidencial, en medio de una orgía electoral. Un día estábamos llevando a Chávez a su panteón, y al diá siguiente estábamos en una fiesta de camisas rojas y banderas alzadas, frente al CNE, con música a todo trapo y gran alegría. Tal salto fue incongruente, fue difício

El candidato de oposición había cometido además un serio error: llamó despectivamente "autobusero" a Maduro, menospreciando su condición, su clase. Esa clase a la que ofendió fue la que siempre realzó Chávez. Desde siempre, el proceso Bolivariano se caracterizó por reivindicar la dignidad del más pobre, del invisibilizado, del más débil en la escala social. Por eso Maduro y su equipo, inteligentemente, hacen la campaña a bordo de un autobús; dejando claro que es un orgullo venir de bien abajo y llegar a ser presidente de la República. Eso es prueba de que hay una revolución en marcha.


El autobús del progreso terminó siendo manejado por Nicolás Maduro

La oposición encajó el golpe y comprendió que esa no era la vía. Que había que acercarse a la clase menos favorecida; al votante que apoyaba a Chávez por identificación natural y no por aspiración a cargos o segundas intenciones. Entonces decidieron mimetizarse. Confundirse con el enemigo; si no puede contra  él, únetele.
En cambio, el comando Hugo Chávez, creyendo que tenía en sus manos la ventaja que ofrecían las encuestas, quiso morder un pedazo aún mayor de la base electoral, y se planteó un acercamiento a otro público; a los seguidores de las estrellas de TV, de una población de bajos recursos y de clase media que sigue viendo con buenos ojos la idea de llegar por medio de emprendimientos individualistas el American Way of Life.

Esa gente había que traerla para acá, y por eso el chavismo, ahora sin Chávez, acepta rápidamente entre sus filas a nuevos actores (nunca mejor dicho): Layla Succar, Omar Acedo, Roberto Antonio, Winston Vallenilla, Roque Valero, "El Potro" Álvarez, y otros artistas famosos provinientes de la Televisión Comercial. Su llegada a las filas del chavismo es bienvenida por la población; en principio se les ve como gente que después de mucho andar, se han dado cuenta de que la opción de izquierda no es tan mala como se la habían pintado. Pero pronto se comete lo que considero el peor error comunicacional en la historia de la Revolución Bolivariana, y vaya que hemos cometido muchos.

Una campaña ajena y excluyente

La campaña se centró en el electorado no convencido, como habíamos comentado antes. Por eso se privilegió a los personajes de la farándula y prácticamente desaparecieron de la campaña los colectivos que tradicionalmente acompañaron a Chávez. El grito de "familiaaaaaa" que Winston copió groseramente de Cheo Feliciano, y que hizo famoso en la pantalla de RCTV; y luego en La Guerra de los Sexos, por Venevisión, ya era un indicio de que nuestra querida Revolución Bolivariana se convertía en una revolución farandulera.
Las dos semanas de campaña transcurrieron a un ritmo incesante de presentaciones de estos artistas en decenas de escenarios en todo el país. No sabemos si hubo convenimientos económicos, pero cuesta creer que estos neocamaradas se hayan presentado tantas veces en un tren de trabajo tan duro sin agarrar ni un bolívar. Así, fueron protagonistas de una campaña que no se parecía al chavismo.

Llevábamos años, 14 años, diciendo que los medios de comunicación privados estaban enviándonos mensajes insulsos, banales; que los medios privados querían convencvernos de ser quienes no somos; de borrar nuestra identidad nacional, y ese discurso, impulsado por Chávez, era coherente con la presentación del llanero Cristóbal Jiménez, de la india Dilia Waikarán, del negro Antonio Machuca, de los muchachos de La Cantera; era coherente con la memoria del Carrao y de Eneas Perdomo; era coherente con Florentino y El Diablo en voz de Vidal Colmenares, con el sabor de Francisco Pacheco, con el oriente de Hernán Marín y de Cecilia Todd. Había una coherencia tremenda entre el discurso y la acción revolucionaria en la reivindicación de lo venezolano y lo latinoamericano.


Ya para el diario Ciudad CCS, antes de la campaña, escribi al respecto lo siguiente; cito:

Chávez planteó en 2004 una frase aún vigente: “No hay herramienta, en verdad, como la cultura, para lograr esa recuperación de conciencia, resurrección de pueblos, profundización de quienes hemos sido, quienes somos, y quienes podemos ser…”
En el Proyecto Nacional Simón Bolívar (2007-2013) quedó expresa la intención reintegradora en un capítulo llamado “Masificar una cultura que fortalezca la identidad nacional, latinoamericana y caribeña”. Era la primera vez que la cultura era considerada de ese modo en un proyecto nacional.
Fin de la cita

Es cierto que con Chávez también tenían espacio los trovadores, los raperos, los rockeros, los reguetoneros... pero nunca estuvieron en el centro del discurso ni captaron el protagonismo. No; el discurso de Chávez siempre estuvo junto a los valores antes invisibilizados.

¿Invisibilizados por quién? por los medios privados. Por RCTV, Venevisión, Globovisión, Televen y el 90% de las radios a nivel nacional. ¿Usted es indígena? no sale en pantalla. ¿Usted es pobre? tampoco a menos de que sea en el noticiero. ¿Usted es negro? puede salir como sirviente. ¿Usted es revolucionario? Ehm... Usted no existe, a menos de que sea como parte de un grupo violento de círculos armados.

Incorporar a la campaña electoral a los faranduleros de siempre, a los protagonistas de las novelas, a los que colmaban la pantalla chica en la televisión privada, enviaba un mensaje de amplitud, de inclusión: esta revolución es generosa y permite el ingreso de todos; pero hay una gran diferencia entre dejarlos entrar y hacerlos protagonistas de la campaña.

Darles la batuta en los escenarios desdijo en dos semanas todo el discurso planteado en 14 años. ¿Ahora esta gente, que maneja en sus cuentas decenas de millones al mes, tiene mayor protagonismo que los héroes anónimos (hasta cuando anónimos) de los consejos comunales? ¿Ahora esta gente es más importante que los millones que hicimos 10 horas de cola, para ver a Chavez en la Academia Militar durante 2 segundos?


Algunos justificarían: "bueno, yo no sé cantar; pero ¿por qué no está de primerito Cristóbal Jiménez que era el amigo de Chávez? ¿Por qué esta campaña se aleja tanto de nuestros ideales bolivarianos? ¿Por qué Maduro permite esto?"

Resulta profundamente incoherente la imagen de Winston Vallenilla (o la de Roque o cualquiera de los otros) llamándonos a votar por la revolución. ¿De cuándo a acá este tipo es revolucionario? resonó en la cabeza de muchos ¿y por qué ahora, y no hace 5 años? Pero sobre todo, vale la pena preguntarse cuánta gente pensó que los conductores del proceso; los responsables de darle continuidad a la revolución de los pobres, de los pataenelsuelo, ahora preferían a los muñequitos de la TV antes que a los que siempre le habían cantado. Era una puñalada por la espalda a los amigos de siempre. Como dice un amigo mío: está bien que entren, pero que hagan su cola, que nosotros tenemos años aquí. Francamente no me imagino a Roberto Antonio, El Potro, Roque Valero u Omar Acedo entonando Yankee go home, de Alí Primera.

Habíamos excluído de nuestro discurso nada más y nada menos que a Alí Primera.


Winston Vallenilla estuvo en RCTV hasta el último día de transmisión por señal abierta

Y se volteó la tortilla.

Dejamos de ser una revolución fáctica y legal, con un discurso basado en los hechos y en el impulso de las leyes para crear nuevas realidades, para convertirnos en una revolución mediática. ¿Y no es en lo mediático que la oposición tiene experiencia y ventaja?
Exactamente. La oposición se dio cuenta de ello, y la gente que dirigía la campaña de Capriles, tras el éxito obtenido en octubre con la gorra tricolor que fue diseñada en 2004 por la gente de Clase Media en Positivo (clase media con Chávez), decidió jugar a la confusión. Es así como aparecieron en la campaña publicitaria de Capriles piezas idénticas a las del chavismo, comenzando por el nombre del comando: Simón Bolívar; el uso de chaquetas y camisas tricolor por parte del candidato; la utilización de la firma del Libertador, la creación de un grupo llamado "Revolucionarios con Capriles" e incluso una banda tricolor para el brazo, idéntica a la usada por el chavismo antes de la campaña para expresar luto por la partida física del presidente Chávez. 


Brazalete de oposición imita el usado por el luto

Me pregunto si es legal usar la firma de Smón Bolívar en una campaña electoral

Capriles usa el logo "Bicentenario" que identificó al gobierno en 2010
Todo esto generó la acusación, claramente con fundamento, de que la oposición estaba copiando los símbolos del chavismo; incluso en las redes sociales se distrajo al público diciendo que la copia era resultado de la falta de imaginación y que ese mimetismo sólo rartificaba que el chavismo era positivo. Mucha gente debe haber pensado seriamente que Capriles estaba dispuesto a darle continuidad a las misiones bolivarianas, dado que su discurso apuntaba hacia allá y las imágenes de él y de su comando se parecían a los del chavismo.
Capriles llegó al paroxismo al ofrecer la nacionalidad venezolana a los médicos cubanos. Este anuncio no podía estar dirigido a los beneficiarios de la medida porque ellos no son votantes, así que se trató de unan oferta desestabilizadora, que buscaba propiciar la deserción masiva de los médicos antillanos en nuestra tierra, y que apuntaba al fin de la Misión Barrio Adentro dada la obvia reacción que tendría el Gobierno cubano ante una medida de ese tipo. 

Sin embargo, todos estos elementos hubiesen quedado como una tomadura de pelo por parte de la oposición de no ser por el extraño giro de la campaña de Nicolás Maduro. El presidente en funciones y candidato se empeñó en repetir que él es hijo de Chávez. También manifestó su espiritualidad al plantear que sentía que Chávez le hablaba de alguna manera, en forma de un pájaro.

Aunque sabemos que ambos planteamientos son metafóricos, y que en realidad todos los revolucionarios hemos sentido en Chávez a un padre en algún momento, el comentario perdió sentido a fuerza de repetirlo. Era incompatible el manifestar pesar por la pérdida del mentor, y al mismo tiempo burlarse de la obsesión caprilista con el famoso "Nicoláaaaaas", y hacer del cuento una burla con musiquita.

La saturación mediática atentó contra el verdadero mensaje, el que realmente hacía falta: ratificar el Plan de Gobierno de Chávez y añadirle los aportes que en su experiencia como presidente encargado había podido recabar Maduro. En cambio, el plato fuerte del  PSUV en esta campaña orbitaba entre la lástima por el huérfano y una extraña alegría que convocaba a merengueros de los 90 y a artistas más recientes en un pasticho intermedio entre una telenovela de Delia Fiallo y la Guerra de los Sexos.


No es fácil distinguir si esta imagen pertenece a la Orquídea de Oro o a una campaña política
Con respecto a los elementos espirituales, Maduro también abusó del uso de Cristo. Era poco creíble, dado que él es seguidor de Sai Baba, verlo con un cristo y una "estampita" de Chávez en la mano. Es bien conocido que el presidente Chávez era un católico ferviente, y también que hacía frecuentes alusiones a los espíritus de la sabana (léase las ánimas benditas), así que con Maduro la fórmula también debía funcionar.

Maduro no es Chávez; tiene que ser Maduro.

Todos los elementos en el discurso y en el quehacer del presidente Chávez son coherentes. El muchacho de Sabaneta que vendía arañas es compatible con el que cree en Cristo y también en las ánimas. El joven del llano que procura labrarse un futuro en el beisbol y el que termina quedándose en la Escuela Militar son coherentes. El que se alzó en armas y el que se hizo responsable de todo lo que vino después, también.
Nicolás no es Chávez; de acuerdo, pero Nicolás tiene una personalidad y un historial de vida que lo convierten nada más y nada menos que en el primer presidente extraído de la clase obrera en la historia entera del país. Chávez mismo, con toda su humildad de trabajador de la Patria, procede del ámbito militar. Maduro tampoco ha tenido la oportunidad de demostrar si puede o no gobernar con coherencia. Por lo pronto, la campaña ha sido un fiasco total y costó una enorme cantidad de votos.

Ahora hay que gobernar, con coherencia y eficiencia, porque en tres años habrá referendum, y ahí los venezolanos nos volveremos a contar. Si los mensajes y las acciones no coinciden, la oposición ya tiene muy clara la estrategia y está mejor capacitada en lo mediático para enfrentarnos.

Siguiendo a Sun Tzu, hay que conocer bien el terreno, y nuestro campo de batalla, claro está, no puede ser la pantalla de TV. Nuestro campo de batalla está en la calle, en la gestión, en el buen servicio público y en el buen trato al ciudadano de a pie. Nuestra batalla está en la inclusión que jamás, jamás, la oposición podrá ofrecer.

Habrá que cumplir la promesa de gobernar con el pueblo y en la calle, y esa es la única forma en que remontemos la cuesta. 



*Periodista venezolano
 

Tomado de su Blog Eduardo Parra Istúriz

El juego peligroso de Henrique Capriles y la oposición venezolana

jueves, 18 de abril de 2013
Por Salim Lamrani*

Candidato opositor se niega a reconocer derrota, a pesar de la votación

haber sido legitimada por observadores internacionales

El candidato de la derecha venezolana se niega a reconocer su derrota en las elecciones presidenciales del 14 de abril, a pesar de la transparencia del escrutinio que reconocieron los observadores internacionales. Al contrario, incita a sus partidarios a “expresar la rabia”. El balance es muy grave: al menos 8 muertos y 61 heridos.

Tras la victoria electoral de Nicolás Maduro el 14 de abril de 2013, Henrique Capriles Radonski, rechazó el sufragio popular y llamó a sus partidarios a “expresar la rabia” y la “frustración” en las calles, exigiendo un recuento total de los votos. “Toda esa arrechera descárguela”, declaró en una conferencia de prensa televisiva transmitida por el canal Globovisión, llamando a manifestaciones masivas contra la autoridad electa del país.

Las consecuencias de este llamado del líder de la oposición fueron dramáticas. Los grupúsculos de extrema derecha asesinaron a siete personas, entre ellas a seis militantes socialistas que celebraban la victoria de su candidato y a un policía. Hubo 61 personas heridas.  A una militante del partido gubernamental PSUV la quemaron viva y se encuentra en estado crítico. Luisa Ortega Díaz, Fiscal general de la República, condenó los actos de violencia: “La incendiaron viva. Fíjense los niveles de agresividad y de violencia que en estos momentos tienen un grupo de personas”.

Quemaron varios centros médicos, símbolos de los programas sociales que lanzó Hugo Chávez, así como oficinas de la empresa nacional de telecomunicaciones CANTV, almacenes alimentarios gubernamentales (MERCAL), empresas de producción y distribución de alimentos (PDVAL) que pertenecen al Estado así como numerosos servicios públicos y otros comercios.

Capriles, también gobernador del Estado de Miranda, arremetió públicamente contra Tibisay Lucena, Presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE): “Tiene que darse cuenta que decisiones erradas aumentan la conflictividad que existe hoy en el país. Usted tiene la responsabilidad de darles la cara a los venezolanos”. Tras esas declaraciones, la oposición asedió la residencia de la Presidenta del CNE, lo que necesitó una intervención policial.

Sin pedido formal

La Fiscal Díaz condenó firmemente la actitud de Capriles: "Si el candidato que el pueblo no favoreció no está satisfecho con el resultado, tiene sus herramientas para acudir al Consejo Nacional Electoral y agotada la vía administrativa, acude a la vía jurisdiccional, al Tribunal Supremo de Justicia, pero hasta este momento, el candidato que no fue beneficiado por el pueblo venezolano no ha acudido ante el CNE a intentar ningún recurso, pidiendo sus derechos, o argumentando cuáles son los elementos que considera que deben ser revisados por el ente rector. Debería primero acudir [al CNE] y no estar llamando a acciones violentas de calle […]. Atentar contra Mercal, Pdval, CDI [centros médicos] y los servicios públicos que presta el Estado venezolano, es atentar contra el pueblo".

El vicepresidente Jorge Arreaza confirmó esas declaraciones e informó de que la oposición, a pesar de sus declaraciones públicas, no realizó ningún trámite formal para exigir una auditoría completa de la elección: “La auditoría del 54 % fue exacta. Para auditar el 46% restante deben solicitarlo formalmente. No lo hacen para generar violencia”. En efecto, como estipula la legislación, se volvió a contar automáticamente el 54% de los votos el mismo día.
 
El presidente Nicolás Maduro, cuya elección fue reconocida por toda América Latina, la Unión Europea y una gran parte de la comunidad internacional , y que se declaró favorable a un recuento con tal de que la oposición haga la solicitud formal, condenó severamente los actos de violencia. “Quien pretende vulnerar la mayoría en la democracia lo que está es llamando a un golpe”, advirtió. Según él, la oposición se encuentra ahora al margen “de la Constitución y la ley” , y tendrá que responder de sus actos ante la justicia.  Maduro también acusó explícitamente a Capriles de ser responsable de la situación: “Usted es responsable de los muertos que hoy estamos velando […] y tiene que responder por todo lo que hizo”.

Capriles, quien no dejó de acusar de parcialidad al Consejo Nacional Electoral durante la campaña presidencial, se había mostrado mucho más indulgente hacia la institución durante las elecciones regionales del 16 de diciembre de 2012. Había una razón para ello: el CNE lo declaró vencedor en el Estado de Mirando y él celebró la decisión. Tras el resultado apretado del 14 de abril de 2013 –213.473 votos de diferencia a favor de Maduro (50,75%)–, Capriles rechazó el sufragio popular.   No obstante, durante su elección como gobernador (51,86%), la diferencia con su opositor de izquierda Elías Jaua fue de apenas 45.111 votos sobre un total de más de dos millones. Sin embargo Jaua aceptó su derrota.

Los medios informativos occidentales han ocultado cuidadosamente los llamados de Capriles a la violencia. A guisa de comparación, imaginemos un instante que tras su derrota electoral en mayo de 2012, el presidente saliente Nicolas Sarkozy se hubiera negado a reconocer la victoria de Hollande a causa del resultado apretado (3,28% de diferencia), hubiese llamado a sus partidarios a manifestar en las calles para “expresar la rabia” y que los manifestantes hubieran asesinado a seis militantes del Partido Socialista y a un policía. ¿Acaso habría sido noticia?

La oposición venezolana, mediante la voz de Capriles, que no ha presentado de momento ninguna prueba factual y no ha emprendido ningún trámite legal para rechazar la elección , parece apostar por la radicalidad que la llevó a orquestar un golpe de Estado en abril de 2002 contra el Presidente Hugo Chávez, con la participación activa de la administración Bush que fue la única, además de España, que reconoció a la junta golpista de Pedro Carmona Estanga, en la actualidad prófugo de la justicia refugiado en Colombia. El propio Capriles participó en la ruptura del orden constitucional asediando la embajada cubana y procediendo al arresto de Ramón Rodríguez Chacín, entonces Ministro de Interior y Justicia del gobierno legítimo. Capriles fue enjuiciado y estuvo varios meses en prisión. La derecha venezolana acaba de recibir un apoyo importante a su empresa desestabilizadora: Estados Unidos, que se niega a reconocer la elección de Nicolás Maduro.

* Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor titular de la Universidad de la Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula The Economic War Against Cuba. A Historical and Legal Perspective on the U.S. Blockade, New York, Monthly Review Press, 2013, con un prólogo de Wayne S. Smith y un prefacio de Paul Estrade.

Contacto: lamranisalim@yahoo.fr ; Salim.Lamrani@univ-reunion.fr
Página Facebook: https://www.facebook.com/SalimLamraniOfficiel

Violencia opositora en Venezuela

martes, 16 de abril de 2013
En medio de esta bacanal del horror en que ha convertido el opositor Henrique Capriles "Rabonski" la alegría del pueblo venezolano, destacan, por su silencio, la mayoría de los grandes "medios de incomunicación masiva": los que no callan simplemente envian noticias sesgadas o apoyan con su "crédito", el plan desestabilizador de la ultraderecha revanchista... tal cual algunas "personalidades" del mundo, como Insulza...

Les comparto un comentario dejado por un mexicano en la web de TeleSur, comparando la situación con su país:
Jose Nieto • 
¿Qué tanto es tantito?. En México la diferencia entre los candidatos presidenciales fue de sólo 0.56% (un empate de facto); en Venezuela la diferencia fue notoria de 1.59%. En México "perdió" la izquierda, en Venezuela perdió la derecha y, ambos reclamaron el re-conteo de los votos, el voto x voto. Sin embargo, en México la OEA y los gobiernos extranjeros (USA, España, etc) guardaron silencio; en Venezuela, por el contrario, se declaran abiertamente a favor del "votoxvotó". En México la derecha impugnada respondió a quienes reclamaban: "yo gane, haiga sido como haiga sido (sic)"; en Venezuela, la izquierda impugnada respondió: "adelante con el recuento". En México el candidato de izquierda convocó a un plantón pacífico para canalizar su enojo; en Venezuela, el candidato de derecha convoco a desestabilizar. En México el plantón duro más de 2 meses y NO SE ROMPIÓ NI UN SÓLO VIDRIO; en Venezuela los actos de desestabilización en cuestión de horas incendiaron varias sedes de la izquierda, escrachearon a diversas autoridades electorales, asesinaron a un número no confirmado de chavistas, quemaron varios vehículos, destruyeron mobiliario e infraestructura pública . Por eso, y particularmente a aquellos que pregonan que lo que ocurre en Venezuela es lo mismo que ocurrió en México, pregunto de nuevo: ¿qué tanto es tantito?

Violencia opositora deja cuatro muertos en Venezuela

 
Al menos cuatro personas murieron este lunes en Venezuela debido a la violencia desatada por la oposición que no reconoce los resultados de las elecciones celebradas el pasado domingo 14 de abril, en la cual resultó electo el candidato socialista Nicolás Maduro con más del 50 por ciento de los votos.
En la ciudad capital, una persona fue asesinada y otra resultó herida cuando un grupo de opositores antichavistas abrieron fuego contra simpatizantes del presidente Nicolás Maduro, quienes se encontraban celebrando en la urbanización La Limonera, en el municipio Baruta, al sureste de Caracas.

El corresponsal de teleSUR en la nación suramericana, William Parra, entrevistó a algunos testigos presenciales del suceso, quienes denunciaron que motorizados y sujetos con capuchas cubriendo su rostro los atacaron con armas de fuego.

Dos personas habrían sido también asesinadas en El Valle por un grupo de motorizados opositores, según se denunció en el programa La Hojilla de VTV. En el hecho resultó herido Emir Fernández, camarógrafo de la unidad de Barrio TV de El Valle y trabajador de Radio Alí Primera de la localidad.

Fernández recibió un tiro en la clavícula pero fue prontamente trasladado a un centro asistencial y se encuentra fuera de peligro.

Otro partidario del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) fue asesinado la noche del lunes en las adyacencias de la sede del Consejo Nacional Electoral de la ciudad de Maracaibo, en el estado Zulia (oeste).

Según testigos, en medio de las protestas de los opositores que solicitan el reconteo de todos los votos de los comicios de este domingo, se registró un tiroteo en el que resultó fallecido un joven de 24 años que trabajaba en el departamento de mantenimiento del Hospital Universitario de Maracaibo y era miembro del PSUV.

El ministro de Comunicación e Información, Ernesto Villegas, indicó la noche del lunes que el Gobierno Nacional responsabiliza al candidato perdedor de la derecha, Henrique Capriles “por los destrozos que se han venido sucediendo y por cualquier otro escenario de violencia que puede presentarse en el país”.

Desde el Cuartel de la Montaña, tras la reunión del Comando Antigolpe, el ministro Villegas reiteró el llamado a la oposición para que acepten la voluntad popular expresada a través del voto y destalló que se han producidos destrozos en diversos Centros de Diagnóstico Integral, casas del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en varios estados del país y un mercado en la parroquia Coche, Caracas.
El Gobernador de Carabobo Francisco Amelilach denunció el ataque a numerosos CDI de la entidad así como el intento de quemar un grupo de Petrocasas.

Asimismo, se han registrado agresiones a medios de comunicación públicos, comunitarios y alternativos que conforman el Sistema Bolivariano de Información y Comunicación (SiBCI), como Venezolana de Televisión y Telesur.

(Tomado de Telesur)

Tomado de Cubadebate

Actualización de la nota

Violencia opositora en Venezuela deja siete muertos y 61 heridos

Las fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega, informó el saldo de la violencia opositora registrada la víspera y repudió que un grupo atente contra la tranquilidad del pueblo porque su candidato no fue favorecido por la voluntad popular en las elecciones del pasado domingo 14 de abril.

Al menos siete personas fallecieron y 61 resultaron lesionadas este lunes en Venezuela a causa de la violencia desatada por la oposición que no reconoce los resultados electorales de los comicios celebrados el pasado domingo 14 de abril donde resultó electo el candidato socialista Nicolás Maduro con más del 50 por ciento de los votos.

Las fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega, informó el saldo de la violencia opositora registrada la víspera y repudió que un grupo atente contra la tranquilidad del pueblo.

En la ciudad capital, una persona fue asesinada y otra resultó herida cuando un grupo de opositores antichavistas abrieron fuego contra simpatizantes del presidente Nicolás Maduro, quienes se encontraban celebrando en la urbanización La Limonera, en el municipio Baruta, al sureste de Caracas.

El corresponsal de teleSUR en la nación suramericana, William Parra, entrevistó a algunos testigos presenciales del suceso, quienes denunciaron que motorizados y sujetos con capuchas cubriendo su rostro los atacaron con armas de fuego.

Dos personas habrían sido también asesinadas en El Valle por un grupo de motorizados opositores, según se denunció en el programa La Hojilla de VTV. En el hecho resultó herido Emir Fernández, camarógrafo de la unidad de Barrio TV de El Valle y trabajador de Radio Alí Primera de la localidad.

Fernández recibió un tiro en la clavícula pero fue prontamente trasladado a un centro asistencial y se encuentra fuera de peligro.

Otro partidario del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) fue asesinado la noche del lunes en las adyacencias de la sede del Consejo Nacional Electoral de la ciudad de Maracaibo, en el estado Zulia (oeste).

Según testigos, en medio de las protestas de los opositores que solicitan el reconteo de todos los votos de los comicios de este domingo, se registró un tiroteo en el que resultó fallecido un joven de 24 años que trabajaba en el departamento de mantenimiento del Hospital Universitario de Maracaibo y era miembro del PSUV.

En el estado Sucre en Cumanacoa en la Urbanización La Morita una caravana en apoyo al presidente Nicolás Maduro fue atacada por grupos vandálicos asesinando a Ender José Bastardo Ágreda de 21 años de edad.

En el estado Táchira se encontraba un miembro de PSUV en frente de su casa y unas personas encapuchadas lo asesinaron.

El ministro de Comunicación e Información, Ernesto Villegas, indicó la noche del lunes que el Gobierno Nacional responsabiliza al candidato perdedor de la derecha, Henrique Capriles “por los destrozos que se han venido sucediendo y por cualquier otro escenario de violencia que puede presentarse en el país”.

Desde el Cuartel de la Montaña, tras la reunión del Comando Antigolpe, el ministro Villegas reiteró el llamado a la oposición para que acepten la voluntad popular expresada a través del voto y destalló que se han producidos destrozos en diversos Centros de Diagnóstico Integral, casas del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en varios estados del país y un mercado en la parroquia Coche, Caracas.

El Gobernador de Carabobo Francisco Amelilach denunció el ataque a numerosos CDI de la entidad así como el intento de quemar un grupo de Petrocasas.

Asimismo, se han registrado agresiones a medios de comunicación públicos, comunitarios y alternativos que conforman el Sistema Bolivariano de Información y Comunicación (SiBCI), como Venezolana de Televisión y Telesur.

teleSUR - Panorama - Vtv - noticias24 / FC

Para los que aún dudan:


Miente miente que algo queda: Acusan a Maduro, en redes, de menosprecio... pero fue Capriles

viernes, 12 de abril de 2013

Una sucia campaña de desprestigio es el signo distintivo de todas las apariciones públicas de Capriles Radonski... Sin embargo, lo sigue un buen número de venezolanos, mayoritariamente burgueses y sus familias, que temen una radicalización del poder social. Lo doloroso es que gente llana, del pueblo, se deje engañar por estos cantos de cotorra...

Un falso rumor en Twitter le jugó una mala pasada a Capriles: Maduro jamás usó una frase peyorativa contra niños especiales

Foto: AVN / Archivo

(Caracas, 11 de abril. Noticias24).- Este jueves, el jefe del Comando de Campaña Hugo Chávez, Jorge Rodríguez, desmintió que Nicolás Maduro hiciera comentarios ofensivos de niños especiales y que los llamara “niños mongólicos” y acusó al candidato Henrique Capriles Radonski de ser él quien utilizara un adjetivo “peyorativo” para referirse a un niño. 



Video: VTV, 11 de abril de 2013
Video: Globovisión, 11 de abril del 2013
“Quien usa el adjetivo peyorativo (…) es él, quien utilizando el lenguaje que usan los fascistas se refiere peyorativamente a niños con esa enfermedad. Yo lo denuncio”.
El Jefe del Comando de Campaña Hugo Chávez señaló que la niña Lucía agradeció a Maduro por las obras del Gobierno para los niños con discapacidad
Asimismo, Rodríguez afirmó que Maduro “nunca” hablaría de una persona con discapacidad en términos “peyorativos”.

“Cuando él dice que ‘Nicolás piensa abrir una escuela para niños mongólicos’ lo que está expresando el más profundo desprecio por el pueblo de Venezuela. Jamás, nunca, ni Nicolás Maduro ni ningún revolucionario de aquellos que crecimos con las enseñanzas del presidente Chávez, se nos ocurriría hablar de una persona con cualquier tipo de discapacidad en términos peyorativos”.

“Resulta que les duele mucho que nuestro presidente Nicolás Maduro haya anunciado toda una serie de políticas sociales (…), y sobre todo, esa niña, Lucía, que ha acompañado toda la campaña de Nicolás Maduro con un canto de amor para nuestro presidente Chávez”, dijo Jorge Rodríguez entrevistado en el programa La Hojilla.

Por su parte, el ministro de Comunicación e Información, Ernesto Villegas, y el canciller Elías Jaua salieron al paso para desmentir estos comentarios atribuídos a Maduro en una entrevista transmitida por el canal Venevisión.
“Mentira. Vamos majunches mentirosos, pongan video y audio de @Nicolás Maduro donde supuestamente denigra de niños especiales. Sean serios!”, dijo Jaua en su Twitter.

“Comando Copión pone a rodar falsa alusión de Nicolás Maduro a “niños mongólicos” con fines electoralistas. J.J. Rendón hace de las suyas…”, denunció Villegas también por la misma red social.

“Por cierto el candidato oficial dijo que iba a construir muchas escuelas para mongólicos, que desconocimiento tan grande, que irrespeto, y esa es una grosería además y hay que rechazarla”, dijo Henrique Capriles en una entrevista transmitida por el canal Globovisión.

@VVperiodistas pidió disculpas por el falso rumor

La cuenta en Twitter @VVperiodistas pidió disculpas este viernes tras el falso rumor que se originó en las redes sociales por las “supuestas” declaraciones del candidato presidencial por el Psuv, Nicolas Maduro, en referencia a niños con discapacidades.

“No hemos encontrado audio o video de las declaraciones del candidato del Psuv. Razón que nos obliga a desmentir afirmación y pedir disculpas”, escribieron.

Asimismo, expresaron que “recibimos la cita de las declaraciones de varios seguidores. En todo caso Capriles se refirió al rumor, que en una entrevista en vivo era normal se le pidiera pronunciamiento”.

Tomado de Noticias 24
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