Buscar en este blog

Mostrando entradas con la etiqueta guerrilla. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta guerrilla. Mostrar todas las entradas

FARC-EP: No estamos en la recta final

martes, 2 de septiembre de 2014


Video en Youtube

Altos funcionarios del gobierno están creando la sensación de que con la visita de las primeras víctimas del conflicto y la presencia del general Javier Flórez y de un grupo de coroneles en La Habana, lo que sigue por añadidura es la entrega de las armas y la desmovilización de la guerrilla.   

En desarrollo de esta ficción, el presidente Santos ha anunciado la creación de un Comando Estratégico de Transición que estaría encargado de supervisar “cómo es que vamos a hacer esa transición, cómo es que vamos a supervisar la desmovilización del enemigo, cómo vamos a supervisar y garantizar la entrega de armas”. Atrevida argumentación si se tiene en cuenta que ninguno de estos asuntos ha sido tema de debate en las conversaciones, y que conceptos como “transición”, “desmovilización” y “entrega de armas”, no existen ni en la gramática del acuerdo de La Habana, ni mucho menos en el lenguaje de la guerrilla.

Es necesario precisar con relación a la creación del Comando de Transición, que de ninguna manera las FARC aceptan una jerarquía militar para resolver asuntos que son de carácter político por definición, y que aspectos tan importantes como la dejación de armas, también implican la desmilitarización de la sociedad y del Estado.

Nos preguntamos entonces a qué juega el gobierno con sus anuncios, cuando lo normal sería no crear falsas expectativas, y por el contrario explicar, que si bien se avanza en varios campos, lo que está por definirse, como es el caso de las transformaciones institucionales, aún toma tiempo.

Pareciera que la estrategia es hacer creer que el proceso de paz ha entrado en la recta final, en el mismo viejo esquema, carente de imaginación, de entender la paz como entrega de las armas, ahora subordinada al alto mando militar, y sin que se den los cambios sociales, económicos y políticos que reclama el país.

No deja de causar molestia que el gobierno siga actuando como si los puntos de vista de la contraparte en la mesa no tuvieran valor ni consecuencias. Así ocurre por ejemplo en el tratamiento del denominado marco jurídico y justicia transicional, respecto al cual hemos expresado nítidamente nuestra posición adversa por la unilateralidad como se viene imponiendo. Sobre esto, además, el Ministro de Gobierno, Juan Fernando Cristo, insiste en acelerar su trámite en el congreso anunciando la aprobación de la Ley Estatutaria correspondiente en una legislatura y no en dos, como si no hubiésemos advertido que toda esa maleza jurídica que están sembrando en el campo de la paz, deberán arrancarla más adelante, si se quiere llegar al Acuerdo Final.

Esto ocurre, pese a que en reiteradas ocasiones y de manera argumentada hemos explicado que en tanto en el conflicto colombiano no hay un vencedor ni un vencido, no es viable que el Estado imponga su juridicidad o pretenda fungir como juez y parte. El único marco jurídico que admitimos es el acuerdo general de La Habana en el que Estado e insurgencia son partes iguales. Recordemos que ahí, el numeral 5 del punto 3 referido a Fin del conflicto, expresa que “El Gobierno Nacional revisará y hará las reformas y los ajustes institucionales necesarios para hacer frente a los retos de la construcción de la paz”.

Los alardes y el ventajismo que colocan la visita del general Flórez a La Habana, como una demostración de victoria del establecimiento, no se corresponde con la disposición que la insurgencia ha mostrado en aras de buscar caminos dignos hacia la reconciliación.

Las tergiversaciones y reconceptualizaciones que el gobierno viene haciendo del acuerdo general de La Habana, de su agenda y de varios de los convenios que hemos hecho en su desarrollo nos obligan a pedir de manera pública una reunión de emergencia que permita repasar y esclarecer el sentido de lo pactado y retomar la bilateralidad que debe primar en la marcha de las decisiones que tengan que ver con el proceso.

Al mismo tiempo, cordialmente invitamos al Ministro de Gobierno a hacer presencia en La Habana para intercambiar sobre nuestros puntos de vista en torno a los problemas anteriormente expuestos y para darle nuestras apreciaciones sobre lo que realmente hemos acordado con los plenipotenciarios gubernamentales. Esto, en el entendido de que el proceso de paz no puede seguir andando por el riel de la agenda mediática y de las interpretaciones amañadas. Una sola es la agenda, y su contexto es el Acuerdo del 26 de agosto del 2012. Lo demás es fantasía.

Delegación de Paz de las FARC-EP
embed video plugin powered by Union Development
Tomado de ANNCOL

Libre Julián Conrado en Venezuela: “Voy a dar todo de mi por la paz de Colombia”

viernes, 10 de enero de 2014
“Amando hemos vencido, gracias al internacionalismo, vamos pa’lante con la canción, el arte y la política”


En medio de una gran emoción y alegría el cantautor revolucionario  colombiano Julián Conrado David salió en libertad después  de permanecer detenido desde el 31 de mayo del 2011 en la Republica Bolivariana de Venezuela.

Conrado David (Guillermo Enrique Torres) con voz emocionada al momento de salir de la prisión en Caracas o la “carraca” como el mismo llamó al lugar de su reclusión   expresó a la comunidad internacional sus agradecimientos por toda la solidaridad recibida durante sus casi tres años de cautiverio en la patria de Bolívar.

“Ante Todo un abrazo emotivo a todas y todos mis hermanos del internacionalismo solidario y les digo que amando hemos vencido y que amando seguiremos venciendo y la consigna ahora más que nunca es “amando venceremos”, vamos pa’ lante con la canción, con el arte, con la política, con todo lo que haya que nos sirva para lograr la paz con justicia y amor que es el objetivo de mi vida.

Respecto al posible aporte al proceso de paz expresó que “voy a dar todo de mi como siempre lo he hecho desde  que tengo uso de razón ya que el sentido de mi vida es la búsqueda de la paz, algo que yo no conozco , yo nací en Colombia en 1954 ya estaba Colombia en Guerra ya voy a completar 60 años y seguimos en guerra y yo quiero que mi país viva en paz, vivir en paz , tenemos un país bello con muchas riquezas materiales y con la riqueza espiritual del pueblo colombiano podemos hacer uno de los países más bellos del mundo para ponerlo a disposición de los demás países .

Respecto al estado de salud dijo “tengo  algunos malestares los cuales van a ser tratados con más calma y atención” y con referencia a la demanda de asilo en la Republica Bolivariana de Venezuela expresó que  espero  en las próximas horas poder definir mi estadía, mi situación en este país para lo cual  estoy atento a reunirme con las autoridades competentes próximamente ya que todo pasado rápido y de manera sorpresiva y por el momento es sentir y gozar  la libertad y estrechar la mano de amigos y personas solidarias que me brindaron todo sus apoyos y para ustedes y para ellos aquí y en el exterior en el mundo entero mi abrazo, Amando hemos vencido”

Julián Conrado recobró su libertad en Venezuela después de que Colombia retirara las solicitudes de extradición que pesaba sobre el para lo cual. “La Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, en ponencia conjunta, declaró desistida la extradición pasiva en contra del ciudadano de nacionalidad colombiana Guillermo Enrique Torres Cueter -alias Julián Conrado-, en virtud de que la República de Colombia dispuso retirar y cancelar, con carácter inmediato, las solicitudes de extradición requeridas al Estado venezolano”, señaló el TSJ.

“El 26 de diciembre de 2013, el Viceministro de Asuntos Multilaterales y Encargado de las Funciones del Despacho de la Ministra de Relaciones Exteriores de la República de Colombia, Carlos Arturo Morales López, mediante Nota Verbal DM.DIAJI N° 2845 comunicó a la cancillería venezolana la decisión de la República colombiana de “retirar y cancelar, con carácter inmediato, las solicitudes de extradición presentadas respecto del señor Guillermo Enrique Torres Cueter, alias Julián Conrado”, indicó  el Tribunal.

Noticias ANNCOL

Colombia desistió de la extradición: TSJ ordena la inmediata libertad de Julián Conrado
La Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia, en ponencia conjunta, declaró desistida la extradición pasiva en contra del ciudadano de nacionalidad colombiana, Guillermo Enrique Torres Cueter -alias Julián Conrado-, en virtud de que la República de Colombia dispuso retirar y cancelar, con carácter inmediato, las solicitudes de extradición requeridas al Estado venezolano.
En vista de lo anterior, la Sala del Alto Juzgado venezolano ordenó el levantamiento de la medida judicial privativa preventiva de libertad dictada contra el mencionado ciudadano por el Juzgado Vigésimo Sexto de Primera Instancia en Funciones de Control del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas. Asimismo la Sala del TSJ ordenó su inmediata libertad y se libre la correspondiente boleta de excarcelación.
Este ciudadano se encontraba preventivamente a las órdenes del mencionado tribunal mientras se recibían los argumentos del Gobierno colombiano que avalaban la extradición pasiva requerida, por la comisión de los delitos de desaparición forzada de personas y reclutamiento ilícito. Posteriormente se recibió otra petición de extradición por parte de Colombia por los delitos de secuestro extorsivo agravado, desaparición forzada y tortura en persona protegida.
Sin embargo, el 26 de diciembre de 2013, el Viceministro de Asuntos Multilaterales y Encargado de las Funciones del Despacho de la Ministra de Relaciones Exteriores de la República de Colombia, Carlos Arturo Morales López, mediante Nota Verbal DM.DIAJI N° 2845 comunicó a la cancillería venezolana la decisión de la República colombiana de "retirar y cancelar, con carácter inmediato, las solicitudes de extradición presentadas respecto del señor Guillermo Enrique Torres Cueter, alias Julián Conrado".
En la misma fecha el canciller venezolano, Elías Jaua Milano, envió una misiva a la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, magistrada Gladys María Gutiérrez Alvarado, en la que informó que el Gobierno de Colombia decidió retirar la solicitud de extradición hecha sobre Guillermo Enrique Torres Cueter, para que en consecuencia se actúe en el ámbito de sus competencias.   
Al respecto la Sala de Casación Penal del TSJ precisó en su decisión que "al ser retirada y cancelada la solicitud formal de extradición por parte de la República de Colombia, lo ajustado a Derecho y procedente es declarar desistida la solicitud de extradición pasiva, iniciada con motivo de la petición realizada por la Fiscalía Vigésima del Ministerio Público a Nivel Nacional con Competencia Plena, en contra del ciudadano Guillermo Enrique Torres Cueter".



Cese de fuegos y hostilidades: Comunicado del Secretariado Nacional de las FARC-EP

domingo, 15 de diciembre de 2013
 

Montañas de Colombia, Diciembre 8 de 2013

El 9 de diciembre de 1990 el gobierno de César Gaviria Trujillo desató una enorme operación militar contra el campamento principal del Secretariado Nacional de las FARC-EP en Casa Verde. Una comisión enviada por el Presidente había visitado nuestra comandancia días atrás, con el propósito de explorar la voluntad de paz de nuestra organización, y expedido posteriormente un comunicado público reconociendo nuestra entera disposición al diálogo.

 El comienzo de la operación Casa Verde coincidió con las elecciones populares para miembros de la Asamblea Constituyente, saldando así la posibilidad de nuestra participación en ella, pese a los previos ofrecimientos oficiales de un par de curules. Con el sorpresivo ataque, que puso fin a los diálogos de paz iniciados siete años antes con el Presidente Betancourt, se pretendió absurdamente nuestra aniquilación por la fuerza, para sumarla al exterminio ya iniciado contra la Unión Patriótica y el conjunto del movimiento popular en todo el país.

 Veintitrés años después, con decenas de miles de muertos de por medio, amén de la infinitud de horrores que esta confrontación ha dejado a Colombia, la administración de Juan Manuel Santos adelanta con nosotros un proceso de conversaciones en busca de la paz. Contrariamente a nuestro anhelo de adelantar dichos diálogos sin los sobresaltos de los combates, el gobierno nacional sigue insistiendo en su fórmula de negociar en medio de la confrontación, para lo cual se rearma y aumenta el pie de fuerza sin reparar en costos.

 Las que el Presidente Santos denomina reglas del juego significaron de entrada el asesinato del Comandante Alfonso Cano, y han implicado el refuerzo permanente y creciente de la actividad militar del Estado contra todas nuestras unidades. Soldados y policías derraman también innecesariamente su sangre, frente a una opinión nacional que observa con perplejidad el extraño cóctel de diálogos y muerte con el que el gobierno nacional concibe la reconciliación. La voluntad de paz no puede nacer de la soberbia militarista.

 Mucho se habla y exige de gestos que envíen señales positivas al país y la comunidad internacional. Pero por toda Colombia arrecian las operaciones de exterminio por cuenta de las tropas gubernamentales.

 Desde Nariño y Cauca hasta Arauca y el Catatumbo, así como de la Guajira al Putumayo, los bombardeos, los ametrallamientos, los desembarcos y la ocupación, con todas sus secuelas de crímenes, aumentan y se agudizan con fanatismo sanguinario, poniendo de presente la voluntad real que anima al gobierno nacional.

 Al alzarnos sabíamos bien el tratamiento que recibiríamos del Estado terrorista colombiano. Por eso hemos sobrevivido durante medio siglo y nos sentimos en condiciones de resistir otro tanto si fuere necesario.

 Pero creemos con sinceridad que nuestra patria no se merece este desangre. Y es por eso que, así sea de manera unilateral, procedemos a ordenar a todas nuestras unidades guerrilleras y milicianas un cese de fuegos y hostilidades por 30 días a partir de las 00:00 horas del próximo 15 de diciembre, correspondiendo así a un hondo clamor nacional.

 Simultáneamente ordenamos permanecer alerta ante cualquier operación enemiga, la cual deberá ser respondida sin dilación alguna. Aún abrigamos la esperanza de que el gobierno nacional corresponda a nuestro gesto ordenando un alto en su ofensiva.

 Los colombianos y el mundo han de estar atentos a la segura embestida difamatoria y propagandística que desde muy altas esferas del Estado y las fuerzas armadas se lanzará contra nosotros como consecuencia de esta declaratoria. Además de tener claro quiénes somos en realidad quienes le apostamos con honestidad a la paz en nuestro país, la opinión nacional e internacional podrá leer en las declaraciones oficiales y en las operaciones militares de provocación ordenadas desde el ministerio de defensa, la verdadera condición del régimen colombiano, una democracia falsa, violenta, excluyente y cínica.

 No han cambiado mucho las cosas desde los tiempos de Gaviria. También él ensayó un proceso de paz con nosotros en Caracas y Tlaxcala, tras el cual declaró la guerra integral para acabarnos en dieciocho meses. Su gobierno inició la aplicación rigurosa de las políticas neoliberales que exigían la liquidación de la lucha popular en Colombia, las mismas que hoy profundiza al extremo y con igual violencia la llamada Prosperidad para Todos. Una oscura sombra asoma en el horizonte de la patria al confluir estas dos vertientes en las aspiraciones reeleccionistas.

Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP

Publicado en la página oficial de la Delegación de paz de las FARC-EP(Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejército del Pueblo)

Entrevista exclusiva al comandante Nicolás Rodríguez Bautista

sábado, 9 de noviembre de 2013
Por Tomás Eliaschev*
El ELN acaba de liberar a tres secuestrados y quiere intervenir en el proceso de paz. Desde la clandestinidad, su jefe adelanta que no aceptarán desmovilizarse. El narcotráfico y Santos.

Los diálogos entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que tienen lugar en La Habana, Cuba, son un acontecimiento de gran relevancia tanto a nivel internacional como en nuestro continente. Hasta el momento en esas negociaciones, que podrían poner fin al conflicto armado, hay un gran ausente: el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la fuerza guerrillera inspirada en el sacerdote Camilo Torres Restrepo que lleva casi medio siglo de lucha insurgente sin que el ejército y los paramilitares hayan podido liquidarlos. La última novedad referida a este grupo guerrillero es que entregaron al Comité Internacional de la Cruz Roja a tres contratistas de la empresa Termo Técnica –que presta servicios para el denominado Oleoducto Bicentenario de Colombia–, quienes estaban secuestrados desde el pasado 10 de septiembre. 

Veintitrés entrevistó en forma exclusiva al comandante Nicolás Rodríguez Bautista, jefe máximo del ELN, [en la foto] quien se encuentra en la clandestinidad y respondió sobre por qué continúa con la lucha armada, una polémica metodología muy criticada tanto en Colombia como en el resto del mundo. Desde algún lugar de la Serranía de San Lucas, en el departamento de Bolívar, contestó las preguntas mediante un mail encriptado. Es decir, un correo electrónico escrito de forma codificada para que quienes no conozcan el código no puedan leerlo.

 –¿Están dispuestos a entrar en un proceso de paz?
 –Siempre hemos sido amantes de la paz, pero para que haya paz es necesario que los señores del poder entiendan que esa es la única salida posible a este conflicto de más de sesenta años. La clase dominante y los imperialistas que son sus amos nos declararon la guerra. Nosotros lo que hemos hecho es responder dignamente, resistir y seguir luchando por la justicia, la soberanía y la paz porque todas ellas nos pertenecen. Cuando estas realidades se hayan alcanzado viviremos en paz, se reconstruirá el país, habrá fraternidad y tendremos patria. Las luchas de hoy son continuación de las luchas de nuestros indígenas contra los invasores, de Bolívar contra el imperio español, de tantos luchadores del siglo pasado y de este, todos con los mismos ideales, sueños y esperanzas que seguiremos sembrando. Y si para esos logros la vida no nos alcanza, marcharemos plenos a los otros niveles de la existencia, sabiendo que hemos aportado a la felicidad de las futuras generaciones y ellas disfrutarán de nuestros sueños e ideales que son también los suyos.

 –Ustedes dicen “el pueblo habla, el pueblo ordena”. ¿Creen que el pueblo no quiere lucha armada?
 –Cuando el pueblo no quiera la lucha armada, esta desaparecerá indefectiblemente. El que en estos 50 años las guerrillas se mantengan activas y en todo el país, demuestra que esta forma de lucha tiene plena vigencia y que el pueblo la respalda. Si no fuera así habríamos desaparecido. Lucha revolucionaria que no cuente con el apoyo popular, fracasa. Los más interesados en que se abran los cauces políticos para que sea por esa vía que se alcancen las grandes transformaciones que el pueblo reclama somos los insurgentes, por ello planteamos la urgencia de una salida política al conflicto.

 –¿Qué opinión le merece hasta ahora el proceso de conversaciones de La Habana?
 –Hay asuntos de la confidencialidad de dicho proceso que no permiten mayores precisiones. Sin embargo, el gobierno pretende alcanzar en la mesa de diálogo lo que no ha logrado en el campo de batalla y eso es un grave escollo para un acuerdo real y duradero. Las pretensiones de Santos son que la guerrilla se desmovilice y entregue las armas y estoy convencido firmemente de que los compañeros farianos no caminan por allí, ni lo haremos nosotros cuando estemos en los diálogos. Si el gobierno no acepta un proceso incluyente, donde se reconozcan y respeten las partes en su carácter y el acuerdo incluya la reconstrucción del país, cualquier esfuerzo fracasa. A los compañeros de las FARC les hemos reiterado nuestro apoyo moral y los mejores deseos por sus avances en este esfuerzo. Valoramos que lo hacen con altura y madurez.

 –¿Cómo plantean que tiene que ser la participación popular en el proceso de paz?
 –En las centenarias luchas populares han quedado definidas demandas, propuestas y acuerdos que luego los gobiernos han desconocido o incumplido, allí están las demandas de diversos sectores populares y sociales. La paz se alcanza si tales demandas se hacen realidad. Es indispensable para ello establecer mecanismos que retomen tales demandas convirtiéndolas en agendas que se lleven a cabo tal como las gentes las plantean. La inmensa mayoría de tales petitorios no son imposibles, sino que hacen parte de realizaciones sociales indispensables. Tanto esas demandas como los acuerdos que resulten de un proceso de diálogos con la insurgencia son la base de la Asamblea Constituyente que hemos planteado en diálogos con gobiernos anteriores, donde todo se refrende conforme a la verdadera democracia. Estos mecanismos están consagrados en la Constitución Nacional, por lo tanto no se le están pidiendo peras al olmo sino que haya voluntad política de los señores del poder.

 –¿Cómo imaginan la devolución de las tierras a los que ustedes sostienen que son los dueños originales?
 –Es difícil imaginarlo porque hasta ahora, cuando latifundistas y terratenientes han visto amenazadas sus propiedades y no se han sentido satisfechos con la protección que les brindan las fuerzas armadas gubernamentales, han conformado y pagado bandas criminales que asesinan a los legítimos dueños que siempre han reclamado sus tierras. Sólo la lucha popular y revolucionaria hará posible las conquistas de los humildes. Al campesinado no le queda otro camino para tener de nuevo las tierras que les han robado. El reciente paro agrario y popular de agosto y septiembre puso de nuevo en alto las banderas de lucha del campesinado colombiano.

–¿Por qué aplican la pena de muerte a quienes consideran traidores?
 –Nuestros códigos disciplinarios y sancionatorios definen que son traidores aquellas personas que siendo miembros activos del ELN, desertan de sus filas para pasarse a las del enemigo y ponerse a su servicio. A estos elementos se les aplica la pena de muerte y estamos convencidos de que es una necesidad proceder así en aras de defender la integridad de nuestra organización y la lucha misma.

 –En enfrentamientos con fuerzas militares dan muerte a soldados que provienen de sectores populares. ¿Qué dicen ante esto?
 –En nuestros acumulados guerrilleros ubicados en vastas regiones del país las fuerzas armadas actúan como un ejército de ocupación, precisamente porque ven a la población como su enemigo. Dolorosamente los soldados del ejército, así como todo el componente base de las fuerzas armadas del Estado, son jóvenes de los estratos más humildes de nuestra población, arrastrados a engrosar las filas militares y policiales, ante la carencia de un empleo digno y para tener derecho a la Libreta Militar que es un documento de identidad indispensable acá en nuestro país. Asimismo, ser militar o policía es estar bien remunerado económicamente, por ello no le es difícil al Estado tener hoy unas fuerzas armadas de medio millón de personas. Recuérdese los mal llamados “falsos positivos”: asesinaron a miles de personas civiles luego de ser engañadas con falsas promesas de empleo y luego muertas en falsos enfrentamientos armados y presentadas como guerrilleros muertos en combate para obtener como recompensa remuneración económica, vacaciones o ascensos. En consecuencia con todo lo anterior, les envío un saludo a todos los miembros de las fuerzas armadas de Colombia, decirles que en la lucha por la independencia contra el imperio español, oficiales y soldados al mando de Bolívar, y los demás próceres independentistas, demostraron su heroísmo, su patriotismo y su condición de pueblo aguerrido, pero luego de ello la oligarquía los ha conducido por el camino de la antipatria para servir a intereses foráneos y defender los inmensos capitales de propiedad de los potentados.

 –¿Qué responden ante la acusación de ser una “narcoguerrilla”?
 –Todos nuestros Congresos, que son los eventos de máxima expresión democrática, han definido y ratificado un deslinde categórico del ELN con el narcotráfico y en esto no hay cabida para otra postura. Preferimos tener muy escasos recursos materiales antes que involucrarnos en tan detestable negocio. Somos de principios, de escrúpulos y nunca hemos aceptado eso de que el fin justifica los medios. Respetamos a las personas y familias que han sido empujadas al trabajo en los cultivos de uso ilícito, ellos no son narcotraficantes sino trabajadores de una actividad ilícita a la que los empujaron las circunstancias. Esa es responsabilidad del Estado colombiano que convirtió a Colombia en una narco-república, no sólo por lo de los cultivos, procesamiento y comercio de los narcóticos, sino porque sus instituciones lo estimularon y se involucraron en él, al punto que no existen instituciones estatales y gubernamentales que no hayan estado involucradas en ello y eso es de conocimiento público. El ELN no es dueño de cultivos ilícitos, ni de procesamientos, ni tiene rutas de narcotráfico. Nada más elocuente que los hechos y lo decimos con autoridad moral.

 –¿Qué rol cree que pueden cumplir los países de Unasur y en especial el gobierno de la Argentina en lograr una paz duradera?
 –Nosotros defendemos la tesis de que hoy es imposible la lucha en solitario de un solo pueblo y una sola sociedad porque sus enemigos están dentro y fuera de las fronteras. Asimismo los amigos y compañeros de lucha de los pueblos y las sociedades están dentro y fuera de las fronteras, y con ellos hay que contar en el desarrollo de la lucha. Estamos seguros de que para un auténtico proceso de paz contamos con todos los pueblos del continente y del mundo y con los gobiernos democráticos y revolucionarios agrupados en Unasur. La presidenta Cristina Fernández ha expresado de manera pública su disposición de contribuir al proceso de paz de Colombia. No tenemos ninguna duda de su voluntad. Hoy de manera particular le enviamos a ella toda nuestra fuerza positiva y solidaridad, con la seguridad de que pronto tendrá buena salud para seguir al frente de su pueblo y su gobierno. Nuestro saludo hoy y siempre al pueblo de la hermana república de San Martín, de Evita Perón, Néstor Kirchner, Darío Santillán. Especial alusión hacemos en este octubre al guerrillero heroico nacido en Argentina y uno de los más grandes internacionalistas, fuente de inspiración de todos los revolucionarios del continente: Ernesto “Che” Guevara.

 –¿Qué consideración hacen del Papa argentino Francisco? ¿Puede aportar a la paz en Colombia?
 –Sentimos admiración por las acciones y prédicas a favor de los pobres del mundo del papa Francisco, es valiente para desafiar los inmensos poderes de las jerarquías ricas y tradicionales de la Iglesia. Dios quiera que su paso por el papado de Roma favorezca las luchas de los auténticos cristianos del mundo. Asimismo su máxima autoridad como jerarca de la Iglesia Católica le permite aportar en la búsqueda de la paz de Colombia junto a otros pastores que han mostrado disposición en ello. Bienvenidos los aportes del papa Francisco.

 –A lo largo de toda esta lucha, ¿le ha tocado dar muerte a alguien?
 –He participado junto a decenas y centenas de guerrilleros en varias confrontaciones militares contra las fuerzas armadas del Estado colombiano y en otras donde ellos nos han atacado; en ellas ha habido militares muertos y heridos y también han caído guerrilleros. De manera individual o fuera de combate no he dado muerte a ninguna persona y espero que no me toque vivir esa experiencia; asumo la guerra porque me han obligado a ella los señores del poder, pero no quisiera que nadie muriera, no tengo odios individuales con nadie, pienso que todos los humanos debemos vivir largamente y no morir violentamente. Nadie merece morir, todos merecemos vivir.

 –¿Cómo sería la reconversión del ELN en fuerza puramente política no armada? En ese caso, ¿usted qué haría? ¿Sería candidato a elecciones?
 –Es muy difícil esa aproximación por lo hipotética; en todo caso la lucha nos ha enseñado a actuar en las más particulares circunstancias y nada de lo que haya que hacer en cumplimiento de la lucha revolucionaria nos será extraño.

Colombia para los Trabajadores!
Ni un paso atrás... Liberación o Muerte

Recibido a través del Sistema Informativo Patria Libre SINPAL
www.eln-voces.com
twiter: @ELN_Colombia
ELN de Colombia

* Periodista argentino: ha pertenecido a los colectivos de Indymedia, Diario Popular, Perfil, Prensa de frente y Marcha. Ha colaborado con la revista THC y desde 2008 trabaja en la revista Veintitrés, en donde integra la sección Sociedad. Es delegado gremial en la revista Veintitrés e integra el Colectivo de Trabajadores de Prensa. Milita en el Frente Popular Darío Santillán.

Ché, estás en todas partes

martes, 8 de octubre de 2013
Por Wilkie Delgado Correa*


 
Aunque cuarenta y seis años parezcan mucho tiempo, no lo es tanto como un simple momento de la historia. Aunque se haya caído en cualquier forma, y más en combate desigual contra el enemigo, y parezca un signo o símbolo de derrota, no lo es cuando se ha hecho realidad lo pronosticado por Guillén, con la lámpara maravillosa de su poesía frente a la certeza de la muerte del Ché en tierras bolivianas. Todo lo expresado en el poema, concebido para circunstancias prácticamente imprevisibles, con el tiempo fue emergiendo como un sol al cabo de los días y años, y todavía asciende hermoso en horizontes cercanos o lejanos.

   Qué razón había en aquellos versos que, en voz del poeta parecían un mensaje atronador, cuando anunciaba en medio del dolor y la tristeza más sobrecogedora: 

“No porque hayas caído/ tu luz es menos alta. / No por callado eres silencio/ y no porque te quemen, / porque te disimulen bajo tierra,/ porque te escondan / en cementerios, bosques, páramos, / van a impedir que te encontremos, / Che Comandante, / amigo. / Estás en todas partes, / vivo, como no te querían”.       
   Treinta años duró encontrar aquellos “guerrilleros huesos”, como dijera Ché en su poema a Fidel en 1956, para que el pueblo cubano pudiera cumplir con su última voluntad en aquellos días inciertos de la expedición del Granma: 
“Y si en nuestro camino se interpone el hierro, / pedimos un sudario de cubanas lágrimas/ para que se cubran los guerrilleros huesos/ en el tránsito a la historia americana”.
   El hallazgo de sus restos, a pesar de todo el oscuro silencio para ocultarlos, el traslado a Cuba y la veneración y honra que se les dispensan en Villa Clara, son expresión de la ligazón sublime de Ché con el pueblo cubano, que siempre le rendirá el homenaje sentido al hijo entrañable de la Revolución cubana y americana.

   Desde aquella caída en combate el 8 de octubre de 1967, y su posterior asesinato al día siguiente, Ché ha continuado librando batallas, y su rostro diverso, pero igual de luminoso, se ha convertido en bandera de lucha, y sus ideas han devenido consignas, convicciones e himnos para gritar aspiraciones o cantar sueños y realidades.   

   Quien se calificó en la intimidad de los sentimientos como “pequeño condotiero del siglo XX”, y a la vez se confesaba un Quijote que otra vez sentía bajo sus talones el costillar de Rocinante y volvía al camino con la adarga al brazo, encontró en la acción transformadora de la Revolución el sentido esencial de su existencia y, por eso mismo, definió que ser revolucionario es alcanzar el escalón más alto de la especie humana.

   En Ché se resumieron muchos valores de lo mejor del género humano. Se destaca en él la admiración, coincidencias y lealtad con Fidel.  Y por sus luchas e ideas encarna el ideal del hombre nuevo, capaz de cualquier sacrificio por un pueblo, la humanidad y un mundo mejor. Fue y es un modelo posible, excepcional sí, pero multiplicable por esa voluntad de ser como Ché, en la pequeñez o sencillez, o en la grandeza y el heroísmo. Cayó detrás de un sueño y fue a realizar a otras tierras la revolución posible, al menos la de lograr la segunda independencia de nuestra América.

   Después de su muerte, la tozudez de los acontecimientos históricos, acumulando éxitos y reveses en su dialéctica, se encargó de convertir en realidad lo que no pudo en vida, y sus consignas e ideas han sido retomadas, coreadas y repetidas por hombres sencillos del pueblo, hombres ilustres y presidentes de naciones.

   En este nuevo aniversario de su desaparición física, Ché nos acompaña como un ser vivo. Y cabe, en relación con él, seguir su consejo a los jóvenes en cuanto a cómo acercarse consecuentemente a Martí.

   Y esta recordación de Ché será la ocasión propicia para pensar que cada uno de nosotros lo revive cada vez que piense en él y lo revive mucho más cada vez que actúe como él quería que actuáramos. La historia sigue su curso indetenible y la cita inevitable de los pueblos será, tal como vaticinara, hasta la victoria siempre.


*Médico cubano; Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba.

Imagen agregada RCBáez con foto de Aldo Bonavita y otros

Carta del Secretariado de las FARC-EP a las mediadoras internacionales

domingo, 4 de diciembre de 2011

Domingo, 04 de Diciembre de 2011 21:36

 Carta a las mediadoras internacionales sobre la muerte de los cuatro retenidos
COMUNICADO

Montañas de Colombia, Diciembre 1 de 2011

Distinguidas ciudadanas

Piedad Córdoba, Lucía Topolanski, Jody Williams, Elena Poniatowska Amor, Alice Williams, Mirta Baravalle, Isabel Allende, Rigoberta Menchú, Socorro Gómez, Hermana Elsie Mongue, Ángela Jeira

Cordial saludo.

Deploramos profundamente que cuatro de los seis prisioneros de guerra que íbamos a liberar unilateralmente en respuesta a su petición de agosto, hayan muerto en un irracional intento de rescate militar del ejército colombiano, cuando marchaban hacia el lugar donde proyectábamos entregarlos a ustedes. Sorprende la actitud del gobierno colombiano que, no dudamos, estaba enterado de nuestra determinación. Las FARC querían liberarlos vivos, pero el gobierno de Juan Manuel Santos prefirió devolverlos muertos a sus seres queridos.

Indigna la manipulación mediática del infausto suceso por parte del gobierno colombiano. La enrevesada explicación del ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, de que no se trató de un operativo de rescate, sino de búsqueda, no es más que un precario eufemismo que no alcanza a tapar la perfidia de un gobierno ni su desprecio a normas esenciales del Derecho Internacional Humanitario. Si universalmente es aceptado que el rescate militar entraña un riesgo, la responsabilidad del éxito o fracaso, siempre es imputable a quien lo asume.

Durante más de una década los prisioneros que perecieron en la fracasada operación militar en las selvas del Caquetá, fueron mantenidos con vida por los guerrilleros de las FARC. Los queríamos vivos, porque buscamos el canje de prisioneros de guerra que desbroce el camino hacia la paz. Nunca los quisimos muertos. Los mató un gobierno indolente que no entiende de humanidad y no valora la vida de sus soldados. El canje reciente de más de 1.000 prisioneros palestinos por un soldado israelí, laceraba la mezquina conciencia de Juan Manuel Santos. No quería mirarse en ese espejo.

Acostumbrados a imponer una guerra sin reglas, a la degradación que encarnan los “falsos positivos”, a la eliminación física del pensamiento revolucionario, a la criminalización de la opinión y la protesta, a las masacres, a las fosas comunes y al desplazamiento forzoso de la población, pretenden ahora que se les consagre el derecho perpetuo a la impunidad. Quien debe ser conducido a los tribunales, es el otrora ministro de los “falsos positivos” que hoy ostenta la banda presidencial.

Colombia entera anhela salir de la larga noche de la violación de los derechos humanos desde el poder. Las denominadas “locomotoras del desarrollo” de Santos recorren el país enloquecidas generando muerte, pobreza y destrucción del medio ambiente. El 70% de la población colombiana vive en la pobreza, miles mueren en las puertas de los hospitales porque no hay derecho a la salud pública, no hay gobierno que atienda a los millones de damnificados por el invierno, la privatización avanza implacable en todos los sectores, la actividad secular de los mineros artesanales es criminalizada para dejar en manos del capital internacional la extracción de recursos. Blindadas por la política de la seguridad inversionista, alentadas por una legislación laboral que lesiona los intereses de los trabajadores, las locomotoras de las transnacionales, siguen su avance destrozando la soberanía y el derecho a la vida digna.

En el trasfondo de la campaña mediática manipuladora en torno a la muerte lamentable de unos prisioneros de guerra, distinguidas señoras, está el afán del gobierno de distraer la atención de un país que ha empezado a protestar contra los desafueros del poder y a movilizarse por sus derechos. Con su doble moral el presidente Santos alienta marchas para azuzar la guerra, cuando Colombia lo que necesita es la gran marcha del pueblo por la paz y la soberanía.

A pesar de los hechos, la lucha por el canje de prisioneros y por la paz de Colombia, no se detiene. Redoblaremos esfuerzos en ese sentido porque es el anhelo de las inmensas mayorías y porque queremos rendir tributo a un hombre alzado en armas, llamado Alfonso Cano, que siempre se jugó la vida, consecuentemente, por la solución política del conflicto, el canje de prisioneros, la paz con justicia social, la soberanía y la dignidad de los colombianos.

Seguiremos explorando con ustedes todas las vías que nos puedan conducir a este noble propósito y a concretar, en el marco de la nueva situación generada, y en cumplimiento de la voluntad del inmolado comandante Alfonso Cano, la liberación unilateral de los prisioneros de guerra que en misiva anterior les anunciamos, a pesar de que algunos de ellos cayeron en el insensato intento de rescate militar.

Finalmente, permítannos transmitirles nuestro pesar por la desaparición física de Danielle Miterrand, destacada líder mundial de causas humanitarias y vocera de las mujeres del mundo, que al lado de ustedes, luchaba denodadamente por la solución política del conflicto social y armado que desangra a Colombia.

Compatriotas,

Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP

Colombia: ¿Palabra de Dios?

Pero ¡ojo! no dejemos de saber que también Monsalve expresó sobre las FARC: "olvidando que su naturaleza criminal, su terquedad ideológica y su situación de acorralamiento los hace incapaces de respondernos como esperamos". El subrayado es de El Espectador...
Palabra de Dios
Por Ramiro Bejarano Guzmán
Se necesita mucho carácter para atreverse a decir que a Alfonso Cano no le respetaron la vida y que lo ajusticiaron, y además sostener que la salida militar al conflicto armado es inútil mientras no haya una solución social.
La frase no es de Piedad Córdoba, tampoco de un militante de la izquierda, menos de uno de los jefes liberales, quienes por estos días andan entregados a la orgía de una constituyente del partido a la que no han sido invitados los copartidarios de a pie, sino preferencialmente congresistas, diputados, concejales, manzanillos y lagartos.

El responsable de este desafío público fue un vocero de la Iglesia católica, el nuevo arzobispo de Cali, Darío Monsalve, quien por fortuna llegó a suceder a monseñor Sarasty, cuya gestión fue desastrosa.

Se necesita mucha convicción para salir a pregonar que el Estado le aplicó la pena de muerte al jefe de las Farc, cuando en este país hay quienes son capaces de expresar su complacencia con la tesis de la eventual ejecución de Cano, como ha ocurrido en el pasado, por ejemplo, cuando otro sacerdote, el padre Llanos, se fue de bruces aplaudiendo la muerte de Raúl Reyes, en vez de rezar un réquiem por su extraviada vida.

Resulta inevitable no inquietarse ante esta hipótesis estremecedora de Monsalve: “¿Por qué no trajeron vivo, por ejemplo, a Alfonso Cano, cuando se dieron todas las condiciones de desproporción absoluta y de sometimiento y reducción a cero de un hombre de más de sesenta años, herido, ciego y solo?, y, ¿por qué encapsular la lucha antiguerrillera en ese marco de traer muertos a los cabecillas, sin agotar el marco ético de la no pena de muerte, de la captura como objetivo legal?”.

Que el Gobierno haya guardado silencio ante tan duras declaraciones, que ponen en tela de juicio la transparencia del operativo donde dieron de baja a Cano, es preocupante. Y lo es más si se tiene en cuenta que hace apenas unas horas el propio presidente Santos le respondió con “furia” a Piedad Córdoba, por dudar que las Farc sean las asesinas de los cuatro uniformados secuestrados. No hay coherencia que en un caso el Gobierno reaccione con “coraje” y en el otro guarde prudente silencio.

El arzobispo no invocó planteamientos propios de su credo católico, como el de que el único que dispone de la vida ajena es Dios. El sustento de su preocupación fue estrictamente constitucional, al recordar que la Carta Política prohíbe la pena de muerte y eso exige un pronunciamiento.

El Gobierno, que acaba de obtener en el Congreso el botín que aprobó la peligrosa y odiosa presunción constitucional para el fuero militar, haría bien en dar respuestas convincentes a las juiciosas reflexiones de monseñor Monsalve. Esta vez nadie podrá decir que quien habló es un auxiliador de los rebeldes ni tampoco podrán acallarlo con una muenda mediática. Ese silencio oficial no le hace bien al Gobierno, pero sobre todo a la historia que está empezando a escribirse.

El llamado de Monsalve tiene además importancia porque no se detuvo solamente en sus dudas sobre el operativo militar, sino que se adentró, con diplomacia, en retomar la estrategia del Acuerdo Humanitario como única salida capaz de ponerle fin a ese drama de los secuestrados que están pudriéndose en la selva. El tremendo interrogante del arzobispo, acerca de lo que estaría pasando con los secuestrados, si Cano en vez de muerto estuviere preso, no es asunto de poca monta.

Y es también muy diciente que ninguno de los jerarcas de la Iglesia católica haya desautorizado a Monsalve. Por primera vez en mucho tiempo vemos un encumbrado pastor utilizando un lenguaje moderado y no guerrerista, y eso es bueno, porque lo único que no nos puede ocurrir, es que esa Iglesia, antes poderosa e influyente, pierda poder de interlocución con los actores del conflicto.

Tomado de Notas de Buhardilla El Espectador


Imagen agregada, de Archivo
Con la tecnología de Blogger.
 

Buscar en:

Entradas populares

Blogs de Autores de Despierta Libertad