Hoy a través de las redes sociales, como un golpe, me llegó una fotografía de un estudiante de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” del internado de Ayotzinapa Guerrero, que yace sobre el asfalto ensangrentado, inerte, cobardemente asesinado por un policía que fue instruido para darle la lección de su vida a estos muchachos. Y lo logró: mató no solo a uno, sino a dos y tres.
¿Qué se hace?
¿Qué se dice ante eso?
¿Basta solo con escribir un artículo “urgente”?
¿Basta solo con nombrar mi indignación?
No basta, pero es necesario.
Información tomada de El cortamortaja No. 88, a decargar AQUÍ
El-cortamortaja-No-88.pdf
0 comentarios:
Publicar un comentario
Seamos el cambio