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Declaración de la Presidencia de la Asociación de Artistas Plásticos de la UNEAC

lunes, 29 de diciembre de 2014
 A solicitud de la Presidencia de la Asociación de Artistas Plásticos de la UNEAC CUBARTE reproduce el siguiente texto:
La conocida artista Tania Bruguera ha convocado a un supuesto performance este 30 de diciembre en la emblemática Plaza de la Revolución en La Habana. Ello ha sucedido al margen de cualquier institución cubana y, como sucede en esos casos, la iniciativa ha sido ampliamente difundida por medios de la contrarrevolución, especialmente por el libelo Diario de Cuba, que tomó tempranamente partido contra las declaraciones de los presidentes Raúl Castro y Barack Obama del pasado 17 de diciembre. Llevamos años en esta batalla frente a los enemigos de la Revolución.  No somos ingenuos, el significado de este performance no va a ser interpretado en modo alguno como una obra artística. Se trata de una provocación política, orientada en el mismo sentido de las tesis de los que la han difundido.

Esta acción no persigue otro propósito que el de situarse en contra de las negociaciones que dan esperanza a muchos seres humanos, en primer lugar a los once millones de cubanos. Será secundada, si acaso, por los pocos mercenarios locales de la política que el mismo Presidente Obama ha considerado fracasada, por los únicos que podrían esperar beneficios de cualquier intento por obstaculizar las negociaciones en curso.

Los escritores y artistas cubanos merecen conocer esta nueva maniobra y no se dejarán confundir por una operación que pretende presentar este performance como un proyecto de pura creación artística. Su evidente intención política se afirma en el propio mensaje de una artista que no busca otra cosa que un protagonismo circunstancial.  

Todo nuestro pueblo festeja hoy el regreso a la Patria de nuestros Cinco Héroes, así como el anuncio del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y los Estados Unidos. Rechazamos cualquier acción oportunista que trate de opacar este momento histórico.

Fuente CUBARTE

Llamamiento de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad

jueves, 27 de noviembre de 2014
Por Stella Calloni, Club Argentino de Periodistas Amigos de Cuba,  @infocapac

 Ante el cada vez más evidente accionar de las Fundaciones y Agencias utilizadas por la Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) en América Latina y el Caribe, hacemos un llamamiento solidario a los gobiernos de nuestra región para enfrentar esta grave amenaza que avanza cada día, con la presencia encubierta de esos organismo y miles de Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) que dependen de estos, para que se investigue la injerencia permanente que ha derivado en golpes de estado,  intentos golpistas y desestabilizaciones permanentes de nuestros gobiernos  violando la soberanía de nuestros países  y la voluntad de nuestros pueblos.

 Como ejemplo citamos a la  Agencia Internacional para el Desarrollo (USAID, en su sigla en inglés) , creada en 1961 en Estados Unidos, presentándola como una organización encargada de una misión supuestamente  humanitaria, de  suministrar apoyo económico, prevención de conflictos, ayudar a expandir la democracia  y para el desarrollo, entre otros supuestos objetivos , para países con problemas en el mundo y que de hecho funciona como un agencia destinada a proteger y garantizar los intereses políticos, económicos y estratégicos del gobierno de Estados Unidos.

 La USAID ha sido denunciada como una fachada de la CIA estadounidense, para desarrollar acciones que en otros tiempos  realizaba directamente esta agencia de inteligencia. Ambas   trabajaron en conjunto durante la guerra de Vietnam.

 Desde el año 2000, como nunca antes, ha quedado en evidencia el accionar  de la USAID como organización desestabilizadora en Latinoamérica y en otros lugares del mundo, actuando con  financiamiento del gobierno de EE.UU ejecutando tareas encubiertas como búsqueda de información, creación y penetración de organizaciones  de la denominada sociedad civil  para que trabajen políticamente  a favor de sus intereses. Su objetivo ha sido y sigue siendo revertir procesos, mediatizar proyectos, infiltrar organizaciones diversas, para actuar especialmente contra gobiernos que no responden a los intereses de EE.UU., En estos momentos  tratan de frenar, obstaculizar y  destruir el proceso emancipatorio de la Integración de América Latina y el Caribe y a varios gobiernos.

 Mediante la supuesta ayuda para el desarrollo que tanto necesita la región, utilizando incluso la tragedia de la pobreza en nuestro continente como un chantaje, la USAID convierte sus “programas” de ayuda en un verdadero señuelo encubriendo sus verdaderos fines de penetración y subversión.

 En todos estos años, Estados Unidos financió a la USAID para ejecutar acciones que antes estaban en manos de la CIA.

 La USAID no siempre trabaja abiertamente, se apoya en diversas ONGS e instituciones, las cuales son utilizadas como fachada para ejecutar diversos proyectos subversivos sin quedar evidenciada la mano de EEUU.  Por ejemplo, en Costa Rica, al producirse la salida de la USAID se creó una organización nombrada CRUSA (Costa Rica USA) encargada de financiar al interior del país los proyectos que sean de interés para el gobierno y las empresas norteamericanas. Las ONGS e instituciones ticas no reciben directamente ese dinero de CRUSA, sino que lo hacen a través de una ONG que lleva el nombre de “AMIGOS DE COSTA RICA”.

 Contra Cuba la USAID ha desarrollado numerosos proyectos subversivos encaminados a promover a la contrarrevolución interna, para lo cual ha destinado más de 200 millones de dólares. Parte importante de este financiamiento se ha dirigido a promover el uso de las nuevas tecnologías de la informática y las comunicaciones con fines subversivos, como el recientemente denunciado proyecto ZUNZUNEO, que perseguía promover al interior de Cuba acciones desestabilizadoras como las ocurridas en el Medio Oriente.

 Antes de ser expulsada de Venezuela la USAID desarrolló proyectos dentro de la oposición chavista invirtiendo en ellos 57 millones de dólares hasta el año 2010. Por ejemplo, entre los años 2001 y 2005 la USAID/OTI invirtió 10 millones de dólares en la promoción de alrededor de 64 grupos y programas.

Es necesario destacar que previo al golpe de estado del 2002 esta agencia norteamericana financió a través de sus contratistas (NDI, IRI, y otras) a las opositoras CENTRAL DE VENEZUELA, CEDICE, FEDECAMARAS, BANDERA ROJA, SINERGIA y ALIANZA BRAVO PUEBLO entre otras. Todas ellas aglutinadas alrededor de lo que se conoció como PLAN CONSENSO PAIS. Ha estado su mano detrás del llamado "golpe continuo" con que siguen amenazando a Venezuela.

 A través de sus contratistas la USAID ha desarrollado importantes proyectos subversivos en Nicaragua, encaminados fundamentalmente a evitar los triunfos electorales del FSLN para lo cual  creó, promovió y fortaleció diversas ONGS, instituciones políticas y líderes político, destacándose  el “trabajo” desarrollado dentro de la juventud nicaragüense, con el objetivo de promover  acciones desestabilizadoras en las calles cuando las condiciones lo permitan. Con este objetivo  han financiado a las opositoras JUDENIC, MOVIMIENTO POR NICARAGUA Y RED JOVENES NICARAGUA, con un extenso accionar contra el gobierno sandinista.

 En El Salvador la USAID también trabajó a través de sus contratistas y subcontratistas para evitar los triunfos electorales de la izquierda salvadoreña. Desde el año 2008 representantes de la derecha salvadoreña solicitaron al gobierno de EE.UU que los apoyara para evitar el triunfo electoral del FMLN. Hoy siguen intentando evitar  la consolidación del poder político de la izquierda salvadoreña.
 Contra Bolivia la USAID ha desempeñado un rol protagónico en el desarrollo de acciones subversivas contra el gobierno de Evo Morales, que  tomó la decisión soberana de expulsarla del país. En este accionar subversivo, la USAID también se ha apoyado en contratistas y subcontratistas norteamericanas, europeas y latinoamericanas, las cuales han desarrollado proyectos con grupos y ONGs opositoras, así como con grupos indígenas.

 La USAID estuvo detrás de las protestas indígenas por el Tipnis, promoviendo diversos proyectos en esas comunidades a través de ONGs extranjeras como la WILDLIFE CONSERVATION SOCIETY, la CONSERVATION INTERNATIONAL, la ASOCIACION TROPICO y la INTERAMERICAN FOUNDATION, encargadas de crear conflictos entre estas comunidades y el gobierno boliviano.

 En 2009 la USAID estuvo detrás del golpe de estado contra el gobierno popular de Manuel Celaya en Honduras,  junto con otras organizaciones similares, entregando  importantes financiamientos a ONGs y sectores opositores como el grupo PAZ Y DEMOCRACIA. Asimismo estuvo vinculada al golpe de estado contra el gobierno popular de Fernando Lugo en Paraguay en 2012. En ese país desarrollaba proyectos en temas sensibles como el enfrentamiento a la corrupción y la delincuencia, procedimientos aduanales, trabajo policial y el desarrollo agrario del país, Todos esos proyectos a través de un programa denominado UMBRAL, mediante el cual la USAID se introdujo en el entramado político y social paraguayo, en las instituciones gubernamentales a todos sus niveles, incluidos los municipales y departamentales, en las instituciones fiscales, públicas y de servicios. Con todos estos proyectos en ejecución en el país, la USAID evitó que se profundizara y radicalizara el gobierno de Lugo, facilitando después su propio derrocamiento por la derecha paraguaya.

 El gobierno de Ecuador en fecha reciente decidió soberanamente finalizar los proyectos de la USAID en su territorio debido fundamentalmente al trabajo desestabilizador que esta agencia desarrollaba  al interior del país. Por ejemplo, una ONG tan hostil hacia el gobierno de Rafael Correa como FUNDAMEDIOS, recibe financiamiento por parte de la USAID. Lo mismo ocurrió con diversas asociaciones indígenas ecuatorianas, que también actúan contra el gobierno financiadas por la propia USAID.

 En Brasil la USAID también desarrolla proyectos que responden a los intereses geoestratégicos norteamericanos. Estos proyectos que ejecutan diversas ONG están ubicados fundamentalmente en comunidades indígenas de la Amazonia. En año 2007 este país suspendió la ejecución de un proyecto que se estaba desarrollando con financiamiento de la USADI por la ONG norteamericana WILDLIFE CONSERVATION SOCIETY y que intentaba conformar servicios de inteligencia en zonas fronterizas de Brasil con Perú y Ecuador.

 La USAID no trabaja sola. Lo hace con NATIONAL ENDOWMENT FOR DEMOCRACY (NED) fundada también como pantalla de la CIA en 1983. Además junto a ambas trabajan el Instituto Republicano Internacional (IRI) el National Democratic Institute (NDI) de los demócratas).

 La injerencia de la USAID y la NED está comprobada documentalmente en varios países afectados por los intentos violentos y de otros tipos de desestabilización, como en los golpes de Estado que fracasaron (Venezuela, Bolivia, Ecuador y otros) y  los que prosperaron (Honduras, Paraguay) Si tal situación ha sido harto probada y denunciadas, ante estos argumentos nos preguntamos ¿no es hora ya de que la USAID sea expulsada de nuestro continente?. Estamos asistiendo al retorno de guerras coloniales en el mundo y a un proyecto de expansión global del poder hegemónico  que nos amenaza cada día. Es hora de levantar nuestra voz para ponerle fin a la presencia de la USAID en América Latina y terminar con la invasión de todas estas fundaciones extendidas como una red de araña en nuestro continente, donde su accionar  ha producido y sigue produciendo verdaderas tragedias humanitarias.


Nuevo editorial de NYT: Acciones contra Cuba han sido “contraproducentes”

lunes, 10 de noviembre de 2014
 
the new york times cubaLejos de haber logrado su objetivo, las iniciativas de EEUU para el cambio de régimen en Cuba han resultado bastante contraproducentes, asegura The New York Times en  un quinto editorial en menos de 30 días sobre las relaciones bilaterales entre ambos países.

Publicado en la edición digital este domingo -en la impresa el lunes-, el Comité Editorial del diario titula su nueva entrega “En Cuba, desventuras al intentar derrocar un régimen”, en la que asegura que los llamados fondos para la democracia cubana “han sido un imán para charlatanes y ladrones”, y concluye que ”es más productivo lograr un acercamiento diplomático, que insistir en métodos artificiosos”.

El Times confirma las denuncias que ha hecho la Isla durante años acerca de la venalidad de los fondos estadounidenses para la subversión y el estrepitoso fracaso de la política de cambio de régimen. Reitera la necesidad de un acercamiento diplomático entre ambos países, pero de la mano una manzana envenenada: el llamado Carril II.

A continuación, el texto íntegro:

En 1996, motivados por un apetito de venganza, legisladores estadounidenses aprobaron un proyecto de ley promulgando una estrategia para derrocar el Gobierno de La Habana y “asistir al pueblo cubano a recobrar su libertad”. La Ley Helms-Burton, aprobada por el Presidente Clinton, semanas después de que Cuba derribó dos avionetas civiles estadounidenses, ha servido como fundamento para que el Gobierno norteamericano gastara $264 millones de dólares, durante los últimos 18 años, en un intento por instigar reformas democráticas en la isla.

Lejos de haber logrado su objetivo, las iniciativas han resultado bastante contraproducentes. Los fondos han sido un imán para charlatanes, ladrones y buenas pero infructuosas intenciones. Los sigilosos programas han agravado la hostilidad entre las dos naciones, le han dado a Cuba una bonanza propagandística y han bloqueado oportunidades de cooperar en áreas de interés mutuo.

Estados Unidos debe hacer un esfuerzo por promover mayores libertades personales en la isla poblada por 11 millones de habitantes y flexibilizar la rigidez de uno de los gobiernos más opresivos del mundo. Pero tiene que hacerlo mediante una estrategia nueva, producto de la lección de dos décadas de esfuerzos fallidos por desestabilizar el régimen de los Castro.

Durante los últimos años de la administración Clinton, Estados Unidos gastó relativamente poco en programas para promover reformas democráticas en Cuba bajo Helms Burton. Eso cambió cuando George W. Bush llegó al poder en 2001, con el ambicioso objetivo de liberar pueblos reprimidos en todo el mundo. La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, USAID, por su sigla en inglés, mejor conocida por su labor humanitaria que por misiones furtivas, se convirtió en el principal vehículo para implementar proyectos de reforma democrática en Cuba, donde es ilegal.

La inversión en iniciativas para derribar el gobierno aumentó de unos cuantos millones anualmente, a más de $20 millones de dólares en 2004 durante los primeros años de la administración Bush. La mayoría de contratos se otorgaron sin mayores controles a grupos de cubanoamericanos. Uno invirtió el dinero en una estrategia de lobby internacional, de cuestionable legalidad, para persuadir a gobiernos extranjeros a que apoyaran el impopular embargo que Estados Unidos impone sobre la isla. Otro envió montones de revistas de historietas cómicas a la misión diplomática estadounidense en Cuba, desconcertando a sus funcionarios. El dinero también se utilizó para comprar ropa y comida, pero nunca fue posible verificar cuánto llegó a manos de los familiares de presos políticos, como se tenía previsto.

Según un informe publicado en noviembre de 2006 por la Oficina de Rendición de Cuentas, GAO, por su sigla en inglés, un contratista usó los fondos de programas pro democracia para comprar una motosierra de gas, equipos electrónicos, entre ellos Nintendo Game Boys y Sony Play Stations, una bicicleta montañera, abrigos de cuero, carne de cangrejo, y chocolates Godiva. Al momento de hacer una auditoría, los gastos no fueron justificados.

Adolfo A. Franco, el entonces director de la oficina de América Latina de la agencia de ayuda internacional, defendió los programas durante un discurso en la Universidad de Miami, en abril de 2007, afirmando que estaban contribuyendo al gradual fortalecimiento de la oposición política en Cuba. Argumentó que la agencia debía seguir asumiendo “riesgos calculados”, aunque en el Congreso, varios legisladores dudaban de que los esfuerzos estuvieran dando fruto. “Terminar este régimen es una obligación solemne”, declaró Franco, quien es de origen cubanoamericano.

La investigación de la GAO llevó a que la agencia otorgara un mayor porcentaje de los fondos a organizaciones de desarrollo establecidas, incluidas algunas que propusieron iniciativas ambiciosas. En 2008, el Congreso autorizó $45 millones de dólares para los proyectos, una cifra récord.

Un gran proyecto que comenzó durante la administración Bush para expandir el acceso a Internet en Cuba tuvo repercusiones nefastas para el Gobierno de Obama. Una funcionaria de relativo alto rango del Departamento de Estado visitó La Habana en septiembre de 2009, procurando restablecer el servicio postal y cooperar en asuntos migratorios. La visita representó el contacto a más alto nivel con el Gobierno cubano en varios años.

En diciembre, las autoridades en Cuba detuvieron a un subcontratista estadounidense que viajó a la isla cinco veces como parte de una iniciativa de USAID, fingiendo ser turista, para contrabandear equipo de comunicación que no es permitido en la isla.

En ese entonces, varios funcionarios de USAID y el Departamento de Estado no estaban al tanto de la envergadura y naturaleza de algunos de los proyectos encubiertos. Sin embargo, los cubanos, furiosos tras percibir que Washington tenía una política engañosa de dos fases, asumieron una posición rígida frente al prisionero estadounidense, Alan Gross, quien ha sido condenado a 15 años de prisión.

Funcionarios de USAID y el Departamento de Estado quedaron asombrados al caer en cuenta del tipo de riesgos que se estaban tomando, y algunos argumentaron que era hora de suspender los programas encubiertos, llamándolos contraproducentes. Sin embargo, legisladores cubanoamericanos se resistieron enérgicamente para asegurarse de que siguieran en marcha.

Después del arresto de Gross, la agencia de asistencia no volvió a enviar contratistas estadounidenses a Cuba, pero permitió que las misiones las desempeñaran latinoamericanos, que algunas veces fueron detectados por el servicio de inteligencia cubano.

Una investigación de Associated Press reveló un controvertido programa que se llevó a cabo durante el mandato de Obama. De 2009 a 2012, Creative Associates International, una firma con sede en Washington, desarrolló un sistema de mensajes de texto rudimentario, similar a Twitter, conocido como ZunZuneo. El objetivo del proyecto era proveer una plataforma para que los cubanos pudieran difundir mensajes a una audiencia masiva, un mecanismo que finalmente pudiera haber sido usado para organizar multitudes.

El programa fue abolido en 2012. El contratista estaba pagando miles de dólares a la empresa estatal de telecomunicación, y no hubo manera de convertirlo en un proyecto autosuficiente. AP reveló en agosto que USAID estaba enviando a jóvenes latinoamericanos a identificar personas que pudieran ser “agentes de cambio social”, bajo el pretexto de organizar eventos, entre ellos un seminario sobre el virus VIH. Los contratistas, bajo el mando de Creative Associates International, recibieron un poco de entrenamiento para evadir a agentes de inteligencia, y recibieron $5.41 dólares por hora, por una labor que, fácilmente, hubiera podido llevar a que terminaran en la cárcel.

El dinero estadounidense ha proveído comida y alivio a familiares de presos políticos, y ha generado una red limitada de Internet satelital. Pero ha estigmatizado, más que fortalecido, a la comunidad de disidentes.

En lugar de proyectos encubiertos para derrocar el gobierno, los líderes estadounidenses deben encontrar mecanismos para empoderar al cubano común y corriente, expandiendo oportunidades de estudios en el exterior, organizando más enlaces profesionales, e invirtiendo en las nuevas microempresas en la isla. Es positivo que sigan promoviendo mayor conectividad a Internet, pero deben entender que lograr ese objetivo de manera sustancial exige coordinación con el Gobierno cubano. Más importante aún, Washington tiene que reconocer que a lo único que puede aspirar, es a influir de manera positiva en la evolución de Cuba hacia una sociedad más abierta. Para eso, es más productivo lograr un acercamiento diplomático, que insistir en métodos artificiosos.

Tomado de Cubadebate

EE.UU. seguirá siendo el líder global de la subversión y la injerencia

viernes, 3 de octubre de 2014
Por José Ramón Rodríguez Ruiz


No caben dudas de lo apretada que puede resultar la agenda de un presidente de EE.UU. A tal punto que en un mismo día, un mandatario yanqui puede anunciar el comienzo de una guerra; hablar sobre medio ambiente a la comunidad mundial y casi sin pausa, ratificar el compromiso de su gobierno con la subversión de estados soberanos a escala global y los esfuerzos de agresión no convencionales contra naciones sin “libertad” o “democracia”, según la perspectiva estadounidense.

El 23 de septiembre, luego de anunciar que bajo sus órdenes las Fuerzas Armadas de EE.UU. habían comenzado el ilegal bombardero a Siria y después de recitar el mismo verso que sus antecesores en la ONU sobre el cambio climático, del cual su país es el máximo responsable, Barack Obama tuvo otra actividad en su agenda.

El presidente de EE.UU. fue uno de los ponentes¹ en la sesión plenaria de la reunión anual de la Iniciativa Global Clinton,² que tuvo como tema en esta ocasión³ las Ciudades como laboratorios de innovación. En ese cónclave, el Premio Nobel anunció la emisión el 23 de septiembre de un memorándum⁴ presidencial que busca el apoyo a grupos de la sociedad civil, y prevé la creación de “centros de innovación”, así como facilidades para su financiamiento, estableciendo que “los departamentos y agencias estatales consultarán y se asociarán con mayor frecuencia con los grupos de la sociedad civil” en otros países.

El referido memo es parte de la iniciativa Stand with Civil Society⁵que Obama presentó en 2013, para “apoyar, defender y mantener la sociedad civil, a pesar de las restricciones globales contra esta” y entre sus objetivos pretende “contrarrestar los esfuerzos de gobiernos extranjeros por imponer excesivas restricciones a la libertad de expresión, de reunión pacífica y asociación”.

Otra “iniciativa” incluida en el memorándum fue la creación de seis Centros Regionales de Innovación para la Sociedad Civil que se erigirán en los próximos dos años y tienen como objetivo “potenciar los grupos de la sociedad civil en todo el mundo”.

Tales centros realizarán su trabajo en colaboración con el Gobierno de Suecia y la Fundación Aga Khan,⁶ probablemente una afiliada de la CIA establecida en 1981 como organización privada, “comprometida” con la lucha contra la pobreza, el hambre, el analfabetismo y la insalubridad, principalmente en África y Asia. Los centros se distribuirán por Latinoamérica, África Subsahariana, Oriente Medio y Asia, regiones todas donde EE.UU. ha identificado⁷ “importantes retos” a las “libertades civiles” y los “derechos humanos”, pero casualmente, donde posee el imperio sus mayores intereses económicos y geopolíticos y ha puesto en práctica sus más recientes estrategias de intervención en el exterior y de derrocamiento de gobiernos “tiránicos”.

“Con estos programas dedicados a los líderes alrededor del mundo, esperamos estar ayudando a construir a los próximos líderes de la sociedad civil y nuestro mensaje para esa gente joven es simple: –Estados Unidos está con ustedes–”, expresó Obama en el cónclave y no cabe duda de que así es. 

Los programas subversivos contra la juventud cubana como el llamado “agentes viajeros” de la Usaid o las becas a jóvenes cubanos para “estudiar” en colegios de EE.UU. son una muestra palpable de la preocupación del imperio por nuestros jóvenes y el futuro del liderazgo en Cuba, por solo citar dos ejemplos cercanos. 

A propósito, entre los “líderes civiles” que Obama mencionó como más destacados en este esfuerzo global, se encuentran la contrarrevolucionaria cubana Berta Soler, cabecilla del fragmentado grupúsculo Damas de Blanco o el venezolano Leopoldo López, del partido Primero Justicia, preso actualmente por promover la desestabilización y la violencia en la patria de Bolívar. Creo que sobran los comentarios. 

La tercera medida incluida en el memorando prevé “ampliar el apoyo y la financiación a las comunidades” y respaldar a nivel internacional mediante esfuerzos diplomáticos a “aquellos que luchan contra las leyes que restringen a la sociedad civil”, aseguró, citando los casos de Kenia, Camboya, Túnez y Honduras.

Finalmente, Obama anunció un mayor apoyo a las organizaciones no gubernamentales. “Nuestro Departamento del Tesoro hará una regulación que haga todavía más fácil las subvenciones a estas organizaciones en el extranjero”, aseguró, mas eso ya lo sabíamos, pues para pagar a mercenarios, en el caso de Cuba, no son obstáculos las férreas restricciones del bloqueo, que con tanta saña persiguen las transacciones cubanas por todo el mundo. 

Y es que el presidente de EE.UU. no ha hecho otra cosa que ratificar las intenciones de su gobierno de continuar desestabilizando naciones y derrocando estados no deseados, apoyando a supuestos “grupos de la sociedad civil”, que puedan devenir en organizaciones opositoras, como preámbulo de un movimiento de resistencia o insurgencia. 

Se trata de la aplicación como política de estado y estrategia de política exterior, de los principios de la Guerra No Convencional en una escala nunca antes vista, siguiendo un guion, cuyos primeros capítulos se pueden observar en ejemplos como Siria o Ucrania, pero que a largo plazo, a juzgar por las declaraciones del presidente yanqui, constituye un plan global donde nuestra región sería para el imperio la joya de la corona. 

Habla de libertad de expresión el señor presidente Obama, pues yo ejerzo la mía: Usted y su gobierno no son más que mentirosos que han disfrazado, bajo el nombre de la democracia y los derechos humanos, las más sucias intenciones subversivas e injerencistas.

CITAS 

1. http://www.whitehouse.gov/the-press-office/2014/09/23/remarks-president-clinton-global-initiative

2. Organización creada en 2005 por el expresidente Bill Clinton, que busca soluciones para dar un “cambio positivo” a los problemas globales. Cada año se reúne en Nueva York, en septiembre, para que coincida con la reunión de la Asamblea General de la ONU, a la que asisten gran cantidad de mandatarios.

3. http://www.clintonfoundation.org/clinton-global-initiative/meetings/annual-meetings/2014

4. http://www.whitehouse.gov/the-press-office/2014/09/23/fact-sheet-us-support-civil-society

5. http://www.whitehouse.gov/the-press-office/2013/09/23/remarks-president-obama-civil-society-roundtable

6. http://www.akdn.org/default.asp

7. http://www.state.gov/j/drl/rls/hrrpt/humanrightsreport/#wrapper


Tomado de CubaDefensa
Montaje fotográfico RCBáez

USAID: infamia y disparates

miércoles, 27 de agosto de 2014
Por  Ricardo Alarcón

 
Los gobernantes de Estados Unidos tienen derecho, desde luego, a exhibir su ignorancia y actuar cual tontos y borrachos, como diría el prusiano. Pero es una infamia imperdonable manipular groseramente la salud y la vida de los demás.

Una profecía prusiana

 Quizás algunos crean que Otto von Bismark fue áspero con aquello de que “Dios tiene una providencia especial para amparar a los tontos, los borrachos y los Estados Unidos de América”. Otros pueden pensar, sin embargo, que tal ocurrencia, hace más de un siglo, cuando el país aludido apenas se daba a conocer, era una profecía mordaz de lo que vendría después en la conducta del nuevo imperio a lo largo del siglo XX y lo que va del XXI.

 Recordé la frase al leer una mucho más reciente, agosto de 2014, del senador republicano Jeff Flake quien, criticando las más recientes acciones anticubanas de la Agencia Internacional para el Desarrollo (USAID) ironizaba: “Esos programas necesitan desesperadamente supervisión adulta”. Se refería el legislador al largo y ampliamente documentado reportaje investigativo de la Associated Press sobre el programa clandestino para el envío a Cuba de jóvenes latinoamericanos con el fin de reclutar a sus pares antillanos, organizarlos y convertirlos en una fuerza capaz de derrocar al gobierno revolucionario.

 No hace mucho la AP había revelado otro plan de la USAID, utilizando como subcontratista algo llamado Creative Associates International, para armar, mediante el engaño, una red subversiva de telefonía celular, el llamado “ZunZuneo”. Antes había publicado un reportaje que desenmascaró el verdadero papel de Alan Gross actualmente en prisión en Cuba. La propaganda oficial norteamericana lo había presentado como si hubiese venido para ayudar a la comunidad judía cubana a acceder a Internet. Aún se repite tal falacia pese a la rotunda y precisa negación de los líderes de esa comunidad que, además de Internet, tiene muy cordiales y respetuosas relaciones con las autoridades cubanas. El artículo incluía comunicaciones confidenciales entre Gross y quienes lo dirigían, en las que explícitamente reconocen el carácter ilegal y subversivo de su misión.
 Seis días después del arresto de Gross, la USAID echó a andar este nuevo proyecto. Casualmente se lo encargó también a Creatives Associates International.

 Ahora la agencia noticiosa dio a conocer papeles secretos, incluyendo guías para las comunicaciones encubiertas e informes enviados por los jóvenes conspiradores y las orientaciones que recibían. La AP entrevistó a algunos de los noveles espías, de Costa Rica, Venezuela y Perú, así como a varios de sus “reclutas” cubanos.

 La operación parece extraída de un folletín de factura barata. Los latinoamericanos eran entrenados, según dijeron a la AP, en cursos rápidos, apenas una semana, en los que aprendían técnicas de búsqueda y selección de candidatos para ulteriores y más complejas tareas subversivas, así como en códigos de lenguaje cifrado para comunicarse con quienes los dirigían desde el exterior. En cumplimiento de su misión, fueron a Cuba simulando estar interesados en ayudar a los cubanos a desarrollar labores comunitarias útiles para mejorar sus condiciones de vida. En sus intercambios con los receptores de la “ayuda” identificarían a los quejosos ante las dificultades y fallos con que tropiezan diariamente, y tratarían de atraerlos y formarlos como futuros líderes de oposición.

 Quienes concibieron la idea seguramente no se han enterado aún que, desde hace años, en esos y otros países del continente, decenas de miles de jóvenes cubanos participan en programas de atención médica, educación, cultura y deporte, entre otras materias, que en mucho contribuyen a salvar y mejorar vidas, así reconocido por los gobiernos y organismos internaciones especializados como la OMS, la OPS y la Unesco. Tampoco parecían conocer que si algo hay en abundancia en Cuba es gente que expresa abiertamente sus opiniones y critica los errores y las insuficiencias que encuentran en su cotidianidad. Lo hacen en los medios de prensa, en las reuniones en las que sus delegados electos les rinden cuenta, y en las de sus organizaciones sociales y gremiales. Lo hacen, en fin, todos los días en cualquier esquina. Lo hacen porque la mayoría de la población nació después de 1959 y ha vivido acostumbrada a que la universalidad y gratuidad de la educación y la salud, así como la asistencia y la seguridad social son derechos inalienables, que son suyos, les pertenecen, aun antes de salir del vientre materno. Para ellos, además, los asaltos de la policía a sus centros escolares y las golpizas y la cárcel a quienes intentaran protestar, son historias del pasado que sólo vivieron sus abuelos.

La excusa perfecta

 El costarricense Fernando Murillo, uno de los principales dirigentes de la operación, realizó varios viajes a Cuba. Entrevistado por la AP habló de sus correrías por Santa Clara con muchachos que practican la música urbana y otras manifestaciones artísticas. En pose de descubridor, confesó su satisfacción por lo que calificó como “la excusa perfecta” para impulsar su plan: organizar un taller sobre la prevención del VIH-sida, aunque se negó a dar detalles alegando el compromiso de confidencialidad (nondisclosure agreement) que había suscrito con sus empleadores. Se limitó a decir que “enseñaba a la gente cómo usar condones correctamente”. La vocera del Departamento de Estado fue más locuaz, y al defender este plan reconoció que, además de la supuesta lucha contra el sida, tenía otro propósito de carácter subversivo.

 Omitió decir que, años atrás, debió Cuba encarar esa enfermedad no sólo sin contar con ayuda alguna de Estados Unidos, sino enfrentando la crueldad del bloqueo que le impedía adquirir retrovirales esenciales que entonces eran producidos exclusivamente por laboratorios del país vecino. En aquellos tiempos iniciales, los pocos pacientes de la isla aliviaron sus sufrimientos con la ayuda solidaria de algunas ONGs y personas particulares. La guerra económica que se nos impone incluye también, desde 1964, las medicinas y los equipos e instrumentos médicos. En la aplicación de esa política genocida participan todas las agencias gubernamentales, incluida la USAID. Por ejemplo, en sus charlas didácticas, Murillo no podía mostrar condones “made in USA”.

 Pero, hace ya bastante tiempo, Cuba, además de producir los retrovirales necesarios y mantener su sistema de salud gratuito para todos, lleva a cabo un programa especial para los seropositivos que permite sobrevivir, y en condiciones decorosas, al 90% de los portadores del virus. Sin olvidar que es Cuba uno de los países menos afectados por esa enfermedad, la cual tiene en la isla una tasa de prevalencia de 0.2%, mientras en América Latina es 0.4% y en Estados Unidos y Canadá 0.6%. En cuanto a los jóvenes de 15 a 19 años, el índice cubano -0.02- es el más bajo de las Américas y Cuba está optando para ser certificada como el primer país de la región en eliminar la transmisión vía genética de la sífilis y el VIH.

 Los gobernantes de Estados Unidos tienen derecho, desde luego, a exhibir su ignorancia y actuar cual tontos y borrachos, como diría el prusiano. Pero es una infamia imperdonable manipular groseramente la salud y la vida de los demás.

¿Un nuevo comienzo?

 Desde 1959 Washington se ha empeñado, infructuosamente, en destruir a la Revolución Cubana. Lo ha intentado todo. La guerra económica, la intervención militar, la subversión y una incesante propaganda hostil.

 En 1999 fue publicado un libro del investigador norteamericano Jon Elliston sobre la guerra sicológica y la propaganda anticubana. Es básicamente una recopilación de documentos desclasificados que ilustran sobre el colosal derroche de recursos para tratar de confundir y dividir a los cubanos y de engañar a los pueblos de América Latina. Echaron mano a todo, hasta a libros de historietas infantiles con ediciones de millones de ejemplares.

 Los planes que ahora denunciamos continúan una larga saga de agresiones, en las que, no pocas veces, junto al crimen iba el dislate. Los más recientes fueron concebidos y ejecutados por la actual administración. Poco después de instalarse en la Casa Blanca, el presidente Obama anunció que habría “un nuevo comienzo” en la política hacia Cuba. Obviamente esa es una más de las promesas olvidadas. O quizás para él, “cambio” significa más de lo mismo.

Publicado en “Punto Final”, edición Nº 811, 22 de agosto, 2014
 Tomado de CubaSí

 Imagen agregada RCBáez

La CIA al descubierto: Costa Rica en la Estrategia Mediática contra la Revolución Cubana

viernes, 15 de agosto de 2014
Por: Raúl Antonio Capote (Daniel)



La reciente presencia de varios elementos contrarrevolucionarios en Costa Rica, forma parte de la nueva estrategia mediática creada, organizada y dirigida por los servicios especiales estadounidenses, principalmente la CIA, con el objetivo de darle visibilidad a la contrarrevolución cubana colocándola cerca de los centros de poder político, social y comunicacional.

No es una estrategia cualquiera, está basada en acciones que combinan el marketing político con herramientas propias de las clásicas operaciones encubiertas de los servicios especiales estadounidenses.

El pasado 30 de julio el contrarrevolucionario cubano Antonio Rodiles entregó en San José, Costa Rica, documentos de la “Campaña por Otra Cuba”, al Secretario General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon quien se encontraba de visita oficial en ese hermano país. El hecho de colocar a Antonio Rodiles y a otros elementos de la contrarrevolución de origen cubano, delante del secretario general de la ONU, violando todas las normas del protocolo y de la seguridad, habla no solo de lo peligroso e irresponsable de esta estrategia, sino que evidencia que existen “piezas” con gran influencia, poder y acceso, brindando apoyo a la misma y que Costa Rica no escapa a ello.

¿Por qué Costa Rica? La presencia de estos elementos en el país centroamericano, responde a los planes que viene desarrollando la contrarrevolución con vista a boicotear la próxima cumbre de la CELAC a efectuarse en ese país en el 2015.

¿Quiénes manejan los hilos de la manipulación? ¿Quiénes participan en esta estrategia?

Rodiles- Montaner
Montaner-Rodiles
Agentes que actúan bajo fachada construida por los servicios especiales. El archiconocido terrorista y agente de la CIA, el mercenario de la pluma, Carlos Alberto Montaner, pater putativus de los asalariados Antonio Rodiles y Yoani Sánchez, entre otros, (Putativo porque el padre verdadero sabemos cuál es), De Montaner dijo el ya fallecido periodista y escritor de origen cubano radicado en EE.UU. Luis Ortega: “Montaner es capaz de cambiarle el nombre a La Celestina y publicarla con el nombre de un disidente cubano”. No se sabrá nunca cuantas historias han salido del taller de Montaner, destacó en su momento Luis Ortega.

Figuras reconocidas, de relieve político internacional, como es el caso del expresidente Oscar Arias, creador de la Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano. Premio Nobel de la Paz y Premio Príncipe de Asturias.

Oscar Arias es, a pesar de sus premios y títulos, una figura controvertida en el mundo de la política, especialmente en el área centroamericana, muchos sospechan que jugó un anónimo papel al servicio del Departamento de Estado norteamericano durante el golpe de estado al presidente de Honduras, José Manuel Mel Zelaya Rosales. Se atribuyen al Dpto de Estado las iniciativas presentadas por Arias antes y después del golpe y la estrategia de haberse ofrecido como mediador antes del gorilazo, con el supuesto afán de evitarlo.
La tercera pieza del “aceitado” engranaje, la más significativa, tiene que ver con los servicios especiales norteamericanos, se trata del diplomático estadounidense Gonzalo Gallego, radicado en la Embajada de los EE.UU en Costa Rica (Es su segunda misión en este país).

A inicios de la década anterior, estuvo destacado en la Oficina de Intereses de los Estados Unidos en la Habana (SINA), Gallegos no era un diplomático cualquiera, pertenecía a la nómina de oficiales de la Estación CIA en nuestro país. Durante su estancia en Cuba mantuvo fuertes vínculos con sectores hostiles a la Revolución. Personas relacionadas al medio artístico y a algunas ONG, le recuerdan como alguien que trabajó con dedicación en su intento por influir sobre ese sector y en general sobre grupos de personas con trabajos independientes, lo que lleva a recordar las recientes revelaciones de la agencia The Associated Press (AP) en cuanto al trabajo sobre los jóvenes y el sector artístico comunitario, que se articulaba por Creatives Associates desde Costa Rica.

Llama la atención el poco impacto mediático que tuvo la estancia de estos contrarrevolucionarios, tal vez se deba, nos atrevemos a especular, a una sabia intención gubernamental de no magnificar los hechos, ni comprometerse con una acción que pudiera interpretarse como poco cordial hacia Cuba, su compañera en la Troika.

Sin embargo el hecho de que bajo los auspicios de la Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano y la ONG sueca Civil Rights Defenders, con el aseguramiento del oficial de la CIA, Gonzalo Gallego, y la presencia de elementos contrarrevolucionarios que viajaron desde varios países, se celebre en Costa Rica un taller financiado por The National Endowment for Democracy (NED)1 , para “promover” los Pactos de los Derechos Humanos en Cuba, no es pura casualidad.

Entre los asistentes sobresalen el contrarrevolucionario radicado en España Yaxis Cires, de quien se ha dicho que tiene vínculos con la CIA, el nombre de Cires aparece vinculado en varias publicaciones subsidiadas por el Departamento de Estado de los EE.UU. a terroristas como Ángel de Fana y Frank Calzón 2 . Tanto Cires como Rodiles son en buena medida regenteados por Carlos Alberto Montaner y también el sueco Erik Jennische, directivo de la ONG sueca Civil Rights Defenders y miembro del Partido Liberal Sueco, conocido en Cuba por sus contactos con la contrarrevolución en sus viajes a la Isla.

Erik Jenniche
Erik Jennische
Sobre Erik Jennische escribe Manuel David Orrio, ex agente Miguel de los Órganos de la Seguridad del Estado “…Desde su llegada, y en posteriores visitas a Cuba — expulsión incluida –, realizó una detallada exploración de la denominada disidencia criolla, y un seguimiento que en el Contraespionaje puede interpretarse como presencia de un “agente indicador” 3.

Erik Jennische puso en manos de la “disidencia” cubana importantes recursos, que son facilitados a las ONG suecas que trabajan contra la Revolución por la USAID, como ha sido denunciado repetidas veces por organizaciones suecas solidarias con Cuba.

Fue ampliamente divulgado, como, previo a la Cumbre de la CELAC en La Habana, la contrarrevolución cubana hizo todo lo posible por entorpecer su realización e incluso intentó utilizar el territorio de Costa Rica como escenario para sus planes de proyección mediática y política. Además se consideró la posibilidad de realizar allí una cumbre paralela, proyecto que fue desestimado.

En territorio costarricense se realizaron conciliábulos para organizar acciones de cara a la Cumbre. Los días 7 y 8 de noviembre del año 2013, tuvo lugar una reunión secreta en San José a la que asistieron representantes de la contrarrevolución cubana y de la oposición venezolana, con el concurso de políticos nicaragüenses y costarricenses. El encuentro tuvo lugar en el Hotel Presidente, ubicado en la avenida Primera de San José, cercano a la sede de la fundación Arias para la Paz y el Progreso. Oscar Arias asistió, patrocinó y en parte financió la reunión, el origen del dinero, no fue revelado, pero la ruta conocida nos lleva a la NED que posee un abultado financiamiento para las acciones contra Cuba.

Trascendió también que en dicha reunión se rubricó un documento por parte de la contrarrevolución cubana y la oposición venezolana para actuar de común acuerdo contra la CELAC. Algunos elementos conocidos hacen creer que probablemente también se trazaron coordenadas para el último taller celebrado recientemente para “promover” la ratificación de los pactos de Derechos Humanos en Cuba, con la participación de la Sociedad Civil Cubana

En la reunión anti-CELAC celebrada en San José estuvieron presentes además de Antonio Rodiles y otros cubanos, el opositor venezolano ultraderechista Leopoldo López y el Nicaragüense Edmundo Jarquín. Nada, una vez más se cumple aquello de que “Codicia los cría y el diablo los junta”

Un simple análisis de los acontecimientos aquí descritos evidencia que las acciones del gobierno de los EE.UU. sus servicios especiales, sus aliados y mercenarios no se dirigen solo contra Cuba, de lo que se trata es de entorpecer el proceso integracionista y liberador de América Latina, punto central en la agenda hacia América Latina del Departamento de Estado.

Las recientes revelaciones de la agencia The Associated Press evidencian que el gobierno de los EE.UU. ha estado utilizando el suelo costarricense para sus acciones contra Cuba. Proyectos como Zunzuneo, Piramideo, Jóvenes Viajeros, etc. han involucrado a ciudadanos de esa hermana nación.

Fuertes presiones se ejercerán sobre el Gobierno Tico para intentar boicotear la próxima Cumbre de la CELAC, para someter de nuevo a nuestros pueblos a reunirse únicamente “bajo la sombra del águila temible”, apretadas en su garras las banderas todas de América Latina. Por ahí anda el juego.

El taller en acción
El taller en acción

El taller en acción
El taller en acción

1/N.A. Desde hace 30 años, la National Endowment for Democracy (NED) se encarga de la parte “legal” de las operaciones ilegales de la CIA. Es considerado una especie de Trojan Horse del gobierno norteamericano. El Informe de la NED del año 2013 evidencia que esta agencia yanqui está muy activa en su trabajo contra Cuba y que pese a todo seguirán destinándose millones de dólares para promover la contrarrevolución cubana.
2/Jean-Guy Allard Detrás de la campaña europea contra Cuba, los socios alemanes de la CIA. Granma, Org. Oficial del PCC, miércoles 28 de abril del 2010.
3/Un reencuentro entre Erik Jennische y Manuel David Orrio, Sitio digital Rebelión  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=131740

Tomado de su blog El Adversario Cubano

Estados Unidos y Cuba: la USAID y la política de la sedición permanente *

martes, 12 de agosto de 2014
Por Atilio Borón    

Días atrás un cable de Associated Press informaba que la USAID, la Agencia Internacional de Estados Unidos para el Desarrollo), había enviado a Cuba, como turistas, a un grupo de jóvenes de diversos países latinoamericanos con el objeto de promover la politización y la rebeldía de la, según esa agencia, “apática juventud cubana” e identificar “actores potenciales del cambio social.”[1] La iniciativa se adoptó en Octubre del 2009, seis días después de que las autoridades de la Isla arrestaran a Alan Gross, un supuesto experto en cuestiones de desarrollo que, como contratista de la USAID, introdujo ilegalmente tecnologías informáticas en Cuba. Gross había sido recomendado para hacer esa tarea por el Comité Judío Americano y enviado a la Isla con el aparente propósito de ayudar a la comunidad judía cubana a conectarse a Internet.

El reclutamiento y envío del grupo de jóvenes a Cuba es tan sólo uno de los múltiples programas clandestinos que la Casa Blanca utiliza para promover el “cambio de régimen” -un eufemismo utilizado para evitar hablar de “subversión constitucional” o “sedición”- en Cuba y que se lleva a cabo en más de un centenar de países bajo el paraguas de organizaciones de pantalla como la USAID, la NED (el Fondo Nacional para la Democracia) y un sinnúmero de ONGs o instituciones de diverso tipo, presuntamente interesadas en la promoción de los derechos humanos, el cuidado del medio ambiente y el desarrollo. Al igual que en el caso de Gross, la USAID apeló a la tercerización para encubrir su involucramiento en esta operación y contrató a una firma internacional basada en Washington, Creative Associates, que opera en 85 países ofreciendo asesoría y asistencia a programas de desarrollo. Seguramente que de pura casualidad es la misma compañía que, haciendo honor a su nombre, intentó crear una red de mensajes de texto con el nombre de “ZunZuneo”, que intentaba ser una suerte de “Twitter cubano” para favorecer actividades ilegales en la Isla. Para ejecutar la actual misión encomendada por la USAID la citada empresa subcontrató a su vez los servicios de Fernando Murillo, el jefe de una ONG de derechos humanos de Costa Rica, la FOGI (Fundación Operación Gaya Internacional) quien dirigió el ilegal operativo. De este modo los jóvenes cubanos no tenían como saber que quien estaba detrás de esta iniciativa era el gobierno de los Estados Unidos, que desde el 1º de Enero de 1959 ha hostigado y agredido sin pausa a Cuba. La larga mano del imperio actuaba a través de una compleja cadena de mediaciones que la invisibilizaban por completo.

Es sumamente aleccionador que un programa de este tipo, claramente inamistoso e injerencista, comenzara poco después de la asunción de Barack Obama a la presidencia de Estados Unidos y cuando el nuevo mandatario asegurara a tus colegas de la región presentes en la Vª Cumbre de las Américas (Trinidad-Tobago, Abril 17-19, 2009) que promovería un “nuevo comienzo” en las relaciones cubano-estadounidenses luego de décadas de hostilidades. Es bien sabido que sus promesas se esfumaron como una niebla matinal, no sólo en relación a Cuba. Así lo comprueban iniciativas clandestinas como la que estamos comentando, las reiteradas y multimillonarias multas aplicadas a empresas extranjeras por el imperdonable delito de comerciar con la Isla y su indiferencia, agravada por tratarse de un Premio Nobel de la Paz, ante el clamor universal que exige la inmediata libertad de los tres héroes cubanos encarcelados en un proceso viciado de irreparable nulidad por luchar en contra del terrorismo. 

Pero no sólo las promesas de campaña se esfumaron en relación a Cuba; también sucedió lo mismo cuando, para poner apenas un par de ejemplos, elevó el presupuesto militar de Estados Unidos por encima de la barrera aparentemente infranqueable del billón de dólares (cuando se toman en cuenta todos los componentes del gasto militar, incluyendo mercenarios, actividades tercerizadas, obras de reconstrucción de lo que el Pentágono destruye y el presupuesto de la ex VET, Administración Nacional de Veteranos, elevada en 1989 a la categoría de Departamento del Poder Ejecutivo Federal). O cuando el Huffington Post confirma, con datos de la Oficina de Periodismo Investigativo, que el pacífico presidente afroamericano lleva exterminados más de 2.400 personas solamente con sus drones, superando ampliamente el record de su no galardonado predecesor.[2] De estas inconsistencias se pueden inferir dos conclusiones: una, que Obama miente y su discurso no guarda relación alguna con sus políticas concretas o, dos, que el ocupante de la Casa Blanca tiene escaso control sobre lo que hace la maquinaria gubernamental norteamericana que respondería a lo que algunos politólogos de ese país llaman “el gobierno secreto”, no electo, permanente de Estados Unidos y que un ex presidente, Dwight Eisenhower denominara “el complejo militar-industrial”. En cualquier caso la inferencia no podría ser más deplorable. [3]

Consultada por AP un portavoz de la USAID dijo que esa agencia y la administración de Obama “están comprometidas a apoyar el deseo del pueblo cubano para determinar libremente su futuro. La USAID trabaja con grupos de jóvenes independientes en Cuba en proyectos de servicios comunitarios, salud pública, las artes y otros… consistentes con programas de democracia en todo el mundo.” En línea con este predicamento Murillo llega a Cuba en Abril del 2010 y se instala en Santa Clara, donde toma contacto con un grupo de jóvenes artistas interesados en música electrónica y la producción de videos. Pero para actuar se necesitaba una cobertura, lo más inocente e inofensiva posible: la FOGI la encontró en la realización de un taller sobre métodos de prevención del VIH, lo cual era, según sus organizadores, la “excusa perfecta”. El cable de la AP afirma que en un informe de seis páginas elevado a Creative Associates Murillo sólo menciona al HIV una sola vez para decir que fue “la excusa perfecta para el tratamiento del tema de fondo”. Más adelante ese informe revela la existencia de otro objetivo: “la generación de una red de voluntarios para la transformación social”.

Tres contingentes de jóvenes fueron a Cuba con este propósito, reclutados en Venezuela, Perú y Costa Rica. Los supuestos turistas recibieron instrucciones de reportarse cada 48 horas y un rudimentario código de seguridad para alertar sobre las condiciones en que se desenvolvía su labor. Si sospechaban que la contrainteligencia cubana estaba tras sus pasos debían enviar un mensaje diciendo “me duele la cabeza”, con lo cual la misión debía ser temporalmente suspendida. “Me intoxiqué y tuve que ir al hospital” significaba que el grupo fue detenido e interrogado y que seguirían en la Isla pero sólo como turistas, y así sucesivamente. En ningún momento estos “turistas”, y mucho menos el jefe del operativo, Murillo, dieron a conocer la responsabilidad de la USAID en la organización y financiamiento del proyecto. Los jóvenes participantes recibían de la FOGI una compensación de 5.41 dólares la hora, aproximadamente la mitad del salario mínimo vigente en Estados Unidos. Fueron enviados para hacer labores de espionaje y conspiración para promover el derrocamiento del gobierno cubano y de ningún modo podían aducir ignorancia de ello. El costo de la operación habida cuenta de lo que se abonaba por su trabajo a los falsos turistas era irrisorio, y si llegaban a ser apresados Washington podía lavarse las manos pues no eran nacionales de Estados Unidos quienes desenvolvieron esas actividades. Es más, su arresto habría creado un irritante entredicho entre Cuba y tres países latinoamericanos.

Una vez hecha pública la noticia la vocera del Departamento de Estado, Jean Psaki, alabó la decisión del gobierno de Estados Unidos de enviar jóvenes latinoamericanos a Cuba en un programa para promover el cambio de régimen en la Isla. Dijo textualmente que “Hay programas en el mundo orientados a desarrollar una sociedad civil más vibrante y capaz, consistente con los programas mundiales de promoción de la democracia (¡es sabido lo que Estados Unidos quiere decir con “democracia”!). Y obviamente este programa estaba en línea con eso”. Por su parte el presidente Barack Obama también salió a defender ese programa –inmoral, clandestino e ilegal- y reconoció que tenía un doble propósito: fortalecer a la “sociedad civil” cubana (otro conveniente eufemismo para no llamar a las cosas por su nombre: sedición) e instruir a los jóvenes cubanos sobre los riesgos del HIV. Es un escándalo que el presidente de un país que se ha arrogado la condición de líder en la lucha por la libertad, la justicia y los derechos humanos haga la apología de una actividad delictiva, que tuvo que ser ocultada ante la ciudadanía que con sus impuestos financia a la USAID para promover el desarrollo y no proyectos sediciosos en terceros países.

Ni Psaki ni Obama pueden desconocer que la legislación de Estados Unidos considera como un crimen federal cualquier acto que “organice, ayude o intente organizar una sociedad, grupo o conjunto de personas que enseñan, promueven o alientan el derrocamiento o destrucción del gobierno.” Es más, el Código Penal estadounidense aclara que “el término ‘organiza’ u ‘organizar’ … incluye el reclutamiento de nuevos miembros, la formación de nuevas unidades, y el reagrupamiento o expansión de las unidades existentes”, y que la penalidad que corresponde aplicar en estos casos es de hasta 20 años de prisión. (U.S. Code § 2385 › Title 18 › Part I › Chapter 115 › § 2385), y el castigo se endurece cuando quien incurre en esas actividades es un extranjero. La liviandad con la cual Obama se refirió a esta operación clandestina, caracterizada como un crimen en Estados Unidos, contrasta con la fuerte reacción que se manifestó en algunos de los más importantes miembros del Congreso, sobresaliendo entre ellos el senador demócrata Patrick Leahy, titular de la comisión de apropiaciones, quien condenó con duros términos la maniobra. “Es peor que irresponsable” porque, según Leahy, “nunca se debería sacrificar el suministro de programas sanitarios o cívicos en favor de objetivos de espionaje”.

Bastaría con imaginar cual sería la reacción Washington si se descubriera que un grupo de jóvenes iraníes, iraquíes y afganos ingresaran como turistas y recorrieran universidades alertando sobre los peligros del HIV y reclutando jóvenes para motivarlos y organizarlos con vistas a derrocar el orden constitucional vigente en Estados Unidos para calibrar la gravedad de lo acontecido en Cuba. Sin embargo, el infame doble rasero del gobierno estadounidense hace que lo que en casa se considere un crimen merecedor de durísimas condenas sea una actividad virtuosa cuando se practica en el exterior. Una muestra más de la descomposición moral de un imperio en decadencia, que no cesa de conspirar para perpetuar a cualquier costo la subordinación de los países que luchan por su dignidad, su emancipación, su libertad.

Notas
1 Ver http://bigstory.ap.org/article/us-sent-latin-youth-undercover-anti-cuba-ploy
2 Cf. http://www.huffingtonpost.com/2014/01/23/obama-drone-program-anniversary_n_4654825.html
3 Hemos examinado in extenso este tema en Atilio A. Boron y Andrea Vlahusic, El lado oscuro del imperio. La violación de los derechos humanos por Estados Unidos (Buenos Aires: Ediciones Luxemburg, 2009)

* Una versión resumida de esta nota fue publicada en Página/12 (Buenos Aires) en su edición del domingo 10 de agosto del 2014 con el título “La sedición interminable”.
Tomado del Blog del Autor en TeleSUTtv

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