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La derecha venezolana y el gobierno de EEUU

lunes, 16 de febrero de 2015
PorFernando Vicente Prieto*

El gobierno bolivariano informó que fueron evitados ataques con un avión militar, articulados en un mismo plan con acciones mediáticas y políticas. Los puntos en la mira incluían el palacio presidencial de Miraflores, el ministerio de Defensa y Telesur. Siete oficiales de la fuerza aérea fueron detenidos en Caracas. También se encuentran implicados dirigentes políticos de la derecha venezolana y altos funcionarios de EEUU.

La fecha elegida, el 12 de febrero. A un año del comienzo de las guarimbas que intentaron el derrocamiento del gobierno bolivariano. El nombre del plan: Operación Jericó. Los detenidos son generales y tenientes de la Aviación, que contaban con financiamiento y dirección de sectores civiles.
La cadena de eventos se activaría con la publicación de un manifiesto en periódicos de circulación nacional, firmado por prominentes figuras de la derecha, ya implicados en #LaSalida. Ese mismo día, un grupo de “jóvenes estudiantes” generararían disturbios en el barrio de la familia de Maduro. 

Esto sería convenientemente difundido por CNN y otras cadenas, preocupadas en instalar la supuesta “ilegitimidad y represión del régimen”. En ese contexto, al menos un avión militar sobrevolaría Caracas y atacaría varios puntos clave, mientras se difundía un pronunciamiento que ya estaba grabado en video y convocaba a la rebelión militar.

​La derecha venezolana y el gobierno de EEUU

El plan, abortado pocas horas antes de su ejecución, se basaba en un programa político muy claro, contenido en la declaración que activaría el golpe. Disolución de los poderes públicos, designación de una nueva directiva de PDVSA, “insertar al país” en los circuitos financieros internacionales, privatizar las empresas básicas, resarcir a los empresarios expropiados por el proceso revolucionario, son algunos de los puntos que orientaban la restauración conservadora, dirigida a borrar los avances sociales de los últimos quince años.

Hasta el momento se sabe que el manifiesto -que convocaría a un “gobierno de transición”- estaba firmada por Antonio Ledezma, Leopoldo López y María Corina Machado, entre otros dirigentes con pasado y presente alineado con los intereses de EEUU y poco apego a la “democracia”. Los tres fueron activos partícipes del revertido golpe de abril de 2002 y el año pasado, los principales convocantes a #LaSalida, que culminó con 43 personas asesinadas, varias de ellas a causa de disparos efectuados por francotiradores expertos.

Además de las caras visibles de siempre, otros altos dirigentes de la Mesa de Unidad Democrática (MUD) aparecen involucrados en graves acusaciones. Según surge de la declaración judicial de uno de los detenidos -el general de división Maximiliano Hernández-, la persona que eligió los “objetivos tácticos” que serían atacados por el avión Tucano es el diputado Julio Borges. Se trata de uno de los principales dirigentes de Primero Justicia, el partido conducido por Henrique Capriles. Según el testimonio, durante enero Borges participó en numerosas reuniones donde se definieron los detalles del plan y en ese contexto eligió los objetivos.

En su denuncia al país, el presidente Nicolás Maduro acusó directamente al gobierno de Estados Unidos de estar financiando, organizando y protegiendo a los actores del intento. Entre otras informaciones, reveló que a los oficiales implicados en los últimos días se les concedió la visa norteamericana, ante la eventualidad de que el plan fracasara.

Pocas horas más tarde, los dirigentes Diosdado Cabello y Jorge Rodríguez señalaron a la Encargada de Negocios de la Embajada de EEUU, Kelly Keiderling, como el principal enlace en el país entre el gobierno norteamericano y los golpistas.

De acuerdo a las declaraciones en sede judicial de José Gustavo Arocha Pérez, otro de los detenidos, se trata de una continuación del plan decidido en la llamada “Fiesta mexicana”. Allí participaron él mismo y el general Ascanio Tovar, junto a organizadores y financistas como Gustavo Tovar Arroyo, Pedro Burelli, Jon Goicoechea y dirigentes de partidos de derecha, entre ellos Freddy Guevara, de Voluntad Popular.

En reuniones posteriores en EEUU, también participó Peter Ackerman, discípulo de Gene Sharp e influyente “asesor” de los planes de EEUU en Siria y en Ucrania.

Burelli, Diego Arria y María Corina Machado mantenían comunicación permanente entre sí y con altos funcionarios del Departamento de Estado, como ya se había conocido durante 2014 mediante la difusión de correos electrónicos.

En las computadoras de los oficiales detenidos se encontraron fotos de los puntos a bombardear, además de fusiles R15, granadas, pistolas y uniformes y teléfonos “que continúan hablando”.

Según se informó, el avión no se activaría desde Venezuela, sino que se utilizaría algún país limítrofe para el despegue. Por esta razón, durante la jornada del jueves el gobierno bolivariano se comunicó de urgencia con el Reino de Holanda -colonizador de las islas caribeñas de Aruba, Curazao y Bonaire, a pocos kilómetros de la costa venezolana- y se intentó comunicar con el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, sin poder lograrlo.

“Necesario es vencer”

“No podemos optar entre vencer o morir. Necesario es vencer”, repitió el presidente Maduro, recordando al patriota José Félix Ribas, artífice de la resistencia al colonialismo español. Con esas palabras, Ribas arengó a las tropas antes de la batalla de la Victoria, uno de los combates decisivos de la gesta independentista, ocurrido el 12 de febrero de 1814.

“En cualquier escenario que venga, tenemos que garantizar la victoria de la revolución, de la Patria, de la independencia”, planteó Maduro. “En cualquier escenario. No puede haber un nuevo 11 de abril (de 2002). El 13 tiene que estar antes”.
Maduro aseguró que buscaba estar “uno o dos pasos antes” de los planes golpistas, pero que ante cualquier eventualidad que implicara su desaparición, el pueblo debía salir a la calle con fuerza a defender la democracia y acelerar la revolución. “Desde mi corazón, si me pasara algo los llamo a decretar un 13 de abril civico militar y responder al golpe de Estado con toda la fuerza popular, y acelerar la Revolución, radicalizarla al más alto nivel. Es una orden que les doy. ¡Vacilar es perder!”.

El 12 de febrero

Mientras se producían nuevas detenciones, pero antes de que los hechos tomaran estado público, movilizaciones de signo opuesto recordaron las guarimbas, iniciadas simbólicamente con el ataque a la sede del Ministerio Público, exactamente un año atrás.

Ante el aniversario, la derecha apareció fragmentada y con escasa convocatoria. En la capital, sus actividades principales fueron una asamblea en la Universidad Central de Venezuela y una débil movilización por el este de la ciudad. Mientras tanto, la juventud chavista se concentró en las principales ciudades en gran número. En Caracas, cientos de miles de jóvenes marcharon atravesando el centro, recordaron a Robert Serra -joven diputado asesinado en 2014 por el paramilitarismo- y manifestaron su compromiso con la Revolución y la defensa de la democracia.
Fuente Notas
*Periodista argentino. Corresponsal en Caracas de Notas – Periodismo Popular y colaborador en otros medios de comunicación. Sus textos y fotografías se han publicado en periódicos, revistas y sitios web de América Latina y Europa.

Respeto a Venezuela, ¡No al golpe de Estado!

sábado, 14 de febrero de 2015

Ante el último atentado contra el orden constitucional en la República Bolivariana de Venezuela, la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad (capítulo México), pronuncia su más enérgico rechazo a las acciones de los sectores golpistas de la derecha venezolana, apoyadas plenamente por Estados Unidos.

Reafirmamos nuestra solidaridad con el Presidente Nicolás Maduro y el pueblo venezolano. Invitamos a la oposición a que respete la Constitución, canalice sus propuestas por la vía electoral, y entienda de una vez que en Venezuela no hay retorno en la construcción de una sociedad justa, libre y democrática.

Demandamos a Estados Unidos que cese en su intento por derrocar a la Revolución Bolivariana y que se dé cuenta que América Latina y el Caribe no es ya su patio trasero, que existen pueblos y gobiernos que han dicho basta a su tradicional política hegemónica e intervencionista.

Convocamos a la solidaridad internacional. No sólo están en riesgo los grandes logros sociales y la democracia participativa bolivarianas, sino la propia estabilidad regional y la perdurabilidad de mecanismos de integración como ALBA, UNASUR, CELAC y MERCOSUR, legado del comandante Chávez.

Como la CELAC y UNASUR, exigimos respeto para Venezuela y sus autoridades legítimamente establecidas, y llamamos a las naciones del mundo a condenar los nuevos atropellos y a apoyar el orden constitucional en la patria de Bolívar.

Venezuela no está sola, Venezuela se respeta.

REDH (Capítulo México)

Fuente REDH-Cuba

El atentado golpista descubierto en Venezuela pretendía asesinar a Nicolás Maduro

viernes, 13 de febrero de 2015



El Presidente denunció la implicancia y financiación desde EEUU para que los golpistas actuaran en estos días en que se recuerdan las guarimbas violentas del 2014

El Presidente informó que se adelantan las investigaciones para detener a todas las personas involucradas en las acciones violentas contra Venezuela.
 
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció este jueves que fue desmantelado un atentado golpista contra la nación suramericana. 

Durante la entrega de obras públicas en Caracas (capital venezolana) el mandatario explicó a la nación que se trata de un intento violento contra el Gobierno venezolano. 

“Buscaban utilizar a un grupo de oficiales de la aviación militar para provocar un hecho violento, un ataque, un coletazo del golpe de Estado”, dijo.

Dio a conocer que “el grupo de oficiales fue financiado desde Miami (EE.UU.) y tenía orquestado grabar un video este 12 y 13 de febrero en los actos del Día de la Juventud, levantar un avión Tucano y atacar el Palacio de Miraflores o el lugar donde yo participara en una de estas manifestaciones”, dijo

“Quiero darle las gracias a los oficiales jóvenes, a los organismos de inteligencia porque le pudimos hacer seguimiento a esta intentona golpista contra nuestro país”, apuntó.


Al tiempo sostuvo que “los grupos fascistas que promueven planes golpistas contra la Revolución Bolivariana serán derrotados por la conciencia y la movilización popular de nuestra gente”,  refirió el mandatario.

Más temprano, el presidente de la Asamblea Nacional (AN) de Venezuela, Diosdado Cabello, informó que los cuerpos de seguridad detuvieron a un individuo que pretendía ejecutar un plan desestabilizador contra el Gobierno de Nicolás Maduro. 

Cabello explicó que el ciudadano identificado como  Álvaro Jesús Carmona Rodríguez pretendía activar su plan magnicida durante una actividad en la que participaría el presidente venezolano en la ciudad de Valencia, estado Carabobo (centro).  

 A un año de los hechos violentos que inició la derecha golpista contra el Gobierno de Presidente Maduro los venezolanos continúan respaldando el proyecto de país diseñado por el Líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez.   

ASÍ IBA A DESARROLLARSE EL GOLPE ULTRADERECHISTA
 
En transmisión para VTV, el Mandatario expuso que el plan consistía en artillar un Avión Tucano y bombardear el Palacio de Miraflores o los eventos públicos donde participara.

La orden para poner en marcha el magnicidio -dijo- era la publicación de un programa de gobierno, con su propio gabinete de transición, en un diario de circulación nacional.

Apuntó que oficiales y civiles que participaron en la elaboración de este intento golpista fueron aprehendidos entre la madrugada del miércoles y el transcurso de este jueves. Además, se procedió a la búsqueda para capturar a los otros autores intelectuales.

Entre los mecanismos previos, se encontraba la grabación y difusión con un mensaje que pronunciaría el General Oswaldo Hernández, quien se encuentra detenido en la cárcel de La Pica, Maturín. Sin embargo, la intervención de los cuerpos de inteligencia permitió detener la operación.

“A ese general le dieron la tarea de contactar otros (...) Ya declaró quién le dio el dinero, quién trazó el mapa de los objetivos a ser bombardeados”, apuntó el Jefe de Estado, mientras aseveró al unísono habían trazado la destrucción de Telesur, Ministerio para la Defensa, entre otros entes públicos.

Pidió al presidente de la Asamblea Nacional (AN), Diosdado Cabello, dar detalles sobre intento de magnicidio. “Estamos desmantelando al resto a este intento de atentado golpista contra el pueblo y la democracia”, añadió.
12 DE FEBRERO  2015
Lista de correo diariodeurgencia de Resumen Latinoamericano

Sospechas de magnicidio apuntan al Norte

lunes, 1 de abril de 2013
Por Manuel E. Yepe*

A pocas horas del fallecimiento del presidente venezolano Hugo Chávez en Venezuela, grupos defensores de los derechos civiles de Estados Unidos y otros países señalaron a la CIA, el Departamento de Estado y la Agencia de Inteligencia de la Defensa estadounidense como presuntos implicados en el acontecimiento y formularon demandas a agencias federales para recabar información sobre planes para envenenar o de otra manera asesinar al líder venezolano.

Al amparo de la Ley de Libertad de Información (Freedom of Information Act, o FOIA), la Sociedad del Fondo por la Justicia Civil(Partnership for Civil Justice Fund), la coalición ANSWER (Act Now to Stop War and End Racism -Actuar Ahora para Detener la Guerra y Eliminar el Racismo) y el periódico francés Libération presentaron una demanda a este fin ante tribunales estadounidenses.

La demanda recababa la búsqueda en todos los archivos y documentos, incluyendo correos electrónicos, cartas, cables y otros mensajes, memorandos, notas, minutas, fotografías, grabaciones de audio, grabaciones de video, evaluaciones de inteligencia y otros datos e información relativa a planes para envenenar o de otra forma asesinar al Presidente de Venezuela, Hugo Chávez quien acababa de fallecer.

Los demandantes declaraban actuar guiados por el notorio historial en materia de encubrimiento de atentados de asesinato de dirigentes extranjeros del gobierno estadounidense. Actuaban también a la luz de la reciente exhumación del cadáver del líder palestino Yasser Arafat para determinar si su muerte fue causada por envenenamiento y los posteriores reportes de prensa acerca del hallazgo por el Instituto de Radiofísica, que procesó los datos de niveles anormales de polonio-210 en sus efectos personales.

Argumentaban los demandantes que el público tenía urgente necesidad de información subyacente respecto a cualquier esfuerzo por asesinar al Presidente de Venezuela, incluyendo cualquier conocimiento que el gobierno estadounidense tenga o haya tenido en relación con tales macabros propósitos, y en particular cualquier participación suya en ellos.

Por su parte, según múltiples fuentes mediáticas, el gobierno venezolano lleva a cabo una profunda investigación acerca de las circunstancias de la enfermedad que causó la muerte al Presidente Hugo Chávez, en especial para saber si éste fue envenenado o deliberadamente expuesto a elementos causantes de cáncer.

El método de asesinar adversarios se ha convertido en práctica usual del gobierno de Estados Unidos. Tanto, que parece ser su propósito insensibilizar a la opinión pública mundial acerca del magnicidio como delito de lesa humanidad mediante la reiteración de noticias al respecto convenientemente manipuladas por los medios corporativos bajo su control o influencia.

Aunque se conoce de ejecuciones extraterritoriales sin juicio por parte del gobierno estadounidense en países desarrollados, la mayor parte de éstas se llevan a cabo en naciones del Tercer Mundo, generalmente con la anuencia de gobiernos serviles cómplices. Otras, mediante pago a bandas delincuenciales.

Cuando se trata de adversarios poderosos que fueron sus cómplices en asuntos muy graves y dejan de serles útiles, suelen actuar directamente usando sus enormes recursos de todo tipo para evitar testimonios embarazosos. Comienzan con la demonización del objetivo en la prensa local, regional y global -vinculándolos a  notorios delitos del pasado que antes parecían ignorar- y pueden terminar con complejas operaciones especiales como las del asesinato de Rafael Leónidas Trujillo, en la República Dominicana, o el de Osama bin Laden, en Paquistán.

Cuando es su adversario un Jefe de Estado inconveniente que no pueden remover por los métodos habituales del golpe de Estado o brindando apoyo económico suficiente a la oposición, debido a que el objetivo disfruta de una clara legitimidad popular en su país, suelen llegar a aplicar mecanismos tan extremos de guerra irregular como los que han aplicado contra Cuba por casi 55 años o los que llevan a cabo para quebrar la voluntad independentista del pueblo venezolano, contra el que infructuosamente han ensayado tácticas y estrategias de todo tipo.

Es esa la razón básica por la que tanta gente en el mundo sospecha que la muerte del Presidente Hugo Chávez pudo haber sido inducida por los servicios de inteligencia estadounidenses, o por el de alguna otra nación por encargo de éstos.

Los venezolanos parecen dispuestos, en cualquier caso, a dar respuesta a las agresiones contra su proceso revolucionario en los comicios que tendrán lugar el 14 de abril próximo para elegir al continuador de la revolución bolivariana o al llamado a liquidar sus logros y su futuro socialista e independiente.

Abril de 2013

*Abogado, periodista, economista y politólogo. Profesor adjunto del Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI). Entre otros importantes cargos, fungió como Director Nacional fundador del Sistema de Información Tecnológica (TIPS) del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Cuba y Secretario del Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos.

Uno de los dos francotiradores es el mercenario que apresamos...

sábado, 25 de agosto de 2012
Podríamos dudar nosotros, los cubanos, de esto que afirma Raúl Bracho? ¿Cómo, si hasta 2006 se contaban en 638 los intentos de asesinato contra nuestro Comandante en Jefe? Muy alerta, Venezuela Bolivariana!!




Uno de los dos francotiradores es el mercenario que apresamos, el otro entró y está apuntando a Chávez
Por Raúl Bracho

Uno de los dos francotiradores es el mercenario que apresamos, el otro entró y está apuntando a Chávez. Atrapamos al que mide el viento, el que dispara entró a Venezuela. El magnicidio está en marcha.

En el ejercicio de mi oficio como conspiranoico, debo hablar tan claro como acostumbro: el mercenario que atrapó el gobierno de Venezuela entrando por Cúcuta, era un francotirador. Nunca hay un francotirador, siempre son dos: el que mide el viento y escoge el sitio y el momento de matar y el otro que simplemente dispara.

Atrapamos al que mide el viento, el que dispara entró a Venezuela. El magnicidio está en marcha. Aunque aparezca su esposa diciendo que es un pobre narcotraficante de poca monta evadido de la cárcel de La Ceja, llamado Eduardo Acosta. Si el señor Acosta estaba huyendo de prisión: ¿Cómo tiene un pasaporte con tantas marcas de países donde el imperio a contratado sicarios francotiradores?

Estudiando las teorías de magnicidios y de francotiradores, entendí muy bien esta situación que mediáticamente anunció al país que atrapamos a un mercenario que venía con un pasaporte lleno de sellos migratorios por países donde el imperio a realizado golpes de estado, un marine creo que dominicano a quien se mantiene detenido. Se me prenden mis alarmas terroristas y comienzo a ficcionar: este que atrapamos es el que mide el viento, el otro ya está dentro, el que dispara está esperando el relevo que designe el mismo imperio, estamos en riesgo de que Hugo Rafael Chávez sea asesinado por él este próximo 8 de Octubre.

¿Medir el viento? Pregunté a quien vino a pedirme que escribiera este tema. ¡Sí!

Nunca hay “un francotirador”, hay dos: uno dispara, pero el otro es el que monta la operación. Uno entrenado para acertar tan delicada operación como es no fallar un disparo a mil metros de distancia, reservado y silencioso, militar frustrado convertido en sicario y el otro que hace el trabajo de campo: escoger el lugar desde donde se dispara, el momento en que se dispara y la medición de estos detalles que desconocía: el viento que sopla que puede desviar la bala mercenaria, el momento de disparar entre los dos latidos del francotirador como para que ni su corazón distraiga la intención asesina que les están pagando. Ese que atrapamos es el medidor del viento y el que llamaría por su celular al otro, al que disparará a Chávez para decirle el momento de hacerlo. Gente de la mossad, o de Uribe Vélez y sus paramilitares, seguramente.

Le dispararán probablemente una vez que sea imposible llamar a un golpe de estado por fraude, un día después de los resultados, quizá cuando salga a plaza pública a celebrar con el pueblo.

Ese soldado gringo, el mariner que atrapamos entrando a Venezuela era el segundo francotirador, el venía a medir el viento, a escoger la azotea del edificio en el centro de Caracas desde donde su par debería disparar, a entrenar a los distractores, a crear la estrategia del magnicidio contra nuestro comandante Chávez. Lo atrapamos, pero ¿y dónde está el otro? El ya está en Venezuela, quizá esperando que el pentágono designe al nuevo medidor de vientos.

Matar a Chávez es la solución inequívoca para quienes nunca podrán someterlo ni política ni electoralmente. Esta escrito con negritas en el guión perverso de los fascistas y el que dispara debe estar durmiendo plácidamente en cualquier hotel del centro de la ciudad esperando que le asignen al que dirija la operación, sobran a pesar de lo exquisito del trabajo encomendado. Trataron de hacerlo con Fidel y nunca lo asesinaron. Hay que encender las alertas entonces, a Chávez tampoco podrán matarlo.

Estamos en una posición débil porque el asesino duerme en Caracas y no sabemos quién es ni donde está, pero ya entró a Venezuela. Chávez debe ser protegido. Dicen que no podrán matarlo y que caerá un guardaespaldas. Chávez iracundo declarará estado de sitio un día después de la victoria. ¡Qué vaina!

Es mi deber seguir alertando situaciones de riesgo, es mi deber proteger a mi Comandante, es mi deber y lo cumplo así se me acuse de paranoico. Ya mis alertas sobre las intenciones de la oposición de declarar el fraude tres horas antes llegaron a la boca de Chávez, eso me hace saber que tiene sentido mi trabajo. Prevenir y alertar. Imaginar y suponer, inventar escenarios insólitos y denunciarlos es deber de todas y todos.

Aquí no se pierde esta revolución y menos por pendejos. Así que aquí dejo escrita esta profecía maldita que debemos detener. Aquí mi alerta para salvar a nuestro líder. Que nos cuidemos hasta después de la gran victoria que obtendremos. Ya no podrán ni siquiera intentar un golpe cuando su propia gente se sabe derrotada, solo les quedará el magnicidio y eso menos que nada podrá ocurrir.

Adelante comandante. Viviremos y venceremos, a vencer, a vencer, a vencer!!!!!

FuenteKaos en la red

Imagen agregada RCBáez

Los que sabían que Kennedy sería asesinado en Dallas

martes, 24 de abril de 2012

George H. W. Bush y Richard Nixon estaban en Dallas el día del asesinato de John F. Kennedy (JFK), un año después de la Crisis de los cohetes. Sin embargo lo niegan o "no recuerdan."... Pero Paul Kangas y otros investigadores han revelado evidencias de que ambos estaban en esa ciudad de Texas aquel día. Y que conocían del magnicidio...

Por Gabriel Molina -George H. W. Bush y Richard Nixon estaban en Dallas el día del asesinato de John F. Kennedy (JFK), un año después de la Crisis de los cohetes. Sin embargo lo niegan o “no recuerdan.”

Brian Latell, alto oficial de la CIA, publicó en estos días el libro The Castro secrets, para dar pie en el Miami Herald a un insidioso título de Glenn Garvin ¿Sabía Castro que iban a matar a Kennedy? Medios como Life y Le Monde Magazine lo reproducen.

Ni Latell ni Garvin preguntaron dónde estaban Nixon y Bush el 22 de noviembre de 1963. Otros sí lo han hecho y ambos políticos contestaron que no recuerdan. Pero Paul Kangas y otros investigadores han revelado evidencias de que ambos estaban en esa ciudad de Texas aquel día. Y que conocían del magnicidio.

Una de las evidencias es un memorándum de Edgar Hoover, director del FBI, donde se revela que George Bush, oficial de la CIA, informó el 23 de noviembre de 1963 cómo estaban reaccionando contra Kennedy los exiliados cubanos. Bush alegó que era otro oficial con el mismo nombre, pero dejó la impresión de que el FBI sabía lo que estaba diciendo. Fletcher Prouty, exoficial de enlace de la CIA, declaró que Bush —ya alto oficial de la agencia en 1960 aunque también lo negaba— tuvo a su cargo la organización de la invasión de Bahía de Cochinos y se ocupó de reclutar los cubanos después sospechosos para el Comité investigador del Congreso de Estados Unidos por el asesinato de JFK.


Carl Freund, del diario Dallas Morning News, entrevistó a Nixon el propio día del magnicidio. El autor intelectual del famoso Watergate aseguró allí que Kennedy excluiría a Lyndon Johnson como Vice de la candidatura en 1964 y arremetió contra el Presidente por las demostraciones raciales: “ofreció más de lo que puede realizar”, dijo. El diario agregó que Nixon asistía allí a una reunión de la compañía Pepsi Cola y se hospedó en el hotel Baker. The Dallas Times Herald publicó la víspera del magnicidio una foto tomada en Dallas de Nixon y Donald Kendall, presidente de la Pepsi Cola. Ante las pruebas documentales, Nixon admitió que estuvo allí invitado por Kendall. Kangas refuta que Nixon haya abandonado esa ciudad antes, pues “los documentos del Aeropuerto muestran que se marchó después del asesinato”. (1)

En 1991, el agente CIA Chauncey Holt dijo a la revista Newsweek que Kendall era considerado por la agencia como sus ojos y oídos en el Caribe. La CIA es la clave de esa estrecha relación entre el empresario y el político. En Cuba, la Pepsi tenía una fábrica y una plantación que fueron nacionalizadas.


La película Zapruder
El investigador Carl Oglesby ubica a Nixon junto al vicepresidente Johnson en una fiesta en Dallas la víspera del crimen, conceptuada como coordinación final del magnicidio. En círculos del gobierno y de íntimos de los Kennedy se conocían en 1963 los crecientes enfrentamientos con Johnson. Se aseguraba que iban a denunciar sus corruptas conexiones y dejarlo fuera de la candidatura para los comicios de 1964. Se hablaba también de procesarlo.

El libro El último testigo recoge las confesiones de Billie Sol Estes, un millonario financiero ligado al político texano, sancionado por los tribunales después de ser investigado por Robert Kennedy, entonces Fiscal General. Estes dijo que Johnson le obligó a silenciar los negocios sucios que hacía para ambos. “Según Madeleine Brown, íntima amiga de Johnson, el Vicepresidente asistió con ella el 21 de noviembre a la soirée privada en casa de Clint Murchinson, magnate petrolero de Dallas, donde pronunció una frase enigmática: ‘A partir de mañana esos malditos Kennedy no serán más un problema’”. (2)

Oglesby denuncia en The Yankee Cowboy War la presencia en esa fiesta, además de Johnson y Nixon, de J. Edgar Hoover, director del FBI; Allen Dulles, exdirector de la CIA; el millonario petrolero H.L. Hunt; John Connally, exgobernador de Texas; el general Charles Cabell y su hermano Earl, personajes que odiaban a JFK.
El Presidente había cesanteado el 1ro. de febrero de 1962 a Cabell como subdirector de la CIA. El general había tratado de obligar a Kennedy el 19 de abril de 1961 a autorizar el empleo de los cazas de un portaviones estacionado cerca de Cuba que, según él, podían cambiar el curso de la invasión de Girón en unos minutos. Los jefes del Pentágono, encabezados por Lemnitzer y Walker y los de la CIA, en especial Dulles y Cabell, prácticamente se insubordinaron y siguieron tratando de provocar una intervención militar directa contra Cuba. Por esas razones fue muy sospechosa la decisión del hermano del general Cabell, quien en su condición de alcalde de Dallas desvió el tránsito de la caravana del Presidente, que venía por la calle Mayor hacia el centro de la Plaza Dealey para seguir hacia la autopista Stemmons, como estaba previsto en el plan original. “En la calle Mayor, continuando por el prado abierto no hubieran podido alcanzarle (los disparos)… en el último momento cambiaron la ruta prevista del presidente de Estados Unidos para hacerla pasar por donde está el almacén”. (3) Por ese cambio que introdujo Cabell, doblaron hacia abajo en la calle Houston para hacer un giro de 120 grados que obligó a reducir la velocidad hasta unos 15 kilómetros por hora y tomar hacia la calle Elm, donde se encuentra el almacén y un montículo de hierba. Este dramático giro facilitó la tarea a los asesinos de Kennedy allí emboscados.

Latell y Garvin debieron formular esa pregunta sobre todo a George H. W. Bush, uno de los pocos sospechosos sobrevivientes del crimen. La infatigable labor de los investigadores ha dado lugar a nuevos hallazgos que involucran en el complot del magnicidio a Nixon y también a Lyndon Johnson, sustituto de JFK, la persona más beneficiada con el asesinato.
Bush, Reagan, Carter, Ford, Nixon
Bush, Reagan, Carter, Ford, Nixon
Tras el asesinato de Robert Kennedy en 1968, Nixon fue elegido Presidente y continuó con sus tretas que le ganaron el mote de Dirty Dick (Ricardito el sucio). Un grupo de agentes y oficiales de la CIA, disfrazados de plomeros, se introdujeron, por encargo de Nixon, en el local del partido demócrata en el edificio Watergate, enclavado en Washington. En principio se pensó que el objetivo era buscar información para perjudicar a George McGovern, quien aspiraba a la presidencia, pero en realidad el asunto era mucho más grave y sucio. El 23 de junio de 1972 el Presidente Nixon trataba de atajar la investigación del Watergate a cargo de oficiales del FBI como Mark Felt, quien recientemente resultó ser “Garganta Profunda”, el informante secreto del diario The Washington Post, que contribuyó a esclarecer los hechos.

En los primeros días del escándalo, Nixon hizo que su ayudante John Ehrlichman llamase a la Casa Blanca a Patrick Gray, director del FBI en sustitución de Edgar Hoover y le advirtiese que seis files escritos por Hunt en poder del FBI eran dinamita política y no deberían ver la luz del día. Gray se llevó los seis files a su casa y los quemó. Eso mismo hizo John Dean, consejero del presidente, con el diario de Hunt. Pero las grabaciones de los diálogos en la Casa Blanca, revelaban la causa del desvelo de Nixon por la detención de Hunt y el resto de los implicados. Trataba de esconder que la operación expondría la conexión con el asesinato de Kennedy y accedió a que entregasen a Hunt un millón de dólares. Temeroso por las posibles consecuencias de la trampa, Nixon exigía a su jefe de personal, H.R. Haldeman, presionar a sus compinches de la CIA George Bush, Richard Helms y Vernon Walters: “Mira, el problema es que esto abrirá el agujero completo de la Bahía de Cochinos”. (4) “Nosotros protegimos a Helms en un montón de cosas —expresaba Nixon—. Bush hará cualquier cosa por nuestra causa”. (5)

La apasionada agitación con que reaccionó Helms, gritando que no tenía nada que ver con la Bahía de Cochinos, llenó de asombro a Haldeman. El hombre de confianza del Presidente realizó la tarea encomendada, pero el escándalo había avanzado demasiado por las revelaciones de las grabaciones en La Casa Blanca y se vio obligado a informar a Nixon que ya no podían hacer nada.

En su posterior libro Los Fines del Poder, Haldeman confiesa que Nixon siempre que se refería al magnicidio lo disfrazaba como el asunto de la Bahía de Cochinos. Las grabaciones están llenas de esas referencias. Uno de los ladrones disfrazados de plomeros, Frank Sturgis, confesó cinco años después cuál era la motivación tan poderosa que inquietaba a Nixon: “la razón para penetrar en el hotel Watergate era las fotos sobre nuestro papel cuando el asesinato de Kennedy”. (6) Los “plomeros”, todos oficiales y agentes de la CIA, eran E. Howard Hunt, quien encabezaba el grupo; James W. McCord Jr. y los cubanos Virgilio R. González, Bernard L. Barker y Eugenio Martínez, participaron de un modo u otro en la invasión por Girón. Y salvo McCord, fueron investigados por el magnicidio.

En sus memorias, Espía Americano, Hunt manifiesta que William Harvey, colocado por la CIA a la cabeza de la Fuerza de Tarea W, a fin de dirigir los complots para asesinar a Fidel, pudo haber jugado con David Morales, el más reconocido asesino dentro de la CIA, el rol principal en organizar el asesinato de Kennedy. En el año 2004 Hunt dictó otras revelaciones en un video a su hijo St. John, quien se lo había pedido cuando sintió cercano el deceso de su padre por un cáncer. Hunt manifestó que Frank Sturgis, uno de los “plomeros” de Watergate, lo invitó a una reunión clandestina de la CIA en la cual estaba presente Morales y discutieron sobre el gran evento, que después supo era un complot para asesinar a Kennedy. Hunt admitió crípticamente que participó, pero “como un jugador de reemplazo”, pues tenía reparos.

El diario Nuevo Herald, al comentar el libro de Latell, trató de exonerar a la CIA y los grupos mafiosos y otros intereses espúreos por la invasión de 1961, la Crisis de los cohetes en 1962 y el asesinato de Kennedy, acontecimientos ligados como vasos comunicantes.

La tesis principal de Latell es la del asesino único: Lee Harvey Oswald, ligado a Cuba. Este fue precisamente la primera prueba de que hubo una conspiración oficial. Ese complot merece otro análisis.

Notas
(1) The Realist No.117, verano de 1991, p.7.
(2) William Reymond. JFK, Le dernier temoin. Editions Flammarion. París. 2003. pp 259
(3) Jim Garrison. JFK Tras la pista de los asesinos Ediciones B S.A. Barcelona1992, p. 145
(4) Stanley I. Kutler (ed.) Abuse of Power Simon and Schuster, New York. 1997), pp. 67-69
(5) San Francisco Chronicle, mayo 7 de 1977.
(6) Ibid.


 
Tomado de @uto-HERMES Selección de Información Referativa y Factográfica
Con la tecnología de Blogger.
 

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