Buscar en este blog

Mostrando entradas con la etiqueta CIA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CIA. Mostrar todas las entradas

La Guerra Fría cultural: intelectuales al servicio de la CIA

martes, 17 de febrero de 2015
Por Ernesto Carmona*

Las 600 páginas de "La CIA y la Guerra Fría cultural", de Frances Stonor Saunders, recorren los millonarios esfuerzos de EE.UU. por imponerse sobre la cultura y el arte del campo socialista. 

Saunders caracteriza la Guerra Fría como la lucha por el control de las mentes entre los dos bloques políticos -socialismo versus capitalismo- que se confrontaron hasta fines de los 80. La eficacia del lavado de cerebro implementado por la CIA explicaría la sumisión europea de hoy a la política imperial de George W. Bush. 

“...Y la verdad os hará libres (Juan 8:32)” reza en las paredes de la CIA en Langley, Virginia. Sin embargo, la agencia elevó el embuste a la categoría de ideario filosófico. Acuñó la doctrina de “la mentira necesaria”, puso los dólares y aportó la retórica sobre “libertad” y “cultura”. 

Esta prédica libertaria inundó Europa y América Latina mientras EE.UU. aún aplicaba el apartheid y experimentaba fármacos de “control mental” en pacientes siquiátricos. En esos años, el FBI llevó a la silla eléctrica a Ethel y Julius Rosenberg, en un juicio amañado mientras el macarthismo arruinaba la vida de miles de ciudadanos acusados de pro comunistas. 

La CIA sostenía que la Unión Soviética perseguía a los artistas e intelectuales disidentes, justo cuando en EE.UU. ocurría lo mismo bajo el imperio de la delación y la caza de brujas. El pasado que abordó la escritora es prácticamente igual al presente. Sólo que ahora el “comunismo” tiene como sustituto al “terrorismo”. 

El Congreso por la Libertad de la Cultura (CLC) fue el instrumento central de la operación ideológica de la CIA, constituido como una organización asentada en París con apoyo de los servicios de inteligencia francés y británico. Washington “pagó la música”… sin fijarse en gastos. Entre crímenes y golpes de Estado, la CIA se dio tiempo para funcionar también como ministerio de la Cultura. 

SARTRE NO SE CONTAGIÓ 
La revista Encounter -Encuentro- fue el “acorazado insignia” de esta operación. O más bien el transatlántico de lujo del Congreso norteamericano, porque pagó viajes, hoteles, becas, artículos, ediciones, conciertos y exposiciones. Pocos artistas e intelectuales se resistieron a aparecer en las 50 revistas “culturales” de la CIA y el CLC, a publicar sus libros en grandes tiradas, a que sus piezas musicales fueran ejecutadas por la Sinfónica de Boston o que sus obras fueran mostradas en exposiciones itinerantes del Museo de Arte Moderno de Nueva York. 

La CIA embaucó o utilizó a sabiendas a la intelectualidad europea y latinoamericana durante más de dos décadas. Cuando The New York Times destapó la olla, en mayo de 1967, todos dijeron “yo no sabía”. Encounter se hundió ese mismo año, lentamente, como el Titanic, pero... en 1996 fue reflotada en España como Encuentro. 

Excepto Jean Paul Sartre, Albert Camus y otros pocos, la Europa pensante cayó en las redes de la fachada cultural de la CIA, urdida por el agente Michael Josselson. La intelectualidad se mostró dispuesta a ingerir el discurso de “libertad cultural” y a repeler todo lo que oliera a Unión Soviética. Especial mención merece en este libro el "anarquista" inglés George Orwell, que fungió como activo militante reclutando a intelectuales que dudaban de ingresar a esta mafia. 

Desde el filósofo pacifista británico Bertrand Russell al ideólogo demócrata cristiano Jacques Maritain, las mentes más brillantes del Viejo Mundo se pusieron al servicio de EE.UU. La cruzada cultural fue financiada con partidas secretas del Plan Marshall y dinero lavado por la CIA a través de una docena de fundaciones estadounidenses. 

Bertrand Russell presidió la telaraña del CLC internacional. Dimitió cuatro veces, hasta que en 1956 se alejó para siempre. El centro en París tuvo también sucursales en otros países de Europa, América Latina y en India, además del American Committee for Cultural Freedom, que se disolvió en Nueva York en 1957, tras grandes pleitos internos entre “duros” y “blandos”. 

El CLC acogió como directivos, participantes activos o simpatizantes a Igor Stravinsky, Benedetto Croce, T.S. Elliot, Karl Jaspers, André Malraux, Ignacio Silone, Jean Cocteau, Isaiah Berlin, Ezra Pound, Claude Debussy, Laurence Oliver, Salvador de Madariaga y muchos otros. El líder del CLC en Chile fue Jaime Castillo Velasco, ideólogo de la DC y valiente defensor de derechos humanos durante la dictadura. 

Cuando el CLC se constituyó en Berlín, en 1950, la CIA pagó los gastos de 200 delegados y 4.000 asistentes recibidos por el alcalde Ernest Reuter, un ex comunista que conoció a Lenin. Entre otros acudieron Arthur Koestler, Arthur Schlesinger Jr. (después asesor de J.F. Kennedy), Sydney Hook (ex izquierdista radical), James T. Farrel, Tennessee Williams, el actor Robert Montgomery, David Lilienthal (jefe de la Comisión de Energía Atómica de EE.UU.), Sol Levitas (editor de New Leader), George Schuyler (editor del Pittsburg Courier) y el periodista negro Max Yergan. La presencia de “gente de color” contrarrestaba las críticas europeas a la segregación racial. 

También participaron los británicos Hugh Trevor-Roper (que resultó crítico y desde el principio sospechó la injerencia de la CIA), Julian Amery, A.J. Ayer, Herbert Read, Harold Davis, Christopher Hollis, Peter de Mendelssohn. Desde Francia llegaron Malraux, Jules Romain, Raymond Aron, David Rousset, Rèmy Roure, Ander Phillip, Claude Mauriac y George Altman. De Italia, Ignacio Silone, Guido Piovene, Altiero Spinelli, Franco Lombardi, Muzzio Mazzochi y Bonaventura Tecchi. 

En el festival Berliner Festwochen, convocado en 1964 por el alcalde de Berlín, Willy Brand, el CLC financió la participación de Günther Grass, Jorge Luis Borges, Langston Hughes, Roger Caillois, Woly Soyinka, Cleant Brooks, Robie Macauley, Robert Penn, Warren James Merrill, John Thompson, Ted Hughes, Herbert Read, Peter Russel, Stephen Spender, Pierre Emmanuel, Derek Walcott y muchos más, entre ellos Keith Botsford, encargado de la CIA-CLC para América Latina. 

La Fundación Fairfield fue la principal tapadera de la CIA para encubrir los gastos. En el rubro “Viajes y estudios” hubo una multitud de beneficiarios, entre otros Mary McCarthy, el pintor chileno Víctor Sánchez Orgaz, el poeta Derek Walcott, Patricia Blake, Margerita Buber-Neumann, Lionel Trilling y Alfred Sherman, colaborador de The Spectator. 

Los líderes del Comité Americano fueron Hook, Irving Kristol -después ferviente partidario de Reagan- y Sol Stein, un trío de ex izquierdistas. Entre los “blandos” figuraron Schlesinger, Koestler, Reinhold Niebuhr, Henry Luce, dueño de Time-Life, James T. Farrel, Richard Rovere, de The New Yorker, Norman Thomas, ex presidente del Partido Socialista y candidato a la Casa Blanca en seis ocasiones, y Phillip Rahv, director de Partisan Review. 

El CLC prefirió a intelectuales de Izquierda no comunistas o, al menos, a anticomunistas moderados tipo Bertrand Russell. Pero en Nueva York se impusieron los “duros”, como Lionel y Diana Trilling, y la conexión sionista de Jason Epstein, James Burnham, Arnold Beichmann, Peter Viereck, Clement Greenberg, Elliot Cohen, director de Commentary, y los izquierdistas Mark Rothko y Adolph Gottlieb. Pocos escritores y artistas de EEUU desoyeron los llamados del CLC, entre otros Arthur Miller, Norman Mailer, Erskine Caldwell, Upton Sinclair, Howard Fast, Ben Shahn, Ad Reinhart, Paul Robeson, George Padmore y John Steinbeck, quien después sucumbió, al final de su vida, apoyando la guerra en Vietnam.

LA CIA PAGÓ LA MÚSICA 
EE.UU. estimó que la música calaba la mente y la sensibilidad europeas más rápido que otras artes. Por eso, el lavado de cerebro comenzó con grandes conciertos, organizados por el agente Nicolás Nabokov, un mediocre y frustrado compositor ruso -primo del autor de Lolita-, quien organizó conciertos y festivales reclutando músicos alemanes, sin asco por su pasado nazi. Bien pagados, actuaron la Sinfónica de Boston y la soprano negra Leontine Pryce. Yehudi Menuhin, su maestro rumano Georges Enesco y los ex nazis Herbert Von Karajan y Wilhelm Furtwängler que recibieron becas y dinero. 

Desde su primer festival musical de 1951, Nabokov consiguió obras o actuaciones de Igor Stravinsky, Aaron Copland, Samuel Barber, del New York City Ballet, la Boston Simphony Orchestra, James T. Farell, W.H. Auden, Gertrude Stein, Virgil Thompson, Allen Tate, Glenway Westcott, la participación del Museo de Arte Moderno de Nueva York y de muchos otros. 

Tampoco negaron su colaboración Cocteau, Malraux, De Madariaga, Oliver, William Walton, Benjamin Britten, la Opera de Viena, la Opera del Covent Garden, la Trouppe Balanchine, Czeslaw Milosz, Ignacio Silone, Denis de Rougemont y Guido Piovene. El elenco de setenta artistas negros de la ópera Porgy and Bess hizo presentaciones por casi diez años. También actuaron Dizzy Gillespie, Marian Anderson, William Walfield, y multitud de artistas seleccionados por un comité secreto de presentaciones culturales coordinado con el Departamento de Estado. 

PROMOCIÓN DEL LIBRO Y LA LECTURA 
La CIA no descuidó los libros. Publicó millones de ejemplares además de lanzar tras “la cortina de hierro” miles de biblias. “Los libros son diferentes a todos los demás medios de propaganda -escribió uno de los jefes del Equipo de Acciones Encubiertas de la CIA-, fundamentalmente porque un solo libro puede cambiar de manera significativa las ideas y la actitud del lector hasta un grado que no se puede comparar con el efecto de los demás medios, (por lo que) la publicación de libros es el arma de propaganda estratégica (de largo alcance) más importante”. 

“Hacer que se publiquen o distribuyan libros en el extranjero sin que aparezca la influencia de EE.UU., subvencionando de forma encubierta a las publicaciones extranjeras o a los libreros” fue un objetivo de la CIA. “Hacer que se publiquen libros que no estén ‘contaminados’ por ninguna vinculación pública con el gobierno de los EE.UU., especialmente si la situación del autor es “delicada”. 

Cuatro cuartetos, de T.S. Elliot, fue arrojado como arroz sobre los países socialistas, mientras La tierra baldía se reproducía una y otra vez. Hubo versiones cinematográficas de los libros de George Orwell y se reprodujo Regreso de la URSS: el cero y el infinito, de André Gide y El libro blanco de la revolución húngara, de Melvin Lasky, un ex marxista que merodeó en el Cominform, la contraparte soviética del CLC. A fin de cuentas, los soviéticos no hicieron más que responder a lo que hacía la CIA. 

También se publicaron títulos de Herbert Lüthy, Patricia Blake, Max Hayward, Leopoldo Labedz, Bertrand de Jouvenel, Nicolo Tucci, Luigi Berzini, Boris Pasternak, Nicolás Maquiavelo, André Gide, Louis Fischer, Richard Wright, y... Anton Chéjov, traducido y publicado por la Chekhov Publishing Co., editorial subsidiada en secreto. La CIA también publicó a agentes de sus propias filas, como John Hunt, James Michener y William Buckley, a quien la agencia encomendó “que ayudase a otro intelectual, el marxista peruano Eudocio Ravines, a terminar su influyente libro El camino de Yenán. 

El esfuerzo editorial CIA-CLC reprodujo también La nueva clase, de Milovan Djilas, un estudio sobre la nomenklatura, y otros textos “significativos” editados por Frederick A. Prager Inc. Los “intelectuales propios”, en tanto, publicaban artículos en todos los medios influidos o controlados por la CIA. 

COMPAÑEROS DE VIAJE 
La CIA llamaba “compañeros de viaje” a los amigos de los comunistas, pero también reclutó los suyos para el CLC, de preferencia intelectuales progresistas bien vacunados contra el virus del comunismo. William Donovan, uno de los fundadores de la CIA, se hizo amigo en Europa de Antoine de Saint-Exúpery y de Ernest Hemingway. Hemingway, sin embargo, jamás se interesó en el CLC y terminó siendo espiado por el FBI durante 25 años, hasta su muerte en 1961. Edgard J. Hoover supo cuando el Nobel se internó con nombre falso en una clínica de Minnesota para tratarse una depresión que lo condujo al suicidio. 

Notorias compañeras de viaje del CLC-CIA fueron Hanna Arendt, ex pareja del filósofo alemán Martin Heidegger -quien no se llevó mal con los nazis-, y su íntima amiga, Mary McCarthy. 

También se involucraron, participaron y/o beneficiaron otros notables como Alberto Moravia, quien asistió a un evento “cultural” armado por Nabokov en 1960 en la isla veneciana San Giorgio, junto con John Dos Passos, Julian Huxley, Mircea Eliade, Thornton Wilder, Guido Piovene, Herbert Read, Lionel Trilling, Robert Pen Warren, Stephen Spender, Isak Dinesen, Naum Gabo, Martha Graham, Robert Lowell, Robert Richman, Franco Venturi, Iris Murdoch, Daniel Bell, Armand Gaspard, Anthony Hartley, Richard Hoggart y el indio Jaya Praksash Narayan, entre muchos otros. La Fundación Ford fue la más relevante lavadora de dinero para actividades “culturales”, aunque la CIA también levantó tapaderas propias y seguras como la Fundación Farfield, cuyo “palo blanco” fue “Junkie” Fleischmann, folclórico millonario que terminó creyéndose “mecenas” a costa del dinero ajeno. 
Además se usaron las fundaciones y/o fondos Andrew Hamilton, Bacon, Beacon, Borden Trust, Carnegie, Colt, Chase Manhattan, Edsel, Florence, Gotham, Hobby, Hoblitzelle, Kentfield, Josephine and Winfield Baird, J.M. Kaplan, Lucious N. Littauer, M.D. Anderson, Michigan, Rockefeller, Ronthelyn Charibable Trust, Shelter Rock, Price, etc. 

El dinero circuló por una maraña de sociedades culturales en cuyos consejos se repetían los nombres de directores de fondos, fundaciones, bancos y hasta agentes de la CIA. La agencia adquirió maestría en evadir impuestos por sus “donaciones” encubiertas y dificultó las investigaciones que en los 60 haría el congresista Wright Patman y en los 80, el senador Frank Church. 

LAS REVISTAS 
Las revistas financiadas por el CLC-CIA dieron trabajo a una multitud de colaboradores mediocres y desconocidos. El plan era “poner a navegar en primera clase a figuras de segunda”, en compañía de intelectuales relevantes que sabían o no para quién trabajaban. La agencia de noticias Forum World Features y las radios Europa Libre y Liberty emplearon una multitud de periodistas e intelectuales. La primera revista fue Der Monat, fundada en Berlín en 1949, como un “puente ideológico” con los escritores europeos, dirigida por Lasky, del trío que forjó estas redes (con Nabokov y Joselsson). 
Encounter llegó a ser la más importante, también dirigida por Lasky, gran censurador de los artículos críticos a EE.UU. de autores que de verdad creyeron estar haciendo “periodismo libre de opinión”. Preuves se fundó en París en 1951, como antagonista de Les Temps Modernes de Sartre y Simone de Beauvoir. Paris Review apareció en 1953, animada por George Plimpton y el agente de la CIA Peter Matthiessen: allí trabajó Frances Fitzgerald, hija del jefe de la CIA encargado de planificar el asesinato de Fidel Castro. 

En Italia aparecieron Libertá della Cultura y Tiempo Presente (1956), animadas por Silone y Nicola Chiaromonte como desafío a Nuovi Argumenti (1954), de Alberto Moravia. Nuova Italia, dirigida por Michael Goodwin, sólo recibió subsidios. Otro grupo, en el que también estuvo Silone, animó en Londres Censorship (1964-67), que en 1972 reapareció como Index on Censorship, financiada esta vez por la Fundación Ford. El periódico izquierdista francés Franc-Tireur recibió subsidios del CLC cuando lo dirigía George Altman, al igual que el Figaro Littéraire. En lengua árabe apareció Hiwar, en 1962. Transition, en Uganda, 1968; Quadrant, en Australia -todavía existe-; Quest en la India, 1955; y Jiyu, en Japón. Hubo otras que integraron la vasta madeja, como Forum, National Review, Science and Freedom y Soviet Survey. 

En EE.UU. hubo publicaciones propias y otras subsidiadas mediante compra de ejemplares que la CIA-CLC distribuía en Europa y el resto del mundo:

Partizan Review, Daedalus, Hudson, Kenyon, Poetry, Sewanee y The Journal of the History of Ideas. La CIA aportaba las plumas de Kostler, Chiaromonte, Mary McCarthy, Alfred Kazin y otros, por cuenta del American Committee. New Leader, a cargo de Levitas, recibía subsidios de Times Inc. a cambio de “información sobre tácticas y personalidades del comunismo en todo el mundo”. 

LIBRO CON FINAL ABIERTO 
Cuadernos fue lanzada en París en 1953 para penetrar el mundo intelectual de América Latina. Su primer director fue Julián Gorkin, dramaturgo y novelista hispano, co-fundador, en 1921, del Partido Comunista de Valencia, España, y ex activista del Cominform. Después que Cuba popularizó la revista Casa de las Américas, Cuadernos se transformó en los 60 en Mundo Nuevo, bajo la conducción del uruguayo Emir Rodríguez Monegal. Los grandes de la literatura regional, como el argentino Julio Cortázar, rehusaron publicar en sus páginas. 

Ya no existe el CLC, pero la CIA no ha abandonado su misión. En 1996 lanzó en Madrid la revista Encuentro, dirigida por el cubano Jesús Díaz, con financiamiento de la Fundación Ford y del Fondo Nacional para la Democracia, “organización privada sin fines de lucro” creada en 1983 “para promover la democracia a través del mundo”. También financia en Venezuela a las organizaciones empresariales que conspiran contra el gobierno de Hugo Chávez. 

“Siempre cabe la posibilidad de que un libro de ficción arroje alguna luz sobre las cosas que antes fueron contadas como hechos”, escribió Hemingway, en el prólogo de París era una fiesta. Saunders hizo lo contrario: relató hechos verídicos para desmontar una ficción que también atañe al presente.
 Una vez más, la realidad es superior a la ficción. Como el juego sucio no ha terminado, la historia tiene abierto el final. 

El hispano Javier Ortiz se formuló una pregunta inevitable: “¿Qué profesionales españoles de la comunicación serán los que trabajan para la CIA? No me refiero a gente que lo esté haciendo sin conciencia de ello -que de ésos puede haber toneladas-, sino a los que lo hacen a sabiendas, porque están en nómina”. Las dudas de Ortiz son válidas en todo el planeta y para todas las profesiones vinculadas a la cultura.

Fuentes: La Haine / cubarte.cu
Tomado de Cubaperiodistas
*Ernesto Carmona Ulloa es escritor y periodista chileno, nacido en Temuco. Se formó como periodista en la escuela de Periodismo de la Universidad de Chile y es columnista de varias publicaciones de América Latina, EEUU y Europa.

Washington y el atentado contra el avión de Cubana

jueves, 10 de octubre de 2013
Por Hernando Calvo Ospina*
“¡Tenemos una explosión y estamos descendiendo inmediatamente! ¡Tenemos fuego a bordo!”
Era la voz angustiada de uno los pilotos de la nave de Cubana de Aviación al comunicarse con la torre de control del aeropuerto de Seawell, Barbados. Hacía unos nueve minutos había despegado.
- ¡Nos estamos quemando intensamente!
- ¡Eso es peor! ¡Pégate al agua! ¡Felo, pégate al agua!”
Fueron las últimas palabras que escucharon los controladores. Eran las 12h:28 de ese 6 de octubre de 1976. Convertido en una bola de humo y fuego, el avión cayó al mar. Perecieron sus 73 pasajeros. Cinco minutos antes se había producido una explosión en su interior. El vuelo CU-455 había salido de Guyana, realizado escala en Trinidad y Barbados, y se dirigía a Jamaica para finalizar recorrido en La Habana.

Esa misma noche los dos responsables fueron capturados por la policía de Trinidad. En la mañana habían subido al avión en esa isla caribeña y aterrizado en Barbados, luego de depositar el explosivo. Al saber del “éxito” de su acción el nerviosismo los tomó por asalto, decidieron dejar el hotel y regresar a Trinidad. 

Ya en esta otra isla, en el trayecto a un hotel, creyendo que el conductor del taxi no entendía español hablaron del estallido del avión. Su estado de casi pánico los hizo sospechosos. Luego de dejarlos, el taxista fue a la policía. Poco después de su arresto, los dos hombres reconocieron su culpabilidad. Eran los venezolanos Hernán Ricardo y Freddy Lugo.

Con sus declaraciones muy pronto se llegó a quienes habían planificado el acto terrorista. Las autoridades venezolanas allanaron las oficinas de las empresas de seguridad de Luis Posada Carriles, donde encontraron, entre otros, las grabaciones de los mensajes que Ricardo había hecho. Desde los hoteles de las islas caribeñas había informado a Posada que “el ómnibus” se había hundido “con los perros adentro”.

Posada Carriles había sido reclutado por la CIA en 1960. Fue de los seleccionados para participar de las operaciones especiales de sabotaje contra la Cuba revolucionaria. En una entrevista dada al New York Times el 12 de julio de 1998 Posada Carriles dijo: “La CIA nos lo enseñó todo... todo. Cómo usar explosivos, cómo matar, hacer bombas... nos entrenaron en actos de sabotaje.” Después de la Crisis de los Mísiles, octubre de 1962, Posada Carriles se enroló en el ejército estadounidense, graduándose de oficial.

Según cuenta en su autobiografía (1), en 1969 viajó a Venezuela donde fue incorporado a los servicios de seguridad política de ese país. “Unos pocos fuimos recomendados a diferentes gobiernos, para actuar como instructores de personal en el campo de la lucha antisubversiva o como asesores en materia de seguridad nacional.” Ahí llegó a ocupar el cargo de Comisario Jefe en la Dirección General Sectorial de los Servicios de Inteligencia y Prevención, DISIP. “Desde mi posición combatí sin tregua a los enemigos de la democracia venezolana.” Lo que significó la tortura y muerte a muchos ciudadanos de la oposición, no sólo armada. Aunque seguía guardando el contacto directo, en 1974 se desvincula oficialmente de la DISIP para crear su propia empresa de seguridad, para lo cual viaja a Estados Unidos a adquirir el material necesario.

El otro detenido como autor intelectual del atentado terrorista fue el cubano y ex pediatra Orlando Bosch Ávila. Seis días después de la salvaje acción, el New York Times informó que Bosch podría ser uno de los responsables. Entonces se conoce públicamente que el terrorista estaba en Caracas. Aunque buscado por el FBI, por haber violado la libertad condicional que tenía por un atentado terrorista, Bosch había llegado al aeropuerto de Caracas en la noche del 7 de septiembre de 1976. “Llegó a Venezuela procedente de la República Dominicana, con escala en Nicaragua”, narró en su libro Posada Carriles, quien estuvo en el comité de recepción. En Managua el cónsul venezolano le había entregado una visa especial, ante “instrucciones” del alto gobierno de su país. Bosch portaba un pasaporte dominicano con nombre falso.

Bosch fue alojado en uno de los principales hoteles de Caracas, y al día siguiente es trasladado hasta las oficinas de la DISIP donde le extendieron un carné de funcionario. “Desde ese momento, el Dr. Bosch está investido de una autoridad que le permite portar toda clase de armas y ejercer lo correspondiente a su cargo”, cuenta Posada. A Bosch se le facilitaron armas y dos hombres para su seguridad. De tan alto nivel era su estancia, que el 10 de octubre debía encontrar al propio presidente Carlos Andrés Pérez. Posada y Bosch fueron arrestados el 14 de octubre en Venezuela.

Guyana, Cuba, Barbados y Trinidad entregaron a las autoridades venezolanas toda la información y pruebas recogidas sobre la voladura del avión y sus responsables. Washington decidió no colaborar, además de negar categóricamente cualquier vinculo con los comprometidos. Empezó por rechazar el detallado testimonio de los taxistas que, en Barbados, llevaron en dos ocasiones a los terroristas hasta la embajada, aunque Ricardo y Lugo precisaron con qué funcionario habían hablado. Esto hizo parte de los documentos que el gobierno de Bridgetown presentó ante el Consejo Permanente de Seguridad de la ONU que investigó el acto terrorista. De nada sirvió que Ricardo admitiera bajo juramento ser un operativo de la CIA. Lugo aseguró al comisario principal adjunto de policía de Trinidad que ambos trabajaban para la Agencia. Y más: en la agenda de Ricardo se encontró el teléfono de un alto funcionario de la embajada en Caracas.

Las denuncias realizadas por el dirigente Fidel Castro, involucrando a la CIA, tuvieron cierta repercusión mundial, en particular las realizadas el 15 de octubre cuando dijo: “Al comienzo, no estábamos seguros si la CIA había organizado el sabotaje directamente, o si lo había preparado cuidadosamente por intermedio de su organización encubierta [se refiere al Coordinación de Organizaciones Revolucionarias Unidas, CORU], formada por contrarrevolucionarios cubanos. Ahora, creemos firmemente que la primera suposición era la correcta. La CIA participó directamente en la destrucción del avión de Cubana en Barbados.”

Días después, ante tales acusaciones y la presión de la prensa, el secretario de Estado Henry Kissinger reaccionó para decir que la posición del gobierno de La Habana era “hostil e irresponsable.” Pero el gobernante cubano no mentía. Es más: se quedaba corto en las afirmaciones. Kissinger sí sabía de qué hablaba Castro. Pero debieron pasar trece años para que se mostraran públicamente unos pocos documentos clasificados “TOP SECRET”, y más de un cuarto de siglo para que otros vieran luz. Durante todos esos años Washington sostuvo que no sabía nada.

Revelaciones y complicidades

Sólo dos días después del atentado, el director del FBI envió un documento secreto, calificado de “máximo nivel y prioridad”, a los catorce directores de las más importantes agencias de inteligencia y seguridad de Estados Unidos, que por lógica incluía al de la CIA, George Bush padre, y al de la Dirección de Inteligencia e Investigación del Departamento de Estado, INR. “El 7 de octubre de 1976 la fuente confidencial [...] prácticamente admitió que Posada y Bosch habían sido los arquitectos de la voladura de la aeronave y prometió dar más detalles [...].” (2)

El 18 de octubre Kissinger recibió otro informe, y ahora de su subordinado, el jefe de la INR. Se le detallaba quiénes eran los implicados, así como sus nexos con la CIA y otras dependencias oficiales estadounidenses. “[Línea tachada en el documento (3)] El nombre y número de teléfono del Agregado Legal de EEUU Leo fueron descubiertos en la libreta de apuntes de Lugo cuando él fue arrestado en Trinidad. Leo dice que no ha tenido contacto con Lugo y conjetura que su nombre y teléfono fueron comunicados a Lugo por Posada [...] Nuestro Agregado Legal (Joseph Leo) conoció a Posada cuando este último trabajaba [Palabras tachadas] y después de su dimisión Posada siguió contactando a Leo en algunas ocasiones [...]”

El 2 de noviembre el FBI entregó un “Informe Secreto de Inteligencia”, titulado “Voladura del Avión de Cubana DC-8 cerca de Barbados, Indias Occidentales, 6 de octubre de 1976”. Ahí se dijo que justo el día anterior otro cubano recomendado por la CIA al gobierno de Venezuela, Ricardo Morales, el cual tenía el cargo de comisario de la Sección de Contrainteligencia de la DISIP, comunicó que el 23 y 24 de septiembre de 1976 se realizaron reuniones en un importante hotel de Caracas. Posada Carriles había participado. De acuerdo con Morales, ahí se “discutieron algunos planes relacionados con la voladura de un avión de Cubana.”

Ese documento, que sólo fue desclasificado el 18 de mayo del 2005, también dejó en claro la responsabilidad de las altas autoridades gubernamentales venezolanas, empezando por el presidente. En el informe de su Dirección de Inteligencia a Kissinger se mencionaba parte de esa relación. 
“[Palabras tachadas], se dice que el presidente venezolano Carlos Andrés Pérez le tiene mucha simpatía a Bosch, y le ha permitido viajar libremente por el país y solicitar fondos con la condición de que Venezuela no sería utilizada como base de operaciones o lugar de refugio. Bosch presuntamente prometió no participar en actividades terroristas mientras estuviera en Venezuela [...]” El 21 de junio de 1976 la CIA envió un memorando a trece agencias de seguridad e inteligencia, incluyendo la del Ejército, la Marina, el FBI y la INR del Departamento de Estado. Desde fecha tan temprana se sabía de la preparación de un atentado contra una nave comercial cubana. “Objeto: Posibles planes de extremista exiliado cubano para destruir una aeronave de cubana [...] Un grupo de exiliados cubanos extremistas, de los cuales Orlando Bosch es dirigente, planea colocar una bomba en un vuelo de la aerolínea Cubana viajando entre Panamá y La Habana [...]”. Mientras que en un informe de la INR a Kissinger se le recordaba lo anterior y ampliaba: “Una fuente del FBI ha dicho que hicieron un intento [los terroristas] pero la bomba no estalló. Un segundo esfuerzo fue hecho en Jamaica el 9 de julio, pero la bomba estalló antes de que la maleta en que estaba escondida fuera colocada dentro del avión [...]”

Esa información nunca fue compartida con las autoridades cubanas. No existe ningún documento donde se diga que se hizo algo para evitar el atentado. La presión internacional montó. El piso se le empantanaba a Washington. Algunos ojos al interior de Estados Unidos quisieron mirar acusadoramente hacia la CIA, dirigida por Bush padre. Este hizo todo lo posible para que los mecanismos de investigación judicial la ignoraran, aunque estos tampoco ese mostraron interesados en ver alguna conexión.

Los medios de prensa estadounidense, que en la primera semana informaban continuamente del caso, empezaron gradualmente a silenciarse. Además, inesperadamente, la prensa empezó a centrar su atención en un tema que surgió de la nada: la presunta responsabilidad de Fidel Castro en el asesinato del presidente John F. Kennedy, el 22 de noviembre de 1963. Cuando una comisión del Congreso (4) negó rotundamente tal implicación , la voladura del avión era cosa del pasado. La cortina de humo había funcionado.

Además de ocultar deliberadamente información, el gobierno estadounidense intentó realizar otra alevosa acción. En el informe del FBI de “Máximo nivel y prioridad”, se dice que el 7 de octubre de 1976, justo un día después del atentado, y en vista de que los autores materiales habían sido arrestados, alguien, cuyo nombre está tachado en el texto desclasificado, “estaba coordinando para que Posada Carriles y Orlando Bosch Ávila abandonaran Venezuela lo antes posible [...]” El 18 de octubre su Dirección de Inteligencia informaba a Kissinger: “[Dos líneas tachadas en el original] Actualmente, Estados Unidos está tratando que Bosch sea deportado de Venezuela a Estados Unidos, donde será sujeto a un encarcelamiento inmediato por haber violado su libertad condicional [...]” Era la mejor solución. Ya en ese territorio, se tendría la seguridad de que los terroristas no soltarían información sensible que implicara los intereses estadounidenses y a sus agencias de seguridad, en particular la CIA. Pero no se logró.

El 4 de agosto de 1987 el tribunal venezolano por fin dictó sentencia: veinte años contra los autores materiales. A pesar de las pruebas absolvió a Bosch. No se pronunció sobre Posada, aduciendo que éste se había fugado. Efectivamente, el 18 de agosto de 1985 se escapó de una cárcel de máxima seguridad, después de varios infructuosos intentos. El veredicto se daba después de un proceso largo, torpedeado, azaroso, y con múltiples intentos de corrupción. La jueza que siguió el caso en lo civil, lo dejó por amenazas. Cuando inexplicablemente lo pasaron a la justicia militar, el presidente de la Corte Marcial no cedió a las presiones y amenazas, entonces le asesinaron un hijo. (5)

Sin importar sus antecedentes terroristas, la embajada estadounidense en Caracas le entregó un pasaporte de “emergencia” a Bosch para que ingresara a Estados Unidos. Quien lo autorizó fue el embajador Otto Reich, un cubano-estadounidense, ex oficial del ejército, muy cercano al ya vicepresidente George Bush padre. Venía de trabajar en la Oficina de Diplomacia Pública para América Latina y el Caribe (Office of Public Diplomacy for Latin America and the Caribbean), creada por Ronald Reagan como unidad de guerra sicológica e intoxicación mediática, en el Departamento de Estado. (6)

Cuando Bosch llegó a Miami, el 16 de febrero de 1988, es arrestado por haber violado la libertad bajo palabra que le impedía salir del país. Bosch prefirió entrar a Estados Unidos a pesar de haber podido entablar una demanda por los años pasados en la cárcel. Henry Adorno, uno de los abogados de la empresa Bacardí se encargó gratuitamente de su caso. (7) El Departamento de Justicia intentó su expulsión en junio de 1989, pero 31 países se negaron a recibirlo a pesar de las presiones políticas del Departamento de Estado. Sólo Cuba exigió que se lo entregaran, pero ni le contestaron. Para apoyar su requerimiento, en esa oportunidad el Departamento de Justicia exhibió algunos de los documentos pedidos al FBI, al Departamento de Estado y a la CIA. Es ahí cuando aparecen las pruebas que Washington decía no poseer sobre la voladura del avión. Apenas el Servicio de Migración y Naturalización, SIN, anunció la posibilidad de expulsarlo por “extranjero indeseable”, empezó a recibir amenazas de bomba.

El 17 de julio de 1990, el ya presidente George Bush padre determinó darle el “perdón”, exonerarlo de la cárcel, salvarlo de una posible expulsión del país y otorgarle residencia en Miami. Hasta el FBI se había opuesto a su liberación. El único gran diario estadounidense que se preocupó de denunciar tal procedimiento, fue el New York Times, quien escribiría un encendido editorial el 20 de julio. “En nombre de la lucha contra el terrorismo, Estados Unidos envió a la Fuerza Aérea a bombardear Libia y al Ejército a invadir a Panamá. Sin embargo, ahora la Administración Bush mima [coddles] a uno de los terroristas más notorios del hemisferio. ¿Y por qué razones? La única evidente es granjearse el favor del sur de la Florida.” En otro de sus partes, el editorial señalaba que el Secretario de Justicia no lo debió liberar por exigencias legales sino por una “visible presión política, malgastando la credibilidad estadounidense en materia de lucha contra el terrorismo”.

Orlando Bosch Ávila fue entrevistado el día que se recordaba el 30 aniversario del derribo de la nave de Cubana, 6 de octubre del 2006. El periodista Andy Robinson, del diario La vanguardia, de Barcelona, le preguntó si era un “blanco legítimo” esa acción. “Para mí es un blanco de guerra. Hay muchas cosas que no puedo decir. Pero eran acciones de guerra. Y aquel avión era un avión de guerra. Iban coreanos del norte, guyaneses. Comunistas todos. Los deportistas llevaban cinco medallas de oro de esgrima […] Habíamos acordado en Santo Domingo [cuando se formó el CORU] que todo lo que salga de Cuba para darle gloria a Fidel tenía que correr el mismo riesgo que los que combatimos la tiranía.” Bosch Murió el 27 de abril 2011en Miami.

Al fugarse, Posada Carriles fue trasladado a El Salvador donde pasó a participar de la guerra contra el gobierno sandinista de Nicaragua, como parte del aparato logístico de la “contra” (de contrarrevolución), grupo mercenario dirigido desde la Casa Blanca en Washington. Su jefe era Félix Rodríguez, un alto oficial de la CIA, popular por haber supervisado la captura y asesinato del Che Guevara en Bolivia. Rodríguez, a su vez, tenía dos jefes: Oliver North del Consejo Nacional de Seguridad, y el vicepresidente de Estados Unidos, George Bush. A pesar de la prohibición del Congreso estadounidense a todo apoyo financiero a los contras, Bush recolectó fondos de todas partes y por todos los medios. Uno de ellos fue la venta ilegal de armas a Irán, a través de Israel, que condujo en 1986 al escándalo "Irán-Contra". Pero también con dinero del trafico de cocaína, en momentos que Washington se desgarraba las vestiduras en una presunta “guerra al narcotráfico". Una Comisión especial del Senado, dirigida por John Kerry (actual jefe del Departamento de Estado), demostró la existencia de una alianza entre la CIA y la mafia colombiana. Fue la red "droga por armas", la que llegaba hasta la puerta de la oficina del vicepresidente Bush... (8)

Así se "descubre" que el prófugo terrorista Posada Carriles estaba trabajando de manera indirecta, nuevamente, para la Casa Blanca. En las audiencias ante el Congreso Rodríguez dijo que era "buen amigo, "hombre honorable". Testificó que lo habían ayudado a fugarse porque "merecía estar en libertad.". "Lo necesitábamos". No se le preguntó más sobre Posada. Él lo narra con detalles en su autobiografía.

Después, Posada Carriles reaparecía muy esporádicamente en la prensa. En 1997 le dio una extensa entrevista al New York Times. (9) Sostenía que ni la FBI ni la CIA lo molestaban. Que tenía un pasaporte estadounidense. Que era el responsable intelectual de los atentados a los centros turísticos que se sucedieron por esas fechas en Cuba, y que le costó la vida a un turista italiano. En noviembre 2000 fue detenido cuando intentaba poner una bomba en la Universidad de Panamá donde hablaría Fidel Castro, en el marco de la décima Cumbre Iberoamericana. Cuba pidió su extradición: le fue negada. Posada fue condenado a 8 años de prisión, pero el 26 de agosto 2004 fue amnistiado por Mireya Moscoso pocas horas antes de dejar la presidencia. Salió casi clandestino rumbo a Honduras, junto a los tres cómplices, también amnistiados. Moscoso llamó, entonces, al embajador estadounidense en Panamá para confirmarle la liberación. Poco tiempo después Posada ingresó a Estados Unidos donde fue arrestado por… haber ingresado ilegalmente al país. En abril 2007 sería dejado en libertad y hoy vive en Miami, aunque Cuba y Venezuela lo piden en extradición.

El 7 de septiembre de 1988, el senador estadounidense Tom Harkin, planteó una serie de preguntas al vicepresidente y candidato a la presidencia, George Bush padre, durante una audiencia especial del Senado. (10) El interpelado no estaba presente, pero tampoco nunca las contestó, pues dada su alta envestidura no estaba obligado. Dos de ellas:

“[…] El votante norteamericano se merece respuestas de George Bush a algunas preguntas difíciles acerca de sus relaciones y las de su oficina vicepresidencial con un conocido terrorista internacional, Luis Posada Carriles. Pregunta 1. Sr. Bush, ¿qué sabe usted acerca de Luis Posada? […]”
Pregunta 4. Sr. Bush, ¿Cuándo usted fue director de la CIA en 1976, investigó alguna vez el papel de Posada y de otros cubanos en el atentado al avión de Cubana? […] No sólo era Posada un miembro de la CORU, sino que trabajaba para la CIA por contrato hasta 1975 […] La pregunta real es, dado los vínculos pasados de Posada con la CIA, el conocimiento de la CIA de la conexión cubana con el atentado al avión comercial y el atentado a Letelier en 1976, ¿por qué, como director de la CIA, usted no tenía conocimiento de la existencia de Posada en ese tiempo? ¿Por qué no fue tomada ninguna acción en ese momento?”

Este texto, con algunas modificaciones, ha sido retomado del libro del autor "El Equipo de Choque de la CIA". Editorial El Viejo Topo, Barcelona, 2010. También ha sido editado en Cuba, Venezuela, Francia y Brasil.

Notas:

1) Posada Carriles, Luis. Los caminos del Guerrero. Sin editor conocido, ni país de publicación. Agosto, 1994.
2) Los documentos oficiales desclasificados aquí presentados, pueden encontrarse en la “web” del National Security Archive, un instituto de investigación de la Universidad George Washington. http://www.gwu.edu/ nsarchiv/
También se pueden encontrar varios de esos documentos en: Cotayo, Nicanor León. Crimen en Barbados. Ed. Ciencias Sociales. La Habana, 2006.
3) Regularmente, antes de desclasificar totalmente un documento, se tachan palabras, frases y hasta párrafos enteros. Así se siguen ocultando nombres y/o sucesos.
4) Jean Pierre Clerc. Les quatre saisons de Fidel Castro. Ed. Seuil, París, 1996
5) Ver: Herrera, Alicia. Pusimos la bomba... ¿y qué?. Editora Política. La Habana, 2005. Rosas, Alexis y Villegas, Ernesto. El terrorista de los Bush. No se señala editorial. Caracas, 2005.
6) Labarique, Paul y Lepic, Arthur. “Otto Reich et la contre-révolution”. http://www.voltairenet.org/article1...
7) La empresa ronera Bacardí, durante los años sesenta financió a organizaciones terroristas, organizadas por la CIA, buscando acabar con la revolución cubana. Una de ellas se llamó Representación Cubana en el Exilio, RECE. Ver: Calvo Ospina, Hernando. Ron Bacardí. La guerra Oculta. Ed. Red de Consumo Solidario. Madrid, 2000.
8) Llamada Comisión Kerry: Subcommittee on Terrorism, Narcotics and International Operations of the Committee on Foreign Relations, U.S. Senate. Government Printing Office. Washington, 1989.
9) The New York Times. 12 de julio de 1998
10) Acta del Senado, 22 de septiembre de 1988 (Día legislativo, miércoles 7 de septiembre de 1988) Congreso 100, Segunda Sesión. Acta del Congreso 134 S 13037. Referencia: Vol. 134, No. 131. Washington DC.

Tomado de su página HERNANDO CALVO OSPINA

*Periodista colombiano residente en Francia, es colaborador permanente del mensual francés Le Monde Diplomatique; ha participado en la realización de varios documentales para cadenas de televisión y publicado diversas obras. En su condición de periodista, investigador y denunciante del terrorismo de estado en Colombia y de la política yanqui hacia América Latina y otros países, ha sido considerado por las autoridades norteamericanas como “peligroso”, prohibiéndosele sobrevolar el espacio aéreo de este país….

Alan Gross, de profesión desestabilizador

jueves, 24 de enero de 2013
Por Alessandra Riccio

Hace unos días se dieron a conocer documentos oficiales de la American National Security Archive que revelan (si es que hacía falta) que Washington opera contra el gobierno cubano con un programa de “democratización” de la isla a través de una "actividad operativa" que requiere “una discreción continua” para llevar a buen término varios" proyectos de transición”. Estos documentos fueron mostrados durante la causa interpuesta por Alan Gross y su esposa en contra de la USAID y Development Alternatives Inc., organización para cuyas dependencias trabajaba Gross durante su misión en Cuba en el 2009, cuando fue arrestado por tratar de colocar de forma clandestina sofisticados equipos de comunicaciones. Development Alternatives, Inc. es uno de los principales contratistas de la USAID, la agencia norteamericana vinculada a la CIA que ahora es acusada por Gross de no haber preparado, entrenado y protegido a su agente durante su misión clandestina a Cuba.

Durante una reunión celebrada en 2008 entre la USAID y la DAI, se comunicó a la empresa contratista que "la USAID no tiene la intención de informar a los cubanos sobre cómo y por qué se necesita una transición democrática, pero que la agencia quiere ofrecer tecnología y los medios para producir una chispa que podría ser útil para la gente ", en otras palabras, un verdadero proceso de desestabilización de un país soberano.

Un ejecutivo de la DAI ha testificado en el juicio que los funcionarios de USAID les informaron que el programa para Cuba presentaba riesgos sobre todo para "construir la red necesaria de promotores de la democracia y los derechos humanos en Cuba" [National Security Archive:  http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB411/  ]
 
Peter Kornbluh, del Archivo de Seguridad Nacional, que se reunió en 2012 en Cuba con el prisionero Gross, había aconsejado a la administración Obama para negociar y resolver el caso de Gross con las autoridades cubanas compartiendo la preocupación de la DAI “en cuanto al desarrollo de la historia, este caso, durante el curso del procedimiento, podría crear un riesgo significativo para los intereses de la seguridad nacional, la política exterior y por los derechos humanos del gobierno de Estados Unidos ".

El abogado Pertierra, que se ocupa de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, en una entrevista con el diario mexicano "La Jornada" está seguro de que es sólo el comienzo de una serie de revelaciones que demuestran que Gross no se encontraba en Cuba sólo para entregar material electrónico para la comunidad judía, sino que tenía la misión de establecer una red alternativa de los disidentes funcionales a los intereses de Estados Unidos; tenía, es decir, una misión desestabilizadora.

El caso Gross podría servir para obtener, finalmente, el regreso  a su patria de los cinco cubanos que, contrariamente a Gross, no tenían la intención de desestabilizar a los Estados Unidos, si no la de prevenir los actos de terrorismo que desde los Estados Unidos continúan inquietando a la sociedad cubana.

Original en italiano, tomado de la página Latinoamérica y todo el sur del mundo, de Gianni Miná

http://www.giannimina-latinoamerica.it/2098-alan-gross-di-professione-destabilizzatore/

Enviado por Miranda Vallero
Traducción: RCBáez

Alan Gross di professione destabilizzatore
Alessandra Riccio

Qualche giorno fa sono stati divulgati dei documenti ufficiali nordamericani del National Security Archive che rivelano (se ce ne fosse ancora bisogno) che Washington opera contro il governo cubano con un programma di “democratizzazione” dell’isola attraverso una “attività operativa” che richiede “una discrezione continua” per portare a buon fine diversi “progetti di transizione”.

Questi documenti sono stati esibiti durante la causa intentata da Alan Gross e da sua moglie contro la USAID e il Development Alternatives Inc. struttura alle cui dipendenze lavorava Gross durante la sua missione a Cuba del 2009, quando è stato arrestato per aver cercato di collocare in maniera clandestina attrezzature sofisticate di comunicazione. Development Alternatives Inc. è una dei principali contrattisti dell’USAID, l’Agenzia nordamericana collegata alla CIA che adesso è accusata dai Gross di non aver preparato, addestrato e protetto il loro agente durante la sua missione clandestina a Cuba.

Durante un incontro del 2008 fra la USAID e la DAI, è stato comunicato all’impresa contrattista che “la USAID non intende informare i cubani sul come e il perché hanno bisogno di una transizione democratica, ma che l’Agenzia vuole consegnare tecnologia e mezzi per produrre la scintilla che potrebbe giovare alla popolazione”, in altre parole un vero e proprio processo di destabilizzazione in un paese sovrano.

Un dirigente del DAI ha testimoniato in Tribunale che funzionari dell’USAID  hanno segnalato che il programma per Cuba presentava rischi soprattutto per “costruire la rete richiesta di promotori della democrazia e dei diritti umani a Cuba” [National Security Archive:  http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB411/  ]
 
Peter Kornbluh, del National Security Archive che si è incontrato nel 2012 a Cuba con il prigioniero Gross, aveva consigliato al governo Obama di negoziare e risolvere il caso Gross con le autorità cubane condividendo la preoccupazione della DAI “in quanto lo sviluppo della storia, in questo caso durante le more del giudizio, potrebbe creare rischi significativi per gli interessi della sicurezza nazionale, per la politica estera e per i diritti umani del governo degli Stati Uniti”.

L’avvocato Pertierra che si occupa dei rapporti fra Cuba e gli Stati Uniti, in un’intervista al quotidiano messicano “La Jornada” è sicuro che si è solo all’inizio di una serie di rivelazioni che dimostrano che Gross non era a Cuba solo per consegnare materiale elettronico alla comunità ebraica, ma aveva la missione di stabilire una rete alternativa di dissidenti funzionale agli interessi degli Stati Uniti, aveva, cioè, una missione destabilizzatrice.

Il caso Gross potrebbe servire per ottenere, finalmente, il ritorno in patria dei Cinque cubani i quali, contrariamente a Gross non avevano lo scopo di destabilizzare gli Stati Uniti, ma quello di evitare gli atti di terrorismo che dagli Stati Uniti continuano a mantenere inquieta la società cubana.

Alan Gross: Cuba no viola ningún artículo de la DDH: Ampliación y recuento de este tema

jueves, 6 de diciembre de 2012
  Ampliando la información que ofreciéramos ayer sobre la respuesta de nuestro Ministerio de Relaciones Exteriores a las supuestas violaciones cometidas en relación con la condena al Contratista norteamericano Alan Gross, les entregamos estos dos documentos que publica el MINREX en su página web, así como un breve sumario del caso, a través de los artículos publicados en sitios digitales como Cubadebate y el Blog La Pupila Insomne y links a varios videos en Youtube:

 Resumen ejecutivo de la respuesta de Cuba a la carta de alegación del grupo de trabajo sobre la detención arbitraria en relación con el caso de Alan Gross 

 La detención en Cuba del Sr. Alan Phillip Gross no ha violado ningún artículo de la Declaración Universal de Derechos Humanos, del Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos, ni del Conjunto de Principios para la Protección de las Personas de Cualquier Forma de Detención o Prisión, contrario a lo que alega la fuente de la denuncia contra el Gobierno cubano.  Por tanto, no califica, de ningún modo, como arbitraria.

 El Sr. Gross fue detenido, procesado y sancionado por introducir ilegalmente en Cuba, de forma encubierta, equipos de comunicaciones, con tecnología no comercial limitada para uso militar, y por crear redes clandestinas de transmisión y recepción de datos destinadas a instrumentar un programa del Gobierno de los Estados Unidos, financiado por el presupuesto federal, para subvertir el orden constitucional cubano y atentar contra la estabilidad del país. Por ello, recibió como pago cientos de miles de dólares. Fue procesado por actos  contra la seguridad nacional y el orden público en Cuba, y no por promover libertad o derecho alguno de los reconocidos en los instrumentos internacionales citados. Las actividades encubiertas que realizó son violatorias de la legislación cubana y constituyen delitos graves en la mayoría de los países, incluido los Estados Unidos.

 El Sr. Gross no fue procesado por ayudar a las comunidades judías a conectarse a Internet. Todas las sinagogas cubanas tienen Internet y la tenían antes de que el Sr. Gross visitara Cuba. El ocultó a todas las personas de la Comunidad Hebrea en Cuba con que interactuó, el verdadero propósito de su proyecto y que era un contratista de la USAID. Muchos de los testigos de dicha comunidad destacaron en sus declaraciones, incluidas las realizadas en el juicio oral, que fueron engañados por el Sr. Gross.

 Dicho país no permite, como tampoco lo hacen muchos otros, que otro gobierno desconozca las regulaciones norteamericanas y envíe clandestinamente a individuos a su territorio, con financiamiento gubernamental de este otro Estado, para que dichas personas establezcan sistemas de comunicaciones ilegales y encubiertos, sin que medie ningún tipo de trámite o registro, mucho menos si ello sirve para realizar acciones de desestabilización contra el orden existente.

 El señor Gross, quien fue objeto de una profunda investigación, dadas las revelaciones que fueron apareciendo de las violaciones que cometió de diferentes disposiciones del ordenamiento legal cubano, contó desde el momento de su detención con todas las garantías y derechos sobre el debido proceso judicial previstos en la Constitución de la República de Cuba, las leyes cubanas y los instrumentos internacionales relativos a estos temas. El Gobierno de los Estados Unidos fue informado permanentemente, por la vía diplomática, de todos los aspectos referidos a las distintas fases del proceso judicial. Tuvo todas las garantías para su defensa, en pleno respeto de sus derechos ante la justicia. La familia designó y contrató los servicios de una abogada. El Sr. Gross tuvo, después de ser sentenciado, todas las posibilidades para el reexamen de su caso, con la oportunidad de ser oído en vista oral y pública por un tribunal superior.

 El Sr. Gross ha recibido un tratamiento decoroso y humano desde que fue arrestado. Se le ha facilitado el contacto sistemático, incluso telefónico, con sus familiares, abogados y amistades. El Sr. Gross se comunica telefónicamente con ellos cada semana. Recibe alimentos con una dieta balanceada, e incluso alimentos ligeros de su elección, y envía y recibe correspondencia sin ninguna limitación, así como libros, revistas y periódicos. Además, tiene asistencia consular por medio de las visitas que mensualmente le efectúan funcionarios estadounidenses en nuestro país. Cuba ha autorizado todos los viajes solicitados por su esposa y asegurado especiales facilidades durante sus visitas.

 Para disponer de las mejores condiciones, el Sr. Gross ha permanecido recluido, desde su detención, en un hospital militar, donde ha recibido atención médica especializada. Su estado de salud es normal, acorde con su edad y las enfermedades crónicas que padece. Ha sido evaluado por especialistas médicos cubanos de reconocido prestigio internacional de diversas especialidades. Asimismo, se le han realizado más de un centenar de exámenes médicos, sin costo alguno. Realiza ejercicios físicos diarios que incluyen caminatas y barras, entre otros. Controla su peso corporal, que es normal, decidiendo qué alimentos consume y qué carga de ejercicios realizará.

 En este caso no se ha producido una “detención arbitraria” sino el procesamiento, con todas las garantías que brinda la legislación cubana, de una persona que ha violado la ley en un Estado soberano y que, por ello, ha sido debidamente condenada por un tribunal competente.

Cubaminrex

Nota diplomática de la Misión Permanente de Cuba ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra
http://www.cubaminrex.cu/DiscursosIntervenciones/Articulos/Otros/2012/2012-11-09Nota.pdf

Resumen del caso, a través de su aparicion en algunos medios digitales cubanos y nuestros canales en Youtube:


Estadounidense detenido en Cuba trabajaba para servicios secretos de su país
http://www.cubadebate.cu/noticias/2010/01/06/estadounidense-detenido-en-cuba-trabajaba-para-servicios-secretos/

Comienza en Cuba juicio contra estadounidense Alan Gross
http://www.cubadebate.cu/noticias/2011/03/04/comienza-en-cuba-juicio-contra-estadounidense-alan-gross/

Concluso para sentencia juicio contra acusado estadounidense Alan Gross (+ Video)
http://www.cubadebate.cu/noticias/2011/03/05/concluso-para-sentencia-juicio-contra-acusado-estadounidense-alan-gross/

Sentencian a 15 años de prisión a Alan Gross
http://www.cubadebate.cu/noticias/2011/03/12/sentencian-a-15-anos-de-prision-a-alan-gross/

Celebrada vista del recurso de casación interpuesto por el norteamericano Alan Phillip Gross.
http://www.cubadebate.cu/noticias/2011/07/22/celebrada-vista-del-recurso-de-casacion-interpuesto-por-el-norteamericano-alan-phillip-gross/

Ratifica el Tribunal Supremo Popular sentencia contra el ciudadano estadounidense Alan Phillip Gross
http://www.cubadebate.cu/noticias/2011/08/05/ratifica-el-tribunal-supremo-popular-sentencia-contra-el-ciudadano-estadounidense-alan-phillip-gross/

Mantiene Cuba voluntad de diálogo sobre caso Alan Gross (+Carta del Embajador cubano en Washington)
http://www.cubadebate.cu/noticias/2012/05/09/mantiene-cuba-voluntad-de-dialogo-sobre-caso-alan-gross/

Alan Gross: Ni tonto, ni inocente
http://www.cubadebate.cu/noticias/2012/02/17/alan-gross-ni-tonto-ni-inocente/

Alan Gross sin la piel de oveja (Video)
http://www.youtube.com/watch?v=G3BJiaf_PYw

Reveladas nuevas pruebas de acciones ilegales de Alan Gross en Cuba

http://cubanosjgg.blogspot.com/2012/02/reveladas-nuevas-pruebas-de-acciones.html

Alan Gross contra Estados Unidos
http://lapupilainsomne.wordpress.com/2012/11/17/alan-gross-contra-estados-unidos/

Investigación de agencia AP ofrece nuevas pruebas de acciones ilegales de Alan Gross en Cuba
http://www.cubadebate.cu/noticias/2012/02/12/investigacion-de-agencia-ap-ofrece-nuevas-pruebas-de-acciones-ilegales-de-alan-gross-en-cuba/

Alan Gross o el pretexto de EE.UU. para seguir interviniendo en Cuba (Video)
http://www.youtube.com/watch?v=pazl7jMep3Y

EEUU convoca a violar leyes cubanas, pero no se responsabiliza con las consecuencias
http://www.cubadebate.cu/noticias/2012/06/30/eeuu-convoca-a-violar-leyes-cubanas-pero-no-se-responsabiliza-con-las-consecuencias/

Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (sobre estado de salud de Gross, nov. 2012)
http://www.cubaminrex.cu/Declaraciones/Articulos/DeclaracionesMINREX/2012/DECLARACIONES%20DEL.html

Asesor del Senado de EEUU pide eliminar programas de subversión contra Cuba
http://www.cubadebate.cu/noticias/2011/12/27/asesor-del-senado-de-eeuu-pide-eliminar-programas-de-subversion-contra-cuba/

Los Cinco y Alan Gross (Video)
http://www.youtube.com/watch?v=equeEWmCyec

¿Amor y Esperanza para #Cuba?

Por mambisa

El mes pasado un amigo de Facebook me comentó acerca de un evento sobre la educación en Cuba que realizó en España la Asociación Hispano Cubana y la organización Raíces de Esperanza, sugiriéndome que viera algunos videos que habían colgado en Youtube sobre el mismo.

Me pareció interesante porque no sabía que España y Cuba cooperaran en materia de educación y tampoco conocía mucho sobre Raíces de Esperanza.

Resulta que el evento trataba de demostrar que aunque en Cuba la educación era gratuita esto no garantizaba el futuro de los jóvenes para lo cual Raíces de Esperanza proponía una serie de ideas para “intercambiar y apoyar a los jóvenes cubanos” en la construcción de un “futuro mejor“.

Ante tan loables propósitos me dediqué a hacer una búsqueda exhaustiva en Internet sobre quiénes eran estos jóvenes tan solidarios, que al parecer se dedicarían a trabajar para el levantamiento del bloqueo, y que en Cuba nadie conoce. Acá les dejo un video con lo que encontré y mis conclusiones.



Fuente La Santa Mambisa

Imagen agregada RCBáez

Los amos de la SIP

sábado, 27 de octubre de 2012
Por Yaifred Ron, Periodista

 

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) es un cartel de los grandes dueños de medios de comunicación del continente, que nació en el marco de la Segunda Guerra Mundial y se moldeó luego, al calor de la Guerra Fría, para protagonizar una historia de defensa de intereses oligopólicos, alianza con los poderes imperiales y atentados contra la soberanía de los pueblos latinoamericanos.

La acción de la SIP, en ese sentido, está debidamente documentada y se ha basado en el empleo de esquemas de desestabilización que, al resultar exitosos, han sido repetidos y son repetidos todavía hoy, en toda la región latinoamericana. En estas páginas reunimos algunos ejemplos, estudiados por periodistas latinoamericanos, de cómo este grupo de propietarios de los medios ha implementado una tradición de presión contra gobiernos democráticos, con resultados nefastos.

 Presentamos aquí los orígenes de la organización empresarial y su vinculación temprana con la Agencia Central de Inteligencia (CIA), así como casos puntuales de desarrollo de propaganda negra por parte de la SIP contra los gobiernos que han promovido la libertad y progreso de sus pueblos, en contraste con el silencio y la complicidad mostrados con regímenes dictatoriales de la región, disimulando incluso el encarcelamiento y asesinato de periodistas.

 En la última parte, intentamos exponer las manipulaciones que han permitido a la SIP no sólo continuar usurpando la representación del periodismo en la región, sino también abrogarse derechos que corresponden a las organizaciones sociales y no sólo a un puñado de poderosos propietarios de los medios. Para ello, hemos contado con la guía de dignos periodistas latinoamericanos que han luchado por rasgar las máscaras del poder mediático y han denunciado las perversiones de la actuación de la SIP, que han colocado a la gran prensa a espaldas de los pueblos.

 Esperamos que este sea un aporte, entre muchos otros, al desarrollo de la necesaria conciencia crítica en contra de las manipulaciones y desinformaciones de los amos de la prensa.

[Nota de la Editora: Por su extensión, el texto, tomado de ARBIA, va adjunto en pdf,  descargable para una más fácil lectura]


Cuatro testigos revelan orientaciones y financiamiento de organización pantalla de la CIA para actuar contra Cuba

miércoles, 1 de agosto de 2012


Video en Youtube

Cubadebate publica el video transmitido en la noche del martes por Cubavisión, donde cuatro testigos, ciudadanos mexicanos, revelaron las orientaciones y el financiamiento del Directorio Democrático Cubano, organización pantalla de la CIA, para efectuar una operación de suministros de recursos a grupos de la llamada disidencia cubana. Ellos, además, tenían instrucciones precisas para distribuir propaganda enemiga y realizar otras acciones provocativas en la vía pública.

El propósito de esta operación era apoyar planes subversivos en la Isla, organizados desde Estados Unidos, para sabotear la visita que realizara Su Santidad Benedicto XVI a Santiago de Cuba y La Habana, del 24 al 26 de marzo pasado.

Los mexicanos reclutados por la organización en Miami con estos fines son César Pérez Zúñiga, Francisco Rojas, Luis Alcocer Pantoja y Marco Dorantes Rojas. También, Luis Antonio Nequiz Castañeda, Moisés Torres Suárez, Bruno A. Aguilera y Refugio Gustavo Castellanos, quienes ofrecieron su testimonio a la Televisión Cubana.

El programa especial reveló otras instrucciones emitidas en Miami para ocupar las iglesias en Cuba. Cada participante recibiría un pago en dólares, lo que prueba una llamada telefónica donde se escucha a Ibrahím Bosch, del Partido Republicano Cubano, quien reconoce que ha enviado una parte del dinero para penetrar los templos y promete más, si se cumplen las órdenes.

De acuerdo con las declaraciones de los mexicanos, entre los destinatarios de los medios y el financiamientos para estas acciones en el contexto de la visita del Papa a la Isla se encuentran, entre otros, una de las Damas de Blanco, la bloguera favorita de Washington -Yoani Sánchez- y el provocador Jorge Luis García Pérez, conocido como Antúnez.

A continuación, Cubadebate reproduce una amplia versión del contenido del programa:
Días antes de la visita del Papa Benedicto XVI, el denominado Directorio Democrático Cubano, organización pantalla de la CIA en Miami, organizó una operación financiada por el gobierno norteamericano.

El Directorio orientó el reclutamiento de ocho jóvenes mexicanos, cuya misión sería viajar a Cuba para protagonizar actos subversivos en la víspera de la visita de su Santidad.

Entre el 17 y 24 de marzo fueron detenidos cuatro de estos ciudadanos por las autoridades cubanas: César Pérez Zúñiga, Francisco Rojas, Luis Alcocer Pantoja y Marco Dorantes Rojas.

Los otros mexicanos salieron de Cuba después de realizar estas actividades ilegales.


Mexicanos reclutados por la organización en Miami: César Pérez Zúñiga, Francisco Rojas, Luis Alcocer Pantoja y Marco Dorantes Rojas. Lograron salir de Cuba después de realizar las actividades ilegales.

Los jóvenes fueron reclutados por Miguel Ángel Pateyro Hernández, quien ha realizado actividades para apoyar a contrarrevolucionarios dentro de la Isla. Ha viajado a Cuba en dos ocasiones. Pateyro responde a las órdenes de René Bolio, un activista político, senador suplente del Partido Acción Nacional (PAN) de México y colaborador de esa organización política.

Bolio ha viajado a Cuba y desde 1999 ha participado en actividades contra nuestro país, coordinadas con organizaciones extremistas de Miami, como el Directorio Democrático Cubano y la Fundación Nacional Cubano-Americana.

TESTIMONIOS

Uno de los testimoniantes del programa, el mexicano Luis Antonio Nequiz Castañeda, reconoció que había recibido una llamada “como a principios de febrero, haciéndome un comentario, de que hay un viaje a Cuba… Mi primera reacción es que no tengo dinero, no puedo solventar mis gastos”.

Según Nequiz Castañade, él recibió como respuesta: “No te preocupes, el que nos está invitando es el que paga el viaje”. Como no tenía pasaporte, lo ayudaron a sacarlo. “Se nos dijo que teníamos que llegar a Cuba, quedarnos en diferentes casas de renta, un día en una, otro día en otra”, añadió. Recibió también la instrucción de que debían pasar “desapercibidos totalmente”.

Les dieron mapas con rutas prefijadas, muy transitadas, para tirar volantes con mensajes subversivos. Les hicieron ver videos, donde aparecen cubanos de Miami, ofreciendo todo tipo de detalles del trabajo que harían en la Isla.

El programa mostró a dos de los “instructores cubanos”, Orlando Gutiérrez Boronat y Jenisset Rivero, residente en la Florida, que se había hospedado en México para encontrarse con estos jóvenes y coordinar la operación.

Moisés Torres Suárez, otro de [los] testimoniantes, aseguró que conocieron personalmente a estos dos cubanos, miembros del Directorio Democrático Cubano, quienes les entregaron el material que debían traer a Cuba -entre otros medios, una bandera, celulares, una laptop, memorias USB. Los destinatarios serían Jorge L. García Pérez (Antúnez), Gorki Ávila, Berta Soler (de las Damas de Blanco), la bloguera Yoani Sánchez y otros tres individuos.

Les mostraron las fotos de las personas que iban a visitar para que no hubiera ninguna confusión. Los mexicanos debían transmitir un mensaje a estas personas: el pueblo tenía que tomar las Iglesias durante la visita del Papa a Cuba y manifestarse en la calles.

En un impreso que mostró el reportaje televisivo se indica convertir “a las iglesias en centros de lucha”. Las personas que recibían este documento debían darles la opinión a los intermediarios mexicanos para que estos la tomaran por escrito, reveló del programa especial de la TV Cubana.

Moisés recibió 10 000 pesos en moneda mexicana, que cambiaron al llegar a la Isla. Y en cuanto él informara que había llegado, se depositaría más dinero en su cuenta.

Bruno A. Aguilera admitió que tenían instrucciones de tomar fotos, mientras Refugio Gustavo Castellanos aseguró que debían hacer un recorrido previo y marcar en mapas puntos estratégicos donde hubiera mucha gente. Luego, en la madruga, tirarían volantes subversivos en esas zonas, entre las que se encontraban la Virgen del Camino, en Diez de Octubre, y otros lugares de este municipio habanero. La idea era generar protestas en la población y “atraer a medios de comunicación, la mirada de los medios de comunicación, y de alguna manera hacer quedar mal la imagen del Gobierno”.

Como colofón de este segmento del programa, uno de los mexicanos llamó por teléfono a Miguel Ángel Pateyro. Bruno Aguilera le comunicó al “jefe” en México que uno de sus compañeros se había puesto nervioso y temía ser arrestado, por lo que le preguntó qué hacer con los documentos comprometedores que tienen. Pateyro dio la orden: “Destruye eso ya”

OTROS PLANES

Los cuatro mexicanos fueron deportados, pero las instrucciones no solo llegaron a través de ellos. El Partido Republicano Cuba también orientó que se tomaran las iglesias.

El programa especial de la TV Cubana también reveló una conversación entre Ibrahím Bosch (en Miami) y Vladimir Calderón, mercenario que participó en la ocupación ilegal de un templo en La Habana:

-Ibrahim Bosch: Aló.
-Vladimir Calderón: Oye, ¿es Ibrahím? Oye, ya estamos aquí ya.
-IB: Ok, perfecto, un abrazo.
Métete pa’dentro. No hagas nada, para dejar que todos los “peloteros” lleguen a sus bases. Yo te aviso. Hasta que yo no te diga el disparo, tú no digas el motivo. Lo que sí no pueden dejarse es sacar de ahí, ¿ok? Tú eres la llave de todo, pero hay “peloteros” que están corriendo para las bases todavía. Bueno, un abrazo, ni te muevas.
¿Todo el mundo con teléfonos y cargadores ahí, verdad?
-VC: Sí, sí.
-IB: En todas partes del mundo se hizo eso, hasta en el Medio Oriente se metieron en las mezquitas y todo, pero este es el momento de nosotros, y es único. Acuérdate de todo lo que tú te has preparado y dice que hay que aprovechar las visitas de figuras importantes cuando llegan al país. Esa es la única manera, Vlado. Te lo digo, si no, hemos hecho el papelazo del siglo.
El nuevo rostro de la oposición dentro de Cuba son ustedes. Todos esos rostros de las vacas sagradas se cayeron.

Más adelante, Ibrahím Bosch le informó a Calderón:
“Se le pusieron 500 pesos (dólares) que incluyen a todos los que estaban adentro, incluyéndote a ti, y después te explico. Incluyendo a los que no son, este envío incluye -no es mucho, mi hermano, es una basura, y se convierte en 400 y pico de pesos-, pero la importancia de esto es que este primer envío lo distribuyan entre todos los que estuvieron adentro.”

También las autodenominadas Damas de Blanco intentaron provocaciones contrarrevolucionarias, aprovechando la atención mediática por la visita del Papa. El reportaje televisivo revela una reunión en la que Berta Soler grita a un grupo de mujeres:
“Si te dicen no puedes pasar y viras la espalda y te vas, no lo voy a reportar, no se va a reportar. ¿Cómo se va a reportar? O llegar a la actividad o es detenida, sobre ruedas o en calaboza (sic). La que no va a participar en la actividad, que no esté inventando… Que no esté inventando… Y después todo el mundo viene buscando lo que quiere buscar… Se acabó.”

En otra llamada telefónica, Soler ofreció las siguientes declaracionesa Radio Martí:
-Radio Martí: Berta, es Santana, de Radio Martí. Berta, te llamo para que me des tu opinión sobre la carta que le han enviado al Papa.

-Berta Soler: Nosotros estamos pidiendo al cal…, al Papa, eh… a su Santidad, eh Juan Pablo, eh… Benedicto XVI… que cuando llegara a Cuba se reuniera con las Damas de Blanco. Realmente la carta que se le ha enviado, eh, a su Santidad, yo el contenido como tal no lo sé…

Fuente: Cubadebate
Con la tecnología de Blogger.
 

Buscar en:

Entradas populares

Blogs de Autores de Despierta Libertad