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El 20 de julio de 2015 ¡se romperá el corojo!

viernes, 10 de julio de 2015
Por Lohania Aruca Alonso*

  RCBaez_ante un nuevo Baragua
Y he dejado bien claro que también seguiremos teniendo diferencias muy serias. Que incluyen el apoyo duradero de Estados Unidos por los valores universales, como la libertad de expresión y asociación y el acceso a la información. Y no dudaremos en protestar cuando veamos que se actúa de manera contradictoria a esos valores. 
Barack H. Obama (1)

     El título de este artículo parodia la histórica frase criolla: “Muchachos, ¡el 23 [de marzo, 1878] se rompe el corojo!”, fue dicha por alguno de los cubanos presentes al final de la conocida Protesta de Baraguá, 15 de marzo de 1878, cuando el General Antonio Maceo Grajales confirmó a su contrincante español, el General Arsenio Martínez Campos, que las hostilidades continuarían, porque sus fuerzas no aceptaban los acuerdos del Pacto del Zanjón (2).

Ese gesto de firmeza ideológica y de coraje combativo por la independencia total de Cuba, trascendió a la Historia como un símbolo y paradigma, inobjetables, de la resistencia de los cubanos y cubanas en su irrenunciable aspiración detener una nación libre, soberana y feliz. “¡Con todos y para el bien de todos!”, dijo Martí.

    Sin embargo, aquí nos referiremos a otro tipo de desafío -semejante pero diferente-, al de los enfrentamientos entre patrones económicos, políticos y culturales socialistas y capitalistas, en la Cuba del 2015. La fecha aludida en el título es la de la reapertura oficial de las sedes diplomáticas y consulares de la República de Cuba en Washington y de los Estados Unidos de América en La Habana. 

     Aunque para ambos países este “acercamiento” será por  igual un gran desafío político, no se pueden ignorar las distintas magnitudes geográficas, demográficas y de riquezas,  que cada uno posee: se trata, una vez más, de encarar la pugna, casi mítica, entre el David tropical y el Goliat norteño.

A pesar de ello, los cubanos y las cubanas no se arredran ante el futuro reencuentro; muy al contrario, presenciaremos los ceremoniales diplomáticos convencidos de los beneficios que esta nueva etapa histórica nos depara a dos naciones vecinas. Desde luego, sin hacer concesiones a las ingenuidades y/o a las trampas políticas que hacen más escabroso el nuevo camino a emprender, para dominar “el arte de la convivencia civilizada”.

 Somos nosotros, el pueblo que ha sufrido por más de 54 años las constantes agresiones de parte de quienes pronto se reinstalarán en el moderno edificio de los años 50 ,(3) junto al malecón habanero, los que tenemos el deber de cuidar y defender la integridad de nuestro país, de su sistema económico,  político y cultural.  

     Para ello contamos con experiencias propias y ajenas. La Historia nos advierte, y dan fe del peligro ciertos “viejos” métodos y teorías “infalibles” (que nada tienen que envidiar a los de Maquiavelo), explicitadas en documentos que provienen de fuentes oficiales estadounidenses, como el citado a continuación:

"Sembrando el caos en la Unión Soviética, sustituiremos sus valores, sin que sea percibido, por otros falsos, y les obligaremos a creer en ellos. 
Encontraremos a nuestros aliados y correligionarios en la propia Rusia. Episodio tras episodio se va a representar por sus proporciones una grandiosa tragedia, la de la muerte del más irreductible pueblo en la tierra, la tragedia de la definitiva e irreversible extinción de su autoconciencia.

De la literatura y el arte, por ejemplo, haremos desaparecer su carga social. Deshabituaremos a los artistas, les quitaremos las ganas de dedicarse al arte, a la investigación de los procesos que se desarrollan en el interior de la sociedad. Literatura, cine, teatro, deberán reflejar y enaltecer los más bajos sentimientos humanos. Apoyaremos y encumbraremos por todos los medios a los denominados artistas, que comenzarán a sembrar e inculcar en la conciencia humana el culto del sexo, de la violencia, el sadismo, la traición. En una palabra: cualquier tipo de inmoralidad.

En la dirección del estado crearemos el caos y la confusión. De una manera imperceptible, pero activa y constante, propiciaremos el despotismo de los funcionarios, el soborno, la corrupción, la falta de principios. La honradez y la honestidad serán ridiculizadas, innecesarias y convertidas en un vestigio del pasado. El descaro, la insolencia, el engaño y la mentira, el alcoholismo la drogadicción, el miedo irracional entre semejantes, la traición, el nacionalismo, la enemistad entre los pueblos, y ante todo el odio al pueblo ruso; todo esto es lo que vamos a cultivar hábilmente hasta que reviente como el capullo de una flor.

Sólo unos pocos acertaran a sospechar e incluso comprender lo que realmente sucede. Pero a esa gente la situaremos en una posición de indefensión, ridiculizándolos, encontrando la manera de calumniarles, desacreditarles y señalarles como desechos de la sociedad. Haremos parecer chabacanos los fundamentos de la moralidad, destruyéndolos. Nuestra principal apuesta será la juventud. La corromperemos, desmoralizaremos, pervertiremos.
(Traducción de: El Arte de la Inteligencia, Allen W. Dulles, fundador e ideólogo de la CIA en la década de los 50. Los subrayados en negritas fueron hechos por la Autora de este artículo.)

¡Tanta bajeza y maldad enemigas del pueblo fue y es política real!

Cuba, por su parte, en este intercambio brindará a los visitantes estadounidenses la ocasión de relacionarse con nuestras modestas ciudades -sin rascacielos, ni edificios inteligentes. Con nuestros hospitales, teatros, museos y escuelas, estas últimas llenas de niños y niñas de colores mezclados, sanos, sonrientes y amorosos.

    Somos un pueblo cuya historia es radicalmente diferente de la que originó el imperio capitalista actual; aquí el esfuerzo de construir una nueva sociedad próspera y sostenible se realiza cotidianamente, educando, transformando hábitos y conductas negativos por otros que aporten al colectivo donde se vive y trabaja mayor seguridad y dignidad humana. ¿Habrá sólo “idealismo” de la parte cubana?

    Muchos de nuestros conciudadanos se han radicado en los EE. UU., no obstante, reconocen y defienden los logros socialistas – aún limitados por el bloqueo yanqui, la mala administración consciente o inconsciente de los escasos recursos que poseemos, y hasta por el vicio y la corrupción –penalizados- de los burócratas no revolucionarios.

      Esas tristes realidades y personajes sin escrúpulos son nuestra verdadera amenaza interna y requieren de una mayor prevención. ¿Por qué y cómo se corrompen los funcionarios?¿A qué modelo  de sociedad y cultura responden específicamente?¿Quién o quienes facilitan la entrada y copia al modelo erróneo?¿Cuáles son los medios a través de los cuales se divulga tal modelo/s acríticamente entre la población, sin referenciar los modelos culturales propios?¿Cuáles son los auténticos modelos que ofrecen la cultura nacional, cómo se promueven, que valores los identifican?¿Cuáles son los posibles motores impulsores de su aceptación y desarrollo?

Ahora mismo es tiempo de reflexión y acción.  En las grandes batallas que se nos avecinan a pasos agigantados no debemos fallar por imprevisión o inacción. Hay que cambia todo lo que debe ser cambiado, dijo Fidel Castro. Hay un gran porcentaje de población joven que en Cuba ha obtenido un grado alto de escolarización, y que sinceramente aspira a vivir en un país de gente honesta y digna. Justamente esta es nuestra mayor fortaleza.

     La memoria histórica de lo que hemos soñado, vivido y sufrido muchas generaciones, es un capital acumulado de valores cívicos y morales que se deben visibilizar, por todos en todos los espacios. Las calles, parques y plazas son museos a cielo abierto con monumentos dedicados a personalidades históricas; poseen un extraordinario valor patrimonial; cuentan, a nacionales y extranjeros, fragmentos gloriosos de la Historia de Cuba. ¡Atendámoslos! Así, los integramos a nuestra vida cotidiana.

    Hay que lograr el rescate de esos espacios públicos en las capitales del país, e igualmente en las provincias y los municipios. El desarrollo de las localidades, el fomento de su singular potencial, específicamente de la cultura de  base popular, es y será siempre un acicate para  acrecentar nuestra riqueza y prosperidad nacional. Es el fundamento y legado de cubanía que se traslada de una a otras generaciones. Profundicemos en su conservación.

     Vivimos inmersos en cambios aún inimaginables. Soñamos con un mundo mejor que, poco a poco, vamos conquistando, y que le arrancaremos  al futuro. Seamos conscientes y coincidentes con la grandeza de los desafíos que enfrentamos. Preparémonos infatigablemente para la lucha por un país todavía más cubano, más nuestroamericano, ¡más humano!

 La Habana, miércoles, 08 de julio de 2015
 Notas 
 
(1) “Declaraciones del Presidente de los Estados Unidos sobre el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba”, Granma, Nacionales, Julio 2015, jueves 2, p. 3.)
(2) Pacto del Zanjón (11 de febrero de 1878): acuerdo de paz entre los ejércitos cubano y español que marcó el final de la Guerra de los Diez Años (1868-1878). Fue aceptado por el gobierno cubano en armas, que realizó la capitulación general el 28 del propio mes y año. No obstante, los jefes insurrectos orientales bajo el mando del General Antonio Maceo y Grajales no reconocieron el trato, ni se rindieron, expresando sus posiciones en la Protesta de Baraguá.
(3) Embajada de los Estados Unidos de América, dirección M entre Malecón y 7, fecha de construcción 1952; autores: arquitectos Harrison y Abramovitz (EUA) Mira y Rosich (Cuba). Remodelada en 1997 según proyecto de Caballero Architects, solo conservó su estructura original de hormigón armado y parte de sus cierres exteriores; fue un ejemplo destacado del diseño racionalista en La Habana moderna. Datos tomados de: Martín Z., Ma. Elena y Rodríguez F., Eduardo, La Habana Guía de Arquitectura Havana, Cuba, An Architectural Guide, La Habana- Sevilla, 1998, p. 204, incluye foto de fachada actual.



*Periodista e investigadora histórica y cultural cubana. Licenciada en Historia, con especialidad en Urbanismo. Máster en Ciencias Estudios sobre América Latina, el Caribe y Cuba Miembro de la UNEAC, la Unión de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción y la UPEC. Cumplió tareas como funcionaria del Servicio Exterior del MINREX en Cuba

ESCARAMUZAS POLÍTICAS: EE.UU. puede seguir interfiriendo... si América Latina se lo permite

miércoles, 15 de abril de 2015
Por Gloria Analco, @GloriaAnalco

Mientras líderes sudamericanos mostraron actitud y carácter en la Cumbre de las Américas de Panamá para denunciar el intervencionismo de EE.UU. frente a Barack Obama, el líder cubano exhibió estrategia.

Raúl Castro, con parsimonia, consiguió apoderarse de la escena política de la Cumbre. Era a quien todos querían saludar y darle la bienvenida, sin excepción.

En la Cumbre flotó en el ambiente político todo el tiempo que había viejas y nuevas rencillas por saldar con el gigante del Norte, como lo mostraron frases puntillosas de mandatarios latinoamericanos que marcaron las grandes diferencias que había con EE.UU. en relación con el significado de la democracia, los derechos humanos y la libertad de expresión con que está contraatacando actualmente Estados Unidos.

Fueron muchas las referencias históricas que explicaban el presente, también cargado de agresiones hacia la región, al grado de que Barack Obama terminó por decir:

“Me encantan las clases de historia que recibo aquí… y estoy consciente de que hay capítulos oscuros en nuestra historia… en los que no hemos observado y sí incumplido con los principios e ideales… Podemos pasar mucho tiempo hablando de agravios e injusticias pasadas y usar a Estados Unidos como una gran excusa cómoda para los problemas políticos continentales… eso no es lo que aporta progreso ni va a resolver el problema de los niños analfabetos que no tienen suficiente comida y no hará que nuestros países sean más aptos y competitivos en una economía global”.

¿Quién le propinó un “knockout” a quién? Y aunque a Obama no le guste, hay que hacer historia para saberlo.

Raúl Castro ofreció un discurso en el que reseñó las agresiones sufridas contra su país por Estados Unidos. Lo relevante de esto fue que citó el momento en que comenzó a escribirse la historia que caracterizaría las relaciones entre ambos países hasta el presente.

Fue por un memorando del subsecretario de Estado Lester Mallory, el 6 de abril de 1960, que Raúl Castro calificó de “perverso”. Decía: “La mayoría de los cubanos apoya a Castro… El único medio previsible para restarle apoyo interno es a través del desencanto y el desaliento basados en la insatisfacción y las penurias económicas (…) debilitar la vida económica (…) y privar a Cuba de dinero y suministros con el fin de reducir los salarios (…) provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.

A Nicolás Maduro eso le sonó bastante conocido; otro tanto a Evo Morales y algo menos a Rafael Correa, y con otro escenario también a Dilma Rousseffy a Cristina Fernández, y aunque no estaba presente, Michelle Bachelet también ya ha empezado a escuchar pasos en su tejado.

Eso no va a detenerse porque Obama haya dicho en la cumbre que “Estados Unidos no será prisionero del pasado” con Cuba ni con la región. “Estados Unidos mira hacia el futuro”, dijo.

Ese es el problema, que EE.UU. necesita de la riqueza y del control de la región “para sostener su andamiaje económico que está cayendo en muchos sentidos”, como bien señaló el analista internacional Luis Bilbao.

La región, como de sobra ha dado muestras Cuba, necesita de estrategias muy inteligentes para oponerse a ese festín de predominio que pretende darse Estados Unidos. El Gobierno estadounidense tiene un arma muy poderosa para intentar conseguirlo: tiene de aliados a las oligarquías de todos esos países.

*Reportera mexicana, publica en Uno más uno y otros órganos de prensa. Colaboradora habitual de Cuba coraje. Trabajo enviado por su autora


Yo me muero como viví. El inicio del fin de una etapa tenebrosa para Cuba

sábado, 20 de diciembre de 2014
Por Sergio Rodríguez Gelfenstein*

Muy temprano en la mañana los medios de comunicación comenzaron a estremecerse con la noticia, se pasaba del estupor y la incredulidad a la fanfarria y la confirmación de que lo que se escuchaba era cierto: Cuba y Estados Unidos habían acordado un mecanismo de negociación para el restablecimiento pleno de sus relaciones diplomáticas.

Las reacciones no se hicieron esperar, desde la euforia comprensible, a veces excesiva de algunos, hasta el rechazo cavernario de otros, sobre todo los de Miami. A primeras horas del día varios amigos inquirieron mi opinión e invariablemente dije que antes se debía escuchar a los cubanos y al Gobierno de Estados Unidos de manera directa.

Entonces, vino la voz pausada, la lectura precisa del presidente Raúl Castro, seguramente meditada por mucho tiempo y redactada en el colectivo de dirección del partido y del Estado. La conexión con su pueblo era evidente, los periodistas de todos los medios internacionales que hacían entrevistas en las calles de La Habana nos permitían escuchar invariablemente el orden de prioridades que le daban los ciudadanos de la isla a la noticia. Primero, la felicidad por el retorno de sus héroes injustamente detenidos durante 16 años en las cárceles del imperio. Segundo, la posibilidad cierta de la reunificación de la familia cubana y en tercer lugar, la esperanza de que el anuncio del restablecimiento de relaciones diplomáticas conduzca al fin del criminal bloqueo económico y comercial que ya dura más de medio siglo.

En palabras de Raúl: “Esto no quiere decir que lo principal se haya resuelto. El bloqueo económico, comercial y financiero que provoca enormes daños humanos y económicos a nuestro país debe cesar. Aunque las medidas del bloqueo han sido convertidas en Ley, el presidente de Estados Unidos puede modificar su aplicación en uso de sus facultades ejecutivas”. Perfecta sintonía con lo que el pueblo manifestaba en las calles. Tan larga espera ha enseñado a los cubanos el valor de la mesura, la discreción, la paciencia y la cautela. No se puede bajar la guardia ante un adversario tan poderoso.

Pero, ¿qué puede decir un observador externo ante tal trascendental hecho? Las evidencias indicaban que esta decisión se iba a concretar más temprano que tarde. Apenas hace 10 días, el 7 de diciembre pasado le escribí una carta a un amigo que vive en La Habana en la que en una de sus partes le decía: “…Todo indica que al bloqueo le queda poco, pero no sé cuánto demore en restablecerse un funcionamiento pleno…”. Sin embargo, ello no obsta para que una vez superada la emotividad inicial del momento, sin dejar de manifestar la felicidad compartida con millones de cubanos al ver a los tres héroes regresando a casa, resulta tarea complicada intentar un análisis, dada la magnitud y el impacto de la multinoticia.

En el marco de las relaciones internacionales, tal vez lo primero sería decir lo obvio: la medida clausura definitivamente la guerra fría en el hemisferio occidental, 25 años después de la caída del Muro de Berlín. No había soporte ni validez jurídica en los argumentos estadounidenses para mantener una situación creada en un momento de bipolaridad rígida del sistema internacional. 
Valdría sí, decir que los intentos de Estados Unidos por apoderarse de Cuba se remontan hasta 1801 cuando era presidente de ese país Thomas Jefferson.

En su discurso, el presidente Obama dijo algunas cosas interesantes. Empezó reconociendo que el bloqueo y la ausencia de relaciones diplomáticas eran un “enfoque obsoleto” que “fracasó” en el intento de promover los intereses de Estados Unidos. Aunque recordó a Playa Girón, dijo que su país ha apoyado la democracia y los derechos humanos en Cuba. Debe ser por eso, que tan pronto conocerse la noticia, renunció a su cargo Rajiv Shah, administrador de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (Usaid), organismo del Gobierno de Estados Unidos que tras la pantalla de la cooperación para la democracia, financia acciones de desestabilización e injerencia en el mundo, fracasando en Cuba una y otra vez.

El presidente estadounidense hizo una relación de medidas adoptadas por los gobiernos de su país durante más de medio siglo, reconociendo que ningún otro país ejecuta tal tipo de acciones y aceptando que todas ellas fracasaron, si se considera que la Revolución, bajo la conducción de Fidel y Raúl Castro, continúa en el poder. En paralelo, habría que decir que el fracaso de estas medidas no impide que el Gobierno de Estados Unidos las implemente hoy contra Irán y Rusia.

Obama reconoció el desarrollo de Cuba en materia de salud y valoró altamente la posibilidad de que estadounidenses y cubanos trabajen juntos en materias como salud, inmigración, antiterrorismo, tráfico de drogas y respuesta a catástrofes. Encomió el trabajo conjunto de ambos países en la lucha contra el ébola.

A continuación, planteó su nueva política para tratar de torpedear la Revolución Cubana a través de métodos “light” que no causen tanto rechazo en la comunidad internacional, “…podemos hacer más para apoyar al pueblo de Cuba y promover nuestros valores mediante la participación”, considerando que el “aislamiento no funcionó”.

Informó que revisará la presencia de Cuba en la lista de países que promueven el terrorismo, a todas luces una aseveración absurda y sin fundamento y enumeró las primeras medidas de liberalización económica de las relaciones, todo lo cual significan importantes, pero aún insuficientes pasos en el camino hacia el fin del bloqueo.

Con el cinismo y la soberbia típica de los presidentes estadounidenses dijo que no dudaba que seguían existiendo “…barreras continuas para la libertad de los cubanos comunes. Estados Unidos cree que ningún cubano debe enfrentar acosos, arrestos o golpizas simplemente porque ejerce un derecho universal de expresar su pensamiento, y continuaremos apoyando a la sociedad civil en ese asunto”, debe ser que no ha tenido tiempo de leer los noticieros de su país y tal vez no sepa lo que ha ocurrido en Ferguson, Cleveland o Nueva York. Como dice la jerga popular “debería arreglar la casa, antes de predicar en hogar ajeno”.

Pero bueno, a pesar de las alertas necesarias, en el marco de la comprensión de las limitaciones de un presidente estadounidense, es bueno aceptar la valentía de Obama, cavando la fosa para enterrar el cadáver de una política de agresión, violatoria del derecho internacional que no funcionó.

Muchos se preguntan: ¿Por qué el presidente de Estados Unidos toma tal decisión en este momento? Pienso que las respuestas están en el análisis de la situación geopolítica internacional, sin obviar algunos elementos de la política interna de Estados Unidos. Daremos algunas opiniones al respecto.

Las nuevas generaciones de cubano-americanos rechazan mayoritariamente el bloqueo, tal como el propio Presidente reconoció en su discurso, en ese sentido el tradicional lobby cubano de Miami se ha debilitado en términos de apoyo financiero y electoral a las campañas de los partidos políticos. Obama ha estimado que hoy puede prescindir de quienes en el pasado jugaban un papel decisivo en las elecciones de Estados Unidos como se manifestó en el colosal fraude electoral que le dio el triunfo a George Bush frente a Al Gore. 
Por otro lado, empresarios de todo tipo, pero, de manera particular del sector agrícola del sur de Estados Unidos, han incrementado sus vínculos con Cuba. Son estados que se caracterizan por su alta producción de alimentos y consideran a Cuba un mercado natural para una producción que está siendo desplazada sobre todo por Brasil, Argentina y otros países. Finalmente, el peso de 10 editoriales del New York Times, demostrando la obsolescencia del bloqueo, eran expresión de un poderoso sector que no representa solo a los magnates de los medios de comunicación, también a algunos de los más poderosos lobistas vinculados al sector empresarial y financiero que ningún presidente puede obviar.

En el plano internacional, la votación anual en el seno de la Asamblea General de la ONU mostraba a un Estados Unidos aislado, solo apoyado por Israel. Pero, se debe recalcar que ha sido trascendental en los últimos años el soporte unánime de una América Latina y Caribe unidos, que una y otra vez, de manera colectiva a través de los mecanismos multilaterales o de forma individual manifestaron al presidente de Estados Unidos la inconveniencia de seguir manteniendo el bloqueo.

En este contexto, influyó el incremento de la relación mutuamente ventajosa de América Latina y el Caribe con Rusia y China. Mientras los presidentes de esos países Vladímir Putin y Xi Jinping se paseaban por la región manteniendo y elevando los vínculos multilaterales y bilaterales, Obama debía dar cuenta en cada reunión del bloqueo a Cuba y las migraciones. En el último mes, le apuntó a ambos temas, avanzando en la desactivación de dos conflictos que le permitirán desplegar una alfombra suave por donde podrá caminar más seguro a la Cumbre de las Américas de Panamá en el venidero abril de 2015. Tal vez sea ésta la manera que Obama ha decidido para volver a una región que tradicionalmente ha sido su aliado seguro en el tablero global.

En los tiempos modernos, frente al desatado individualismo, el consumismo desenfrenado y las prácticas putrefactas de la democracia corrupta, una vez más, Cuba se yergue enhiesta enarbolando sus principios, valores, su dignidad y honor. Que nadie le arrebate esta victoria, que nadie se haga dueño de un combate que los cubanos han librado por décadas al precio de su sacrificio y de la sangre de algunos de su mejores hijos.

Tal vez hoy, los cubanos canten una vez más junto a Silvio: "Dicen que me arrastrarán por sobre rocas cuando la Revolución se venga abajo, que machacarán mis manos y mi boca, que me arrancarán los ojos y el badajo, será que la necedad parió conmigo, la necedad de lo que hoy resulta necio: la necedad de asumir al enemigo, la necedad de vivir sin tener precio. Yo no sé lo que es el destino, caminando fui lo que fui, allá Dios, que será divino. Yo me muero como viví".

Fuente Ciudad CCS

*Venezolano Licenciado y Magister en Relaciones Internacionales por la Universidad Central de Venezuela. Analista y consultor internacional. Profesor del Instituto de Altos Estudios Diplomáticos "Pedro Gual" del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela.
Imagen agregada FOTO Iván Soca, Cuba

La independencia y el parón de Dilma a Obama

viernes, 20 de septiembre de 2013
Por Ángel Guerra Cabrera

 
La segunda independencia de América Latina probablemente representa uno de los hechos geopolíticos más importantes a nivel mundial de los últimos 15 años, opina Mark Weisbrost, agudo analista estadunidense. Palabras más o menos, en este espacio lo venimos diciendo hace más de una década.

Hemos apuntado que América Latina y el Caribe forman la región más independiente del planeta, vanguardia a escala internacional en la lucha contra el neoliberalismo y el imperialismo, por la democracia participativa, por la justicia social, por los derechos de los pueblos originarios y por una relación amorosa y armónica con la naturaleza. La recuperación por los gobiernos boliviano, ecuatoriano y venezolano del andino Sumak Kawsay, “buen vivir” en quechua, es un avance filosófico y civilizatorio de proporciones gigantescas que podría servir de base a la construcción de sociedades ajenas a la depredación ecológica y al consumismo. Naturalmente, esto podrá conseguirse más pronto mientras más países rompan con las políticas del Consenso de Washington de modo que sea posible construir, como propone la Alba, una zona económica latino-caribeña que gradualmente gane autonomía al mercado capitalista mundial.

Claro, existen gobiernos de derecha como los de México, Costa Rica, Panamá, Colombia, Perú y Chile, pero incluso ellos tienen que ajustarse a esta realidad y lo prueba el hecho de que se hayan sumado a las instituciones de unidad e integración regional como la Unasur y la Celac. No es casual, por citar lo más reciente, que ninguno haya suscrito la declaración de 25 países promovida por Washington que exige una "fuerte respuesta internacional" a Damasco por su presunto uso de armas químicas.
Aquí hemos dado cuenta de hechos trascendentales que han marcado el giro hacia la segunda independencia de América Latina. Entre otros, la elección de Hugo Chávez como presidente de Venezuela(1998) o el no al bushista Alca dado por él junto a otros mandatarios suramericanos en la Cumbre de las Américas de Mar del Plata (2005).

Contundentes gestos de independencia y dignidad de líderes latino-caribeños son cada vez más frecuentes. Esta semana admiramos la rotunda cancelación por la presidente brasileña Dilma Rouseff de la visita de Estado que se suponía realizara a Washington a fines de octubre. El hecho no sorprende pues ella había advertido a Obama en varias ocasiones, incluso personalmente en la cumbre del G20, que no acudiría a la cita si no le daba explicaciones y le ofrecía disculpas escritas  por el escandaloso espionaje a sus telefonemas y correos electrónicos así como a los de dependencias y empresas brasileñas como Petrobras, denunciado por el informático Edward Snowden.

Dilma contó después de su plática con Obama: “Le dije que quiero que me explique todo, que en inglés se dice everything. Al suspender la visita la presidencia de Brasil declaró: “las prácticas ilegales de interceptación de las comunicaciones y los datos de ciudadanos, empresas y miembros del gobierno brasileño constituyen un hecho grave, atentatorio a la soberanía nacional y a los derechos individuales, e incompatible con la convivencia democrática entre países amigos”.

El hecho es más notorio porque en el protocolo yanqui una “visita de Estado” no es lo mismo que una mera visita oficial y se le considera un honor conferido a muy pocos dignatarios extranjeros, no declinado hasta este momento por ninguno. De ese tamaño es el rechazo de Dilma a la violación de la soberanía de su país.

Para nadie debería ser un secreto que, como apunta Weisbrost, “Washington aún ve el giro hacia la izquierda de la región –y la independencia consolidada por sus gobiernos de izquierda–, como un cambio temporal que puede revertirse”. Pone de ejemplo el apoyo de Obama a los golpes de Estado en Honduras y Paraguay y, en general, su poca disposición a concretar con hechos el “nuevo comienzo” que prometió a América Latina en 2009.

Estados Unidos no acepta una América Latina independiente. Allí están el golpe de Estado de 2002 contra Chávez y los actuales intentos desestabilizadores contra Caracas, el golpe “cívico” contra Evo, el que intentó asesinar a Correa y la feroz escalada del ejército mediático del Pentágono contra los gobiernos independientes de la región.

Relucientes reclutas de ella, los contrarrevolucionarios nacidos en Cuba que se hacen los graciosos por CNN en español. No debemos ver como ajena la arremetida contra Siria.

Twitter. @aguerraguerra

Una política migratoria beneficiosa, realista y justa. Otros sobre el tema

viernes, 19 de octubre de 2012
Por Randy Alonso Falcón

Cuba está actualizando su política migratoria. Un proceso que responde a nuestra realidad y se proyecta hacia el futuro. Una decisión soberana de nuestro Gobierno, pese a que permanecen la hostilidad permanente de EE.UU. contra nuestro país, el bloqueo genocida, la asesina Ley de Ajuste Cubano y el estímulo a la emigración ilegal.

A tono con el perfeccionamiento de nuestro modelo económico y social, las medidas adoptadas facilitan las posibilidades de viaje para la inmensa mayoría de los cubanos residentes en el país o en el exterior,  eliminan trámites a la población, propician la reunificación familiar,  y contribuyen al incremento sistemático de los vínculos de la Nación y sus emigrados.
La eliminación de la solicitud de Permiso de Salida y el requisito de la Carta de Invitación hacen más expeditos los procedimientos migratorios y ahorran tiempo y dinero a los ciudadanos.

Tales requisitos, que nacieron de la necesidad de enfrentar la manipulación descarada del tema migratorio por las autoridades norteamericanas y el intento de saquear el talento de la nación, cumplieron su rol histórico y fueron instrumentos defensivos de la Revolución. Ellos incluso no fueron óbice para un creciente flujo de miles de cubanos que han viajado temporalmente al exterior en estos años.

Así también se inscribe la disposición de extender a 24 meses la permanencia autorizada en el exterior de los residentes en Cuba que viajen por asuntos particulares, cuando hasta hoy ese periodo se limitaba a 11 meses.

Otros pasos emprendidos son de especial significación: La ampliación del permiso de estancia en el país hasta 180 días a los cubanos residentes en el exterior y a 90 días para los emigrados; la reducción a 18 años de la edad para solicitar personalmente el pasaporte corriente (era 21 años); la autorización a los niños y adolecentes menores de 18 años para viajar temporalmente al exterior siempre que cuenten con la anuencia legal de sus padres; las disposiciones laborales que autorizan que, además de las vacaciones acumuladas, los trabajadores pueden disponer de dos meses consecutivos de licencia sin sueldo si lo necesitan para viajar al exterior sin perder su puesto laboral: las facilidades de cobro de las pensiones para los cubanos beneficiados por la Seguridad Social que salgan del territorio nacional, incluidos los autorizados a residir en el exterior; y la derogación de la Ley No. 989 de 1961 que disponía la nacionalización mediante confiscación de los bienes, derechos y acciones de quienes salían definitivamente del país.

La Revolución está dando pasos razonados y seguros, acordes con las aspiraciones mayoritarias de nuestro pueblo, consecuentes con una política migratoria que sostiene el derecho de viajar y la emigración legal, segura y ordenada, y en favor de la mayoría amplia de los cubanos asentados en más de un centenar de países que mantienen vínculos normales con sus familias en Cuba.

Como se ha expresado, si las medidas no son más amplias, se debe a la permanente política agresiva del gobierno de EE.UU, que tiene al tema migratorio entre sus principales armas, incluyendo la práctica y promoción descarada del robo de cerebros y talentos de nuestro país. Y esa política - según reaccionaron el martes voceros del Departamento de Estado norteamericano- no tendrá variación.

Ahora que Cuba - asediada, vilipendiada, agredida - ha dado más facilidades de viaje a sus ciudadanos, sería bueno conocer cuándo el Gobierno de Estados Unidos eliminará la prohibición a sus nacionales, y les respetará el derecho, para visitar este país cercano, libre, seguro y lleno de bellezas naturales. ¿Quo Vadis, Washington?

Tomado de Cubadebate

Vea además:

Novedades en nueva Ley Migratoria de Cuba

La Ley Migratoria de Cuba, que entrará en vigor el próximo 14 de enero, plantea la perspectiva de poder permanecer en el extranjero hasta 24 meses sin perder el estatuto de ciudadano residente en su país de origen.

Se trata de una de las novedades de la legislación que eliminará la norma anterior de 11 meses, las categorías de "salida definitiva o temporal" y el llamado "Permiso de residencia en el exterior (Pre)".

Léalo en Prensa Latina

Supresión en Cuba de permiso de salida dejará en evidencia que el problema para viajar no era el Gobierno cubano (video)

jueves, 18 de octubre de 2012
Por José Manzaneda (coordinador de Cubainformación)


Video en Youtube



La reciente medida del Gobierno cubano de suprimir el permiso de salida para viajar al exterior de la Isla es, sin duda, algo que era deseado por la mayoría de la población cubana. Y un paso positivo que eliminará obstáculos administrativos y agilizará el tiempo de tramitación para viajar fuera de Cuba.

Pero ¿era el citado permiso de salida del Gobierno cubano lo que impedía viajar a la población cubana, tal como dan a entender los grandes medios internacionales? Y por tanto ¿ésta podrá ahora viajar rápidamente y sin problemas, aún pudiendo costear su billete y estancia? En absoluto.

La corresponsal en La Habana del canal público Televisión Española, Sagrario García Mascaraque, nos decía lo siguiente: “(Ésta) es la reforma más ansiada por todos los cubanos desde hace muchísimo tiempo, angustiados por los lentos y costosos trámites para lograr un permiso de salida del país que no siempre llegaba”.

Su mensaje es claro: era el Gobierno cubano quien impedía la salida del país a su población, mediante obstáculos burocráticos y negativas arbitrarias. Para sostener este idea falsa, la periodista debe ocultar lo verdaderamente esencial: que la población cubana no ha podido viajar al exterior a pesar de haber obtenido, en la inmensa mayoría de los casos, el permiso de salida, debido a que los países de recepción le han negado la correspondiente visa de entrada. Y esta situación no va a variar con la reforma migratoria cubana. Es más, se prevé que –para frenar las expectativas de viajar o emigrar que genere esta reforma- los cupos de entrada a España y a otros estados del Norte se restringirán aún más.

“A partir del 14 de enero solo necesitarán un pasaporte en vigor y el visado del país de destino”: la periodista de Televisión Española nos remarca que, ahora, para salir del país, “solo” se necesitará el visado en destino, como si su obtención fuera un mero trámite, y no existiera una política de negativa sistemática y masiva de visas por parte, por ejemplo, del Gobierno de España. Mientras la corresponsal remarca “los lentos y costosos trámites” por la parte cubana, silencia el vía crucis burocrático de cientos de cubanos y cubanas en el Consulado español en La Habana: colas interminables, meses de trámites, elevadas tasas por cada gestión y silencios administrativos que, en la mayoría de los casos, acaban en una negativa con la frase “posible migrante”.

Pero este aspecto esencial para que la audiencia entienda el problema, es silenciado por Televisión Española y el resto de grandes medios, interesados en culpabilizar al Gobierno cubano.

La corresponsal de Televisión Española, además, realizaba una afirmación increíble en alguien que lleva cuatro años residiendo en Cuba: “(Hasta ahora), había muchas limitaciones y aquellos que querían abandonar la Isla eran tachados de traidores”. Un mensaje que es un cliché obsoleto, quizá real hasta los años 80, pero que no tiene nada que ver con el presente. El Gobierno cubano ha reconocido públicamente, en repetidas ocasiones, el papel de la emigración cubana en la construcción del país, y su carácter económico y no político, similar a la de otros países de la región. Las palabras del presidente Raúl Castro sobre la población emigrada están bien lejos del concepto de “traidores” mencionado por Televisión Española: “Hoy los emigrados cubanos, en su aplastante mayoría, lo son por razones económicas. Este sensible asunto ha sido objeto de manipulación política y mediática durante largos años, en el propósito de denigrar a la Revolución y enemistarla con los cubanos que viven en el extranjero. Lo cierto es que casi todos preservan su amor por la familia y la patria que los vio nacer, y manifiestan, de diferentes formas, solidaridad con sus compatriotas”.

El Gobierno cubano tiene relaciones normalizadas con decenas de colectivos de la emigración. Y contra todos los clichés mediáticos, que asocian emigración cubana con exilio político, existe un número creciente de asociaciones de migrantes que apoyan explícitamente a la Revolución cubana. Este 20 de octubre se celebra en Madrid, por ejemplo, el Encuentro de Cubanos y cubanas residentes en Europa. ¿Cubrirá Televisión Española este evento? ¿Informará de la existencia de miles de migrantes cubanos con posiciones diametralmente contrarias a la de la llamada “disidencia” aliada de EEUU? ¿O lo silenciará de la misma manera que silencia la responsabilidad del Gobierno español en la prohibición de viajar a la ciudadanía de Cuba y de tantos otros países del Sur?

Fuente Capítulo Cubano

Vea además
Reforma migratoria: La Revolución cumplió su palabra
http://cubaizquierda.blogspot.com/2012/10/reforma-migratoria-la-revolucion.html

“Por la voluntad común de la Nación Cubana”

martes, 16 de octubre de 2012
En el caso de Cuba, el tema migratorio ha sido históricamente objeto de fuertes campañas mediáticas diseñadas y dirigidas por el gobierno de los Estados Unidos y de otras fuerzas que en ese país se han opuesto a la Revolución desde sus propios inicios. Su manipulación ha tenido como propósito sembrar la confusión en la opinión pública internacional y en nuestro pueblo. No han sido pocas las víctimas, incluso mortales, de las dramáticas situaciones generadas a partir de la politización por parte de los enemigos de Cuba de esta sensible cuestión.

Es por ello que cualquier análisis que se haga de la problemática migratoria cubana pasa inexorablemente por la política de hostilidad que el gobierno de los EE.UU. ha desarrollado contra el país por más de 50 años. La aplicación de un ilegal y genocida bloqueo económico y el intento de construir una oposición interna mediante acciones subversivas y el empleo de agentes a sueldo han sido sus componentes esenciales. Dicha política ha incluido desde campañas mediáticas y "robo de cerebros", hasta atentados terroristas, sabotajes y agresiones de todo tipo.

La política migratoria de Cuba, a lo largo de todos estos años de Revolución, se ha basado en el reconocimiento del derecho de los ciudadanos a viajar, a emigrar o residir en el extranjero y en la voluntad de favorecer las relaciones entre la Nación y su emigración. Al mismo tiempo se ha fundamentado en el legítimo derecho a defendernos frente a la agresividad de Washington. Las disposiciones para regular los flujos migratorios del país, fueron adoptadas en medio de circunstancias impuestas por las agresiones que en esta esfera se han implementado por las diferentes administraciones norteamericanas, con el estímulo de sus aliados en Miami.

Como expresara el Presidente Raúl Castro en la clausura del 8vo. Periíodo Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular el pasado 23 de diciembre de 2011 "... no podemos olvidar que somos el único país del planeta a cuyos ciudadanos se les permite asentarse y trabajar en el territorio de los Estados Unidos sin visa alguna... en virtud de la criminal Ley de Ajuste Cubano... y la política ‘pies secos, pies mojados’, que favorece el tráfico de personas y ha provocado numerosas muertes de inocentes".

Desde el propio comienzo de la Revolución, nuestro país fue víctima del despojo indiscriminado de sus profesionales. Más de la mitad de los 6 mil médicos con que contábamos en aquel momento, emigraron fundamentalmente hacia los Estados Unidos. Un gran número de los mejores ingenieros y técnicos también fue alentado a emigrar, con el propósito de impedir el desarrollo económico y social de la nación. A estas acciones, se sumaría posteriormente, entre otros, el programa de visas para profesionales de la salud cubanos, implementado por Washington en el 2006 con similares objetivos.

Es por ello que, mientras persistan las políticas que favorecen el "robo de cerebros", dirigidas a despojarnos de los recursos humanos imprescindibles para el desarrollo económico, social y científico del país, Cuba estará obligada a mantener medidas para defenderse en este frente.

El doble rasero y el carácter inhumano de esta política, que estimula por una parte las salidas ilegales del país, y por otra obstaculiza la posibilidad de emigrar de manera legal, ordenada y segura, ha tenido la clara intención de convertir a los cubanos que desean establecerse en otros países, en supuestos opositores políticos y en un factor de desestabilización interna.

Como consecuencia de esta irracional e irresponsable política, a lo largo de todos estos años se han sucedido varias crisis migratorias: Camarioca en 1965, Mariel en 1980, y la "crisis de los balseros" de 1994.

A pesar de ello, Cuba ha mostrado su permanente disposición a cooperar en la búsqueda de soluciones razonables a este complejo problema y ha trabajado sostenidamente por normalizar las relaciones con sus emigrados, favorecer las vías para una emigración ordenada y segura, así como facilitar los viajes de los ciudadanos al exterior por asuntos particulares.

Las nuevas medidas migratorias anunciadas por decisión soberana del Estado cubano, no constituyen un hecho aislado, sino que se inscriben dentro del proceso irreversible de normalización de las relaciones de la emigración con su Patria.

La inmensa mayoría de los cubanos asentados en más de 150 países mantiene vínculos estables con su Patria y con sus familiares, se opone al bloqueo y no desea la aplicación de una política agresiva contra su país de origen.

En la despedida a su Santidad Benedicto XVI, el 28 de marzo pasado, el Presidente Cubano expresó: "Reconocemos la contribución patriótica de la emigración cubana, desde el aporte decisivo a nuestra independencia de los tabaqueros de Tampa y Cayo Hueso y todos los que fueron sostén de los anhelos de José Martí, hasta los que se oponen hoy a quienes atacan a Cuba y manipulan el tema migratorio con fines políticos. Hemos realizado prolongados esfuerzos hacia la normalización plena de las relaciones de Cuba con su emigración que siente amor por la Patria y por sus familias y persistiremos en ello por la voluntad común de nuestra Nación".

Editorial del Periódico Granma


FOTO RCBáez

Los mismos, pero diferentes

sábado, 15 de septiembre de 2012
Por Hugo Chinea Cabrera* 


El gobierno de los Estados Unidos destinará 4,2 millones de dólares más a torpedear la esfera de la intelectualidad artística y literaria cubana, en su empeño por desacreditar y desestabilizar la revolución.

Entre los dineros que reparte Washington, 1.000.000, está dirigido especialmente al gremio de los artistas y escritores, y unos 700.000 más, a estimular debates sobre temas económicos “que profundicen las reformas emprendidas”.

Desde luego, esto es lo publicitado. Como sabemos, por notorio, hay mucho más dinero apostado en el empeño por subvertir el país, propiciar un clima de caos, de disidencia abierta.

Con diferentes partidas encausadas a sostener a sus blogueros, “periodistas independientes”, “observadores” e informantes sobre los derechos humanos, promover video-juegos entre los jóvenes con el tema “el futuro de Cuba” y captar valores entre la intelectualidad artística y literaria establecida, Washington pretende erosionar la fidelidad, confianza y esperanza del pueblo cubano en su intelectualidad revolucionaria, e instaurar un clima de inseguridad.

Nada, el mismo sempiterno sueño de los gobiernos de Estados Unidos por doblegar y apropiarse de Cuba.

Piensan, aunque no han dejado de pensarlo nunca, pero ahora con más razón debido a las nuevas circunstancias de reformas que vive la Isla, que: “en agua revuelta, ganancia de pescadores”, como dice el refrán.

Pero en la Isla las aguas no están revueltas. Está muy clara la proyección de cambiar todo lo que debe ser cambiado siguiendo una política realista, a tono con las necesidades propias de su sociedad y la coyuntura latinoamericana y mundial contemporánea.

Cuba cambia para bien. Para llevar su versión del socialismo a la capacidad de satisfacer, más y mejor, las necesidades materiales y espirituales de sus ciudadanos.

Lo cierto es que el caldo para promover un clima maligno entre la intelectualidad artística y literaria, en el que creen percibir ciertas señales, se circunscribe principalmente a un team de blogueros abiertamente contrarrevolucionarios,  al trabajo de uno a uno con ciertos “intelectuales” acólitos de su representación diplomática, y algún que otro “fan en busca de celebridad”, dado a escribir y abrir la boca donde quiera para criticar a las autoridades, hacer leña de las dificultades y, conscientemente o no, jugar el juego del proyecto de Washington.

La aspiración desembozada es de sedición, en cambio los procedimientos serán  siempre encubiertos.

Aprovechando el clima de crítica constructiva que aún se ejercita limitadamente y tanto necesita el país, la estrategia se encamina a despertar motivaciones opuestas, fabricar distancias, bloques, bandos, grupos, crear una oposición visible y activa, una cuña de intelectuales opositores que se “contrarrevolucionaricen”, y puedan, a la postre, jugar como tontos útiles para su causa.

Las acciones del aparato de inteligencia enemigo y su entramado, puesto en acción por el imperialismo y la reacción contra Cuba, operan desde diversos puertos: financiamientos indirectos para dar o recibir conferencias y clases fuera del país, espacios en páginas extrajeras, premios, publicaciones, entrevistas calientes, lluvia de prensa y correos electrónicos de fuentes seleccionadas, diplomacia cultural, y más, entre otras. Sus “favores” están dirigidos a los más proclives a sus intereses. Los que no, saben utilizar esos escenarios de combate en bien de su Patria y su ideario progresista, revolucionario.

Lo cierto es que los escritores y artistas más prestigiosos de Cuba marcan la pauta del sentido soberano del pueblo y han permanecido y permanecen de su lado, tanto en las verdes como en las maduras.

Ninguno de ellos se presta a las trampas manipuladoras de ciertos escenarios y medios de difusión, y cuando acceden, su participación, sus respuestas, sin dejar de lado errores y deficiencias, llevan todo el coraje de los legítimos.

Desde la edad más temprana de la Revolución Cubana, aquellos primeros apasionados, heroicos y románticos años, la búsqueda de una perfección social y de un nuevo hombre que la encarnara, ha sido una de las más caras y altruistas de sus intenciones. También fuente de errores que afectaron a una parte de sus artistas y escritores que se vieron relegados, y hoy felizmente restituidos, a sus espacios en la vida cultural de la sociedad. En ese empeño inmaduro se crearon moldes morales y de conducta en los que se imaginaba cabría el hombre para “reparar”, pero resultó que éste escapaba, no sin rasguños por cierto, a veces contusiones, en su natural esfuerzo por dejar la forja y vivir el tiempo real preservando su legítima libertad.

De aquella edad en que fue tomado el cielo a ideal vivo, y de las cicatrices ganadas durante estos años de empeño por ser una sociedad y un mejor hombre, las circunstancias y el tiempo han hecho posible que siendo los mismos, sin apenas darnos cuenta, seamos diferentes.

Con fundamentos en viejos y nuevos errores que ahora se ventilan con énfasis por la verdadera sociedad civil cubana, se asienta parte de la ofensiva que toma de aquí y de allá, de antes y de ahora, para amasarlo todo en un bodrio para los enfermos del paladar.

Lo que parece confundir la contrarrevolución que convoca a la intelectualidad cubana a la disidencia y la traición, es su presunción de que se parece, de algún modo, a ciertos convocantes, algunos de ellos fugados de la contienda por la vida y el futuro de su pueblo, viviendo con sueldos mercenarios.

No asimilan lo rotundo: los que están aquí, los que se quedaron y los que han venido después, salvo escasas excepciones, son los mismos, de talento y más, pero diferentes.

Nuestros ciudadanos están convocados, permanentemente, por la Dirección del país, a sumar sus opiniones críticas en la voluntad de perfeccionar estructuralmente nuestro socialismo, tanto en la vida política como en la economía y la organización institucional.

Precisamente en el mejor momento rectificador y de sólidas proyecciones de modernidad, ante el nuevo horizonte que, esperanzados los cubanos -intelectuales y no- hacen suyos con su voluntad y su participación activa, la reacción anticubana se lanza contra ellas calificando la situación interna del país como críticamente irreversible, como un desbarajuste.

Se trata de intentar quebrar a Cuba, de invalidarla internacionalmente, de socavar su prestigio e influencia en Latinoamérica y en las Organizaciones a las que Cuba pertenece, como el ALBA y los Acuerdos de Río, para, en la búsqueda de un efecto dominó, se quebranten también los esfuerzos que los gobiernos progresistas de nuestra región vienen realizando con amplio respaldo popular, en la más ejemplar muestra de democracia posible, por el bienestar de las mayorías de sus pueblos: los pobres y desposeídos de siempre.

Los intelectuales cubanos a quienes llama la reacción internacional a sumarse, están persuadidos de errores y deficiencias, así como también de que serán rebasadas en concierto con un pueblo ejemplar que lo da todo, hasta lo que no tiene, por otros pueblos del mundo y aspira serena y responsablemente a construir y vivir ese mundo mejor que es posible en esta Isla de independencia y esperanza.

De soberanía.


*Sociólogo cubano; ejerció como periodista y dirigió algunos órganos de prensa nacionales fundamentalmente en su arista cultural. Jurado de diversos premios e instituciones culturales, significativamente podemos señalar el Premio Casa de las Américas. Durante casi una década, dirigió la Sección de Cultura del Departamento de Ciencia, Cultura y Centros Docentes del Comité Central. Parte de su obra narrativa ha sido publicada en antologías cubanas, latinoamericanas y en otros países. Recientemente obtuvo el Premio de Teatro del Concurso Literario Benito Pérez Galdós, auspiciado por el Gobierno de Canarias y la Asociación Canaria de Cuba.
Imagen agregada RCBáez

Agresión imperial del Reino Unido contra Ecuador

miércoles, 22 de agosto de 2012
Por Andrés Alberto Rodríguez Guerra*

El presidente ecuatoriano ratificó que las puertas al diálogo con Reino Unido están abiertas para encontrar una solución pacífica al caso del periodista Julián Assange, y aseguró que sólo pide garantías para que el australiano no sea extraditado a un tercer país si vuelve a Suecia.

El camarada Correa, expreso que si el imperio británico invade la embajada de Ecuador por el caso del periodista australiano Julian Assange, estaría violentando todos los tratados internacionales existentes, y colocaría a las embajadas del mundo vulnerables para cualquier asedio.

Desde nuestro espacio “Pensamiento soberano” consideramos que no es la primera vez que los imperios de Estados Unidos y del  Reino Unido nos invaden; ya históricamente lo han hecho. Recordemos los más recientes: la invasión de los ingleses a las islas Las Malvinas en Argentina, el asedio de la embajada de Cuba en Venezuela, durante el golpe de estado de abril del 2002 que realizaron o intentaron con el Presidente Chávez; el derrocamiento de los presidentes de Honduras y Paraguay… Sin “meternos a fondo” con las conspiraciones en los países árabes y africanos.

Son ellos los que dictan las normas -como en juego de ajedrez-  de qué gobierno se mantiene y cuál no, de acuerdo a sus interés. Mi pregunta aquí es:

¿Para qué existe una ONU o cualquier pantalla de organismo mundial, sin son los imperios y las trasnacionales las que deciden el destino de la humanidad?

Lo que sí expuso el presidente Correa es que este caso no afectaría las relaciones bilaterales, el Presidente dijo que, desde su perspectiva, esta situación no debería influenciar los nexos. También expuso lo siguiente:

“Si América Latina empezara a ponerse brava con todos los países que han otorgado asilo, o han negado que respondan ante la justicia delincuentes comunes, estaríamos bastante enojados con varios países del resto del planeta (…) Si el Reino Unido se distancia de Ecuador por haber otorgado asilo, nos apenará muchísimo, pero Ecuador no claudicará su soberanía ante nadie ni ante nada”, recalcó.

Por último, recordó que Ecuador es un  país que respeta la libertad de expresión y ratificó que si este caso no encuentra una salida por las vías diplomáticas, existe la posibilidad de introducir el caso en la Corte Internacional de Justicia de la Haya.

“No justifico todo lo que ha hecho Assange (con WikiLeaks), pero siempre, de acuerdo a nuestra constitucionalidad y a los principios que practica este Gobierno, buscaremos preservar la vida de cualquier ser humano”, concluyó.

Finalizo y puntualizo que siempre, como dicen en mi país, es la ley del embudo, porque… ¿qué pasaría si invadimos el imperio yanqui y hacemos a un lado los tratados Internacionales, y sacamos al terrorista Posada Carriles, para que sea  juzgado por los crímenes de asesinato que tiene pendientes en Venezuela y Cuba?

Pensamiento Soberano, Nº 09

Agradecimientos: TeleSUR,  La Polilla Cubana, alcaldía Municipal. Stgo Mariño.  

*Abogado y profesor de la Bolivariana; descendiente del ex Presidente Cipriano Castro

@andre_ayuda
andresrodri71@hotmail.com   

Asilo y emancipación informativa. WikiLeaks en el ojo de la tormenta diplomática

domingo, 19 de agosto de 2012

Por Fernando Buen Abad Domínguez



Repudiemos, mundialmente, toda amenaza contra el gobierno ecuatoriano y sus embajadas.

Por su propia iniciativa, y definición, la tarea de Assange -y WikiLeaks- debe ser tomada con pinzas científicas y con escepticismo sistemático. No hay otro modo de entrarle seriamente.

En la muy cerrada batalla que urge dar contra los monopolios de la información a nivel planetario, la estrategia de Assange ha implicado avances y retrocesos diversos. Por una parte su “metodología” logró liberar esa información “clasificada” que suele usarse como mercancía del poder para traficar influencias, traficar desestabilizaciones, espionajes y calumnias a granel y aunque eso por nadie era desconocido, la parición de “documentos” probatorios abre un espacio de lucha política inédito. Por otra parte, en su cantidad y densidad, el “aporte” de Assange deja muchas fisuras y no siempre es fácil validar los dichos ni verificar loa hechos aludidos en muchos de los mensajes “revelados”. Eso no se traduce, siempre, en fortaleza para el combate.

Romper los monopolios de la información exige trabajar, simultáneamente, en frentes diversos. Uno de ellos, por ejemplo, es el campo jurídico donde se requieren doctrinas constitucionales, e inteligencia reglamentaria, para impedir que la Información, su democratización, sus fuentes y responsabilidad social, no sea reducida al plano de las mercancías con las que el capitalismo especula, agrede y engaña a los pueblos. Se requiere un gran proyecto educativo impulsado por organismos internacionales y democráticos en los que prime el desarrollo científico de un protocolo metodológico abierto tanto para la identificación, producción, divulgación y evaluación de toda información, así como para cualquier otra relación en que esa información, por su naturaleza social, involucre relaciones entre personas o tecnologías. 

Hace falta una lucha política fundada en el desarrollo de estrategias éticas consensuadas abiertamente. Hace falta una transformación política que transforme la cultura de la producción informativa y re-catalogue todo el modelo burgués que la entiende, incluso, como arma extorsiva muy rentable. Es necesario demarcar campos de interés y calificar la producción de información como una actividad con responsabilidad política ineludible y susceptible de sanciones sociales muy claras y muy puntuales. Eso incluye a los “noticieros” tanto como a la producción de software y su trasmisión. 

Por ejemplo: CELAC podría contar con la Red de Intelectuales y Artistas en defensa de la Humanidad para desarrollar un programa científico solidario con los pueblos en defensa de la verdad, para profundizar las políticas de soberanía de la producción informativa e incluso en materia de distribución democrática de la información. Impulsar un Foro Social de la Comunicación con un capítulo especializado en producción de información. Es decir, abordar la ética de manera moderna y socialista, como se debe.

Podríamos garantizar una intervención crítica sobre todos los problemas y rezagos que pesan sobre las concepciones y prácticas actuales en materia de información. Exigir así internacionalmente que se garantice la seguridad social de la información, la vida de los trabajadores dedicados a ella y la inalienable responsabilidad de poner la cara, el nombre, la fecha y el lugar de la producción de información. Repudiar todas las amenazas, chantajes, extorsiones y falsificaciones que son impunemente emitidas en los medios de las oligarquías. Pero lo mismo hay que hacer cuando la información es escondida para traficar. Combatir frontalmente toda forma del delito informativo y comunicacional. 

He insistido en la urgencia de una Cumbre de Presidentes en materia de Comunicación hermanada con un Foro Social de la Comunicación para debatir y combatir la dependencia tecnológica, el rezago jurídico político, las falencias terribles en materia nueva doctrina para la comunicación emancipadora y la formación de cuadros en comunicación y, enfrentar de una vez, el problema de la soberanía de los contenidos. En este marco la lucha por la supresión de los monopolios de la información, en todas sus variedades, es tarea insoslayable y de prioridad especial. No podemos, ni debemos, dilatarnos más.

Soy de los que cree que la decisión de Ecuador respecto al asilo de Julian Assange debe ser acompañada continentalmente. Sin eludir las posibles responsabilidades legales que él tenga en otros ámbitos. 

Hoy la solidaridad se ha vuelto crucial debido a las comunicaciones antipáticas del imperio. Es necesario que los pueblos tomen un protagonismo especial en éste tema y se aproveche el momento como una oportunidad para la solidaridad incondicional, pero proactiva, con el gobierno de Ecuador y con su pueblo en lucha. Y más allá aprovechar la oportunidad para reafirmar luchas anti-imperialistas, luchas anticapitalistas históricas en un frente donde todos tenemos mucho que aportar. 

¿Avanzamos?
--
Dr. Fernando Buen Abad Domínguez
Universidad de la Filosofía
http://fbuenabad.blogspot.com/

Tomado de Redacción Popular

Ecuador agradece apoyo a convocatoria de cancilleres en la OEA: para no variar, EEUU y Canadá votan en contra

viernes, 17 de agosto de 2012

Ecuador agradeció a las naciones que apoyaron convocatoria de cancilleres de la OEA


La embajadora de Ecuador en la Organización de Estados Americanos (OEA), María Isabel Salvador, agradeció a las delegaciones presentes en la reunión extraordinaria del organismo, por el apoyo a su propuesta de convocar a un encuentro de cancilleres para debatir sobre la amenaza hecha por Reino Unido de intervenir en la embajada ecuatoriana en Londres.

"Agradezco a todos los estados que apoyaron la propuesta de Ecuador de convocar a la reunión de cancilleres, dijo la delegada durante la reunión del consejo permanente que terminó en la votación por mayoría de la propuesta y la convocatoria para el 24 de agosto a las 11H00 de Washington (15H00 GMT).

La votación final fue de 23 sufragios a favor, 5 abstenciones y 3 en contra. Estados Unidos, Canadá y Trinidad y Tobago, decidieron rechazar la resolución por considerar que la OEA no le compete estos temas que son bilaterales y que deben solucionarse de manera "negociada" por Ecuador y el Reino Unido.

El pasado miércoles, el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, informó que recibió un comunicado británico en el que se amenazaba con irrumpir en la Embajada ecuatoriana en Londres para localizar y arrestar al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, para luego extraditarle a Suecia, donde le imputan cargos por supuesto delitos sexuales que él niega.

El jueves, Patiño comunicó que su Gobierno había otorgado asilo a Assange y dijo confiar en que Londres concedería un salvoconducto para que pueda viajar a Quito, aunque las autoridades británicas negaron tal posibilidad y, más bien, ratificaron su interés de extraditar al australiano.

(Fotoy Nota: teleSUR)

Notas relacionadas


ALBA: Reunión extraordinaria evaluará amenazas de Gran Bretaña contra Ecuador

Comunicado de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América
infografia_alba Los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, ALBA, manifestamos nuestro más rotundo rechazo a las amenazas proferidas por el Gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, contra la integridad de la Embajada de la República del Ecuadoren Londres.

Las declaraciones de voceros del Reino Unido en el caso de Julian Assange sugieren que ese Gobierno podría violentar la Convención de Viena sobre Privilegios e Inmunidades y de esa manera desconocer sus obligaciones internacionales.

Los Gobiernos de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, ALBA, al manifestar nuestra indefectible solidaridad con la República del Ecuador, advertimos al Gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte sobre las graves consecuencias que la ejecución de sus amenazas tendría para las relaciones con nuestros países.

Con el fin de evaluar esta situación, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América ha convocado a una reunión extraordinaria de Cancilleres a sostenerse en las próximas horas.

16 de agosto de 2012
Fuente Cubadebate

OEA convoca a cancilleres para debatir amenaza de Reino Unido a Ecuador

El embajador de Ecuador en Cuba, Edgar Ponce, aseguró que la decisión de Quito de otorgarle asilo político al fundador de Wikileaks, el australiano Julian Assange, es mirada con respeto y simpatía.

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