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Coprofagia

viernes, 16 de enero de 2015



Coprofagia
Carlos Murilo González

"...a ustedes los mandan a que nos repriman por que son los más jodidos..."
Padre de desaparecida a policías antimonites que lo golpearon.

El miércoles 14 de enero del 2015 Ciudad Juárez amaneció oliendo a mierda. Cientos (o tal vez miles) de soldados, policías de los tres niveles de gobierno, infiltrados, golpeadores (del PRI, of course) agentes de tránsito, todo un ejército para proteger a un sujeto que se dice presidente de este país.

Como un gesto de provocación, el Estado policiaco se hizo presente en una ciudad que se hace llamar democrática, pero que está herida y sus heridas no han sanado. Enrique Peña Nieto (EPN) vino a Ciudad Juárez a ofender la inteligencia de sus ciudadanos(as), de su sociedad. A donde quiera que va ese hombre, lleva la violencia. Es asquerosa su presencia, su mezquindad, su incapacidad de leer el contexto, mucho menos la historia de esta ciudad, por que al igual que sus correligionarios priistas, están tan inmersos en la shit, que ya no la huelen: no se enteran de la realidad, del presente.

Ese olor que trajo consigo Peña Nieto a Juárez, es imposible de no detectar. Para las y los priistas y otros adictos al poder, su aroma es irresistible, así sean empresarios o gente de las chabolas, de esas que se contratan por un gansito y una coca-cola. La coprofagia es deplorada por la mayoría de las personas, pero en los círculos políticos y empresariales, es adorada.  Toda una pléyade de acarreados, pillos y saqueadores de la nación y de la ciudad son quienes reciben a EPN; precisamente quienes son parte del problema, la gran mafia del poder económico y político juarense.

Cada vez queda más claro esta lucha de clases en México: de quienes defienden un régimen caduco, corrupto, violador y asesino, saqueando sus riquezas, engañando y explotando a la gente; esos, quienes forman la cúpula de la enajenación, son quienes solapan el crimen en este país. En Ciudad Juárez recibirán a EPN, representantes de las familias Zaragoza, Fuentes, De la Vega y otras, quienes han violado (sino es que siguen violando) derechos humanos en Juárez: Lomas de Poleo, Valle de Juárez, fábrica Blueberry…este es el tipo de personas que celebran la llegada de un asesino con un festín, como lo hicieron en su momento con Julián Leyzaola, de triste y reciente memoria.

La coprofagia puede andar de traje o de albañil, disfrazando su violencia detrás de un uniforme y una macana, pero está ahí, ¿a qué viniste Peña Nieto?, ¿a fastidiarnos?, ¿a burlarte de nosotros(as)? El feminicidio espera tu respuesta. ¿Vienes acaso a apoyar al suplente de Carlos Romero Deschmaps?, o peor aún, ¿a apoyar a cierto ladrón que está saqueando a Chihuahua, endeudándonos y además jugando con nuestra salud? Ese que los grandes medios de comunicación como el Canal 44, El Diario de Juárez, Televisa, Teveazteca y la radio, no quieren hacer una investigación periodística nomás por que es el gobernador del estado.

Aquí esperan justicia miles de personas, aquí no se ha subsanado nada. Así como algún día Felipe Calderón enfrentará la justicia por crímenes de lesa humanidad (y Juárez es el ejemplo que lo hará caer) así también EPN está en la lista de quienes tienen crímenes que explicar: Ayotzinapa, Tlatlaya, Atenco, feminicidio en el Edo. de México, caso Paullette…no, EPN no puede ser bienvenido a Ciudad Juárez.

Es una pena mirar cómo en un día se puede retroceder hasta el siglo XX, en las peores épocas del PRI, de la lambisconería, el besamanos y otras coprofagias (la limpieza de calles, espectaculares de bienvenida y agradecimiento, etc.) una verdadera cultura de la porquería, de la simulación y oportunismo. ¡Ah como apesta mi Juárez! todas las ratas salieron a recibir a su rata mayor, a revolverse en su inmundicia, en su mundo irreal, ficticio.

No tardan en salir los editoriales de los medios a aventar más mierda, más. La peste durará por unos días. Es el 2015, ya pasó la Navidad, el Año Nuevo, Los Reyes (falta el día de la Cande) ya hay que despertar.

Los malos olores hay que tratarlos. México necesita, ¡el mundo necesita! sacudirse de esta clase política ociosa, de esta plaga mundial de los Obama, de los Putin, de los Netanyahu, de los banqueros, de los militares, de los capitalistas voraces de toda esa horda de humanos coprófagos insaciables, verdaderos adictos al poder, que sólo pueden traer paz a través de la militarización, del Estado policiaco y el terrorismo de Estado.

En Ciudad Juárez no queremos guerra. No al Estado policiaco y no a la visita de Enrique Peña Nieto. A quienes nos queda claro quién es el PRI y cómo funciona el Estado policiaco, preámbulo del fascismo, nos oponemos a seguir solapando la mentira y el engaño de este gobierno vende patrias, represor y asesino de Peña Nieto; no EPN, no eres bienvenido.

https://www.youtube.com/watch?v=60ioSGWZn2A 

El Anarquismo no es un delito

miércoles, 4 de diciembre de 2013
Campaña contra la criminalización del anarquismo:

Link a mas videos de EL ANARQUISMO NO ES UN DELITO





Esta campaña nace de la inquietud de un grupo diverso de compañeros y compañeras (anarquistas y no anarquistas) ante el clima actual de linchamiento mediático y político, originado por la constante (y no nueva) campaña de criminalización en contra del pensamiento, grupos y personas anarquistas, llevada a cabo desde el Gobierno de la Ciudad de México, y los medios masivos de comunicación, que se ha intensificado a partir de las últimas movilizaciones sociales.


Sabemos que no es la primera vez en que un gobierno emprende una campaña de criminalización en contra, ni del anarquismo en particular, ni de otras formas y propuestas de transformación social, y luchas sociales concretas. Entendemos estas campañas como una herramienta del sistema para enfrentar la diversidad de ideas, movimientos y reivindicaciones sociales que se oponen y enfrentan a sus dictados políticos y económicos, y nos parece preocupante que el discurso construido desde las esferas de poder, y emitido por los medios masivos de comunicación pueda replicarse entre la gente, y los movimientos sociales.

Ante esto, es que nace esta propuesta de hacer una pequeña campaña, por medio de materiales de audio y vídeo, con todas las limitantes nuestras y propias del proyecto, no para apelar a la interlocución con el Estado, medios de comunicación o “intelectuales” y periodistas que durante los últimos días han chorreado tinta, desde todos los sectores de la “clase” política mexicana para engrosar esta campaña en contra del anarquismo, sino dirigiéndonos hacia la gente, la de la calle, y los movimientos sociales que suelen replicar estas imágenes, estigmas, y discursos sin detenerse a reflexionar sobre los objetivos de estas estrategias del poder político y económico para combatir pensamientos y movimientos sociales, propuestas revolucionarias, organizaciones y personas específicas.


Para empezar, tenemos que expresar que entendemos al anarquismo como un conjunto de propuestas, políticas, sociales, económicas, organizativas, con una diversidad de estrategias de lucha, en busca de construir otra forma de relaciones sociales, donde la explotación económica, y la dominación política no tienen cabida, en suma una propuesta revolucionaria en contra del capitalismo, y en contra del Estado, que imponen la opresión social.


Las propuestas, ideas, organizaciones, acciones y movimientos anarquistas han estado presentes, estrictamente hablando desde mediados del siglo XIX, y han sido de vital importancia en los procesos revolucionarios, donde los de abajo, los explotados y dominados se han levantado para terminar con ese “destino” que desde arriba se les impuso, teniendo una fuerte importancia histórica en la lucha contra la dominación y explotación, la historia de diferentes pueblos y procesos de lucha no se pueden entender si se olvida esta propuesta concreta, pero el anarquismo no se quedó solo en aquellas historias de lucha del Siglo XIX y XX, a pesar de los esfuerzos por erradicarlo, silenciarlo y condenarlo al olvido.


La explotación y la dominación, en contra de la que se levantó el anarquismo y otras ideas de lucha social, sigue estando presente, sigue estrangulando a la humanidad y al mundo mismo, sigue imponiéndose por medio de toda la violencia y brutalidad inherente a la dominación, política, económica o de cualquier otro tipo. Dicha explotación, y dominación se impone a partir de la violencia que ejerce el sistema como forma de implantarse sobre los pueblos, hombres y mujeres, mediante sus instituciones, cuerpos policiacos, militares, paramilitares.


La violencia nace de una dinámica económica y política que despoja a la gente de la posibilidad de acceder a una vida digna y plena, donde seamos dueños de nuestro trabajo, decisiones, procesos colectivos e individuales. Asumimos, que ese es el origen de la violencia social: el despojo, la explotación, la exclusión, y la opresión que se ejerce sobre las sociedades, una violencia a veces sutil, otra brutal, de la que esos medios de comunicación no hablan, y la presentan como la “normalidad” social a la que estamos “destinados”.


Ante esta violencia, encarnada en las instituciones estatales, y su dinámica política y económica, se han levantado diversas propuestas, proyectos, pueblos, reclamando los derechos que no se enmarcan en ninguna ley, ni institución, se han enarbolado luchas en contra de esas instancias que imponen la dominación social, política y económica, que no han cesado, que siguen estando presentes, cada una con sus especificidades, y con divergencias entre unas y otras. El anarquismo es una de estas propuestas específicas (y diversa dentro de sí misma), que se mantiene luchando en contra del sistema político y económico, no para reformarlo, sino para transformarlo radicalmente.


La violencia estatal y económica es el medio por el cual se impone la dominación sobre el conjunto de los grupos humanos, y por la cual el sistema combate las diferentes ideas de transformación social que le son incomodas. Más allá de discusiones sobre el uso de la violencia como herramienta lucha, entendemos que esta, es el medio por el cual se hace frente, sea ofensiva o defensivamente a la otra violencia original: la del sistema político y económico.


El uso de la violencia como herramienta de lucha, no ha sido exclusivo del anarquismo, diferentes han sido los movimientos y propuestas, que desde sus propias dinámicas y concepciones han hecho uso de ella, para enfrentarse a la dominación y explotación, más allá de no ser exclusiva del anarquismo, tampoco es su eje central, como esta campaña de criminalización pretende hacerlo creer. Es decir, los medios de comunicación, los gobiernos presentan la violencia ejercida ofensiva o defensivamente por los movimientos y propuestas sociales como si solo fuera “violencia por violencia”, despojando a los movimientos que la usan de todo su sustrato de ser propuestas sociales, políticas, económicas emancipadoras, y haría falta decir, tampoco está presente en todas las expresiones del anarquismo.


El sistema, utiliza la violencia que responde a su violencia para justifica su propia violencia, intentando construir una imagen social del luchador, anarquista en este caso, equiparándolo a ser un “delincuente”, para que la gente asocie a los movimientos, ideas, grupos y personas como “malos” y perjudiciales contra la “sociedad”. Enmascara la violencia oficial, intenta caricaturizar las ideas, manipula las imágenes, palabras, y acciones, estigmatiza formas de vestir, de pensar y de actuar, para intentar esta justificación.


En suma, plantea que las acciones de lucha son un “delito”, partiendo de un concepto jurídico que es uno de los pilares de la justificación social del Estado, intentando que la gente identifique al grupo señalado, y a cualquier otro que se movilice fuera, e incluso dentro de los márgenes del sistema como “delincuentes”.


El concepto de delito, parte de aquello que el sistema plantea como tal, es decir, las leyes y delitos son establecidas por ellos mismos, siendo un acto o conducta específica que es señalada por las instituciones, grupos de poder político y económico como tal, siendo todo aquello que ellos decidan.


Esta construcción jurídica, tiene que justificarse socialmente, para lo cual se cuenta con un amplio aparato institucional y mediático que se encarga de construir esta noción dentro del ámbito social, emitiendo mensajes donde el delito (acto contrario a la ley) y el delincuente (el ejecutor del acto), son “monstruos” a los que hay que combatir con todo el aparato de Estado, porque “dañan” la vida social.


Esta campaña constante de criminalización del anarquismo en particular, y de cualquier planteamiento, propuesta, idea de lucha, cualquier organización, proceso colectivo, descontento, que le sea perjudicial al sistema, intenta que la gente identifique a quienes luchan, se organizan, resisten, se levantan y sus ideas como “delitos” y “delincuentes”, justificando con esto toda la represión que el sistema utiliza, en contra del grupo particular, de las luchas en general, y de las poblaciones en última instancia.


Al caracterizarnos como “delito” y “delincuentes”, el sistema intenta que socialmente se construya una imagen donde luchar desde cualquier ámbito, e idea se pueda equiparar a actos tales como asesinar, violar, agredir, intentando despojar a las propuestas, grupos, organizaciones, ideas, luchas y personas de sus sustratos, de su carácter de lucha, de sus propuestas organizativas, sociales, políticas, económicas, de sus críticas contra el sistema y la dinámica imperante de explotación, despojo, dominación.


Ante esto, creemos y asumimos importante reivindicar las ideas de lucha, sus propuestas, sus organizaciones, grupos y personas, fuera de esa concepción de “delito” que se implanta entre la gente, y como lo que son, propuestas de lucha en contra de la explotación económica, la dominación política, social, cultural, en suma propuestas transformadoras, emancipadoras.


Esto lo asumimos, sin pretender hablar por ningún grupo o tendencia anarquista o de cualquier otra forma de pensar y luchar, sino desde nuestro particular entendimiento, buscando con esta limitada contra campaña, dar un poco de difusión de lo que es el anarquismo de manera general, y llamando a la gente, a los movimientos a no replicar los discursos construidos desde el poder político y económico, pues entendemos que la actual criminalización contra el anarquismo, en el fondo es la criminalización del descontento, de la organización, de la rabia que este sistema de explotación y dominación genera.


Utopodcast - Harold Thompson, Anarquista - Poesía

viernes, 22 de noviembre de 2013

Continuación de este homenaje a Harold Thompson, donde se da lectura a su poesía que destila coraje, dignidad y añoranza por la libertad...



SONIDOS

En esta tumba de hierro y concreto, reflexionando sobre cosas perdidas.

Lo principal es una herida de amor, los sentimientos después de ser besados.

Sonidos de la noche en el bosque, el calor del sol en un día libre.

El grito de un pájaro volando, los cantos de alegría de los niños al jugar.

Porque son reales en estos lugares infernales son los sonidos de la angustia, 
de las emocionalmente agotadas y dolorosas caras entumecidas.

Sonidos de la frustrada pérdida de quienes aman.

Un hecho no es lo que parece.

La libertad es una dama misteriosa, sólo le hacemos el amor en nuestros sueños.

Harold Thompson



Links a la descarga y lectura del texto:

Utopodcast - Harold Thompson, Anarquista - Textos


Pequeño y humilde homenaje a Harold Thompson, preso anarquista y ejemplo de coherencia...

“Cuídense unos a otros, mantengan al otro a salvo en las luchas en el frente, y nunca olviden a aquellos en cautiverio, porque mañana los cautivos de los monstruos de esta tierra pueden ser ustedes. Nuestros enemigos son los mismos de país en país, siendo sólo distintos en nombre y rostro. Representan la misma ideología, que ve a este planeta y su población como comodidades prescindibles. Olvidaron su humanidad a cambio de poder y ganancias.
Manténganse fuertes, y sepan en sus corazones que yo estoy con ustedes, en espíritu revolucionario, en cada acto que realizan contra aquellos que nos oprimen. Sólo queremos la tierra, ¡Nunca nos detendrán! “

Harold Thompson





Links a la descarga y lectura del texto:

Utopodcast - La abolición del trabajo - Bob Black

domingo, 17 de noviembre de 2013
Denunciar el tremendo abuso que significa el trabajo asalariado nunca es suficiente, ni deja de ser tan necesario si en verdad queremos llegar a vivir una vida de seres humanos libres, y no tan solo de animales-maquina-consumidores y productores de mierda. Este texto nos ayudara en esta emancipadora empresa...

Koan


Links a la descarga y lectura del texto:

UTOTECA: La abolición del trabajo - Bob Black.pdf (208 KB)
https://mega.co.nz/#!dxJiRAra!Ht9CjnaD41Xpa3tkjPZziG1uRht4JnUalMWGCdgiN7A


La abolición del trabajo - Bob Black 

Utopodcast - Anarquismo social o Anarquismo personal, un abismo insuperable - Murray Bookchin

viernes, 15 de noviembre de 2013
Excelente audio que nos plantea dos perspectivas diferentes del anarquismo: Una nihilista, egoista, sensualoide y pos-modernista, y otra con un llamado social, solidario, con visión y revolucionario.
Si bien para mí el anarquismo es sin adjetivos, es bueno plantearse que tanto de razón tiene el autor de este texto en su llamado al anarquismo social y su crítica profunda al llamdo anarquismo personal o individualista. 

Koan







 Links de descarga al texto:

Anarquismo social o Anarquismo personal - Murray Bookchin.pdf (1022 KB)
https://mega.co.nz/#!EsY2CSDA!NZ_HuBHj9QCcEaOd_VWhcjN1rrUJtdSw6dpy8Ob54-U


Anarquismo social o Anarquismo personal 


Utopodcast - Poesía Anarquista y Libertaria 2

viernes, 8 de noviembre de 2013

Utopodcast - Las doce pruebas de la inexistencia de Dios - Sebastién Faure


Link a la descarga del texto:
UTOTECA - Doce pruebas de la inexistencia de dios - Sebastián Faure.pdf (142 KB)
https://mega.co.nz/#!J15kkDib!UoDGxkChZF4tGYLv79bdvlakTXpRcBClanMNvIjsFLA


Las doce pruebas de la inexistencia de Dios 

Utopodcast - Poesía Anarquista y Libertaria 1

viernes, 1 de noviembre de 2013

Hay un lugar - Anarquistas en la ciudad de México

miércoles, 30 de octubre de 2013
Lejos de las imágenes de enfrentamientos y vidrios destrozados, la cineasta Abril Schmucler repasa bibliotecas, torneos de futbol y calles por las que los anarquistas de la Ciudad de México, todos los días, trabajan por su ideal libertario. En un documental realizado en 2010, conversaciones directas, individuales o en grupo, los ácratas abren sus ideas, sus prácticas y sus inquietudes a la mirada que quiere comprender a estos grupos, tan expuestos y tan desconocidos a pesar de que existen en México desde antes de la Revolución.

México: Campaña contra la criminalización del anarquismo

aEsta campaña nace de la inquietud de un grupo diverso de compañeros y compañeras (anarquistas y no anarquistas) ante el clima actual de linchamiento mediático y político, originado por la constante (y no nueva) campaña de criminalización en contra del pensamiento, grupos y personas anarquistas, llevada a cabo desde el Gobierno de la Ciudad de México, y los medios masivos de comunicación, que se ha intensificado a partir de las últimas movilizaciones sociales.

Sabemos que no es la primera vez en que un gobierno emprende una campaña de criminalización en contra, ni del anarquismo en particular, ni de otras formas y propuestas de transformación social, y luchas sociales concretas. Entendemos estas campañas como una herramienta del sistema para enfrentar la diversidad de ideas, movimientos y reivindicaciones sociales que se oponen y enfrentan a sus dictados políticos y económicos, y nos parece preocupante que el discurso construido desde las esferas de poder, y emitido por los medios masivos de comunicación pueda replicarse entre la gente y los movimientos sociales.

Ante esto, es que nace esta propuesta de hacer una pequeña campaña, por medio de materiales de audio y vídeo, con todas las limitantes nuestras y propias del proyecto, no para apelar a la interlocución con el Estado, medios de comunicación o “intelectuales” y periodistas que durante los últimos días han chorreado tinta, desde todos los sectores de la “clase” política mexicana para engrosar esta campaña en contra del anarquismo, sino dirigiéndonos hacia la gente, la de la calle y los movimientos sociales que suelen replicar estas imágenes, estigmas y discursos sin detenerse a reflexionar sobre los objetivos de estas estrategias del poder político y económico para combatir pensamientos y movimientos sociales, propuestas revolucionarias, organizaciones y personas específicas.

Para empezar, tenemos que expresar que entendemos al anarquismo como un conjunto de propuestas, políticas, sociales, económicas, organizativas, con una diversidad de estrategias de lucha, en busca de construir otra forma de relaciones sociales, donde la explotación económica, y la dominación política no tienen cabida, en suma una propuesta revolucionaria en contra del capitalismo y en contra del Estado, que imponen la opresión social.

Las propuestas, ideas, organizaciones, acciones y movimientos anarquistas han estado presentes, estrictamente hablando desde mediados del siglo XIX y han sido de vital importancia en los procesos revolucionarios, donde los de abajo, los explotados y dominados se han levantado para terminar con ese “destino” que desde arriba se les impuso, teniendo una fuerte importancia histórica en la lucha contra la dominación y explotación, la historia de diferentes pueblos y procesos de lucha no se pueden entender si se olvida esta propuesta concreta, pero el anarquismo no se quedó solo en aquellas historias de lucha del siglo XIX y XX, a pesar de los esfuerzos por erradicarlo, silenciarlo y condenarlo al olvido.

La explotación y la dominación, en contra de la que se levantó el anarquismo y otras ideas de lucha social, sigue estando presente, sigue estrangulando a la humanidad y al mundo mismo, sigue imponiéndose por medio de toda la violencia y brutalidad inherente a la dominación, política, económica o de cualquier otro tipo. Dicha explotación, y dominación se impone a partir de la violencia que ejerce el sistema como forma de implantarse sobre los pueblos, hombres y mujeres, mediante sus instituciones, cuerpos policiacos, militares, paramilitares.

La violencia nace de una dinámica económica y política que despoja a la gente de la posibilidad de acceder a una vida digna y plena, donde seamos dueños de nuestro trabajo, decisiones, procesos colectivos e individuales. Asumimos, que ese es el origen de la violencia social: el despojo, la explotación, la exclusión, y la opresión que se ejerce sobre las sociedades, una violencia a veces sutil, otra brutal, de la que esos medios de comunicación no hablan, y la presentan como la “normalidad” social a la que estamos “destinados”.

Ante esta violencia, encarnada en las instituciones estatales, y su dinámica política y económica, se han levantado diversas propuestas, proyectos, pueblos, reclamando los derechos que no se enmarcan en ninguna ley, ni institución, se han enarbolado luchas en contra de esas instancias que imponen la dominación social, política y económica, que no han cesado, que siguen estando presentes, cada una con sus especificidades, y con divergencias entre unas y otras. El anarquismo es una de estas propuestas específicas (y diversa dentro de sí misma), que se mantiene luchando en contra del sistema político y económico, no para reformarlo, sino para transformarlo radicalmente.

La violencia estatal y económica es el medio por el cual se impone la dominación sobre el conjunto de los grupos humanos, y por la cual el sistema combate las diferentes ideas de transformación social que le son incómodas. Más allá de discusiones sobre el uso de la violencia como herramienta lucha, entendemos que ésta es el medio por el cual se hace frente, sea ofensiva o defensivamente, a la otra violencia original: la del sistema político y económico.

El uso de la violencia como herramienta de lucha, no ha sido exclusivo del anarquismo, diferentes han sido los movimientos y propuestas, que desde sus propias dinámicas y concepciones han hecho uso de ella, para enfrentarse a la dominación y explotación, más allá de no ser exclusiva del anarquismo, tampoco es su eje central, como esta campaña de criminalización pretende hacerlo creer.

Es decir, los medios de comunicación, los gobiernos presentan la violencia ejercida ofensiva o defensivamente por los movimientos y propuestas sociales como si sólo fuera “violencia por violencia”, despojando a los movimientos que la usan de todo su sustrato de ser propuestas sociales, políticas, económicas emancipadoras, y haría falta decir, tampoco está presente en todas las expresiones del anarquismo.

El sistema, utiliza la violencia que responde a su violencia para justifica su propia violencia, intentando construir una imagen social del luchador, anarquista en este caso, equiparándolo a ser un “delincuente”, para que la gente asocie a los movimientos, ideas, grupos y personas como “malos” y perjudiciales contra la “sociedad”. Enmascara la violencia oficial, intenta caricaturizar las ideas, manipula las imágenes, palabras, y acciones, estigmatiza formas de vestir, de pensar y de actuar, para intentar esta justificación.

En suma, plantea que las acciones de lucha son un “delito”, partiendo de un concepto jurídico que es uno de los pilares de la justificación social del Estado, intentando que la gente identifique al grupo señalado, y a cualquier otro que se movilice fuera, e incluso dentro de los márgenes del sistema como “delincuentes”.
El concepto de delito, parte de aquello que el sistema plantea como tal, es decir, las leyes y delitos son establecidas por ellos mismos, siendo un acto o conducta específica que es señalada por las instituciones, grupos de poder político y económico como tal, siendo todo aquello que ellos decidan.

Esta construcción jurídica, tiene que justificarse socialmente, para lo cual se cuenta con un amplio aparato institucional y mediático que se encarga de construir esta noción dentro del ámbito social, emitiendo mensajes donde el delito (acto contrario a la ley) y el delincuente (el ejecutor del acto), son “monstruos” a los que hay que combatir con todo el aparato de Estado, porque “dañan” la vida social.

Esta campaña constante de criminalización del anarquismo en particular, y de cualquier planteamiento, propuesta, idea de lucha, cualquier organización, proceso colectivo, descontento, que le sea perjudicial al sistema, intenta que la gente identifique a quienes luchan, se organizan, resisten, se levantan y sus ideas como “delitos” y “delincuentes”, justificando con esto toda la represión que el sistema utiliza, en contra del grupo particular, de las luchas en general y de las poblaciones en última instancia.
Al caracterizarnos como “delito” y “delincuentes”, el sistema intenta que socialmente se construya una imagen donde luchar desde cualquier ámbito, e idea se pueda equiparar a actos tales como asesinar, violar, agredir, intentando despojar a las propuestas, grupos, organizaciones, ideas, luchas y personas de sus sustratos, de su carácter de lucha, de sus propuestas organizativas, sociales, políticas, económicas, de sus críticas contra el sistema y la dinámica imperante de explotación, despojo, dominación.

Ante esto, creemos y asumimos importante reivindicar las ideas de lucha, sus propuestas, sus organizaciones, grupos y personas, fuera de esa concepción de “delito” que se implanta entre la gente, y como lo que son, propuestas de lucha en contra de la explotación económica, la dominación política, social, cultural, en suma propuestas transformadoras, emancipadoras.

Esto lo asumimos, sin pretender hablar por ningún grupo o tendencia anarquista o de cualquier otra forma de pensar y luchar, sino desde nuestro particular entendimiento, buscando con esta limitada contra campaña, dar un poco de difusión de lo que es el anarquismo de manera general, y llamando a la gente, a los movimientos a no replicar los discursos construidos desde el poder político y económico, pues entendemos que la actual criminalización contra el anarquismo, en el fondo es la criminalización del descontento, de la organización, de la rabia que este sistema de explotación y dominación genera.

Campaña contra la criminalización del anarquismo
Salud, organización y lucha
México, Octubre 2013.

[Para más información, ver http://elanarquismonoesundelito.wordpress.com]


Utopodcast - Cuadernos de Negación 3 - Contra la sociedad mercantil generalizada

sábado, 21 de septiembre de 2013

¿El nuevo anarquismo del siglo XXI?...paso

martes, 16 de julio de 2013
Si preguntaran a cualquier anarquista que se precie de serlo o por lo menos de conocer un poco la ideología anarquista, les diría que si bien estos fenómenos de "indignados", "occupy" y "15m(s)", implementan algunos de los postulados y metodologías anarquistas, no son en lo absoluto representantes  ni representativos del tremendo poder ético, moral, revolucionario y solidario que porta y propugna el anarquismo.
Se suele confundir el pos modernismo y su búsqueda incansable de lo sensual, la falta de disciplina o mejor dicho auto-organización y sobre todo el sin sabor y vértigo creciente de lo que Gilles Lipovetsky dio a llamar en su libro "La era del vacío", con anarquismo.

Cierto es que los anarquistas andan rondando, apoyando y difundiendo su mensaje en todos estos movimientos, pero no hay que confundir su presentación y apoyo en tales movimientos, con el aval y apoyo incondicional a muchos de sus planteamientos, luchas o reivindicaciones que por lo demás cabe decir que son reformistas, amantes del estado de bienestar y demandadores o exigidores del papel "protector" del Estado en nuestras vidas.

Para mí, el anarquismo tiene espíritu, coraje, valentía y por sobre todo, heroísmo.
Lo que este artículo da en llamar "nuevos anarquistas" no son más que club de amigos, pacifistas a ultranza, pequeño burgueses aspirantes a intelectualoides, chicos (y adultos) emocionados por descubrir el hilo negro de la "gran conspiración", pousers en busca de reconocimiento e ilusos románticos, incluso hay los que van en busca de "menos bla bla y más glu glu"

Hace algunos años escuche una definición del anarquismo que quiso ser descalificadora pero que para mi fue muy reveladora y que creo que sin querer, su supuesta rudeza me ayudo a entender mejor lo que en realidad significa el anarquismo. La frase en cuestión era así: "El anarquismo es una forma de organización de la vida social, política y cultural  de una calidad tal, que PRESUPONE la existencia de individuos o personas con esa misma calidad". He aquí la gran dificultad...

No se si seré de la vieja o nueva escuela del anarquismo, no se si haya dos escuelas en los ideales humanos y emancipadores, pero no entiendo , o mejor dicho, no me identifico para nada con lo aquí llamado "life style anarquista"; Poner una etiqueta de caracter capitalista y consumista a un ideal que por esencia va en contra de tales etiquetas, creo que es por demás patético y si me lo permiten, hasta burlón. Aunque un excelente ejemplo de la capacidad de la hegemonía capitalista de engullir al enemigo para sacar provecho de el...que no nos sorprenda ver pronto playeras de marca con la foto de Flores Magón, Durruti o Bakunin, como de hecho ya le sucedio al Che o a Marx.

En resumen, los ejemplos que presenta este artículo son todo menos anarquistas; buen intento del articulista, pero demuestra su falta de conocimiento del ideario, historia y fundamentos (ganados a pulso) del anarquismo, que si bien abarcan las acciones de estos grupos "buena vibra", el anarquismo tiene mucha más ambición, profundidad y carácter que los perseguido por estos movimientos new age y "party time".


Todos estos Hipsters, ocupas y demás muchachada pos modernista, no saben ni tienen la más mínima idea de lo que piden, solicitan, exigen e incluso por lo que supuestamente luchan, por lo menos no en el terreno de los ideales anarquistas.
Más de uno correría alarmado y decepcionado al ver y sentir la exigencia y compromiso que demandan la vida en anarquía...porque si, dejenme decirles que si, el anarquismo no es un paraíso de amor, paz y abundancia ilimitada. Siento decepcionar a algunos...
 He estado cerca de varios de estos grupos "indignados", en particular los de "Toma la calle mx", grupos multitrueque, grupos de análisis y reflexión, entre algunos otros. Todos terminan siendo club de amigos, reuniones de esparcimiento, cafecitos intelectuales, concursos (disfrazados de civilidad) de verbo, intercambios de cosas que no sirven o que jamás utilizaras, truequeo por truequeo o más bien conocido como trueque en solidaridad y por amistad.

Pido respeto por la historia anarquista, que si bien se debe de entender que ya no estamos en los tiempos de Proudhon o Malatesta, estos tiempos no son mejores. Miles de gentes lucharon, fueron perseguidas, reprimidas, exiliadas y asesinadas por defender un ideal que ante todo pone en primera fila la palabra DIGNIDAD, RESPETO Y SOLIDARIDAD, con el CORAJE, EL VALOR Y EL HEROISMO como únicas armas.
Llamemos a las cosas por su nombre, no se que carajos sean estos nuevos movimientos, no se si tan siquiera sepan lo que es conciencia de clase, no todo se arregla con flores, besitos dobles, señas para comunicarse en asambleas, cafés, manualidaes, grupitos de debate narcisista y sobre todo, buenos deseos. No se que son estos nuevos movimientos, por lo menos los referidos en este artículo, pero lo que si se, es que no son anarquistas. 
¿Qué como lo se?
Porque no están siendo perseguidos, reprimidos o asesinados, y los que lo están siendo en estos grupillos, son sin duda los anarquistas que intentan hacer y difundir la conciencia de clase y el espíritu combativo y la dignidad.
 Hablar no hace daño, es incluso catártico, útil al sistema de dominación y a sus lidersillos en busca de canicas. La acción, y en concreto la acción directa (violenta o no), son territorio histórico del anarquismo y es aquí donde las buenas conciencias de los movimientillos bien intensionados no le entran, saben que hay que hacer algo más que hablar, pues el Estado también hará algo más que desinformar.

Creer que podrán llevar muy lejos sus mercados de trueques y reuniones solidarias sin que el Estado-Capitalismo los pare, es de inocentes. En el momento que esos intentos autogestivos llegue a representar un verdadero peligro para la religión del consumismo-trabajo asalariado y los oligarcas-plutócratas decidan tomar cartas en el asunto, y las cosas no se puedan arreglar "dialogando", estarán ahí los anarquistas para hacer algo más que pancartas, consignas ingeniosas, trend topics y gritos indignados.

Reconozco, aplaudo y valoro las intenciones de muchos de estos movimientos, pero llamemos las cosas por su nombre...eso no es anarquismo.

Koan

h1El anarquismo es poderoso. En el terreno lingüístico pocas palabras tienen la potestad de provocar miedo y ‘anarquía’, para muchos, produce pavor. El término se asoció al caos y el mal. Los gobernantes y los poderes fácticos, desde la Grecia clásica, han tenido siempre en su corte a filósofos y escritores que han divulgado la idea de que el orden solamente es posible mediante la fuerza, la represión e incluso la mano dura.

Pero ese no fue su origen. ‘Anarquía‘ procede del término griego anarchía y significa ‘sin gobernante’, ‘sin dirigente’ o ‘sin señor’. El añadido de ‘caos’ vino después. Los poderes políticos y religiosos se encargaron del ultraje sistemático de esta palabra hasta que Pierre-Joseph Proudhon la rescató, en 1840, en su libro ¿Qué es la propiedad?, y la volvió a emplear para referirse a una forma de organización sin gobierno ni jerarquías.
La esencia del anarquismo reside en la sustitución de una autoridad, pública o privada, por la autogestión, colaboración, asociación voluntaria o cooperación entre personas libres y unidas por unos mismos intereses. Partiendo de esa base, la anarquía ha pasado por filtros de pensadores absolutamente distintos. Desde liberales que repudian cualquier injerencia del estado en el libre mercado a socialistas y comunistas.
“El anarquismo está por todas partes. Los únicos que no se dan cuenta son los anarquistas (excepto algunos)” En los siglos XIX y XX la anarquía ha estado en la base de muchas ideologías y en las formas de organización de algunas épocas y territorios. En España, por ejemplo. Este país es “el más importante en la historia del movimiento anarquista”, según escribió Salvador Giner en su Historia del pensamiento social. Pero no siguió la doctrina más pura. Al estallar la guerra civil, en 1936, los movimientos anarquistas protegieron al poder público y adoptaron un grado de organización más alto del que aman los libertarios.
En el siglo XXI el anarquismo se vuelve a manifestar en múltiples formas y está, incluso, en muchas más manos de lo que se pudiera imaginar. En colectivos y culturas urbanas que probablemente ni siquiera hayan oído hablar de Bakunin, el Príncipe Kropotkin o Proudhon (los llamados ‘padres’ de esta filosofía política y social).
Uno de los autores que defiende la teoría de que el anarquismo está en las entrañas del nuevo siglo es Nato Thompson. Lo afirma categóricamente en su ensayo La venganza del anarquista: O, dicho de otro modo, la venganza del anarquismo contra los anarquistas.
El escritor estadounidense dice que “el anarquismo está por todas partes. Los únicos que no se dan cuenta son los anarquistas (excepto algunos)”. Al igual que muchos pensadores, Thompson considera que Occupy es un “resultado directo del anarquismo, en especial, de las tendencia desarrolladas en España [15-M] y su interés por los métodos de organización que dejan de lado lo jerárquico y favorecen el consenso. Este ethos [carácter, personalidad] subyacente de rechazo a las jerarquías, la puesta en valor del consenso y la inherente paranoia ante el poder y todos sus frentes (tanto el gubernamental como el corporativo) son pistas claras de la influencia anarquista”.
El comisario de la institución neoyorquina de arte Creative Time asegura que, en la actualidad, “nos rodean tantos métodos propios del anarquismo que resulta difícil reconocerlos como tales, ya que en el transcurso de los últimos quince años han comenzado a permear en las condiciones de vida urbanas”.

Indagación acerca del lifestyle anarquista

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El anarquismo se ha convertido en un estilo de vida y ha originado un tipo de personas que Thompson denomina “anarquistas lifestyle” (anarquistas en su estilo de vida). El concepto no es suyo, según dice en una entrevista realizada por correo electrónico. Lo escucha a menudo, “de forma coloquial”, de la gente que le rodea. “Lo que me gusta de la versión del anarquismo lifestyle es que es una política que se vive y se practica. Para estos individuos la anarquía no es solo una serie de valores. Es una forma de vivir en el mundo”.
El especialista en arte y humanismo piensa que el marxismo derivó hacia “los claustros de la academia”. El pensamiento anarquista, en cambio, se enraizó en “nuevos modos de estar en el mundo”. Son “todas las formas de organización no jerárquicas” y hay miles de ejemplos en las ciudades. Allí donde se autoorganizan los individuos sin la presencia de una empresa o una administración. Thompson cita “los programas de compartir comida como Food not Bombs, las concentraciones de bicicletas como Bici crítica, los huertos urbanos y jardines comunitarios, las emisoras de radio piratas, las actividades de los hackers, los espectáculos punk, los movimientos okupas, el trueque y las formas artesanales de comercio, las asambleas o el Do It Yourself (Hazlo tú mismo)”.
Estas formas de actuar están en el centro de la vida urbana contemporánea, según Thompson, y esto implica que el poder y la toma de decisiones, que un día se lanzó muy lejos, vuelve a la esfera local.
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Catecismo tecnológico

En este proceso ha contribuido decisivamente la tecnología. Hoy existen herramientas que facilitan la unión de personas con intereses similares y la organización de movimientos y acciones inmediatas. “Las nuevas tecnologías permiten que experimentemos y desarrollemos experiencias de inteligencia colectiva en tiempo real y geolocalizadas”, explica Domenico di Siena. “Tenemos la capacidad de acceder en tiempo real a una respuesta. Esto nos hace pasar de un modelo en el que delegamos o elegimos representantes a otros en los que una multitud trabaja junta por una idea”.
Un ejemplo de estas nuevas formas de autoorganización se puede ver, según el experto en gestión del conocimiento, en el Plano de calles tranquilas para ir en bici por Madrid. Un grupo de personas han creado un mapa, publicado en la web Enbicipormadrid.es, que indica las vías de tráfico moderado, pendientes suaves, recorridos que no atraviesan grandes avenidas y otros datos de interés para circular en bici de forma segura y placentera. “La comunidad se organiza para diseñar un mapa sin esperar a que la administración le ayude”, señala Di Siena. “Otras formas de autogestión son el urbanismo open source, el consumo colaborativo, la gestión distribuida…”.
El urbanista y especialista en gestión del conocimiento enfatiza que esta forma de anarquía “no es tanto que nos pongamos de acuerdo sobre un tema como que, mediante el diálogo y el intercambio de ideas, vamos modificando nuestros pensamientos y nuestras acciones”.
Di Siena insiste en que los modelos anárquicos no implican individualismo. Al contrario. Se trata de tener en cuenta la individualidad dentro de una comunidad. “Las personas, durante la conversación, van cambiando sus ideas y del diálogo con el grupo y la interacción con el entorno se toma una decisión”, especifica Di Siena. “Estos pequeños movimientos generan inteligencia colectiva y agilizan la toma de decisiones en tiempo real. Eso es lo que ocurrió en la primera acampada del 15-M. Nadie dijo que había que ocupar la Puerta del Sol. Surgió de la emoción y se decidió en ese momento”.
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Carta a los hípteres del mundo

Todo esto va ocurriendo sin que los protagonistas de estas nuevas propuestas se detengan a buscar etiquetas para sus actos en la historia del pensamiento. En estos movimientos sociales que se han levantado contra el sistema hay mucha huella anarquista. Pero también está en otros individuos que visten vintage y obedecen a Pitchfork para ir a sus conciertos: los hípsteres.
En los últimos 20 años el lifestyle anarquista ha pasado de los punks okupas a la cultura hípster, pero, según Thompson, quizá ni ellos mismos lo sepan. En su vuelta a lo local, lo artesano, las prendas de punto, las bicis y los jardines comunitarios reside una forma de anarquismo que, de acuerdo con el estadounidense, “se han escabullido de entre los dedos de los anarquistas hace más de una década, para convertirse ahora en el ethos que define a toda una generación urbana”.
“También puede resultar frustrante para muchos anarquistas políticos ver a tantos activistas hípsteres emitiendo críticas tan débilmente articuladas respecto al poder, capitalismo, género, raza, progreso, etc.” “No me sorprende que muchos participantes en el movimiento Occupy no visualicen sus propias motivaciones como anarquistas”, escribe el comisario en su ensayo. “Sin duda, no leen los libros adecuados, ni citan a Proudhon y Emma Goldman, ni visten de negro, ni escuchan punk, ni ‘okupan’ nada. Y aun así, poseen una profunda creencia en salir de la red, cuestionar la autoridad, el consenso, el mutualismo y la paranoia política”.
“A muchos de los que afirman ser anarquistas les cuesta identificarse con las multitudes de un movimiento que, compartiendo sus valores, no se autodefine como anarquista ni posee el mismo tipo de afinidad ideológica e identitaria con el término”, continúa Thompson. “(…) También puede resultar frustrante para muchos anarquistas políticos ver a tantos activistas hípsteres emitiendo críticas tan débilmente articuladas respecto al poder, capitalismo, género, raza, progreso, etc. Pero, vamos, que este movimiento podría ser una base sobre la que construir”.
Para el escritor resulta “cómico” que el movimiento hípster sea de “naturaleza eminentemente anarquista” y muy pocas personas lo sepan. “Lo es en su espíritu, en sus principios y en su organización”. Y, a la vez, constituyen una “pieza clave en el desarrollo urbano y comercial de las ciudades. Lo que hace importante su comportamiento, para el desarrollo de las ciudades, es la combinación de su estilo de vida con una forma de comercio urbano. Sus identidades y sus gustos se convierten en anuncios de las tendencias en la ciudad”.
“Los hípsteres”, asegura Thompson, “son los extraños hijos de los anarquistas”.
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Fotos: Wikimedia.org

Fuente:yorokobu

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