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Organizan complot contrarrevolucionario contra Cuba en Ginebra

miércoles, 30 de mayo de 2012
Por El Topo de Miami Miércoles, 30 de Mayo de 2012

A principios de junio de 2012 se desarrollará la Sesión General de la Conferencia Anual de la OIT en Ginebra,  y con fecha 31 de mayo (mañana) se realizará  un supuesto evento de solidaridad  con la llamada Coalición Sindical, en  las que las agrupaciones anticubanas radicadas en Miami “Comité Pro Sindicalismo Libre” y “Grupo Internacional para la Responsabilidad Social Corporativa en Cuba”, pretenden boicotear a la delegación cubana que participará en ese evento.

Según los organizadores, se pretende montar una campaña mediática contra nuestra nación denunciando supuestas violaciones y arbitrariedades en contra de los derechos laborales y sindicales de la masa trabajadora cubana.

Un correo electrónico circulado entre varios de estos mercenarios internos da fe de las orientaciones emitidas desde el exterior y su participación en  esta nueva maniobra anticubana.

Esta acción responde al interés de desacreditar nuestro sistema político y social, de trasladar una imagen interna de caos, violación, represión, etc., donde juega un papel preponderante la mafia anticubana de Miami.
 En este sentido, se destaca el cubano emigrado Joel Brito Delgado, quien durante los años en que residió en la isla ocupó cargos de dirección de departamento en la CTC nacional de Cuba. Desertó en 1997 en Bolivia, trasladándose posteriormente a Miami donde reside actualmente.
A su llegada,  comienza a vincularse con directivos de la agrupación contrarrevolucionaria “Federación Sindical en Exilio Gas y Agua” (FESPEGA), ascendiendo en su nomenclatura estructural, ocupando el cargo de asesor económico y laboral. En su trayectoria mercenaria se vinculó con directivos de la FNCA y con congresistas cubanos americanos con tendencia reaccionaria, estuvo relacionado con la organización de planes de sabotaje a la termoeléctrica de “Tallapiedra”,  en La Habana.

Actualmente cuenta con su propio proyecto sindical denominado “Grupo por la Responsabilidad Social Corporativa”, dirigido a asesorar y financiar a engendros contrarrevolucionarios en nuestro país como es la “Coalición Sindical Independiente de Cuba” (CSIC) que agrupa a tres grupúsculos internos fantasmas que no cuentan con representación, ni membrecía real en el país, dedicándose fundamentalmente a denunciar y trasmitir al exterior supuestas violaciones de los derechos sindicales y laborales de la masa trabajadora cubana por parte de las autoridades cubanas, pero a cambio reciben de forma mensual más de 3 000 dólares, teléfonos celulares, cámaras fotográficas y de videos, laptos y memorias flash que son pagadas por el contribuyente norteamericano a través de los 20 millones que el gobierno de ese país destina para lograr un cambio de sistema político en la isla.

Entre los principales privilegiados de estos financiamientos se encuentran los mercenarios María Elena Mir Marrero, Maybel Padilla Pérez e Iván Hernández Carrillo, este último excarcelado el pasado año como parte de la mediación entre la Iglesia, el Estado cubano y el anterior gobierno español,  encabezado por José Luis Zapatero. Cuenta con el apoyo incondicional de diplomáticos de la SINA, Reino Unido de Inglaterra, República Checa, Reino de Suecia y Países Bajos.

Este nuevo complot evidencia una vez más el interés de  las organizaciones anticubanas de Miami financiadas por el gobierno de ese país en tratar de manchar la imagen de la Revolución cubana y sus organizaciones sociales y sindicales que si responden al interés de la clase trabajadora cubana desde el triunfo revolucionario en el año 1959.

Fotocopia de la invitación que se está circulando para la provocación en Ginebra
 

Firmado:
El Topo de Miami.


Fuente El Blog de Yohandry

Cuba asume Presidencia de Conferencia de Desarme de la ONU

miércoles, 24 de agosto de 2011




(PL) Cuba asumió hoy la presidencia de la Conferencia de Desarme de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Ginebra con un llamado a preservar y fortalecer el grupo como garante de la paz mundial.

Las soluciones acordadas de forma multilateral constituyen el único método sostenible de abordar los asuntos relacionados con el desarme y la seguridad internacional, expresó el viceministro de Relaciones Exteriores Abelardo Moreno en la sesión inicial de la presidencia cubana.

Debemos iniciar con toda urgencia nuestros trabajos sustantivos y garantizar el derecho de los seres humanos y de los pueblos a vivir en paz y en un mundo sin armas nucleares ni guerras injerencistas, señaló Moreno.

Dedíquese a promover la vida y el desarrollo la astronómica cifra de 1,5 millones de millones de dólares que hoy se destinan a gastos militares y se despilfarran en medios para hacer la guerra, remarcó el vicecanciller.

Cuba asume la responsabilidad de presidir la Conferencia con el propósito de que no pierda su relevancia por el inmovilismo y la falta de voluntad política, manifestó el diplomático en un discurso ante Kassym-Jomarte Tokayev, director general de la Oficina de la ONU aquí.

Ello, añadió, solo sería posible con la contribución de todos y cada uno de los miembros del foro, por lo que está en nuestras manos demostrar nuestro compromiso con el desarme y la paz.

Lamentó que por más de una década la Conferencia de Desarme no haya podido alcanzar acuerdos sustantivos, especialmente sobre las armas nucleares, una de las principales amenazas a la existencia misma de la humanidad.

Sin embargo, se negó a reemplazar la Conferencia con arreglos ad hoc improvisados, selectivos, fuera de Naciones Unidas y manejados por un grupo reducido de países, porque -aseguró-constituirían un peligroso retroceso.

Estamos convencidos de que la parálisis que actualmente afecta a gran parte de esa maquinaria, afirmó Moreno, se debe a la falta de voluntad política por parte de algunos Estados en lograr avances reales, en particular en materia de desarme nuclear.

Resulta simplemente inaceptable que en el mundo existan casi 23 mil armas nucleares, siete mil 560 de ellas listas para ser empleadas de inmediato, manifestó.

La Conferencia, adelantó, tiene la capacidad para negociar paralelamente un tratado que elimine y prohíba las armas nucleares, un tratado que prohíba la carrera de armamentos en el espacio ultraterrestre, un tratado que brinde garantías de seguridad efectivas para los Estados que, como Cuba, no son poseedores de armas nucleares.

También podría adoptar un tratado que prohíba la producción de material fisible para la fabricación de armas nucleares u otros dispositivos explosivos nucleares, agregó el funcionario cubano, que consideró insuficiente si no se va a la eliminación de esas armas.

Entretanto defendió la propuesta del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) que propuso eliminar esas armas de exterminio a más tardar en 2025.

La oferta del MNOAL incluye también la creación de Zonas Libres de Armas Nucleares, recordó Moreno, para quien es necesario crear urgentemente una en Oriente Medio como contribución a la paz duradera en esa región.

Tomado de Prensa Latina


Noticia en el Noticiero Nacional de la TV Cubana
http://teveo.icrt.cu/vw4wvy/
Intervención de Cuba en Conferencia de Desarme
La Habana, 23 ago (AIN) A continuación transmitimos la Intervención de Abelardo Moreno, Viceministro cubano de Relaciones Exteriores, en la sesión de inicio de la Presidencia de Cuba de la Conferencia de Desarme. Ginebra. (Tomada del sitio digital Cubaminrex).

Excelentísimo Sr. Kassym-Jomarte Tokayev, Secretario General de la Conferencia de Desarme y Director General de la Oficina de Naciones Unidas en Ginebra,

Distinguidos Representantes de los países miembros y observadores de la Conferencia de Desarme,

Excelencias:

Para Cuba representa un compromiso asumir la Presidencia de la Conferencia de Desarme en esta histórica sala, en la que sesionó en su momento el Consejo de la Sociedad de Naciones, como antecedente de los esfuerzos que debe realizar la Organización de las Naciones Unidas por mantener la paz y la seguridad internacionales.

Este propósito, contenido en el primer artículo de la Carta, representa un desafío cada vez mayor, en medio de la compleja situación internacional, marcada por crisis de diverso tipo y origen, que amenazan no sólo la necesaria estabilidad internacional, sino la existencia misma de la humanidad.

A pesar de la profunda crisis económica que afecta al mundo, y de cuyos peores efectos son víctimas los países en desarrollo, los gastos militares en lugar de disminuir, aumentan cada año a ritmo acelerado. Un solo país es responsable de casi la mitad de los gastos militares a nivel mundial.

Mientras mueren silenciosamente decenas de millones de seres humanos, víctimas de la pobreza y de enfermedades prevenibles y curables, se continúan utilizando enormes recursos para llevar a cabo modernas guerras de conquista que ocasionan miles de muertes.

La degradación de las condiciones de vida en el planeta como consecuencia del cambio climático, y la existencia de las armas nucleares, constituyen hoy los principales desafíos para la supervivencia de la especie humana.

En esta misma sala, el primero de marzo del presente año, el Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba recordaba que la primera resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas, de 24 de enero de 1946, llamó a, y cito: “(…) eliminar de los armamentos nacionales las armas atómicas, así como todas las demás armas principales capaces de causar destrucción colectiva de importancia”. Fin de la cita.
Distinguidos delegados:

La Conferencia de Desarme, de la que Cuba es miembro activo y hoy se honra en presidir, tiene un papel insustituible como único foro multilateral para las negociaciones de desarme. Este órgano no sólo conserva absoluta vigencia y relevancia, sino también reúne un capital de experiencia y conocimientos a favor de la causa del desarme que no puede ser desperdiciado.

Es preocupante que la CD no haya podido llevar a cabo trabajos sustantivos por más de una década. Algunos insisten en que ello se debe a los métodos de trabajo y las reglas de procedimiento de este órgano. No compartimos esa apreciación.

La mejor prueba es que lo que ocurre con la Conferencia no constituye, ni mucho menos, un hecho aislado dentro de la maquinaria de desarme.

No es simple coincidencia que la Comisión de Desarme de la ONU, por duodécima ocasión consecutiva, concluyera nuevamente sus trabajos este año en Nueva York sin acordar recomendaciones sustantivas. Tampoco es coincidencia que continúen adoptándose cada año decenas de resoluciones en la Primera Comisión de la Asamblea General que simplemente no se cumplen, particularmente las referidas al desarme nuclear.

Igualmente, tampoco es casual que el Cuarto Período Extraordinario de sesiones de la Asamblea General sobre Desarme continúe sin ser convocado, a pesar de que por muchos años el Movimiento de Países No Alineados ha insistido en ello.

Cuba apoya la optimización de la maquinaria de desarme, incluida la Conferencia de Desarme. Pero estamos convencidos de que la parálisis que actualmente afecta a gran parte de esa maquinaria se debe, en primer lugar, a la falta de voluntad política por parte de algunos Estados en lograr avances reales, en particular en materia de desarme nuclear.

Los Estados miembros de las Naciones Unidas, desde el primer período extraordinario de sesiones de la Asamblea General dedicado al desarme, en 1978, concedieron a este foro el mandato de negociar tratados multilaterales en la materia. Esta Conferencia ha incumplido ese mandato respecto al desarme nuclear.

La sola existencia de las armas nucleares y de las doctrinas que prescriben su posesión y empleo, constituyen un grave peligro para la paz y seguridad internacionales.
Resulta simplemente inaceptable que en el mundo de hoy existan casi 23 mil armas nucleares, siete mil 560 de ellas listas para ser empleadas de inmediato.

Por tanto, el desarme nuclear es y debe continuar siendo la más alta prioridad en materia de desarme. Consideramos que sobre esta base deben construirse los consensos en el marco de este órgano.

Distinguidos delegados,

La Conferencia puede y debe adoptar, a la brevedad posible, un programa de trabajo amplio y balanceado, que tome en cuenta las prioridades reales en materia de desarme.

En ese contexto, hacemos un llamado a todos los miembros para que prime la flexibilidad necesaria, sobre la base del respeto a las reglas de procedimiento y el diálogo constructivo.

Estamos convencidos de que la CD tiene la capacidad para negociar paralelamente un tratado que elimine y prohíba las armas nucleares; un tratado que prohíba la carrera de armamentos en el espacio ultraterrestre; un tratado que brinde garantías de seguridad efectivas para los Estados que, como Cuba, no son poseedores de armas nucleares; y un tratado que prohíba la producción de material fisible para la fabricación de armas nucleares u otros dispositivos explosivos nucleares.

Cuba considera que la negociación de un tratado que prohíba la producción de material fisible para la fabricación de armas nucleares es una medida positiva pero insuficiente, si no se definen los pasos subsiguientes para lograr el desarme nuclear.

El Movimiento de Países No Alineados ha presentado una propuesta que merece ser atendida y que contempla un Plan de Acción con un calendario concreto para la reducción gradual de las armas nucleares hasta su total eliminación y prohibición, a más tardar en el año 2025. Incluye también la creación de Zonas Libres de Armas Nucleares. Urge establecer una Zona de ese tipo en el Medio Oriente. Lograrlo significaría una verdadera contribución a la paz duradera en esa región, que vive momentos convulsos.

El G-21, por su parte, ha señalado la urgencia de eliminar la amenaza planteada por las armas nucleares a la seguridad internacional y ha llamado a los miembros de la Conferencia de Desarme a adoptar y aplicar un programa de trabajo balanceado e integral, sobre la base de su agenda y atendiendo, entre otros, los temas fundamentales, de conformidad con sus reglas de procedimiento y teniendo presentes las preocupaciones de seguridad de todos los Estados.

Excelencias:

Hemos participado y seguido con atención las reuniones de alto nivel de la Asamblea General de la ONU dedicadas a la revitalización de la Conferencia de Desarme, la más reciente, del 27 al 29 de julio en Nueva York, que dio continuidad a la celebrada el 24 de septiembre de 2010.
Observamos con preocupación las aseveraciones hechas en esos encuentros por determinadas delegaciones de que ha llegado el momento de dejar a un lado la Conferencia de Desarme y recurrir a procesos de negociación alternativos.

Reemplazar la Conferencia con arreglos ad hoc improvisados, selectivos, fuera del marco de Naciones Unidas y manejados por un grupo reducido de países, constituiría un peligroso retroceso.

La solución no está en ignorar este órgano o minimizar su importancia. Por el contrario, hoy más que nunca es una responsabilidad de todos preservarlo y fortalecerlo.

Las soluciones acordadas de forma multilateral, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, constituyen el único método sostenible de abordar los asuntos relacionados con el desarme y la seguridad internacional.

Distinguidos miembros de la Conferencia de Desarme:

Es hora de cumplir el mandato de este foro. Debemos iniciar con toda urgencia nuestros trabajos sustantivos y garantizar el derecho de los seres humanos y de los pueblos a vivir en paz y en un mundo sin armas nucleares ni guerras injerencistas.

Dedíquese a promover la vida y el desarrollo la astronómica cifra de 1,5 millones de millones de dólares que hoy se destinan a gastos militares y se despilfarran en medios para hacer la guerra.

Cuba asume la responsabilidad de presidir este foro con el firme propósito de que la Conferencia de Desarme no pierda su relevancia por el inmovilismo y la falta de voluntad política.

Ello solo sería posible con la contribución de todos y cada uno de los miembros de la Conferencia, por lo que está en nuestras manos demostrar, con acciones concretas, nuestro compromiso con el desarme y la paz.

Imagen agregada RCBáez

Cuba denuncia en Ginebra manipulaciones sobre caso Siria:Texto íntegro de la denuncia

lunes, 22 de agosto de 2011

Cuba denuncia en Ginebra manipulaciones sobre caso Siria

Cuba denunció hoy la hipocresía y dobles raseros que motivaron a una Sesión Especial en el Consejo de Derechos Humanos (CDH) de Naciones Unidas para analizar el caso de Siria.

Durante su intervención, el embajador cubano en Ginebra, Rodolfo Reyes, señaló que “son los insaciables apetitos hegemónicos de un grupo de potencias, encabezadas por los Estados Unidos, que manipulan para justificar sus afanes intervencionistas”.

El diplomático apuntó que su país comparte la preocupación por las pérdidas de vidas inocentes en cualquier parte del mundo.

Deploró que la supuesta protección de vidas humanas se convierta en pretexto para la intervención extranjera y las aventuras bélicas, para luego añadir que lo ocurrido en Libia demuestra que se multiplican las muertes y siembran destrucción.

Reyes anotó que se manipula la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU, y “se asesina desde el aire, con el armamento más moderno, a los propios civiles a los que supuestamente se defendería”.

Se entregan armas a una de las partes en el conflicto; se declara abiertamente el “cambio de régimen” acorde con los intereses de la OTAN; se anuncia el envío de asesores militares a las denominadas fuerzas insurgentes, añadió.

El embajador cubano subrayó que asimismo se hace caso omiso de las propuestas de la Unión Africana y de otros grupos de países dirigidas a buscar un cese de las hostilidades y el inicio de un proceso de diálogo.

“Nos preguntamos si se pretende ahora seguir el mismo curso y si veremos en los próximos días caer también bombas sobre Damasco y otras ciudades sirias”, inquirió.

Argumentó que tal vez se intenta condenar a Siria por su papel histórico de enfrentamiento a Estados Unidos y a su aliado israelí en la ejecución de la política de dominación de los pueblos árabes y de Palestina en particular.

La injerencia de las potencias occidentales en la presente situación que vive Siria, como la historia demuestra, solo busca socavar la independencia, la soberanía sobre sus recursos naturales y la libre determinación de los pueblos del Sur, explicó.

Reyes enfatizó que corresponde al pueblo sirio, junto a sus autoridades, determinar las vías y medios para atender y ejecutar la voluntad popular.

Cuba rechaza categóricamente cualquier tentativa de aprovechar la lamentable situación creada para desestabilizar el país y hacer avanzar los planes de dominación de Washington e Israel, acotó.

(Cubadebate, con información de Prensa Latina)


Intervención de Rodolfo Reyes Rodríguez, Representante Permanente de Cuba, durante la 17ma sesión especial del Consejo de Derechos Humanos, en Ginebra, en el día de hoy:

Señora Presidenta: 

Cuba sigue con atención la situación en torno a Siria y su repercusión internacional, consciente de que la información disponible es fragmentada, imprecisa y objeto de frecuente manipulación. A nivel internacional, algunos medios políticos y de prensa están incitando claramente a la violencia, a la agresión militar y a la intervención extranjera.

 No son los derechos humanos la motivación genuina de esta sesión especial. Su convocatoria se sustenta en el inocultable interés de un grupo de potencias, encabezadas por los Estados Unidos, que manipulan hasta el derecho a la vida de seres humanos para justificar sus propósitos intervencionistas.

 La desestabilización en Siria y el empeño de provocar un cambio de régimen en ese país son objetivos estratégicos de Israel y de los Estados Unidos.  Forman parte del objetivo mayor de cambiar el mapa político del Medio Oriente.  Es eso lo que está en juego aquí.  

Cuba comparte la preocupación por las pérdidas de vidas inocentes en cualquier parte del mundo. No comparte, sin embargo, que la supuesta protección de vidas humanas se convierta en pretexto para la intervención extranjera y las aventuras bélicas, que solo siembran la destrucción y multiplican las muertes.

 ¿Cómo olvidar que el proceso que condujo a lo que hoy sucede en Libia se originó en este propio Consejo, con la convocatoria a una sesión especial como ésta? Los hechos han confirmado las tempranas advertencias del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, sobre el peligro de una intervención militar de la OTAN en Libia, reiteradas por Cuba en la sesión del Consejo del 1ro de marzo, en esta misma sala.

 Si a los proponentes de esta reunión les preocupa tanto la vida humana ¿Por qué no promueven una Sesión Especial para considerar las bárbaras acciones de la OTAN y Estados Unidos en Libia, Iraq y Afganistán, o las de Israel en los territorios palestinos ocupados, que han provocado y provocan miles de víctimas civiles inocentes, y que sí amenazan la paz y la seguridad regionales?  

¿Por qué no lo hacen para analizar las ejecuciones extrajudiciales y los secuestros de personas, sin ninguna evidencia de su participación en actos terroristas, a quienes se tortura en el centro de detención establecido en Guantánamo --territorio cubano ilegalmente ocupado? Una vez más, se confirman la hipocresía y la falsedad que sustentan la política exterior de Estados Unidos y de sus principales aliados.

 Señora Presidenta: Cuba expresó recientemente su profunda preocupación por los intentos de abordar la situación interna en Siria en el Consejo de Seguridad de la ONU a partir de la fuerte presión que están ejerciendo las potencias occidentales miembros de dicho órgano, que persiguen el objetivo de adoptar decisiones contra el gobierno legítimo de ese país.

 Teniendo en cuenta las experiencias y precedentes creados a partir de casos recientes, en los que se ha evidenciado la manipulación de la Carta de las Naciones Unidas y el doble rasero que caracteriza la conducta de Estados Unidos y otros miembros de la OTAN, expresamos nuestro rechazo ante cualquier intento de socavar la independencia, soberanía e integridad territorial de esa nación.

 Corresponde al pueblo sirio, junto a sus autoridades, determinar las vías y medios para atender y ejecutar la voluntad popular. El papel de la comunidad internacional, en este momento de dificultad para un estado miembro de la ONU, es prestar ayuda para salvaguardar la paz y la estabilidad en ese país, no incitar acciones que provocan la muerte, el delito, las agresiones a personas inocentes y la inseguridad ciudadana.

 Cuba rechaza categóricamente cualquier tentativa de aprovechar la situación creada para socavar la soberanía y la integridad territorial de Siria y, con ello, agravar las convulsas condiciones que existen en toda la región.

 Cuba reitera su confianza en la capacidad del pueblo y del gobierno sirio para resolver sus problemas internos, sin injerencia extranjera, y exige el pleno respeto a la libre determinación y a la soberanía de ese país árabe.

 Muchas gracias.

Imagen agregada RCBáez

Las asociaciones por la libertad sexual tendrán voz en la ONU

miércoles, 27 de julio de 2011
La Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersexuales logra el estatus consultivo.
 
PÚBLICO.ES / EFE 26/07/2011 16:49 Actualizado: 26/07/2011 17:47
 

La Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersexuales (ILGA) tendrá a partir de hoy estatus consultivo en la ONU, lo que le permitirá asistir e intervenir en las conferencias de la organización de naciones y enviar declaraciones.

El Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC) tomó la decisión Ginebra por 29 votos a favor, 13 en contra y 6 abstenciones, según informa la ILGA en un comunicado. La ILGA pasa así a formar parte de las 750 organizaciones que tienen carácter consultivo en la ONU y se ocupará de trabajar por los derechos de lesbianas, homosexuales, bisexuales, transexuales e intersexuales (LGBTI) dentro de las Naciones Unidas.

Un largo camino

Esta asociación obtuvo ya el carácter consultivo de la ONU en 1993, pero lo perdió en los años siguientes por la presencia de grupos que abogaban por la abolición de las leyes referidas a la edad de consentimiento. La consecuencia fue que la ILGA expulsó a esos grupos y enmendó sus estatutos para que se estableciera claramente en ellos su compromiso contra el abuso infantil, pero su inclusión como miembro consultivo de la ONU se vio bloqueada en numerosas ocasiones por algunos países que promueven la homofobia, explicaron desde la ILGA.

Su inclusión se vio bloqueada varias veces por países que promueven la homofobia.
 
Durante este periodo, muchos miembros de la asociación -como LBL de Dinamarca, COC de los Países Bajos, FELGT de España, LSVD de Alemania, ABGLT de Brasil, IGLHRC US o ILGA Europa- han obtenido el estatus consultivo al lograr que la recomendación negativa del Comité de ONG sea anulada por el Consejo de ECOSOC. Para el cosecretario general de la ILGA, Renato Sabbadini, se trata "de un día histórico para la organización" y agradeció a todos los miembros de la ONU que votaron a favor de su inclusión como miembro consultivo.

India, Italia, Japón, Letonia, Malta, México, Mongolia, Nicaragua, Noruega, Perú, República de Corea, Eslovaquia, España, Suiza, Ucrania, Reino Unido, Estados Unidos, Venezuela, Argentina, Australia, Bélgica, Canadá, Chile, Ecuador, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Hungría fueron los países que votaron a favor. Los votos en contra provinieron de Egipto, Marruecos, Arabia Saudí, Namibia, Irak, Pakistán, Qatar, China, Rusia, Senegal, Bangladesh, Camerún y Ghana; y las abstenciones de Guatemala, Mauricio, Filipinas, Ruanda, Bahamas y Costa de Marfil.

"Es un acto de justicia y un motivo de orgullo para la comunidad internacional"

Mucho trabajo por delante

"Hoy estamos celebrándolo", advirtió la cosecretaria general Gloria Careaga, "pero somos conscientes de que hay mucho trabajo que hacer en los próximos meses. Estamos deseando trabajar juntos con todos nuestros miembros, particularmente aquellos que también tienen el estatus, y nuestros aliados para avanzar en los derechos humanos de la comunidad LGTBI en los organismos de Naciones Unidas en los años venideros, aprovechando el desarrollo tan positivo abierto por la resolución presentada por Sudáfrica en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU el pasado junio". 

Para el secretario regional de la ILGA en América Latina, Pedro Paradiso, el estatus consultivo para la organización es un "acto de justicia y un motivo de orgullo para la comunidad internacional", ya que supone un avance para que "los derechos humanos sean realmente respetados sin ningún tipo de discriminación". "Nuestras voces y nuestros esfuerzos deben alcanzar cada rincón del mundo para lograr que las distintas orientaciones sexuales, identidades y expresiones de género sean respetadas y protegidas por todos los Estados", precisó.

Dos discursos del Canciller cubano en Ginebra

martes, 1 de marzo de 2011
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Bruno Rodríguez ante la CDH: “¿Aplicará el Consejo sanciones a EEUU si desata una guerra?”
Declaración del Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba en el Consejo de Derechos Humanos. Ginebra, 1ro. de marzo del 2011.
Señor Presidente:

La conciencia humana rechaza la muerte de personas inocentes en cualquier circunstancia y lugar. Cuba comparte plenamente la preocupación mundial por las pérdidas de vidas de civiles en Libia y desea que su pueblo alcance una solución pacífica y soberana a la guerra civil que allí ocurre, sin ninguna injerencia extranjera, y que garantice la integridad de esa nación.

Con toda seguridad, el pueblo libio se opone a toda intervención militar extranjera, que alejaría aún más un arreglo y provocaría miles de muertes, de desplazados y enormes daños a la población.

Cuba rechaza categóricamente cualquier tentativa de aprovechar la trágica situación creada para ocupar ese país y controlar su petróleo.

Resulta notorio que es la voracidad por los hidrocarburos, y no la paz ni la protección de las vidas de los libios, la motivación que anima a las fuerzas políticas, fundamentalmente conservadoras, que llaman hoy, en los Estados Unidos y en algunos países de Europa, a una intervención militar de la OTAN en territorio libio. Tampoco parecen ser la objetividad, la exactitud y el apego a la verdad, lo que predomina en una parte de la prensa, utilizada por emporios mediáticos, para atizar el fuego.

Ante la magnitud de lo que en Libia y en el mundo árabe ocurre y en circunstancias de una crisis económica global, debería prevalecer la responsabilidad y la visión de largo plazo de los gobiernos de los países desarrollados. Aunque pueda engañarse a la buena voluntad de una parte de la opinión pública, es evidente que una intervención militar llevará a una guerra y acarreará graves consecuencias para las vidas de las personas y especialmente de los miles de millones de pobres que son las cuatro quintas partes de la Humanidad.

Pese a que falten algunos datos y hechos por conocerse, la realidad es que el origen de la situación en el Medio Oriente y el Norte de África está en la crisis de la política de saqueo impuesta por los Estados Unidos y sus aliados de la OTAN en esa región. Los precios de los alimentos se triplican, el agua escasea, crecen los desiertos, aumenta la pobreza y, con ella, una ofensiva desigualdad social y exclusión en la distribución de la opulenta riqueza petrolera de la región.

El derecho humano fundamental es el derecho a la vida que no merecería vivirse sin dignidad humana.

Concita seria preocupación la manera en que se conculca el derecho a la vida. Según fuentes diversas, han perecido en conflictos armados en guerras modernas algo más de 111 millones de personas. No podría olvidarse en esta sala que si en la Primera Guerra Mundial las muertes de civiles sólo fueron el 5% del total de bajas, en las guerras de conquista posteriores a 1990, fundamentalmente en Iraq con más de un millón y Afganistán con más de 70 mil, los muertos inocentes son el 90%. La proporción de niños en estos datos es horrible e inédita.

Ha sido aceptada en la doctrina militar de la OTAN y de naciones muy poderosas el concepto de “daños colaterales” lo que ofende la naturaleza humana. En la última década, el Derecho Internacional Humanitario ha sido pisoteado, como ocurre en la Base Naval norteamericana de Guantánamo, que usurpa territorio a Cuba.

Las cifras globales de refugiados, como consecuencia de esas guerras, se han incrementado en un 34%, a más de 26 millones de personas.

Los gastos militares aumentaron un 49% en la década y llegan a 1,5 millones de millones de dólares, más de la mitad solamente en Estados Unidos. El complejo militar-industrial sigue produciendo guerras.

Cada año mueren como víctimas de hechos violentos asociados al crimen organizado, y no sólo a conflictos, 740 mil seres humanos.

En un país europeo, muere cada cinco días una mujer a causa de la violencia doméstica. En los países del sur, fallecen anualmente en el parto medio millón de madres.

Cada día, mueren de hambre y enfermedades prevenibles 29 mil niños. En los minutos que llevo de discurso, han muerto no menos de 120 niños. En su primer mes de vida, perecen 4 millones. En total, mueren anualmente 11 millones de niños.

Por causas relacionadas con la desnutrición, hay 100 mil fallecimientos diarios que suman 35 millones al año.

Sólo en el huracán Katrina, en el país más desarrollado del mundo, murieron  1 836 personas, casi todas negras y de pocos recursos. En los últimos dos años, 470 mil personas murieron en el mundo, a causa de desastres naturales, el 97% de ellas de bajos ingresos.

Sólo en el terremoto de enero de 2010, en Haití, murieron más de 250 mil personas, casi todas residentes en viviendas muy pobres.  Lo mismo ocurrió con las casas arrasadas por las lluvias excesivas en Río de Janeiro y Sao Paulo, en Brasil.

Si los países en desarrollo tuvieran tasas de mortalidad infantil y materna como las cubanas, se salvarían anualmente 8,4 millones niños y 500 mil madres. En la epidemia de cólera en la hermana Haití, médicos cubanos atienden casi la mitad de los enfermos, con una tasa de letalidad inferior en cinco veces a las atendidas por galenos de otros países. La cooperación médica internacional cubana ha permitido salvar más de 4,4 millones de vidas en decenas de países de 4 continentes.

La dignidad humana es un derecho humano. Hoy viven 1 400 millones de personas en pobreza extrema. Hay mil veinte millones de hambrientos, otros 2 mil millones padecen desnutrición. Existen 759 millones de adultos analfabetos.

Señor Presidente:

El Consejo ha demostrado su capacidad para abordar las situaciones de derechos humanos en el mundo, incluyendo aquellas de carácter urgente que requieren la atención y acción de la comunidad internacional. Se ha confirmado la utilidad del Examen Periódico Universal, como sustento de la cooperación internacional, para evaluar el desempeño en la materia de todos los países, sin distinción.

Preservar, perfeccionar y fortalecer este Consejo en su función de promover y proteger efectivamente todos los derechos humanos para todos, fue el espíritu que animó nuestra actuación en el proceso de revisión del órgano.

Los resultados de este ejercicio expresan un reconocimiento a los importantes logros del Consejo en su corta existencia.  Si bien los acuerdos alcanzados resultan insuficientes a la luz de los reclamos de los países en desarrollo, se preservó al órgano de aquellos que pretendían reformarlo a su conveniencia para satisfacer apetitos hegemónicos y resucitar el pasado de confrontación, dobles raseros, selectividades e imposición.

Los debates de estos días harían esperar que este Consejo de Derechos Humanos continúe construyendo y avanzando su institucionalidad hacia el pleno ejercicio de su mandato.

Sería muy negativo que, con el pretexto de la revisión de la construcción institucional del Consejo y el abuso de la dramática coyuntura que se discute, se manipule y se presione de manera oportunista para establecer precedentes y modificar acuerdos.

Si el derecho humano esencial es el derecho a la vida, ¿estará listo el Consejo para suspender la membresía de los Estados que desaten una guerra?

¿Se propone el Consejo dar alguna contribución sustancial para eliminar la principal amenaza a la vida de la especie humana que es la existencia de enormes arsenales de armas nucleares, cuya ínfima parte, la explosión de 100 ojivas, provocaría el invierno nuclear, según evidencia científica irrefutable?

¿Establecerá un procedimiento temático sobre el impacto del cambio climático en el ejercicio de los derechos humanos y proclamará el derecho a un ambiente sano?

¿Suspenderá a los Estados que financien y suministren ayuda militar empleada por el Estado receptor en violaciones masivas, flagrantes y sistemáticas de los derechos humanos y en ataques contra la población civil, como las que ocurren en Palestina?

¿Aplicará esa medida contra países poderosos que realicen ejecuciones extrajudiciales en territorio de otros Estados con empleo de alta tecnología, como municiones inteligentes y aviones no tripulados?

¿Qué ocurrirá con Estados que acepten en sus territorios cárceles ilegales secretas, faciliten el tránsito de vuelos secretos con personas secuestradas o participen de actos de tortura?

¿Podrá el Consejo adoptar una Declaración sobre el derecho de los pueblos a la paz?

¿Adoptará un Programa de Acción, que incluya compromisos concretos para garantizar el derecho a la alimentación en momentos de crisis alimentaria, espiral de precios de los alimentos y utilización de cereales para producir biocombustibles?

Señor Presidente:

Distinguidos Ministros y Delegados:

¿Qué medidas adoptará este Consejo contra un Estado miembro que cometa actos que causen grandes sufrimientos y atenten gravemente contra la integridad física o mental, como el bloqueo a Cuba, tipificado como genocidio en al artículo 2, incisos b y c,  de la Convención de Ginebra de 1948?

Muchas gracias

(Cubaminrex-Embacuba Ginebra)

Cubadebate

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Bruno Rodríguez en Ginebra: “Ante los graves problemas, apartemos lo que nos enfrenta o divide”

Intervención de Bruno Rodríguez Parrilla, Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, en la Conferencia de Desarme, Ginebra, 1ro de marzo de 2011.

Señor Presidente:

Las Naciones Unidas se crearon, después que 60 millones de personas murieron en la Segunda Guerra Mundial, con el objetivo de “preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra”. La primera resolución de su Asamblea General, de fecha 24 de enero de 1946, pidió precisamente la creación de una Comisión encargada de estudiar los problemas surgidos con motivo del descubrimiento de la energía atómica y, en su párrafo dispositivo 5, llamó a “… eliminar de los armamentos nacionales las armas atómicas, así como todas las demás armas principales capaces de causar destrucción colectiva de importancia”.

Sesenta y cinco años después, graves e inminentes peligros amenazan la existencia de la humanidad. La degradación de las condiciones de vida en el planeta como consecuencia del calentamiento global, y la existencia de las armas nucleares constituyen los principales desafíos para la supervivencia de la especie humana. Sólo el empleo de una parte ínfima  del enorme arsenal nuclear mundial, la explosión de 100 ojivas, provocaría el invierno nuclear.

La única garantía de que las armas nucleares no puedan usarse por Estados ni por nadie será su eliminación y prohibición absoluta, que debiera abarcar también las armas convencionales avanzadas de casi similar letalidad. La única solución es el desarme general y completo bajo estricta verificación internacional.

Debe cesar la manipulación política acerca de la no proliferación, basada en el doble rasero y el interés político, en la existencia de un club de privilegiados que continúa perfeccionando sus armas nucleares, mientras intenta conculcar  el derecho inalienable al uso pacífico de la energía nuclear por los países del Sur.

Debe abandonarse definitivamente el concepto de la “disuasión nuclear” como base de doctrinas militares insostenibles e inaceptables, que lejos de contribuir al desarme nuclear, estimulan la perpetua posesión de esos armamentos.

Señor Presidente:

Los Estados miembros de las Naciones Unidas, desde su primer período extraordinario de sesiones dedicado al desarme, en 1978, dieron el mandato a este foro de negociar los tratados multilaterales en la materia. Esta Conferencia ha incumplido ese mandato respecto al desarme nuclear. Se ha incumplido también el  Artículo VI del Tratado de No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP), que establece claramente la obligación de negociar de buena fe el desarme nuclear.

Instamos a los Estados Unidos, principal potencia nuclear, a que deje de oponerse a la negociación de acuerdos vinculantes que permitan librarnos definitivamente de la amenaza nuclear en un período predeterminado.

Para avanzar en este empeño, el Movimiento de Países No Alineados ha presentado una propuesta que merece ser atendida y que contempla un Plan de Acción que establece un calendario concreto para la reducción gradual de las armas nucleares hasta su total eliminación y prohibición, a más tardar en el año 2025. Incluye también la creación de Zonas Libres de Armas Nucleares. Urge establecerla en el Medio Oriente, donde Israel es el único país que se opone. Lograrlo significaría una verdadera contribución para alejar las amenazas de conflicto y de proliferación nuclear, y alcanzar la paz duradera en esa región que vive momentos convulsos y enfrenta el peligro de una intervención militar de la OTAN en Libia.

Cuba apoya la adopción de un Programa de Trabajo en la Conferencia de Desarme y ha expresado en varias ocasiones que está preparada para negociar paralelamente un tratado que elimine y prohíba las armas nucleares; un tratado que prohíba la carrera de armamentos en el espacio ultraterrestre; un tratado que brinde garantías de seguridad efectivas para los Estados que, como Cuba, no son poseedores de armas nucleares; y un tratado que prohíba la producción de material fisible para la fabricación de armas nucleares u otros dispositivos explosivos nucleares.

La Conferencia de Desarme tiene la capacidad de enfrentar al unísono estas negociaciones, lo que falta es la necesaria voluntad política para lograrlo.

La negociación de un tratado que prohíba la producción de material fisible para la fabricación de armas nucleares es una medida positiva pero insuficiente, si no existe un esquema y compromisos claros sobre las etapas que complementarán esa medida. Es decir, si no se definen los pasos subsiguientes para lograr el desarme nuclear.

Señor Presidente:

Para preservar la paz, hay que erradicar todo lo que la amenaza. Resulta inaceptable que en el mundo actual se gaste cada vez más en medios para hacer la guerra y menos en la promoción del derecho al desarrollo. En los últimos 10 años, los gastos militares han crecido en un 49%, hasta llegar a la astronómica cifra de  1,5 millones de millones de dólares.

Con los recursos que hoy se dedican a armamentos, se podría combatir la pobreza extrema que hoy padecen 1400 millones de personas en el mundo, alimentar  a los más de 1 020 millones de hambrientos que existen en el planeta, evitar la muerte de los 11 millones de niños que cada año fallecen por hambre y enfermedades prevenibles, o enseñar a leer y escribir a los 759 millones de adultos analfabetos.

Esta Conferencia de Desarme, si cumpliera con su mandato, podría realizar una importante contribución para cambiar el estatus quo, que solo beneficia a los poderosos. Debemos con toda urgencia iniciar nuestros trabajos y exigir el respeto al derecho de los seres humanos y de los pueblos a vivir en paz y en un mundo sin armas nucleares.
Nosotros tenemos el deber de contribuir a edificar otro orden mundial basado en la solidaridad humana y la justicia, en que la solución a los conflictos se base en el diálogo y la cooperación, en que cese la filosofía del despojo que lleva a la guerra y al uso de la fuerza.

Ante los serios peligros que nos amenazan, apartemos lo que nos enfrenta o divide, y unámonos para salvar la paz, el planeta y la vida de las futuras generaciones. Cuba asumirá este año la presidencia de la Conferencia de Desarme inspirada en esos objetivos y con el firme propósito de que este importante foro no pierda su relevancia por el inmovilismo y la falta de voluntad política.

Muchas gracias.

(Cubaminrex-Embacuba Ginebra)

Cubadebate

"Rechazamos la muerte de inocentes, pero es inaceptable el intervencionismo en Libia"

viernes, 25 de febrero de 2011



Declaración del Representante Permanente, Embajador Rodolfo Reyes ante el Consejo de Derechos Humanos sobre la situación en Libia. Ginebra, 25 de febrero del 2011.

Señor Presidente:

Hace menos de 72 horas, Cuba, por intermedio de su Ministro de Relaciones Exteriores expresó, en Bruselas, lo siguiente:

“Seguimos con suma atención los acontecimientos de orden interno que ocurren en Libia y su repercusión internacional. Son muy numerosas y no pocas veces contradictorias las noticias que se están divulgando. Algunos políticos y medios de prensa norteamericanos están incitando a la violencia, a la agresión militar y a la intervención extranjera. Los ánimos están exaltados en todas partes y temo que puedan conducir a graves errores internacionales e internos.

Deseamos que el pueblo libio logre una pronta solución pacífica y soberana a la situación allí creada, sin ningún tipo de injerencia ni intervención extranjera, que garantice la integridad de la Nación libia.”

La situación sigue siendo confusa y evoluciona aceleradamente. La información aparece de manera fragmentada, en muchos casos divergente y hasta se detecta el esfuerzo por usarla con el ánimo de incitar a una mayor desestabilización, que puede redundar en más daños y pérdidas de vidas.

Las preocupaciones que reflejaba dicha declaración lamentablemente se han hecho realidad y ese país ya está enfrascado en una guerra civil, en el contexto de una crisis económica mundial de grandes dimensiones que sume a los pueblos de esa región y del mundo en la desesperanza.

A todos nos preocupa la pérdida de vidas humanas y los daños provocados a la población civil por el conflicto que hoy se desarrolla en Libia. Nadie que actúe con honestidad puede estar de acuerdo con la muerte de civiles inocentes, lo que rechazamos de manera tajante en cualquier lugar del mundo que suceda. Es un aspecto en el que compartimos enteramente la opinión mundial.

Pero no podemos aceptar el riesgo de que se aproveche de modo oportunista esta trágica situación para satisfacer apetitos intervencionistas, arrebatarle al pueblo libio su soberanía y apoderarse de sus recursos. Ya se habla de una intervención militar humanitaria, a la cual nos oponemos porque, en lugar de resolver la situación, la complicaría aún más y podría tener otras graves implicaciones. Cuba denunció desde el primer momento los planes de ocupación de Libia y rechaza categóricamente cualquier maniobra que favorezca tales propósitos. Con seguridad, el pueblo libio se opone a toda intervención militar extranjera.

Señor Presidente:

Es nuestro deber pronunciarnos ante algunos elementos que contiene la resolución aprobada y que constituyen un nefasto precedente para la cooperación en materia de derechos humanos en que se debe sustentar la labor del Consejo.

Desde un principio, cuando estábamos construyendo este nuevo Consejo, Cuba se opuso a la cláusula de suspensión de la membresía de un Estado. Su inclusión en la resolución 60/251 sentó un negativo precedente, que lastró al naciente órgano con un aditivo que no tiene paralelo en otro órgano de la Naciones Unidas. Afortunadamente, nunca se había invocado hasta hoy, pero su empleo en esta ocasión abrirá las puertas para aquellos que buscan legitimar este mecanismo con el objetivo de utilizarlo selectivamente contra aquellos países que disienten de sus patrones.

Cuba, en consecuencia, se desasocia del párrafo dispositivo 14 del texto revisado 2 que ha sido presentado.

Para concluir, Señor Presidente, Cuba desea hacer un llamado a la calma y reitera su confianza en la capacidad del pueblo libio para resolver sus problemas internos, sin injerencia extranjera alguna, y preservar la paz, la estabilidad y la soberanía del país.

Muchas gracias.

Tomado de Cubadebate




Declaración del Representante Permanente, Embajador Rodolfo Reyes ante el Consejo de Derechos Humanos sobre la situación en Libia. Ginebra, 25 de febrero del 2011.

Señor Presidente:

Hace menos de 72 horas, Cuba, por intermedio de su Ministro de Relaciones Exteriores expresó, en Bruselas, lo siguiente:

“Seguimos con suma atención los acontecimientos de orden interno que ocurren en Libia y su repercusión internacional. Son muy numerosas y no pocas veces contradictorias las noticias que se están divulgando. Algunos políticos y medios de prensa norteamericanos están incitando a la violencia, a la agresión militar y a la intervención extranjera. Los ánimos están exaltados en todas partes y temo que puedan conducir a graves errores internacionales e internos.

Deseamos que el pueblo libio logre una pronta solución pacífica y soberana a la situación allí creada, sin ningún tipo de injerencia ni intervención extranjera, que garantice la integridad de la Nación libia.”

La situación sigue siendo confusa y evoluciona aceleradamente. La información aparece de manera fragmentada, en muchos casos divergente y hasta se detecta el esfuerzo por usarla con el ánimo de incitar a una mayor desestabilización, que puede redundar en más daños y pérdidas de vidas.

Las preocupaciones que reflejaba dicha declaración lamentablemente se han hecho realidad y  ese país ya está enfrascado en una guerra civil, en el contexto de una crisis económica mundial de grandes dimensiones que sume a los pueblos de esa región y del mundo en la desesperanza.

A todos nos preocupa la pérdida de vidas humanas y los daños provocados a la población civil por el conflicto que hoy se desarrolla en Libia. Nadie que actúe con honestidad puede estar de acuerdo con la muerte de civiles inocentes, lo que rechazamos de manera tajante en cualquier lugar del mundo que suceda. Es un aspecto en el que compartimos enteramente la opinión mundial.

Pero no podemos aceptar el riesgo de que se aproveche de modo oportunista esta trágica situación para satisfacer apetitos intervencionistas, arrebatarle al pueblo libio su soberanía y apoderarse de sus recursos. Ya se habla de una intervención militar humanitaria, a la cual nos oponemos porque, en lugar de resolver la situación, la complicaría aún más y podría tener otras graves implicaciones. Cuba denunció desde el primer momento los planes de ocupación de Libia y rechaza categóricamente cualquier maniobra que favorezca tales propósitos. Con seguridad, el pueblo libio se opone a toda intervención militar extranjera.

Señor Presidente:

Es nuestro deber pronunciarnos ante algunos elementos que contiene la resolución aprobada y que constituyen un nefasto precedente para la cooperación en materia de derechos humanos en que se debe sustentar la labor del Consejo.

Desde un principio, cuando estábamos construyendo este nuevo Consejo, Cuba se opuso a la cláusula de suspensión de la membresía de un Estado.  Su inclusión en la resolución 60/251 sentó un negativo precedente, que lastró al naciente órgano con un aditivo que no tiene paralelo en otro órgano de la Naciones Unidas.  Afortunadamente, nunca se había invocado hasta hoy, pero su empleo en esta ocasión abrirá las puertas para aquellos que buscan legitimar este mecanismo con el objetivo de utilizarlo selectivamente contra aquellos países que disienten de sus patrones.

Cuba, en consecuencia, se desasocia del párrafo dispositivo 14 del texto revisado 2 que ha sido presentado.

Para concluir, Señor Presidente, Cuba desea hacer un llamado a la calma y reitera su confianza en la capacidad del pueblo libio para resolver sus problemas internos, sin injerencia extranjera alguna, y preservar la paz, la estabilidad y la soberanía del país.

Muchas gracias.
Tomado de Cubadebate
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