Buscar en este blog

Mostrando entradas con la etiqueta Narcotráfico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Narcotráfico. Mostrar todas las entradas

Honduras 2015: más pobreza, más terror y reelección

domingo, 7 de diciembre de 2014

Por Ricardo Salgado

"A los pueblos hermanos, simplemente que no quiten sus ojos de este pequeño lugar en el orbe, aquí seguimos en combate, y venceremos"


 Estamos cerrando el año con noticias que acaparan titulares: se construyó el árbol de navidad humano más grande y se registró en el libro Guinness de récords; la violencia crece en la misma medida que la militarización de la sociedad, y Juan Orlando Hernández anuncia con bombos y platillos la firma de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.
 
Como en todas partes del mundo, los titulares los llenan las cosas más escandalosas; aquí asesinaron a una miss Honduras y la noticia estuvo en todos los titulares del mundo que conocemos (y que nos conoce), el resto de los asesinatos sigue cayendo en la máquina de las cifras, esa que condena al olvido y al anonimato a miles de seres humanos en esta tierra olvidada, pequeña pero vital para los planes geoestratégicos del imperio y para el futuro de la Patria Grande.
 
La sola firma de acuerdos con el FMI, después de 5 años del Golpe de Estado y la suspensión de tales acuerdos, implica directamente el despido de miles de hondureños y hondureñas, que pasaran a engrosar las ya escandalosas cifras del desempleo, el aumento de las tarifas de los servicios públicos, y la eliminación de la inversión social. Si hasta la fecha, la propaganda de la oligarquía aplaudía a este gobierno por sus “avances en seguridad”, habrá que ver que hacen los mercadólogos para presentar con buena cara este agujero negro que atrae hacia sus entrañas toda la riqueza, ahora incluso las migajas, mientras los que quedan fuera no son capaces de distinguir entre lo que es alimentación y lo que es comida.
 
Lamentablemente, lo que pasa dentro de Honduras está muy oculto, y tampoco da para llenar los titulares. Como en todas las conspiraciones, la única prueba aceptable es el cadáver, y aunque aquí tenemos de esos por miles, falta que sean más conocidos o que puedan “asustar” a la opinión publica. Pero no somos solo un país de víctimas, hay coraje, predisposición revolucionaria y Juan Orlando Hernández no es el único actor con palabra en esta tragedia.
 
Existe una lucha permanente, creciente, que quizá merece más atención de sus dirigentes, mejores planteamientos de lucha y más visión política para entender la marcha inexorable de un pueblo que sufre los embates descarados sabiendo que el tiempo cuenta, y que las horas hacia las victorias son menos.

Juan Orlando Hernández ha luchado por dar la imagen de dictador (y nosotros muchas veces hemos caído en ese juego), y con cientos de militares a su espalda se pasa el tiempo lanzando imágenes amenazantes de que él todo lo puede y que el miedo nos pertenece a las mayorías mientras la clase que él representa puede hacer lo que quiera contra el pueblo en medio de la mayor impunidad que se conoce.
 
Esta imagen de consumo interno se produce mientras nadie se da cuenta en el exterior de lo que aquí sucede. Él se vende como lo hizo Uribe en la década pasada, masacrando al pueblo colombiano, incluso agredía otros países de la región pero, imperio gratia, daba a la opinión pública internacional la idea de que su democracia estaba comprometida con la integración.
 
Hoy el mundo debe saber que el régimen trabaja laboriosamente en convertir la persecución política en un asunto de delincuencia común. Los ladrones de todos los tiempos, los que siguen saqueando escandalosamente este país, son también jueces que pretenden sacrificar a aquellos que se plantaron por validar la voz del pueblo soberano. Son los mismos, que han manchado de sangre el país, sin juzgar un solo caso hasta la fecha. En Honduras no hay exiliados, ni perseguidos políticos; hay corruptos, ladrones, narcotraficantes, un candidato perfecto para que le castigue cual Sodoma y Gomorra, y los jueces, que no condenan a nadie, que tienen los vínculos con el narcotráfico, que condenan inocentes, que protegen ladrones y corruptos, que son cómplices por omisión de crímenes horrendos, son los grandes señores que se rasgan las vestiduras, y que persiguen a los luchadores.
 
Es tan singular la situación, que hasta los pastores piden la pena de muerte y dicen que Dios ha otorgado esta singular prerrogativa a los Estados, por aquello del no matarás. Claman por que se le otorgue al matador la licencia de matar.
 
Hernández, hombre de poca imaginación, pero muy tenaz y con el pleno respaldo de al menos un sector poderoso de la oligarquía golpista, ha preparado a lo largo de 2014, la idea de que el buscará la reelección. No ha hecho pública una declaración al respecto pero es discusión en todas partes, nadie ignora la intención. Con ello envía un mensaje más de fuerza, además, para quienes han olvidado que aquí se dio un Golpe de Estado Militar (igual que Peña Nieto pide que olviden Ayotzinapa, cualquier parecido No es coincidencia), aquí este señor puede hacer lo que le plazca, no existe ninguna ley o institución que pueda cambiar las cosas, todo se maneja vía soborno o chantaje. Solo funciona el ejército, y ese también tiene precio, y sigue órdenes expresas del Comando Sur.
 
Esto se traduce simplemente en que nuestro único camino es luchar contra toda la adversidad, sin esperar de ellos absolutamente nada.
 
El tema de la reelección cobrará gran relevancia, y está claro que derrotar este circo abominable solo será posible si salimos del miedo, del estado de conmoción en que vivimos escondidos, y asumimos que la misión de todo el pueblo es tomar la iniciativa. La reelección lejos de ser un problema es un escenario más, y tenemos muchos argumentos para aceptar el reto de derrotar a este enemigo en su propio campo, aun con sus propias reglas. No es con las leyes que ellos nos den o no que tendremos esperanza, es con la determinación de luchar, aceptar los retos, y derrotar al enemigo en todas las líneas. Con nuestro pueblo organizado y movilizado no existe ningún fraude que nos pueda detener.
 
La reelección de Juan Orlando Hernández no es algo que no podemos vencer, es tiempo del valor, de levantarnos a luchar todos los días, y por fin terminar con la pesadilla.

A los pueblos hermanos, simplemente que no quiten sus ojos de este pequeño lugar en el orbe, aquí seguimos en combate, y venceremos.

Foto G. Trucchi
 
Tomado de Nicaragua y más

A favor: en contra... Marihuana libre en Uruguay

sábado, 21 de diciembre de 2013
Por Sergio Barrera
 Mujica, el amigo progre de Soros y Rockefeller

Cuando se empezaron a realizar marchas pidiendo por la legalización del consumo de marihuana, escribí que detrás de esta política, en realidad se encontraban los intereses para nada altruistas y libertarios de importantes figuras de la burguesía mundial imperialista.
 Escribí dos notas una en el 2011 y otra en el 2012, que están publicadas en varios portales y que se pueden leer por ejemplo en Comunicación Popular
 
 Recomiendo leerlas antes, ya que para no repetir los conceptos de esas notas me voy a concentrar en las nuevas noticias venidas del Uruguay.

 En las últimas semanas nos enteramos que el Estado legaliza el consumo de la marihuana y se hace cargo de la comercialización, ya que la producción queda en manos privadas. Todo esto, con la intención de "combatir" el narcotráfico.

 Si no puedes derrotarlos...

 La ley que acaba de ser votada en ambas Cámaras legislativas uruguayas regula la venta de marihuana en farmacias, bajo control del Estado. Una o varias empresas privadas plantarán el cannabis y será el Estado el que lo distribuya. De esta forma, se garantizaría la "calidad" de la mercancía. También estarán habilitados los clubes de cultivadores y en cada hogar se podrá tener hasta seis plantas para consumo personal.

 Cada persona podrá consumir hasta 40 gramos de marihuana por mes: según los expertos esto alcanzaría para como mínimo dos porros por día. O sea, esto garantiza estar "fumado" todos los días, todo el mes, sin problemas... Si es para naturalizar el consumo, no podrían haberlo hecho mejor.

 Claro que el Estado-culposo dice que habrá "campañas publicitarias para desalentar el consumo y materias en las escuelas y liceos para explicar los perjuicios de la marihuana". Algo así, como las advertencias en los paquetes de cigarrillos sobre lo perjudicial que es fumar. Ya sabemos qué éxito tienen estos mensajes en los fumadores. Lo que no explica el gobierno progre de Mujica es por qué los niños y adolescentes no van a consumir algo que es perfectamente legal y que el propio Estado se ocupa de que no falte en cada hogar uruguayo, claro que "para reducir o terminar con el mercado negro".

 El secretario de la Junta Nacional de Drogas dijo: "Queremos arrebatarle al narcotráfico su mercado" y se sinceró: "El mercado ilegal es de mucho riesgo y mala calidad. El Estado va a ofrecer un lugar seguro para comprar, un producto de buena calidad y, encima, lo va a vender al mismo precio". Tranquis, el Estado aquí no estará ausente, y garantizará "de la buena".

 Lo terrible es que algunos diputados del Frente Amplio, después de reconocer que la marihuana producía "apatía, cansancio, ansiedad y esquizofrenia", remataron diciendo que "la marihuana es una bosta con o sin ley" y "con o sin ley, el problema del narcotráfico y el consumo va a seguir pasando".

 O sea, si no podemos derrotarlos, tomemos el problema en nuestras manos... vendámosla nosotros.

 Los capitalistas necesitan un Estado que haga punta...

 El presidente Mujica se reunió en Nueva York con George Soros  y David Rockefeller, quienes reúnen una fortuna personal de 25.000 millones de dólares, el 50% del PBI anual uruguayo. Ambos ofrecieron aportes para financiar las campañas a desarrollar para poner a punto el plan de producción, venta y consumo de la marihuana.

 Es que estos grandes exponentes del capitalismo mundial hace años que vieron la punta de un gran negocio. Estamos hablando de un mercado mundial de la marihuana, aun como sustancia ilegal, de 180 millones de consumidores. La legalización podría multiplicar el consumo en forma geométrica.

 En momentos en que se necesita obtener plusvalía para sostener a cualquier costo la tasa de ganancia, la burguesía busca nuevos nichos. Y piensan que no es justo que en "su sistema", los narcos se queden con la parte del león de un negocio de poca inversión y altísimas tasas de ganancias. Así que, si la marihuana es una mercancía, tienen que ir al mercado, tiene que cotizar en bolsa y ya sabemos quiénes controlan las bolsas de valores del mundo.

 Desde el Open Society Foundation, George Soros viene bregando desde hace años por la legalización de la marihuana a nivel global. En Estados Unidos comenzaron en los estados de Colorado y Washington, con la regulación desde hace varios años del consumo para uso medicinal como primer paso, que no es otra cosa que un Caballo de Troya, que no tiene mala prensa, para pasar de contrabando la naturalización del consumo con fines recreativos. Desde la regularización del consumo de marihuana en el estado de Colorado y por ende su generalización como uso recreativo hubo un aumento de los consumidores frecuentes. Del 2006 al 2011 aumentó el 114% la cantidad de conductores a los que dio positivo el test de consumo de marihuana. En el 2011, el consumo en menores de 12 a 17 años, que en todo el país era del 7,64 %, en Colorado era del 10,74%. En el caso de los adultos de 18 a 25 años, la diferencia era mayor: el promedio para el país era de 18,7% y en Colorado trepaba a 27,26%. Soros y diferentes sectores del complejo industrial militar organizados en la DPA (Drug Policy Alliance), en 2010 invirtieron varios millones de dólares en una campaña por la despenalización de la marihuana en el estado de California (la Propuesta 19). A pesar de las operaciones para influir en el resultado de este plebiscito, esa cláusula fue rechazada por los californianos.

 De ahí la importancia que le dan estos magnates de los negocios a que un Estado, por más pequeño que sea, vaya sentando antecedentes y jurisprudencia sobre la liberalización del consumo de drogas. Sus fundaciones saludan el "experimento" o "laboratorio" que el gobierno uruguayo realizará con la regulación del mercado del cannabis a partir de la producción por parte de privados con autorización del Estado y su venta controlada en farmacias. Esto permitirá establecer un precio testigo de base, referencia para el mercado mundial. El gobierno uruguayo ya adelantó que andaría en alrededor de un dólar el gramo.

 Esto ya disparó una fiebre bursátil, y en la actualidad la marihuana ya cotiza en bolsas de Estados Unidos e Inglaterra. Ya aparecieron varias empresas como GW Pharmaceuticals, Cannabis Science, Medical Marijuana y Medbox, que ante las posibilidades cada vez más concretas de la liberalización del consumo de marihuana ven aumentar sus acciones en forma exponencial.

 Un exejecutivo de Microsoft, Jamen Shively, planea crear la primera marca nacional de marihuana en EE.UU. El comercio mundial de marihuana estaba valorado en el 2005, según informes de la ONU, en 142.000 millones de dólares (108.853 millones de euros)."Es un mercado gigante en busca de una marca", ha dicho Shively sobre la industria de la marihuana. "Estaríamos felices si tenemos el 40 por ciento de ella en todo el mundo".

 Ante Rockefeller el viejo luchador guerrillero se sinceró: "Venir a verlo a usted es para nosotros como cruzar el Rubicón, porque usted es el símbolo de una realidad, y nosotros siempre reconocemos las realidades", le dijo Mujica.

 Este realismo del presidente uruguayo lo acerca al mundo de los negocios de una de las familias más emblemáticas del capitalismo mundial y es correspondido, ya que en una reunión en el famoso hotel Waldorf Astoria, en el corazón de Manhattan, con el vicepresidente de Estados Unidos, Joseph Biden, este a su vez le expresó su "profunda admiración".

 Harm Reduction (reducción de daños)... para el capitalismo

 Soros financia varios grupos que buscan la legalización del consumo de drogas. Los argumentos esgrimidos por Soros son sencillos, según la lógica neoliberal capitalista levantada también por los pensamientos posmodernos: el consumo de drogas es un tema privado, el Estado no puede meterse, ya que pasaría sobre los derechos civiles de las personas. Entonces, tenemos un problema y lo único que nos queda es "reducir los daños", ya que no podemos prohibir el consumo. También el Estado se desembarazaría de gastos que aumentan su déficit económico.

 Para muchos, esto no es otra cosa que la privatización del consumo, logrando con esto que el Estado se desentienda de un serio problema social que afecta la salud de toda la población e hipoteca el futuro de las generaciones venideras.

 ¿Droga vs. narcotráfico?

 En la página de la Presidencia de la República Oriental del Uruguay se nos informa que, durante el transcurso de la reunión con Soros, "el presidente Mujica explicó las características del proyecto y de las intenciones del Gobierno, ratificando que el principal problema para el país no es la droga en sí sino que es el narcotráfico" .

 El error es pensar que se pueden separar los términos de un mismo problema. Son dos caras de una misma moneda, y el gran ausente son los seres humanos atrapados en una adicción que, por las consecuencias psicoactivas —totalmente comprobadas a esta altura—, con índices de THC (tetra-hidrocarbo-cannabinol) modificados que llegan al 15 % y 16%, superan los de la década del ‘60, en plena fiebre hippie, cuando no llegaban al 5-6%.

 ¿Nos imáginamos qué porcentaje de THC va a tener la marihuana en manos de los capitalistas, cuya único objetivo es la ganancia? ¿Tratarán de que provoque más o menos dependencia?

 Es evidente que este razonamiento es cómo mínimo funcional al lobby de los Soros, Rockefeller y Cia. ¿Es un simple toma y daca, a cambio de las promesas que le hicieron a Mujica en los EE.UU., de financiamientos en campañas para instalar el proyecto y la posibiliadad de ubicar producción agrícola uruguaya en ese mercado?

 Cualquiera que sea la respuesta, lo que es un hecho es que no se tiene en cuenta la gravedad que implica la generalización y naturalización del consumo de marihuana. El lobby capitalista necesita un Estado que haga punta para proyectar su política a todo el mundo. ¿Tenía que ser justo un gobierno “progre”, de “izquierda” o “centroizquierda” el vehículo para tales propósitos?

 Hablemos de semillas…

 George Soros es el segundo mayor accionista de Monsanto y como vimos más arriba, fue uno de los principales impulsores de la Proposición 19 en EE.UU., que planteaba “producir cannabis para fines científicos, médicos, industriales y de investigación” y “adoptar un sistema de regulación a nivel estatal para un comercio de la industria canabica”. Esto le abre las puertas a Monsanto y a petroquímicas, laboratorios y empresas farmacéuticas para comercializar, regular, controlar y graduar los impuestos sobre el cannabis a través de ingeniería genética, patentes y licencias en EE.UU.

 ¿Y por qué no probar en el mundo, en donde gobiernos “progresistas” son un mejor vehículo para llevar adelante estas políticas?

 Igualmente, en la Argentina, el gobierno “progre” de Cristina Fernández de Kirchner –quien también se reunió con G. Soros– impulsó la modificación de la ley 23.737 del Código Penal, que establece las condenas a quienes realicen actividades relacionadas en mayor o menor medida con el consumo, tenencia y comercialización de estupefacientes. 

Pero allí, en la letra chica hay un puntito que deroga la penalización de la comercialización de semillas para cultivar plantas utilizables para producir estupefacientes, aunque no así la penalización de la planta en sí misma. Es decir, se podrá comercializar semillas pero no plantas vivas. Soros y Monsanto de parabienes, los dueños de las semillas del mundo, mientras investigan sobre una marihuana transgénica, descorchan champagne ante un futuro mercado global, cautivo, de consumidores crónicos de marihuana.

 Recibido por correo electrónico

De drones, misiles, mentiras y griterías

viernes, 19 de julio de 2013
Introducción: Rosa C. Báez

Mientras en EE.UU. se realizan conversaciones migratorias entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos, salta a la palestra pública, liderada -¡por supuesto!- por los congresistas Marcos Rubio y la tan conocida para los cubanos Ileana -la Loba Fe- Ross una “gritería” pidiendo castigos para Cuba y el ingreso de Corea del Norte a su lista de países terroristas, lista que “por derecho propio” debían encabezar los Estados Unidos. Como parte de ese castigo, Marcos Rubio pide a lágrima viva que la administración Obama “debe ‘de inmediato’ anular su decisión de enero de 2011 de flexibilizar las restricciones de viajes y remesas a Cuba, además de frenar la emisión de visas a funcionarios del Gobierno cubano”…

¿Caben dudas acaso del motivo del -como bien llama mi fraterno Jean Guy Allard- “show norcoreano”, sobre todo teniendo en cuenta que el propio comunicado emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá la noche del martes  decía de forma explícita “todo ello fabricado a mediados del siglo pasado”? [1] ¿Armamentos fabricados en la década del 50, peligrosos para la seguridad del creador de los drones y de los Cyborgs [2] de DARPA?

Ahora siguen la búsqueda, a pesar de las Declaraciones de Cuba y Corea de que era un tratado lícito entre las dos naciones para recuperar equipamiento militar, que Cuba no podría sustituir por sus precios prohibitivos y por las trabas que impone el imperio a todas sus gestiones comerciales. Dicen ahora que buscan drogas… ¿No será más bien que le buscan la cuarta pata al gato?

Panamá: El ministro que formó el “show norcoreano” tiene un pasado elocuente
Por Jean-Guy Allard

El ministro de Seguridad de Panamá, José Raúl Mulino, que tanto intenta formar escándalo con un buque norcoreano transportando armas cubanas obsoletas, estudió en Estados Unidos, fue canciller bajo el régimen que instaló Washington después de la invasión y preside ahora a la reintroducción en el país de toda una red de bases militares norteamericanas para el dominio yanqui de la región.

Según expertos, el Gobierno de Panamá fue avisado con mucha antelación de la llegada del Chong Chon Gang y del interés de los servicios norteamericanos de inteligencia de revisar su carga, bajo el pretexto multiuso del “narcotráfico”. Cumpliendo con las orientaciones de sus interlocutores norteamericanos, Mulino desencadenó la operación de intercepción, acompañandola del “cacerolazo”, garantizado por el mecanismo imperial de desinformación.

En entrevista con RT, el investigador francés Salim Lamrani fue el primero en expresar que el Gobierno de Panamá, “aliado de EEUU”, interceptó el barco norcoreano a petición de Washington. "No cabe la menor duda de que los servicios de inteligencia de EE.UU. avisaron a Panamá de que había un buque norcoreano”, dijo el experto.

Los archivos enseñan que Mulino estudió en Tulane University, New Orleans, USA, gracias a una beca que le otorgó el régimen militar que luego atacó en nombre de los “derechos humanos”, siendo uno de los que más ruidosamente reclamaban la invasión norteamericana.

La Universidad de Tulane es conocida por ser un criadero de agentes de la CIA y es un centro académico en el cual la agencia mantiene personal de reclutamiento. Peor aun: Tulane recibió durante años  apoyo financiero de la CIA y del Pentagono  para realizar investigaciones sobre  el  control de la mente.

Un poco de historia. El 20 de diciembre de 1989 el ejército de yanqui invadió Panamá en otra operación “humanitaria” que terminó en masacre. Los panameños se recuerdan como cientos de personas perecieron en el barrio popular de El Chorillo como consecuencia de salvajes bombardeos en los cuales más de 20.000 personas perdieron sus bienes y pertenencias.

Cuando EEUU instala, antes del final de la operación, un nuevo gobierno panameño, Mulino aparece entre los altos funcionarios del régimen títere, como vicecanciller. El juramento del gobierno se hace en la base militar norteamericana de Fuerte Clayton.

Mulino ocupará luego el sillón ministerial de este gobierno que abolirá el ejército nacional a pesar de la oposición de la populación.

PISANDO LOS TRATADOS TORRIJOS-CARTER

Pasaron los años. El viernes 31 de diciembre de 1999, gracias a los tratados Torrijos-Carter, sale el último soldado estadounidense de territorio panameño y se  termina oficialmente la existencia de unas 14 bases y sitios de defensa estadounidenses que ocupaban parte del territorio nacional.

Hay que recordarse que el  general Torrijos, presidente histórico del país del istmo, había logrado obligar a los Estados Unidos a clausurar la infame Escuela de las Américas, academia militar donde se enseñaba el uso de la tortura y las técnicas de la “guerra sucia” y donde  se graduaban todos los dictadores de Latinoamérica.

A pesar de esto, un nuevo tratado firmado con EEUU y dirigido por Mulino sugiere un retorno a la presencia militar estadounidense en suelos y mares panameños.

El acuerdo levanta duras críticas pues planea permitir que EEUU vigile libremente las aguas del Caribe y el Atlántico, lo que le permitiría un control absoluto de los movimientos de barcos, en lugar de realizar lo mismo a través de intermediarios.

“Hay una actitud de ponerse de rodillas del gobierno de Martinelli con los norteamericanos para entregar parte de nuestro territorio”, denunció el sindicalista Saúl Méndez.

“Este es un problema grave porque es un gran retroceso a la lucha histórica que el pueblo panameño realizó por años (…) la expulsión de la presencia norteamericana a través de sus bases en el país”, añadió Méndez que pertenece a un movimiento obrero para el cual  Mulino expresa públicamente su odio y desprecio.

Mulino fue quién implicó Panamá en el conflicto armado de Colombia autorizando a la policía de fronteras a participar en operaciones conjuntas con el ejército colombiano.

Se sospecha  que Mulino es detrás de la actuación en Panamá del Mossad, al permitir la presencia en Panamá de empresas de seguridad conformadas por la  inteligencia israelí.

Hibrido, Mulino es a la vez miembro de la Asociación Panameña de Derecho Marítimo y de la  American Society of Internacional Law.

Mientras esperaba en el muelle la llegada del Chong Chon Gang, Mulino por cierto no dedicó un solo segundo para reflexionar sobre un caso judicial que engavetó febrilmente a su llegada en el ministerio.

Se trata del expediente de Luis Posada Carriles, agente norteamericano condenado en Panamá y indultado ilegalmente por la presidenta Mireya Moscoso.

La liberación del secuestrador, torturador y asesino, Posada fue realizada de forma oculta por el gobierno proyanqui de Mireya Moscoso. La operación, realizada clandestinamente en contacto directo con la embajada norteamericana, fue luego denunciada por ilegal. La administración panameña siguiente planeó pedir la extradición de Posada a EEUU que le da asilo.

La llegada de Mulino puso fin a estas intenciones que molestaban al norte. El ministro tiene otras prioridades asignadas que la extradición del  terrorista más peligroso del continente.

Fuente Contrainjerencia
http://www.contrainjerencia.com/?p=71219

Abundando sobre el tema:

Cuba: Armamento retenido por Panamá en buque norcoreano es defensivo y obsoleto [Con declaración íntegra del MINREX]
http://www.contrainjerencia.com/?p=71133

Panamá: No hay conflicto con Cuba por el barco norcoreano, asegura canciller
http://www.contrainjerencia.com/?p=71223


Declaración sobre la ronda de conversaciones migratorias con los Estados Unidos
http://www.cubahora.cu/politica/declaracion-sobre-la-ronda-de-conversaciones-migratorias-con-los-estados-unidos#.Ueh66dgyTow


Notas
[1] “Además, en la citada nave, se transportaban 240 toneladas métricas de armamento defensivo obsoleto -dos complejos coheteriles antiaéreos Volga y Pechora, nueve cohetes en partes y piezas, dos aviones Mig-21 Bis y 15 motores de este tipo de avión, todo ello fabricado a mediados del siglo pasado-, para ser reparado y devuelto a nuestro país”

[2] Laboratorios del Pentágono injertan chips en insectos para el espionaje /Rosa Miriam Elizalde [Publicado el 30 de abril de 2008] http://www.voltairenet.org/article156813.html

El Capitalismo Narco

viernes, 30 de noviembre de 2012
Tanto en los Estados Unidos como en Canadá ha habido esfuerzos sostenidos de grupos de base para destacar las injustas encarcelaciones en masa y la criminalización de la gente pobre, sobretodo la gente pobre de color, en cuanto a detenciones relacionadas con drogas. Pero se ha encontrado muy poco análisis sobre las razones detrás de los mecanismos de esta guerra y el impacto económico que tiene sobre México y más allá.
Incluso antes de que la retirada de Irak o Afganistán se hubiera alcanzado, los Estados Unidos ya estaban involucrados en una serie de conflictos desde la frontera norte de México hasta Perú. Tanto los gobiernos como los medios de comunicación la han catalogada como la “Guerra contra las drogas.” Es importante examinar como la creciente “Guerra contra las drogas” se conecta con la expansión de empresas transnacionales que toman control de mercados, obreros y recursos naturales.
En Honduras cuatro indígenas fueron asesinados a balazos en mayo, cuando la policía hondureña abrió  fuego desde un helicóptero del Departamento de Estado estadounidense, todo bajo la supervisión de agentes uniformados de Estados Unidos. En México con la orientación de Estados Unidos, Canadá, Israel y Colombia, la policía y el ejército han sido transformados.
En Colombia la guerra ha durado ya cuatro décadas y se han gastado billones de dólares estadounidenses, pero ahora se está calificando como lucha contra el crimen. Durante la década de los 1980s el Estado colombiano se convirtió en un estado paramilitarizado, en un proceso que según el historiador German Alfonso Palacio Castañeda”se manifiesta con amenazas, atentados y asesinatos selectivos y masacres colectivas de funcionarios gubernamentales (principalmente pero no exclusivamente de la izquierda), y de líderes políticos populares, obreros, campesinos, profesores, activistas de derechos humanos y miembros de organizaciones no gubernamentales.”
En la forma de financiación para programas antinarcóticos, la asistencia de EE.UU. en Colombia resultó en el fortalecimiento de grupos paramilitares y de policías no oficiales, los cuales según informes patrullaban junto al ejército de Colombia y se vieron involucrados en la gran mayoría de masacres y desplazamientos forzados en el país.
“Decir que la guerra contra las drogas ha fracasado es no entender algo,” comentó Noam Chomsky, en un discurso en el mes de mayo. “Uno tiene que preguntarse qué está en la mente de los planeadores ante tanta evidencia de que no funciona lo que dicen que están intentando lograr. ¿Cuáles son las intenciones probables?”(1)
Los comentarios de Chomsky apuntan hacia un área urgente de investigación para los y las activistas y periodistas que desean entender las guerras actuales contra las drogas. Cada vez es más claro que hay mucho trabajo por hacer para reconstruir juntos los motivos de la militarización liderada por Estados Unidos en las Américas.
Una reconsideración de la llamada guerra contra las drogas requiere entre otras cosas una evaluación de la forma en que ha favorecido la expansión de la inversión extranjera directa y de las industrias extractivas en Colombia, México y Centroamérica.

La guerra, cuando los golpes no bastan

“Así es como se sentía el inicio del neoliberalismo,” dijo Raquel Gutiérrez, reflexionando sobre lo que es tratar de entender la guerra en curso en México. Ahora catedrática de la Universidad Autónoma de Puebla, Raquel era militante clandestina en Bolivia a mediados los años 80, cuando las primeras políticas neoliberales tuvieron efecto en aquel país, creando una pauperización de la clase obrera. Han pasado 10 años desde que regresó a México.
Raquel se detiene y da una pitada a su cigarrillo, como si tratara de recordar un idioma que ha olvidado. No viene. Luego me pregunta si he leído el libro de Naomi Klein La doctrina del shock. Asiento con la cabeza. Silencio. “La cosa es que en México, los choques no funcionaron,” dice ella.No es por una escasez de choques. Las políticas económicas neoliberales se introdujeron por primera vez en forma de programas de ajuste estructural. Esto puso fin a un período de crecimiento económico sostenido, la industrialización de sustitución de importaciones, y los altos precios del petróleo conocido como el milagro mexicano.
“De 1980 a 1991, México recibió trece préstamos de ajuste estructural del Banco Mundial, más que cualquier otro país,” escribió Tom Barry en su libro La venganza de Zapata, publicado en el 1995. “También se firmaron seis acuerdos con el FMI, todo lo cual trajo una mayor presión para liberalizar el comercio y la inversión.” (2)
En la década de 1980, a veces llamada la “década perdida,” se derrumbaron los precios del petróleo, junto con el peso. “De más de mil empresas estatales en 1983, el estado mexicano era dueño de 200 en 1993. En 1991, el programa mexicano trajo más dinero a las arcas del gobierno (EE.UU. $ 9.4 mil millones) que todas las ventas de otras empresas públicas en América Latina en conjunto.”(3) A finales de 1994, México había firmado el Tratado de Libre Comercio de América del Norte y fue testigo del levantamiento Zapatista, además de ser sometido a otra devaluación de la moneda.
Pero a la vuelta del siglo 21, el territorio y la economía de México todavía no estaban totalmente abiertos a los inversionistas extranjeros. “No obstante estas reformas, el desempeño de la economía mexicana en las últimas tres décadas ha sido insatisfactorio,” notaba un informe publicado a principios de este año por el Banco de México (4).
Las comunidades campesinas e indígenas continuaron ejerciendo el título comunal sobre las tierras ricas en recursos. Una gran clase media es propietaria de las pequeñas empresas y las familias más ricas de México han mantenido el control sobre los sectores lucrativos de la economía. De acuerdo con el departamento de Estado de EE.UU. las 10 familias más ricas de México “no son el único obstáculo para la mejora de la competencia en la economía mexicana.” Pemex, la 17ª mayor empresa petrolera del mundo, sigue en manos del Estado. (5)
Algo más que un choque económico estaba a la orden: una estrategia integral que ya está probada que aumente la inversión extranjera directa. Tenía que asegurarse de que la policía local, el ejército, y todo el sistema jurídico funcionara de acuerdo a las normas estadounidenses. Esta es la estrategia que coloquialmente se conoce como la guerra contra las drogas.
Desde la presidencia de Nixon, el gobierno de EE.UU. ha invertido casi un billón de dólares (6) en la “guerra contra las drogas” en países como Colombia y Afganistán. Los vínculos directos entre las políticas de combate a las drogas y el clima de mejora de la inversión se revelan a través de un examen cuidadoso de la participación de EE.UU. en Colombia desde 2000 hasta 2006. La estrategia se ha perfeccionado y ampliado en las últimas dos décadas a través de la experimentación a nivel nacional e internacional.

El modelo económico de Colombia

El Plan Colombia fue un programa de seis años de lucha antinarcótico financiado conjuntamente por los Estados Unidos y Colombia. Diplomáticos no estadounidenses afirman que el primer borrador del Plan Colombia fue escrito en inglés, y luego traducido al español. (7)
En los 11 años desde que se puso en marcha el Plan Colombia, el gobierno de EE.UU. ha gastado más de 3.6 mil millones de dólares en iniciativas de aplicación de la ley contra los narcóticos. Sin embargo, el gobierno de los EE.UU. informa que “Colombia sigue siendo uno de los mayores productores y exportadores mundiales de la cocaína, así como un país de origen de la heroína y la marihuana.” (8)
En 2008 la Oficina de Contabilidad del Gobierno de los EE.UU. (GAO por sus siglas en inglés) encontró que Plan Colombia no cumplió con los objetivos de reducción de la producción de drogas, ya que el “flujo estimado de cocaína hacia los Estados Unidos desde Sudamérica” aumentó entre 2000 y 2006. (9)
En lugar de que esto fuera una causa para un cambio en la estrategia, el fracaso del Plan Colombia se minimizó en favor de una serie de indicadores emergentes vinculados a la seguridad y a mejorar el entorno empresarial. Bradford Higgins, Subsecretario de Gestión de Recursos de EE.UU., argumentó: “En muchos sentidos, los programas de Colombia y el apoyo de EE.UU. han evolucionado a partir de nuestro enfoque original más estrecho, hacia una estrategia integral que puede servir como modelo para informar esfuerzos en otros estados fallidos o deficientes. “(10)
Esfuerzos previos de Estados Unidos para hacer cumplir las sanciones relacionadas con narcóticos en Colombia impactaron negativamente las inversiones de Estados Unidos. El Consejo de Empresas de América – un consorcio de empresas estadounidenses en Colombia – informó que en 1996 sus empresas afiliadas perdieron 875 millones de dólares estadounidenses debido a las sanciones. (11) Ese mismo año el Departamento de Estado informó sobre las sanciones requeridas por la Overseas Private Investment Corporation y el Banco de Exportación e Importación resultaron en la congelación de cerca de $1.5 mil millones en créditos de inversión y préstamos. Esto incluyó una pérdida de $280 millones para una empresa de EE.UU. activa en la industria petrolera de Colombia (12).
De acuerdo con un informe elaborado por el gobierno colombiano, los objetivos del Plan Colombia son “promover las condiciones para la generación de empleo y la estabilidad social” y la ampliación de “las preferencias arancelarias en compensación por los efectos negativos del tráfico de drogas para favorecer un acuerdo de libre comercio que amplíe las oportunidades de empleo. “(13)
Al comienzo del Plan Colombia, el total de la Inversión Extranjera Directa (IED) fue calculado en $2.4 mil millones. (14) En 2011, la IED en Colombia sumó $14.4 mil millones, la tasa de crecimiento más rápida en América Latina. (15) El petróleo y el gas constituyen una parte cada vez más importante de la IED, al sobrepasar alrededor de una décima a mediados de los 90 a casi un tercio en 2010, cuando alcanzó los $ 4.3 mil millones (16).
Un decreto aprobado en 2003 permitió a la inversión privada en el sector petrolero de Colombia a través de la privatización parcial de la ex empresa estatal Ecopetrol. (17) A partir de 2010 la IED en el sector minero (incluyendo la minería de carbón) se situó con más de $2 mil millones, lo que representa más de la mitad de la inversión no petrolera. (18)
En 2008, la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) se jactó de que “el despegue económico de Colombia después de 2003 no ocurrió por casualidad.” Cincuenta y dos áreas del sistema económico de Colombia fueron objeto de reforma, y bajo el Plan Colombia, “USAID proporcionó asistencia técnica para ayudar a diseñar e implementar políticas que van desde la reforma fiscal hasta el fortalecimiento del sector financiero y mejorar el entorno para las pequeñas empresas, y muchos otros.”(19)
Esto se logró mediante una combinación de reformas legales e incentivos fiscales, la firma de nuevos acuerdos de libre comercio (entre Colombia y los Estados Unidos, así como entre Colombia y Canadá) y la militarización de la industria extractiva. EE.UU. entrenó “batallones de energía” para proteger oleoductos, carreteras y otros proyectos de infraestructura.
Un informe preparado en 2007 por el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (20) afirmó que Colombia “tuvo una recuperación fuerte… con impresionantes tasas de crecimiento, reducción del desempleo, aumento de los niveles de inversión, expansión del comercio, reducción de la inflación y un aumento de la confianza de los inversores.” Estos beneficios, según informa, “están estrechamente vinculados a mejoras en cuanto a la seguridad y, a su vez, ayudarán a crear más empleos en la economía legítima, como una alternativa a las actividades ilegales.”
Desde la perspectiva del Departamento de Estado de EE.UU., el Plan Colombia no es un fracaso. Todo lo contrario: se ha permitido la creación de un nuevo modelo eficaz para la intervención de EE.UU.. En 2010 los inversionistas extranjeros más grandes de Colombia eran Panamá y Anguila (un territorio británico de ultramar), ambos paraísos fiscales, seguidos por Estados Unidos, Inglaterra, Canadá, Bermuda y España (21).
El lenguaje de la “estrategia integral,” utilizado para resaltar el Plan Colombia, refleja el lenguaje oficial de la guerra de contrainsurgencia. “[La contrainsurgencia] es una forma muy compleja de la guerra… El logro de estos objetivos requiere la sincronización de esfuerzos de muchas agencias no militares y agencias [de la Nación Anfitriona] en un enfoque integral,” se lee en un manual de contrainsurgencia del ejército estadounidense, publicado en 2006. (22)

Narcotráfico, instrumento de dominio imperial

lunes, 28 de mayo de 2012
Por Salvador Capote*

Después de varias décadas de “guerra contra las drogas”, acompañadas de un costo colosal en vidas humanas y recursos materiales, los narcotraficantes son hoy más fuertes que nunca y controlan un territorio más amplio que en cualquier época anterior.

En los últimos seis años, ocurrieron en México más de 47,000 asesinatos relacionados con el tráfico de drogas. De 2,119 en 2006 aumentaron a cerca de 17,000 en 2011. En 2008, el Departamento de Justicia norteamericano advirtió que las DTOs (Organizaciones de Tráfico de Drogas), vinculadas a cárteles mexicanos,  se encontraban activas en todas las regiones de Estados Unidos. En la Florida actúan mafias asociadas con el cártel del Golfo, los Zetas y la Federación de Sinaloa. Miami es uno de los principales centros de recepción y distribución de la droga. Además de los mencionados, otros cárteles, como el de Juárez y el de Tijuana, operan en Estados Unidos.

Los cárteles de México cobraron mayor fuerza después que sustituyeron a los colombianos de Cali y Medellín en los años 90 y controlan ahora el 90 % de la cocaína que entra en Estados Unidos. El mayor estímulo al narcotráfico es el alto consumo estadounidense. En 2010, una encuesta nacional del Departamento de Salud reveló que aproximadamente 22 millones de norteamericanos mayores de 12 años consumen algún tipo de drogas.

Estos, que son sólo algunos de los más inquietantes datos estadísticos, permiten cuestionar la eficacia de la llamada “guerra contra las drogas”. Es imposible creer que exista realmente una voluntad política para poner fin a este flagelo universal cuando observamos el papel que ha desempeñado el narcotráfico en la contrainsurgencia, la expansión de las transnacionales y las ambiciones geopolíticas de Estados Unidos y otras potencias.

Repasemos, en síntesis, la historia reciente (1). La administración de Richard Nixon, al iniciar la “guerra contra las drogas” (1971),  desarrollaba al mismo tiempo el tráfico de heroína en el Sudeste Asiático con el propósito de financiar sus operaciones militares en esa región. La heroína producida en el Triángulo de Oro (donde se unen las zonas montañosas de Vietnam, Laos, Tailandia y Myanmar) era transportada en aviones de “Air America”, propiedad de la CIA (2)(3). En una conferencia de prensa televisada el primero de junio de 1971, un periodista le preguntó a Nixon: “Señor presidente ¿qué hará usted con las decenas de miles de soldados americanos que regresan adictos a la heroína?”. (4)

Las operaciones de “Air America” continuaron hasta la caída de Saigón en 1975. Mientras la CIA traficaba con opio y heroína en el Sudeste Asiático, el tráfico y consumo de estupefacientes en Estados Unidos se convertía en tragedia nacional. El presidente Gerald Ford solicitó al Congreso en 1976 la aprobación de leyes que sustituyesen la libertad condicionada con la prisión, estableciesen condenas mínimas obligatorias y negasen las fianzas para determinados delitos de drogas. El resultado fue un aumento exponencial del número de convictos por delitos relacionados con el tráfico y consumo de drogas y la consiguiente conversión de Estados Unidos en el país con mayor población penal del mundo. El peso principal de esta política punitiva cayó sobre la población negra y otras minorías.

Las administraciones estadounidenses durante los años 80 y 90 apoyaron a gobiernos sudamericanos involucrados directamente en el tráfico de cocaína. Durante la administración Carter, la CIA intervino para evitar que dos de los jefes del cártel de Roberto Suárez (Rey de la Cocaína) fuesen llevados a juicio en Estados Unidos. Al quedar libres, pudieron regresar a Bolivia y jugar  papeles protagónicos  en el golpe de estado (“Cocaine Coup”) del 17 de Julio de 1980, financiado por los barones de la droga. La sangrienta tiranía del general Luis García Meza fue apoyada por la administración de Ronald Reagan.

La participación más conspicua de la administración Reagan en el narcotráfico fue el escándalo conocido como “Irán-contras” cuyo eje más publicitado fue la obtención de fondos para financiar a la contra nicaragüense mediante la venta ilegal de armas a Irán, pero está bien documentado, además, el apoyo de Reagan, con este mismo propósito, al tráfico de cocaína dentro y fuera de Estados Unidos.

Estas conexiones las explica el periodista William Blum en su libro “Rogue State” (5). En Costa Rica, que servía como Frente Sur de los contras (Honduras era el Frente Norte) operaban varias redes CIA-contras involucradas en el tráfico de drogas. Estas redes estaban asociadas con Jorge Morales, capo colombiano residente en Miami. Los aviones de Morales eran cargados con armas en la Florida, volaban a Centroamérica y regresaban cargados de cocaína. Otra red con base en Costa rica era operada por cubanos anticastristas contratados por la CIA como instructores militares. Esta red utilizaba aviones de los contras y de una compañía de venta de camarones que lavaba dinero para la CIA, en el traslado de la droga a Estados Unidos.

En Honduras, la CIA contrató a Alan Hyde, el principal traficante en ese país (“el padrino de todas las actividades criminales” de acuerdo a informes del gobierno de Estados Unidos), para transportar en sus embarcaciones suministros a los contras. La CIA, a cambio, impediría cualquier acción contra Hyde de agencias antinarcóticos.

Los caminos de la cocaína tenían importantes estaciones, como la base aérea de Ilopango en El Salvador. Un ex oficial de la CIA, Celerino Castillo, describió como los aviones cargados de cocaína volaban hacia el norte, aterrizaban impunemente en varios lugares de Estados Unidos, incluyendo la base de la Fuerza Aérea en Texas, y regresaban con dinero abundante para financiar la guerra. “Todo bajo la sombrilla protectora del gobierno de Estados Unidos”. La operación de Ilopango se realizaba bajo la dirección de Félix Rodríguez (alias Max Gómez) en conexión con el entonces vicepresidente George H. W. Bush y con Oliver North, quien formaba parte del equipo del Consejo de Seguridad Nacional de Reagan.

En 1982, el Director de la CIA, William Casey, negoció un “memorandum de entendimiento” con el Fiscal General, William French Smith, que exoneraba a la CIA de cualquier responsabilidad relacionada con operaciones de tráfico de drogas realizadas por sus agentes. Este acuerdo estuvo en vigor hasta 1995.

Reagan y su sucesor, George H. W. Bush, patrocinaron al “hombre de la CIA en Panamá”, Manuel Noriega, vinculado al cartel de Medellín y al lavado de grandes cantidades de dinero procedentes de la droga. Cuando Noriega dejó de ser útil y se convirtió en estorbo, Estados Unidos invadió Panamá (20 de diciembre de 1989) en un bárbaro acto sin precedentes contra el derecho internacional y la soberanía de un país pequeño.

Michael Ruppert, periodista y ex oficial de narcóticos, presentó en 1997 una larga declaración, acompañada de pruebas documentales, a los comités de inteligencia (“Select Intelligence Committees”) de ambas cámaras del Congreso. En uno de los párrafos se afirma:

“La CIA traficó con drogas no sólo durante la época de Irán-contras; lo ha hecho durante todos los cincuenta años de su historia. Hoy les presentaré evidencias que demostrarán que la CIA, y muchas figuras que se hicieron célebres durante el Irán-contras, como Richard Secord, Ted Shackley, Tom Clines, Félix Rodríguez y George H. W. Bush (6) han estado vendiendo drogas a los americanos desde la época de Vietnam”. (7)
En 1999, la administración de William Clinton bombardeó despiadadamente al pueblo yugoeslavo durante 78 días y noches. De nuevo aquí, aparece el narcotráfico en el trasfondo de las motivaciones. Los servicios de inteligencia de Estados Unidos  y sus homólogos de Alemania y Gran Bretaña utilizaron el tráfico de heroína para financiar la creación y equipamiento del Ejército de Liberación de Kosovo. La heroína proveniente de Turquía y del Asia Central pasaba por el Mar Negro, Bulgaria, Macedonia y Albania (Ruta de los Balcanes) con destino a Italia. Con la destrucción de Servia y el fortalecimiento –deseado o no- de la mafia albanesa, la administración Clinton dejaba expedito el camino de la droga desde Afganistán hasta Europa Occidental (8). De acuerdo con informes de la DEA y del Departamento de Justicia de Estados Unidos, un 80 % de la heroína que se introduce en Europa pasa a través de Kosovo.

Varias administraciones norteamericanas, y en particular la de George W. Bush, han sido cómplices del genocidio en Colombia. La “guerra contra las drogas” sostenida por Estados Unidos con recursos financieros multimillonarios, asistencia técnica y cuantiosa ayuda militar, no ha logrado detener el flujo de cocaína y, por el contrario, ha sido determinante en el surgimiento y desarrollo de los grupos paramilitares al servicio de narcoterratenientes y también como pretexto para mantener el dominio sobre los trabajadores y la población campesina. El Plan Colombia resultó un completo fracaso pero sirvió como pantalla para la injerencia de Estados Unidos en el país y mostró claramente su verdadero objetivo, la contrainsurgencia.

Se olvida a menudo que el narcotráfico es probablemente el negocio más lucrativo de los capitalistas. Con la guerra en Colombia lucran las empresas químicas que producen los herbicidas, la industria aeroespacial que suministra helicópteros y aviones, los fabricantes de armas y, en general, todo el complejo militar-industrial. Los billones de dólares que genera el tráfico ilegal de drogas incrementan el poder financiero de las corporaciones transnacionales y de la oligarquía local.

La reciente declaración del Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP (9), con motivo del cuadragésimo octavo aniversario del inicio de la lucha armada rebelde,  denuncia este vínculo drogas-capital:

“…los dineros del narcotráfico se convierten en tierras, inundan la banca, las finanzas, las inversiones productivas y especulativas, la hotelería, la construcción y la contratación pública, resultando funcionales y hasta necesarios en el juego de captación y circulación de grandes capitales que caracteriza al capitalismo neoliberal de hoy. Igual pasa en Centroamérica y Méjico”.
El Tratado de Libre Comercio Estados Unidos-México (NAFTA) ha obligado a numerosos campesinos, ante la competencia de productos agrícolas norteamericanos, a cultivar en sus tierras amapola y marihuana. Otros, frente a la alternativa del trabajo esclavo en las maquiladoras, prefieren ingresar en las redes mafiosas de la droga. El gran aumento del tráfico de mercancías a través de la frontera y los controles bancarios para combatir el terrorismo, han desplazado el lavado de dinero de los bancos hacia las corporaciones comerciales. La complejidad y el volumen de las operaciones financieras, y el flujo instantáneo y constante de capitales “on line, hace extremadamente difícil seguir el rastro de las transacciones ilícitas.

Una de las consecuencias del NAFTA es la impunidad casi total que acompaña el flujo de narcodólares hacia ambos lados de la frontera. Al igual que en México, el Tratado de Libre Comercio recientemente puesto en vigor en Colombia estimulará la violencia, el narcotráfico y la represión sobre trabajadores y campesinos. La “Iniciativa Mérida”, a su vez, es sólo la versión méxico-centroamericana del Plan Colombia.

Debemos meditar sobre el hecho de que en todos los escenarios donde Estados Unidos ha intervenido militarmente, sobre todo en aquellos donde ha ocupado a sangre  y fuego el territorio, el narcotráfico, lejos de disminuir, como sería de esperar, se ha multiplicado y fortalecido. En Afganistán, el cultivo de amapola se redujo drásticamente durante el gobierno de los talibanes para alcanzar luego, bajo la ocupación norteamericana, un crecimiento acelerado. Afganistán es actualmente el primer productor de opio del mundo pero, además, ya no sólo lo exporta en forma de pasta para su procesamiento en otros países sino que fabrica la heroína y la morfina es su propio territorio.

Si nos atenemos a los hechos históricos, podríamos afirmar que la política de Estados Unidos no ha sido la de “guerra contra las drogas” sino la de “drogas para la guerra”.

Notas

  1. Podría comenzar en fecha muy antigua, por ejemplo en la época de las “Guerras del Opio” del imperio británico para afianzar su dominio sobre China, pero no es necesario para los objetivos de este artículo.
  2. Alfred McCoy: “The Politics of Heroin: The Complicity of the CIA in the Global Drug Trade”, New York, Lawrence Hill and Co., 2003.
  3. Con anterioridad, “Air America” había ayudado a las fuerzas del Kuomingtan, leales a Chiang Kai-shek, a transportar el opio desde China y Birmania  hasta Bangkok en Tailandia. Los servicios de inteligencia franceses utilizaron también el tráfico de heroína para financiar sus operaciones encubiertas en Indochina.
  4. Rick Perlstein: “Nixonland”, Scribner, 2008, p. 567.
  5. William Blum: “Rogue State”, Common Courage Press, 2005, pp. 294-297.
  6. Richard Secord: Mayor General de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, convicto por su participación en el escándalo Irán-contras; exonerado en 1990 por decisión de la Corte Suprema. Ted Shackley: “el fantasma rubio”, jefe de la estación de la CIA en Miami durante la Crisis de Octubre (“Cuban Missile Crisis”) y durante la Operación Mangosta (“Mangoose”) dirigida contra Cuba; Director de la Operación Fénix (“Phoenix Program”) durante la cual fueron asesinados más de cien mil vietnamitas; dirigió otras muchas operaciones encubiertas de la CIA; murió de cáncer en 2002. Tom Clines: una de las figuras principales del escándalo Irán-contras; entre 1961 y 1962 participó en operaciones encubiertas de la CIA contra Cuba; a las órdenes de Ted Shackley estuvo a cargo de la guerra secreta en Laos y participó en la Operación Mangosta; entre otras muchas fechorías estuvo a cargo de la operación de la CIA en Chile que derrocó al presidente  Allende. Félix Rodríguez: cubano-americano, fue uno de los jefes de “Operación 40” o “40 Asesinos” y de la invasión mercenaria a Cuba en 1961. Participó en el asesinato del Che en Bolivia. George H. W. Bush: Ex Director de la CIA (1976-1977) y ex Presidente de Estados Unidos (1989-1993).
  7.  Citado por Daniel Estulin: “Shadow Masters”, Trine Day LLC, 2010.
  8. Michael Ruppert: “Crossing the Rubicon”, New Society Publishers, 2004.
  9. FARC-EP: “48 años de lucha armada rebelde”. Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP, Montañas de Colombia, 27 de mayo de 2012.


*Bioquímico cubano, actualmente reside en Miami. Trasmite con cierta regularidad por Radio Miami el Programa “La Opinión del Día”, que aparece poco después en laradiomiami.com. Es colaborador de Areítodigital.net; participa, con la Alianza Martiana, en la lucha contra el Bloqueo impuesto a Cuba por Estados Unidos.


De broma en broma...

lunes, 14 de noviembre de 2011
Excelente video donde se dicen grandes verdades entre grandes carcajadas, es bueno ver que la gente se interesa por saber como nos están vendiendo una gran mentira. Lástima por los gritos de ¡VIRGENCITA VIRGENCITA!, pero en fin, son los que difunden el video y a quienes los ponentes apoyan... ni hablar, nadie es perfecto jejeje.
Koan



Fuente: Pocamadre news

Ley de Seguridad Nacional en México ...no la olvidemos

Este tipo de leyes fascistas están pululando por todo el mundo en aras del control y dominación de la rebeldía que seguramente se hará notar cada vez más conforme el sistema de dominación necesite jodernos más por los abusos y explotación a la que seremos sometidos. Los tiempos de bonanza se han acabado (para los que los hayan tenido), ahora solo podrán vivir muy bien y  cada vez mejor los de siempre, ricos adinerados, empresarios, banqueros, politiquetes rateros, etc. Llegó la hora de apretarse aún mas  (mucho más) el cinturon, ¿adivinen a quien le toca apretarselo?...EL MERCADO ASI LO ORDENA.
Koan

P.D. No se dejen envolver ni engañar por los choros hipócritas y mareadores de los PRIANISTAS (en especial de la chica fresa) en este video, puro atole con el dedo.
P.D. Safo de todo lo que tenga que ver con que me representen, quien quiera que lo piensen y que lo opinen, ese si que se aguante. La "REPRESENTATIVIDAD" es el origen de que nos vean la cara de pendejos.



Fuente:Los gastos pendejos del PRIAN

Presidente Chávez rechazó declaraciones injerencistas de William Brownfield

jueves, 10 de noviembre de 2011
Subsecretario de Estado para Asuntos Antinarcóticos
Presidente Chávez rechazó declaraciones injerencistas de William Brownfield

 El presidente de la República, Hugo Chávez, rechazó las recientes declaraciones del subsecretario de Estado para el para Asuntos Antinarcóticos, William Brownfield, quien indicó que el tráfico de drogas a través de Venezuela ha crecido de manera explosiva en los últimos años.

“Aquí estoy aprobando un comunicado respondiendo las declaraciones de William Brownfield. Ese es un tipo bien ridículo, cuando estuvo aquí le cayeron a tomatazos en El Valle. Le acabo de aprobar un comunicado a Nicolás (Maduro)”, durante un contacto telefónico con el programa Contragolpe, transmitido por Venezolana de Televisión.

En declaraciones emitidas desde Miami el ex embajador de EE UU en Venezuela aseguró que “la colaboración en la lucha contra el narcotráfico ha sido muy escasa, con la excepción de un puñado de casos en que las autoridades venezolanas han decidido expulsar a algunas personas en este tipo de actividad para que sean enjuiciadas, o compartir algún tipo de inteligencia”.

Venezuela se ha posicionado mundialmente en el quinto lugar de incautación de estupefacientes, según el Informe Mundial de Drogas de Naciones Unidas publicado el 26 de junio de este año.

A continuación publicamos comunicado emitido por la
 

República Bolivariana de Venezuela
del Poder Popular para Relaciones Exteriores
COMUNICADO
El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, rechaza de la manera mas contundente las insólitas declaraciones del Subsecretario de Estado de los Estados Unidos para Narcóticos y Seguridad, William Brownfield, en tanto constituyen una nueva agresión del gobierno de Washington contra el pueblo venezolano, basada en la mentira y la difamación.

En una de sus acostumbradas payasadas mediáticas, el Subsecretario Brownfield formuló la clase de acusaciones sin fundamento que le valieron el repudio del pueblo venezolano durante su tristemente recordada estadía en nuestro país. Pocos como este fracasado diplomático, han obrado tanto por el deterioro de las relaciones bilaterales, no escatimando en provocaciones ni en afirmaciones irresponsables.

La Venezuela Bolivariana ha desarrollado una política soberana y efectiva de lucha contra el flagelo mundial de las drogas, a partir del momento en que puso fin a la tutela que en la materia ejercía la agencia estadounidense DEA, verdadero cartel del narcotráfico internacional que ha convertido a los Estados Unidos en el país más drogadicto del mundo.

País libre de cultivos certificado por las Naciones Unidas, Venezuela desarrolla la más amplia política de cooperación internacional de lucha contra el narcotráfico con los gobiernos auténticamente interesados en derrotar este mal, y no en desestabilizar nuestro sistema político ni controlar nuestras políticas de seguridad.

El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela reitera que este tipo de agresiones y acusaciones infundadas, constituyen el obstáculo principal para la existencia de relaciones bilaterales normales con los Estados Unidos, las cuales solo pueden desarrollarse en un marco de respeto a la dignidad y a la soberanía del pueblo venezolano.

Caracas, 9 de noviembre de 2011.

Correo del Orinoco/Texto/AVN


http://www.abrebrecha.com/175310_Presidente-Ch%C3%A1vez-rechaz%C3%B3-declaraciones-injerencistas-de-William-Brownfield.html

El Estado Mexicano ahora amenaza a los blogueros vía sus carteles

jueves, 3 de noviembre de 2011

Todo este asunto de la guerra hackers vs narco huele muy mal, huele a truco barato del Estado como pretexto para deshacerse de algunos blogs incomodos que sacan a la luz lo que el gobierno quiere esconder a toda costa. Porfavor, seamos claros, al narco jamás le interesa ni le ha interesado que digan cosas de ellos, sino todo lo contrario, el cinísmo de estos es conocido y su agrado por la "fama" es común. Para variar, como en toda esta guerra del narco de el Teporochi Calderón, el gobierno en turno ya no sabe que mas inventar para justificar todas las muertes y secuestros que le faltan por hacer a el y sus grupos criminales (narcos incluidos). Así que ya lo saben amigos blogueros, sientanse enterados de que, cita textual: se enfrentan al riesgo de ser secuestrados, lastimados o asesinados.

Koan

 Advierten que "Zetas" monitorean campaña en la red

MÉXICO, D.F., noviembre 1 (EL UNIVERSAL).- La recién anunciada campaña del colectivo Anonymous Iberoamérica en contra de "Los Zetas" podría trasladarse de la red al mundo real, desatando una ola de muertes y violencia en la medida que el cártel dirija sus ataques hacia este grupo de “hackers”.
De acuerdo con el último análisis de la consultora en materia de seguridad Stratfor sobre el tema, medios electrónicos como blogs y sitios especializados en línea han estado en conflicto con los cárteles de la droga desde hace tiempo, lo que ha llevado a que el crimen organizado conduzca sus ataques hacia los periodistas.
El despacho señala además que los grupos criminales monitorean en mayor medida la actividad online, con el objetivo de estar enterados de todo lo que se publica y pueda afectar sus intereses.
"Hemos visto reportes de que ‘Los Zetas' están desplegando sus propios equipos de expertos en computación para rastrear a aquellos individuos involucrados en la campaña anti-cártel en internet, lo que indica que el grupo criminal se toma esto muy en serio", advierte Stratfor.
De acuerdo con la forma en la que el cártel opera, continúa el informe, los individuos involucrados en esta operación denominada #OpCartel se enfrentan al riesgo de ser secuestrados, lastimados o asesinados.
Con la tecnología de Blogger.
 

Buscar en:

Entradas populares

Blogs de Autores de Despierta Libertad