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Britto García denunció ante CIDH desproporción informativa en medios privados de Venezuela (VIDEO)

sábado, 3 de noviembre de 2012
Por AVN / VTV


El escritor venezolano Luis Britto García

2 Nov. 2012 - Durante una audiencia en el período 146 de sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Luis Britto García, representante del Consejo de Estado de Venezuela, denunció que hay una desproporción informativa en Venezuela, debido al espacio que poseen los medios de comunicación privados en el país y el uso que hace de él.

"La socióloga Maryclen Stelling estudió la proporción de mensajes favorables en los medios privados a la oposición política y observó que era muy superior a la exposición de mensajes favorables a favor del gobierno, que había en los propios medios del sector público. Hay casi 334 medios, de los cuales 100 son cotidianos y de esos sólo cuatro no están en contra el gobierno; hay cerca de un centenar de televisoras privadas contra diez del servicio público que fueron creadas recientemente. Entonces, ¿hay o no una desproporción informativa?", preguntó García.


El escritor venezolano agregó a estas estadísticas unas referidas a la distribución de medios públicos y privados en el país y expuso la conclusión de Marcelino Bisbal sobre el equilibrio informativo que hay en esos medios.


"El sector privado controlaba y controla el 94% de la emisión radiotelefónica nacional. Marcelino Bisbal, comunicólogo, midió una vez las actitudes de la prensa en Venezuela y encontró que sólo dos, entre más de un centenar de medios cotidianos, se acercaban a ser equilibrados", explicó.


En ese contexto, Britto García afirmó que en el país hay cadenas televisivas nacionales y las calificó como "pesadas y fastidiosas".


"Hay medios privados que llevan 12 años con la misma posición y son los mismos que, en cadena nacional, favorecieron el golpe de abril de 2002 y volvieron a encadenarse en diciembre de ese mismo año. En ese momento sólo había dos emisoras de servicio público, una de radio y una de televisión, sin alcance nacional y, además, no había ni un periódico favorable al gobierno", detalló.


Por último, el escritor indicó que es falso que en Venezuela haya agresión a la libertad de expresión.


"En el país se insulta y amenaza a través de los medios de comunicación. Se dice que el presidente es un dictador, un tirano y un autoritario. ¿En qué país del mundo que sea autoritario puede expresarse todo esto sin que exista ninguna consecuencia para los comunicadores? Precisamente las agresiones de los medios, que son infinitas, muestran que en Venezuela hay una extraordinaria libertad de expresión", concluyó Britto.

 


Video Fuente Youtube

Carta pública de rechazo a un Premio espurio: “Lamento el equívoco. Soy un hombre de la izquierda revolucionaria”.

jueves, 13 de septiembre de 2012
El Periodista argentino Herman Schiller, al que fuera ofrecido el Premio a la Libertad de Expresión que convoca la Editorial Perfil, ha rechazado este Premio: evidentemente, el querido Herman tiene una muy distinta opinión de qué es Libertad de expresión, y lo demostró cuando en plena dictadura militar denunció los crímenes de esa camarilla... Desdichadamente, su programa Radial "Leña al fuego", "la voz de los sin voz", desde hace unos meses fue "levantado" de las ondas radiales, al parecer por ciertas "ronchas" que levantaran sus emisones en la "delicada" piel de Mauricio Macri... Definitivamente, como dijera el gran Osvaldo Bayer por esta situación, Herman Schiller es "un periodista con rostro y alma"
Carta pública de rechazo a un Premio espurio: "Lamento el equívoco. Soy un hombre de la izquierda revolucionaria."

Señor director de Perfil

De mi mayor consideración:

Por la presente le informo que he decidido rechazar el Premio a la Libertad de Expresión que concede esa editorial. El galardón, según me había comunicado telefónicamente un vocero de la editorial, el señor Ariel Cohen, iba a ser compartido con Julián Paul Assange, fundador y editor en jefe de WikiLeaks y un auténtico luchador por el derecho a la información, que en este momento se encuentra alojado en la embajada ecuatoriana de Londres. Sin embargo, después de algunos días, otra vocera de la editorial, Patricia Daniele, me informó que no sería Assange el destinatario del premio internacional, sino el periodista ecuatoriano César Ricaurte, un conocido provocador golpista que viene jaqueando al gobierno constitucional de Correa no por lo que el gobierno pudiera estar haciendo mal, sino precisamemte por sus medidas correctas en favor de las masas del Ecuador y en contra de los intereses que venían saqueando a ese país.

Pese a que la vocera de la editorial me insistió con mucha cordialidad que se trata de "dos premios distintos", el hecho de ser otorgado en una misma ceremonia a realizarse el próximo lunes en el Hotel Sheraton, me inhiben de participar y compartir el acto con alguien que se encuentra en las antípodas de mi filosofía existencial y de mi accionar político. Con el agravante --acabo de enterarme, lamentablemente no lo sabía-- que ese mismo premio de Perfil le fue discernido no hace mucho a la contrarrevolucionaria cubana Yohani Sánchez, ligada al denominado Consejo por la Libertad de Cuba, una organización con sede en Miami sobre la que pesan reiteradas acusaciones de actividades terroristas.

Lamento el equívoco. Soy un hombre de la izquierda revolucionaria. No puedo compartir galardones con figuras que trabajan para la derecha o son funcionales a la misma.

Sin otro particular lo saludo atentamente.

Herman Schiller

CIBERATAQUES A MIS MAILS Y CORREOS.

viernes, 24 de agosto de 2012

Rafael del Barco Carreras

Barcelona 24-08-2012. Ante el anuncio al intentar entrar en mis mails:

Parece que otra persona estaba usando tu cuenta
Para ayudarte a ti (y a nadie más) a regresar a ……….com, tenemos que comprobar que sea tuya. 

O  EN OTRA CUENTA…

 Hemos observado una actividad inusual en tu cuenta de Hotmail. Para protegerte a ti y a los demás, hemos bloqueado temporalmente tu cuenta. Para desbloquearla, comprueba tu cuenta.


Y etc.etc...

Una vez más he de confesar mi total torpeza por lo que de nuevo acudo a mi amigo LUIS TORIBIO TROYANO, que insisto, gratuitamente, intenta y en principio soluciona el problema. Digo que en principio porque parece no es tan sencillo, y que precisamente por ello se dedican a torpedearme.

Y recibo contestación…

Tenga en cuenta que debido al alto volumen, podrá tomarnos entre 5 a 7 días para que podamos verificar la información que nos ha proporcionado. Los casos se están resolviendo en el orden que se reciben.
Pedimos disculpas por las molestias y le daremos respuesta tan pronto sea posible a su solicitud.


Muchas gracias,

Equipo de Soporte de Microsoft.

Microsoft Corporation
One Microsoft Way
Redmond, WA 98052


Que el Estado Español, sea de las llamadas Derecha o Izquierda, no defiende la Libertad de Expresión como fundamental derecho de sus ciudadanos es un tema viejo en INTERNET…

·  Google denuncia "intentos alarmantes" de los ... - El Confidencial

www.elconfidencial.com › Tecnología
18 Jun 2012 – Google explica en su blog que a través de algunas solicitudes "les han pedido desarticular la libertad de expresión política". Según Chou ...

·  Google rechaza las solicitudes de retirada de ... - El Confidencial

www.elconfidencial.com › TecnologíaAlberto G. Luna
18 Jun 2012 – Google ha decidido no hacer caso de todas las peticiones de retirada de ... Es alarmante no solo porque peligra la libertad de expresión, sino ...

… pero sin entrar en acusaciones… se repiten los ataques que acabaron con mi www.lagrancorrupcion.com. El Poder no necesita acudir al Juzgado por mis escritos, se toma la justicia por peso específico. Únicamente repito me denuncian los MOSSOS, policía autonómica, por XENOFOBIA (Juzgado de Instrucción n.23 de Barcelona) con un sospecho montaje puesto que jamás he aludido ni comentado absolutamente nada que pueda definirme como XENÓFOBO.

Es de suponer que los hackers, que pierden el tiempo conmigo, cobran, directa o indirectamente, del Estado… incrementando  LA GRAN CORRUPCIÓN.  

Las mentiras de la oposición, sobre la censura a los medios de comunicación, y la falta de libertad de expresión en Venezuela

martes, 19 de junio de 2012
Por Andrés Rodríguez

Lo paradójico de las mentiras de la oposición, es que en Venezuela supuestamente no existe la libertad de expresión pero en la foto aparece un periódico de la ultra derecha, perteneciente a un golpista de la derecha venezolana ¡donde saca en su portada principal que la SIP expone que Chávez es un dictador!.

Venezuela es el país donde existe más libertad de expresión en todo el globo terráqueo. En esta, el sector privado cuenta con más de 790 espacios de la comunicación, entre periódicos, radios, y televisoras. De todas ellas solo 2 guardan cierto equilibrio informativo.

Lo increíble de ellos es que viven declarando y denunciando que en nuestro país no existe libertad de expresión y llaman al presidente Chávez demente, asesino y le pregonan groserías y palabrotas, sin que el gobierno los clausure o le quiten la concesión.

Hasta fueron autores en el golpe de estado de abril del 2002, y divulgan falsedades y puntos de vista contrarios al comandante, sin que se haya hecho nada en contra de estos medios. En los raros casos en los que se ha instaurado alguna acción penal o denuncia, ésta ha sido promovida y presentada por particulares, que se han considerado víctimas de difamación, injuria, calumnia y vilipendio.

Más bien estos medios golpistas han ha sumido roles políticos y de oposición al gobierno, defendiendo siempre los interés de las trasnacionales y empresarios que vivían parasitariamente de los gobiernos anteriores.

El comandante, desde su llegada, ha promovido e incentivado a las personas para que abran más medios de comunicación de  información comunitaria, en pro de sacar siempre la verdad y la realidad del proceso de transformación y progreso que vive nuestro amado país.

(Pensamiento Soberano, Nº 05)

*Abogado y profesor de la Bolivariana; descendiente del ex Presidente Cipriano Castro
@andre_ayuda

andresrodri71@hotmail.com    


No te quieren, Huckleberry.

martes, 1 de noviembre de 2011
Aprendiendo un poco más de la sociedad norteamericana: Acabo de encontrar por casualidad este texto en un hermoso blog. Les dejo la presentación del administrador y el texto, que recomiendo a mis colegas bibliotecarios:


"Decía hace un par de siglos el bueno de Mariano José de Larra que el verdadero talento no consiste en saber lo que hay que decir, sino lo que hay que callar. Pero en este mundo extraño en que nos ha tocado vivir, los silencios matan más que las palabras y cuando nos pasen la factura deberemos rendir cuentas no por las cosas que dijimos sino por todas aquellas situaciones en las que nos quedamos callados".

No te quieren, Huckleberry.

Publicado el 19 abril 2011 por Tico


Biblioclastia es un palabro de nuevo cuño para designar la curiosa afición (tradicionalmente reservada a emperadores, guardianes de la fe y militarotes varios) de convertir los libros de su habitual estado sólido a un estado gaseoso por el infalible método de meterles candela. El primer biblioclasta del que tenemos noticia fue el emperador Huang Ti quien, además de construirla Gran Muralla, echó a las llamas toda la literatura china existente hasta el año213 a.c. Después torturó y ejecutó a todos los escritores que había en el imperio. Por si acaso.

Como humo se nos fue también el medio millón de libros que tenía la biblioteca de Al Hakam, quemada en 1002 por Almanzor para ganarse a los creyentes más ortodoxos. Pero sería con la llegada, de la Santa Inquisición cuando, ya con más profesionalidad y dedicación, por la chimenea del fanatismo religioso se nos esfuma todo el conocimiento andalusí acumulado durante ocho siglos, transformadas en volutas y pavesas la filosofía, la física, la botánica, la astronomía, la poesía, etc… Y de hoguera en hoguera, llegamos a la Opernplatz de Berlín en 1933, donde Goebbels mandó quemar todo lo que el buen hombre consideraba “literatura antialemana” entre los que se contaban  autores como Einstein, Hemingway, Kafka, Jack London, Karl Marx, Emile Zolá, HG Wells o Freud. Este último comentaba para consolarse que “al menos me han quemado en buena compañía”.

Y es que si de inquisidores y nazis va la cosa, no podemos obviar la clarividencia del poeta alemán Heinrich Heine cuando advertía que “allá donde se queman los libros se termina quemando a las personas”.


En nuestros días, afortunadamente, ya no se quema a nadie. Que sepamos. Sólo se les encarcela, tortura, se pone precio a sus cabezas (Salman Rushdie o  de cómo la mediocridad literaria es rentable si se toca lo suficiente las narices al personal integrista) se les secuestra judicialmente los ejemplares o simplemente se les veta en las editoriales y las bibliotecas. Y ahí es donde vamos.

La American Library Association celebra anualmente su Semana de los libros censurados: Celebrando la libertad para leer. Con ello pretenden visibilizar la presión que ejercen los grupos de ídem para sacar de las bibliotecas públicas y de la distribución comercial aquellos libros que a estos señores y señoras incomodan. ¿Quieren algunos ejemplos?

La fundamentalista Sarah Palin trató de sacar de la biblioteca de su ciudad natal una larga serie de libros por considerarlos (sic) ofensivos a la moral americana (es decir, a la suya) y pretendía que criaran telarañas las estanterías que antes albergaran La naranja mecánica, Un mundo perfecto, Los cuentos de Canterbury, Tarzán de los monos, El amante de Lady Chatterley, Huckleberry Finn, Tom Sawyer, El señor de las moscas, El Decamerón, Lisistrata, El Mercader de Venecia, la saga de Harry Potter y, cómo no, encabezando el ranking mi libro de cabecera: Las uvas de la ira (nótese que Steinbeck tiene también en esa lista a De hombres y ratones y a Al este del Edén). La pobre de Mary Ellen Emmons, a la sazón bibliotecaria de Wasilla, se negó a tal despropósito contra la literatura universal. Fue despedida un mes más tarde.
¿Más libros?

King&King  (Linda de Haan y Stern Nijland) trata de un príncipe en edad casadera que, tras rechazar sucesivas potenciales princesas, conoce a otro príncipe del que queda prendado y con quien finalmente se casa. Algo que no debió parecerle muy bien a la asociación de padres y madres que secuestraron literalmente ese libro infantil de la biblioteca de la escuela municipal de Lexington, Massachusetts.

Paradojas de la estulticia, los alumnos/as de la escuela secundaria de Irvine, California, leen censurado el más famoso libro escrito contra la censura literaria: Fahrenheit 451. Concretamente las autoridades escolares tacharon en toda la obra las palabras “mierda” y “demonio”. No se rían. MIERDA. DEMONIO. MIERDA.

El País de las Maravillas de Alicia desde luego no es China: en la provincia de Hunan fue prohibido porque los animales hablan. Espero que esas autoridades chinas no vean Intereconomía.

Más crudo lo tiene el pobre Huckleberry, el cuarto personaje más prohibido actualmente en las escuelas gringas. Parece que a alguna gente le molesta que a lo largo de la obra aparezca más de 200 veces la palabra “negro”. Vetado por racista. Cuando Huckleberry vio la luz en 1885 se le proscribió de las escuelas de los Estados sureños por su (sic) “prédica abolicionista”. Vetado por antirracista.


El Código da Vinci me parece un libro malo de narices. Pero no tanto como para que lo prohíban como de hecho ocurre en Líbano por (sic) ofender al cristianismo, según la comunidad católica local.

Y en los Emiratos Árabes se han tomado demasiado en serio lo de la varita de Harry Potter; la saga está prohibida por incitar a la infancia a practicar la brujería.
La fabrica de chocolates de Charly estuvo cerrada en Colorado porque el contenido refleja una (ejem) “pobre filosofía de vida”. Normal, piensa uno/a: acostumbrados/as a la profundidad reflexiva y metafísica de las series gringas de TV lo demás es superficial.
También el Ulysses estuvo prohibido en gringolandia y no por ladrillazo (lo cual no habría sido reprochable en extremo, a fe mía) sino por el pasaje en que Joyce describe a Leopold Bloom jugando al cinco contra uno mientras mira las piernas de una señora.

Y hablando justo de eso, los profesores de una escuela pública en East Hampton, Nueva York, preocupados de que sus alumnos pudieran quedarse ciegos, enanos y con espinillas buscando a Wally, retiraron la obra de la biblioteca porque en una de las láminas aparecía una imagen microscópica de una señora en la playa haciendo topless. Ah, Wally, Wally, símbolo erótico de toda una generación.

¿Les parece surrealista? Aún hay más: “Sexo… ¿Qué es? Desarrollo, cambios corporales, sexo y salud sexual” (It’s Perfectly Normal: Changing Bodies, Growing Up, Sex and Sexual Health) de Robie Harris está vetado (sic) “por promover la educación sexual”. Sí. Es lo que suelen tener los libros de educación sexual.

Un aviso: si alguno/a de ustedes es miembro del opusdei (cosa de la que, si han llegado hasta aquí, albergo serias dudas) ha de saber que necesitará un permiso especial de su director espiritual, y éste para autorizárselo del Prelado, si quiere leer, ejem, 6.892 libros.

Y para terminar como empezamos, recuerdo la impresión que me produjeron de adolescente las primeras líneas de un libro que me regaló mi padre:

Este libro puede estar mejor o peor escrito pero tiene la misma ventaja innegable que cualquier otro: con este libro se puede encender un fuego
Se trataba, obviamente de un Manual de Supervivencia.

Mientan, mientan, que ya sabemos que son mentiras...

viernes, 28 de octubre de 2011

Ayer denunciábamos cómo, solapadamente, Amnistía Internacional y AVAAZ estaban creando una matriz, un estado de opinión, favorable a la invación a Libia, tal como ocurrio con lsa supuestas armas de exterminio masivo en Irak o las falsas masacres en Libia: Hoy compartimos este texto que nos demuestra que también "se cuecen habas", como decíamos, alrededor de varios estados de Suramérica, sin olvidar, por supuesto, la constante agresión mediática contra Cuba:

Libertad de expresión como pretexto para agredir a Ecuador y Venezuela con falsas acusaciones de la CIDH



Venezuela y Ecuador rechazaron las acusaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a las que calificaron de manipuladoras y carecer de veracidad.

La organización con sede en Washington acogió una audiencia esta semana en la que los dos países latinoamericanos fueron objeto de falsas acusaciones por violación de la libertad de expresión, obstaculizar el acceso de los medios independientes a las fuentes de información pública e impedir el trabajo de organizaciones financiadas desde el exterior.


En una entrevista concedida tras la sesión, el presidente ecuatoriano Rafael Correa señaló que solo aceptará las recomendaciones de la CIDH que sean "razonables", pero no si están basadas en "mentiras".


Correa alertó de que la CIDH "no es el oráculo de Delfos", aunque dijo que su Gobierno sí aceptaría una visita de una delegación de la Comisión.


El martes grupos de periodistas denunciaron presión por parte del Ejecutivo ecuatoriano, "estigmatización" y ataques "sistemáticos".


En respuesta, Correa acusó a ciertos medios de prensa, que no mencionó, de ser corruptos y formar una mafia. "No defienden la libertad de expresión, defienden la libertad de empresa, sus intereses", dijo.


Las ONG en Venezuela


El comisionado Paulo Sergio Pinheiro, relator para Venezuela, acusó el martes a ese país de interferir en el trabajo de las organizaciones internacionales pro derechos humanos que trabajan en su territorio.


El representante venezolano ante la CIDH, Germán Saltrón, respondió al comisionado y alegó que la democracia venezolana es una democracia participativa que permite a todos los ciudadanos defender libremente los derechos sin necesidad de crear una ONG. "Pero queremos que las organizaciones de derechos humanos sean objetivas e imparciales", añadió Saltrón.


Aseguró que las acusaciones de la Comisión "están sustentadas en suposiciones, presunciones, hechos hipotéticos e inciertos que intentan suplantar a las autoridades venezolanas".


Intervención humanitaria


El analista político Basem Tajeldine propone prestar atención a las fuentes de financiación de las ONG que trabajan en estos países para entender los fines de su funcionamiento.


"Yo creo que tanto la CIDH como las ONG responden a los intereses de Estados Unidos y también estamos todavía esperando por parte de esa Comisión porque no se ha pronunciado en contra del golpe de Estado en Venezuela que ocurrió en 2002", dijo el experto.


"Ni siquiera se ha pronunciado contra el golpe de Estado en Honduras ni contra las bases de EE. UU. en Guantánamo", sostuvo el experto.


Tal selectividad de esa organización, según el analista, además de mostrar su clara dependencia de EE. UU. "nos muestra también que se pretende aprobar un formato de intervención humanitaria tal como se está dando en Libia y en otros países, un formato legalizado con estos instrumentos regionales que están más que desfasados y desprestigiados".
[Con informe de RT]


 
Publicado por Norelys Morales Aguilera

Fidel y la libre expresión

jueves, 4 de agosto de 2011
Por Omar Pérez Salomón


Uno de los términos más utilizados para agredir a la Revolución Cubana es el de la libre expresión. A lo largo de más de 50 años se ha empleado sin tener en cuenta el contexto y las condiciones  en que se ha desarrollado la Revolución.

Me pregunto si la Revolución en sí misma no ha significado para jóvenes, niños, ancianos, mujeres, obreros, campesinos, intelectuales y artistas, acceso y posibilidades en todos los órdenes espirituales y también en el orden material, que hubieran sido cercenadas para la inmensa mayoría de ellos bajo el capitalismo subdesarrollado que ha sido el destino de los países que forman el entorno de Cuba.

En medio de un incremento de la lucha ideológica frente al imperialismo norteamericano y sus aliados europeos,  y de los debates que se producen a nivel de toda la sociedad cubana, los invito a reflexionar acerca de algunas ideas del líder de la Revolución Cubana Fidel Castro, sobre la libre expresión.

 “Permítanme decirles en primer lugar que la Revolución defiende la libertad; que la Revolución ha traído al país una suma muy grande de libertades; que la Revolución no puede ser por esencia enemiga de las libertades; que si la preocupación de alguno es que la Revolución vaya a asfixiar su espíritu creador, que esa preocupación es innecesaria, que esa preocupación no tiene razón de ser.

“La Revolución tiene que comprender esa realidad y, por lo tanto, debe actuar de manera que todo ese sector de artistas y de intelectuales que no sean genuinamente revolucionarios, encuentre dentro de la Revolución un campo donde trabajar y crear y que su espíritu creador, aún cuando no sean escritores o artistas revolucionarios, tenga oportunidad y libertad para expresarse, dentro de la Revolución.

“La Revolución no puede pretender asfixiar el arte o la cultura cuando una de las metas y uno de los propósitos fundamentales de la Revolución es desarrollar el arte y la cultura, precisamente para que el arte y la cultura lleguen a ser un real patrimonio del pueblo”.

Junio de 1961

“Mi concepto de la prensa libre es que los medios masivos de divulgación, la prensa, la radio, la televisión deben ser propiedad del pueblo, y no propiedad de individuos particulares. Ese es nuestro concepto.

“En nuestro concepto, los periódicos y los medios masivos de divulgación pertenecen al pueblo. Y debe existir la más amplia libertad para que el pueblo utilice esos medios a favor de los intereses de su causa, en la crítica dura de todo lo que está mal hecho. Creo que mientras más crítica y autocrítica exista dentro del socialismo, eso es lo mejor. Esa es mi opinión.

“Usted habla de minoría. Yo no veo ninguna minoría en Cuba, porque la minoría de Cuba se fue para Miami. Ellos tienen allá sus periódicos, sus revistas, sus estaciones de radio y lo tienen todo. La mayoría se quedó en Cuba, y esa mayoría es la que tiene las estaciones de radio, la televisión y los periódicos”.

Octubre de 1977

“¿Por qué no nos atrevemos a decir que no puede haber democracia, libre opción ni libertad real en medio de espantosas desigualdades, ignorancia, analfabetismo total o funcional, ausencia de conocimientos y una falta asombrosa de cultura política, económica, científica y artística a las que solo pueden acceder exiguas minorías, incluso dentro de los países desarrollados, inundado el mundo por un millón de millones de dólares de publicidad comercial y consumista, que envenena a las masas con ansias de sueños y deseos inaccesibles, que conduce al despilfarro, la enajenación, y la destrucción implacable de las condiciones naturales de la vida humana?”.

Enero de 2003

“Si usted llama libertad de prensa al derecho de la contrarrevolución y de los enemigos de Cuba a hablar y a escribir libremente contra el socialismo y contra la Revolución, calumniar, mentir y crear reflejos condicionados, yo le diría que no estamos a favor de esa ‘libertad’. 

Mientras Cuba sea un país bloqueado por el imperio, víctima de leyes inicuas como la Helms-Burton o la Ley de Ajuste Cubano, un país amenazado por el propio Presidente de Estados Unidos, nosotros no podemos dar esa ‘libertad’ a los aliados de nuestros enemigos cuyo objetivo es luchar contra la razón de ser del socialismo.

“En esos medios “libres”, ¿quién habla? ¿De qué se habla? ¿Quién escribe? Se habla lo que quieren los dueños de los periódicos o de las emisoras de televisión. Y escribe quien ellos deciden. Usted lo sabe bien. Se habla de “libertad de expresión”, pero en realidad lo que se defiende fundamentalmente es el derecho de propiedad privada de los medios de divulgación masiva.

“Nosotros no andamos con hipocresías de ninguna índole al hablar de la “libertad” de la prensa europea. Nosotros soñamos con otra libertad de prensa, en un país educado e informado, en un país que posea una cultura general integral y pueda comunicarse con el mundo. Porque quienes temen el pensamiento libre no educan a los pueblos, no les aportan, no tratan de que adquieran el máximo de cultura, de conocimientos históricos y políticos profundos, y aprecien las cosas por su valor en sí, y porque saquen conclusiones de sus propias cabezas. Para sacar las cosas de sus propias cabezas, deben poseer los elementos de juicio necesarios.

“¿Van a hablar de “libertad de expresión” en países que tienen un 20 o un 30 por ciento de analfabetos totales, y un 50 por ciento de analfabetos funcionales? ¿Con qué criterio, con qué elementos incluso, opinan, y dónde opinan? Si cuando mucha gente culta e inteligente quiere publicar un artículo, no hay manera de que salga a la luz, lo ignoran, lo aplastan, lo desacreditan. Se han convertido esos grandes medios en instrumentos de manipulación”.

Septiembre de 2006

“La OEA debiera saber que hace rato no formamos parte de esa iglesia, ni compartimos su catecismo. Partimos de posiciones diferentes. Si hablamos de libertad de expresión, debemos recordarle que en nuestro país no se reconoce la propiedad privada sobre los medios de comunicación. Fueron siempre los propietarios de estos los que determinaron qué se escribía y quiénes escribían, qué se transmitía o no, qué se exhibía o no. Los analfabetos y semianalfabetos no pueden hacerlo, y durante cientos de años, en tanto reinó el colonialismo y se desarrolló el sistema capitalista desde que fue inventada la imprenta, las cuatro quintas partes de la población no sabían leer ni escribir, ni existía la educación gratuita y pública.

“En este hemisferio los pobres jamás tuvieron libertad de expresión, porque nunca recibieron la educación de calidad y los conocimientos eran reservados únicamente para las élites privilegiadas y burguesas. No culpen ahora a Venezuela, que tanto ha hecho por la educación después de la Revolución Bolivariana, ni a la República de Haití, abatida por la pobreza, las enfermedades y catástrofes naturales, cual si esas fuesen las condiciones ideales para la libertad de expresión que proclama la OEA”.

Mayo de 2009

Artículos relacionados:

¿Libertad de prensa?

viernes, 22 de julio de 2011
Por Lázaro Fariñas*



Cuando se habla de libertad de prensa, cualquiera diría que los que escriben en los periódicos o hablan en los medios televisivos o radiales pueden expresar libremente lo que ellos deseen. Se sabe que bien equivocado está el que crea que eso es posible. En cualquier medio de comunicación se dice lo que los dueños acepten que se diga. Los dueños marcan los límites y el periodista que ose salirse de  los mismos, lo ponen de patitas en la calle. Los límites pueden ser más estrechos o más anchos, de acuerdo a como le venga en gana a los propietarios de las empresas.  Hay periodistas por ahí que se pasan la vida afirmando que ellos gozan de todas las libertades para expresar lo que mejor les venga en ganas, pero esos mismos periodistas saben de sobra donde están los límites que tiene para hacerlo. Toda la libertad que tienen para expresar su opinión está regimentada por la línea editorial de la empresa en que laboran. Que no vengan con la bobería de afirmar que a ellos nadie les pone límites, todos saben que, si no son explícitos, están implícitos. Todos saben jugar con la cadena y no tocar al mono.

Aquí en Miami existen algunos periodistas que se regodean hablando de la libertad que gozan para expresar sus ideas.  Claro, las ideas de ellos son las mismas de los dueños de las empresas para las que trabajan y saben perfectamente que, si así no fuera, sería imposible que estuvieran trabajando en esta ciudad.  Pero no es solamente en Miami donde ocurren estas cosas.   Los grandes medios de prensa, tanto nacional como internacionalmente, re rigen por la estructura de: “Aquí se publica lo que digan los dueños”. Cuando quieren crear una campaña a favor de cualquier cosa que defiende sus intereses, la crean repitiendo una y otra vez todo lo que les conviene. Igualmente, cuando quieren silenciar alguna noticia, simplemente la meten en el fondo de la gaveta del escritorio y allí queda sepultada. Por ejemplo, el caso de los 5 jóvenes cubanos que están cumpliendo largas condenas en las cárceles de los Estados Unidos, ha sido totalmente ignorado por la prensa de este país, como también por los grandes medios internacionales, los mismos que siempre están criticando a Cuba por cualquier cosa que allí ocurra o que ellos mismos inventen para tratar de desprestigiar a Cuba y su pueblo.  Los cinco fueron condenados injustamente a largas condenas  por buscar información  sobre posibles actos terroristas en contra de su país. ¿Ha habido alguna campaña en estos medios que tanto hablan de libertad de prensa para denunciar la injusticia cometida? Nada de eso.  El silencio ha predominado en esos ilustres medios de la prensa nacional e internacional.

Ahora mismo, en la prisión estatal de California, Pelican Bay, alrededor de doscientos presos continúan una huelga de hambre y sed que empezaron más de mil de ellos el primero de julio de este año como protesta por las condiciones tan horrendas en las que se encuentran los prisioneros de ese centro penitenciario.  Algunos de ellos se pasan hasta 23 horas al día metidos en unas celdas a las que les llaman el hueco, que son celdas cerradas a prueba de sonido, de piso de cemento, sin ventanas.  ¿Se ha hecho eco  la gran prensa de este país de la protesta de esos seres humanos encarcelados de forma peor que si fueran animales?  La respuesta, simplemente, es no.  Ningún medio de este país se ha hecho eco  de la misma durante todos estos días que han pasado desde el comienzo de la protesta. No solamente eso, sino que apenas se puede saber por periodistas independientes de las condiciones de los huelguistas, algunos de los cuales parece que se han negado a ser  alimentados con sueros, según fuentes de alguna que otra enfermera de la prisión. Hasta este momento en que escribo este comentario, se le ha negado el acceso a ellos a cualquiera que haya solicitado un permiso para hablar directamente con los presos.

Como cualquiera puede saber, si los grandes medios de este país montaran una campaña mediática para exigir tener acceso a la información directa, seguro que las autoridades hubiesen accedido desde un principio a que se hablara con los reclusos, pero como eso no es importante para los intereses de estos grandes medios, no existe la campaña, ni tan siquiera, hasta el momento, información sobre  los hechos que están ocurriendo en esa prisión californiana.  Los que se llenan la boca exigiendo la libertad de prensa, callan deshonrosamente cuando los hechos van en contra de sus intereses. 
¿Libertad de prensa? Pamplinas, eso  existe, como existen las hadas en los cuentos infantiles.


*Lázaro Fariñas, periodista cubano residente en EEUU.
Miami, 20 de Julio de 2011

Fuente: enviado por el autor a MARTIANOS-HERMES-CUBAINFORMACIÓN

Imagen agregada RCBáez

Sobre la prensa cubana, una opinión

domingo, 5 de junio de 2011
En mi modesta opinión, un excelente trabajo de  lo que acostrumbrábamos llamar "crítica constructiva"...  Desmenucemos las ideas y pongámonos el sayo que nos acomode... pero sobre todo, estemos  conscientes y alertas del papel que debemos jugar en la defensa de nuestros principios:
Sobre la prensa cubana, una opinión
Por Felipe de J. Pérez Cruz


 
 
En Cuba, hoy transcurren simultáneamente disímiles procesos políticos. El VI Congreso del Partido Comunista (PCC), continúa en el qué hacer por cada sector y colectivo para cumplir los lineamientos aprobados. El reciente VIII Pleno del Comité Nacional de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), se pronunció por “vencer la mediocridad, la práctica aburrida y tediosa que nada aporta, y lograr un periodismo agudo, ameno, investigador, analítico y crítico” (1).

El Pleno convocó a los periodistas a participar en una discusión profunda de los problemas y responsabilidades del sector, durante el proceso previo a la Conferencia Nacional del Partido, convocada para el 28 de enero del próximo año. Considero que esta es una excelente propuesta, si además se acompaña de una fluida interacción con lo que piensa y demanda la sociedad.


La prensa cubana


Nuestra prensa tiene el mérito de ser veraz, de no mentir jamás. Es una prensa noble, en un concierto periodístico internacional donde más allá de contadas excepciones, la falsedad y la manipulación parecen ser la norma. Este es un privilegio del que disfrutamos. Y no es regalo ni casualidad: se debe a la labor, la entrega y ética de los y las profesionales, trabajadores y trabajadoras del sector.


Los hombres y mujeres de los medios periodísticos, mantuvieron la vitalidad de los principales órganos del país en los más difíciles y complejos momentos de la crisis económica, cuando faltaba el papel, la tecnología sufría de la falta de piezas de repuesto e inversión, y los déficits de petróleo nos dejaban sólo con los “alumbrones”. Entonces la prensa revolucionaria fue acicate y llamado a la unidad y resistencia. Un periodismo que emuló con las corresponsalías de guerra, pues se hizo desde el surco y la trinchera. Al reducirse los espacios, el papel y las tiradas de diarios y revistas, buena parte del sector se incorporó a las labores en la agricultura, la producción y la defensa.


La Revolución siempre ha dado una atención especial al mundo de la información, sus profesionales, trabajadores y trabajadoras. Nunca dejó de formarse a la nueva generación de periodistas y comunicadores en las siete facultades universitarias que lo hacen de occidente a oriente, y en cuanto el país comenzó a salir de la profundidad de la crisis, se realizaron inversiones sostenidas para dotarlos de una base tecnológica con capacidad de respuesta. Los programas de la informatización de la sociedad cubana priorizaron el sector, a las redacciones y en lo individual a sus periodistas. Es sustantivamente superior la dotación de base informática y conectividad que poseen, en comparación con los especialistas de otras ramas de la educación, la ciencia y la economía.


La ecuación resultante de un sector de profesionales y trabajadores con tradición revolucionaria, sostenida capacitación, a prueba de vencer dificultades tecnológicas gigantescas, donde han arribado nuevas generaciones que en principio deben estar mejor preparadas que las que le antecedieron, y además privilegiados en los últimos años con sólidas inversiones tecnológicas, debiera ser altamente positiva. Sin embargo, la realidad es que si bien nuestra prensa mantiene sus innegables valores revolucionarios, cada día se hace más masiva la insatisfacción del pueblo y de la dirección partidista, con lo que recibe de la mayoría de los órganos de prensa y periodistas. Coincido con la visión autocrítica de Tubal Páez, presidente de la UPEC cuando afirma que a nuestros materiales periodísticos por lo general les suele faltar elegancia, ingenio, encanto, gracia, chispa, humor, así como también ideas que fascinen, atraigan y enganchen (2).


Los reclamos de perfeccionamiento


Los reclamos por transformaciones en la prensa para que esté más cercana a la realidad, sea más analítica, más propositiva y refleje de manera objetiva y equilibrada lo que realmente ocurre en el país, no son nuevos. El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz insistió en la necesidad de una prensa martiana y leninista, en diversos momentos, en reuniones con los periodistas, en congresos y balances partidistas.


Ahora la demanda sobre la calidad y eficacia de la prensa se han puesto al orden del día, con los planteamientos del compañero General de Ejército Raúl Castro Ruz, primer secretario del PCC y presidente de nuestro país. Al presentar el Informe Central al IV Congreso del Partido, efectuado del 16 al 19 de abril pasado, Raúl convocó a los medios de prensa a dejar atrás, definitivamente, el hábito del triunfalismo y la estridencia al abordar la actualidad nacional. El Primer Secretario del Partido instó a los periodistas a generar materiales que, por su contenido y estilo, capturen la atención y estimulen la discusión.


A nadie le caben dudas de cómo la prensa revolucionaria está llamada a cumplir un papel decisivo con el esclarecimiento y difusión objetiva, constante y crítica de la construcción socialista. La prensa resulta imprescindible para desarrollar la cultura política socialista, la cultura de la exigencia, el debate y el diálogo de saberes. Es por sobre todas sus misiones, un educador colectivo y tal función hay que afrontarla sin didactismos estériles, respetando la inteligencia del ser social superior forjado por la Revolución.


El inventario de dificultades objetivas y sobre todo subjetivas está bastante adelantado. Es inconcebible que la mayoría de las veces, los periodistas tengan dificultades para el acceso oportuno a la información, enfrentándose a funcionarios infranqueables, que violan el derecho del pueblo a estar informado, y bloquean el libre ejercicio y la misión social del periodismo revolucionario. Para no pocos compañeros y compañeras del sector, la falta de comunicación e información explica la difusión, en ocasiones, de materiales aburridos, improvisados y superficiales.


De nada vale repetir los discursos de Fidel y de Raúl sobre este y otros temas, y que los cuadros responsables directos tengan una actuación que niegue o frene en la práctica la voluntad y orientación de la dirección política del país, su esencia democrática y la responsabilidad que ello encierra. En criterio de Tubal Páez, influyen de forma negativa viejos estilos y métodos que la política debe erradicar, y que hasta cierto punto desestimulan muy buenos deseos profesionales (3).


Los problemas mencionados pesan sobre el sector y sus resultados, pero la cuestión en mi opinión no se reduce a un asunto de cuadros con estilos desacertados, funcionarios que se niegan y burócratas que bloquean o entorpecen.


Considero que resulta muy fácil hallar un culpable en la visibilidad y posibilidad que tiene un directivo. Nuestra democracia socialista está pensada, diseñada y refrendada constitucionalmente para que los dirigidos decidan: un jefe puede hacer o deshacer en la medida que sus subordinados administrativos y/o políticos y sus organizaciones revolucionarias de base lo permitan.


Sabemos que los voluntarismos y los estilos autoritarios de dirección tienen su correlato con la filosofía de no buscarse problemas y acomodarse a lo fácil, males estos que en los últimos años han contaminado zonas de nuestro mundo laboral e intelectual. Y si la prensa sufre de aburrimiento, es porque una parte de las y los profesionales y trabajadores que tienen que transformarla, se han conformado y acomodado con esquemas del peor inmovilismo. “Al buen periodista -precisa Tubal Páez- nada ni nadie lo puede obligar a ser aburrido, adulón, mediocre, superficial o descuidado en lo que hace, a menos que realmente sea una persona así” (4).


No [deben] seguir incumpliéndose los acuerdos adoptados por el PCC sobre la política informativa, y esto no lo pueden resolver Raúl y los compañeros de los órganos centrales del Partido. Se trata de una lucha política e ideológica en el seno de los colectivos de prensa, en cada uno de los diarios, revistas y noticieros. Este es campo de pelea revolucionaria, de exigencia y educación de los consejos de dirección, núcleos y Comités del Partido y la UJC, del sindicato y las asociaciones de base de la UPEC.


Mirar hacia dentro


Aprecio que frente a los mismos obstáculos, los órganos y sus profesionales tienen distintos resultados. En general no se hacen evidentes los matices de “mirar hacia dentro” del sector y su explicación.


He constatado cómo sectores de la opinión pública -en la capital y otras provincias- identifican por excepción a periódicos, revistas y noticieros que sí satisfacen sus expectativas. Tenemos en los órganos nacionales y territoriales compañeros y compañeras que son identificados por la población por su sólida labor. Los hay de muchísima experiencia, pero no faltan los buenos ejemplos de las nuevas y novísimas promociones recién salidas de las aulas universitarias.


La opinión pública establece una diferencia entre el dinamismo y calidad de la prensa radial, con la que nos aportan otros medios. Hay canales de televisión con propuestas informativas de notable calidad, y una excelente utilización del talento local. El periodismo digital avanza con apreciables altibajos. Están los periódicos y noticiarios que logran multiplicar, con los códigos y ritmos de la Web, su oferta mientras, con similares potencialidades tecnológicas y profesionales, aprecio que la mayoría mantiene una presencia pálida y residual. Se conoce el impacto de varios blog personales de compañeros y compañeras de la prensa, pero muchos otros languidecen en el ciberespacio por falta de actualización y propuesta. Afortunadamente otros sectores de la sociedad cubana y en particular la juventud universitaria, marca la vanguardia de un pujante movimiento de blogueros revolucionarios.


Las apelaciones y críticas globales no hacen justicia a los y las que a pesar de los obstáculos, marchan a la vanguardia. Precisar con conocimiento y argumentos lo que bien se realiza, promueve la disciplina de la calidad y espolea la vergüenza de las y los revolucionarios.


Frente a los resultados polares que nos llegan, precisaríamos conocer qué piensan y hacen los que están directamente implicados. Las declaraciones que cito del compañero Tubal Páez fueron publicadas profusamente en la prensa cubana. Sin dudas expresan una seria posición autocrítica que incita al debate controversial. Esperé durante varios días leer los comentarios y posicionamientos que al respecto harían los compañeros y compañeras de la prensa, pero hasta el momento de redactar estas opiniones mi expectativa no fue satisfecha. ¿Habrá que esperar a lo que se diga y acuerde en las asambleas de la organización? ¿Por qué no pronunciarse en la propia prensa, ante puntos tan decisivo como los que plantea el presidente de la UPEC?


Se ha insistido en la necesidad de elevar la profesionalidad y los conocimientos de nuestros periodistas, pero tal formulación no satisface toda la amplitud de las interrogantes que, para los que estamos fuera del gremio, se abren desde las insuficiencias de la realización periodística, el manejo de información, el dominio de uno u otros géneros periodísticos, y la imprescindible labor del periodismo especializado.


Pienso que el desbalance que muchos apreciamos entre la cantidad y calidad de la información internacional frente a la nacional, no sólo se explica por la existencia de determinada política de prioridad informativa. También falta la mirada desde el conocimiento y el estudio de la realidad cubana y, sobre todo, hay estilos de trabajo periodístico tan o más burocráticos que los mismos burócratas. No pocos son los ejemplos de facilismo y peor esquematismo.


La cobertura de las actividades generalmente se concentra en las presidencias, se toma lo que dijo el cuadro que tuvo a su cargo la apertura o las conclusiones, se hacen las fotos o la filmación de presidencia y algunas foto más o paneo de fondo, y ahí termina el oficio y la estancia del o la periodista, que generalmente presurosos parten hacia otro escenario “noticioso”. Lo que realmente sucede, los protagonistas de masa, lo que dicen y hacen la noticia no son importantes.


Los y las periodistas de inauguración y conclusiones, que siguen a los jefes y no a las personas que hacen la historia, todo lo resuelven desde un lead ampliado con la cita de lo que dijo el responsable. Ante sus ojos se está dando la maravilla de la noticia en sus protagonistas y no la ven. Como “no poseen tiempo” para quedarse y participar del acontecimiento, nos enajenan de lo más valioso, que es el pulsar de los sujetos concretos del acontecimiento, de sus sentimientos, ideas y aportaciones. Tan superficial mirada impide ejercer un periodismo de opinión, que sopese lo ocurrido y aporte una toma de partido. Esta débil praxis tiene también sus ineludibles consecuencias de empobrecimiento profesional -quiéranlo o no- hacia quienes practican tales estilos de esquematización del universo periodístico.


Sé de coberturas noticiosas, donde él o la periodista ha llegado sin siquiera tener una idea remota de qué pasa en el lugar. El argumento de que desde su redacción le enviaron sin saber qué iban a cubrir, no sólo habla de la irresponsabilidad de esa redacción: tiene además como contraparte, el hecho ético individual, de la exigencia y respeto que cada profesional debe hacerse a sí mismo.


El y la periodista que husmea la realidad, que descubre y propone temas, que investiga y con su adarga al brazo, emula en batallas contra gigantes, resulta una especie rara, casi en extensión: ¿Será esta ausencia sólo culpa del plan de trabajo, abarrotado de tareas ya concebidas y detalladas? ¿Tiene que ver esto definitivamente con una u otra línea editorial?


El periodismo especializado no trasciende suficientemente. Nos preguntamos por qué los periodistas deportivos ejercen la crítica –tanto de mérito como de errores e inconformidades- sobre el trabajo del INDER y de los jefes y jefas del organismo, del director o directora de un sectorial provincial, un equipo de beisbol, sobre el rendimiento de uno u otro colectivo de dirección técnica y, sin embargo, rara vez este mismo ejercicio se realiza en la salud pública, la educación, en el mundo de la economía y la producción material con un organismo, con un ministro o ministra, el director o la directora de un hospital, escuela o fábrica.


El periodismo deportivo no está exento de retos de perfectibilidad, pero lo primero que salta a la vista es la alta profesionalidad de la mayoría de los compañeros y compañeras que lo ejercen, de los consagrados y hasta de los más noveles. Saben lo que dicen y pueden discutir con los directivos y especialistas del deporte de lo que discrepan. ¿Tiene sus colegas que atienden otros sectores y ramas esta preparación y disposición al debate que tanto agradecemos?


Sin dudas, el reclamado nexo y el intercambio frecuente con los cuadros y especialistas responsabilizados con unas y otras problemáticas, resulta imprescindible. Pero más lo será, el estudio individual, la auto preparación, la lectura sistemática de unos y otros temas. La cultura general integral del periodista, independientemente de lo que cubra, es un requisito a desarrollar constantemente y los principales responsables de concretarlo son los propios compañeros y compañeras que ejercen la profesión.


Casi lo mismo


Estoy convencido de que si mañana se resuelven los problemas de control burocrático, y fluye el acceso y comunicación con los jefes de organismos, cuadros y funcionarios, aún estaremos muy lejos de la prensa revolucionaria que necesitamos. Sería una propuesta mejor informada desde las instituciones estatales y gubernamentales, pero faltaría la decisiva visión y la contradictoria riqueza de la sociedad civil.


La insistencia de Raúl y la dirección del Partido en el proceso del VI Congreso, de considerar el valor y la certeza potencial de todas y cada una de las opiniones vertidas, ratifica una voluntad de democratismo socialista, inédita en la práctica de los Partidos Comunistas que llegaron al poder en Europa y Asia en el pasado siglo, cuya tradición estuvo centrada en la sobrevaloración esquemática del criterio colectivo -eminentemente estatal y partidista- sobre la opinión individual. ¿Cómo podemos expresar y desarrollar el derecho conquistado, nuestra libertad como sujetos en y de la Revolución, si no asumimos ese camino participativo trazado por el VI Congreso? Tan decisiva y profunda praxis partidista, es una invitación para la reflexión y el cambio de mentalidad. Resulta una clave esencial para el debate teórico y la perspectiva del cómo hacer de nuestro periodismo:


¿Cuándo la prensa va a reparar en la necesidad de privilegiar con su trabajo la inteligencia, la experiencia y los datos empíricos de nuestros más humildes y sabios ciudadanos y ciudadanas? ¿Quién puede afirmar que en Cuba todos y todas estamos de acuerdo o nos conformamos con las respuestas o enfoques de los directivos y responsables de una u otra instancia o agencia estatal o gubernamental? ¿Cuándo van a aflorar los disensos y debates dentro de la propia afinidad y certeza revolucionaria?


¿No le interesan a la prensa los datos precisos que poseen nuestros obreros, tecnólogos y economistas sobre las problemáticas de la producción y la economía, los datos y la estadística que produce la ciencia y no necesariamente está incorporada a la estadística oficial, los estudios cualitativos, la evaluaciones prospectivas sobre las hermosas realidades que tenemos, y también los lunares y excresencias que padecemos?

¿Cuándo nuestros periodistas van a facilitar -y mejor liderar- un grupo de debates y críticas que transcurren en el seno de la sociedad sin que tengamos los suficientes espacios para informar, precisar, aclarar, coincidir y rectificar? ¿Por qué perder la prensa como ágora para auto educarnos en la moralidad y la civilidad socialista del decir y compartir lo que pensamos?


Frente a la indolencia y la callada por respuesta, soy de los que prefiere compartir una apreciación, convencer, o ser convencido del juicio erróneo o la apreciación inexacta. Sé que este sentir es compartido por muchísimos compañeros y compañeras y sin dudas late en el éxito de participación y aceptación que ha tenido la Sección Cartas a la Dirección, del periódico Granma.


Peligros reales.


La prensa cubana no sólo tiene ante sí tareas constructivas y educativas. Nuestra sociedad diariamente, a casi toda hora, es bombardeada por la gigantesca maquinaria de la propaganda capitalista mundial. En los resquicios de nuestras insuficiencias, en la constante tergiversación de la realidad del país, se arman campañas directamente dirigidas a subvertirnos política, ideológica y culturalmente. Se pretende además desprestigiar la obra revolucionaria, fracturar la solidaridad internacional y aislarnos.

Los peligros que afrontamos en la lucha ideológica, política y cultural, son reales y el menospreciarlos sería una imperdonable irresponsabilidad. Hoy y por mucho tiempo, la noble misión del periodismo, será parte sustantiva -no puede eludirse- del pulseo ideológico entre los servicios enemigos que pretenden imponer una agenda de mentiras, y nuestra prensa revolucionaria. Nos imponen la guerra mediática, la agresión psicológica y su trabajo sucio. Y la Revolución no puede pecar de ingenua, frente a enemigos tan poderosos como desalmados.


Entiendo las fundadas medidas de protección que deben tomarse, y comprendo la justa preocupación de muchos compañeros y compañeras. Sin embargo las necesidades de la defensa de la vida espiritual de los cubanos y cubanas, no explica cerrarnos a los cambios necesarios, impone precisamente su realización como parte sustantiva de la estrategia de victoria. Hay que explicar, dar seguridad, y demostrar las fortalezas que poseemos, y en ellas las oportunidades para ganar la apuesta de la Revolución en la prensa y en todos los terrenos.


La realidad de plaza sitiada conduce a la psicología de “plaza sitiada”, y ésta es precisamente una aprensión que pretenden convertir en ventaja los más inteligentes arquitectos de la agresión anticubana, aquellos que hablan de combinar la continuidad de la presión económico militar –hard power- con los métodos del tendido de puentes, de la subversión y penetración ideológico cultural – “soft power” -.


Transitamos, si sobre la prensa se trata, un camino que resulta inédito en la construcción socialista. Las experiencias históricas en este sentido, en los países que han ensayado procesos revolucionarios socialistas, sólo han marcado con exactitud los extremos: el control burocrático de la prensa o la apertura liberaloide, esencialmente antisocialista y contrarrevolucionaria.


De inmediato salta la penosa experiencia de la llamada glasnost –transparencia- en el contexto del proceso de traiciones en que devino la rectificación o perestroika soviética. Este es un referente que nos precisa la capacidad de desmontaje ideológico cultural que poseen las agencias de subversión –la CIA y sus émulas dentro de la llamada comunidad de inteligencia de los Estados Unidos y la OTAN-, su método para coordinar y multiplicar la gigantesca maquinaria propagandística del imperialismo transnacional.


Apreciar los resultados de la irresponsabilidad y el aventurerismo político de la dirección soviética de finales del Siglo XX, no basta. El problema principal, de utilidad práctica, está en develar de dónde devino la eficacia del imperio en los años ochenta, después de fracasos continuados en siete décadas de cerco y agresión.


Mientras más se estudia el proceso contrarrevolucionario que llevó a la desaparición de la URSS y el campo socialista, más nos convencemos de que su triunfo no estuvo en el desmonte y la descalificación de la historia, la política y la socialidad socialista, en sí mismos, sino en cómo la maquinaria de diversión ideológica imperialista coordinó su ataque en las debilidades objetivas -subjetivizadas a nivel de conciencia y psicología social masiva-, realmente existentes en el Partido y el sistema burocrático, en los privilegios de la élite gobernante, y en las demandas insatisfechas. Incluida la prensa rimbombante y apologética que caracterizaba la propuesta comunicacional del autocalificado “socialismo real”.


Vistas debilidades y amenazas, hay que precisar nuestras diferencias y en tanto, las fortalezas y oportunidades que poseemos. A diferencia de la experiencia soviética, el recorrido de la Revolución Cubana en el último decenio del pasado siglo y su arribo a la presente centuria, cualifican una situación objetiva y un escenario político moral muy distinto.


Las realidades cubanas


Cuba supo a tiempo -incluso antes que la propia perestroika se bosquejara como promesa posible en el escenario soviético-, iniciar su rectificación de errores y tendencias negativas, para ir a la crítica y solución de los más graves problemas, ante todo ideológicos, que estaban incubándose tras la copia mimética del modelo ya en deterioro de la URSS. Como sabemos, no todo quedó resuelto, nos faltó tiempo para madurar en transformaciones decisivas muchas de las objeciones que teníamos, pero el principio esencial del cambio necesario y posible dentro del socialismo quedó decididamente establecido.


Los impactos y consecuencias de la crisis económica y el incremento de la política de bloqueo y subversión del gobierno de los Estados Unidos, re-potenciaron problemáticas superadas y crearon nuevos conflictos, y aún así logramos salvar la Revolución. La línea trazada en 1991 en el IV Congreso del Partido, ratificada en el V Congreso de la organización en 1997, permitió preservar el socialismo y sus principales conquistas, hecho que fue posible por el apoyo masivo de todas y todos los patriotas, de la inmensa mayoría de la población.


El cuadro de batallas de clase en la Cuba de hoy es el más complejo que ha tenido que enfrentar el proceso revolucionario en su medio siglo de realizaciones. Las debilidades se interconectan con lo viejo no superado, y también “lo nuevo” y no necesariamente progresivo que se ha incorporado desde los deterioros sufridos y el crecimiento de las relaciones de mercado. Incluye tanto expresiones organizacionales y políticas del modelo soviético que urgen de negaciones dialécticas, como manifestaciones de la socialidad, moralidad y corrupción burguesas, consustanciales al modo de producción capitalista, con cuya existencia jamás nos conformaremos.


Los que se abroquelan en posiciones de cerco -y peor los que se acobardan y llenan de pesimismos-, no comprenden que en la propia lectura serena de la complejidad de la coyuntura, comienzan la defensa y la ofensiva de la ideología y la política revolucionaria. Y los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución aprobados en el VI Congreso así lo confirman.


En la Revolución de madurez que ahora tenemos, hay fortalezas suficientes para, sin ceder terreno a la ideología burguesa y al imperialismo, profundizar en las rectificaciones y avances que precisan la economía, la sociedad, y la prensa que es el objeto de nuestra atención. La Revolución ha multiplicado la eticidad y el espíritu revolucionario de la nación en conocimientos y cultura. Y los cubanos y cubanas de hoy han dado -y ofrecen a diario- pruebas de sus saberes cultivados por la política revolucionaria. Esta realidad constituye y cualifica el ser social revolucionario y es el más sólido baluarte del socialismo.


La lucha por la hegemonía ideológico cultural –bien lo definió Antonio Gramsci- es una relación pedagógica entre los contendientes clasistas, y este desafío lo podemos asumir plenamente. Poseemos en tal dirección experiencia e ideas claras. Fidel hace ya medio siglo precisó de manera inequívoca la amplitud y los límites de la lucha ideológica en Cuba: “Dentro de la Revolución todo, contra la Revolución, nada” (5).


Dentro de la Revolución no todos y todas reaccionamos y pensamos con la certeza que se precisa en cada situación. Los que no coincidamos con determinadas políticas, los confundidos por hipercriticismos y revolucionarismos de ultraizquierda, los pesimistas, los engañados por la propaganda enemiga, deben ser siempre sujetos de respeto, atención, persuasión y educación. Los directivos y funcionarios enfermos de voluntarismos, centralismos estériles y autoritarismos, los burócratas que entorpecen -no podemos olvidarlo- son también nuestros compañeros y compañeras. Aún hay mucho mal de intolerancia entre nosotros y, en definitiva, la Revolución no la hacemos ángeles, sino hombres y mujeres en medio de visiones diferentes, intereses, contradicciones, errores, aciertos, medioerrores y medioaciertos.


Lo que está contra la Revolución, por muy oculto que se tenga, aflora más temprano que tarde. La naturaleza antisocial de la corrupción administrativa no resiste debate. El ladrón escudado en las estructuras de dirección y en la burocracia, no pasa de ser un delincuente. El salto a la contrarrevolución no posee sustentación ética, carece del más mínimo asidero histórico o cultural. La reducida fauna de apátridas, anexionistas y mercenarios que tiene en nómina el imperio, confirma, en su naturaleza nauseabunda, la realidad que afirmo: Estamos pues ante un campo de batalla que bien conocemos: contra el individualismo, el egoísmo y la traición. Campo que siempre ha estado en disputa, y donde en cada momento hemos logrado vencer.


La prensa tiene mucho que aportar para generar nuevos espacios de construcción pedagógica revolucionaria, de combate ideológico, contrapropaganda y denuncia de las campañas y operaciones anticubanas. Soy de los que confía plenamente en la capacidad de los y las profesionales, trabajadores y trabajadoras de los medios informativos, para ser y hacer lo que la necesidad de la lucha revolucionaria en Cuba demanda. Sería injusto no destacar a quienes se empeñan en hacerlo desde hace mucho tiempo, y a los que rompen las inercias y barreras, y ya se incorporan.


Notas:


(1) Resolución final del VIII Pleno del Comité Nacional de la UPEC, Cubaperiodistas.cu, Lunes, 23 de mayo de 2011. http://www.cubaperiodistas.cu/noticias/mayo11/23/03.htm

(2) Miguel Torres Barbá: Frente al espejo: la prensa apuesta por ser más atractiva, AIN, Viernes, 13 de Mayo de 2011. http://www.tribuna.co.cu/etiquetas/2011/mayo/12/frente.html

(3) Iden. Ante.

(4) Iden. Ante.

(5) Fidel Castro Ruz: Palabras a los Intelectuales, 30 de junio de 1961 http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1961/esp/f300661e.html


Imagen agregada RCBáez: Prensa revolucionaria, acicate y unidad
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