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Venezuela: Las fuerzas de la historia

lunes, 24 de febrero de 2014
Por Andrés Figueroa Cornejo*
 
1. Carece de sentido representar una nueva relación de hechos sobre los acontecimientos en curso en Venezuela desde el 12 de febrero de 2014. Su caracterización consensuada incluso desde las administraciones capitalistas de América Latina cuya política exterior se comporta relativamente independiente, al menos en términos diplomáticos y declarativos, se ha inclinado por llamar a respetar la democracia representativa y al Presidente Nicolás Maduro legítimamente optado en las urnas. Naturalmente, de esa solidaridad elemental se han excluido los gobiernos alineados en el tratado de libre comercio y de nítidos objetivos geopolíticos en beneficio del Estado corporativo norteamericano, la Alianza del Pacífico, compuesto por ahora por México, Colombia, Perú y Chile. En el último país, la hace poco electa por un 25% de personas habilitadas para sufragar, la Presidenta Michelle Bachelet, pronta a asumir en menos de un mes, siguiendo la política pro imperialista del ex Presidente Ricardo Lagos Escobar quien fue el primer mandatario en reconocer a los golpistas fracasados de 2002 contra Hugo Chávez, ha guardado un silencio obsecuente en apoyo a las acciones emprendidas contra el pueblo y el Ejecutivo venezolano. Porque esta hora es de aquellas donde se revela la genuina escala de grises de los intereses y proyectos políticos más o menos articulados de las clases sociales y se caen las fachadas. En los paraderos de la locomoción pública, en cualquier proclama que se refiera al asunto, en las Naciones Unidas.

2. Sobre las comparaciones recurrentes entre los procesos políticos de Chile de la Unidad Popular y la actual Venezuela es preciso tomar algunas notas. En las décadas de los 60 y 70 del siglo XX en gran parte del mundo se vivió una ofensiva extraordinaria del movimiento popular sobre el capitalismo maduro, sólo comparable con los años inmediatamente posteriores a la Revolución Soviética. Es posible aventurar que los 60 y 70 fueron años de gloria y tragedia donde los oprimidos alcanzaron protagonismo y talla histórica. De alguna manera, desde las victorias y derrotas de entonces, desde la contrahegemonía en todas sus formas respecto de la minoría en el poder, se produjeron los más ricos, complejos y creativos procesos de construcción política, cultural y social de los humillados de la Tierra hasta ahora. Es como si los explotados y plebeyos hubieran alcanzado el despliegue histórico de sus intereses sólo posible de cercenar mediante la violencia derechamente militarizada de los imperialismos de manera directa o a través de sus representaciones nacionales y regionales.

Entonces fue como haber palpado el futuro. Desde una dañada, pero eficiente contrarrevolución burguesa, hasta no hace tanto, cuando recién comienza una paulatina recomposición de las fuerzas sociales ligadas al trabajo y los oprimidos, todavía ese futuro ya vivido funciona como horizonte de sentido. De allí la misión desmoralizante de las acusaciones de ‘nostalgia izquierdista’ de la producción propagandística multiformal y espectacularizada por la intelectualidad a pago, ex revolucionaria y por encargo de la misma minoría en el poder. Minoría que aprende rápidamente y cuya memoria indeleble opera como terror de clase cuando se actualiza alguna esquina del período donde sus privilegios fueron jaqueados seriamente por mayorías sociales autoconscientes.

Pero para los pueblos del mundo ese futuro ya vivido –y no personal ni generacionalmente- es cumbre colorida, texto existencial orientador relativamente mitificado; así como la realidad inmediata es carencia de sentido y  pura opresión.
Se trata de que los tiempos de la lucha de clases no son lineales ni historicistas ni cronológicos. Son tiempos siempre políticos, históricos, sociales y concretos.

Por ejemplo, puede perecer una generación o dos, la vida biológica de un individuo, pero las condiciones y relaciones de fuerzas que produjeron a uno y miles de  Ernesto Guevara perduran como realización pendiente. Y no por capricho, el mal llamado voluntarismo o alguna trampa de la psiquiatría social. Sino porque hoy las relaciones de poder y de clase subsisten de modo más feroz en términos relativos y absolutos que entonces.

Por contexto y particularidades en el proceso mismo de acumulación de fuerzas, el programa aplicado por el gobierno de la Unidad Popular fue más progresivo que el de la Venezuela bolivariana. Ello no es bueno ni malo, es objetivo. Sin embargo, existen distancias y similitudes que serían bravas de detallar en un borrador urgente. Tal vez las diferencias más visibles sean que la UP de Chile fue de abajo hacia arriba, con una poderoso papel de los partidos políticos reformistas de inspiración socialista y la densidad continua históricamente de la lucha de los trabajadores y el pueblo; y que la experiencia bolivariana se basa sobre la  señera conducta y liderazgo de Hugo Chávez, el ‘Caracazo’, el desprestigio del sistema político convencional y la reestructuración notable de la ideología de las Fuerzas Armadas de Venezuela. Asimismo, tanto la resignificación popular del concepto de patria, las fuertes definiciones antiimperialistas, como el ejercicio de la sedición enemiga sean los lugares más comunes de ambos gobiernos. En fin.

Si bien las formas del imperialismo -luego de la oleada de golpes militares que asolaron a América Latina con el fin de imponer en inmejorables condiciones el programa ultraliberal del capitalismo concentrado y financiarizado ante la tendencia a la baja de sus ganancias por el propio desarrollo tecnológico y el encarecimiento del precio del trabajo-, modificaron drásticamente las relaciones de fuerza mundiales y regionales y, por tanto, se han vuelto más sofisticadas las tácticas de la dictadura del capital y en la actualidad se habla de ‘golpes blandos institucionales’ (y precautorios) en el continente. Sin embargo, nada asegura que los golpes militares tradicionales hayan sido arrojados al baúl de los recuerdos.  Quienes así lo creen sólo están expresando un deseo.

En consecuencia, con el objeto de generar una crisis de gobernabilidad la arremetida inestabilizadora y anunciada de grupos de estudiantes universitarios digitados por la burguesía y el imperialismo USAmericano en su plaza fuerte, Táchira (y después, Mérida), colindante con Colombia no accidentalmente sino por lo contrario, es la expresión palpable del álgido momento de la lucha de clases en el país de Bolívar.

Las decisiones antiinjerencistas del gobierno de no renovar los permisos de trabajo a los empleados de la industria mediática rival de los pueblos, CNN, y de enviar a un cuerpo militar y policial a Táchira para frenar el motín golpista, corresponden a medidas orientadas acertadamente para demostrar la voluntad y las fuerzas del pueblo organizado.

Sin embargo, esas iniciativas no detendrán al imperialismo.

3. La lucha antiimperialista es inmediatamente una lucha anticapitalista en los países dependientes del mundo y de América Latina. Al no existir ‘burguesías nacionales y patrióticas’, tampoco existe una eventual resolución del conflicto vía pactos sociales que no redunden en ofrecer más tiempo a la clase gran propietaria  para continuar conspirando.

En claro y sencillo: el combate contra la ofensiva imperialista dinámicamente se transforma en la oportunidad popular para expropiar a la burguesía y a los intereses norteamericanos e iniciar abiertamente el camino hacia una sociedad socialista y revolucionaria. Es mejor más temprano que tarde. Y aunque todo parto, inevitablemente comporta dolores, es la única práctica que da vida y multiplica su ejemplo.

* Periodista chileno radicado en Buenos Aires
Composición fotográfica agregada RCBáez

¿Qué está pasando en Venezuela?

El periodista y amigo venezolano Eduardo Parra, a quien conocí a través de la Tropa Cósmica (grupo cibernético de aficionados a la música de Silvio Rodríguez que ha terminado siendo una especie de masonería, a decir de Vicente Feliú) ha publicado, a petición de algunos amigos de otros países, un resumen de la situación que atraviesa la hermana República Bolivariana.
Creo que es una visión in situ, sumamente autocrítica, que a todos nos dará claridad sobre el tema:

¿Qué está pasando en Venezuela?
Por Eduardo Parra Istúriz*

ADVIERTO QUE ESTA RESPUESTA NO SERÁ CORTA Y REQUIERE ATENDER A BASTANTES REFERENCIAS QUE VOY COLOCANDO.

Lo primero es que hay que tener en cuenta algunas características raras de este país, que paso a enumerar:

1) Contamos con la mayor reserva petrolera del planeta.
2) Contamos con la segunda reserva de gas natural del continente, y la sexta del planeta.
3) Tenemos una frontera sumamente permeable, tanto con Colombia, como con Brasil.
4) Uno de cada 4 venezolanos está armado
5) El 90% de los ingresos de la nación proviene de la renta petrolera
6) Importamos muchísimos productos, incluyendo alimentos.
7) Durante 40 años fuimos gobernados por DOS partidos políticos que se turnaban en el poder y que firmaron un pacto de no agresión llamado Pacto de Punto Fijo; estos partidos se repartían las riquezas, legislaturas y en general todos los recursos del país, hasta 1998.

Lo segundo es que hay que tomar en cuenta los siguientes antecedentes:

1) Chávez y sus seguidores se han presentado a 19 procesos electorales en 15 años, habiendo ganado 18 de ellos.
2) Los procesos electorales venezolanos fueron calificados como los más confiables del mundo por el Centro Carter y observadores de la ONU
3) Entre abril de 2002 y febrero de 2003 se produjeron dos graves situaciones; el Golpe de Estado contra Chávez, que lo removió de sus funciones durante 47 horas; y el Paro Petrolero y empresarial que duró 63 días y que generó enormes pérdidas para la nación.
4) En 2004, Robert Alonso (Cubano nacionalizado venezolano y residenciado en EEUU, hermano de María Conchita Alonso) amén de usar su hacienda Daktari para alojar y entrenar paracos colombianos destinados a asesinar a Chávez, impulsó las llamadas "guarimbas", término empleado para referirse a la protesta violenta en la calle, con la quema de basura, árboles o lo que sea, cortando el tránsito por las vías. El vehículo de quien escribe esto resultó baleado ese año cuando me dirigía al trabajo.
5) En 2007 la oposición acudió a las guarimbas pero añadió el elemento estudiantil a las protestas, con éxito. Perdimos esas elecciones.
6) En Venezuela la edad legal para votar son los 18 años. De modo que muchos estudiantes de hoy no vivieron o no recuerdan con claridad los hechos de 2002 y 2003, dado que eran unos niños.
7) Las elecciones presidenciales de abril de 2013 fueron muy cerradas y el candidato opositor, Capriles, no reconoció formalmente la victoria de Maduro. Por el contrario, llamó a la rebelión y hubo eventos de violencia graves, que llevaron a la muerte de 11 venezolanos en los días 15 al 17 de abril de 2013. Por cierto nadie llamó a intervenir ni a aplicar a la CIDH.
8) Maduro acusó públicamente a Capriles de ser responsable intelectual de esas muertes, y lo llamó asesino en una alocución al país.
9) En las elecciones de alcaldes y gobernadores del 8 de diciembre de 2014, el chavismo le dio una paliza nuevamente a la oposición, quedándonos con 250 de 337 alcaldías; y con 21 de 24 gobernaciones.


Una vez comprendido todo eso (jodido ¿no?) podemos esbozar cierta lógica de las protestas de este año. 


LA VISIBILIZACIÓN DEL PACTO
 

El 2014 fue pésimamente iniciado porque en la primera semana se produjo el asesinato de Mónica Spear, una ex miss cuya muerte generó enormes repercusiones en lo mediático. Tras este asesinato, se convocó a una reunión especialísima del Consejo Federal de Gobierno (una figura que reúne a todos los alcaldes, gobernadores, ministros, vicepresidente y presidente de la República), para tratar el tema de la inseguridad. A esta reunión asistió Capriles, quien en esa ocasión le dio la mano a Maduro. 


Supongo que algunos venezolanos se deben haber alegrado por este gesto, aparentemente de buena voluntad (nunca olvido que Uribe le daba la mano a Chávez y a Correa); mientras que otros de ambos bandos, sentimos asco. 


A los de derecha les debe haber dado asco que Capriles, empresario, abogado, paladín de la justicia (su partido se llama Primero Justicia), le haya dado la mano y haya reconocido como presidente al asistir a un consejo dirigido por Maduro, al "hijo de Chávez", cabeza visible del socialismo en Venezuela. Aparte de que Capriles ha perdido dos elecciones presidenciales en menos de un año, este gesto lo enterró políticamente como líder de la oposición, así que el momento se presenta propicio para la aparición de nuevos liderazgos. La gente de oposición radical YA NO QUIERE a Capriles. 


Por otra parte, en lo particular me resultó repulsivo que Maduro, lejos de ordenar el apresamiento del responsable intelectual de las muertes del 15, 16 y 17 de abril de 2013, le diese la mano. Ahí yo asumí que ese estrechón de manos era la síntesis de algún pacto y que estábamos frente a un show mediático. 


LA ECONOMÍA
 

Otro que empezó mal el año fue el mismo Nicolás Maduro, con una infructuosa (lenta, demorada e ineficiente) lucha contra la especulación reinante (no en vano la inflación de 2013 llegó a 54%); y con la devaluación del dólar en enero, que lo hizo saltar de 6,30 bolívares a 11,30 bolívares para todos los asuntos NO RELACIONADOS con la importación de bienes de primera necesidad. 


Explico lo anterior: El Gobierno importa una larga lista de mercancías a Bs 6,30 por dólar, pero los empresarios privados deben pagarlo al precio que resulte de una subasta, que se realiza semanalmente. Para esta semana el dólar quedó en 11,70; una variación pequeña, manejable. Los viajeros también debemos pagar el dólar a 11,70. 


El ambiente tras la devaluación se puso muy tenso y especialmente porque todo "el muerto" de la fuga de divisas se lo echaron a los viajeros "raspacupo" (los que se iban a Perú) y tocaron poco la fuga por parte de empresas fantasmas o de maletín que sacaron entre todas unos 20 mil millones de dólares del país. Eso es más o menos las dos terceras partes de nuestra deuda externa. 


En ese contexto, las fuerzas del chavismo estuvimos muy críticas, e incluso algunos denunciamos pactos con antiguos enemigos y la oposición comprendió que era el momento apropiado para atacar la gestión. 


LA PROTESTA
 

Desde inicios de febrero hay manifestaciones en las ciudades con mayor presencia de la oposición: San Cristóbal, Maracaibo, Mérida... pero esos ensayos permitirían entrar en una segunda fase: 


El 23 de enero Leopoldo López (presidente del partido Voluntad Popular) y María Corina Machado (diputada en la Asamblea Nacional por la MUD) llamaron a los estudiantes a una movilización de calle el día 12 de febrero para protestar contra la inseguridad y la censura a los medios. Esta protesta se llamó LA SALIDA. Llegarían hasta el centro de Caracas. Específicamente hasta la sede de la Fiscalía General de la República. Eso está como a 10 cuadras de Miraflores, el palacio de Gobierno. Inmediatamente vinieron a mi mente las imágenes del 11 de abril, dado que la oposición podía lograr masa crítica para desviar la marcha, como hicieron en aquella ocasión. 


¿Por qué a los estudiantes y no a toda la sociedad? A mi entender, porque como dije antes, los estudiantes liceístas y universitarios son en su mayoría demasiado jóvenes para recordar los hechos de abril de 2002. 


El día 11 de febrero en la noche, los conductores del programa "Zurda Konducta" en VTV, advirtieron acerca de eso mismo que yo sospechaba, publicando un audio interceptado de una conversación entre Carratú Molina (militar retirado que estuvo implicado en el golpe de 2002), y un ex diplomático (Fernando Gerbasi)

Video en Youtube





EL 12
 

Es importante aclarar que el 12 de febrero es un día patrio, el Día de la Juventud; en conmemoración a la Batalla de La Victoria (la ciudad se llama así, La Victoria), en la que un grupo de estudiantes rechazó a los españoles. El Gobierno hace regularmente eventos para conmemorar las fechas patrias y ese día había concentraciones del chavismo en Caracas. Sin embargo, el recorrido de ambas manifestaciones no coincidía.


Los opositores salieron, como siempre, desde el este de Caracas (Chacao) y fueron avanzando en paz hasta que llegaron a la sede de la Fiscalía, a la altura de Parque Carabobo. Allí se encendió una protesta violentísima que dejo 5 patrullas de la policía quemadas, tremendos destrozos en la zona (arrancaron arbustos, destrozaron los bancos de la plaza, reventaron a tiros y pedradas los vidrios de la Fiscalía, etc.). 


La primera muerte es muy sorpresiva: fallece Juancho Montoya, integrante del Movimiento Nacional Tupamaros (un partido político que apoya a Chávez) en circunstancias muy extrañas. Poco después fue asesinado Bassil Da Costa, un muchachito de 22 años. En el sitio donde mataron a Bassil había 3 cámaras que grabaron el hecho (lo cual no deja de ser extraño y sorprendente), una emboscada horrible en la que le disparan a mansalva a unos chamos que sí, estaban jodiendo, pero que no merecían esa respuesta. 


Lo que revelan las cámaras es tremendo: un piquete del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), institución que había recibido la instrucción de no salir de sus cuarteles disparó contra varios estudiantes. El Sebin es un cuerpo sumamente especializado y por suerte se logró localizar por el plomo, quién había disparado. La sorpresa llegó al descubrir que la misma bala había matado a Montoya. 


En el momento en el que Bassil cayó, fue auxiliado por otro estudiante. Ese muchacho que lo auxilió resultó muerto también pocas horas más tarde con un disparo en la cara, a más de 6 km de ese lugar. Por consiguiente, las muertes no fueron casuales:
El director del Sebin fue destituido por esta situación, y tanto agentes del Sebin como el autor material de los disparos contra Bassil y Montoya (cuya identidad ya está establecida) están presos ahora mismo.
La protesta del 12 dejó además como saldo negativo la destrucción del Parque Carabobo, ubicado frente a la Fiscalía, y la quema de 5 patrullas 

LA SEGUIDILLA DE PROTESTAS
 
De ahí para acá los hechos han escalado porque las protestas se han hecho diarias. Lejos de ser pacíficas y dirigidas por estudiantes, se han hecho mayoritariamente DE NOCHE y las protestas consisten en quemar cauchos y basura, así como trancar calles y avenidas. No se permite el paso de ambulancias, bomberos, etc. 

Pero la oposición tiene una enorme desventaja: sólo es capaz de generar desorden en donde goza de mayoría notable. Por eso se han centrado las acciones en el este de Caracas, y muy particularmente en el municipio Chacao, el más pequeño Y RICO de la ciudad. Es el tercer municipio más rico del país y también el más pequeño. Tiene menos de 200 mil habitantes.
En esa zona hay protestas diarias que incluyen escenas como una en la que se le dispara a una gente acorralada. Nadie sabe quiénes son esos motorizados, pero el audio interceptado a otro militar retirado ofrece luces al respecto:

Video en Youtube


Todos estos días ha habido protestas, con un fuerte foco en Caracas, como se puede escuchar en el audio que les compartí, aunque también en San Cristóbal y en Valencia y Barquisimeto. 

Un detalle importante es que en Venezuela hay una Guardia Nacional y una Policía Nacional, pero también tienen cuerpos policiales todos los estados y ciudades. TODOS los focos de violencia están bajo el control de alcaldes opositores. Eso significa que los cuerpos policiales de esas zonas son comandados por la oposición, y eso también explica que esos cuerpos policiales se hagan la vista gorda ante estas protestas. 

El caso de Barquisimeto es peor, dado que tanto la alcaldía como la gobernación están en poder de la oposición.
Caracas está dividida en 5 municipios, de los cuales 4 se encuentran en el estado Miranda. Esos cuatro municipios son gobernados por alcaldes de oposición, así que allí pasa lo mismo que en Barquisimeto. El gobernador de Miranda es Capriles Radonsky, y el alcalde de Chacao proviene del mismo partido, aunque llegó a la alcaldía con los votos de la MUD unificada. 

LA INTERVENCIÓN YANQUI
 
En medio de esta situación, un funcionario de EEUU llama por teléfono a nuestro embajador ante la OEA, Roy Chaderton, para advertirle que si el Gobierno apresa a Leopoldo López habrá serias consecuencias. 

El ex presidente colombiano Álvaro Uribe también declaró en apoyo a Leopoldo.

Por eso mismo, ayer el diplomático ofreció un discurso en el que denunció las intervenciones extranjeras y particularmente las de EEUU en los asuntos venezolanos desde 1999, y en le resto del continente desde 1840.

Curiosamente el único país americano que no ha sido intervenido directamente por EEUU en todo ese tiempo es la República Dominicana. [Nota de Christian Brito Corrijo un error histórico. República Dominicana ha sido intervenida por USA de 1905 a 1907; de 1916 a 1924 y de 1965 a 1966]

LA ENTREGA DE LEOPOLDO LÓPEZ
 
Las protestas siguieron su curso violento entre el 12 y el 17. El 13 se emitió orden de captura contra Leopoldo López, así como contra Carratú y Gerbasi. Sobre Leopoldo pesan 9 cargos, entre ellos instigación a la violencia. 

El 14, los cuerpos policiales allanaron la casa de los padres de Leopoldo López, el 15 fue allanada la sede en Caracas de Voluntad Popular. Se detuvo preventivamente al Secretario General de ese partido. 

El 16 en la noche Leopoldo López envió por las redes sociales un video en el que anunciaba que se entregaría a las autoridades, pero llamó a una marcha el día 18 desde Chacao hasta la sede del Ministerio de Justicia (a 6 cuadras de Miraflores). Para llegar hasta allí, los opositores tendrían que entrar al municipio Libertador (la mitad oeste de Caracas), controlada por el chavismo. El alcalde negó el permiso usando como razonamiento para ello los destrozos causados el día 12. 

No obstante, el llamado se mantuvo en pie. Mi lectura fue que estábamos en una situación muy incómoda: no podíamos permitir que la masa opositora se organizara en torno a la violencia cerca de Miraflores, pero en la práctica es muy difícil impedir que una masa de 50 o 100 mil personas pase la frontera de un municipio. 

Por otra parte, en medio de una masa como esa, apresar a Leopoldo era una hazaña, y si no lo apresábamos, demostrábamos muchísima debilidad institucional en un momento clave. De verdad era complicada la cosa. El 17 en la noche la cocería de Acción Democrática (primer partido de oposición) dijo que no acompañaría a Leopoldo López en esa marcha. 

El 18 en la mañana la primera buena noticia fue que casi toda la brigada policial (Policía Nacional) que acordonaba el área de salida de la marcha opositora era un contingente femenino. Eso neutralizaba la tesis de que la policía abusaría de su fuerza contra los manifestantes. 

La segunda noticia fue mucho más sorprendente. Leopoldo se entregó voluntariamente, traspasó SOLO el cordón policial y entró de su cuenta en la patrulla que lo esperaba. Habló con sus seguidores y los mandó a sus casas. 

La incógnita ante este proceder se despejó cuando supimos que entre el 14 y el 17 de febrero Diosdado Cabello (presidente de la Asamblea Nacional) visitó noche tras noche a los padres de Leopoldo López, para mostrarle videos y audios de llamadas interceptadas a otros personajes de la oposición que planificaban su asesinato. Quienes convencieron a López de entregarse fueron sus propios padres. 

Por eso, Lilian Tintori, su esposa, declaró ante los medios que se sabía de un plan para matarlo y que el Gobierno lo estaba protegiendo:

Video en Youtube


A Leopoldo López lo trasladó Diosdado Cabello personalmente hasta el Palacio de Justicia. 

Eso fue anteayer. 

Ayer la violencia ha continuado igual que entre el 12 y el 17. La misma esposa de Leopoldo que reconoce que el Gobierno está cuidando a su marido, dice que no se debe abandonar la calle, que Venezuela está despertando...

En la noche hubo una estupenda cadena de Maduro en la que habló con claridad acerca de todos estos temas y además anunció que de no restituirse el orden en Táchira (estado fronterizo con Colombia) decretará el Estado de Excepción en ese Estado. Un par de eventos con la Guardia Nacional Bolivariana que al parecer dejaron víctimas fatales. Vi un par de videos en donde hay intercambio de disparos y dos ciudadanos heridos. 

MIS CONCLUSIONES

1) Estamos frente a una operación similar a las ejecutadas en Ucrania, Tailandia, Turquía, Egipto, etc., en donde los medios alternativos y redes sociales cumplen un papel muy importante en la creación de matrices de opinión a partir de mentiras o medias verdades. En estos días se ha, publicado fotos trucadas que salen en medios supuestamente serios como ABC o El Clarín. Si alguien no las vio, recomiendo verlas ahora para armar el rompecabezas.

2) La oposición no tiene otro objetivo que derrocar a Maduro por la vía del agotamiento. Se les olvida que entre 2002 y 2003 aguantamos 63 días de asedio.

3) El plan de calentar la calle para buscar La Salida se vio frustrado porque la muerte de tres personas no resultó suficiente como detonante del golpe; ni de la intervención.

4) Superada esta etapa, la oposición parece haber encontrado que era necesario producir una sacudida más grave en la sociedad venezolana, así que se dispuso a eliminar físicamente a Leopoldo López, con lo que garantizarían tener la calle caliente mucho tiempo. Este plan se desactivó con la entrega pacífica de Leopoldo.

5) La situación continuará tensa y me resulta imposible predecir el desenlace de este asunto. No tengo miedo, pero me preocupa mucho que la escalada de violencia no pare. Los videos que vi anoche en que la ciudadanía le dispara a la GNB me indican que la gente de la oposición está irracionalmente dispuesta al enfrentamiento y eso sí es peligroso. Nos orillan a una suerte de guerra civil.

6) Si el Gobierno supera esta situación, se reunificarán las fuerzas del Chavismo, pero esta vez habrá importantes exigencias al gobierno por parte de su militancia, que ha demostrado paciencia jobiana
.
7) Amanecerá y veremos...


*Periodista. Colaborador habitual de Aporrea
Miembro de la Tropa Cósmica


Publicado originalmente en Facebook y luego en su blog
http://www.eduparra75.com/2014/02/auge-y-caida-de-la-salida.html

Detrás de estos estudiantes se esconde la oposición golpista


Salim Lamrani, Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos a quien entrevistamos sobre los acontecimientos en Venezuela, expresa a El Watan su opinión. Considera que Estados Unidos desempeña un papel clave en la desestabilización de Venezuela. Y que los estudiantes contestatarios no son representativos del mundo universitario.
-Según usted ¿cuál sería el peso real en términos de representatividad y de movilización de los estudiantes protestatarios?
 SL: Las actuales manifestaciones en Venezuela son una reminiscencia preocupante de los acontecimientos de abril de 2002 que desembocaron en un golpe de Estado contra el Gobierno elegido democráticamente del presidente Hugo Chávez. Recordemos que en 2002, protestas similares organizadas por la derecha venezolana causaron varias víctimas tanto entre los partidarios del Gobierno como entre sus detractores. Sabemos lo que sucedió después: una parte del ejército en connivencia con los medios privados del país y la oposición radical rompieron el orden constitucional e impusieron una dictadura que afortunadamente sólo duró 48 horas gracias a la movilización masiva del pueblo.
     No hay que esconder la cabeza: detrás de estos estudiantes –que están lejos de representar a todos los estudiantes del país– se oculta la oposición golpista y antidemocrática, apoyada política y financieramente por Estados Unidos. La oposición siempre se ha negado a aceptar la voluntad popular desde 1998. El objetivo es desestabilizar el país con el fin de justificar luego un golpe de fuerza. Dado que la derecha venezolana es incapaz desde 1998 de tomar el poder por la vía democrática, opta por la violencia.

-¿Hasta qué punto es legítima la aspiración democrática de la protesta de los estudiantes que se manifiestan en las calles de Caracas contra “la vida cara y la inseguridad”? ¿Acaso estamos frente a una nueva confrontación que opone la oposición liberal a los chavistas, acusados de “absolutismo” por los jóvenes?
 SL: En la historia de América Latina, ningún gobierno tuvo tanta legitimidad democrática como el de Hugo Chávez, quien ganó 16 elecciones sobre 17 en 15 años. No obstante los medios occidentales lo criticaban de modo masivo y presentaron una imagen caricatural, lejos de la  realidad del proceso bolivariano. Me parece que la manera en que los medios informativos occidentales presentan la Revolución Bolivariana constituye uno de los mayores fracasos del periodismo.
     El actual presidente Nicolás Maduro fue elegido en unas elecciones democráticas reconocidas por las más eminentes instituciones internacionales, desde la Unión Europea pasando por la Organización de Estados Americano y el Centro Carter.    Desde su llegada al poder en abril de 2013 hubo dos procesos electorales y triunfó con total transparencia. La inseguridad y la vida cara son pretextos para justificar actos violentos.     Resulta curioso ver que las tasas de criminalidad más elevadas se ubican en los Estados gobernados por la oposición. En cuanto a la vida cara, se debe en gran parte a los especuladores que acaparan productos de primera necesidad con el fin de crear penurias artificialmente. Las autoridades tomaron medidas activas para luchar contra esos abusos que constituyen graves delitos.
     Hablar de “absolutismo” en Venezuela, un país donde el 80% de los medios son privados y donde la oposición controla amplios sectores de la economía, no es serio.

-¿Acaso Venezuela está viviendo una primavera latina o es otro episodio de lo que se llama la “Guerra Fría 2.0”? ¿Cuál es el papel real de Estados Unidos en los acontecimientos que sacuden a Venezuela?
 SL: La democracia venezolana está en grave peligro a causa de las actividades violentas y subversivas de la oposición. El poder se gana en las urnas, no mediante el crimen. Estados Unidos desempeñan un papel clave en la desestabilización de Venezuela. Se trata del quinto productor de petróleo del mundo y la llegada de Chávez al poder permitió al país conseguir su soberanía política, económica y energética. Ahora las riquezas nacionales se destinan a la mayoría y no sólo a las multinacionales estadounidenses y a la oligarquía petrolera del país.

-¿Acaso la división política que caracteriza a Venezuela desde la llegada de Chávez ha dividido a la juventud venezolana en dos campos que se enfrentan con dos nociones antagónicas de la “revolución”?
 SL: Ningún gobierno venezolana ha hecho tanto por la juventud del país como el de Hugo Chávez y el de Nicolás Maduro, tanto en términos de educación como de salud, acceso a la cultura y al ocio. Las manifestaciones de algunos estudiantes –la inmensa mayoría procedentes de las clases acomodadas del país– no son representativas de todo el mundo universitario. Antes de la Revolución Bolivariana, el 80% de la población no tenía voz ni voto.

-¿Cómo ve el futuro? ¿Acaso hay un riesgo de inestabilidad en la región?
 SL: Toda América Latina condenó las violencias en Venezuela y rechaza los intentos golpistas de la oposición. Las instituciones son fuertes en Venezuela y los dirigentes tienen 15 años de experiencia en la lucha contra la subversión. De todas formas, América Latina jamás aceptará otro 11 de abril de 2002.

 *Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor titular de la Universidad de La Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula The Economic War Against Cuba. A Historical and Legal Perspective on the U.S. Blockade, New York, Monthly Review Press, 2013, con un prólogo de Wayne S. Smith y un prefacio de Paul Estrade.
Página Facebook: https://www.facebook.com/SalimLamraniOfficiel
 Publicado originalmente en El Watan

"25 verdades sobre las manifestaciones en Venezuela"

Por Salim Lamrani

 
Como en 2002, la oposición radical, incapaz de tomar el poder por vía de las urnas, multiplica las acciones con el objetivo de romper el orden constitucional.
 
  1. Nicolás Maduro, Presidente legítimo de Venezuela desde abril de 2013, hace frente a una poderosa oposición, apoyada por Estados Unidos, que aspira retomar el poder que perdió en 1998.
  2. Como perdió [sic.] las elecciones presidenciales de abril de 2013 por una diferencia del 1,59%, la oposición rechazó primero los resultados electorales, avalados no obstante por las más importantes instituciones internacionales, desde la Unión Europea hasta la Organización de Estados Americanos, pasando por el Centro Carter, y expresó su rabia en actos violentos que costaron la vida a once militantes chavistas.
  3. No obstante, el débil margen que separó al candidato de la oposición Henrique Capriles del vencedor Nicolás Maduro, galvanizó a la derecha, motivada por la perspectiva de la reconquista del poder. Entonces hizo de las elecciones municipales de diciembre de 2013 un objetivo estratégico.
  4. Contra todo pronóstico, las elecciones municipales se transformaron en un plebiscito a favor del poder chavista, que ganó el 76% de los municipios (256) contra el 23% (76) para la coalición MUD que agrupó a toda la oposición.
  5. Desmoralizado por ese serio revés, viendo la perspectiva de una reconquista del poder por la vía democrática alejarse otra vez –las próximas elecciones serán las legislativas en diciembre de 2015–, la oposición ha decidido reproducir el esquema de abril de 2002 que desembocó en un golpe de Estado mediático-militar contra el Presidente Hugo Chávez.
  6. A partir de enero de 2014, el sector radical de la oposición decidió actuar. Leopoldo López, líder del partido Voluntad Popular, quien participó en el golpe de Estado de abril de 2002, lanzó un llamado a la insurrección a partir del 2 de enero de 2014: “Queremos lanzar un llamado a los venezolanos […] a que nos alcemos. Convocamos al pueblo venezolano a decir ‘basta ya’. […] Con una meta a discutir: ‘la salida’. ¿Cuál es la salida de este desastre?”.
  7. El 2 de febrero de 2014, durante una manifestación, Leopoldo López acusó al poder como responsable de todos los males: “Las carencias que padecemos hoy tienen un culpable. Ese culpable es el poder nacional”.
  8. El 2 de febrero de 2014, Antonio Ledezma, figura de la oposición y alcalde de la capital, Caracas, también lanzó un llamado al cambio: “Este régimen que cumple hoy quince años continuos promoviendo la confrontación. Hoy comienza la unidad en la calle de toda Venezuela”.
  9. María Corina Machado, diputada de la oposición, lanzó un llamado a acabar con la “tiranía”: “El pueblo de Venezuela tiene una respuesta: ‘Rebeldía, rebeldía’. Hay algunos que dicen que debemos esperar a unas elecciones en unos cuantos años. ¿Pueden esperar los que no consiguen alimentos para sus hijos? ¿Pueden esperar los empleados públicos, los campesinos, los comerciantes, a quienes les arrebatan su derecho al trabajo y a la propiedad? Venezuela no puede esperar más”.
  10. El 6 de febrero de 2014, tras una manifestación de la oposición, un grupo de una centena de estudiantes encapuchados atacó la residencia del gobernador del Estado de Táchira, hiriendo a una decena de policías.
  11. La misma semana, varias manifestaciones de la oposición se suceden en diferentes Estados y degeneran todas en violencia.
  12. El 12 de febrero de 2014 otra manifestación, orquestada por la oposición frente al Ministerio Público, compuesta de estudiantes de las universidades privadas organizados en grupos de choque, resultó de una violencia inaudita, con tres muertos, una centena de heridos e innumerables daños materiales.
  13. Como durante el golpe de Estado de abril de 2002, las tres personas fallecidas fueron ejecutadas con una bala en la cabeza.
  14. Entre ellas se encontraban un militante chavista, Juan Montoya, y un opositor llamado Basil Da Acosta. Según la investigación balística, ambos fueron ejecutados con la misma arma.
  15. Los siguientes días los manifestantes, oficialmente movilizados “contra la vida cara y la inseguridad”, se instalaron en la Plaza Altamira, situada en un barrio rico de Caracas.
  16. Desde hace varios meses, Venezuela sufre una guerra económica orquestada por la oposición que controla aún amplios sectores, con la organización artificial de penurias, acaparamiento de productos de primera necesidad y multiplicación de actos especulativos.
  17. Así, el 5 de febrero de 2014, las autoridades requisaron en el Estado de Táchira cerca de mil toneladas de productos alimenticios de primera necesidad (arroz, azúcar, aceite, café, etc.) escondidos en almacenes. Desde enero de 2013, las autoridades han requisado más de 50.000 toneladas de alimentos.
  18. El Gobierno bolivariano decidió actuar y castigar a los acaparadores y especuladores. En noviembre de 2013, la cadena Daka de productos electrodomésticos fue intervenida y las autoridades decidieron regular los precios. La empresa facturaba sus productos con un beneficio de más del 1.000%, por lo que era inaccesibles para la mayoría de los venezolanos.
  19. Ahora el margen máximo de las empresas no podrá superar el 30%.
  20. El Presidente Nicolás Maduro denunció un intento de golpe de Estado y llamó a los ciudadanos a hacer frente al “fascismo”. “Nada nos apartará del camino de la Patria y de la vía de la democracia”, afirmó.
  21. El 17 de febrero de 2014, tres diplomáticos estadounidenses fueron expulsados del país por su implicación con los sangrientos acontecimientos. Se habían reunido con los estudiantes de las universidades privadas para coordinar las manifestaciones, según las autoridades venezolanas.
  22. El 18 de febrero de 2014, Leopoldo López fue arrestado por su responsabilidad política en las violentas manifestaciones y fue entregado a la justicia.
  23. La administración de Obama condenó al Gobierno de Caracas por las violencias, sin señalar un solo instante la responsabilidad de la oposición que intenta perpetrar un golpe de Estado. Al contrario, el Departamento de Estado exigió la liberación inmediata de Leopoldo López, principal instigador de los acontecimientos dramáticos.
  24. Los medios occidentales ocultaron los actos violentos de los grupúsculos armados (metros y edificios públicos saqueados, tiendas Mercal –¡Donde el pueblo se abastece en alimentos!– quemadas), así como el hecho de que la televisión pública Venezolana de Televisión fue atacada con armas de fuego.
  25. Los medios occidentales, lejos de presentar los acontecimientos dramáticos ocurridos en Venezuela con toda imparcialidad, tomaron partido a favor de la oposición golpista y contra el Gobierno democrático y legítimo de Nicolás Maduro. No vacilan en manipular a la opinión pública y presentan la situación como un levantamiento popular masivo contra el poder. En realidad, Maduro dispone del apoyo masivo de la mayoría de los venezolanos, como lo ilustran las manifestaciones gigantescas a favor de la Revolución Bolivariana.
 
 
*Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor titular de la Universidad de La Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Cuba. Les médias face au défi de l’impartialité, Paris, Editions Estrella, 2013, con un prólogo de Eduardo Galeano.

Página Facebook: https://www.facebook.com/SalimLamraniOfficiel

Publicado originalmente en Operamundi

Fallida “revolución de color” en Venezuela

lunes, 17 de febrero de 2014
Por Renán Vega Cantor*
 
Lo que se viene presentando en términos políticos en Venezuela desde mucho antes del 14 de abril -cuando se celebraron las elecciones presidenciales- forma parte de una estrategia calculada por la llamada “oposición” y sus voceros mediáticos a nivel mundial y, sin ninguna duda, es el resultado de un guión establecido en las usinas intelectuales del imperialismo que se conoce con el eufemismo de la “revolución de colores”, una típica estrategia Made in USA.

 LAS “REVOLUCIONES” DE COLORES

 El primer caso de una pretendida revolución de color (en verdad una contrarrevolución) se presentó en 1989 en la antigua Checoslovaquia cuando los disidentes y opositores sustituyeron el gobierno existente mediante una maniobra que denominaron la “revolución de terciopelo”. Los personajes que dirigieron el hecho rápidamente mostraron su verdadero rostro y convirtieron a la República Checa en un país incondicional a los intereses de Washington y al capitalismo, lo que han rubricado con la implantación de un modelo abiertamente neoliberal y privatizador, con su participación militar en las guerras imperialistas en el oriente medio, con su racismo contra los gitanos y su respaldo a la política anticubana de Estados Unidos y la Unión Europea que se sustenta en la pretendida defensa de los “derechos humanos”.

 Con posterioridad a este caso se han presentado, en forma otras “revoluciones coloridas”. Entre las exitosas se pueden mencionar la Revolución Bulldócer del 2000 en Serbia (un nombre poco vistoso que al parecer se originó por el papel que desempeñaron los choferes que manejan este tipo de vehículo), la Revolución Rosa en Georgia en el 2003, la Revolución Naranja en Ucrania en el 2004 y la Revolución de los Tulipanes en Kirguistán en el 2005. Entre las fracasadas están la Revolución Blanca en Bielorrusia, la Revolución Verde en Irán y la Revolución del Twiter en Moldavia.

 Todos estos acontecimientos tienen muchas cosas en común. Se presentan después del fin de la Guerra Fría y, en gran medida, en el espacio postsoviético, con la finalidad de implantar regímenes títeres e incondicionales a los Estados Unidos y a esa entelequia que se autodenomina como “occidente”. Esos movimientos se suelen pintar a sí mismos como democráticos, liberales y enemigos de la dictadura y el totalitarismo, lo cual resulta significativo porque siempre se generan en lugares en los cuales, por variadas razones, no se ha podido implantar de manera clara y directa el proyecto neoliberal o se encuentran gobernantes incómodos y poco obedientes a los designios de los Estados Unidos y del sistema financiero internacional. De igual forma, una particularidad notable de las tales “revoluciones de colores” es que en ellas no intervienen en forma directa las fuerzas armadas, como en los golpes clásicos, ni fuerzas militares de tipo convencional, con lo que queda la impresión que los gobiernos son derrocados por la lucha heroica de jóvenes desarmados que enfrentan con voluntad y coraje a un régimen opresivo.

 Esas “revoluciones de colores” son impulsadas por jóvenes aparentemente despolitizados que se muestran inconformes con un gobierno determinado y reciben el inmediato respaldo de la prensa autodenominada libre e independiente (entre la cual sobresale la CNN), la cual se encarga de amplificar sus demandas y de denunciar al gobierno escogido para ser derrocado. Se inicia entonces una campaña mediática, planificada y constante, que presenta a los “revolucionarios” como expresión de un nuevo tipo de movimientos sociales y de inéditas formas de protesta, que no buscan el derrocamiento violento de un gobierno sino su sustitución aparentemente pacífica por la vía electoral, y los muestra como pluralistas, pacíficos y respetuosos de los métodos democráticos, mientras al mismo tiempo cataloga como dictatorial y autoritario al gobierno que se pretende sustituir.

 Antes de que se inicien las “revoluciones”, la mano visible de Estados Unidos opera a través de varios instrumentos, entre los que se encuentran la financiación a dirigentes y movimientos universitarios, la creación de ONG de fachada, que reciben cuantiosos fondos de la USAID y de la CIA, y la entrada en escena de otras ONG internacionales, entre las que sobresalen las del especulador George Soros.

 Los símbolos utilizados son similares, sobresaliendo una mano empuñada, y suelen ser del color que se le da a la “revolución” y los portan los jóvenes, por lo general de clase media, que se comunican por teléfono celular, usan el twiter y se expresan a través de las redes sociales. Estos jóvenes empiezan a actuar antes de una elección presidencial, y de antemano se sabe que su finalidad es declararla ilegal y fraudulenta, si no triunfa su candidato favorito. La “prensa libre” del mundo se hace eco de esas denuncias y desde semanas antes de las elecciones pone en duda la legalidad de los resultados. El día de las elecciones se crea un ambiente de pánico y miedo entre los electores, se sabotean los sistemas electrónicos y se difunden toda clase de mentiras y calumnias contra los enemigos de la “democracia” y la “libertad”, tal y como la entienden los opositores de la “sociedad civil”, por supuesto incondicionales a los mandatos de los Estados Unidos.

 En la noche de las elecciones, en las que resultan perdedores los “revolucionarios” de colores, se denuncia el fraude, se convocan estudiantes y jóvenes en el centro de la ciudad capital y se inicia la protesta para que se cambie el resultado electoral o se vuelvan a realizar los comicios. Estas manifestaciones han sido preparadas con antelación y organizadas por las embajadas de los Estados Unidos, por la USAID y por las ONG “democráticas”. Cuando se efectúan las protestas, en forma automática la prensa mundial reproduce la noticia del supuesto fraude, algo que casi nunca se confirma, y la mentada “comunidad internacional” (un seudónimo de Estados Unidos y sus lacayos) afirma que no reconocerá dichas elecciones y presiona para que se cambie el veredicto o se realicen nuevamente, y cuando eso sucede salen victoriosos los “revolucionarios”, como sucedió en Ucrania en 2004.

 Las “revoluciones de colores” en realidad son una orquestada maniobra de desestabilización política que tiene un guion preestablecido, que no por casualidad cuenta con un texto de cabecera que fue redactado por el estadounidense Gene Sharp de la Albert Einstein Institution y que se titula de La dictadura a la democracia, que constituye un manual del Perfecto Golpe de Estado. El triunfo de una “revolución colorida” depende de la debilidad interna del gobierno atacado o de su incapacidad de entender lo que está en juego y de no proceder con firmeza para rechazar las maniobras desestabilizadoras. Su objetivo, como se evidencia en los países en donde han triunfado, es el de implantar un orden por completo favorable y proclive a los Estados Unidos, a la Unión Europea y a la OTAN.

 Como resultado, los nuevos gobernantes rápidamente muestran su verdadera cara antidemocrática y antipopular e incurren en peores niveles de corrupción de los que denunciaban, aplican a rajatabla los dogmas neoliberales y abren las puertas de sus países a las multinacionales de los países imperialistas. Con esto queda claro que no constituyen ninguna revolución, sino que simplemente se han apropiado de esa palabra, quitándole su sentido radical, para presentarse como los portavoces de un sentimiento de descontento y rechazo ante un determinado gobierno. Dicen basarse en la no violencia y en la desobediencia pacífica, algo que nada tiene que ver con sus verdaderos intereses, como se demuestra cuando están en el gobierno, en donde ponen en marcha medidas antipopulares respaldadas en la violencia bruta, como se ha demostrado en casos como el de Georgia o Serbia.

 LA REVOLUCION VINOTINTO (¿?) EN VENEZUELA

 Todo este guion ya conocido y repetido en múltiples ocasiones por Estados Unidos y sus perros falderos es el que se ha intentado implantar en Venezuela desde hace varias semanas. 
Esto se complementa con todos los métodos de subversión y saboteo impulsados por los Estados Unidos desde cuando Hugo Chávez ganó las elecciones de 1998, porque van quince años de una prolongada acción contrarrevolucionaria contra el pueblo venezolano. Lo que sucede es que ante el fracaso del golpe de estado clásico en el 2002, las sucesivas derrotas de la “oposición” en las elecciones y ante la desaparición física del líder del proceso bolivariano, Estados Unidos, junto con la burguesía venezolana, ideó como plan estratégico del momento efectuar una revolución de color, y puso en marcha el guion previamente conocido en otras latitudes.

 No es casual que a comienzos de este año hubiera aparecido un grupo de estudiantes que se declaró en huelga de hambre y que reclamó la presencia física del presidente Hugo Chávez, que estaba enfermo en Cuba. Al mismo tiempo, CNN y todos los miembros de falsimedia empezaron a difundir el rumor que las elecciones iban a ser fraudulentas y la oposición manifestó que no aceptaría los resultados, si su candidato perdía.

 Aunque el intento no ha sido exitoso sí les fue favorable la coyuntura electoral, en la cual disminuyeron los votos chavistas y aumentaron los del candidato pro-estadounidense y el resultado final fue más estrecho de lo pensado. Este hecho facilitó la labor golpista y desestabilizadora que se puso en marcha desde el momento en que se supo oficialmente del triunfo de Nicolás Maduro. Durante la jornada electoral, además, fueron saboteadas las comunicaciones virtuales y electrónicas de los principales dirigentes de Venezuela y se intentó bloquear al Consejo Nacional Electoral. En forma simultánea, la CNN y los canales privados de gran parte del mundo desinformaban y mentían y daban de antemano, sin ningún dato, confiable como ganador al candidato de la derecha.

 Como estaba cantado, luego de que se dieron a conocer los resultados oficiales, Capriles los desconoció, presentó unas supuestas pruebas del fraude, se negó a aceptar la autoridad del Consejo Nacional Electoral y pidió un conteo manual del cien por ciento, es decir, el regreso al viejo sistema electoral. 
Como para que no quedara duda llamó a sus seguidores a manifestarse en la calle en repudio al pretendido fraude. Al mismo tiempo, CNN y la casi totalidad de la prensa internacional empezó a hablar del resultado incierto, que no se sabía quién había ganado, de la polarización reinante y del triunfo por ligero margen de Henrique Capriles. En Colombia, por ejemplo, los medios de incomunicación que nos contaminan con su brutalidad, han recurrido a todos los instrumentos del engaño y la mentira para deslegitimar el triunfo de Nicolás Maduro. Llama la atención en ese sentido que el Canal Capital en Bogotá –dirigido por un reconocido periodista- le haya prestado toda la noche del domingo a una politóloga de la Universidad de los Andes, de dudosa idoneidad, para que junto con unos mercachifles de la propaganda anti bolivariana llegaran a decir, incluso antes de que se conociera el primer boletín del Consejo Nacional Electoral de Venezuela, que Henrique Capriles había ganado. Esa fue la misma infamia del cubrimiento de CNN y compañía a nivel mundial.

 Hasta la noche del 14 de abril, Capriles y sus partidarios se habían presentado como demócratas, pluralistas, defensores del Estado de derecho y mil embustes por el estilo, siguiendo las directrices de las “revoluciones de colores”, pero desde el mismo momento en que se conoció el veredicto electoral todos ellos se quitaron la máscara y empezaron a actuar como lo que son, unos fascistas, como lo pusieron de presente hace exactamente once años durante el fallido golpe de Estado del 2002. Y como en esa ocasión procedieron con los mismos métodos: atacaron a los pobres, evidenciaron su racismo y su rechazo al pueblo chavista, destruyeron hospitales y centros de salud atendidos por médicos cubanos, quemaron varias sedes del Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV), golpearon a cientos de personas que celebraban el triunfo de Nicolás Maduro, intentaron quemar viva a una persona, y han matado hasta el momento que se escriben estas líneas a siete personas.

 Todos estos procedimientos criminales, apoyados por todo el poder mediático internacional, no son contrarios al verdadero sentido de los mal llamados “revolucionarios de colores”, sino su verdadera esencia, a la vez que expresan la catadura del imperialismo estadounidense. Ese proceder tenía como finalidad generar el caos, para dar la impresión que en Venezuela no había gobierno, reinaba la inestabilidad y estaban creadas las condiciones para pasar a otra fase, de golpismo abierto. Afortunadamente la reacción tanto del CNE como de Nicolás Maduro –luego de que este tuviera un desafortunado discurso en la noche del 14 de abril- fue rápida y efectiva y entendió que un factor clave para no dejar prosperar una “revolución de colores” es el tiempo y la firmeza. Actuar con decisión y rápido, sin dudas de ninguna clase. En este caso eso fue lo que se hizo, porque el lunes 15 el CNE proclamó oficialmente a Nicolás Maduro como presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela y se negó a aceptar un conteo manual de votos, maniobra con la que Capriles y los Estados Unidos buscaban el tiempo necesario para sembrar no sólo la duda sino para actuar a sus anchas y realizar sus maniobras de saboteo y terrorismo que tanto les gustan.

 Fue esta actuación rápido lo que desesperó a Capriles y lo llevó a incitar al odio y a la violencia, con el resultado trágico que se conoce. Y por esa misma razón, Estados Unidos, su ministerio de colonias, la moribunda e insepulta OEA, y, como no podía faltar, el Reino de España –los mismos que respaldaron el golpe del 2002- han sido los únicos que se han atrevido a poner en duda la legitimidad del nuevo gobierno y su triunfo legal. 

Como esta vez el guion de las Revoluciones coloridas no salió como en las películas de Hollywood, en la que los que se presentan como los buenos vencen a sus malvados enemigos, Estados Unidos respira por la herida al decir por boca de uno de sus funcionarios de quinta categoría que la proclamación de Nicolás Maduro como presidente de Venezuela, por parte del Consejo Nacional Electoral, "fue un acto imprudente" y refleja "una crisis institucional", según las palabras de Kevin Withaker, Subsecretario asistente para Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos. Claro, si lo que ellos querían era tiempo, para montar una cabeza de playa aparentemente legal, basándose en el conteo manual de los votos y en la incertidumbre y vacío legal que eso hubiera provocado, para consumar su “revolución de colores”

 Por esta vez fracasó la revolución vino tinto (color de la camiseta de la selección venezolana de futbol), pero el gobierno de Maduro y la conducción del proceso bolivariano deben aprender de esta dura experiencia y de los errores cometidos (entre ellos una desastrosa campaña electoral) para enderezar el proceso e impedir el triunfo de la contrarrevolución. Eso ya no sólo le interesa a Venezuela sino a los revolucionarios de América y del mundo que comprendemos que es necesario un proceso de rectificación para afrontar los diversos problemas económicos, productivos, sociales y políticos que enfrenta la patria de Bolívar y de Chávez, que es la misma de todos los que entendemos lo que significa una derrota al estilo de las que se vivió en Nicaragua en 1990.

Rebelión bajo licencia de Creative Commons

*Historiador. Profesor titular de la Universidad Pedagógica Nacional de Bogotá, Colombia.
FOTO Miguel Gutierrez EFE

Venezuela; tiempo, modo y lugar en las contradicciones del discurso fascista

sábado, 15 de febrero de 2014
¿  Mera coincidencia ?
El imperio y sus lacayos aplican recetas...Lo hicieron el Chile para derrumbar el intento soberano de Salvador Allende en 1973,vía desabastecimiento artificial, y luego así justificar el sangriento golpe de Estado,e instalar una feroz dictadura cívico-militar de impronta fascista por 17 años. Entonces... cualquier semejanza con la realidad histórica,en este caso, no es mera coincidencia.
Lautaro Fucik
Chile, febrero 15 de 2014.
Venezuela; tiempo, modo y lugar en las contradicciones del discurso fascista

Curiosas como patéticas las justificaciones del neoconservadurismo fascista tratando de dar piso mediático al vandalismo y la delincuencia que por estos días azota las calles de las principales ciudades.

 Mientras los pacíficos encapuchados, cargados de piedras, artefactos pirotécnicos y no pocos equipados con armas de fuego, radios transmisores y otros elementos propios de quien va a matar o morir, aducen que el motivo de las “protestas pacíficas” es el desabastecimiento, los autodenominados líderes, Ledezma, López y Machado, ocultos en sus cuarteles paramilitares versionan causas diferentes, aducen que las marchas es para que Nicolás Maduro renuncie, “la salida”, twuitearon como lema de este nuevo intento, destinado al fracaso, si, es cierto, pero lograron segar vidas, nada nuevo, es la contante fascista.

 Por cierto, hablar de desabastecimiento en el este caraqueño es risible. Los lujosos automercados en las lujosas urbanizaciones de la clase acomodada y bien acomodada, quizás como nunca, se mantienen repletos, y no precisamente de producción nacional, no; los delicados paladares de las “villas”, “colinas y “altos” urbanizados demandan productos y delicateses importadas.

 Al contrario, el empeño del Gobierno de Nicolás Maduro en dar un vuelco histórico al modelo improductivo, rentista, petrolero, encuentra, como es obvio, obstáculos y no pocas decisiones pueden afectar algunos sectores de la economía, hoy, pero no hay otra forma de hacerlo como no sea haciendo los ajustes del caso dibujando un mañana diferente.

 En realidad, son las clases populares las que son un tanto afectadas por la ausencia, temporales mas o menos, de algunos productos; las más de las veces desabastecimiento empujado por la clase burguesa importadora improductiva venezolana; no solo promoviendo la ausencia de productos, sino también, en asociación con mafias contrabandistas, desvían gran cantidad de rubros alimenticio y medicamentos, así como combustibles a Colombia; a las islas holandocaribeñas y a Trinidad y Tobago. Total, business is Business, la expresión más pronunciada por los grupos burgueses importadores.

 De manera que los discursos justificativos de esta nueva intentona golpista se emiten a gusto del emisor. Patética manera de entender y practicar la política puesto que curiosamente las clases populares, es decir y según decir de la apátrida burguesía improductiva y de los medios privados, los negros, los morenos, los indígenas, incluso los blancos de origen europeo menos afortunados en la práctica del deporte del amasado de dinero, ¡esos…que se jodan!. A diente pelado y sin tapujos así lo gritan frente a las cámaras de la inefable tv burguesa.

 Y digo contradictorio porque no son las clases populares las que causan desmanes, destrucción y muerte en las calles. Por cierto, para la burguesía importadora, madre de todas las desgracias nacionales, las clase populares son tildadas de “chavistas brutos, “pata en suelo”, “tierrudos”, y un largo etcétera por el estilo.

 La FAO premió en 2013 el esfuerzo del estado venezolano por la implantación del modelo alimentario venezolano. Valga decir que los cuarenta años de desgobiernos neoconservadores, los venezolanos apenas aumentamos 1 centímetro en promedio de estatura. Los planes desarrollados por Chávez, en 13 años, estimularon ese indicador hasta llevarlo a 1,98 centímetros. Decía por estos días el Canciller Elías jaua, exministro de agricultura que al inicio de la revolución en 1999 los venezolanos consumían apenas 15 kilogramos/año de carne, hoy, sobrepasan los 35 kilos.

 He allí la diferencia. Solo algunos de los tantos datos sociales y económicos resaltables que indican hacía donde quieren ir las mayorías en Venezuela y la explicación de porque 18 derrotas desmoralizantes en 19 contiendas electorales que los venezolanos han aplicado al fascismo pronorteamericano.

 Al fascismo venezolano le cayó una especia de maldición desde el arribo de Chávez que los lleva a un permanente ritornelo político asociativo, si no se unen, les va mal, si se unen, les va peor.

 Comunicación y Cultura / Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en Chile

Lección Urgente de Historia Contemporánea

viernes, 5 de octubre de 2012
Ante los actuales acontecimientos de público conocimiento (las protestas de Prefectura y Gendarmería) y el curso actual de los hechos, para nada relacionados con la realidad actual (de hoy, jueves) del conflicto en sí, este humilde servidor público acerca extractos de dos interesantes textos periodísticos relacionados con lo sucedido, y además propone un repaso a otro hecho similar, a modo de lección de historia contemporánea. Porque Basurero Nacional considera que la historia, si se repite, nunca lo hace de la misma forma pero siempre es mejor conocerla que ignorarla. Empecemos con los textos:

El decreto de la discordia, en acatamiento de un fallo de la Corte Suprema de la Nación, tenía como objetivo eliminar de modo gradual esas injusticias. Es decir, venía a resolver un problema y no a generarlo. Los medios de comunicación oligopólicos, los mismos que buscan incendiar el país antes del 7 de diciembre (el “7D”), evitaron durante toda la jornada de ayer informar, por ejemplo, sobre el artículo 6 del decreto ministerial. 


(…) Es textual: "El personal que por aplicación de las medidas contenidas en el presente Decreto, percibiere una retribución mensual bruta inferior a la que le hubiera correspondido por aplicación del escalafón vigente a la fecha de su entrada en vigencia, sin considerar el efecto de ninguna medida judicial y en tanto se mantengan las condiciones previstas en dicho escalafón para su percepción, percibirá una suma fija transitoria que se determinará por la metodología y con los efectos contemplados en las disposiciones del artículo 1°, inciso b), del Decreto Nº 5592 del 9 de septiembre de 1968. Dicha suma, que no podrá estar sujeta a ningún tipo de incremento salarial, permanecerá fija hasta su absorción, la que se producirá por cualquier incremento en las retribuciones, incluyendo los correspondientes a los ascensos del personal." Traducido, ningún prefecto, ningún gendarme debería haber recibido en estos días un salario menor al que cobró en septiembre. 

La partida presupuestaria contemplaba estas sumas fijas transitorias, básicamente, para no perjudicar a los efectivos del escalafón más bajo de la escala. Sin embargo, los jefes de las fuerzas distribuyeron ese dinero de manera desigual, afectando fuertemente a suboficiales, los "obreros" de cada fuerza, que sufrieron un recorte en sus haberes de manera sorpresiva. Hablamos de los prefectos y gendarmes que todos los días se juegan la vida en la calle, nada menos. No de sus jerarcas. Por eso, en horas del mediodía, Juan Manuel Abal Medina, el jefe de Gabinete, salió a enfrentar la protesta diciendo que hubo una mala liquidación por parte de estos jefes y anunció, en el mismo momento, que la plata para resolverlo estaba disponible y que cobrarían igual salario que en septiembre. 

(...) Ayer mismo, en Radio Mitre (del Grupo Clarín), el ex director de la revista Gente durante la dictadura cívico-militar, Samuel "Chiche" Gelblung, entrevistó largamente al ex carapintada Aldo Rico, quien respaldó y justificó el amotinamiento de los efectivos de Prefectura y Gendarmería, llamando a un "6D", como contracara del "7D" oficialista. A través de Twitter, Cecilia Pando, agitó a un levantamiento de las FFAA en apoyo de la protesta. Desde las redes sociales, los mismos que convocaron al cacerolazo pasado, y ahora promocionan uno para el 8 de noviembre, saludaron el levantamiento con epicentro en los edificios Centinela y Guardacostas que fue extendiéndose a todo el país con el correr de las horas, con amplia cobertura de la señal TN. Pero todo esto, hay que conceder, puede ser un espejismo, la lectura de un presente con los anteojos del pasado. Ocurre que la memoria histórica de los argentinos no asocia a los uniformes con nada bueno cuando estos transgreden sus funciones específicas. Quizá esto no sea el conato de un golpe de nuevo tipo, a la ecuatoriana, ni un episodio de eso que la academia llama "guerras de cuarta generación". 

(...) Resta saber qué pasará en las próximas horas, después de una jornada intensa. La sensación es que si el amotinamiento cede, los que evaluaron que el nudo del conflicto era salarial habrán tenido razón, y tanto la remoción de las cúpulas como las garantías que dio Abal Medina habrán servido para encontrarle solución al problema.

Si eso no sucede, 40 millones de argentinos tendremos que asumir, sin importar el signo ideológico, que aquello que parecía sepultado por años de convivencia democrática, tensa, a veces dolorosa, pero convivencia entre diferentes, al fin de cuentas, regresa con su bruma nostalgiosa y trágica a nuestra cotidianeidad, en el marco de una puja entre el Estado democrático y las corporaciones empresarias y mediáticas con fecha de vencimiento, que defienden sus privilegios violando y llamando a otros a violar la ley.

Será, entonces, hora de cerrar filas. Y elegir con grandeza entre lo anecdótico y lo importante. Después de 29 años de democracia, oficialistas y opositores deben coincidir en algo básico: la Argentina ya no merece vivir sobresaltos como estos.

Nota completa


Tan sólo dos años atrás, exactamente el 30 de septiembre de 2010, el presidente de la República de Ecuador, Rafael Correa Delgado, sufrió el intento de asesinato y la tentativa destituyente por fuerzas de la Policía Nacional sublevadas contra la Constitución y el gobierno de la Revolución Ciudadana.

El plan insurreccional acabó en fracaso debido a la decidida acción de las masas de Quito, que salieron rápidamente a las calles de la capital para defender la democracia. 

Los pueblos de la región apreciaron entonces hasta dónde es capaz de llegar la derecha oligárquica cuando de frustrar el avance popular se trata. En Paraguay lo lograron.

Como también ocurre en la Argentina, la intentona golpista fue disimulada en la cadena de medios privados. El secuestro del presidente por fuerzas amotinadas en el hospital policial fue tratado de simple "protesta" de los uniformados, que hasta mereció el calificativo de "legítima". Los disparos de francotiradores contra el auto donde fuerzas del Ejército leales a Correa intentaban rescatarlo de los acuartelados, apenas una sencilla "escaramuza". Con el tiempo, los medios opositores trataron de lavar la violencia de la operación golpista en el río revuelto del olvido, el constante ninguneo y la sistemática falsificación de los hechos históricos.

(...) En Ecuador, el candidato del PRIAN (de derecha, en la oposición), Álvaro Noboa, dice que el gobierno de Rafael Correa es una dictadura porque insiste en cobrarle los 98 millones de dólares en concepto de impuestos que alguna de las más de 100 empresas de primer nivel que componen su holding adeuda al Estado.

Nota completa

Tomado de Basurero Nacional

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