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Niñez: destinos en las fronteras

martes, 19 de agosto de 2014
Les comparto este trabajo para su analisis y lectura subliminal... un trabajo realizado con muy buenas intenciones pero que, a mi modesto entender, adolece de algunos antecedentes que provocan estas incontroladas migraciones infantiles... Enuncia el trabajo "Estos niños se encuentran en un estado permanente de violación de derechos ya que, además de los riesgos que enfrentan, interrumpen sus estudios regulares, lo cual frena sus posibilidades de desarrollo y, por supuesto, no disfrutan de derechos básicos como el derecho a la alimentación, a la salud, a vivir en familia, entre otros".... pero, ¿realmente esos niños disfrutan de esos derechos en sus países de origen? ¿No los empuja a esa empresa justamente no tener ninguno de esos derechos garantizados? Desde EEUU a sus países, están dedicando millones de pesos a devolver a esos niños... ¿por qué no los han empleado en crearles las condiciones para que no tengan que migrar??

Niñez: destinos  en las fronteras

 

México es un país de origen, tránsito y destino de migrantes. De acuerdo con el Instituto Nacional de Migración (INM), cada año, alrededor de 40 mil niños y niñas que migran son repatriados desde Estados Unidos a México, de éstos, 18,000 viajan solos. Al mismo tiempo, en el 2007, 5,771 niños centroamericanos fueron repatriados desde México a sus países de origen.

El Sistema de Información Estadística sobre las Migraciones en Mesoamérica y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), reportan que la población latinoamericana representa alrededor del 52% de la población extranjera en Estados Unidos, de los cuáles más de 30 millones de personas son de origen mexicano (57%) y centroamericano (13%). En 2007, en la frontera sur, más de 5,700 niños, niñas y adolescentes centroamericanos fueron repatriados a sus países de origen (Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua) desde México (ver recuadro abajo).

En su intento por cruzar la frontera, los niños migrantes son muy vulnerables a la explotación, a la trata y a ser víctimas de la delincuencia, por lo que la protección de sus derechos es una prioridad para el mandato de UNICEF en México.

Para UNICEF es fundamental asegurar que estos niños y niñas reciban un trato digno por parte de las autoridades, les sean respetados sus derechos y  la reunificación familiar.

¿Quiénes son esos niños?

En su mayoría son varones adolescentes, pero se aprecia una tendencia con cada vez más muchachas y niños de ambos géneros menores de 13 años. Se han dado casos en los que la CBP se ha encontrado a niños de tan sólo cinco años.
¿Por qué huyen de sus países e inician un viaje tan lleno de peligros extremos hacia Estados Unidos?

Existen diversas razones por las cuales los niños desean escapar, se considera que el deseo de reunirse con sus familiares y el  de mejorar su nivel de vida a través del desempeño de un trabajo, están entre los principales motivos,  aunque se ha puesto en evidencia que otras fuertes razones son  la violencia que les imponen: las gangas (pandillas, gangs) y de su presión para reclutarlos a ellos o a familiares,  los traficantes de drogas y toda la violencia que crean a su alrededor y las situaciones de violencia doméstica grave o de la explotación sexual. 

¿A qué se enfrentan los niños que viajan solos?

En los últimos años, los controles migratorios en la frontera de los Estados Unidos se han recrudecido. El desvío de flujos migratorios a zonas más inseguras para evadir dichos controles y la contratación más frecuente de traficantes de personas, pone en peligro la vida de los migrantes indocumentados, especialmente la de los niños y las niñas.

Los niños y niñas que deciden cruzar la frontera sin compañía pueden sufrir graves violaciones a su integridad física y a sus derechos humanos. Los niños migrantes pueden: sufrir accidentes (asfixia, deshidratación, heridas); ser enganchados a redes del crimen organizado; ser sometidos a explotación sexual o laboral; sufrir maltrato institucional en el momento de la repatriación o perder la vida en el momento del tránsito y cruce, entre muchas otras cosas.

Estos niños se encuentran en un estado permanente de violación de derechos ya que, además de los riesgos que enfrentan, interrumpen sus estudios regulares, lo cual frena sus posibilidades de desarrollo y, por supuesto, no disfrutan de derechos básicos como el derecho a la alimentación, a la salud, a vivir en familia, entre otros. 

Ciclo migratorio (repatriación y retorno)

Con algunas variaciones, el ciclo migratorio y el procedimiento administrativo por el que atraviesan los niños migrantes no acompañados es el siguiente:

1) El niño sale del lugar de origen.
2) Llega a la frontera.
3) Cruza la frontera.
4) Es detenido por la autoridad migratoria del lugar de destino.
5) Es llevado a una estación migratoria.
6) El Consulado del país de origen coordina la repatriación.
7) Es trasladado a al puerto de entrada de su país.
8) Se queda en un albergue de tránsito (Si es que existe)
9) Se localiza a los padres o familiares.
10) Es trasladado de regreso a su lugar de origen.


De  los tres primeros países procede el 74 por ciento de los menores arrestados, y en menor medida, de México. Pero han llegado a la frontera menores de Asia (Sri Lanka) y África (Tanzania).
Para llegar a la frontera de Estados Unidos han viajado por semanas, e incluso meses, distancias que pueden superar las mil millas. El viaje está lleno de peligros extremadamente graves. Se ha documentado toda clase de abusos, como extorsión, violaciones sexuales, violencia física, secuestros, mutilaciones, prostitución, obligación para transportar drogas para traficantes e, incluso, asesinatos.

Se estima que entre 60,000 y 74,000 menores que viajan sin la compañía de adultos serán  arrestados este año por la Policía de Fronteras (CBP, por sus siglas en inglés), tras cruzar ilegalmente la frontera de Estados Unidos. Por el momento se han tenido que habilitar dos instalaciones militares -una en Texas y otra en California- para acoger temporalmente a estos niños ante el desbordamiento de los lugares habituales de acogida, que ya están a capacidad máxima.

Si estas instalaciones están llenas, como ocurre ahora, se recurre a barracones militares, como es el caso de la Base del Ejército del Aire en Lackland, Texas.
Los mexicanos son, en casi todos los casos, enviados de regreso a su país en cuestión de horas. En el año fiscal 2013 Estados Unidos regresó así 18,754 menores. Eso se debe a un acuerdo entre los dos gobiernos implicados, el resto de los infantes sufre de largos procesos que pueden durar hasta dos años y  la inmensa mayoría acaba siendo deportada  y enviada de regreso a su país de origen.

¿Qué les  espera en sus países de origen?

Para los menores deportados la situación supone regresar al lugar de donde huyeron, muchos con traumas terribles que vivieron o de los que fueron testigos. Y también muchos con la deuda económica que supuso pedir dinero prestado para hacer el viaje.

Tristemente, el drama continúa.

Fuentes:
http://www.unicef.org/mexico/spanish/proteccion_6931.htm
http://inmigracion.about.com/od/preguntasfrecuentes/f/cuantos-Inmigrantes-Son-Detenidos-Por-El-Ice.htm
Tomado del Boletín  Antropológicas. No. 124  de  30/6/2014
Cortesía de la Cátedra de Antropología Luis Montané
Red Antropológica Inter Universitaria de Cuba

Para consultar números  anteriores de Antropológicas:
http://www.plaza.sancristobal.cult.cu/index.php?option=com_content&view=category&id=40&Itemid=66
Visítenos también en: http://facebook.com/cubantropológica

 Imagen agregada: Notimex

Recomiendo leer además:
De los 40 millones de niños y adolescentes que existen en México, 21.2 millones estaban en situación de pobreza y 4.7 millones en pobreza extrema, al 1 de diciembre de 2012.
La pobreza infantil afecta a más de 80 millones de menores de 18 años en Latinoamérica y el Caribe, según un estudio de la Cepal y la Unicef, que, además, hacen un llamado a los gobiernos a invertir en la infancia y reducir las persistentes desigualdades.

Centroamérica por Los 5

miércoles, 30 de enero de 2013

A instancias de la Asociación de Amistad y Solidaridad de Honduras con Cuba, que preside la honorable compañera Maribel Hernández y a raíz de los acuerdos de la Asamblea Nacional celebrada en Santa Bárbara, la Filial de Choluteca -presidida por Carlos Canales Isidro- invita a que, junto con los hermanos de Nicaragua, Guatemala, Costa Rica y El Salvador, celebremos el evento "CENTROAMERICA POR LOS 5",  quel se llevará a cabo el 12 y 13 de Abril del 2013, en las ciudades de Choluteca y Amapala.

El evento tiene un programa tentativo que está disponible a sus sugerencias y recomendaciones. En el mismo  se incluyen las ponencias de cada de ustedes.


Hemos escogido a la Isla de Amapala como sede de clausura porque en el Pico de esa isla vamos a enarbolar y extender el grito de Centroamérica por la liberación de Los Cinco... y porque allí mismo tributaremos un homenaje póstumo a Máximo Gómez Báez, que en escalas independistas tuvo a Amapala como su residencia temporal.

Ofrecemos hospedaje y alimentación  a los hermanos de las Repúblicas Centroamericanas, por ello, es necesario saber con mucha anticipación la cantidad de participantes de cada país.

Vamos por el Grito de Centroamérica... desde Amapala, Honduras.

Los esperamos....



Héctor Martínez Motiño
Secretario de Difusión y Propaganda
Asociación de Amistad Honduras con Cuba

Y Morazán vigila...

jueves, 4 de octubre de 2012
Desaguizados técnicos y meteorológicos me impidieron compartir con ustedes estos dos trabajos del Profesor hondureño Pablo Portillo en la fecha homenaje al natalicio de la excelsa figura de Morazán: sin embargo, nunca es tarde para conocer más de nuestros proceres:

Francisco Morazán y la unidad de Centroamérica
Por Pablo Portillo de Jesús*

Francisco Morazán Quezada nació en Tegucigalpa el 3 de octubre de 1792, sus padres fueron Eusebio Morazán Alemán y Guadalupe Quezada Borjas, sus primeros un conocimientos los adquirió en la Escuela de Tegucigalpa y luego continuó superándose como autodidacta, gracias a su excelente memoria y a su extraordinaria disciplina.

Desde temprana edad mostró interés por adquirir diversos cocimientos, especialmente por su interés en la lectura y por su comunicación con  personas  ilustradas  de la  provincia;  a temprana edad y por algún tiempo permaneció en Texiguat, donde estuvo bajo el cuidado  del sacerdote de ideas progresistas, Francisco Antonio Márquez.

De regreso a Tegucigalpa, en compañía de su padre, encontró trabajo  en el despacho del señor León Vásquez y en la biblioteca del Licenciado Dionisio  de Herrera  tuvo la oportunidad de aumentar sus conocimientos, allí leyó libros de autores importantes, entre otros,  John Locke,  Montesquieu, Juan Jacobo Rousseau, Alexis de Tocville, etc.

El 30 de diciembre 1825 Morazán se casó con María Josefa  Lastirí Lozano, nacida el 20 de octubre de 1792, con quien tuvieron una única hija, Adela Morazán Lastirí. María Josefa fue una  mujer admirable que hizo causa común con los trabajos políticos de su esposo y compartió sus ideales de independencia y unidad de Centroamérica.

La unión centroamericana, integrada por Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica  a raíz de la independencia de 1823  fue precedida por Manuel José Arce, quien asumió ilegalmente el cargo  de Presidente  de las Provincias Unidas de Centroamérica (1825-1829), pues quien salió electo fue José  del Valle.

Manuel José Arce se enemistó con Dionisio de Herrera, Jede Estado de Honduras, pues “desaprobaba sus desafueros legales, esa administración se había iniciado con un evidente fraude contra José Cecilio del Valle, primo de don Dionisio y por allí deben haberse alimentado algunos odios”. (Julio Escoto).

El 4 de abril de 1827el ex Vice Jefe hondureño, José Justo Milla, atendiendo órdenes de Manuel José Arce, invadió  Honduras desde Guatemala, sitió y prendió fuego a gran parte  de Comayagua, “de 18.000. 00 habitantes solo quedó con 8,000.00” y depuso a Dionisio de Herrera y, después  de hacerlo  prisionero lo obligó a caminar a pie hasta Guatemala.

Morazán  fue hecho prisionero en Ojojona donde permaneció durante 22 días y de allí se escapó, viajó a San Miguel, El Salvador, y luego  a León, Nicaragua, donde consiguió recursos para regresar a liberar a su patria; enfrentó al traidor Justo Milla  en la Trinidad el 11 de noviembre de 1827, obteniendo un triunfo definitivo, “dando a conocer por primera el brillo de su espada” (Lorenzo Montufar).

Desde esa histórica batalla, Morazán ejerció influencia política en  el escenario de Centroamérica. Después se trasladó a Comayagua, capital de Honduras, y, a partir del 26 de noviembre de 1827 asumió el cargo de Jefe del Estado de Honduras constitucionalmente, sustituyendo a Dionisio de Herrera, cargo que ejerció hasta el 30 de junio de 1830.

Morazán se solidarizó con varios países de Centroamérica y, a principios de julio, dejó el gobierno en manos del vice Jefe Diego Vijil, y salió en apoyo de los  salvadoreños quienes necesitaban defenderse de la embestida reaccionaria de Manuel José Arcey derrotó a los  enemigos de la unidad centroamericana en Gualcho, Departamento de Usulután, el 6 de julio de 1828.

Posteriormente se dirigió a Guatemala a enfrentar a los enemigos de la unidad Centroamérica, el 12 de abril de 1829 el Jefe de Estado de Guatemala Mariano Aycinena capituló, y el día siguiente la Plaza Central fue ocupada inmediatamente por las fuerzas de Francisco Morazán, y procedió a restablecer el orden constitucional.

 Francisco Morazán recibió la noticia en Comayagua  de que había sido electo en Guatemala para ejercer la Presidencia de Centroamérica, así como el llamamiento del Gobierno Federal y  la invitación de sus amigos para que se presentare a la mayor brevedad a rescatar la unidad de Centroamérica.

El acto de traspaso de poder se hizo efectivo el 16 de febrero de 1830, en esa fecha el Presidente del Congreso, entre otras palabras, expresó: “La noble espada del guerrero patriota batió el fanatismo y la tiranía, conservó las instituciones… y segó los planes odiosos de la reacción”.

Francisco Morazán, al tomar posesión de su cargo expresó “El pueblo soberano me manda colocarme en el más peligroso de sus destinos…Ofrezco sostener  la Constitución Federal que he defendido como soldado y como ciudadano”. “La alianza de los pueblos americanos, aunque se ha frustrado hasta ahora, no está lejos el momento de ser puesta en práctica esta combinación admirable”. (Ángel Zúñiga Huete)

El 16 de septiembre 1834 concluyó el período presidencial Francisco Morazán; el 2 de marzo de 1834 José Cecilio del Valle, quien había resultado nuevo Presidente de Centro América, falleció de muerte natural; en esa fecha el Congreso Federal hizo la nueva convocatoria a elecciones presidenciales y el 2 de febrero de 1835 declaró electo a Francisco Morazán para un segundo período.

Guatemala, como asiento  del clero, fue el centro principal desde donde se impulsaba  la desintegración  de Centroamérica, esta institución era la quinta columna de la intriga que atentaba permanentemente contra  la paz en nuestra región, acosada por todos los fuerzas reaccionarias  enemigas  de la unidad de la patria centroamericana.

MORAZÁN, CENTROAMERICA Y LA JUVENTUD
Por Pablo Portillo de Jesús*

El 21 de marzo de 1936 se reunió en San Salvador la novena legislatura Federal  y ante ella Morazán rindió el informe de su gestión administrativa como Presidente reelecto de la Federación,  en esta ocasión destacamos, entre otros, los siguientes puntos:

“El tratado para la apertura del Canal de Nicaragua con la colaboración del gobierno holandés no fue posible suscribirlo por dificultades con el gobierno  de Inglaterra  y por la Imposibilidad de rescatar la soberanía de Centroamérica sobre Belice por la oposición irracional del gobierno del Reino Unido”.

Reconocimiento de los siguientes derechos humanos: “libertad de cultos, inviolabilidad de la correspondencia, libertad de prensa, libertad de palabra y de asociación”. También reiteró la importancia de la paz, la integridad de las instituciones, la devolución de Belice  al dominio de Centroamérica, etc.

Con respecto a la educación de la  juventud expresó: “La educación de la juventud de esa porción escogida para regir algún día los destinos de la República, ha merecido muy particularmente la atención del gobierno. Un pueblo que, rompiendo las cadenas de la esclavitud, se arroja en el camino de la libertad, no puede marchar sin tropiezos por él”.

Al referirse a la educación dijo: “Hablo de la sencilla educación popular que… es el alma de las naciones libres”. Además hablo de la necesidad de la educación del pueblo para la vida de la democracia. etc.; pero no habló de la “democracia secuestrada”.

El 1 de febrero de 1839 concluyó el segundo periodo como Presidente de Centroamérica, al respecto Lorenzo Montufar ha afirmado que las revueltas internas de Guatemala impidieron que se hicieran elecciones para renovar las autoridades federales; “la unión estaba rota, la república había muerto”.

La Asamblea Legislativa salvadoreña conoció los resultados de las elecciones practicadas para los cargos de autoridades supremas, y el 8 de julio de 1839 declaró electo Jefe de Estado a Francisco Morazán, cargo que desempeñó hasta el 8 de abril de 1840.

Las fuerzas reaccionarias de Centroamérica se movilizaron nuevamente contra los sectores partidarios de la paz; el 15 de septiembre de 1839 Morazán salió de San Salvador y, los reaccionarios al conocer su ausencia, secuestraron a su esposa y a toda su familia e hicieron saber a Morazán que los rehenes  serían ultimados si no abandonaba el cargo.

Morazán respondió a los reaccionarios: “Los rehenes que mis enemigos tienen en su poder, son para mí sagrados y hablan vehemente a mi corazón; pero soy el  Jefe del Estado y mi deber es atacar. Pasaré sobre los cadáveres de mis hijos, haré escarmentar a mis enemigos, y no sobreviré un solo instante a tan escandaloso atentado”. Morazán atacó con rapidez  y rescató a su familia.

El 8 de abril de 1840 Morazán reiteró  una vez más su amor a la unidad centroamericana, al abandonar voluntariamente el cargo de Jefe de Estado de El Salvador y se marchó al exilio a fin de evitar que las fuerzas reaccionarias y los miembros del clero  pusieran de pretexto su persona para combatir la unidad de la región.

Al retirarse de su cargo Morazán fijo su domicilio temporal en David, antes perteneciente a Colombia y allí escribió su célebre Manifiesto de David, el 16 julio 1840, y en él denunció a la cúpula de la iglesia católica, especialmente al sacerdote y  marques Juan José de Aycinena por hacer causa común con los  enemigos de la unidad centroamericana.

“No es vuestra patria (les dijo) porque en 1812, que por primera vez se ventilaron los derechos de los americanos, vosotros hacías de injustos jueces, de viles denunciantes y de falsos testigos contra los amigos de la independencia”.
“Es nuestra patria (señaló), porque en la misma época nosotros difundimos ideas de libertad y de independencia en el pueblo, sin que vuestras amenazas nos arredrasen ni nos intimidase la muerte”.

El Presidente de Perú, Mariscal Gamarra, le envió una carta a David invitándolo para que se hiciera cargo del Ministerio de Guerra; declinó esta invitación y tuvo la delicadeza para no decirle que la espada de Morazán  solo estaba al servicio de la libertad, la independencia y unidad de Centroamérica.

En esa misma época partió a Lima donde permaneció cuatro meses en aquel país; pero al tener conocimiento que en Centroamérica ocurrían nuevos hechos extraordinarios pues, el 12 de agosto de 1841, el superintendente inglés de Belice exigió al comandante del Puerto de  San Juan del Norte que reconociera al jefe que los británicos habían designado.

Tomó la decisión de regresar a su patria, llegó al puerto de la Unión de El Salvador y, desde allí, envió un mensaje a los gobernantes de la  región el 16 de febrero de 1842 titulado “Manifiesto contra el colonialismo británico”, en donde les proponía: “señálesenos el lugar que debemos ocupar y el jefe a quien debemos obedecer”.

Y finalizó su mensaje con estas palabras: “Si a los centroamericanos se les coloca entre la humillación y la guerra, elegirán siempre el último partido aun cuando tengan la certeza de no poder salvar más que el honor”.

El 15 de septiembre de 1842, las fuerzas reaccionarias de Centroamérica lo asesinaron en San José de Costa Rica; uno de sus últimos pensamientos fue para la juventud a quien encomendó la liberación de su patria.

“Alta es la noche y Morazán vigila” (Pablo Neruda)

*Profesor de Educación Superior, Tegucigalpa, Honduras
Enviado por su autor

Imagen agregada RCBáez


La intervención criminal de Estados Unidos en Honduras, México y América Central

lunes, 28 de mayo de 2012
LLAMADO URGENTE DEL MOPASSOL

La reciente masacre de integrantes de la comunidad miskita en el Río Patuca, en Honduras, el pasado 11 de mayo cuando dos helicópteros de la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA en sus siglas en ingles), dispararon sobre una canoa en la que viajaban los campesinos matando a dos mujeres embarazadas, dos hombres e hiriendo gravemente a otros cuatro, evidencia no sólo la continuidad del terrorismo de Estado impuesto por el golpe militar de junio de 2009 contra el presidente Manuel Zelaya, sino también la trágica ocupación militar norteamericana en ese país.

Detrás de este ataque que “se investiga” en Washington -según se informa- no sólo se advierte la militarización estadounidense de Honduras, con cinco bases y centros de operaciones además de Palmerola (estratégica para la IV Flota) sino que se trata de un ataque directo contra los miskitos, para facilitar la ocupación de la zona y la imposición del corredor mesoamericano de agrocombustibles.

Los asesinatos cotidianos de campesinos, dirigentes sindicales y políticos, maestros, estudiantes y periodistas – en este caso suman  25 asesinados desde principios de 2010- permiten comprobar que el actual gobierno de Porfirio Lobo, surgido de elecciones convocadas y digitadas por los militares golpistas de  junio de 2009, es sólo una continuidad de esa dictadura.  Los asesinatos cometidos por la fuerzas de ocupación en este país son cotidianos y evidencian que ése es el proyecto-guión de Estados Unidos para América Latina, si los dejamos avanzar. La tasa de crímenes alcanza al 86,5 por ciento por cada cien mil habitantes. Se estiman alrededor de 700  homicidios mensuales y unas  20 víctimas diarias.  El 55 por ciento de los homicidios ocurrieron en la zona norte del país (Atlántida, Cortés y Francisco Morazán). El 84,6 por ciento con armas de fuego, Y en casi el 28 por ciento de los asesinatos participaron sicarios.

Se conoce que hay asesores israelíes, paramilitares y sicarios colombianos, después de un acuerdo de los golpistas con el ex presidente  de Colombia Alvaro Uribe, así como ex militares argentinos y de la Fundación Uno América, que participó activamente en el golpe. Centenares de personas han sido detenidas y torturadas. Pero al no poder doblegar la resistencia y al entender que  no tienen posibilidad de ganar en nuevas elecciones, la represión aumenta cada día. No podemos dejar solo al pueblo hondureño. Es nuestro deber pronunciarnos solidariamente ante las enérgicas denuncias que realizan las organizaciones populares de Honduras, denuncias que la gran prensa silencia de manera sistemática.

Lo más grave, en el caso de los miskitos fue el intento de justificación de esos asesinatos  por parte del  Director de la Policía Nacional,  Ricardo Ramírez Cid, quien dijo que ”hubo un intercambio de disparos en la escena”. Aún  cuando se observó que las víctimas estaban desarmadas y los sobrevivientes hospitalizados en La Ceiba relataron que les dispararon a mansalva  con ametralladoras y  granadas.  Lo mismo sucede con los crímenes y amenazas contra los campesinos del Aguán. El pueblo miskito es uno de los más golpeados por la tragedia de la ocupación de ese país centroamericano, así como por la corrupción policial y militar en el tema del narcotráfico, además del  feudalismo imperante en esa zona del país, sumida  en una enorme pobreza. Hay más de  1700 lisiados y decenas de muertos en la comunidad miskita.

El diario New York Times en su edición del pasado 5 de mayo encabeza un artículo señalando que la “Armada de los  Estados Unidos, usando lecciones del conflicto de la década pasada (Irak) en la guerra que está siendo peleada en la selva miskita, ha construido un  campamento (centro operativo) con poca notoriedad pública pero con apoyo del gobierno hondureño”. El citado artículo reconoce la instalación de tres “bases de operaciones de avanzada” ubicadas en Mocorón, Puerto Castilla y El Aguacate”.

El Comando Sur del Pentágono está auspiciando en toda Centroamérica lo que llaman “estados fallidos” para justificar las intervenciones en nombre de la seguridad nacional, el viejo esquema con que sembraron dictaduras en todo el continente en el siglo XX. En esa dirección apuntan los “acuerdos de seguridad” que Estados Unidos viene estableciendo con los países de la región.

A la situación de Honduras que se agrava cada día sumando ya miles de muertos, se suma la tragedia mexicana, sobre la que se extiende un silencio cómplice. Desde que México firmó con Estados Unidos el Plan Mérida en el año 2006 (una réplica del Plan Colombia) y Washington envió armas y asesores para una supuesta guerra contra el narcotráfico, más de 55 mil personas han sido secuestradas y asesinadas en forma atroz, sembrando el terror en el norte de ese país. Existen unos diez mil desaparecidos. Las Fuerzas Armadas intervienen directamente en el conflicto y nadie ignora a esta altura de los acontecimientos que  la mayoría de esos muertos nada tienen que ver con el narcotráfico y que Estados Unidos entregó armas a los grupos paramilitares como los Zetas, como se ha descubierto investigando la Operación Castaway (Operación Náufrago ) o Rápido y Furioso.

Supuestamente, se trataba de una operación encubierta de la DEA para entregar armas y “conocer” las vías del contrabando. Pero esas armas fueron a  parar a manos de los paramilitares mexicanos, que se entrenan en tortura con la población civil, y con inmigrantes que van hacia Estados Unidos y son asesinados y despedazados, como se ha visto en la aparición de cadáveres en distintos lugares.

México ha sido convertido en un estado fallido, y caótico que según políticos republicanos amenaza ahora “la seguridad de Estados Unidos”, y por lo tanto podría ser pasible de una intervención, especialmente si en las elecciones próximas no ganan sus “elegidos” como gobernantes. Las armas de EE.UU también fueron para las “maras” creadas en ese país y luego enviadas a sus países de origen, tanto El Salvador como Honduras y Guatemala, con la finalidad de mantener el crimen y el caos.

Honduras bajo  terrorismo de Estado encubierto y Guatemala, donde el feminicidio y la violencia del viejo militarismo y paramilitarismo contrainsurgente se potencia con la llegada a la presidencia de un oficial de los “Kaibiles” la fuerza especial más brutal de todos los tiempos,  preparada en Estados Unidos y autora de crímenes de lesa humanidad y  de desaparición de aldeas enteras, cuyos pobladores fueron eliminados.

Estos integran la cifra de más de 90 mil desaparecidos durante las dictaduras militares guatemaltecas, la más alta de América Latina considerando además la población de poco más de diez millones de habitantes.

Esta es parte de la realidad centroamericana, a lo que se añade el gobierno derechista de Panamá, que ya ha producido matanzas indígenas, persecución de trabajadores y firmado con Estados Unidos la instalación de doce bases militares y centros operativos rodeando todo el país, que había logrado liberarse del Comando Sur a fines de 1999.

La tragedia ilimitada en Centroamérica se continúa con la virtual ocupación de Colombia con por lo menos ocho bases militares  extranjeras y un terrorismo de Estado encubierto desde hace años y ahora  en una supuesta “Democracia de Seguridad”, donde continúan las matanzas militares y paramilitares día por día y se impide cualquier proceso de paz que signifique  producir un verdadero cambio en ese país. Colombia es el país de América Latina que junto con Guatemala, tiene la mayor cifra de muertos y desaparecidos del continente a lo largo del siglo XX y  lo que va del XXI.

Ante esta realidad, a lo que se unen los tratados de libre comercio firmados con varios gobiernos de la región, la invasión de las agencias de Estados Unidos en el continente y la militarización de la región en ascenso, con las consecuencias sociales y políticas que estamos viendo, el Movimiento por la Paz, la Soberanía y la Solidaridad entre los Pueblos (Mopassol), llama a organizaciones populares a extender su solidaridad y realizar actos y demandas para detener la masacre de pueblos hermanos y denunciar los graves  peligros de una profundización de la intervención extranjera, que inevitablemente se extendería hacia todo el continente.

Es hora de decir basta al crimen y detener la guerra de baja intensidad, la invasión silenciosa de las fundaciones del poder imperial y la militarización que intenta una recolonización regional en el siglo XXI.

Buenos Aires, Argentina, 23 de mayo de 2012

 Fuente MOPASSOL



Imagen agregada RCBáez
 

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