Buscar en este blog

Mostrando entradas con la etiqueta Fernando. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fernando. Mostrar todas las entradas

Mensaje al Movimiento de Solidaridad con Cuba

sábado, 14 de junio de 2014
Queridos amigos: 

El compañero Fernando González LLort, uno de los Cinco Héroes que cumplió prisión en EEUU durante más de 15 años y que regresó luego de cumplir íntegramente su injusta condena, ha sido nombrado como Vicepresidente del ICAP.

 Fernando es Graduado con Diploma de Oro, en 1987, como Licenciado en Relaciones Políticas Internacionales, en el Instituto Superior de Relaciones Internacionales del Ministerio de Relaciones Exteriores. 

 Entre los años 1987 y 1989 participó como combatiente internacionalista en la guerra por la liberación de Angola y la lucha contra el apartheid; se destaca por su modestia, sencillez y serenidad; su profundidad en los análisis y amplio dominio de los temas internacionales; su firmeza y disciplina; su fidelidad a toda prueba.

 Esta decisión nos fortalece a todos; tenemos que seguir desafiando la creatividad después de haber transcurrido casi 16 años de prisión y sabemos que lo principal está por alcanzar: arrancar de esas prisiones a Tony, a Ramón y a Gerardo.

 Solidariamente,

Kenia Serrano Puig
Presidencia ICAP

Mantengámonos en alerta para asegurar su pronto regreso a Cuba

viernes, 31 de enero de 2014
Fernando González, Héroe de la República de Cuba, saldrá de prisión el próximo 27 de febrero de 2014:

Fernando saldrá de la prisión federal de Safford, en Arizona, después de cumplir su injusta condena de 15 años, 5 meses y 15 días, resultado de un amañado procesamiento y juicio por parte del gobierno estadounidense.

Fernando, al igual que sus otro cuatro hermanos: Gerardo, Ramón, Antonio y René, los Cinco Cubanos, sacrificaron sus vidas para defender al pueblo cubano de una infame campaña terrorista llevada a cabo por terroristas de la extrema derecha cubanoamericana radicados principalmente en Miami, con el conocimiento y la protección de Washington.

Ya que Fernando no es ciudadano estadounidense, las leyes, según nos explica su abogado, Richard Klugh, requieren que al finalizar su condena Fernando pase a la jurisdicción de las autoridades de Inmigración.

Según explica su abogado: ¨Para facilitar su pronto regreso a Cuba, Fernando ha desistido de continuar siendo parte del proceso de apelación extraordinaria, llamado de Habeas Corpus, junto con sus otros tres hermanos que permanecen en prisión, Gerardo, Ramón y Antonio. Como también ha renunciado a impugnar su deportación a Cuba. Fernando tiene todos los trámites en orden y hay negociaciones con las autoridades pertinentes para lograr su inmediato regreso a Cuba y a su maravillosa familia."

En 2009, por orden del Tribunal de Apelaciones del Onceno Distrito, su condena original de 19 años fue reducida a 17 años. De acuerdo a las regulaciones del sistema federal de prisiones, los presos en sus cárceles reciben una reducción de un 13% del total de las mismas por buen comportamiento. Su abogado Klugh mantiene que "Fernando ha sido un preso ejemplar en todo, nunca tuvo ningún tipo de incidente". Continúa Klugh, "Todos los abogados que hemos participado en la defensa de los Cinco siempre hemos tenido un fuerte sentimiento de afinidad con Fernando. Es una persona extremadamente sensible, gentil, fuerte y honorable."

Nos sentimos aliviados con el regreso de Fernando a su familia y a Cuba. Reconocemos su entereza y compromiso con la libertad y la seguridad de su pueblo al igual que siempre lo han hecho sus otros cuatro hermanos. Nos mantendremos luchando hasta lograr que se haga justicia y que Gerardo, Ramón y Antonio también puedan regresar lo antes posible a su familia en Cuba.

Los Cinco son mucho más que un número

jueves, 16 de mayo de 2013
Y René lo confirmó con sus palabras, y desde sus celdas en lejanas tierras, lo sentenciaron Ramón, Tony, Gerardo… porque Fernando sufre un castigo adicional: no puede acceder a “tecnologías”… pero aunque sus mensajes no lleguen en tiempo, su voz se escucha bien alto, y él también lo expresa: "Fuimos somos y  seremos Los Cinco"

Los Cinco son mucho más que un número
Por Sergio Alejandro Gómez

 Desconozco si algún eminente psiquiatra ya se ha interesado en este extraño padecimiento. Aún sin nombre científico, la enfermedad tiene síntomas claros: incapacidad fisiológica de comprender los principios e ideales compartidos por millones de personas en Cuba.

 René es el nuevo abanderado de la campaña por la liberación de los luchadores antiterroristas cubanos.

 Solo una aproximación clínica podría explicar la interpretación que hacen algunos, dentro y fuera del país, sobre el regreso definitivo de René González, uno de los Cinco cubanos injustamente condenados en Estados Unidos por combatir el terrorismo.

 Aseguran que los Cinco Héroes, como son conocidos en el mundo entero, han desaparecido por una simple realidad aritmética. René está en su Patria junto a su familia, mientras sus cuatro hermanos aún permanecen retenidos.

 Apuestan a la división y los más bajos sentimientos humanos, los únicos que entienden y comparten. Y es por eso que se dan cabezazos cuando Gerardo Hernández, condenado a dos cadenas perpetuas, dice en un mensaje que "parte de nosotros pasea por las calles de esa Isla, y podemos casi respirar su aire, quemarnos con su sol".

 "¡Somos Cinco y seguiremos siendo Cinco!", asegura desde su celda en la prisión de Victorville, California.

 Y el desconcierto continúa cuando René, junto a su esposa e hijas en La Habana, le dice al mundo que "mi prioridad es lograr la libertad de mis hermanos. Yo no me siento del todo libre, seguimos siendo Cinco prisioneros de una injusticia".

 Por mucho que busquen, la matemática de esta operación no le resta poder al símbolo en que se han convertido los antiterroristas cubanos. Cinco es un número primo, solo divisible por sí mismo y por uno. Sencillamente, como afirma Gerardo, la campaña cuenta desde ahora con un nuevo abanderado: René.

 Pero quizás el mayor error que cometen es creer que las ideas se pueden sentenciar a cadena perpetua.

 Así lo intentaron en un amañado juicio que nunca estuvo encaminado a juzgar sus actividades en Estados Unidos —más que justificadas para proteger a Cuba y los propios ciudadanos norteamericanos de agresiones terroristas—, sino a aplacar en ellos la rebeldía de todo un pueblo. No claudicaron, como otros, a las prebendas que les daban por declararse culpables y "cooperar con las autoridades". Había que castigarlos.

 Sería fútil explicarles a quienes no pueden o no quieren entender los motivos de su resistencia, el porqué no vacilan. Las respuestas se remontan a una historia larga y heroica que se llama Cuba, al primer machete y al primer mambí.

 Cada cubano patriota levantará esas banderas hasta que regrese el último de ellos. Pero incluso el día que eso ocurra, cuando finalmente el pueblo pueda recibirlos con los honores de héroes que se les han otorgado, seguirán siendo los Cinco.

 http://www.granma.cubaweb.cu/2013/05/12/interna/artic01.html

FUIMOS SOMOS Y  SEREMOS LOS CINCO

 A mi hermano René en libertad.

 Aquel 12 de septiembre, sin adjetivo que lo pueda calificar en su violencia, fui el último que llegó a Miami y, por consiguiente, el último en ser ubicado en una celda extremadamente fría, con un colchón pelado, una colcha y un rollo de papel sanitario; aislados todos.

El silencio era tétrico en aquel piso 13 del Centro de Detenciones de Miami. Por un instinto puramente animal, uno se pone a dar vueltas dentro de aquel espacio tan reducido. De vez en cuando, me detenía ante el estrecho cristal que tenía la puerta metálica, por donde, constantemente, nos vigilaba un guardia haciendo ronda. En una celda enfrente, que me quedaba hacia un extremo, miraba a un hombre, que también se detenía a ratos en su ventanilla. Rostro barbudo austero, el pecho desnudo y me preguntaba: ¿quién será ese tipo?, ¿no tiene frío?

Era René, aun no lo conocía.

En aquellos primeros días, de los que queda mucho por contar, nos bajan, a él y a mí, a la Sala de la Corte. Debíamos allí declararnos inocentes o culpables, que en nuestro caso era declarase dignos o indignos, honestos o deshonestos, leales o traidores. Nosotros dos íbamos muy seguros de nuestra inocencia. Pero había uno, que yo tampoco conocía, que iba a declarase culpable. Cada uno fue por separado ante el Juez, pero René leyó la traición en el rostro de aquel tipejo, quien me trataba de enredar con un cuento.

Luego, René me dijo: Tengo que hablar con ese tipo. Yo solo le pedí calma.

Así lo conocí.

Así nos hicimos, los cinco, hermanos.

Por eso, su libertad es nuestra libertad, su dolor y su felicidad son también nuestros.

Por eso, nuestra injusta prisión seguirá siendo su prisión.

Por eso, fuimos, somos y seremos Los Cinco, donde se funde un solo hombre, un cubano como millones de compatriotas, fiel a su pueblo y a su patria.

Tony Guerrero Rodríguez
10 de mayo de 2013
Prisión Federal de Marianna.
 --
 ¡Somos cinco y seguiremos siendo cinco!

 Si hoy tenemos que continuar la lucha no es solo por los otros cuatro, es también por René, porque lo conocemos y sabemos que él no será realmente libre hasta que estemos todos de regreso en la patria.

 La diferencia es que esta batalla, que será hasta el final por los Cinco, cuenta desde hoy con un nuevo abanderado.

 Felicidades René!

 Tus cuatro hermanos celebramos contigo, orgullosos!
 HLVS!

Gerardo Hernández Nordelo,
Prisión Federal de Victorville,
California, 3 de mayo de 2013.
 --
Con él, nosotros cuatro nos sentimos también un poco libres

Esta noticia buena nos embargó a todos con optimismo, con alegría; porque la tan esperada libertad de uno de nuestros hermanos ya se hizo realidad. ¡Era ya hora después de tanta dilación e injusticia! Primero que todo, nos sentimos más aliviados de que nuestro compañero no continúe más en peligro sobre su vida al no tener que permanecer por un segundo más en esta escena rodeado de las amenazas que conocemos.

    Con él, nosotros cuatro nos sentimos también un poco libres. Es como si una parte nuestra ya estuviera en casa, con nuestros familiares y amigos, en el seno de nuestro pueblo, con nuestras hermanas y hermanos del mundo.

    René es nuestra avanzada. El lleva el abrazo y cariño de los Cinco a todos ustedes. En su presencia estamos Los Cinco: En cada acción que realice por el bien de Cuba y la humanidad, en sus nuevas responsabilidades y tareas,en sus nuevas misiones y sueños. Allí estará hasta que finalmente Los Cinco nos encontremos libres en aquella tierra que tanta amamos.

    ¡Nos embarga la alegría y con ella el optimismo de que el amor y la verdad siempre vencen sobre las injusticias!

    ¡Venceremos! ¡Cinco abrazos eternos!

Fernando. Gerardo. Antonio, y

 Ramón Labañino,
FCI Ashland, Kentucky, 6 de mayo de 2013

Definitivamente, felicidades, Maga y Rosi, por Fernando

domingo, 19 de agosto de 2012
Definitivamente, no alcanzan las 24 horas del día. Definitivamente, se nos escapan las fechas del almanaque... definitivamente, no me perdono que no me alcanzara el día para celebrar, más que el cumpleaños de Fernan (ese casi tocar la "media rueda") el conocer a esas dos mujeres que atesoran el amor de ese hombre sencillo y a la vez heroico; para celebrar la dicha de compartir con ellas, de conocer la madera -tierna, pero fuerte- de que están hechas Rosa Aurora y me querida gran amiga, Magali Llort: Felicidades, Rosi, tocaya, Maga, hermana por ese hombre tremendo que las ama!!

La sonrisa que enamora*
Por Nyliam Vázquez García

 
Aunque en la última década los Cinco no han podido celebrar sus cumpleaños con los ritos acostumbrados, ellos no se permiten el desánimo. Fernando González cumple 49 años

En la foto quedó serio. La mayoría lo conocemos por esa imagen que lo eleva. Pero dice Rosa Aurora Freijanes, su esposa, que a él no le va ese traje de hombre que nunca se ríe o de «soldadito de plomo». Fernando González, su Fernan, es uno más. Un hombre, como cada uno de sus hermanos, dotado de una sensibilidad extrema y, al mismo tiempo, hecho con las mismas fibras de cubanía que nos identifican.

La última película que Rosa Aurora y Fernando vieron juntos fue Fresa y Chocolate. Ese es un recuerdo imborrable, aunque le quede mucho cine por ver y la nostalgia se ensañe. En el silencio de una celda compartida, en la soledad de un apartamento en La Habana, seguro la noche desgarre las horas más duras. Quizá ellos respiren hondo para que el reloj avance.

Después de todo, no hay mejor escudo para esos instantes en los que el suelo parece tambalearse, que esa imagen que a ella le martilla la mente: la sonrisa en el rostro de Fernando aquel día en el juzgado, a pesar de que la jueza Joan Lenard lo había resentenciado a 17 años, más nueve meses de prisión. Quizá para él, el hierro de la coraza esté en ese tiempo de diálogo íntimo con su amada que él mismo dibujara. Sí. Fernando también pinta.

Ella lo mira desde cualquier punto de la pared y esa mirada, esas líneas tantas veces acariciadas, seguro le traen la calma. La sonrisa de su compañero -más allá del uniforme gris y los grilletes que llevaba en la audiencia-, y ella petrificada en la pared y en su pecho, amalgaman el suelo pisado por ese amor, lo endurecen, sin importar las distancias.

Con una valentía conmovedora, ellos, los Cinco, no dejan de soñar. Ni siquiera Gerardo, condenado a dos cadenas perpetuas más 15 años de prisión -la aberración hecha «justicia»- se permite un pensamiento negativo, un instante de flaqueza. Sostienen los derechos de los cubanos a dormir en paz, a no ser víctimas del terrorismo, y eso les ha sido suficiente durante más de una década. Planean sus vidas futuras después de las injusticias. Sueñan con las calles, con los lugares que antes visitaban y que mucho habrán cambiado para su regreso -igual irán-, saborean en la memoria la sazón de sus madres o esposas, viven cada día soñando la libertad que merecen, repasando esos abrazos que habrán de dar. Crecen incluso allí… pintan, escriben, hacen ejercicio, leen, estudian, aprenden, crecen, no se cansan de amar…

En días como el que hoy amanece, también, celebran la vida que les ha tocado. La vida que les ha permitido nacer de padres como los suyos, que los puso frente a las mujeres que los aman, que les dio hijos y sobrinos, quienes aun cuando han crecido sin sus presencias físicas, los honran todos los días. La vida que les abrió los ojos en esta Isla y les puso la sangre de lo mejor de las esencias de esta tierra.

Han pasado 49 años desde que naciera Fernando González Llort. Responsable, sí. Consecuente, sí. Por eso lleva encarcelado injustamente casi 14 años en Estados Unidos.

Es un ser humano capaz de hacer chistes (aunque canta muy mal, según su madre, dice él que Benny Moré le corría detrás para grabar), a quien le encantan las fiestas y se faja con el televisor cuando Industriales está perdiendo. Un hombre amante y amado, que antes de partir le leía poemas a su esposa y despertaba el primero para llevarle a la cama el buchito de café. Un hombre que conserva sus amistades del preuniversitario -con ellos siempre andaba la pareja inventando-, dispuesto a dar los mejores años de su juventud por ellos, por los suyos, por los hijos en los que no trascenderá… por todos y cada unos de los cubanos.

Ni porque durante más de una década el día de su cumpleaños transcurre en una prisión estadounidense, a siglos luz de lo que se merece y deberían ser esas 24 horas de fiesta total, Fernando estará serio. El Fernando de carne y hueso, aunque héroe, se parece más a ese atrapado en las vivencias de Rosa Aurora. Desde el aclarar de este 18 de agosto y festejando sus 49, Fernando tendrá dibujada en el rostro la misma sonrisa de aquel día, esa sonrisa que enamora.

*Inspirado en La Rosa de Fernando, entrevista de Enrique Ojito a la esposa del antiterrorista para el periódico Escambray, publicada el 21 de abril de 2012.

Recomendamos además:

El héroe de Rosa Aurora

La compañera inseparable comparte con los lectores de JR ese hombre que su esposo lleva dentro





Con la tecnología de Blogger.
 

Buscar en:

Entradas populares

Blogs de Autores de Despierta Libertad