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ESCARAMUZAS POLÍTICAS: EE.UU. puede seguir interfiriendo... si América Latina se lo permite

miércoles, 15 de abril de 2015
Por Gloria Analco, @GloriaAnalco

Mientras líderes sudamericanos mostraron actitud y carácter en la Cumbre de las Américas de Panamá para denunciar el intervencionismo de EE.UU. frente a Barack Obama, el líder cubano exhibió estrategia.

Raúl Castro, con parsimonia, consiguió apoderarse de la escena política de la Cumbre. Era a quien todos querían saludar y darle la bienvenida, sin excepción.

En la Cumbre flotó en el ambiente político todo el tiempo que había viejas y nuevas rencillas por saldar con el gigante del Norte, como lo mostraron frases puntillosas de mandatarios latinoamericanos que marcaron las grandes diferencias que había con EE.UU. en relación con el significado de la democracia, los derechos humanos y la libertad de expresión con que está contraatacando actualmente Estados Unidos.

Fueron muchas las referencias históricas que explicaban el presente, también cargado de agresiones hacia la región, al grado de que Barack Obama terminó por decir:

“Me encantan las clases de historia que recibo aquí… y estoy consciente de que hay capítulos oscuros en nuestra historia… en los que no hemos observado y sí incumplido con los principios e ideales… Podemos pasar mucho tiempo hablando de agravios e injusticias pasadas y usar a Estados Unidos como una gran excusa cómoda para los problemas políticos continentales… eso no es lo que aporta progreso ni va a resolver el problema de los niños analfabetos que no tienen suficiente comida y no hará que nuestros países sean más aptos y competitivos en una economía global”.

¿Quién le propinó un “knockout” a quién? Y aunque a Obama no le guste, hay que hacer historia para saberlo.

Raúl Castro ofreció un discurso en el que reseñó las agresiones sufridas contra su país por Estados Unidos. Lo relevante de esto fue que citó el momento en que comenzó a escribirse la historia que caracterizaría las relaciones entre ambos países hasta el presente.

Fue por un memorando del subsecretario de Estado Lester Mallory, el 6 de abril de 1960, que Raúl Castro calificó de “perverso”. Decía: “La mayoría de los cubanos apoya a Castro… El único medio previsible para restarle apoyo interno es a través del desencanto y el desaliento basados en la insatisfacción y las penurias económicas (…) debilitar la vida económica (…) y privar a Cuba de dinero y suministros con el fin de reducir los salarios (…) provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.

A Nicolás Maduro eso le sonó bastante conocido; otro tanto a Evo Morales y algo menos a Rafael Correa, y con otro escenario también a Dilma Rousseffy a Cristina Fernández, y aunque no estaba presente, Michelle Bachelet también ya ha empezado a escuchar pasos en su tejado.

Eso no va a detenerse porque Obama haya dicho en la cumbre que “Estados Unidos no será prisionero del pasado” con Cuba ni con la región. “Estados Unidos mira hacia el futuro”, dijo.

Ese es el problema, que EE.UU. necesita de la riqueza y del control de la región “para sostener su andamiaje económico que está cayendo en muchos sentidos”, como bien señaló el analista internacional Luis Bilbao.

La región, como de sobra ha dado muestras Cuba, necesita de estrategias muy inteligentes para oponerse a ese festín de predominio que pretende darse Estados Unidos. El Gobierno estadounidense tiene un arma muy poderosa para intentar conseguirlo: tiene de aliados a las oligarquías de todos esos países.

*Reportera mexicana, publica en Uno más uno y otros órganos de prensa. Colaboradora habitual de Cuba coraje. Trabajo enviado por su autora


El nuevo gran desafío de Cuba

viernes, 2 de enero de 2015
La haine
30/12/14
 
 
EEUU sigue empeñado en destruir el Estado cubano,
sólo que ahora piensa recurrir a métodos menos violentos
que el terrorismo de Estado y el bloqueo económico

La próxima etapa será por consiguiente un intento de «revolución» de color.

Desde que la Revolución Cubana puso fin, en 1959, al dominio estadounidense sobre la mayor isla de las Antillas, control que había comenzado con la guerra hispano-estadounidense de 1898, EEUU ha venido tratando –a lo largo más de medio siglo– de reconquistar Cuba, recurriendo para ello a todos los medios: desde la invasión hasta el terrorismo de Estado y pasando por el aislamiento y el embargo [1].

Pero la resistencia del pueblo cubano, organizado como «Estado socialista de trabajadores, independiente y soberano» (Artículo 1º de la Constitución de la República de Cuba) hizo fracasar el intento. El presidente Barack Obama ha tenido que aceptar la realidad, al anunciar el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y aligerando parcialmente el embargo.

Esta decisión ha recibido una acogida entusiasta entre los cubanos y entre todos aquellos que los han apoyado, porque es el resultado de la lucha que libraron a lo largo de todos estos años.

Pero al mismo tiempo estamos siendo testigos de una intensa campaña que atribuye todos los honores de la Historia al presidente Obama, como si hubiese marcado una ruptura total con la política agresiva de EEUU hacia Cuba.

Una interpretación que la propia Casa Blanca se ha encargado de desmentir. Según reconoce Obama en su discurso oficial: «Décadas de aislamiento de Cuba por EEUU no han logrado concretar nuestro objetivo. Hoy Cuba aún está gobernada por los Castro y el Partido Comunista.» Y agrega que, al restablecer las relaciones diplomáticas, los EEUU pueden «defender nuestros valores y ayudar al pueblo cubano a que se ayude a sí mismo».

Lo cual significa que la administración Obama no renuncia a la estrategia que apunta a la destrucción del Estado cubano. Sólo modifica la manera de lograrlo. No habrá un nuevo desembarco como el de Bahía de Cochinos, efectuado en 1961, bajo la presidencia del también demócrata Kennedy, por contrarrevolucionarios cubanos entrenados y pagados por la CIA.

Lo que habrá, bajo la administración Obama, será un desembarco de organizaciones «no gubernamentales», fabricadas por la CIA y el Departamento de Estado, enviadas por Washington con «proyectos humanitarios de ayuda al pueblo cubano». El Congreso de EEUU –subraya el documento oficial de la Casa Blanca– ha atribuido «importantes fondos para la programación de la democracia en Cuba, asignados para prestar asistencia humanitaria, promover los derechos humanos y las libertados fundamentales, apoyar el libre flujo de información, estimular las reformas a través de nuestros contactos de alto nivel con funcionarios cubanos». Serán financiadas especialmente «las actividades de fundaciones privados e institutos de investigación e instrucción».

Con las organizaciones «no gubernamentales» que llegarán con los bolsillos llenos de dólares, desembarcarán también las transnacionales estadounidenses que, según escribe el New York Times, están preparando una «cabeza de playa» para penetrar con sus capitales en la economía cubana, apuntando al sector de la biotecnología –muy desarrollado en Cuba–, las minas –sobre todo el níquel ya que Cuba posee una de las reservas más importantes del mundo– así como el sector hotelero y turístico, donde existe un gran potencial.

El desafío que ahora tiene ante sí el pueblo cubano consiste en conservar las conquistas de la Revolución ante la nueva ofensiva de Washington, que recurrirá a herramientas no menos peligrosas que las anteriores. La situación es hoy más favorable para Cuba ya que gran parte de Latinoamérica ha dejado de ser el «patio trasero de EEUU» y Cuba, junto con Venezuela –ahora objeto de nuevas sanciones estadounidenses– y con otros países, ha dado vida a la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA).

Será por lo tanto decisiva la nueva generación que, en Cuba, debe dar continuación a la Revolución haciendo fracasar el plan de Washington tendiente a la destrucción del Estado socialista en nombre de una «independencia del pueblo cubano», que conduciría a una nueva dependencia del imperialismo estadounidense.
________________
Nota: [1] El término «embargo» –que se escribe y pronuncia exactamente de la misma manera en inglés, francés y español– corresponde a la terminología impuesta a la prensa internacional por los medios dominantes que vehiculan la propaganda estadounidense. Los cubanos utilizan la palabra «bloqueo» –en inglés «blockade», en francés «blocus»– por ser esa política estadounidense esencialmente similar a un asedio militar tendiente a cortar a todo un país el suministro de todo lo necesario para la vida normal de la población de cualquier Estado del mundo y sus posibilidades de comerciar con otros Estados. Nota del traductor al español.
Il Manifesto / Red Voltaire

Ecuador desafía a la única superpotencia mundial

lunes, 1 de julio de 2013
A través de lo áspero se llega a las estrellas  
(Lucio Séneca Anneo, 4 a.C – 65 d.C)

Vicky Peláez  © Photo Vicky Peláez
El mundo entero se pregunta por qué primero, el fundador de WikiLeaks, el australiano Julian Assange pidió en 2012 el asilo político a un pequeño país andino, Ecuador y ahora, el ex técnico de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), Edward Snowden, ciudadano norteamericano remitió una carta al presidente Rafael Correa diciendo: “Yo le escribo para solicitar asilo a la República del Ecuador, ante el riesgo de persecución por parte del gobierno de los Estados Unidos y sus agentes”.

Según Snowden, es perseguido “por hacer públicas graves violaciones por parte del gobierno de los Estados Unidos de América, de su Constitución, en concreto a la Cuarta y Quinta Enmiendas, así como de varios tratados de Naciones Unidas  que son vinculantes para mi país”.

Ninguno de estos dos hombres de consciencia, que se han atrevido a  desnudar  no solamente la esencia de la política norteamericana orientada siempre al dominio absoluto del mundo sino también sus mecanismos de uso permanente para convertir al planeta en su aldea sumisa, han buscado su refugio y protección en Europa, China o Rusia. Habrán tenido sus razones Assange y Snowden para elegir Ecuador  con el fin de  asegurar su vida. Europa en su actual forma de la Unión Europea ha dejado ya hace mucho tiempo y en especial,  después de la Segunda Guerra Mundial,  ser la cuna de la democracia, la libertad y de los derechos humanos,  convirtiéndose en un simple y obediente satélite norteamericano.

También pensaron seguramente que la República Popular China, a pesar de ciertas tensiones y desacuerdos que tiene con los Estados Unidos, ha sido siempre ambigua en su política debido a la fuerte interdependencia con Norteamérica en términos financieros y económicos. La Federación de Rusia tampoco les inspiró confianza para buscar allí el refugio por  sus permanentes vaivenes en su política internacional que recién está en proceso de formación y, trata de superar lentamente el complejo de inferioridad como resultado de la perestroika de Mihail Gorbachev y de las reformas neoliberales impuestos por el gobierno de Boris Yeltsin después de la destrucción de la URSS. 

En una reciente entrevista del vocero de WikiLeaks, Kristinn Hrafnsson, periodista de nacionalidad islandesa con el diario ecuatoriano El Telégrafo, este explicó que Assange y Snowden eligieron Ecuador y no otro país para pedir asilo, porque el gobierno ecuatoriano “está comprometido en la defensa de los derechos humanos e individuales, como ha quedado en claro con el caso de Assange. El señor Snowden -asesorado por nosotros- optó también por esa ruta al darse cuenta de que Ecuador toma muy en serio estos casos, sin importar las presiones de Estados Unidos, en este caso por revelaciones de ciberespionaje  de la Agencia  de Seguridad Nacional (NSA). Snowden se ha dado cuenta de lo que Ecuador tiene para ofrecerle en materia de protección y por ello decidió pedirle asilo”.   
  
El gobierno de Ecuador ya ha contestado a esta solicitud del norteamericano por medio de su ministro de Relaciones Exteriores, Ricardo Patiño quien aseguró en su cuenta de Twitter que “la decisión del asilo puede resolverse en un día, una semana o, como pasó con Assange, dos meses”. Sin embargo, estas actitudes del gobierno han producido una exagerada irritación en Washington arremetiendo toda la prensa globalizada contra Rafael Correa quien advirtió hace dos años sobre el inicio de una “nueva época” en Latinoamérica. En esta nueva guerra mediática contra el presidente ecuatoriano los escribidores al servicio de los globalizadores iluminados lo están tildando de nuevo de “oportunista”, “principal demagogo antinorteamericano del hemisferio”, “caudillo”, “populista”, “perseguidor de los periodistas”, de ser un “presidente bipolar” que “enciende una vela a Dios y otra al Diablo”, etc, etc.

Lo curioso es que la izquierda tradicional ecuatoriana, varios grupos de defensores de la naturaleza, comunidades indígenas bajo la influencia de las serviles ONGs, los sindicalistas con conexiones en el extranjero también se han adherido  a los sectores de la derecha extrema de su país y de todo el continente en esta arremetida internacional contra Rafael Correa. Están denunciando al presidente “por crear un sistema corrupto y despótico al estilo del Partido Revolucionario Institucional  (PRI) de  México”. Pero la realidad es diferente. No le perdonan el avance de lo que él llama el “Socialismo del Buen Vivir” que es definido por el director general de la universidad FLACSO, Adrián Bonilla como la “búsqueda de las políticas de equidad, igualdad política y lucha contra la exclusión social”.

El programa de la transformación de Ecuador elaborada por Rafael Correa y su equipo comenzó después de su victoria electoral al asumir la presidencia en 2007. La primera meta de su gobierno era terminar con la política del Consenso de Washington y enrumbar al país, según el presidente, al “desarrollo de las propias alternativas económicas”, rechazando las recetas neoliberales de privatización y del ajuste estructural. Los resultados no se dejaron a esperar y pasados seis años el pueblo lo reeligió respaldándolo a Rafael Correa con el 57 por ciento del voto. En los primeros seis años de su presidencia Ecuador se afianzó como un país con miras al futuro. Tiene el crecimiento económico estable del 4.3 por ciento al año y su pueblo está respaldado por una de las inversiones públicas más altas en Latinoamérica que es del 15 por ciento del Producto Interno Bruto (PBI). En los últimos cinco años la pobreza disminuyó del 37.6  al 27 por ciento y el desempleo bajó al 4.1 por ciento en 2012.

En 2007 cuando Rafael Correa asumió la presidencia, el país estaba a punto de colapsar debido a la severa crisis financiera internacional y la recesión mundial. El hecho de  que en el 2000 el país adoptó dólar como su moneda nacional, hizo agravar la crisis pues Ecuador tenía que seguir exactamente la política de la Reserva Federal de los Estados Unidos. Sin embargo, el presidente pudo sacar el país de la recesión el mismo año ignorando las instrucciones de Washington de tomar medidas de austeridad. En vez de esto aplicó la táctica del estímulo financiero que en 2009 alcanzó el 5 por ciento del PBI, orientado especialmente al sector de construcción de casas respaldado a la vez por el crédito de casi 600 millones de dólares para la adquisición de la vivienda.

Simultáneamente el gobierno tomó bajo su control el Banco Central obligándolo a repatriar al país dos mil millones de dólares de reserva que mantenía en los Estados Unidos.  También obligó a los bancos a mantener el 60 por ciento de dinero en el país. Todos los tratados comerciales internacionales han sido renegociados y las rentas de Estado crecieron del 27 por ciento del PBI en 2006 al 40 por ciento en 2012. Esto permitió orientar el desarrollo hacia la economía popular y solidaria creando la Superintendencia de la Economía Popular y Solidaria (SEPS) que actualmente supervisa  6,059 organizaciones entre asociaciones y cooperativas en forma de 500,000 microempresas que dan trabajo a dos millones de personas del total seis millones de la población económicamente activa (PEA).

La solidez económica del país, le ha garantizado a Rafael Correa el apoyo del pueblo para romper el monopolio de información de los medios de comunicación nacionales al servicio de la prensa globalizada, convertidos prácticamente en un partido de oposición en Ecuador, cuestionando cada gesto del gobierno acusándolo de ser represivo y dictatorial.  Actualmente el 85 por ciento del espacio radiofónico nacional está en manos de oligopolios mediáticos ligados a los bancos, el 13 por ciento es de propiedad de la iglesia y sólo el tres por ciento están compartiendo medios públicos y comunitarios. El recientemente aprobado proyecto de  Ley Orgánica de Comunicación plantea la reversión de frecuencias ilegalmente conseguidas  y la redistribución de las mismas,  de tal manera  que exista un 34 por ciento asignadas a medios comunitarios, un 33 por ciento a medios públicos y un 33 por ciento a medios privados.

Como la aprobación de este proyecto de Ley por la Asamblea Nacional coincidió en el tiempo con el caso de petición de asilo en Ecuador por David Snowden, el tono de la guerra mediática promovida por Washington para desprestigiar la gestión presidencial de Rafael Correa llegó a nivel de una histeria. Una característica habitual de muchos congresistas y políticos norteamericanos, acostumbrados al dominio de su “patio trasero”, es lanzar amenazas antes de sopesar las consecuencias de estas acciones. Y sucede frecuentemente no sólo en relación con América Latina sino con el mundo entero, olvidándose los ricos y poderosos que el cambio de la época que se está produciendo no es de exclusividad latinoamericana sino caracteriza al planeta  entero porque la  corta existencia de un mundo unilateral está cediendo el espacio global a la formación multilateral o como solía decir Hugo Chávez, “plurilateral”.

Por eso no es de extrañar la respuesta del presidente de un país soberano, como Ecuador a las amenazas de los congresistas estadounidenses  demócratas Bob Menéndez y Sandy Levin de anular a Ecuador las preferencias arancelarias de Estados Unidos  y  a las advertencias del secretario de Estado, John Kerry sobre las “graves consecuencias” que le esperan a los países por recibir una petición de asilo del ex técnico de la CIA y de la NSA Edward Snowden o brindarle algún apoyo.

Rafael Correa contestó a este chantaje “nuestra dignidad no tiene precio”. En seguida el secretario de Comunicación, Fernando Alvarado declaró que “Ecuador renuncia de manera irrevocable a las preferencias arancelarias” con Norteamérica. También ofreció a Washington una ayuda económica de 23 millones de dólares, de lo que Ecuador obtenía por preferencias arancelarias, para “brindar capacitación sobre derechos humanos “en Estados Unidos. A la vez el presidente de Venezuela Nicolás Maduro se solidarizó con Ecuador y ofreció otorgar el asilo político a Snowden en Venezuela.

Recién ahora Washington se ha dado cuenta que la histeria y la ira en la política, como dijo Séneca hace varios siglos, “es un ácido que puede hacer más daño al recipiente en que se almacena que en cualquier cosa sobre la que se vierte”. Parece que el presidente Barack Obama lo ha percibido y ha comenzado a cambiar su tono agresivo respecto a la realidad que envuelve a Snowden y ahora se torna más reflexivo y cauteloso. Nadie sabe cómo van a desarrollarse los acontecimientos y cuál es el país donde finalmente encontrará paz y seguridad este ex técnico de la NSA que se atrevió a mostrar al mundo que realmente existe el todopoderoso y siempre vigilante “Ojo del Gran Hermano”.

Mientras tanto Ecuador sigue avanzando en su agenda propia. Correa declaró que “el orden mundial no sólo es injusto, es inmoral, pero algún día, más temprano que tarde, gritarán hasta las piedras”. ¡Ojalá que los presidentes de otros países envueltos en este reciente caso de David Snowden lo entiendan!
P.S.  El caso de Snowden ha hecho ocultar la súbita muerte el pasado 18 de junio del colega periodista norteamericano Michael Hastings, de 33 años de edad, en un sospechoso accidente de tráfico. Los artículos de Hastings ocasionaron la caída política del excomandante de las Fuerzas Aliadas en Afganistán, del general Stanley A. McCristal y del ex director de la CIA y aspirante al sillón presidencial, general David Petraeus. Unas 15 horas antes de su muerte Michael Hastings escribió un email diciendo que estaba preparando un artículo “grande” sobre la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y quería “salir del radar por un tiempo”. En vez de esto,  salió misteriosamente para siempre de la vida.  

RIA Nóvosti Columna semanal por Vicky Peláez

Los mismos, pero diferentes

sábado, 15 de septiembre de 2012
Por Hugo Chinea Cabrera* 


El gobierno de los Estados Unidos destinará 4,2 millones de dólares más a torpedear la esfera de la intelectualidad artística y literaria cubana, en su empeño por desacreditar y desestabilizar la revolución.

Entre los dineros que reparte Washington, 1.000.000, está dirigido especialmente al gremio de los artistas y escritores, y unos 700.000 más, a estimular debates sobre temas económicos “que profundicen las reformas emprendidas”.

Desde luego, esto es lo publicitado. Como sabemos, por notorio, hay mucho más dinero apostado en el empeño por subvertir el país, propiciar un clima de caos, de disidencia abierta.

Con diferentes partidas encausadas a sostener a sus blogueros, “periodistas independientes”, “observadores” e informantes sobre los derechos humanos, promover video-juegos entre los jóvenes con el tema “el futuro de Cuba” y captar valores entre la intelectualidad artística y literaria establecida, Washington pretende erosionar la fidelidad, confianza y esperanza del pueblo cubano en su intelectualidad revolucionaria, e instaurar un clima de inseguridad.

Nada, el mismo sempiterno sueño de los gobiernos de Estados Unidos por doblegar y apropiarse de Cuba.

Piensan, aunque no han dejado de pensarlo nunca, pero ahora con más razón debido a las nuevas circunstancias de reformas que vive la Isla, que: “en agua revuelta, ganancia de pescadores”, como dice el refrán.

Pero en la Isla las aguas no están revueltas. Está muy clara la proyección de cambiar todo lo que debe ser cambiado siguiendo una política realista, a tono con las necesidades propias de su sociedad y la coyuntura latinoamericana y mundial contemporánea.

Cuba cambia para bien. Para llevar su versión del socialismo a la capacidad de satisfacer, más y mejor, las necesidades materiales y espirituales de sus ciudadanos.

Lo cierto es que el caldo para promover un clima maligno entre la intelectualidad artística y literaria, en el que creen percibir ciertas señales, se circunscribe principalmente a un team de blogueros abiertamente contrarrevolucionarios,  al trabajo de uno a uno con ciertos “intelectuales” acólitos de su representación diplomática, y algún que otro “fan en busca de celebridad”, dado a escribir y abrir la boca donde quiera para criticar a las autoridades, hacer leña de las dificultades y, conscientemente o no, jugar el juego del proyecto de Washington.

La aspiración desembozada es de sedición, en cambio los procedimientos serán  siempre encubiertos.

Aprovechando el clima de crítica constructiva que aún se ejercita limitadamente y tanto necesita el país, la estrategia se encamina a despertar motivaciones opuestas, fabricar distancias, bloques, bandos, grupos, crear una oposición visible y activa, una cuña de intelectuales opositores que se “contrarrevolucionaricen”, y puedan, a la postre, jugar como tontos útiles para su causa.

Las acciones del aparato de inteligencia enemigo y su entramado, puesto en acción por el imperialismo y la reacción contra Cuba, operan desde diversos puertos: financiamientos indirectos para dar o recibir conferencias y clases fuera del país, espacios en páginas extrajeras, premios, publicaciones, entrevistas calientes, lluvia de prensa y correos electrónicos de fuentes seleccionadas, diplomacia cultural, y más, entre otras. Sus “favores” están dirigidos a los más proclives a sus intereses. Los que no, saben utilizar esos escenarios de combate en bien de su Patria y su ideario progresista, revolucionario.

Lo cierto es que los escritores y artistas más prestigiosos de Cuba marcan la pauta del sentido soberano del pueblo y han permanecido y permanecen de su lado, tanto en las verdes como en las maduras.

Ninguno de ellos se presta a las trampas manipuladoras de ciertos escenarios y medios de difusión, y cuando acceden, su participación, sus respuestas, sin dejar de lado errores y deficiencias, llevan todo el coraje de los legítimos.

Desde la edad más temprana de la Revolución Cubana, aquellos primeros apasionados, heroicos y románticos años, la búsqueda de una perfección social y de un nuevo hombre que la encarnara, ha sido una de las más caras y altruistas de sus intenciones. También fuente de errores que afectaron a una parte de sus artistas y escritores que se vieron relegados, y hoy felizmente restituidos, a sus espacios en la vida cultural de la sociedad. En ese empeño inmaduro se crearon moldes morales y de conducta en los que se imaginaba cabría el hombre para “reparar”, pero resultó que éste escapaba, no sin rasguños por cierto, a veces contusiones, en su natural esfuerzo por dejar la forja y vivir el tiempo real preservando su legítima libertad.

De aquella edad en que fue tomado el cielo a ideal vivo, y de las cicatrices ganadas durante estos años de empeño por ser una sociedad y un mejor hombre, las circunstancias y el tiempo han hecho posible que siendo los mismos, sin apenas darnos cuenta, seamos diferentes.

Con fundamentos en viejos y nuevos errores que ahora se ventilan con énfasis por la verdadera sociedad civil cubana, se asienta parte de la ofensiva que toma de aquí y de allá, de antes y de ahora, para amasarlo todo en un bodrio para los enfermos del paladar.

Lo que parece confundir la contrarrevolución que convoca a la intelectualidad cubana a la disidencia y la traición, es su presunción de que se parece, de algún modo, a ciertos convocantes, algunos de ellos fugados de la contienda por la vida y el futuro de su pueblo, viviendo con sueldos mercenarios.

No asimilan lo rotundo: los que están aquí, los que se quedaron y los que han venido después, salvo escasas excepciones, son los mismos, de talento y más, pero diferentes.

Nuestros ciudadanos están convocados, permanentemente, por la Dirección del país, a sumar sus opiniones críticas en la voluntad de perfeccionar estructuralmente nuestro socialismo, tanto en la vida política como en la economía y la organización institucional.

Precisamente en el mejor momento rectificador y de sólidas proyecciones de modernidad, ante el nuevo horizonte que, esperanzados los cubanos -intelectuales y no- hacen suyos con su voluntad y su participación activa, la reacción anticubana se lanza contra ellas calificando la situación interna del país como críticamente irreversible, como un desbarajuste.

Se trata de intentar quebrar a Cuba, de invalidarla internacionalmente, de socavar su prestigio e influencia en Latinoamérica y en las Organizaciones a las que Cuba pertenece, como el ALBA y los Acuerdos de Río, para, en la búsqueda de un efecto dominó, se quebranten también los esfuerzos que los gobiernos progresistas de nuestra región vienen realizando con amplio respaldo popular, en la más ejemplar muestra de democracia posible, por el bienestar de las mayorías de sus pueblos: los pobres y desposeídos de siempre.

Los intelectuales cubanos a quienes llama la reacción internacional a sumarse, están persuadidos de errores y deficiencias, así como también de que serán rebasadas en concierto con un pueblo ejemplar que lo da todo, hasta lo que no tiene, por otros pueblos del mundo y aspira serena y responsablemente a construir y vivir ese mundo mejor que es posible en esta Isla de independencia y esperanza.

De soberanía.


*Sociólogo cubano; ejerció como periodista y dirigió algunos órganos de prensa nacionales fundamentalmente en su arista cultural. Jurado de diversos premios e instituciones culturales, significativamente podemos señalar el Premio Casa de las Américas. Durante casi una década, dirigió la Sección de Cultura del Departamento de Ciencia, Cultura y Centros Docentes del Comité Central. Parte de su obra narrativa ha sido publicada en antologías cubanas, latinoamericanas y en otros países. Recientemente obtuvo el Premio de Teatro del Concurso Literario Benito Pérez Galdós, auspiciado por el Gobierno de Canarias y la Asociación Canaria de Cuba.
Imagen agregada RCBáez

14 años de soñar a mano y sin permiso

martes, 11 de septiembre de 2012
Por Marlene Caboverde Caballero*


El 12 de septiembre de mil 998 cinco cubanos fueron arrestados en los Estados Unidos: Ramón Labañino, Gerardo Hernández, Fernando González, Antonio Guerrero y René González. Inmediatamente la prensa los convirtió en espías y el Gobierno en un peligro para la seguridad nacional. Desde entonces transcurrieron 14 años.

14 años en que unos hijos crecieron sin sus padres, 14 años en que unas esposas debieron convertirse en amantes a la antigua y conformarse con los te quiero de tinta y los abrazos de papel, 14 años en que unas madres acumularon más fotografías que caricias.

Pero han sido 14 años de distancia, no de ausencia. Un tiempo de luces, jamás de soledades. El encierro ha sido solo una palabra para nuestros Cinco en este tiempo porque sus voces se multiplicaron y sus brazos devinieron alas y asombros.

La prisión los convirtió en maestros, poetas, hechiceros. Los muros los hicieron más libres y el silencio los cantó más alto. A ellos, que quisieron desterrarlos de la realidad y sepultarlos en el pasado, los conocen millones, los aman de todas partes, los quieren en mil lenguas diferentes.

En cuanto a mí, les confieso que los Cinco me convirtieron en una mejor persona. Gracias a ellos tengo el tesoro de la amistad de La Polilla, de Alicia, de Wafy, de Graciela, de Ania.

A mis Cinco debo una fortaleza edificada sobre la ternura de Mirtha y Magalis, la audacia de Elizabeth, la valentía de Rosa Aurora y la paciencia de Adriana y Olguita. Por ellos la verdad escaló las cumbres más altas y las cartas se trocaron en puentes y abrazos. Por ellos, como dice Silvio, sueño a mano y sin permiso.


*Periodista cubana, trabaja en la emisora Radio Jaruco, y una de las fundadoras del Comité “Alas de Libertad” de esa emisora, por la Libertad de los 5

Tony Guerrero: 14 años de injusto encierro



Queridos  amigos:

En Cuba, nuestra amada patria, acaban de matricular en las enseñanzas general, politécnica, laboral y universitaria más de dos millones de estudiantes.

El curso pasado, en todo lo que se denominan Ciencias Medicas,  que incluye la medicina, estomatología, psicología, enfermería y tecnología de  esta rama, se graduaron 32 171 profesionales. Entre ellos, 5 694 médicos de 59 países del mundo, un poquito más que los 5 315 nuevos médicos  nacionales.

Cada año egresan de 47 centros docentes de formación artística  unos 1 200 estudiantes.

Estos son sólo unos datos de la educación cubana, que es toda gratuita.

La tasa de mortalidad infantil en los últimos cinco años se  ha mantenido en nuestro país por debajo del 5% por cada mil nacidos vivos. En el  2011 fue del 4,9%, la más baja de todo nuestro continente (la de los Estados  Unidos fue del 6, 06%).


La esperanza de vida se encuentra en los niveles de  los países desarrollados y es hoy de 77, 98 años. Este es un indicador, según  explica un experto, "que refleja las condiciones de vida, de salud, de educación  y otras dimensiones socio económicas de un país o región'.

Estos son solo dos  indicadores de la salud cubana, que es toda gratuita.

En el 2011 visitaron a  Cuba la cifra record de 2 millones 700 mil turistas. Un 94% de ellos, según  encuesta realizada, le recomendaría a amigos y familiares el destino turístico  de nuestra isla. Un 84% repetiría su viaje. Un funcionario de la ONU para la  Prevención del delito declaro recientemente que Cuba es el país mas seguro de la  región, explicando que no presenta la grave situación de violencia que  caracteriza al continente y tiene grandes logros en la reducción de la  criminalidad. Además, elogió las conquistas en el deporte, la cultura, la salud  y el hecho de haber erradicado la exclusión total.

El representante de UNICEF  en Cuba declaro que el nivel de aplicación de la Convención sobre los derechos  del niño es excelente.

Nuestro solidario país tiene relaciones diplomáticas  con 190 países. Con muchos de ellos mantiene una estrecha relación de  fraternidad y cooperación, brindando no lo que nos sobra -porque en realidad nada nos sobra- sino lo que tenemos.

Más de cinco millones de personas en  distintos países se han alfabetizado gracias al método cubano "Yo, sí puedo".

Un Reporte al Congreso de los Estados Unidos del julio de este año,  que en buena medida es calumniador, reconoce que Cuba no es un productor ni consumidor mayor de drogas, y que el gobierno cubano ha tomado un grupo de medidas importantes para evitar que se desarrolle el problema de la droga, al tiempo que ha ofrecido cooperar y firmar acuerdos con nuestro vecino del norte  para combatir este flagelo.

Militares de altos rangos, ustedes recordaran, declararon  en nuestro juicio que Cuba no es una amenaza militar para los Estados  Unidos…

Al arribar a los 14 años de injusto encierro, examino estos datos que  nadie puede rebatir, miro al mundo de hoy que se bate en medio de una compleja situación económica y de guerras de rapiña que pueden conducir a la destrucción de nuestra especie, y al pensar en nuestro pueblo tan abnegado, tan fraterno,  tan noble como heroico, me pregunto:

¿Por qué los Estados Unidos nos  bloquean?

¿Por qué protege y apoya el terrorismo contra Cuba?

¿Por qué  alimenta a un grupo de mercenarios que se hacen llamar "disidencia"?

¿Por qué  tergiversa constantemente nuestra realidad?

Mi primera respuesta y pienso, la  que resume todo, es:

Porque se quiere matar el ejemplo.

¿Por qué fuimos  arrestados, sometidos a castigos, enjuiciados en Miami, sentenciados a las más  descomunales sentencias, dispersados en cinco prisiones?

Por defender ese  ejemplo del vil flagelo del terrorismo o quizás mejor decirlo así, por castigar  a ése ejemplo, a nuestro pueblo...

"Un principio justo, desde el fondo de una  cueva, puede más que un ejército..."

"... al hombre honrado no le cuesta  morir esperando en la oscuridad en el servicio de la patria..."

"... Patria es  humanidad..."

Sentenció el Apóstol de nuestra plena independencia, José  Martí.

Gracias por su constante apoyo, por su indestructible  solidaridad.

Cinco abrazos.

¡Venceremos!

Antonio Guerrero Rodríguez

9 de  septiembre de 2012
Prisión Federal de Marianna




FOTO Bill Hakwell
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