Buscar en este blog

Mostrando entradas con la etiqueta autoritarismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta autoritarismo. Mostrar todas las entradas

Balance represivo de la huelga general

viernes, 6 de abril de 2012
Por acratosaurio Rex

Un breve balance: cientos de detenidos, multados, dos mutilados por pelotazos de goma, fracturas, apresamientos kafkianos empleando métodos viles, denuncias en falso, pavorosas amenazas televisadas de los poderes del estado, jueces que emplean la violencia preventiva, y tres activistas sociales encarcelados, siendo absolutamente falso todo cuanto les imputa la policía, como no podría ser de otro modo. ¿Por qué? Porque los agentes suelen ser personas precavidas y conservadoras, y o bien provocan ellos los disturbios para evitar riesgos y justificar la dieta, o si hay personas realizando actividades decididas, no van a acercarse a ellas no sea que reciban un trastazo. Por eso prefieren trincar a personas desprevenidas y tan campantes, a viejos, a niños, a tirillas, a minusválidos y a personal inocente.
Así que hoy no hay nada más que decir que esto: hay que apoyar a todos los encarcelados, a los pendientes de juicio, a los multados, a los mutilados y a los que sean reprimidos de aquí en adelante, mostrando que somos personas unidas por ideales emancipadores. Os adjunto el enlace que me han enviado para dar publicidad de un grupo de apoyo.

http://solidaritat29m.noblogs.org/

Un gran saludo a todos los heroicos activistas sociales, a los que arriesgan y ponen en el plato de la balanza los intangibles del honor y de la dignidad: vamos a ganar. Y ánimo por la libertad que hace que la vida merezca la pena. Lo que es de un es de tots, lo que es de tots es de ningú, lo que es de ningú es de un.

El origen del entusiasmo por la Semana Santa

Por Acratosaurio Rex

Estamos en Semana Santa, el viernes es ejecutado Dios, tras su agitada detención en el Huerto. Veamos algunos puntos oscuros del asunto. El primero, que la doctrina cristiana está deslegitimada, porque Pedro fue un violento, que cuando detenían al predicador, cogió la espada y le cortó la oreja a Malco (1), colaborador de la policía y mayordomo de Caifás.  

Exacto. Si por tirar una botella de agua vacía (plástico), o por increpar a un diputado de la Generalitat, los periodistas apesebrados juran que «la protesta ha perdido toda su legitimidad», aunque protesten sordomudos ciegos parapléjicos, ¿qué dirían sus excelencias de Pedro, si cogiera un cúter y le rebanase la pilila al señor Puig durante una de sus emisiones radiofónicas? La que se liaría sería floja. Porque, vamos, puede que Jesús fuese un experto cirujano en lo de coser orejas, pero en Cataluña, hoy día, aunque el carpintero de Nazaret le grapase tres mingas de rata al conseller de Interior pa resarcirle la pérdida, la antiterrorista se la aplicaban de seguido. Seguro. Doctrina Parot, atentado a la autoridad, resistencia a la detención, intento de homicidio contra un funcionario, empleo de armas de guerra…, treinta años de prisión.

En fin, la locura crece y parece que no tendrá fin. La Semana Santa, el Jueves Santo  y el Fantasma Santo, hay que recordar una vez más, de dónde vienen. Aquí, sabedlo, hay mucha veneración a esos ídolos, gracias al fascismo.

En España, tras el golpe de Estado, se reprimió a la población y se prohibieron sus organizaciones. Cárcel, torturas, fusilamiento, exilio, niños adoctrinados en la escuela, y el cura dando informes de todo el mundo: este es ateo, aquél desafecto, el de más allá es chusma republicana. Mátenlos a todos.

Así que, una vez eliminados los disidentes, los aterrorizados sobrevivientes solo tenían dos vías de escape para expresar su sociabilidad: el asociacionismo deportivo, y el religioso. El asociacionismo religioso tenía —además— la ventaja de ser un dato recomendable para las autoridades del Régimen, a la hora del curro, o de recibir el principesco racionamiento de 200 gramos de bacalao salado semanal en 1940.

Claro, antes del fascismo, la religiosidad popular era débil, los curas desacreditados, las iglesias vacías. Entonces las imágenes eran sacadas por estibadores a sueldo, y las gentes laboriosas celebraban bodas sin sacerdote y sin juez. Pero después del triunfo de los fachas, para estar bien visto, cuando llegaba el Viernes Santo, a ponerse un capirote («tonto de capirote») y hala, a hacer el gil llevando el paso y la estación de penitencia. Y una cosa lleva a la otra, y ahora, los nietos de los que fueron ejecutados, martirizados, torturados por los fachas, se apresuran para venerar los tótems de los caciques que masacraron física y mentalmente a sus abuelos. Tiene guasa la cosa.

Trompetas, tambores y siniestros capirotes. El paso, que lo lleven los soldados. Lo que es de uno es de todos, lo que es de todos es de nadie, lo que es de nadie es de uno.


NOTA
(1) Nuevo Testamento Juan 18, 10. Arresto de Jesús. Entonces Simón Pedro, que llevaba una espada, la sacó e hirió al servidor del Sumo Sacerdote, cortándole la oreja derecha. El servidor se llamaba Malco.

¡Hasta la madre!

viernes, 29 de abril de 2011
¿En qué se parecen los políticos a los perros?
En que sólo entienden a periodicazos

El afán recaudatorio y el perfil fascista de las “autoridades” de Ciudad Juárez hacen la vida todavía más difícil a la sociedad juarense. El primer violador de leyes, comenzando con la Constitución, es el Estado en sus tres niveles el gobierno. En este caso el actual gobierno municipal con sus retenes de tránsito estratégicamente impuestos, se une a los retenes de la Policía Federal en una competencia por ver quién chinga más a la gente.
(Cartón tomado de elorbe.com)
Esta situación no hace otra cosa que aumentar exponencialmente el malestar y la desconfianza de una ciudadanía de por sí muy irritada con la mediocridad y corrupción gubernamental. El distanciamiento es real y va camino a un divorcio que, de completarse, será sin duda en perjuicio de la inconsciente e inconsistente clase política, más preocupados en saquear la riqueza del pueblo que en gobernar. No ayudan a encontrar soluciones a la inseguridad, pero qué tal para robar no sólo el dinero, sino la tranquilidad de la ciudad, ¿en quién confiar?
Pero las y los juarenses ya sabíamos de la incapacidad y forma de actuar del actual y por segunda ocasión presidente municipal, Héctor “Teto” Murguía, un neoliberal populista de extracción priista, cuya primera administración se caracterizó por el despilfarro, el desvío de recursos, el hostigamiento a ONG´s y movimientos sociales, así como su tendencia fascistoide de no entender razones y que ahora intenta reimplantar toques de queda para menores (otra violación a los derechos humanos). Seguramente su relación con el grupo de Atlacomulco y Peña Nieto le dan el espaldarazo que la ciudadanía juarense no le dio (Murguía “ganó” su alcaldía con el 15.8% de la lista nominal en una elección donde la participación fue del 29.6%, según datos oficiales del IEE de Chihuahua).
La grave situación de Juárez no está para someterla a más estrés del que actualmente vive con la inseguridad, problema que debería ser la prioridad del gobierno y no su afán recaudatorio. El señor Murguía está alentando la violencia y saqueando al pueblo con sus retenes, mostrando además y como en otras ocasiones (¿recuerdan su opinión sobre la masacre de Horizontes del sur a finales de octubre del 2010?) una insensibilidad hacia lo que pasa en Juárez acorde con sus aspiraciones políticas: la gente sólo sirve para servirse de ella.
En Juárez no sólo te debes de cuidar de los delincuentes comunes, los sicarios y los narcos; necesariamente también debes cuidarte y hasta más de los uniformados. Las y los agentes de tránsito de por sí y por méritos propios son junto con los políticos, la policía, los soldados y los jueces, los principales actores de gobierno que más desprestigio gozan en la sociedad.  Es lamentable escuchar cómo la gente celebra cuando se ejecuta a un agente de tránsito, como ha sucedido en los últimos días con los asesinatos de varios de ellos. Esto no es otra cosa más que hartazgo colectivo interpretando estos hechos sangrientos como una especie de justicia callejera ante un sistema de justicia vedado para el ciudadano(a) común al que no puede acceder.
El despotismo de Murguía y de la clase política en general (que incluye a empresarios, “religiosos”, pseudointelectuales y demás) hace evidente, aunque no lo digan, la explotación de la sociedad en múltiples formas (enajenación, engaño, robo…) para beneficio de ellos. No conforme se han enriquecido a costa de los impuestos y de tranzas para hacer negocios o mantener a la sociedad sumisa con creencias o mitos a modo, son incapaces de regresar a beneficio de la ciudad algo de lo mucho que le han robado. Juárez ya no es la economía de hace cuatro años; querer extraerle hasta el último peso es tan ruin como haberla dejado indefensa y a su suerte frente a la “guerra” contra el narco del actual gobierno federal.
Lo más cínico de los retenes de tránsito es que se instalan forzosamente con el afán de recaudar dinero, no para auxiliar ni mejorar el libre tránsito, mucho menos para proteger a la ciudadanía. Lo hacen además principalmente en las noches de los fines de semana, cuando la gente sale a divertirse un rato y es fácil detectar a quien ha tomado alcohol; no hay forma de escapar. Si bien es cierto que el alcohol aun siendo legal es un vicio muy peligroso, los retenes no buscan disminuir los accidentes o concientizar al conductor(a), sino la forma de sacarle la mayor cantidad de dinero posible.  
Con gobiernos así, no necesitamos enemigos. Si el señor Murguía y sus ineptos asesores pretenden seguir esta línea violatoria de acoso a la ciudadanía, no se sorprendan de las reacciones que de la sociedad surjan en su contra. Por lo pronto si va a manejar no ingiera bebidas alcohólicas; no le dé la oportunidad al gobierno de que le roben su dinero, le quiten su patrimonio, lo maltraten o encarcelen, usted no se merece eso y recuerde: el libre tránsito es un derecho constitucional (Articulo 16) no lo regateé; si alguien está cometiendo un delito es quien autoriza y lleva a cabo los retenes. NO SE DEJE.
   

Ley de seguridad, vuelta al autoritarismo

martes, 26 de abril de 2011

Culpable o no, ahora tu libertad está en juego
Eduardo Cisneros

El fascismo trata afanosamente por establecerse de manera legal en México de mano de la clase política, esa amenaza permanente de hombres y mujeres sin escrúpulos capaces de escupir a su madre o vender la patria si es necesario con tal de seguir mamando del poder. La criminalización de la sociedad no sólo lleva en marcha lo que tiene Calderón de presidente espurio, ahora también será una excusa para reprimir cualquier manifestación legítima u antigubernamental.
El Estado policiaco es una realidad desde hace años en este país de relaciones súbdito-autoritarias. Un Estado policiaco-militar sería el resultado de esta iniciativa presidencial cuya maniobra legislativa, en caso de ser aceptada, violaría de entrada la Constitución, estableciendo algo así como una democracia dictatorial: las elecciones (como ahora) legitimarían un régimen donde el presidente tendría amplios poderes para usar a discreción bajo el pretexto de la seguridad nacional, como de hecho ya está pasando actualmente. Al aprobar la ley, no sólo se estaría legitimando una actividad en estos momentos anticonstitucional, sino otorgando algo más que poder a la figura presidencial: estaríamos entrando en una nueva era involutiva en la historia de México.
La “guerra” contra las drogas, ese chantaje hipócrita de los gobiernos de Calderón y Obama para justificar el genocidio en México y garantizar el suministro de drogas hacia los Estados Unidos, establece una situación absurda de instabilidad social provocada por sus gobiernos (violencia y terrorismo de Estado) para mantener un permanente estado de miedo en la población, lo que llama acertadamente Naomi Klein como la doctrina de shock, donde expone una nueva técnica guerrerista (presumiblemente de origen estadounidense) consistente en generar miedo y confusión en una sociedad dada para facilitar reformas impopulares.     
En Ciudad Juárez, por ejemplo, se aplica una doctrina de shock en la seguridad pública conjugándose con varios años de mala economía. Siendo una economía predominantemente maquiladora, la crisis mundial económica (2007-) y la militarización de la ciudad por la “guerra contra el narcotráfico” (2008-) han envuelto a la población en una constante vorágine de destrucción sin salida, invadida psicológicamente además, por el bombardeo diario de las massmedia sobre la terrible situación con especial énfasis en destacar la tragedia del sufrimiento humano. La actual crisis hace expresar desesperadamente a su ciudadanía despolitizada cosas como pedir la entrada de los cascos azules de la ONU o del Army estadounidense, aplaudir la limpieza social de los grupos paramilitares o anhelar el regreso a un inexistente pasado “pacífico” en comparación con la violencia actual (Ciudad Juárez ya figuraba entre la urbes más violentas de México).
La propuesta de Ley de Seguridad Nacional calderoniana permite ver tanto su desesperación ante el fracaso de sus iniciativas guerreristas, su miedo a enfrentar a una sociedad mexicana cada vez más exigente y molesta con su gobierno, así como la preparación a modo en el terreno de la sucesión presidencial camino a la elección del 2012, además de su obvia personalidad autoritaria. Calderón apuesta a chantajear al PRI amenazando con ajustar cuentas con tanto gobernador y ex gobernador priista corrupto para aprobar dicha propuesta, que parece le está dando resultados.     
Si se llegase a concretar esta ley, estaríamos en el camino de regresar al viejo autoritarismo priista  de partido de Estado  donde se hacía lo que el presidente en turno quería; o bien es de esperar un retroceso mayúsculo al estilo de las “democracias” árabes hoy desenmascaradas por sus propias sociedades: países “dirigidos” por dictadores o peleles asociados a Washington, las grandes transnacionales y las políticas neoliberales en perjuicio de su gente. La verdad no estamos muy lejos de esta realidad, sólo falta su legitimización política, claro, sin participación ciudadana.
Las amenazas a la humanidad de este siglo se relacionan con la enajenación mental: consumismo, falta de compromiso social, búsqueda del placer inmediato, entre otros, fácilmente manipulables hacia lo que el periodista Manuel Freytas llama Guerras de cuarta generación  un invento estadounidense consistente en la conquista de las sociedades por medio de sus mentes (guerra psicológica). El discurso político y mediático de la lucha contra el terrorismo va encaminada hacia ese fin; la iniciativa de Calderón sería una mala copia influida por lo anterior.

   


Con la tecnología de Blogger.
 

Buscar en:

Entradas populares

Blogs de Autores de Despierta Libertad