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El atentado golpista descubierto en Venezuela pretendía asesinar a Nicolás Maduro

viernes, 13 de febrero de 2015



El Presidente denunció la implicancia y financiación desde EEUU para que los golpistas actuaran en estos días en que se recuerdan las guarimbas violentas del 2014

El Presidente informó que se adelantan las investigaciones para detener a todas las personas involucradas en las acciones violentas contra Venezuela.
 
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció este jueves que fue desmantelado un atentado golpista contra la nación suramericana. 

Durante la entrega de obras públicas en Caracas (capital venezolana) el mandatario explicó a la nación que se trata de un intento violento contra el Gobierno venezolano. 

“Buscaban utilizar a un grupo de oficiales de la aviación militar para provocar un hecho violento, un ataque, un coletazo del golpe de Estado”, dijo.

Dio a conocer que “el grupo de oficiales fue financiado desde Miami (EE.UU.) y tenía orquestado grabar un video este 12 y 13 de febrero en los actos del Día de la Juventud, levantar un avión Tucano y atacar el Palacio de Miraflores o el lugar donde yo participara en una de estas manifestaciones”, dijo

“Quiero darle las gracias a los oficiales jóvenes, a los organismos de inteligencia porque le pudimos hacer seguimiento a esta intentona golpista contra nuestro país”, apuntó.


Al tiempo sostuvo que “los grupos fascistas que promueven planes golpistas contra la Revolución Bolivariana serán derrotados por la conciencia y la movilización popular de nuestra gente”,  refirió el mandatario.

Más temprano, el presidente de la Asamblea Nacional (AN) de Venezuela, Diosdado Cabello, informó que los cuerpos de seguridad detuvieron a un individuo que pretendía ejecutar un plan desestabilizador contra el Gobierno de Nicolás Maduro. 

Cabello explicó que el ciudadano identificado como  Álvaro Jesús Carmona Rodríguez pretendía activar su plan magnicida durante una actividad en la que participaría el presidente venezolano en la ciudad de Valencia, estado Carabobo (centro).  

 A un año de los hechos violentos que inició la derecha golpista contra el Gobierno de Presidente Maduro los venezolanos continúan respaldando el proyecto de país diseñado por el Líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez.   

ASÍ IBA A DESARROLLARSE EL GOLPE ULTRADERECHISTA
 
En transmisión para VTV, el Mandatario expuso que el plan consistía en artillar un Avión Tucano y bombardear el Palacio de Miraflores o los eventos públicos donde participara.

La orden para poner en marcha el magnicidio -dijo- era la publicación de un programa de gobierno, con su propio gabinete de transición, en un diario de circulación nacional.

Apuntó que oficiales y civiles que participaron en la elaboración de este intento golpista fueron aprehendidos entre la madrugada del miércoles y el transcurso de este jueves. Además, se procedió a la búsqueda para capturar a los otros autores intelectuales.

Entre los mecanismos previos, se encontraba la grabación y difusión con un mensaje que pronunciaría el General Oswaldo Hernández, quien se encuentra detenido en la cárcel de La Pica, Maturín. Sin embargo, la intervención de los cuerpos de inteligencia permitió detener la operación.

“A ese general le dieron la tarea de contactar otros (...) Ya declaró quién le dio el dinero, quién trazó el mapa de los objetivos a ser bombardeados”, apuntó el Jefe de Estado, mientras aseveró al unísono habían trazado la destrucción de Telesur, Ministerio para la Defensa, entre otros entes públicos.

Pidió al presidente de la Asamblea Nacional (AN), Diosdado Cabello, dar detalles sobre intento de magnicidio. “Estamos desmantelando al resto a este intento de atentado golpista contra el pueblo y la democracia”, añadió.
12 DE FEBRERO  2015
Lista de correo diariodeurgencia de Resumen Latinoamericano

Respondan, opositores golpistas en Venezuela

jueves, 10 de enero de 2013

Por Andrés Rodríguez*


Tres días marcaron para siempre la historia de Venezuela. La ambición de poder de quienes lideraban los sectores privados del país no pudo más que la fuerza del pueblo revolucionario que, con coraje, salió sin descanso a defender la Constitución y las leyes de la República. Un recuento que pone a la luz pública una serie de hechos detrás del golpe de abril de 2002.
 
En aquellos días ellos lo realizaron enmarcado en fuertes protestas y una huelga general convocada por la oligarquía rancia y Fedecámaras, que duró más de tres días, el 11 de abril del 2002, el mando de la oposición convocó a una marcha permisada entre los sectores caraqueños de Parque del Este y PDVSA Chuao que luego fue desviada por los golpistas con directrices del imperio yanqui hacia al Palacio de Gobierno ubicado en Miraflores, Caracas. Alrededor del mismo nos habíamos congregado simpatizantes y militantes de Hugo Chávez, y cuando el bando chavista sorpresivamente se encontró con la marcha opositora, se produjeron enfrentamientos que causaron varios heridos en el bando chavista; pero por otro lado ya los golpistas y opositores tenían preparado un plan macabro, con francotiradores norteamericanos que desde varios edificios disparaban a mansalva a las dos marchas, para acusar al gobierno de que eran ellos los que disparaban… no se discute que quién inició este hecho fue la oposición oligarca en conjunto con el gobierno de los Estados Unidos ni que fueron ellos los que continuaron el tiroteo esa tarde. En la madrugada del día siguiente el Alto Mando Militar golpista apátrida venezolano anunció que Chávez había renunciado tras habérselo solicitado. Inmediatamente, militares adversos a Hugo Chávez ejecutaron un Golpe de Estado que colocó en la Presidencia al presidente de Fedecámaras Pedro Carmona Estanga.

Luego de fuertes protestas de los simpatizantes de Chávez y algunas presiones internacionales, ya que muchos países no reconocieron a Carmona, los militares leales al Gobierno retomaron el poder y Chávez reasumió la Presidencia en la madrugada del 14 de abril de 2002.

Ahora bien, en ese abril del 2002, los opositores y golpistas patearon y tiraron por tierra esa constitución, que ahora ellos retoman a su conveniencia, dándole una mala interpretación de la misma. Recuerden, golpistas y opositores, que en ese tiempo decretaron lo siguiente:

  • -Artículo 1°: Nombra presidente a Pedro Carmona Estanga, quien para ese entonces era líder de la Patronal Fedecámaras y lo faculta para redactar nuevos decretos que aseguraran la consolidación del gobierno de facto.
  • -Artículo 2°: Se cambia el nombre del país a República de Venezuela eliminándose la denominación "Bolivariana".
  • -Artículo 3°: Se disuelve el Poder Legislativo y se destituyen a todos los diputados de la Asamblea Nacional, el parlamento permanecería cerrado hasta la convocatoria de nuevas elecciones antes de diciembre de 2002, el nuevo parlamento tendría poderes para modificar la constitución de 1999.
  • -Artículo 4: Se crea un Consejo Consultivo del Presidente de 35 miembros principales con sus suplentes, los principales podían ejercer a la vez cargos nacionales, estadales o municipales.
  • -Artículo 5°: Establece que el presidente coordinara sus políticas con los poderes regionales y municipales.
  • -Artículo 6°: Establece que se debe convocar a elecciones generales antes de un  año para constituir un nuevo gobierno.
  • -Artículo 7°: Le otorga al presidente de la República poderes para remover y nombrar a los miembros de todos los poderes públicos venezolanos Ejecutivo, Legislativo, Judicial, Electoral y Moral (Fiscalía, Defensoría y Contraloría) a nivel nacional, estadal y municipal. Además le da el derecho de nombrar a los representantes del país en los parlamentos andinos y latinoamericano.
  • -Artículo 8°: Destituye a los miembros principales del Tribunal Supremo de Justicia, Fiscalía General de la República, Contraloría General de la República, Defensoría del Pueblo, Consejo Nacional Electoral, le otorga al presidente el poder para nombrar a los nuevos integrantes de todas esas instituciones.
  • -Artículo 9°: Se derogan 48 decretos-Leyes hechos en base a la Ley Habilitante que aprobó la Asamblea Nacional en 2000, una comisión nombrada por el nuevo gobierno revisaría las nuevas leyes.
  • -Artículo 10°: establece que todo el ordenamiento jurídico (constitución, leyes, decretos, etc.) se mantiene vigente siempre y cuando no contradiga o choque con el decreto de constitución del gobierno u otras normas legales dictadas por el nuevo gobierno. -Artículo 11°: Establece que el Gobierno de facto entregará el poder a nuevas autoridades electas en el futuro de acuerdo a lo establecido en el decreto y en otras disposiciones que se tomen.

Es de resaltar que ahora el TSJ -que es el máximo órgano para interpretar la constitución- dio su visto bueno y declaro que no es ausencia temporal. Hoy pretenden nuevamente romper el hilo constitucional al querer dar un golpe de estado agazapado al Presidente elegido constitucionalmente: el 7 de octubre del 2012, HUGO RAFAEL CHAVEZ FRIAS fue elegido nuevamente.

Mis preguntas, Srs. Opositores: en el golpe de estado de abril del 2002:

-Quién lo eligió Presidente de la República al golpista de Carmona Estanga?
-Como abogado me pregunto ¿en cuáles artículos de la Constitución se basó esta toma de posesión?
-¿Por qué los partidos políticos de la derecha no se opusieron a esta toma de posición?
-¿Por qué la Conferencia Episcopal de la iglesia católica -con el perdón de los feligreses- no se pronuncio en contra?
-¿Por qué en ese momento no defendieron la constitución?

Respondan, pues, estas preguntas. Lo que sí sé es que a Chávez lo reeligió el pueblo, y es el pueblo quien exige respeto hacia nuestro máximo líder Hugo Rafael Chávez Frías. Como en aquellos días del golpe de abril del 2002, hoy también estamos ojo avizor con esta nueva pretensión de Uds. y el gobierno yanqui.

¡VIVA CHÁVEZ, CARAJO!

(Pensamiento Soberano, 22)

*Abogado y profesor de la Bolivariana; descendiente del ex Presidente Cipriano Castro
Agradecimientos: Pagina Web PSUV; Blog La Polilla Cubana,   Alcaldía Municipal Santiago Mariño (Alcaldesa Tibisay Guevara y del Concejal Sirfredo Izturriaga).

Twiter:  @andre_ayuda
andresrodri71@hotmail.com

Esas prisas por enterrar a Chávez

martes, 8 de enero de 2013
Por Isaac Rosa

  Al presidente venezolano Hugo Chávez muchos medios le tienen preparada la necrológica casi desde su llegada al poder hace catorce años. Y estos días están impacientes por ponerle la fecha y el punto final.

En el periodismo es costumbre tener en un cajón los obituarios de aquellas personalidades cuya edad avanzada o salud delicada les hacen candidatos a morir en cualquier momento. De otra forma no podrían salir al día siguiente de su muerte con varias páginas de artículos, análisis y balances de su vida y su legado. A veces el señalado invalida toda previsión, y sigue cumpliendo años, lo que no causa más inconveniente que una periódica actualización de su necrológica, hasta el día en que muera y le coloquen la fecha y el punto final al artículo.

En el caso de Hugo Chávez, la mayoría de grandes medios, venezolanos y extranjeros, y muy especialmente españoles, tienen desde hace años su necrológica política en un cajón. Es fácil imaginar quiénes firman esos artículos, y cómo caracterizan a Chávez y su obra política. La mantienen en el cajón, pero más de una vez les puede la impaciencia y la sacan antes de tiempo, confundiendo la realidad y el deseo.

Lo vimos cuando el golpe de Estado de 2002, en que más de uno se pasó de frenada, y se ha repetido en las sucesivas elecciones que Chávez ha ido ganando: antes de cada paso por las urnas, la prensa antichavista de aquí y allá abría el cajón, veía la necrológica amarilleando, y se convencía a sí misma (y nos intentaba convencer) de que los días de Chávez estaban contados, que esta era la definitiva, que la oposición tenía todas las papeletas para ganar y que en pocos días la revolución bolivariana sería historia. Luego llegaba el recuento, y nada, de vuelta al cajón, a esperar mejor ocasión. Y así más de una década, dando una y otra vez por muerto a Chávez, echando la primera palada de tierra y descorchando el cava demasiado pronto.

Desde hace año y medio la enfermedad de Chávez hace que su esperanza de vida política coincida con la biológica. De modo que la necrológica política que espera en el cajón se convierte ahora en necrológica vital; la muerte política deseada por sus enemigos se calca en su muerte real, que supongo también deseada por quienes ven en su desaparición la última (y la única) posibilidad de derrotarlo.
Por eso no sorprende que los mismos que llevan años precipitándose en anunciar el fin de Chávez, bullan hoy de excitación ante la incertidumbre por su salud, y una vez más confundan realidad y deseo difundiendo partes médicos fantasmales que le dan horas de vida, o que incluso lo dan ya por muerto. Apuesto a que no solo tienen listos los artículos, columnas y fotografías que acompañarán la noticia de su muerte; también la portada con que la saludarán.

También es fácil de entender que los mismos que llevan catorce años esperando ver pasar el cadáver por su puerta, hoy fantaseen (realidad por deseo, otra vez) con el fin de la revolución bolivariana, y asimilen la enfermedad y posible muerte del líder con la enfermedad y muerte de su proyecto político. Da mucha pereza leer el enésimo análisis que agota el campo semántico del cáncer y usa el tumor, la metástasis, el tratamiento, el coma, etc., como metáfora de Venezuela y del chavismo. Más pereza todavía da escuchar a tanto experto en constitucionalismo venezolano como ha aparecido entre nosotros, con juristas, editorialistas y tertulianos opinando con seguridad sobre qué sucederá el 10 de enero.

Evidentemente, la necrológica no solo se la tienen escrita a Chávez desde hace años: es todo su proyecto político el que esperan enterrar con él. Y también aquí se precipitan en coger la pala, y quieren ver divisiones, incertidumbre, debilidad de los sucesores, oportunidades para la oposición en nuevas elecciones. Estoy seguro de que aquí también se llevarán un chasco: si muere Chávez en fechas próximas, comprobarán que hay vida más allá de él, que bajo el personalismo hay una estructura de Estado, unas instituciones sólidas y leales, unos dirigentes intermedios, y sobre todo un pueblo que sigue apoyando la revolución.

Pensar que pocas semanas después de ganar cómodamente las elecciones presidenciales, y de haber arrasado en las elecciones regionales, el sistema político levantado por Chávez va a derrumbarse cual castillo de naipes por la falta del líder, es otro ejemplo de wishful thinking que acabará en decepción. Los mismos que acusan de exceso de personalismo a Chávez son los que más personifican en su figura todo lo que pasa en Venezuela; y por eso creen que sin él llegará el borrón y cuenta nueva.

Salvando las distancias, también se pasaron décadas advirtiéndonos de que la revolución cubana se vendría abajo en cuanto faltase Fidel Castro, y ahí tienen Cuba, con Fidel retirado desde hace cinco años. No es el mismo caso venezolano, pero quizás la enfermedad imprevista haya actuado como desatascador para quienes, desde dentro de la revolución bolivariana, temían un chavismo sin Chávez, y ahora cuentan con una transición (donde Chávez no está sin haberse ido del todo) en la que se ven obligados a asumir el poder y acelerar el relevo.

Lo indudable es que el proyecto político de Hugo Chávez sigue teniendo apoyo, suficiente para sobrevivirle. Sus dos recientes victorias así lo indican, y también la conmoción en que tantos ciudadanos viven hoy, y el cariño que muestran a su presidente. Una conmoción y un cariño que provoca burlas por aquí, por parte de los mismos que, el día en que el rey pase por un trance similar, nos animarán a rezar por él y mostrarle cariño. Yo no rezo por nadie, pero a la vista de lo que ha cambiado en la última década no solo Venezuela, sino toda América Latina, prefiero que la necrológica de Chávez siga amarilleando en el cajón unos años más.

*Escritor español nacido en Sevilla en 1974.  Columnista habitual del diario Público

Tomado de Revista Libre Pensamiento
@_isaacrosa

Ahora, más que nunca, Chávez y el pueblo tienen que ser lo mismo

miércoles, 12 de diciembre de 2012
Por Juan Carlos Monedero*
Ya hay gente de la oposición venezolana planteando que si Chávez no venciera a la enfermedad, quien debiera ocupar la Presidencia es el derrotado candidato Capriles. Su lógica democrática suele tener la misma consistencia que su interés por los pobres antes de que Chávez llegara . También están los que creen que pueden ir sin más a los militares a invitarles a dar un paso fuera de la Constitución. Olvidan que en los cuarteles venezolanos ya no cuelgan escenas de West Point ni imágenes de marines matando vietnamitas, sino retratos de Bolívar o del Che Guevara. Otros andan enredando a ver si logran que alguien cercano al Presidente dé un paso a favor de la oposición, volviendo a olvidar que si hay ahora un mandato trascendente en Venezuela es la petición de unidad lanzada por el Presidente camino de la mesa de operaciones.
Como siempre, ahí están los medios de comunicación (el 80%, conviene saberlo, en manos de los enemigos del proceso), jugando a ser el principal partido de una oposición cuyo único acuerdo es sacar a Chávez del Palacio de Miraflores. La enfermedad del Presidente dibuja hoy una sonrisa en sus rostros de buenos católicos, apostólicos y romanos -aunque vista su probada necrofilia podríamos jugar con las palabras-, convencidos de que después de decenios dándolo por desaparecido, alguna vez tendrá que ser verdad. Ayer intentaron hacer de un mensaje en Twitterun evento mundial. La cercanía de las Navidades aviva su amor. Pero su apuesta, #RIPChávez, se quedó a decenas de miles de puestos de distancia de #BuenaVibraPaChávez, quedando claro que ni se asoman a saber que lo que tiene Chávez con su pueblo es la relación que tienen los que han salido juntos del agujero y nunca se han traicionado. Cuando crees que el poder te pertenece por nacimiento, nunca te acostumbras a ver a otro en la silla presidencial. Y si la ira te confunde, el juicio se te nubla. Se lo dice constantemente la embajada norteamericana, pero no les entra.
Desde el Gobierno bolivariano, estas estrategias no son nuevas. “No jueguen con el amor de un pueblo. Y menos con el amor de un pueblo que fue maltratado durante muchos años (…) Oposición: tengan mucho cuidado con lo que hacen”. La advertencia es de Diosdado Cabello, Presidente de la Asamblea Nacional y persona con un gran ascendiente entre los militares venezolanos. Desde que apareció Chávez, la desesperada oposición no ha dudado en cada momento, en usar cualquier estrategia para intentar ganar fuera de las urnas lo que no ha estado en condiciones de ganar en las elecciones más limpias y transparentes de América Latina (como han reconocido los Presidentes de los Tribunales Electorales de América Latina o el estadounidense Centro Carter).
No es un atributo exclusivo de la derecha venezolana (recordemos los golpes de Estado de Franco, Pinochet, Videla; la caza de brujas de McCarthy para intentar acabar con los demócratas en los EEUU; el papel de la Contra en Nicaragua; la guerra sucia, incluso, contra Felipe González -que en el fondo era uno de los suyos-, y un largo etcétera), pero en la patria de Bolívar exageran. Allí han probado, sin éxito, todos y cada uno de los métodos que a lo largo de la historia latinoamericana han servido para sacar del Gobierno a los Presidentes desobedientes con los mandatos históricos de eso que antes de la caída del Muro de Berlín se llamaba imperialismo. Y es en ese fracaso donde nació la comunión de Chávez con su pueblo.
Con su enfermedad, Chávez no ha hecho como Mitterrand -quien ocultó su dolencia al pueblo de Francia-, sino que, muy al contrario, se presentó a las elecciones haciendo saber que estaba golpeado por el cáncer. El pueblo le dio un espectacular apoyo, y con una participación histórica del 80,48%, le sacó 11 puntos de ventaja a su opositor (18.854.935 votos frente a 15.176.253). Obama le sacó a Romney 3,4 puntos. Los intentos de la oposición de olvidar ese resultado no ayudan a nadie. En especial a ellos. Pero sólo se miran en el espejo de los medios de comunicación a los que financian.
Pero la reaparición de células malignas en el mismo lugar de anteriores operaciones, no puede ignorarse. Chávez, en un acto de urgencia, señaló a Nicolás Maduro, actual Canciller y Vicepresidente, como la persona que debiera hacerse cargo de las riendas del proceso revolucionario en caso de que un fatal desenlace le impidiera tomar posesión en enero. El artículo 233 de la Constitución es claro en su párrafo segundo: “Cuando se produzca la falta absoluta del Presidente electo o Presidenta electa antes de tomar posesión, se procederá a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los treinta días consecutivos siguientes. Mientras se elige y toma posesión el nuevo Presidente o la nueva Presidenta, se encargará de la Presidencia de la República el Presidente o Presidenta de la Asamblea Nacional”.
Chávez, como en tantas otras veces, ha pensado más en Venezuela que en su suerte personal. Hay decisiones que podrían haber encontrado más fluidez con mayores plazos, pero es indudable que ajustar los resortes de un país en la mira de los Estados Unidos no es tarea sencilla. Hoy podemos pensar que hubiera sido bueno un menor esfuerzo suyo en la campaña, pero también sabemos que eso sólo es una opción cuando lo que cuenta es tu salud y no la del país. El mensaje de Chávez, acompañado de los rostros abatidos de su Gobierno, propios de una última cena, han tenido el efecto demoledor de quien piensa en términos de historia. 

Chávez, a quien quiso escuchar, dijo: “entro en la sala de operaciones pero no sé si saldré de ella. Quiero que el proceso hacia el socialismo siga su rumbo. Y la persona adecuada para lograrlo es Nicolás. Quiero que todo el pueblo, militares, partidos, consejos comunales, funcionarios, Gobierno den un ejemplo de unidad en torno al Vicepresidente en caso de que haya elecciones y yo ya no esté. Voy a luchar por regresar, pero si no fuera el caso, tienen ustedes claro mi deseo”.

Orden constitucional garantizado

Sólo los que llevan años deseando o buscando la muerte de Chávez están adelantando análisis. No hay mayor bondad en pretender dar por hecho lo que no ha sucedido. ¿Qué puede decirse entonces? El orden constitucional en Venezuela está garantizado. Los criterios jurídicos vinculados a la ausencia del Presidente son meridianos y el apoyo tanto del pueblo como del ejército a ese orden constitucional, no tiene la mínima fisura. No hay ninguna razón, salvo las malas intenciones, para cuestionar lo que queda bien reglamentado en el orden legal venezolano. Además de que sigue siendo cierto que lo mejor que le puede pasar a Venezuela y a América Latina es que el 10 de enero Hugo Chávez tome posesión de su cargo como Presidente.
En los días que transcurran hasta la operación del Presidente, pareciera sensato legitimar políticamente la opción por Nicolás Maduro expresada por Chávez. Para ello, deben ponerse en marcha los órganos políticos dispuestos al respecto (especialmente, el Partido Socialista Unido de Venezuela, pero sin olvidar a las demás fuerzas que apoyan el proceso). El carisma del Presidente Chávez sirve para trasladar su compromiso con la Venezuela socialista a Maduro, como ocurriera con Lula y Dilma Russeff. Conviene, por tanto, respetar los procedimientos correspondientes, aún más cuando Maduro viene perfilándose desde hace tiempo como el sucesor natural de Chávez.
La figura de Nicolás Maduro ha experimentado en los últimos años un enorme crecimiento político -como ha ocurrido con Evo Morales, con Rafael Correa o con Cristina Fernández-. En cualquier caso, los escenarios que podrían abrirse con la ausencia de Chávez del primer plano de la escena política le obligan a dilucidar algunos aspectos importantes que Chávez ha solventado con su enorme prestigio personal.
En primer lugar, debe dejar claros los cauces por donde discurrirá la unión cívico-militar (que es un rasgo distintivo de la Venezuela bolivariana). En segundo lugar, sería importante una reconfiguración del PSUV de manera que las diferentes sensibilidades que siempre existen en todo proyecto político -y que en ausencia de Chávez cobrarán fuerza- encuentren su espacio de expresión. En tercer lugar, hay que dedicar muchos esfuerzos a la puesta en marcha del nuevo plan socialista (con el que se ganaron las elecciones) dando prioridad a las exigencias populares, ahondando en la eficacia gubernamental y permitiendo que los problemas existentes encuentren espacios públicos de expresión para que se conviertan en formas populares de evaluación de las políticas públicas (ahí está una de las garantías de la unidad popular). Por último -y en eso Maduro tiene mucho camino andado- es esencial que las diferentes formas de integración regional sigan avanzando. El continente latinoamericano le debe a Chávez tener hoy la mayor integración de toda su historia. La ALBA, el Mercosur, la CELAC son espacios que, lejos de detenerse, deben ahondarse. Todos estos asuntos tienen el sello de Chávez. Por eso Chávez llegó para quedarse. Hay líderes que marcan la historia. Y esos, por más esfuerzos que hagan, no se mueren nunca.
Sea cual sea el desenlace físico -siendo el mejor, ver a Chávez ceñirse la faja presidencial el entrante 2013-, corresponde a todas y todos los venezolanos hacer un esfuerzo similar al de 2002. En aquel año, la misma oposición que ahora brinda con champán francés por el cáncer, dio un golpe de Estado que fue derrotado por el pueblo. Ahora, se trata de asumir la responsabilidad que les corresponde a todos y cada uno en este escenario complicado. Chávez ha hecho lo más difícil. Venezuela ahora tiene patria. Pero los enemigos siguen acechando. Es ahora, más que nunca, cuando Chávez y el pueblo tienen que ser lo mismo. Un pueblo que convierta su tristeza en herramienta política para ahondar en la transformación socialista de Venezuela contra todos los vientos del neoliberalismo. Esos de los que se liberó y que ahora está empezando a conocer la vieja Europa. (Tomado de Público)
* Juan Carlos Monedero es profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid
Vea video asociado a este artículo en Youtube

  

Recomendamos además Chávez, por Eva Golinger

Presidente Correa llega a Cuba para visitar a Hugo Chávez (+ Fotos y video)

lunes, 10 de diciembre de 2012

Video en TeVeo
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, llegó en la mañana de este lunes a Cuba para visitar a su homólogo venezolano, Hugo Chávez, quien será sometido aquí a una nueva intervención quirúrgica.
 
El jefe de Estado, quien vino acompañado del canciller Ricardo Patiño, fue recibido en el aeropuerto internacional José Martí, en el suroeste de esta capital, por el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, y el embajador de Quito en La Habana, Edgar Ponce.
 
“Vinimos a darle un abrazo (a Chávez) en nombre de la patria ecuatoriana”, aseguró Correa. “Esto es un gesto de solidaridad con un hermano de corazón”, destacó el mandatario ecuatoriano.

Antes de su partida de Ecuador, Correa expresó a través de su cuenta en la red social Twitter que “Toda la Patria Grande (Latinoamérica) está con él (Chávez)”.

En horas de la madrugada de este lunes, el presidente cubano, Raúl Castro, recibió aquí al gobernante venezolano.

Chávez cumplirá en La Habana con el tratamiento médico que contempla una nueva intervención quirúrgica, tras detectarse la presencia de células malignas en la misma área de operaciones anteriores.

En una comparecencia en cadena nacional de radio y televisión de Venezuela, el presidente informó el pasado sábado que tras detectársele células malignas en el mismo sitio donde presentó un tumor cancerígeno, deberá someterse a una nueva intervención.

Por tal motivo, solicitó a la Asamblea Nacional un permiso para ausentarse del país a partir de este domingo.

Chávez señaló que el vicepresidente Ejecutivo, Nicolás Maduro, quedará al frente del país mientras dure su ausencia.

(Con información de PL)

Correa llega a La Habana a solidarizarse con Hugo Chávez. Foto: Ricardo López Hevia
Correa llega a La Habana a solidarizarse con Hugo Chávez. Foto: Ricardo López Hevia

Rafael Correa llega a La Habana para solidarizarse con Hugo Chávez Foto: Ricardo López Hevia
Rafael Correa llega a La Habana para solidarizarse con Hugo Chávez Foto: Ricardo López Hevia
Fuente Cubadebate

Si yo rezara, Chávez

Por Ildegar Gil

Te encomendaría “a todos los santos” como se decía antes, cuando las santas entraban en el mismo paquete machista de la religión; si yo rezara seguro que tuviera en casa un rincón para velas y velones, donde una estampita con tu rostro y tu nombre resplandeciera a la luz de la cera misericordiosa.

Si yo rezara, Chávez, mi cuello estaría rodeado tal vez por un escapulario como el tuyo. Mínimo por una cadenita de bautizo a la que estuviera aferrado implorándole por tu salud.

Si yo rezara, Comandante, conocería como las conoces tú las direcciones de cada uno de los templos caraqueños. Créeme: no pasaría frente a ellos sin dispensarle una visita para soltar una plegaria en tu nombre.

Probablemente fuese amigo de curas, monjas o pana de estudiantes en los seminarios. A su lado me arrodillaría frente a la imagen de el Nazareno para descargar en ella mis ruegos por tu recuperación.

Pero nada de eso Chávez. Desde que descubrí que la religión es el opio del pueblo decidí embrutecerme, cerrando las puertas a la ciega creencia y abriéndolas a lo que llaman ateísmo o algo parecido. Sin embargo, Presidente, por ti oro a mi manera. Me inclino ante tu valentía. Frente al coraje que desbordas ante cada desafío que la muerte te plantea, bendigo todos los cielos.

Cuando veo la sonrisa en los labios de viejos y viejas que reciben la pensión que siempre les fue negada, siento que eres el redentor de los desposeídos y el Cristo de los hambrientos del mundo que vuelcan sus ojos hacia esta patria donde la justicia social tiene la impronta de tu coraje.

Como José Gregorio Hernández te observo cuando la Misión Salud salva vidas no sólo de las masas empobrecidas por la Cuarta República, sino también de una clase media que más temprano que tarde entenderá que en tu noble corazón también ella tiene cabida.

Mis rezos, aunque muy limitados, se alimentan de la conciencia que sólo existe cuando seres como tú parecen enviados por la Providencia para, espada en mano, decapitar las maldiciones capitalistas que intentan aniqilarnos.

Fuente Ciudad CCS Info

Este lunes es jornada de tuitazo mundial en solidaridad con Hugo Chávez

domingo, 9 de diciembre de 2012
chavez_twitter

El Ministro venezolano del Poder Popular para la Comunicación e Información, Ernesto Villegas, informó a través de su cuenta Twitter @VillegasPoljakE, de que este lunes 10 de diciembre, a partir de las 12 del mediodía, se realizará un tuitazo mundial en solidaridad con el Presidente Hugo Chávez Frías.

Con la etiqueta #ElMundoEstaConChavez, se prevé recibir millones de mensajes de apoyo de parte de personas de todos los continentes.

Después de haberse conocido la noticia de la nueva intervención quirúrgica del Jefe de Estado de la República Bolivariana de Venezuela, los seguidores de la cuenta oficial @VTVcanal8 enviaron y siguen transmitiendo mensajes. Los usuarios de la red ubicaron la etiqueta #PalanteComandante en el trending topics nacional; además, utilizan #AhoraySiempreConChávez, entre otras etiquetas en apoyo al Líder de la Revolución.

Asimismo, se sumaron a estos mensajes los presidentes de países de Unasur, parlamentarios, los candidatos socialistas a las gobernaciones del país, voceros y distintas personalidades del mundo político.

(Fuente consultada: VTV)

twitterchavez

Una respuesta necesaria

Por Alina Sánchez del Collado
 

Siempre que nos ronda la verdadera ignorancia es menester intentar resarcir los vacíos informativos, pero cuando se trata de la guerra que se nos hace… y como en este caso con tanto injerencismo revestido de un repugnante cinismo… es de honor responder con la misma fuerza que tenía Maceo… o como dice un amigo mío, “a palos”.

¿Por qué cortaron la programación de la TV cubana para que hable Chávez, si no es el presidente cubano?, cuestionó la mal diseñada contra Yoani Sánchez en el momento que el Comandante de la Dignidad -y lo más genuino de la estirpe bolivariana- tuvo la valentía y la gentileza de explicar por TeleSUR el estado de su salud.

Pocas veces la historia ha visto hombres crecerse ante las adversidades que depara la vida, cuando su misma vida es capaz de entregar por el bienestar de su pueblo… un bienestar que trasciende como el Sol, e ilumina el alma de todos.

Víspera del Día Mundial de los Derechos Humanos, vale la pena preguntar a la mercenaria ¿con qué DERECHO un ente antisocial como ella puede cuestionar el receso en la programación de la TV cubana por ofrecer a MILLONES de personas que amamos a Chávez, su alocución especial?

Si, ahí le va la respuesta que merece ella y los que con tan baja catadura moral fabrican sus mensajes desde la más distintiva mediocridad, sin el DERECHO a inmiscuirse en asuntos que sólo competen a los que hacemos la diferencia.

Hugo Chávez es el presidente de TODOS los que amamos la dignidad plena del hombre. Es ejemplo de altruismo, coraje, inteligencia. Es el revolucionario que la humanidad tuvo el privilegio de tener entre los más valientes patriotas.

Por todo eso y su extraordinaria grandeza, principios, fidelidad e incondicional amistad al pueblo de Cuba, Hugo Chávez tiene TODOS los derechos otorgados por TODOS los cubanos decentes y revolucionarios y TODOS los pueblos de Nuestra América que veneran y admiran la sonrisa, fortaleza e hidalguía con las que será capaz de salir victorioso en la lucha contra el cáncer que lo aqueja.

Adelante Comandante de la Dignidad, todos estamos contigo en esta nueva batalla que ganarás, ¡porque los hombres como tú siempre dan luz de aurora!

Y tú, disidente de la triste figura… no lo dudes nunca: nosotros, los cubanos verdaderos fieles a su patria y su revolución, en pleno goce de nuestros derechos, sabremos estar junto a Chávez siempre que sea necesario, mientras a ti, solo te asiste el derecho de apagar tu tele receptor…

 
Imagen agregada RCBáez: Por qué no te callas, Yoani?

Una respuesta necesaria

Por Alina Sánchez del Collado
 
 
Siempre que nos ronda la verdadera ignorancia es menester intentar resarcir los vacíos informativos, pero cuando se trata de la guerra que se nos hace… y como en este caso con tanto injerencismo revestido de un repugnante cinismo… es de honor responder con la misma fuerza que tenía Maceo… o como dice un amigo mío, “a palos”.

¿Por qué cortaron la programación de la TV cubana para que hable Chávez, si no es el presidente cubano?, cuestionó la mal diseñada contra Yoani Sánchez en el momento que el Comandante de la Dignidad -y lo más genuino de la estirpe bolivariana- tuvo la valentía y la gentileza de explicar por TeleSUR el estado de su salud.

Pocas veces la historia ha visto hombres crecerse ante las adversidades que depara la vida, cuando su misma vida es capaz de entregar por el bienestar de su pueblo… un bienestar que trasciende como el Sol, e ilumina el alma de todos.

Víspera del Día Mundial de los Derechos Humanos, vale la pena preguntar a la mercenaria ¿con qué DERECHO un ente antisocial como ella puede cuestionar el receso en la programación de la TV cubana por ofrecer a MILLONES de personas que amamos a Chávez, su alocución especial?

Si, ahí le va la respuesta que merece ella y los que con tan baja catadura moral fabrican sus mensajes desde la más distintiva mediocridad, sin el DERECHO a inmiscuirse en asuntos que sólo competen a los que hacemos la diferencia.

Hugo Chávez es el presidente de TODOS los que amamos la dignidad plena del hombre. Es ejemplo de altruismo, coraje, inteligencia. Es el revolucionario que la humanidad tuvo el privilegio de tener entre los más valientes patriotas.

Por todo eso y su extraordinaria grandeza, principios, fidelidad e incondicional amistad al pueblo de Cuba, Hugo Chávez tiene TODOS los derechos otorgados por TODOS los cubanos decentes y revolucionarios y TODOS los pueblos de Nuestra América que veneran y admiran la sonrisa, fortaleza e hidalguía con las que será capaz de salir victorioso en la lucha contra el cáncer que lo aqueja.

Adelante Comandante de la Dignidad, todos estamos contigo en esta nueva batalla que ganarás, ¡porque los hombres como tú siempre dan luz de aurora!

Y tú, disidente de la triste figura… no lo dudes nunca: nosotros, los cubanos verdaderos fieles a su patria y su revolución, en pleno goce de nuestros derechos, sabremos estar junto a Chávez siempre que sea necesario, mientras a ti, solo te asiste el derecho de apagar tu tele receptor…

Imagen agregada RCBáez: Por qué no te callas, Yoani?

Nuestro Chávez y nuestros retos

Por Percy Francisco Alvarado Godoy


 
Le vi, flanqueado por Nicolás Maduro y Diosdado Cabello, sin suponer siquiera yo cuánto dolor podría sentir en su corazón de soldado herido inesperadamente en la batalla. De inmediato, experimenté, lo confieso, un nudo en la garganta, y una profunda tristeza me invadió. Hugo Chávez, devenido en paradigma de los pobres de toda nuestra América, anunciaba la continuación de su tenaz batalla contra el cáncer. Si la desazón me agobió, él mismo me impregnó de optimismo y me hizo corroborar que este hombre humano, bendecido mil veces por la admiración de nosotros, es un ser especial. De ese tipo de hombre que tanto necesitamos en nuestras trincheras y en nuestros combates por el futuro.

Supe, entonces, que poco le importaba a él su suerte personal, el destino que inesperadamente pueda depararle la vida. Había algo más importante para él que sobrevivir a la dolencia cruel, y no le vi temor ni vacilación, ni tan siquiera una queja al hablar de ella y de los riesgos que pueda enfrentar. Por encima de él, estaba en su pensamiento el destino de su amada Venezuela, de su pueblo digno que tantas lecciones nos ha dado.

Si pudiera compararle con alguien, inevitablemente, lo haría con nuestro Fidel. Y es que América ha parido hombres de esta envergadura cuando más necesita que aparezcan. Eso los hace, ciertamente, imprescindibles.

Chávez es imprescindible aunque, entiéndase, no me refiero en el sentido estricto y semántico de la palabra, ya que Chávez no es exclusivamente ese ser humano, batallador y tenaz, que tanto nos ha inculcado y tanto ejemplo ha diseminado por doquier. Chávez es, como Fidel, parte de nosotros mismos, de nuestra forma de ver la vida, de la manera en la que debemos comportarnos ante las adversidades. Chávez es el reto que llevamos dentro de nosotros para ser mejores cada día y más útiles para la Patria que amamos por encima de nuestras propias ambiciones y anhelos personales.

Estoy seguro que, como Bolívar, Chávez batallará, corajudamente, lleno de fe, por vencer este nuevo reto. Tiene para ello un incentivo nada despreciable: el eterno amor a su pueblo. Y cada uno de nosotros, piense o no en un Dios, orará respetuosamente porque salga vencedor.

Recuerdo que hace uno cercano tiempo tuve la oportunidad de hablarle a varios hermanos venezolanos en mi condición de viejo luchador latinoamericano. En esencia, les dije, les reclamé cara a cara, admirado por su bella gente y mi amor eterno a Venezuela, que era necesario que cada uno recapacitara sobre cuánto era necesario cambiar cada uno para serle más útil a la Patria, para ser aún más digno compañero  de trinchera de Chávez. Entonces no sabía que la premonición de mis palabras, su urgencia, cobrarían más importancia e inmediatez.

Aprendamos de Chávez, como hemos aprendido de Fidel. Hoy, mientras él libra estoicamente su batalla humana, nosotros debemos librar la nuestra con entera dignidad. No hacerlo, sería traicionarle y traicionar, de paso, el bello sueño de una Venezuela mejor y más digna. Ser fiel a Chávez, como él lo dijo es, primero que todo, ser patriotas.

Estar más unidos y firmes para las nuevas batallas constitucionales que se  avecinan, no importa cuál sea el contexto político en que debamos de librarlas, es la mejor forma de honrar a ese ser devenido en gigantesca masa de pueblo. Dejar a un lado todo aquello que nos envenena la pureza del alma, los anhelos personales, el malsano afán de protagonismo, la duda hueca y sin motivo, el resquemor que daña nuestras convicciones, nuestras indebidas actuaciones que siembran recelos en las masas, es la única fórmula para honrar a nuestros mártires, a Chávez y a la libre Venezuela con la que soñamos.

Nosotros, los latinoamericanos que orgullosamente nos sentimos, sin pedirle permiso a nadie, también entrañablemente venezolanos, reclamamos a ese maravilloso pueblo, a los cuadros del PSUV, a los partidos y fuerzas de izquierda con heroica tradición de lucha, a los miembros de las izquierdas que avanzan por equivocados derroteros, al contrincante político no viciado por el entreguismo al sucio amo extranjero, a estar más unidos que nunca en este momento singular para Venezuela. La Patria debe estar por encima de todos como madre agradecida.

Nicolás Maduro y la generación de cuadros emergentes dentro de la Revolución Bolivariana tienen clara la enorme responsabilidad que asumen para continuar la obra de Chávez. Ellos merecen nuestra confianza y apoyo. Ellos deben forjar la unidad y la organización necesaria para que la Patria camine, airosa y pletórica de dignidad, hacia el mañana. Ellos sabrán ser inclusivos, siempre que no se ponga en peligro en destino de la Venezuela que anhelamos. Ellos deben saber enfrentar los retos políticos que se avecinan.

No sé realmente, y nadie lo puede predecir, si Chávez saldrá airoso de este enorme reto por la vida. Yo, particularmente, confío en su condición de batallador. De lo que si estoy enteramente seguro, es que Chávez está vivo y estará vivo siempre en su pueblo. Su obra emancipadora e inclusiva, nunca podrá ser borrada de la historia de Venezuela, pues él, como Bolívar y Miranda, marcaron hitos de gloria en la misma. Chavéz vivirá eternamente en nosotros.

Ratifico, pues, su decisión y admiro su inimitable patriotismo. Seguiré dispuesto siempre para servirle a mi amada Venezuela, como a mi Cuba amada, como a mi América toda. Hoy no hay espacio para el desánimo y el dolor. La espada de Bolívar nos reclama optimismo y fe en la victoria. El 16-D debe vernos como vencedores.

Aquí te esperamos, Comandante de la esperanza

Por Daniela Saidman



A veces creemos que los conjuros no funcionan, que se nos escapan volanderos los deseos y que la esperanza se diluye en el rocío del amanecer de un domingo. A veces después de tanto esperar una estrella fugaz y apagar de un soplo seco una vela, el deseo se empeña en no cumplirse. Y entonces nos miramos en el espejo sin encontrar los signos de la victoria. Así nos pasó, creímos que de un golpe todo lo que juntos y juntas habíamos pedido se nos había cumplido, pero resulta que no, o que sí pero no nos hemos dado cuenta.

Nos sorprendió la noche cuando el Comandante nos dijo que va de vuelta a someterse a una operación. Y entonces, doliendo el alma y lo de adentro nos sentimos más solos. Hoy, cuando ya la mañana florea nubes y sombras, se viene la voz del Padre cantor de nuestro pueblo, diciendo una y otra vez que la Patria es el hombre. Y entonces, ¿cómo es que creemos que la esperanza se nos ha ido? La Patria es el hombre repito, es el niño con escuela, es el viejo que aprendió a leer, es la mujer que nace del vientre del mundo y tiene la certeza del futuro. La Patria es el hombre y es el pueblo florido de sueños... este pueblo que tiene nombre de estrellas, que lleva en las alforjas los ecos de tambores y cantos viejos, que tiene en la mirada el crepitar del fuego y en los labios el remanso del agua.

Parimos el futuro y andamos a galope por la América Nuestra. Despertamos al mañana en la voz de este hombre que vive ya para siempre en la historia, forjado a golpe de esperanzas y clamores populares. Él tiene en las manos la vida que nos dio como una bandera de ocho estrellas que surca infinita el tiempo que aún está por venir. Y no está solo, y no estamos solos, estamos juntos y juntas, haciendo verdad la promesa del futuro para nuestros hijos e hijas. Él no se va nunca, porque desde siempre habita en la mirada con que nuestros niños y niñas contemplan el porvenir. Y la mejor promesa y el mejor deseo que hoy podemos pedirle al cielo y a la tierra, al rocío y al vuelo del pájaro, es que su palabra nos atraviese siempre para andar los días que faltan, que su ejemplo de quijote imprescindible nos alumbre, que sus manos sean nuestras manos, que sus pasos sean los nuestros y que el espejo nos devuelva por fin la verdad, el deseo cumplido es que nos demos cuenta que el futuro nos pertenece, que el mañana nos responde en el reflejo y que su rostro es el nuestro, el que tiene el color de la tierra morena y fértil, los cabellos como un mar revuelto, los ojos como el café de la mañana y su voz como la brisa que levanta al sol.

El Comandante no se va, se queda en nuestros andares cotidianos, para encontrarnos cada día dispuestos a ser más y mejores, a no dejarnos arrebatar el futuro. Y por eso nos encontrará juntos, unidos, leales, fuertes, sabios, tiernos, convencidos de la caricia y de la vida que hemos elegido vivir.

Aquí te esperamos, Comandante de la esperanza, aquí tu pueblo te acompaña, te siente, te vuela sobre la geografía multicolor de nuestras tierras y en toda la América que te invoca como savia y simiente. Aquí te esperamos para continuar haciendo realidad el futuro.

Viviremos siempre y venceremos...

Imagen agregada: FOTO Emilio Guzmán/ AVN

No basta rezar

Cuando Lenin enfermó y murió, la sucesión la recibieron Stalin y su comando fariseo, con sus comisarios (http://j.mp/QFzWsR). El fariseísmo reinó hasta la caída del Muro de Berlín y de la Unión Soviética. Ese fariseísmo fue precisamente el que destruyó el sueño bolchevique de tomar el Cielo por asalto. También acabó con el sueño cristiano. Los fariseos acortan la distancia que va del Sermón de la Montaña a Torquemada (Mat. 5:1; 7:28) y del Manifiesto Comunista al estalinismo (http://j.mp/QR9VWg).

Venezuela es distinta. Nuestra Revolución ha compendiado los errores de todas las anteriores para no cometerlos. Hay fariseos, pero ¿aún? no son hegemónicos porque es fácil identificarlos y combatirlos. Por ahora solo andan hormigueando y esta situación es fértil para ellos. Es otra tarea, tal vez la más espinosa, que tenemos por delante. Pero es fácil para quienes enfrentaron y derrotaron todas las acechanzas de esta ultraderecha estúpida y arrogante que el Imperio nos impuso. Hace falta inteligencia social, tanto la social de la seguridad como la de la lucidez, de la que el pueblo venezolano, entre todos los del mundo, tiene para regalar y regala al Planeta. Vamos a usarla.

Fuente Aporrea

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Venezolanos toman las plazas Bolivar en apoyo a Chávez (+ Fotos) en Cubadebate


Hugo Chávez: Unidad, unidad y más unidad, esa debe ser nuestra divisa (Texto y fragmentos del video de la alocución al pueblo)

Intervención del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, a través de los medios de comunicación de Venezuela, el 8 de diciembre de 2012
Versiones Taquigráficas - Consejo de Estado de la República de Cuba

Sábado 8 de diciembre, 9:30 de la noche, un poquito más, ¿no?, 9:34.

¡Buenas noches Venezuela, buenas noches a todo el pueblo venezolano!, desde este querido recinto, el llamado Despacho 1 de la Presidencia de la República, aquí al lado del vicepresidente Nicolás Maduro; al lado del presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello; la vicepresidenta del Consejo de Ministros para toda el área social, Yadira Córdoba; el vicepresidente del Consejo de Ministros para todo lo que es el área económica financiera, Jorge Giordani; el vicepresidente del Consejo de Ministros para todo lo que es el desarrollo territorial y vivienda, Rafael Ramírez; el vicepresidente del Consejo de Ministros para el desarrollo económico, productivo, Ricardo Menéndez; los ministros de Ciencia y Tecnología, Jorge Arreaza; ministro de Defensa, el almirante Diego Molero Bellavia; por allá el Ministro de Comunicación e Información; la Ministra del Despacho; el general Jefe de la Casa Militar; el ayudante y el batallón de Teresita, ¿cómo están, muchachos?

Buenas noches a todos, buenas noches a todas.

Bueno, yo me veo obligado por las circunstancias. Ustedes saben, mis queridas amigas, mis queridos amigos venezolanas y venezolanos todos, que no es mi estilo un sábado por la noche y menos a esta hora, 9:30 de la noche —¿te acuerdas de aquella película, Diosdado?, Fiebre de sábado por la noche, John Travolta. Yo bailaba La Lambada, compadre, y Yadira también la bailaba; bailábamos La Lambada; yo recuerdo esa película, tuvo mucho impacto. Hace poco vi una película de Travolta, ya con unos años encima, pero buen actor, excelente actor, John Travolta, ese es el nombre del actor, ¿no?, y Olivia Newton John, ¿te acuerdas? Ah, era el impacto de aquellos años ochenta, los años setenta. Teresa Maniglia bailaba La Lambada pero divino, yo la vi una vez (Risas).

No es mi estilo en una cadena nacional, un sábado por la noche; pero obligado por las circunstancias me dirijo a ustedes, pueblo venezolano, nación venezolana, amigas y amigos todos, compatriotas todos, y más allá los amigos y amigas de otras latitudes.

Como es bien sabido, nosotros hemos venido dando, además de todas las batallas políticas, económicas, sociales, esta batalla histórica que nos tocó, que nos ha tocado, y gracias a Dios que nos tocó, a nosotros nos tocó retomar las banderas de Bolívar, las banderas desgarradas, nos tocó retomar las banderas mancilladas, la bandera patria, esta que aquí está (Señala), amarillo, azul y rojo y sus ocho estrellas ahora, como mandó Bolívar desde Angostura, ocho estrellas; y más allá las banderas del pueblo, banderas mancilladas, desgarradas, pisoteadas durante casi todo el siglo XIX, después de la epopeya y durante casi todo el siglo XX, nos tocó a nosotros, pues. Terminando el siglo XX y comenzando el XXI, comenzó aquí una nueva era.

Me decía Fidel antenoche, despidiéndonos en La Habana: “Bueno, Chávez, esa llamarada.” La llamarada se hizo continente, la llamarada, el fuego sagrado, fue como una resurrección lo que hemos visto, lo que hemos vivido. Aquí había un continente dormido, un pueblo dormido, como muerto y llegó «el Lázaro colectivo» y se levantó. A finales de los ochenta, los noventa, terminando el siglo XX se levantó aquí en Venezuela una revolución, se levantó un pueblo y nos ha tocado a nosotros, a muchos de nosotros, mujeres, hombres, asumir responsabilidades, asumir papeles de vanguardia, asumir papeles de dirección, de liderazgo, por distintas razones, civiles, militares, y hemos construido distintas corrientes terminando el siglo y comenzando este siglo.

En Venezuela se desató la última revolución del siglo XX y la primera del siglo XXI, revolución que, quién lo puede dudar, ha tenido cuántos impactos en la América Latina, en el Caribe y más allá, y más allá, y seguirá teniendo impacto.

Pues además de todas esas batallas, se presentó una adicional, imprevista, repentina para mí, y no para mí, para todos nosotros, porque tengo la dicha de sentirme acompañado, de no ser un solitario. Y, luego, hemos estado enfrentando el problema de la salud con mucha mística, con mucha fe, con mucha esperanza, con mucha dedicación, en lo individual, en lo familiar, en lo colectivo, como una gran familia; hemos enfrentado además manipulaciones, hemos enfrentado miserias, bueno, las miserias —nada humano me es extraño, dijo alguien—, pero por encima de todo, con la frente en alto, con la dignidad incólume como pueblo, como nación, y yo, como individuo, como uno más de esta gran corriente bolivariana que aquí se desató.

Comenzando el año tuvimos una recaída que fue enfrentada con éxito, sin duda que con gran éxito; gran éxito por cuanto terminábamos el tratamiento de la radioterapia en mayo y unos días después apenas estábamos inscribiendo la candidatura a la Presidencia de la República, como recordamos.

Yo fui uno que insistí, y así lo hicimos, insistí, rodando los tiempos, insistí en hacerme todos los chequeos médicos antes de inscribir la candidatura, aquí en Venezuela, en Cuba, y, bueno, todos los resultados fueron favorables. Si hubiese surgido algún resultado negativo en esos exámenes, tengan ustedes la seguridad de que yo no hubiese inscrito y asumido la candidatura presidencial. Afortunadamente esta Revolución no depende de un hombre, hemos pasado etapas nosotros y hoy tenemos un liderazgo colectivo que se ha desplegado por todas partes.
A mí me ha dado mucho gusto, en estas horas, desde nuestra llegada ayer al amanecer casi ya, y, bueno, desde La Habana, en los últimos 10 días casi, verificar, constatar una vez más ese liderazgo colectivo. Dígase la campaña para las elecciones de gobernadores, andan desplegados nuestros líderes, nuestros cuadros, hombres, mujeres, con un gran fervor patrio. 

Yo les felicito y estoy seguro de que escribiremos otra página grandiosa el próximo domingo 16 de diciembre. Un fervor participativo, organizativo, con propuestas, con ideas, con altura de debates, un fervor organizativo de las bases populares, de participación, eso nunca se vio aquí, jamás, desde hace mucho tiempo no se había visto, creo que jamás se vio, en verdad, en casi 200 años.

También me ha dado mucho gusto verificar y constatar cómo marchan, cómo estamos cerrando ciclos. Hicimos un esfuerzo grande para asegurar el pago de aguinaldos, bonificaciones para todos los empleados, trabajadores, trabajadoras y no solo del gobierno central, gobernaciones, alcaldías, y, bueno, hay además del fervor político, electoral, rumbo al 16 de diciembre, un fervor familiar, navideño desatado por todas partes, cómo marchan los proyectos fundamentales del gobierno: la Misión Vivienda entregó la vivienda número 300 000 allá en el Zulia; el tema económico, el ingreso a MERCOSUR, la Cumbre de MERCOSUR, todo eso marcha y marcha a buen paso. Claro, siempre, como aquí mismo dije en esta mesa, ¿no?, el tema de las inspecciones, también marchan muy bien las inspecciones, los inspectores para corregir a tiempo con mano firme, orientadora. Ahí está la almiranta Carmen, la llaman la inspectora, ¿no?, y andan desplegados los inspectores; tengo ya bastantes informes y se están tomando medidas correctivas y hay que seguirlo haciendo en todos los ámbitos.

Bien, ahora, volviendo al tema central, como decía, comenzó la campaña electoral, una recuperación exitosa, todos aquellos meses de junio, julio más bien, el mes de julio, todos los eventos militares que hicimos, luego la campaña, las giras por el país, luego enfrentamos las inundaciones de Cumanacoa, luego la tragedia de Amuay, terminando agosto, en septiembre el remate de la campaña electoral, las giras, la última avalancha de Sabaneta-Miraflores, el diluvio que nos cayó en las siete avenidas, Avenida Bolívar y seis más, que se desbordaron de patria, el Plan de la patria, las discusiones. Bueno, si yo no hubiese estado…

Digo esto porque por ahí han surgido versiones de que todo fue un engaño. No, no, yo enfrenté esa campaña con todo mi fervor, como siempre, y acompañado por ese pueblo fervoroso también y haciendo un esfuerzo como siempre lo hemos venido haciendo.
Inmediatamente al terminar, o al coronar la victoria del 7 de octubre, la gran victoria del 7 de octubre, a los pocos días me repetí los exámenes aquí, allá en La Habana y todo salió bien, todo salió bien; sin embargo, alguna inflamación, algunos dolores, seguramente producto del esfuerzo de la campaña y del mismo tratamiento de la radioterapia en una zona que es muy sensible, entonces le empezamos a prestar mucha atención a ello, yo reduje mis apariciones públicas para enfrentar la problemática con los médicos, el tratamiento y bajar los niveles de inflamación y de molestias.

En todo este proceso surgió la recomendación médica de someterme a tratamiento hiperbárico, a la cámara hiperbárica. Motivado por esta recomendación para acelerar la recuperación, solicité a la Asamblea Nacional —fue el 27 de noviembre, recuerdo—, en carta que está allí, la autorización para ausentarme del país a la hermana República de Cuba, donde se me ha venido siguiendo este proceso, para seguir el tratamiento hiperbárico.

Salimos el 27 y el 28 comenzamos en la cámara hiperbárica. Fueron varios días de tratamiento, de seguimiento; sin embargo, por algunos otros síntomas decidimos con el equipo médico adelantar exámenes, adelantar una revisión, una nueva revisión exhaustiva, y, bueno, lamentablemente —así lo digo al país—, en esa revisión exhaustiva surge la presencia, en la misma área afectada, de algunas células malignas nuevamente.

Eso nos ha obligado a revisar el diagnóstico, la evolución del tratamiento, a consultar expertos y se ha decidido, es necesario, es absolutamente necesario, es absolutamente imprescindible someterme a una nueva intervención quirúrgica, y eso debe ocurrir en los próximos días, e incluso les digo que los médicos recomendaban que fuese ayer, ayer, a más tardar ayer, o este fin de semana.

Yo dije no, porque en verdad yo solicité permiso para el tratamiento hiperbárico, se presenta esto y digo: «yo quiero ir allá, yo necesito ir a Venezuela». Y vine a esto.

Llegamos ayer en la madrugada, Fidel estuvo pues muy pendiente, Raúl… nos reunimos, evaluamos; ayer descansamos un poco, revisamos documentos, por ahí firmé unas cartas que estaban pendientes, unas designaciones de embajadores; unos recursos del fondo chino, el informe de MERCOSUR, del viaje que hizo Rafael Ramírez con Menéndez a la reunión del MERCOSUR; la Comisión Mixta a Pekín que fue muy exitosa también, allá estuvieron Giordani con Rafael y un equipo, …también estuvo Asdrúbal, ¿cuándo no?, en China ya está Asdrúbal (Risas). Bueno, todo lo que es el proceso de las alianzas estratégicas…, que esa es otra cosa que aquí no había, pues, Venezuela en MERCOSUR, imagínate; Venezuela en alianza estratégica con China, con Rusia y con muchos otros países del mundo; el ALBA, la CELAC, son estas cosas que han ocurrido, que han venido ocurriendo paso a paso como producto de esta revolución que se desató en América Latina.

Bueno, yo decidí venir haciendo un esfuerzo adicional en verdad, porque, bueno, los dolores son de alguna importancia, ¿no?; pero, bueno, con tratamiento, calmantes, estamos en una fase preoperatoria, preparando todo.

Yo necesito, debo retornar a La Habana mañana, así que aquí tengo la carta de solicitud a la Asamblea Nacional, al Presidente aquí presente, el compañero Diosdado Cabello. Voy a aprovechar para firmarla de una vez, para que, por favor, la soberana Asamblea Nacional me autorice a ausentarme ahora —aquí está explicado—, con el objetivo de la nueva intervención quirúrgica.

Denme un minuto, por favor, un segundo (Firma la carta). Correcto, señor Presidente, está firmada, hago entrega de la solicitud, señor Presidente, para ir a enfrentar esta nueva batalla.
Con el favor de Dios, como en las ocasiones anteriores, saldremos victoriosos, saldremos adelante. Tengo plena fe en ello, y, bueno, como hace tiempo estoy aferrado a Cristo (Besa la cruz de Cristo). Uno siempre ha vivido de milagro en milagro, siempre he dicho yo: llegamos al 4 de febrero como de milagro, eso fue como de milagro, después de tantos años de tantos ires y venires, ¿no? ¡Uh!, cuántos años y cuántas…

Recuerdo los días de teniente, que andábamos nosotros allá en los blindados de Maracay metido atrás en el polígono, reuniéndonos entre tanques y soldados, y allá en los paracaidistas, en San Jacinto, en el placer, al fondo, allá nos íbamos a trotar; éramos tenientes, teniente, 25 años, 26 años, y, bueno, fue como de milagro llegar al 4 de febrero, y fue como de milagro llegar aquí el 27 de noviembre después, y llegar aquí a esta Casa del Pueblo. Fue como de milagro el 11 de abril, 12 de abril, 13 abril, eso fue como un milagro, fue un milagro. Yo sigo aferrado a ese milagro.

Ahora, en todo caso, en todo caso, a pesar de que todo se planifica bien, los detalles de esta nueva batalla, sin embargo, en todos estos procesos hay riesgos, quién puede negarlo. Toda operación de este tipo, ¿no?, contra este mal, implica un riesgo, implica un riesgo, eso es innegable.

Tenemos nosotros la dicha —ya lo dije hace rato— y ayer en la madrugada creo que fue el almirante Molero que me lo decía ahí en Maiquetía: “Tenemos patria hoy, tenemos patria.”
Venezuela ya hoy no es la misma de hace 20 años, de hace 40 años, no, no, no; tenemos un pueblo, tenemos unas fuerzas armadas, la unidad nacional. Si en algo debo insistir en este nuevo escenario, en esta nueva batalla, en este nuevo trance —diría un llanero por allá—, bueno, es en fortalecer la unidad nacional, la unidad de todas las fuerzas populares, la unidad de todas las fuerzas revolucionarias, la unidad de todas las Fuerzas Armadas, mis queridos soldados, camaradas, compañeros; la unidad del Ejército, mi Ejército, mi amado Ejército, el Ejército, la Marina, mi amada Marina.

Digo esto, porque, bueno, los adversarios, los enemigos del país no descansan ni descansarán en la intriga, en tratar de dividir y sobre todo aprovechando circunstancias como estas, pues.
Entonces, ¿cuál es nuestra respuesta? Unidad, unidad y más unidad, esa debe ser nuestra divisa, mi amada Fuerza Aérea, mi amada Guardia Nacional, mi amada Milicia: la unidad, la unidad, la unidad. El Partido Socialista Unido de Venezuela, los partidos aliados, el gran Polo Patriótico, las corrientes populares revolucionarias, las corrientes nacionalistas: Unidad, unidad, unidad, unidad.

Decía Bolívar: “Unámonos o la anarquía nos devorará.” “Solo la unidad nos falta” —dijo después o antes había dicho— “para completar la obra de nuestra regeneración.”

Al respecto, porque no quiero alargar mucho estas palabras, porque son casi las 10:00 de la noche, como está previsto en la Constitución —ahí está todo previsto—, una vez que se me autorice salir del país, pues el Vicepresidente, el compañero Nicolás Maduro, un revolucionario a carta cabal, un hombre de una gran experiencia a pesar de su juventud, de una gran dedicación al trabajo, una gran capacidad para el trabajo, para la conducción de grupos, para manejar las situaciones más difíciles, lo hemos visto. ¿Cuántos años tienes tú de Canciller, Nicolás? (Le dice que seis años y tres meses.) Seis años y tres meses. En cuántas situaciones, en cuántas circunstancias hemos visto, y yo en lo personal, a Nicolás acompañarme en esta difícil tarea, allí y en distintos frentes de batalla. Pues él queda al frente de la Vicepresidencia ejecutiva de la República, como siempre hemos hecho, en permanente contacto.

Pero yo quiero decir algo, quiero decir algo aunque suene duro, pero yo quiero y debo decirlo: Si, como dice la Constitución, se presentara alguna circunstancia sobrevenida —así dice la Constitución— que a mí me inhabilite —óigaseme bien— para continuar al frente de la presidencia de la República Bolivariana de Venezuela, bien sea para terminar los pocos días que quedan —¿cuánto, un mes?, digo un mes, un mes— (Le dicen que 32 días), y, sobre todo, para asumir el nuevo período para el cual fui electo por ustedes, por la gran mayoría de ustedes, si algo ocurriera —repito— que me inhabilitara de alguna manera, Nicolás Maduro no solo en esa situación debe concluir como manda la Constitución el período, sino que mi opinión firme, plena como la luna llena, irrevocable, absoluta, total es que en ese escenario, que obligaría a convocar, como manda la Constitución de nuevo a elecciones presidenciales, ustedes elijan a Nicolás Maduro como presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Yo se los pido desde mi corazón.

Es uno de los líderes jóvenes de mayor capacidad para continuar, si es que yo no pudiera —Dios sabe lo que hace—, continuar su mano firme, con su mirada, con su corazón de hombre del pueblo, con su don de gente, con su inteligencia, con el reconocimiento internacional que se ha ganado, con su liderazgo al frente de la presidencia de la República dirigiendo, junto al pueblo siempre y subordinado a los intereses del pueblo, los destinos de esta patria.

Algunos compañeros me decían que no hacía falta, o han opinado en estas últimas horas que no hacía falta decir esto; pero en verdad, yo he podido desde La Habana decir casi todas las cosas que he dicho esta noche en esta media hora casi. Pero yo creo que lo más importante, lo que desde mi alma, desde mi corazón me dicta la conciencia, lo más importante o de lo más importante que yo vine aquí haciendo el esfuerzo del viaje para retornar mañana, una vez se me conceda el permiso, ha sido esto, Nicolás, de lo más importante, de lo más importante.

En cualquier circunstancia, nosotros debemos garantizar la marcha de la Revolución Bolivariana, la marcha victoriosa de esta Revolución construyendo la democracia nueva que está ordenada por el pueblo en Constituyente, construyendo la vía venezolana al socialismo con amplia participación, en amplias libertades que se están demostrando una vez más en esta campaña electoral para gobernadores con candidaturas por aquí, candidaturas por allá, libertades, en plenas libertades.

En el marco de este mensaje que, por supuesto, jamás hubiese querido trasmitirles a ustedes, porque me da mucho dolor en verdad que esta situación cause dolor, cause angustia a millones de ustedes, pues, que hemos venido conformando un solo ente, porque —como decíamos y decimos— ya Chávez no es este ser humano solamente, Chávez es un gran colectivo, como decía el slogan de la campaña: “Chávez, corazón del pueblo”, y el pueblo está aquí en el corazón de Chávez. Y menos aún en estos días de Navidad, pero, bueno, así son las circunstancias de la vida.

Yo, sin embargo, aferrado a Cristo, aferrado a Mi Señor, aferrado a la esperanza y a la fe, espero —así lo pido a Dios— darles buenas noticias en los próximos días y que podamos juntos seguir construyendo lo que ahora sí tenemos, pero que debemos seguirlo construyendo: tenemos patria, tenemos una patria. ¡Cuánto costó, cuánto costó recuperarla, revivirla, levantarnos con ella entre dolores, entre pesares! Recordemos cuánto ha costado, cuánto nos ha costado a millones, a millones.

Recuerdo en este momento aquella frase de Simón Bolívar, el Padre Bolívar, cuando en los últimos días de su batalla física en este mundo le decía al general Urdaneta: “Yo no tengo patria a la cual seguir haciendo el sacrificio.” Y lo echaron, lo vilipendiaron y lo vejaron. “Mis enemigos me quitaron la patria”, dijo.

Hoy, ¡ah!, gracias a Dios, Padre Bolívar, cuán distinta es la situación para todos nosotros, hombres y mujeres. Hoy sí tenemos patria, es la tuya Bolívar, es la que tú comenzaste a labrar, a labrar junto a millones de hombres y mujeres hace 200 años, y antes habían comenzado también a labrar, en los días de Guaicaipuro, nuestros hermanos aborígenes en su lucha, en su resistencia, 500 años de lucha.

Hoy, por fin, después de tanta lucha, tenemos patria a la cual seguir haciendo el sacrificio.
Desde mi corazón de patriota, reitero mi llamado a todos los patriotas de Venezuela y a todas las patriotas de Venezuela, porque, bueno, somos revolucionarios, somos socialistas, somos humanos, somos muchas cosas, pero, en esencia, patriotas, patriotas; y cada vez que yo hablo del patriota recuerdo aquella vieja canción de los soldados tanquistas de Venezuela, que aprendí de casi niño todavía y aquí la llevo en el alma (Entona la canción): “Al rumor de clarines, guerrero corre el blindado, corre veloz/como celosos dragones de acero/que guardan la patria que el cielo nos dio/Patria, patria, patria querida/tuyo es mi cielo, tuyo es mi sol./Patria, tuya es mi vida, tuya es mi alma, tuyo es mi amor.”

Tuya patria, la patria, hoy tenemos patria, y pase lo que pase, en cualquier circunstancia, seguiremos teniendo patria. “Patria perpetua”, dijo Borges. Patria para siempre, patria para nuestros hijos, patria para nuestras… patria, patria, patria.

Patriotas de Venezuela, hombres y mujeres, con rodilla en tierra. Unidad, unidad, unidad de los patriotas.

No faltarán los que traten de aprovechar coyunturas difíciles para mantener ese empeño de la restauración del capitalismo, del neoliberalismo para acabar con la patria; no, no podrán.
Ante estas circunstancias de nuevas dificultades, del tamaño que fueren, la respuesta de todas y de todos los patriotas, los revolucionarios, los que sentimos a la patria hasta en las vísceras —como diría Augusto Mijares—, es unidad, lucha, batalla y victoria.

Nicolás, ahí está la espada de Bolívar, a ver si la pueden traer. La espada de Bolívar, la espada del Perú, la que le dieron a Bolívar en el Perú, 1824. Bueno, delante de esa espada juramos, delante de esa espada juramos, delante de esta bandera juramos, delante de Dios, delante de nuestro pueblo, y estaremos muy pendientes y pido todo el apoyo, todo el apoyo del pueblo y de todas las corrientes y de todos los sectores de la vida nacional, de los patriotas de Venezuela —civiles, militares, hombres, mujeres—, en estas circunstancias, todo el apoyo, bueno, en primer lugar, para el gobierno revolucionario en esta coyuntura; continuar arreciando la marcha rumbo a lo que ya está ahí en el horizonte, la gran victoria del 16 de diciembre en las gobernaciones de todo el país, y el apoyo, la unidad ante las decisiones que tengamos que ir tomando en los próximos días, en las próximas semanas, en los próximos meses, sea como sea, y con esto termino:

Hoy tenemos patria, que nadie se equivoque; hoy tenemos pueblo, que nadie se equivoque; hoy tenemos la patria más viva que nunca, ardiendo en llama sagrada, en fuego sagrado.
Solo me resta decirles, con las buenas noches a las 10:10 minutos de esta noche del sábado, ¡Hasta la victoria siempre! ¡Independencia y patria socialista!

¡Viviremos y venceremos! ¡Viva Venezuela! (Aplausos y exclamaciones de: “¡Viva!”)

Hugo Chávez junto al Vicepresidente Nicolás Maduro y el Presidente de la Asamblea Naciona Diosdado Cabello. Foto: Prensa Presidenciall
Hugo Chávez junto al Vicepresidente Nicolás Maduro y el Presidente de la Asamblea Naciona Diosdado Cabello. Foto Prensa Presidencial

Alocución del presidente venezolano, Hugo Chávez, este sábado en la noche. FOTO: Prensa Miraflores
Alocución del presidente venezolano, Hugo Chávez, este sábado en la noche. FOTO Prensa Miraflores
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