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El Anarquismo no es un delito

miércoles, 4 de diciembre de 2013
Campaña contra la criminalización del anarquismo:

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Esta campaña nace de la inquietud de un grupo diverso de compañeros y compañeras (anarquistas y no anarquistas) ante el clima actual de linchamiento mediático y político, originado por la constante (y no nueva) campaña de criminalización en contra del pensamiento, grupos y personas anarquistas, llevada a cabo desde el Gobierno de la Ciudad de México, y los medios masivos de comunicación, que se ha intensificado a partir de las últimas movilizaciones sociales.


Sabemos que no es la primera vez en que un gobierno emprende una campaña de criminalización en contra, ni del anarquismo en particular, ni de otras formas y propuestas de transformación social, y luchas sociales concretas. Entendemos estas campañas como una herramienta del sistema para enfrentar la diversidad de ideas, movimientos y reivindicaciones sociales que se oponen y enfrentan a sus dictados políticos y económicos, y nos parece preocupante que el discurso construido desde las esferas de poder, y emitido por los medios masivos de comunicación pueda replicarse entre la gente, y los movimientos sociales.

Ante esto, es que nace esta propuesta de hacer una pequeña campaña, por medio de materiales de audio y vídeo, con todas las limitantes nuestras y propias del proyecto, no para apelar a la interlocución con el Estado, medios de comunicación o “intelectuales” y periodistas que durante los últimos días han chorreado tinta, desde todos los sectores de la “clase” política mexicana para engrosar esta campaña en contra del anarquismo, sino dirigiéndonos hacia la gente, la de la calle, y los movimientos sociales que suelen replicar estas imágenes, estigmas, y discursos sin detenerse a reflexionar sobre los objetivos de estas estrategias del poder político y económico para combatir pensamientos y movimientos sociales, propuestas revolucionarias, organizaciones y personas específicas.


Para empezar, tenemos que expresar que entendemos al anarquismo como un conjunto de propuestas, políticas, sociales, económicas, organizativas, con una diversidad de estrategias de lucha, en busca de construir otra forma de relaciones sociales, donde la explotación económica, y la dominación política no tienen cabida, en suma una propuesta revolucionaria en contra del capitalismo, y en contra del Estado, que imponen la opresión social.


Las propuestas, ideas, organizaciones, acciones y movimientos anarquistas han estado presentes, estrictamente hablando desde mediados del siglo XIX, y han sido de vital importancia en los procesos revolucionarios, donde los de abajo, los explotados y dominados se han levantado para terminar con ese “destino” que desde arriba se les impuso, teniendo una fuerte importancia histórica en la lucha contra la dominación y explotación, la historia de diferentes pueblos y procesos de lucha no se pueden entender si se olvida esta propuesta concreta, pero el anarquismo no se quedó solo en aquellas historias de lucha del Siglo XIX y XX, a pesar de los esfuerzos por erradicarlo, silenciarlo y condenarlo al olvido.


La explotación y la dominación, en contra de la que se levantó el anarquismo y otras ideas de lucha social, sigue estando presente, sigue estrangulando a la humanidad y al mundo mismo, sigue imponiéndose por medio de toda la violencia y brutalidad inherente a la dominación, política, económica o de cualquier otro tipo. Dicha explotación, y dominación se impone a partir de la violencia que ejerce el sistema como forma de implantarse sobre los pueblos, hombres y mujeres, mediante sus instituciones, cuerpos policiacos, militares, paramilitares.


La violencia nace de una dinámica económica y política que despoja a la gente de la posibilidad de acceder a una vida digna y plena, donde seamos dueños de nuestro trabajo, decisiones, procesos colectivos e individuales. Asumimos, que ese es el origen de la violencia social: el despojo, la explotación, la exclusión, y la opresión que se ejerce sobre las sociedades, una violencia a veces sutil, otra brutal, de la que esos medios de comunicación no hablan, y la presentan como la “normalidad” social a la que estamos “destinados”.


Ante esta violencia, encarnada en las instituciones estatales, y su dinámica política y económica, se han levantado diversas propuestas, proyectos, pueblos, reclamando los derechos que no se enmarcan en ninguna ley, ni institución, se han enarbolado luchas en contra de esas instancias que imponen la dominación social, política y económica, que no han cesado, que siguen estando presentes, cada una con sus especificidades, y con divergencias entre unas y otras. El anarquismo es una de estas propuestas específicas (y diversa dentro de sí misma), que se mantiene luchando en contra del sistema político y económico, no para reformarlo, sino para transformarlo radicalmente.


La violencia estatal y económica es el medio por el cual se impone la dominación sobre el conjunto de los grupos humanos, y por la cual el sistema combate las diferentes ideas de transformación social que le son incomodas. Más allá de discusiones sobre el uso de la violencia como herramienta lucha, entendemos que esta, es el medio por el cual se hace frente, sea ofensiva o defensivamente a la otra violencia original: la del sistema político y económico.


El uso de la violencia como herramienta de lucha, no ha sido exclusivo del anarquismo, diferentes han sido los movimientos y propuestas, que desde sus propias dinámicas y concepciones han hecho uso de ella, para enfrentarse a la dominación y explotación, más allá de no ser exclusiva del anarquismo, tampoco es su eje central, como esta campaña de criminalización pretende hacerlo creer. Es decir, los medios de comunicación, los gobiernos presentan la violencia ejercida ofensiva o defensivamente por los movimientos y propuestas sociales como si solo fuera “violencia por violencia”, despojando a los movimientos que la usan de todo su sustrato de ser propuestas sociales, políticas, económicas emancipadoras, y haría falta decir, tampoco está presente en todas las expresiones del anarquismo.


El sistema, utiliza la violencia que responde a su violencia para justifica su propia violencia, intentando construir una imagen social del luchador, anarquista en este caso, equiparándolo a ser un “delincuente”, para que la gente asocie a los movimientos, ideas, grupos y personas como “malos” y perjudiciales contra la “sociedad”. Enmascara la violencia oficial, intenta caricaturizar las ideas, manipula las imágenes, palabras, y acciones, estigmatiza formas de vestir, de pensar y de actuar, para intentar esta justificación.


En suma, plantea que las acciones de lucha son un “delito”, partiendo de un concepto jurídico que es uno de los pilares de la justificación social del Estado, intentando que la gente identifique al grupo señalado, y a cualquier otro que se movilice fuera, e incluso dentro de los márgenes del sistema como “delincuentes”.


El concepto de delito, parte de aquello que el sistema plantea como tal, es decir, las leyes y delitos son establecidas por ellos mismos, siendo un acto o conducta específica que es señalada por las instituciones, grupos de poder político y económico como tal, siendo todo aquello que ellos decidan.


Esta construcción jurídica, tiene que justificarse socialmente, para lo cual se cuenta con un amplio aparato institucional y mediático que se encarga de construir esta noción dentro del ámbito social, emitiendo mensajes donde el delito (acto contrario a la ley) y el delincuente (el ejecutor del acto), son “monstruos” a los que hay que combatir con todo el aparato de Estado, porque “dañan” la vida social.


Esta campaña constante de criminalización del anarquismo en particular, y de cualquier planteamiento, propuesta, idea de lucha, cualquier organización, proceso colectivo, descontento, que le sea perjudicial al sistema, intenta que la gente identifique a quienes luchan, se organizan, resisten, se levantan y sus ideas como “delitos” y “delincuentes”, justificando con esto toda la represión que el sistema utiliza, en contra del grupo particular, de las luchas en general, y de las poblaciones en última instancia.


Al caracterizarnos como “delito” y “delincuentes”, el sistema intenta que socialmente se construya una imagen donde luchar desde cualquier ámbito, e idea se pueda equiparar a actos tales como asesinar, violar, agredir, intentando despojar a las propuestas, grupos, organizaciones, ideas, luchas y personas de sus sustratos, de su carácter de lucha, de sus propuestas organizativas, sociales, políticas, económicas, de sus críticas contra el sistema y la dinámica imperante de explotación, despojo, dominación.


Ante esto, creemos y asumimos importante reivindicar las ideas de lucha, sus propuestas, sus organizaciones, grupos y personas, fuera de esa concepción de “delito” que se implanta entre la gente, y como lo que son, propuestas de lucha en contra de la explotación económica, la dominación política, social, cultural, en suma propuestas transformadoras, emancipadoras.


Esto lo asumimos, sin pretender hablar por ningún grupo o tendencia anarquista o de cualquier otra forma de pensar y luchar, sino desde nuestro particular entendimiento, buscando con esta limitada contra campaña, dar un poco de difusión de lo que es el anarquismo de manera general, y llamando a la gente, a los movimientos a no replicar los discursos construidos desde el poder político y económico, pues entendemos que la actual criminalización contra el anarquismo, en el fondo es la criminalización del descontento, de la organización, de la rabia que este sistema de explotación y dominación genera.


Utopodcast - Harold Thompson, Anarquista - Poesía

viernes, 22 de noviembre de 2013

Continuación de este homenaje a Harold Thompson, donde se da lectura a su poesía que destila coraje, dignidad y añoranza por la libertad...



SONIDOS

En esta tumba de hierro y concreto, reflexionando sobre cosas perdidas.

Lo principal es una herida de amor, los sentimientos después de ser besados.

Sonidos de la noche en el bosque, el calor del sol en un día libre.

El grito de un pájaro volando, los cantos de alegría de los niños al jugar.

Porque son reales en estos lugares infernales son los sonidos de la angustia, 
de las emocionalmente agotadas y dolorosas caras entumecidas.

Sonidos de la frustrada pérdida de quienes aman.

Un hecho no es lo que parece.

La libertad es una dama misteriosa, sólo le hacemos el amor en nuestros sueños.

Harold Thompson



Links a la descarga y lectura del texto:

Utopodcast - Harold Thompson, Anarquista - Textos


Pequeño y humilde homenaje a Harold Thompson, preso anarquista y ejemplo de coherencia...

“Cuídense unos a otros, mantengan al otro a salvo en las luchas en el frente, y nunca olviden a aquellos en cautiverio, porque mañana los cautivos de los monstruos de esta tierra pueden ser ustedes. Nuestros enemigos son los mismos de país en país, siendo sólo distintos en nombre y rostro. Representan la misma ideología, que ve a este planeta y su población como comodidades prescindibles. Olvidaron su humanidad a cambio de poder y ganancias.
Manténganse fuertes, y sepan en sus corazones que yo estoy con ustedes, en espíritu revolucionario, en cada acto que realizan contra aquellos que nos oprimen. Sólo queremos la tierra, ¡Nunca nos detendrán! “

Harold Thompson





Links a la descarga y lectura del texto:

Utopodcast - La abolición del trabajo - Bob Black

domingo, 17 de noviembre de 2013
Denunciar el tremendo abuso que significa el trabajo asalariado nunca es suficiente, ni deja de ser tan necesario si en verdad queremos llegar a vivir una vida de seres humanos libres, y no tan solo de animales-maquina-consumidores y productores de mierda. Este texto nos ayudara en esta emancipadora empresa...

Koan


Links a la descarga y lectura del texto:

UTOTECA: La abolición del trabajo - Bob Black.pdf (208 KB)
https://mega.co.nz/#!dxJiRAra!Ht9CjnaD41Xpa3tkjPZziG1uRht4JnUalMWGCdgiN7A


La abolición del trabajo - Bob Black 

Utopodcast - Anarquismo social o Anarquismo personal, un abismo insuperable - Murray Bookchin

viernes, 15 de noviembre de 2013
Excelente audio que nos plantea dos perspectivas diferentes del anarquismo: Una nihilista, egoista, sensualoide y pos-modernista, y otra con un llamado social, solidario, con visión y revolucionario.
Si bien para mí el anarquismo es sin adjetivos, es bueno plantearse que tanto de razón tiene el autor de este texto en su llamado al anarquismo social y su crítica profunda al llamdo anarquismo personal o individualista. 

Koan







 Links de descarga al texto:

Anarquismo social o Anarquismo personal - Murray Bookchin.pdf (1022 KB)
https://mega.co.nz/#!EsY2CSDA!NZ_HuBHj9QCcEaOd_VWhcjN1rrUJtdSw6dpy8Ob54-U


Anarquismo social o Anarquismo personal 


Utopodcast - Poesía Anarquista y Libertaria 2

viernes, 8 de noviembre de 2013

Utopodcast - Las doce pruebas de la inexistencia de Dios - Sebastién Faure


Link a la descarga del texto:
UTOTECA - Doce pruebas de la inexistencia de dios - Sebastián Faure.pdf (142 KB)
https://mega.co.nz/#!J15kkDib!UoDGxkChZF4tGYLv79bdvlakTXpRcBClanMNvIjsFLA


Las doce pruebas de la inexistencia de Dios 

Utopodcast - Poesía Anarquista y Libertaria 1

viernes, 1 de noviembre de 2013

Hay un lugar - Anarquistas en la ciudad de México

miércoles, 30 de octubre de 2013
Lejos de las imágenes de enfrentamientos y vidrios destrozados, la cineasta Abril Schmucler repasa bibliotecas, torneos de futbol y calles por las que los anarquistas de la Ciudad de México, todos los días, trabajan por su ideal libertario. En un documental realizado en 2010, conversaciones directas, individuales o en grupo, los ácratas abren sus ideas, sus prácticas y sus inquietudes a la mirada que quiere comprender a estos grupos, tan expuestos y tan desconocidos a pesar de que existen en México desde antes de la Revolución.

México: Campaña contra la criminalización del anarquismo

aEsta campaña nace de la inquietud de un grupo diverso de compañeros y compañeras (anarquistas y no anarquistas) ante el clima actual de linchamiento mediático y político, originado por la constante (y no nueva) campaña de criminalización en contra del pensamiento, grupos y personas anarquistas, llevada a cabo desde el Gobierno de la Ciudad de México, y los medios masivos de comunicación, que se ha intensificado a partir de las últimas movilizaciones sociales.

Sabemos que no es la primera vez en que un gobierno emprende una campaña de criminalización en contra, ni del anarquismo en particular, ni de otras formas y propuestas de transformación social, y luchas sociales concretas. Entendemos estas campañas como una herramienta del sistema para enfrentar la diversidad de ideas, movimientos y reivindicaciones sociales que se oponen y enfrentan a sus dictados políticos y económicos, y nos parece preocupante que el discurso construido desde las esferas de poder, y emitido por los medios masivos de comunicación pueda replicarse entre la gente y los movimientos sociales.

Ante esto, es que nace esta propuesta de hacer una pequeña campaña, por medio de materiales de audio y vídeo, con todas las limitantes nuestras y propias del proyecto, no para apelar a la interlocución con el Estado, medios de comunicación o “intelectuales” y periodistas que durante los últimos días han chorreado tinta, desde todos los sectores de la “clase” política mexicana para engrosar esta campaña en contra del anarquismo, sino dirigiéndonos hacia la gente, la de la calle y los movimientos sociales que suelen replicar estas imágenes, estigmas y discursos sin detenerse a reflexionar sobre los objetivos de estas estrategias del poder político y económico para combatir pensamientos y movimientos sociales, propuestas revolucionarias, organizaciones y personas específicas.

Para empezar, tenemos que expresar que entendemos al anarquismo como un conjunto de propuestas, políticas, sociales, económicas, organizativas, con una diversidad de estrategias de lucha, en busca de construir otra forma de relaciones sociales, donde la explotación económica, y la dominación política no tienen cabida, en suma una propuesta revolucionaria en contra del capitalismo y en contra del Estado, que imponen la opresión social.

Las propuestas, ideas, organizaciones, acciones y movimientos anarquistas han estado presentes, estrictamente hablando desde mediados del siglo XIX y han sido de vital importancia en los procesos revolucionarios, donde los de abajo, los explotados y dominados se han levantado para terminar con ese “destino” que desde arriba se les impuso, teniendo una fuerte importancia histórica en la lucha contra la dominación y explotación, la historia de diferentes pueblos y procesos de lucha no se pueden entender si se olvida esta propuesta concreta, pero el anarquismo no se quedó solo en aquellas historias de lucha del siglo XIX y XX, a pesar de los esfuerzos por erradicarlo, silenciarlo y condenarlo al olvido.

La explotación y la dominación, en contra de la que se levantó el anarquismo y otras ideas de lucha social, sigue estando presente, sigue estrangulando a la humanidad y al mundo mismo, sigue imponiéndose por medio de toda la violencia y brutalidad inherente a la dominación, política, económica o de cualquier otro tipo. Dicha explotación, y dominación se impone a partir de la violencia que ejerce el sistema como forma de implantarse sobre los pueblos, hombres y mujeres, mediante sus instituciones, cuerpos policiacos, militares, paramilitares.

La violencia nace de una dinámica económica y política que despoja a la gente de la posibilidad de acceder a una vida digna y plena, donde seamos dueños de nuestro trabajo, decisiones, procesos colectivos e individuales. Asumimos, que ese es el origen de la violencia social: el despojo, la explotación, la exclusión, y la opresión que se ejerce sobre las sociedades, una violencia a veces sutil, otra brutal, de la que esos medios de comunicación no hablan, y la presentan como la “normalidad” social a la que estamos “destinados”.

Ante esta violencia, encarnada en las instituciones estatales, y su dinámica política y económica, se han levantado diversas propuestas, proyectos, pueblos, reclamando los derechos que no se enmarcan en ninguna ley, ni institución, se han enarbolado luchas en contra de esas instancias que imponen la dominación social, política y económica, que no han cesado, que siguen estando presentes, cada una con sus especificidades, y con divergencias entre unas y otras. El anarquismo es una de estas propuestas específicas (y diversa dentro de sí misma), que se mantiene luchando en contra del sistema político y económico, no para reformarlo, sino para transformarlo radicalmente.

La violencia estatal y económica es el medio por el cual se impone la dominación sobre el conjunto de los grupos humanos, y por la cual el sistema combate las diferentes ideas de transformación social que le son incómodas. Más allá de discusiones sobre el uso de la violencia como herramienta lucha, entendemos que ésta es el medio por el cual se hace frente, sea ofensiva o defensivamente, a la otra violencia original: la del sistema político y económico.

El uso de la violencia como herramienta de lucha, no ha sido exclusivo del anarquismo, diferentes han sido los movimientos y propuestas, que desde sus propias dinámicas y concepciones han hecho uso de ella, para enfrentarse a la dominación y explotación, más allá de no ser exclusiva del anarquismo, tampoco es su eje central, como esta campaña de criminalización pretende hacerlo creer.

Es decir, los medios de comunicación, los gobiernos presentan la violencia ejercida ofensiva o defensivamente por los movimientos y propuestas sociales como si sólo fuera “violencia por violencia”, despojando a los movimientos que la usan de todo su sustrato de ser propuestas sociales, políticas, económicas emancipadoras, y haría falta decir, tampoco está presente en todas las expresiones del anarquismo.

El sistema, utiliza la violencia que responde a su violencia para justifica su propia violencia, intentando construir una imagen social del luchador, anarquista en este caso, equiparándolo a ser un “delincuente”, para que la gente asocie a los movimientos, ideas, grupos y personas como “malos” y perjudiciales contra la “sociedad”. Enmascara la violencia oficial, intenta caricaturizar las ideas, manipula las imágenes, palabras, y acciones, estigmatiza formas de vestir, de pensar y de actuar, para intentar esta justificación.

En suma, plantea que las acciones de lucha son un “delito”, partiendo de un concepto jurídico que es uno de los pilares de la justificación social del Estado, intentando que la gente identifique al grupo señalado, y a cualquier otro que se movilice fuera, e incluso dentro de los márgenes del sistema como “delincuentes”.
El concepto de delito, parte de aquello que el sistema plantea como tal, es decir, las leyes y delitos son establecidas por ellos mismos, siendo un acto o conducta específica que es señalada por las instituciones, grupos de poder político y económico como tal, siendo todo aquello que ellos decidan.

Esta construcción jurídica, tiene que justificarse socialmente, para lo cual se cuenta con un amplio aparato institucional y mediático que se encarga de construir esta noción dentro del ámbito social, emitiendo mensajes donde el delito (acto contrario a la ley) y el delincuente (el ejecutor del acto), son “monstruos” a los que hay que combatir con todo el aparato de Estado, porque “dañan” la vida social.

Esta campaña constante de criminalización del anarquismo en particular, y de cualquier planteamiento, propuesta, idea de lucha, cualquier organización, proceso colectivo, descontento, que le sea perjudicial al sistema, intenta que la gente identifique a quienes luchan, se organizan, resisten, se levantan y sus ideas como “delitos” y “delincuentes”, justificando con esto toda la represión que el sistema utiliza, en contra del grupo particular, de las luchas en general y de las poblaciones en última instancia.
Al caracterizarnos como “delito” y “delincuentes”, el sistema intenta que socialmente se construya una imagen donde luchar desde cualquier ámbito, e idea se pueda equiparar a actos tales como asesinar, violar, agredir, intentando despojar a las propuestas, grupos, organizaciones, ideas, luchas y personas de sus sustratos, de su carácter de lucha, de sus propuestas organizativas, sociales, políticas, económicas, de sus críticas contra el sistema y la dinámica imperante de explotación, despojo, dominación.

Ante esto, creemos y asumimos importante reivindicar las ideas de lucha, sus propuestas, sus organizaciones, grupos y personas, fuera de esa concepción de “delito” que se implanta entre la gente, y como lo que son, propuestas de lucha en contra de la explotación económica, la dominación política, social, cultural, en suma propuestas transformadoras, emancipadoras.

Esto lo asumimos, sin pretender hablar por ningún grupo o tendencia anarquista o de cualquier otra forma de pensar y luchar, sino desde nuestro particular entendimiento, buscando con esta limitada contra campaña, dar un poco de difusión de lo que es el anarquismo de manera general, y llamando a la gente, a los movimientos a no replicar los discursos construidos desde el poder político y económico, pues entendemos que la actual criminalización contra el anarquismo, en el fondo es la criminalización del descontento, de la organización, de la rabia que este sistema de explotación y dominación genera.

Campaña contra la criminalización del anarquismo
Salud, organización y lucha
México, Octubre 2013.

[Para más información, ver http://elanarquismonoesundelito.wordpress.com]


RESERVA INTERNET

domingo, 22 de septiembre de 2013


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