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Humberto Tasayco Levano: “un comunicador socialista”

viernes, 12 de abril de 2013
Por Manuel Mosquera


“Yo duermo con un ojo cerrado pero con el otro bien abierto,
porque contra el imperialismo, debemos ser implacables”

El pasado tres de abril fue asesinado en la ciudad de Chincha el periodista revolucionario Humberto Tasayco Lévano. Comunicador social que puso siempre su pluma al servicio de los sectores populares, lo recordamos desde las jornadas periodísticas del año 2006, cuando denunciábamos la relación del entonces candidato Alan García con la embajada norteamericana y el narcotráfico.

Por aquellos meses, Humberto había sido uno de los pilares de la lucha en el campo de la comunicación antiimperialista. Como parte del movimiento patriótico, puso lo mejor de su persona para llevar adelante la candidatura de Ollanta Humala. Primero desde la Olla, experiencia en la que fue traicionado por parte del comando de campaña de Ollanta, los cuales impusieron en la dirección de la revista a un personaje afín a las tesis neoliberales. Esa deslealtad no lo amilanó y menos lo alejó de lo que por ese entonces significaba la lucha contra el imperialismo norteamericano y su candidato. Por eso es que con mucho aplomo y optimismo fundó Barricada, revista desde la cual no sólo se apoyó la candidatura del “nacionalista” Humala: también desde sus páginas se debatió con los sicarios del periodismo peruano. Cuando el “Partido Nacionalista” y su dirección aceptó su derrota, sabiendo que había sido producto del fraude electoral, comenzó a hostigar a los socialistas que desde el interior de sus filas habían impulsado
la campaña de su candidato y Barricada también sufrió ese acoso.

Humberto Tasayco Lévano era un hombre culto y de una gran experiencia política. Lo recuerdo no sólo por su pluma caústica y llena de sorna, también porque era un buen titulero. Como olvidar aquel titular que decía: Alan García tiene más propiedades que la uña de gato.

Cancelada la experiencia de Barricada, iniciamos con él, los hermanos Tacuri y Rolando Vaccari, la campaña municipal en el distrito de Pueblo Nuevo. Aquí el equipo formado en Barricada se enfrentó, en el campo de la propaganda política, a los del Apra, Acción Popular, el Partido Popular Cristiano y a las listas de la burguesía regional. El trabajo propagandístico se basó no en esconder la identidad política, como siempre suelen hacerlo las candidaturas de izquierda, más bien la campaña se desarrolló en base a canciones y lemas socialistas y estas combinadas con el humor y el comic, hicieron carne en el electorado, logrando que la lista presidida por Lucio Juárez ganase las elecciones municipales, volteándole el partido al Apra.

Por aquellos lejanos días de noviembre del 2006, ya parte del equipo de Barricada tenía mucha claridad con respecto al verdadero rostro de Ollanta Humala. Veíamos claramente que él se encontraba muy alejado de las aspiraciones patrióticas del Pueblo Peruano y que más bien representaba la otra opción neoliberal. Humberto tenía toda aquella visión idílica que hizo que en el año 2000 formase el grupo de voluntarios que se plegó al levantamiento de Locumba.

Él, en momentos en que muchos de los grandes personajes de la “izquierda” peruana negociaban con Fujimori, una serie de granjerías y auxilios legales, fue uno de los organizadores de ese gran foro de discusión política contra la dictadura, llamado el Ágora Popular de la Plaza San Martín.

Lo recordamos como un proficuo fundador de revistas. Ya por aquellos días relatados, todo el equipo colaboró para que pudiera sacar la segunda época de Canta Claro. Desde sus páginas cada semana acusaba a la lumpen burguesía de Ica, denunciaba las tropelías contra el erario público que cometían los apristas. Desde su pequeño pero gigante semanario, daba a conocer la semiesclavitud a la que son sometidos los hombres, mujeres y niños que laboran en las haciendas agroexportadoras iqueñas.

Canta Claro tenía como símbolo al gallo rojo. Cada página de este semanario hacia honor al ave de la lucha y la esperanza. Por eso es que desde los años setenta del siglo pasado, Humberto se había ganado el odio de los sectores de poder de la provincia de Ica. Los mismos que lo acusaron de terrorista e hicieron que lo encarcelen; sin embargo, salió de prisión y con un premio en el campo de los derechos humanos.

Este corajudo socialista y hombre de letras en los últimos años se encontraba con la salud muy quebrantada. Una de sus grandes decepciones fue que el gobierno de Ollanta le volteó las espaldas. Este gobierno, que tiene entre sus voceros a quienes pretenden indultar a Fujimori por humanidad, nunca tuvo humanidad para con Humberto, sabiendo que se encontraba muy enfermo y que necesitaba con urgencia un trasplante de hígado en Cuba.

Se sabe que fue raptado y asesinado por un grupo de sicarios. Se sabe que la burguesía regional siempre lo odio. Entre ellos hay que buscar a los que pagaron para su asesinato.

Enviado por su autor

Reclamamos justicia ante los crímenes contra periodistas latinoamericanos: Homenaje a Carlos Bastidas

martes, 15 de mayo de 2012

Expresó Tubal Páez, presidente de la UPEC, en acto por el aniversario 54 del asesinato del periodista ecuatoriano Carlos Bastidas Argüello. Emotivo mensaje de Edmundo Bastidas, hermano del mártir

En la mañana del 13 de mayo, en el parque Guayasamín, en La Habana Vieja, se efectuó un sencillo acto para recordar al periodista ecuatoriano Carlos Bastidas Argüello, asesinado hace 54 años por la dictadura de Fulgencio Batista, en La Habana, luego de haber estado en la Sierra Maestra, donde entrevistó a Fidel Castro y colaboró con la naciente Radio Rebelde.

Allí existe una tarja que recuerda al periodista ecuatoriano, frente a la cual el embajador de Ecuador en Cuba, Edgar Ponce, colocó una ofrenda floral.
El acto se inició con la lectura por Roberto Bastidas, sobrino del asesinado periodista, y quien trabaja en Cuba desde hace varios años en Radio Habana Cuba y es corresponsal de medios ecuatorianos en La Habana, de una carta enviada por su padre Edmundo, en ocasión del aniversario. 

Posteriormente, Tubal Páez, presidente de la UPEC, hizo uso de la palabra y recordó fragmentos de lo que el comandante Fidel Castro expresó por los micrófonos de Radio Rebelde, días después del asesinato de Bastidas en La Habana.

También el embajador de Ecuador en Cuba, Edgar Ponce, pronunció sentidas palabras en recuerdo del periodista ecuatoriano, cuyo ejemplo forma parte de los lazos de amistad y solidaridad entre Ecuador y Cuba. Habló sobre el legado de dignidad y compromiso de ese corresponsal de guerra.
PALABRAS DE TUBAL PAEZ
Excelentísimo Señor Edgar Ponce, Embajador del Ecuador en Cuba;
Roberto Bastidas, representante de la familia de Carlos Bastidas;
Miembros de la Presidencia Nacional de la Unión de Periodistas de Cuba;
Becarios latinoamericanos y profesores del Instituto Internacional de Periodismo José Martí;
Amigos ecuatorianos y cubanos:
En primer lugar deseo que se trasmita un abrazo a don Edmundo Bastidas, hermano de Carlos, quien nos suele acompañar cada año en este encuentro anual de recordación, fraternidad y solidaridad.
Hoy, 13 de mayo, se cumple un aniversario más de la muerte del periodista ecuatoriano Carlos Bastidas; sin embargo, mientras haya quienes lo recuerden se mantendrá vivo, porque a hombres como él solo los puede matar el olvido.
Cuando nos dedicamos hoy a venerar a las madres cubanas, nos estimula encontrarnos aquí para recordar también aquella mujer que en esta fecha, 54 años atrás, sufrió el golpe terrible de la pérdida de un hijo ausente.
Corrían años en que el asesinato de jóvenes era común en los países bajo tiranías sangrientas en América Latina. Era la época de Duvallier, Trujillo, Rojas Pinilla, Somoza, Batista y tantos otros que gobernaban en sus países por la fuerza y el apoyo yanki. Fueron la antesala de los regímenes militares que en décadas posteriores continuarían la represión generalizada con un saldo de cientos de miles de muertos y desaparecidos, con el propósito de aplastar, con más terror aún, las ansias de justicia y libertad en nuestras naciones.
Hace unos meses, leyendo el libro “Diario de un Combatiente, de la Sierra Maestra a Santa Clara, escrito por Ernesto Che Guevara, me llamó la atención, entre los apuntes con que resumía los hechos más importantes para él, ocurridos el 22 de mayo de 1958, la siguiente anotación:
“Fidel lee personalmente un trabajo sobre el asesinato del periodista ecuatoriano Carlos Bastidas.”
¿Y qué había dicho Fidel aquel día por Radio Rebelde, la emisora que mantenía el vínculo permanente con el pueblo, cuando el principal bastión insurrecto en la Sierra Maestra se aprestaba a resistir la ofensiva poderosa de 10 000 hombres fuertemente armados por tierra, aire y mar?
Creo muy oportuno compartir, entre nosotros, esta mañana, algunos párrafos de las palabras de Fidel, expresadas por el mismo medio desde el cual varias veces Carlos habló con el seudónimo de Atahualpa Recio.
“En días pasados –dijo Fidel Castro– llegó la noticia que nos sumió a todos en profunda pena: el asesinato del periodista ecuatoriano Carlos Bastidas por las fuerzas represivas de la dictadura de Batista en la capital de la República. La versión oficial fue que el periodista Bastidas cayó abatido por un agente de la policía cuando, borracho, corría tras una mujer.
“Lo de siempre —continuó el Comandante en Jefe—: encima del asesinato, la vil calumnia; tanto como el asesinato indigna la infame imputación. La familia de Carlos Bastidas, sus compañeros de profesión, sus amigos, sus compatriotas del Ecuador, los que lo conocieron en la escuela como alumno brillante e inteligente tienen que haber sufrido, además del impacto terrible de su trágica muerte, el dolor impotente de escuchar en los propios labios de sus victimarios la canallesca versión de que se asesinaba a un delincuente, a un vicioso, a un sádico.”
Un ejemplo más de cómo la mentira siempre va de la mano de los agresores, los tiranos, los golpistas y sus cómplices. Es por eso que contra la Revolución cubana se ha lanzado durante más de cinco décadas la más desvergonzada y cínica maquinaria de calumnias y silencios.
Y medio siglo después del asesinato en La Habana del joven ecuatoriano, su propio pueblo sería víctima del intento de derrocar y asesinar al Presidente Correa y de las campañas organizadas para tergiversar los hechos y permitir la impunidad de los autores.
En aquella transmisión, el joven líder revolucionario cubano también expresó a Cuba y al mundo que “los que conocen la proverbial gratitud de los cubanos hacia los hombres que en todas nuestra epopeyas libertadoras han venido de lejanas tierras a dar su sangre y su vida, comprenderán nuestro dolor.”
Y concluyó su enérgica denuncia desde las alturas de las montañas orientales, con las siguientes palabras:
“Desde aquí, hoy, nada podemos hacer por castigar a los criminales, pero prometemos solemnemente a los periodistas de todo el continente y al pueblo del Ecuador que los culpables pagarán el crimen, y trasmitimos a ese pueblo noble, tantas veces golpeado y que tanto ha tenido que luchar por su libertad, nuestras condolencias y nuestra indignación de hermanos por el bofetón dado a esa nación, que es un bofetón a toda América.”
La historia se sabe, compañeras y compañeros: los asesinos de Carlos evadieron la justicia revolucionaria en 1959 al encontrar refugio y protección en territorio de los Estados Unidos, a donde huyeron junto a connotados criminales de guerra, torturadores y ladrones del régimen de Batista.
Pero solo tres años después, la mancha del bofetón sería lavada en las arenas de Playa Girón, cuando a partir de aquella victoria los pueblos de América fueron un poco más libres.
Y es precisamente esa libertad la que nos permite reunirnos aquí y recordar al hermano caído, el último periodista asesinado en Cuba por ejercer nuestra digna profesión.
Este proverbial respeto de la Cuba revolucionaria a la dignidad e integridad física de los comunicadores adquiere especial significación en momentos en que en América Latina se asesina a decenas de periodistas cada año, con particular impunidad en Honduras y México.
Es por eso que este encuentro de recordación a Edmundo Bastidas Argüello, deviene oportunidad para reclamar de justicia ante los crímenes contra los periodistas latinoamericanos.


MENSAJE DE EDMUNDO BASTIDAS
QUITO, 13 de mayo de 2012
En este aniversario de la muerte de mi hermano Carlos Manuel, creo indispensable agradecer. esta vez lo hago a través de mi hijo Roberto Bastidas, quien vive entre ustedes y es un cubano más, las profundas raíces que ha criado en el suelo de Martí así lo confirman. Gracias por haberle abierto sus brazos solidarios. Él, será quien con su voz les haga participes de esta misiva.
Queridísimos amigos, llego hasta ustedes con el sentimiento a flor de piel. Al escribir estas letras, la emoción embarga cada fibra de mi cuerpo. El recuerdo de la muerte de mi hermano, es siempre doloroso, sin embargo, ese pesar se ha hecho llevadero gracias a la generosidad de ustedes.
Recordar cada aniversario de su partida, con actos como este que se lleva a cabo el día de hoy, me llena de infinito agradecimiento, Confirmándome que la muerte, en verdad solo alcanza a aquellos que se olvidan, a quienes ni el recuerdo los nombra, y ustedes no han permitido que eso ocurra con Carlos Manuel Bastidas Arguello.
Estas incansables muestras de solidaridad, amistad férrea y lealtad nunca podrán ser devueltas. A Juan Marrero, Tubal Páez, Pedro Martínez Pirez, Roberto de Armas, Jorge Luis Joa, Rubén Suarez, Pedro Silvio González, Edgar Ponce, embajador del Ecuador en Cuba, y todos aquellos que ocupan un lugar en mi corazón y no son nombrados, solo puedo decirles ¡GRACIAS!
Ojala el ejemplo de Charlie, sirva a las juventudes de hoy, como muestra de lo que es la lealtad a los ideales, a los principios y a la lucha incansable por un mundo más justo y equitativo. Ojala los nuevos comunicadores, recuerden que son la voz de los que no tienen voz. y que deben alzarla aunque el precio que se deba pagar sea la vida.
No me puedo despedir sin decir gracias a todo el pueblo CUBANO, y recordar que este segundo domingo de mayo, Día de las Madres, coincide con un aniversario más del asesinato de mi hermano y no puedo dejar pasar por alto la felicitación a todas las madres y en especial a las de cinco latinoamericanos hijos de esa isla que pagan injustas cárceles en Estados Unidos por defender a su patria del terrorismo, a sus comandantes Fidel y Raúl Castro ejemplos de dignidad y altruismo, y a todos y cada uno de sus soñadores.
Gracias señores, espero como el que más poder volver a Cuba pronto y estrechar las manos de mis queridos amigos.
Edmundo Bastidas Argüello

Se incluye el trailer del largometraje documental sobre el periodista ecuatoriano Carlos Bastidas Argüello

Realización: Hernán Cuéllar
Proyecto cinematográfico: Ramiro Bonilla
Video en Youtube

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